Este documento contrasta la laicidad y el laicismo. La laicidad se fundamenta en la distinción y autonomía mutua entre lo secular y lo religioso en el Estado. El laicismo implica hostilidad o indiferencia hacia la religión.
Laicidad: Mutuo respetoentre Iglesia y Estado fundamentado en la autonomía de
cada parte
Laicismo: Hostilidad o indeferencia contra la religión.
La laicidad del Estado se fundamenta en la distinción entre los planos de lo secular y
de lo religioso. Entre el Estado y la Iglesia debe existir, según el Concilio Vaticano II,
un mutuo respeto a la autonomía de cada parte.
vociferar v. intr. Hablar en voz muy alta y agitadamente: cuando las cosas no le salen bien
enseguida se pone a vociferar.
redil s. m. Terreno cercado en el que se guarda el ganado.
pavura f. Pavor.
Un acorazado es un buque de guerra de gran tonelaje, fuertemente blindado y artillado con
una batería principal compuesta por cañones de grancalibre
vastedad s. f. culto Amplitud o gran extensión de algo, especialmente de un terreno: la vastedad
de una llanura.
clarín s. m. Instrumento musical de viento de la familia del metal, parecido a la corneta, pero de
menor tamaño y sin llaves o pistones.
alusión s. f. Referencia a una cosa de manera breve y poco precisa cuando se trata otro tema.
Aras
Río de Armenia, afluente del Kura; 700 km.
ascético, ca
1. adj. [Persona] que se dedica a la práctica y ejercicio de la perfección espiritual y lleva una vida modesta y
sobria:
persona ascética y desinteresada.
2. De esta práctica y ejercicio o relativo a ello:
vida ascética.
3. f. ascetismo.
'ascético' también aparece en estas entradas
guirnalda es una corona abierta por un extremo, fabricada con flores, ramas u hojas. Se llama
también así la tira tejida de flores y ramas que no forman un círculo. por ejemplo estrella de
navidad igueputa
amnistía s. f. Perdón de delitos, generalmente políticos, que concede el gobierno de un país: en
marzo de 1977 el Gobierno español proclamó una amnistía para todos los presos
políticos.ICONOCLASTICO
2.
VIZILIPUZLI: Dios dela guerra y las tempestades en la mitología azteca. Su origen
es oscuro, pero el mito referido a él es diferente en originalidad y carácter
iconoclasta adj.
1 Relativo al movimiento cristiano desarrollado en el Imperio bizantino durante los ss. VIII y IX que
rechazaba la adoración de imágenes sagradas, y proponía su destrucción.
— s. com./adj.
2 Persona partidaria de este movimiento.
— adj.
3 Que no respeta los valores, las normas o las formas tradicionales de una actividad y trata de
destruirlos o ponerlos en ridículo: las vanguardias artísticas de principios del s. XX fueron
movimientos iconoclastas.
— adj./s. com.
4 Se aplica a la persona que es enérgicamente contraria al culto a cualquier tipo de imágenes.
absenta s. f.
1 Planta empleada para aromatizar licores de alta graduación.
2 Bebida alcohólica preparada con ajenjo y otras hierbas aromáticas.
iglesia viene de la palabra griega “Ekklesia” que significa “una asamblea” o “una
convocatoria.”IRA
amor s. m.
1 Afecto intenso que se tiene hacia una persona, animal o cosa: los padres sienten amor por sus
hijos. odio.
— propio Consideración y estima que uno siente por sí mismo.
2 Sentimiento intenso de atracción emocional y sexual que se tiene hacia una persona con la que
se desea compartir una vida en común:le declaró su amor.
3 Afición apasionada que se tiene hacia una cosa: amor a la literatura.
4 Persona, animal o cosa que es objeto del cariño de alguien.
5 Cuidado, atención y gusto que se pone al hacer una cosa: preparó la cena de fin de año con
mucho amor.
— s. m. pl.
6 amores Relaciones sentimentales y sexuales mantenidas durante un tiempo.
