La sabana africana alberga grandes mamíferos como rinocerontes, jirafas y leones. Su flora incluye densas agrupaciones de árboles y arbustos entre hierbas altas que se vuelven amarillas o pardas en invierno. El clima se caracteriza por una estación húmeda de verano y una estación seca de invierno, y el suelo retiene suficiente humedad para mantener la vegetación y proveer sombra.