Perseo fue enviado por Polidectes a matar a la Gorgona Medusa para deshacerse de él. Con la ayuda de los dioses Atenea y Hermes, Perseo obtuvo armas mágicas como sandalias aladas y un escudo reflectante para matar a Medusa sin mirarla directamente. Usando estas armas, Perseo cortó la cabeza de Medusa mientras dormía y escapó invisible gracias al casco de Hades.