El documento analiza el papel de Satanás en los eventos finales del mundo, enfatizando su capacidad para manipular la naturaleza y provocar desastres. Se menciona cómo, a través de tentaciones y calamidades, Satanás distrae a las personas de la preparación espiritual necesaria. Según el autor, la desobediencia humana a las leyes divinas lleva a la retirada de la protección de Dios, permitiendo así que ocurran tragedias en la Tierra.