El documento habla sobre el juicio investigador que se lleva a cabo actualmente en el santuario celestial. Explica que desde 1844 Cristo está ministrando en el lugar santísimo del cielo examinando las obras de cada persona que profesa ser hijo de Dios. También señala que nada podrá permanecer oculto durante este juicio y que es necesario para que el santuario quede libre de pecado y Cristo pueda venir con las recompensas ya listas para cada uno.