Las tormentas eléctricas producen rayos debido a la separación de cargas eléctricas dentro de las nubes. Cuando la nube está demasiado cargada, descarga su exceso de carga a través de un rayo, que puede alcanzar corrientes de 500,000 amperios y millones de voltios. Los rayos pueden tener efectos devastadores como cegamiento, daños a equipos eléctricos, incendios e incluso electrocuciones si no hay protección adecuada como pararrayos.