FORMAS DE APRENDER - FORMAS DE PENSAR
Superar No acomodarnos Reconfigurar Morfogénesis
Se debe de superar
las nociones en las
variaciones de la
sintaxis y en la
prosodia, de campos
semánticos.
Lo que importa
comprender es
que también el
pensamiento
individual
acostumbra a
ambientarse,
convivir y
evolucionar en el
interior de
determinadas
ecologías
biofísicas,
biosociales y
discursivas.
Resignificar el discursos
desde nuestros interés,
recordando siempre que
pensador es quien cultiva
un vivo interés por el
dinamismo del propio
pensamiento, que sólo
podrá continuar vivo si
reconoce los límites del
mundo creado por sus
lenguajes. Si toda certeza
contumaz es estática, el
sentirse seguro del propio
pensamiento no depende de
ese tipo de certeza, sino de
la capacidad de apostar por
la vitalidad de la
morfogénesis ininterrumpida
del pensamiento, haciendo
de ello la referencia básica
del gozo de estar pensando.
Los límites del
lenguaje, creados
desde nuestros
pensamientos, ir
más allá de la
certeza del
lenguaje,
reconociendo la
importancia de
usar el lenguaje
adecuadamente
según los
requerimientos de
los lugares donde
hagamos uso del
mismo.
Llegar a la morfogénesis del
pensamiento desde el gozo de
estar pensando.
El pensamiento tiene la
vocación de crear mundos
plurales, e incluso mundo s
ucrónicos y utópicos.

Formas de aprender

  • 1.
    FORMAS DE APRENDER- FORMAS DE PENSAR Superar No acomodarnos Reconfigurar Morfogénesis Se debe de superar las nociones en las variaciones de la sintaxis y en la prosodia, de campos semánticos. Lo que importa comprender es que también el pensamiento individual acostumbra a ambientarse, convivir y evolucionar en el interior de determinadas ecologías biofísicas, biosociales y discursivas. Resignificar el discursos desde nuestros interés, recordando siempre que pensador es quien cultiva un vivo interés por el dinamismo del propio pensamiento, que sólo podrá continuar vivo si reconoce los límites del mundo creado por sus lenguajes. Si toda certeza contumaz es estática, el sentirse seguro del propio pensamiento no depende de ese tipo de certeza, sino de la capacidad de apostar por la vitalidad de la morfogénesis ininterrumpida del pensamiento, haciendo de ello la referencia básica del gozo de estar pensando. Los límites del lenguaje, creados desde nuestros pensamientos, ir más allá de la certeza del lenguaje, reconociendo la importancia de usar el lenguaje adecuadamente según los requerimientos de los lugares donde hagamos uso del mismo. Llegar a la morfogénesis del pensamiento desde el gozo de estar pensando. El pensamiento tiene la vocación de crear mundos plurales, e incluso mundo s ucrónicos y utópicos.