Las estructuras pueden ser naturales o artificiales. Las estructuras artificiales son diseñadas por el hombre para satisfacer sus necesidades como puentes y edificios. La estética y finalidad de las estructuras depende de su función. La forma sigue a la función, por lo que la forma del objeto debe adaptarse a la dirección de las fuerzas que actúan sobre él para que la estructura pueda resistir y desviar esas fuerzas.