El documento discute el auge reciente de la medicina alternativa en los Estados Unidos. Casi la mitad de los adultos estadounidenses ahora participan en alguna forma de terapia alternativa y gastan casi $30 mil millones al año. Sin embargo, la medicina alternativa sigue siendo controvertida, y los cristianos deben evaluar cuidadosamente tales prácticas para asegurarse de que no promuevan enseñanzas falsas y tengan evidencia médica de su eficacia.