El ángel pelirrojo baja a la Tierra para susurrar un mensaje a los que quieran escucharlo: que la felicidad y la paz no llegarán como regalos del cielo, sino que los hombres deben construir un mundo mejor trabajando juntos. Al final del año, un hombre pide empezar un nuevo año recreando un mundo sin violencia, con amor y dignidad para todos. Los ángeles en el cielo sonríen, satisfechos con el resultado.