A pesar de que Gran Bretaña ha ejercido control sobre las Islas Malvinas por mucho tiempo, Argentina presentó un informe en 2009 a las Naciones Unidas para ampliar su plataforma continental e incluir esta región. La ONU falló a favor de Argentina, otorgándole 1,700,000 km2 adicionales de territorio marítimo y reconociendo la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas. Gran Bretaña se opone a esta decisión no vinculante, manteniendo su reclamo sobre este territorio.