Jesús les dice a sus discípulos que deben estar preparados para su regreso en cualquier momento, viviendo fielmente de acuerdo a la voluntad de Dios. Les cuenta una parábola sobre siervos fieles que están listos cuando su amo regresa, en contraste con siervos desobedientes que se meten en problemas por no estar preparados. Les advierte a los discípulos que deben estar listos porque el Hijo del Hombre vendrá cuando menos lo esperen.