El documento aborda el desarrollo del cartel, particularmente el proceso litográfico de tres colores introducido por Cheret, que permitió una representación más vibrante en la cartelería de la Belle Époque en Francia. Se destaca la importancia del cartel como medio de promoción y arte, especialmente durante la década de 1890, y el papel de artistas como Alphonse Mucha. Además, se menciona cómo los carteles evolucionaron para ser utilizados en merchandising y en anuncios dentro de tiendas y escaparatismos.