El documento enfatiza la importancia de la obediencia y fidelidad a Dios, citando varios pasajes bíblicos que ilustran cómo el corazón humano puede caer en la maldad y la dureza. Se menciona que el reconocimiento de Dios como autoridad es crucial para transformar un corazón endurecido. Además, se insta a amar a Dios con todo el corazón, considerando que la verdadera obediencia radica en un corazón contrito y humillado ante Él.