La migración en Ecuador se incrementó a partir de 1999 debido a una crisis económica, política y financiera que provocó una caída en la producción económica, quiebra de empresas y aumento del desempleo. Muchos ecuatorianos emigraron a países como Estados Unidos, Italia y España en busca de mejores salarios para satisfacer sus necesidades básicas. Aunque la migración trajo desintegración familiar, también generó remesas que mejoraron la calidad de vida en Ecuador y estimularon su economía.