SENTIMIENTO
repudiar v. tr.
1 Rechazar algo por razones morales: repudio la falta de honradez.
2 Rechazar legalmente al propio cónyuge: repudiar a la esposa.
OBS Se conjuga como cambiar.
venganza s. f. Respuesta a una ofensa o daño recibido con otra ofensa o daño dirigido a la
persona que lo ha hecho. desquite, revancha.PUREZA
hombre s. m.
1 Persona de sexo masculino, especialmente adulto.
2 Individuo de la especie humana: todos los hombres tenemos derecho a la libertad. persona,
humano.
3 Persona de sexo masculino que está, junto a otras, bajo las órdenes de un jefe en ciertas
actividades, especialmente las que requieren preparación física: los hombres de un general.
4 fam. Marido o pareja estable de una mujer: caminaba cogiendo a su hombre del brazo.
— int.
3.
5 ¡hombre! Expresiónque indica admiración, sorpresa, extrañeza o disgusto: ¡date prisa, hombre,
que nos están esperando!
1
Estado es un concepto político que se refiere a una forma de organización social, económica,
política soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones involuntarias, que tiene el
poder de regular la vida nacional en un territorio determinado. Usualmente, suele adherirse a la
definición del Estado, el reconocimiento por parte de la comunidad internacional.
2
El concepto de Estado difiere según los autores, pero algunos de ellos definen el Estado como el
conjunto de instituciones que poseen la autoridad y potestad para establecer las normas que
regulan una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un territorio determinado.
liberal adj.
1 Relativo a la doctrina política del liberalismo: el partido liberal ganó las elecciones.
— adj./s. com.
2 Se aplica a la persona que es partidaria de esta doctrina política: no se avenía con los
candidatos liberales; los liberales y los conservadores hicieron un pacto.
3 Se aplica a la persona que es abierta y respetuosa con otras opiniones y costumbres: fue
siempre muy liberal, nunca le oí criticar a nadie. tolerante. mojigato.
4 Se aplica a la persona que tiene costumbres e ideas libres y sin prejuicios, especialmente en lo
referido a la sexualidad: es un verdadero liberal y no le molesta que su novia salga con otros
chicos.
— adj.
5 Se aplica a la persona que da con generosidad lo que tiene: es más liberal en promesas que en
dinero. generoso, largo. tacaño.
6 Se aplica a la profesión que es intelectual y puede ejercerse privadamente y sin
subordinación: la arquitectura, la medicina y la abogacía son profesiones liberales.
— adj./s. com.
7 Se aplica a la persona que ejerce una profesión intelectual y que puede ejercerse privadamente
y sin subordinación: los profesionales liberales trabajan por cuenta propia; prefirió trabajar como
liberal para no tener que depender de nadie.
conservador, -ra adj./s. m. y f.
1 Se aplica a la persona, organismo o gobierno que es partidario de mantener los valores
políticos, sociales y morales tradicionales y que se opone a reformas o cambios radicales en la
sociedad: los partidos conservador y liberal se turnaron en el poder durante el s. XIX.
— s. m. y f.
2 Persona encargada de la conservación de los fondos documentales de un museo o archivo o de
una de sus secciones.
mitología s. f. Conjunto de mitos o historias que narran las acciones de los dioses y los héroes de
la Antigüedad, y que pertenecen a la historia, la cultura y la religión de un pueblo: la mitología
griega; la mitología mayaHERALDOS
clero s. m. Conjunto de los clérigos: los obispos, los sacerdotes y los monjes forman parte del
clero. clerecía.Malqueriente
católico, -ca adj.
1 Relativo al catolicismo: doctrina católica.
— adj./s. m. y f.
2 Se aplica a la persona que profesa el catolicismo: los católicos, protestantes y ortodoxos son
cristianos.
4.
Secularización: es elpaso de algo o alguien de la esfera religiosa a la civil. También significa el
paso de algo o alguien que estaba bajo el control de una orden religiosa -los regulares que seguían
1 2
una regla dentro de un monasterior- a la estructura secular o diocesana.
