El deporte moderno se ha convertido en una industria global influenciada principalmente por factores económicos. Estadios repletos de fanáticos presencian eventos deportivos que generan recuerdos colectivos, aunque el deporte ahora también busca generar beneficios económicos. Algunos cuestionan si existe ética en la comercialización y mercantilización del deporte y cómo promover valores éticos en esta industria.