La forma y la función están íntimamente relacionadas en la arquitectura. La forma surge de un concepto subyacente y del contexto sociocultural, y su propósito es dar función al espacio. Muchos arquitectos modernos expresaron que la forma sigue a la función o que la forma y la función son inseparables. Para que un proyecto arquitectónico sea exitoso, es importante comprender las necesidades del cliente y el impacto del diseño en el medio ambiente.