La maqueta representa una ciudad-estado de la antigua Grecia (polis) con un patrón de ordenamiento irregular adaptado a la topografía, incluyendo un asentamiento en la parte alta (acrópolis) con templos y territorios rurales de forma irregular sin un patrón de ordenamiento fijo, solo de distribución, reflejando la importancia de la organización urbana en la antigua Grecia.