El documento narra la historia de Camila y Samuel, dos personas capacitadas para un cargo en la empresa TGK S.A. Aunque ambos son calificados para el puesto, el entrevistador decide contratar a Samuel en lugar de Camila debido a prejuicios de género, creyendo erróneamente que una mujer no podría desempeñar el trabajo de forma adecuada. Sin embargo, la Constitución colombiana prohíbe expresamente la discriminación por motivos de sexo u otras razones.