La Convención contra la Tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes es un tratado internacional adoptado por la ONU en 1984 que prohíbe la tortura en todas sus formas y establece obligaciones para los estados en su prevención y sanción. Este documento detalla la definición de tortura, los mecanismos de supervisión y los derechos de las víctimas, así como la relación de la convención con otros instrumentos de derechos humanos. Su objetivo es erradicar la tortura y promover un trato digno, estableciendo un marco claro para la protección de los derechos humanos a nivel global.