La secularización también se refiere al proceso que experimentan algunos Estados o territorios
cuando diversas instituciones y bienes pasan de la esfera religiosa a la civil. Con la secularización,
lo sagrado y lo religioso se hacen más privados y ceden su preemiencia pública a lo civil.
eclesiástico, ca.
(Del lat. ecclesiastĭcus, y este del gr. ἐκκλησιαστικός).
1. adj. Perteneciente o relativo a la Iglesia, y en particular a los clérigos.
2. adj. ant. Docto, instruido.
3. m. clérigo (‖ hombre que ha recibido las órdenes sagradas).
crónica s. f.
1 Texto histórico que recoge los hechos en el orden cronológico en el que sucedieron.
2 Género periodístico que agrupa los comentarios sobre una serie de hechos de actualidad
considerados panorámicamente; en el caso de ser un texto escrito, suele ir acompañado de
fotografías y firmado.
3 Comentario periodístico que pertenece a este género.
antología s. f. Colección constituida por fragmentos de obras literarias, musicales, científicas, etc.,
de uno o varios autores, escogidas en función de un criterio: una antología de textos filosóficos;
una antología de la zarzuela.
prejuicio s. m. Juicio u opinión preconcebida que muestra rechazo hacia un individuo, un grupo o
una actitud social: los prejuicios pueden llevar a una sociedad al racismo y la intolerancia.
radiografía s. f.
1 Procedimiento que permite hacer fotografías por medio de rayos X: la radiografía permite la
exploración de la mayoría de los órganos del cuerpo humano.
2 Imagen o fotografía obtenida con este procedimiento.
anecdotario s. m. Conjunto de anécdotas sucedidas a una persona u ocurridas durante el
desarrollo de una actividad o proceso.
epígrafe s. m.
1 Título que aparece al comienzo de un escrito, o de cada una de sus partes: en el índice
aparecen los capítulos y sus epígrafes.
2 Explicación breve y que aparece al comienzo de un escrito resumiendo lo principal de su
contenido: consultó el epígrafe para ver si el artículo le interesaba para su trabajo.
3 Texto breve grabado en piedra o metal.
5.
metáfora s. f.Figura retórica que consiste en identificar un término real con uno imaginario con el
que mantiene una relación de semejanza:''la primavera de la vida´´ es una metáfora de la juventud.
OCDE
eludir v. tr. Evitar una cosa con habilidad o astucia.
moralidad s. f.
1 Cualidad que hace que las acciones humanas se ajusten a ciertas normas de conducta
socialmente aceptadas: su pensamiento siempre se ha distinguido por su moralidad. inmoralidad.
2 Grado de adecuación de los actos de una persona con sus creencias, su conciencia o sus
principios: fue un filósofo preocupado por la poca moralidad de su tiempo.
3 Moraleja de un cuento o libro.
— s. f. pl.
4 moralidades Dramas alegóricos de la Edad Media en forma de diálogo o debate.
autonomía s. f.
1 Facultad o poder de una entidad territorial integrada en otra superior para gobernarse de
acuerdo con sus propias leyes y organismos.
2 Entidad política y territorial más importante en que se divide el Estado español, dotada de
autonomía legislativa y competencias ejecutivas en todo aquello que no sea común con el resto del
Estado. comunidad autónoma.
3 Estado y condición de la persona o del grupo de personas que no dependen de otros en
determinados aspectos: podremos trabajar con total autonomía, sin dar cuentas a nadie.
