Las condiciones de Facebook no permiten eliminar el perfil de una persona fallecida, ya que argumentan que el difunto firmó el contrato y solo él puede rescindirlo. Esto podría dar lugar a un "cementerio virtual" en el futuro. El documento también advierte sobre la privacidad en una sociedad donde predomina compartir fotografías en redes sociales, y plantea que a veces no somos conscientes de las consecuencias de compartir imágenes sin saber realmente quién las tiene o qué pueden hacer con ellas.