La Infancia Misionera es una de las cuatro obras pontificias fundada en 1843 en Francia por Monseñor Carlos Augusto Forbin Janson y Paulina Jaricot para que los niños ayuden a otros niños más necesitados en el mundo a través de apoyo espiritual y material. Los niños aceptaron la idea de la Infancia Misionera y la obra se difundió rápidamente por Francia, Europa y el mundo con el objetivo de promover la evangelización y formación de la infancia.