4 Capacidad máxima de una máquina, en especial un vehículo, para funcionar sin necesidad de
reponer combustible: mi coche tiene una autonomía de 600 km.
relativismo s. m. Doctrina basada en la relatividad o falta de valores absolutos, punto de vista
según el cual los conceptos comúnmente aceptados sobre el bien y el mal varían en función del
ambiente y de una persona a otra: el relativismo es una actitud filosófica propia de los sistemas
positivistas y empiristas.
despenalizar v. tr. Suprimir la consideración de delito o falta: se ha abierto un debate social para
despenalizar la eutanasia o la marihuana.penalizar.
aborto proviene del latín abortus, que a su vez deriva del término aborior. Este concepto se
utilizaba para referir a lo opuesto a orior, o sea, lo contrario a nacer. Por lo tanto, el aborto
es la interrupción del desarrollo del feto durante el embarazo, cuando éste todavía no
haya llegado a las veinte semanas. Una vez pasado ese tiempo, la terminación del embarazo
antes del parto se denomina parto pretérmino.
teocracia s. f.
1 Sistema de gobierno ejercido por la autoridad religiosa en nombre de Dios.
2 Comunidad gobernada por este sistema.
Facebook es el libro de las caras que se difunde en las universidades (anuarios), de ahí el creador de la
famosa red social tomó la idea para montar su web y así empezando con los miembros de su
6.
universidad se amplióla red mundialmente hasta convertirse en una de las redes sociales más
importantes y a su creador en el multimillonario más joven
Twitter, un término inglés que puede traducirse como “gorjear” o “trinar”, es el nombre de
una red de microblogging que permite escribir y leer mensajes en Internet que no superen
los 140 caracteres. Estas entradas son conocidas como tweets.
nexo s. m.
1 Relación que se establece entre dos o más elementos o cosas. enlace.
2 Elemento lingüístico que sirve para unir dos o más términos, como las conjunciones y
preposiciones. enlace.
revista s. f.
1 Publicación periódica con información sobre distintas materias o sobre una específica.
2 Espectáculo teatral de carácter ligero y de humor en el que alternan números musicales con
otros dialogados.
3 Reconocimiento u observación que un jefe hace de las personas o cosas que están bajo su
autoridad o cuidado: vino un funcionario del ministerio para hacer una revista sanitaria.
4 Formación de parte de un ejército para que un jefe la pueda reconocer: la revista se hizo a
primera hora de la mañana.
teatro s. m.
1 Género literario al que pertenecen las obras dramáticas compuestas para ser representadas en
un escenario.
2 Conjunto de obras de este género escritas por un autor o producidas en una época histórica o
un país.
3 Edificio destinado a la representación en un escenario de obras dramáticas o de espectáculos
de otro tipo.
4 Lugar o situación en la que ocurren acontecimientos importantes o se desarrolla cierta
actividad: después de las últimas ofensivas ha cambiado el teatro de la guerra.
5 Fingimiento o exageración en la forma de actuar de una persona: ese futbolista tiene mucho
teatro, siempre se cae dentro del área.
6 Arte de componer o representar obras dramáticas.
7 Representación teatral.
léxico, -ca adj.
1 Relativo al léxico o vocabulario: riqueza léxica de un escritor; se propuso realizar un estudio
léxico del español de América; encontraron algunas diferencias léxicas entre los dos textos.
— s. m.
2 Conjunto de las palabras de una lengua: el léxico del español es muy abundante; aunque sé
mucha gramática, debo mejorar en el léxico para dominar el inglés. vocabulario.
3 Conjunto de palabras y expresiones propias de una región, de una actividad, de un periodo
determinado, o de una persona, en especial un autor: el léxico de Quevedo es muy culto; quiere
estudiar el léxico de Toledo; el léxico de la medicina tiene muchos cultismos y
tecnicismos. vocabulario.
4 Antiguamente, diccionario de la lengua griega.
5 culto Diccionario. lexicón.
caudal1 s. m.
1 Cantidad de agua que lleva una corriente o que fluye de un manantial o fuente: el caudal del río
ha aumentado.
7.
2 Cantidad dedinero y bienes de una persona. fortuna, hacienda.
3 Gran cantidad de una cosa: caudal de gente.
síntesis s. f.
1 Explicación corta en la que se presenta lo principal de un asunto o materia. resumen.
2 Composición o formación de un todo mediante la unión de varios elementos: esta cultura es la
síntesis de otras más antiguas.
