El documento describe la doctrina bíblica de la soberanía de Dios y la depravación total del hombre. Resume varios pasajes bíblicos que muestran que Dios hace su voluntad en todo, incluso determinando los eventos futuros y la salvación de los hombres. También cita pasajes que indican que todos los hombres están completamente corrompidos por el pecado y son incapaces de agradar a Dios o buscarlo por sí mismos.