La muerte busca a Francisca para cumplir con su deber, pero Francisca está constantemente ocupada con diversas tareas y labores en el campo, lo que dificulta que la muerte la encuentre. Después de recorrer varios lugares y hablar con diferentes personas, la muerte se frustra al no poder dar con el paradero de Francisca antes de perder su tren de regreso. Mientras tanto, Francisca sigue trabajando alegremente sin preocuparse por la muerte.