3 Proceso por el que un ser vivo elabora en el interior de sus células las moléculas de sus
componentes, a partir de sustancias tomadas del exterior.
4 Proceso por el que se obtiene una sustancia a partir de la combinación de elementos químicos
o de sustancias más simples.
5 Método de razonamiento deductivo, que parte de lo más simple para llegar a lo más
complejo. análisis.
OBS Plural invariable.
reseña s. f.
1 Escrito breve en el que se da noticia y se comenta una obra escrita de reciente
publicación. recensión.
2 Noticia breve de un acto reciente.
3 Enumeración de los principales rasgos de una persona, de un animal o de una cosa.
epílogo s. m.
1 Parte última de una obra literaria, de cine o de teatro en la que se resume o resuelve la acción.
2 Parte final de un discurso u obra en la que se ofrece un resumen general de su contenido.
3 Conjunto de circunstancias o consecuencias que permanecen después de finalizada una
actividad o proceso: la inestabilidad política de África fue el epílogo de largos años de colonización
europea.
sardónico,ca
1. adj. [Risa] afectada y que no nace de alegría interior:
alegato s. m.
1 Argumento, razón o prueba que se alega. alegación.
2 Escrito en el que un abogado expone argumentos, razones y pruebas en favor de su cliente y
niega la validez de los de la acusación.
3 AMÉR. Discusión o altercado.
Ultramontano es un término utilizado para referirse al integrismo católico, es decir, aquellas
personas o grupos católicos que sostienen posiciones tradicionalistas, apegadas a la línea
doctrinal anterior al Concilio Vaticano II
8.
plebiscito s. m.
1Consulta que el gobierno de un estado hace a los ciudadanos mediante una votación para
aprobar o rechazar alguna cuestión política:se celebró un plebiscito para que el país decidiera si
quería o no entrar en la alianza militar. referéndum.
2 Apoyo masivo de un pueblo a una determinada causa.
3 Ley que la plebe de Roma establecía separadamente de las clases superiores de la república, a
propuesta de su tribuno.
mártir s. com.
1 Persona que ha muerto, especialmente padeciendo torturas o con gran sufrimiento, por
defender una religión o simplemente por pertenecer a ella: los mártires cristianos, como santa
Eulalia, san Lorenzo o santa Lucía, suelen representarse llevando una palma.
2 Persona que es criticada, marginada e incluso perseguida por sus ideas o creencias: muchos
intelectuales y artistas fueron mártires de la sociedad de su tiempo.
3 Persona que padece sufrimientos o injusticias y que los lleva con resignación: es un mártir de
su jefe.
yermo, -ma adj./s. m.
1 Se aplica al terreno que está despoblado o sin habitar: la emigración dejó yermos muchos
pequeños pueblos.
2 Se aplica al terreno que está sin cultivar o es estéril: aquel páramo era un terreno yermo donde
no había manera de cultivar nada.
9.
Reseña
El Estado laicoy sus malquerientes consta de dos partes. La primera es una crónica de las
tribulaciones y los grandes avances de la laicidad y el laicismo, la segunda es una antología-
radiografía-anecdotario de los malquerientes.
El estado laico: El gran logro de los liberales mexicanos del siglo XIX,que obtienen la separación de la
iglesia, entonces rigurosamente ensingular y con un conjunto de instituciones y leyes, en primer
términolas educativa
Una crónica con pretensiones históricas sobre "las vicisitudes del Estado laico” y otra crónica de “todos los intentos
de negar, con autoritarismo y no sin violencia, la laicidad”. Es el nuevo libro de Carlos Monsiváis: El Estado laico y
sus malquerientes
El Estado Laico y sus Malquerientes, la obra de Carlos Monsiváis, editada recientemente
por la Universidad Nacional Autónoma de México y RandomHouseMondadori, es una
valiosa y oportuna contribución del célebre ensayista mexicano a la defensa de las
libertades emanadas del Estado laico.
