La evolución de la web ha permitido el desarrollo de increíbles aplicaciones y experiencias interactivas a través de tecnologías como HTML5, CSS3 y WebGL. La web se originó en 1989 cuando Tim Berners-Lee creó el sistema mundial de hipertexto en el CERN para compartir información. Desde entonces, la web ha evolucionado gracias a los esfuerzos de la comunidad para definir nuevas tecnologías y garantizar su compatibilidad entre navegadores.