FORMA Y FUNCION
Detrás de todo buen proyecto arquitectónico – urbano, existe un concepto, un núcleo
generacional, una idea; y su construcción se basa en nociones de generación de la
forma matemático - geométricas, y una base material que la sustenta aplicada con
maestría en un contexto determinado. Para que una forma espacio-urbana tenga
significación se requiere de un concepto que le de función, engendrado con una clara y
potente intención que se apoye en el conocimiento del problema que implica el yo, los
otros, el contexto sociocultural, el entorno. Podríamos decir que la forma es una
síntesis a priori que guía los procesos proyectuales y de materialización: Hegel rechaza
que la función sea algo ajeno a la forma, forma y función no están dados separados
porque la forma saca de sí misma la función.
La forma tomada como entidad abstracta carece de significación, por ello partimos del
concepto, ya que este lleva implícita tanto la forma, cuanto a la funcion (lo que vale
decir que la forma, entonces es totalmente constituida por la función.)
Muchos maestros de la arquitectura moderna se han expresado en los siguientes
términos:
"La forma sigue a la función", "la forma y la función son una", "la forma evoca la
función", "espacios funcionales", "la casa es máquina para habitar", "menos es más,
más es más", "espacios servidos y espacios sirvientes".
Es impresionante la coincidencia sobre los mismos conceptos en lo que se refiere a
practicidad, simpleza, funcionalidad y "orden". Se debe diferenciar lo esencial de lo
accesorio. Sin embargo ¿cuál es la regla que nos permite diferenciar lo simple de lo
simplón? Es esta la búsqueda del ideal "ergonómico y económico". Es claro: sin
conocernos no somos auténticos, necesitamos ser sensibles con lo que nos rodea y
entender nuestra sociedad para darle a nuestro cliente lo que haríamos si el proyecto
fuera para nosotros mismos (como mínimo). Desde este punto de vista ético el
compromiso se traslada a todos los ámbitos (ecológicos, urbano, etc.). Estos conceptos
franciscanos u holísticos, tan en boga hoy en día, son de vital importancia. Pues debe
entenderse que al igual que se da una relación estrecha y biunívoca entre forma y
función, cualquier cosa que hagamos en cualquier sentido tiene repercusiones en la
relación del hombre con su medio ambiente.

Forma y funcion

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    FORMA Y FUNCION Detrásde todo buen proyecto arquitectónico – urbano, existe un concepto, un núcleo generacional, una idea; y su construcción se basa en nociones de generación de la forma matemático - geométricas, y una base material que la sustenta aplicada con maestría en un contexto determinado. Para que una forma espacio-urbana tenga significación se requiere de un concepto que le de función, engendrado con una clara y potente intención que se apoye en el conocimiento del problema que implica el yo, los otros, el contexto sociocultural, el entorno. Podríamos decir que la forma es una síntesis a priori que guía los procesos proyectuales y de materialización: Hegel rechaza que la función sea algo ajeno a la forma, forma y función no están dados separados porque la forma saca de sí misma la función. La forma tomada como entidad abstracta carece de significación, por ello partimos del concepto, ya que este lleva implícita tanto la forma, cuanto a la funcion (lo que vale decir que la forma, entonces es totalmente constituida por la función.) Muchos maestros de la arquitectura moderna se han expresado en los siguientes términos: "La forma sigue a la función", "la forma y la función son una", "la forma evoca la función", "espacios funcionales", "la casa es máquina para habitar", "menos es más, más es más", "espacios servidos y espacios sirvientes". Es impresionante la coincidencia sobre los mismos conceptos en lo que se refiere a practicidad, simpleza, funcionalidad y "orden". Se debe diferenciar lo esencial de lo accesorio. Sin embargo ¿cuál es la regla que nos permite diferenciar lo simple de lo simplón? Es esta la búsqueda del ideal "ergonómico y económico". Es claro: sin conocernos no somos auténticos, necesitamos ser sensibles con lo que nos rodea y entender nuestra sociedad para darle a nuestro cliente lo que haríamos si el proyecto fuera para nosotros mismos (como mínimo). Desde este punto de vista ético el compromiso se traslada a todos los ámbitos (ecológicos, urbano, etc.). Estos conceptos franciscanos u holísticos, tan en boga hoy en día, son de vital importancia. Pues debe entenderse que al igual que se da una relación estrecha y biunívoca entre forma y función, cualquier cosa que hagamos en cualquier sentido tiene repercusiones en la relación del hombre con su medio ambiente.