En sus 303 páginas, el libro consta de una crónica histórica, donde se describe tanto el
origen, la evolución, los avatares y los grandes avances de la “laicidad” y el “laicismo” en
nuestro país, mientras que su segunda parte es una antología de los “malquerientes”.
Esta obra, en palabras de Monsiváis, fue realizada “con el propósito de verificar las
condiciones del Estado laico desde su aparición, a mediados del Siglo XIX, en medio de las
guerras de Reforma como sus promotoras, y ver lo que había sucedido en todo este tiempo
en que –sobre todo en los años recientes– se ha considerado que ya no es vigente por la
derecha y una parte muy considerable del clero”. El Estado laico en la actualidad, refiere,
“ya no tiene enemigos, sus enemigos estuvieron en el siglo XIX; actualmente tiene
„malquerientes‟, representados éstos por la Iglesia y la derecha que han tratado de redefinir
conceptos del laicismo como „libertad religiosa‟ y „libertad de expresión‟ sin conseguirlo”.
El Estado laico en México, en efecto, ha experimentado un proceso muy complicado, “lleno
de retrocesos, finalmente afirmado a partir de un determinado momento y radicado en lo
básico en la educación. Para establecer el Estado laico se pasó por guerras civiles,
invasiones, ataques contra la tolerancia, reivindicación de la educación pública y un
enfrentamiento con los poderes del clero y los terratenientes. Sin embargo, el
establecimiento de un Estado laico como tal llegó sólo con los derechos humanos (…) No se
crea el Estado laico antes de que se difunda la noción de derechos humanos, solo esto le da
el sello último”.
Devenir histórico del Estado laico
En la primera parte, el autor hace un recorrido histórico del origen y evolución del Estado
laico, introduciéndose en las batallas ideológicas de liberales y conservadores de la
segunda mitad del siglo XIX: “El Estado laico, de modo obvio, atraviesa por varias etapas,
10.
a través delas metas explícitas de sus primeros impulsores: la libertad de cultos y de
expresión, la separación de la Iglesia y el Estado y la educación fuera del ámbito
confesional (…) En primera y última instancia, los liberales afirman la independencia del
Estado de cualquier Iglesia y la igualdad civil de todos los ciudadanos al margen de sus
creencias” (p. 60).
“La dictadura de Porfirio Díaz es la época de la gran simulación donde la laicidad parece
concentrarse en zonas de la ciudad de México y el laicismo se ve arrinconado ¿Qué sucede
en esta primera etapa del Estado laico? Durante la dictadura de Díaz, la vuelta sin ambages
al conservadurismo multiplica el desánimo. Con todo, sin que los propios liberales lo
perciban, lo inscrito en las leyes –la separación de la Iglesia y el Estado, la laicidad como la
estructura republicana por excelencia– se va volviendo la plataforma de las
transformaciones” (pp. 29-30).
“Al cabo de una lectura desastrosa, la tendencia radical de la revolución, reformulada por
la influencia del marxismo, del Partido Comunista Mexicano y del stalinismo, se
desentiende del legado de Juárez y la Reforma liberal. En efecto, Juárez no fue socialista…
Al lado de todo esto, el Estado laico es la garantía sólida del proceso educativo. La
educación socialista fracasa y la izquierda se olvida del juarismo empeñada en despojar de
antecedentes a la revolución proletaria que viene” (p. 31).
Cabe recordar que la promulgación de la Constitución de 1917, reivindicó el espíritu laico
de la educación y reafirmó el principio histórico de la separación del Estado y las Iglesias.
En este contexto, la Iglesia católica institucional encabezó una fanática cruzada en contra
del Estado laico denostando recurrentemente la Ley fundamental. “Creo que la Iglesia
católica pretende acabar con el Estado laico. No es que quieran entrar al Estado laico; la
Iglesia lo que quiere es reimplantar la educación religiosa en las escuelas; pretende
regresar la subvención de la iglesia por parte del Estado, pretende volver a ser parte del
Estado en este sentido, y también –esto es muy grave– la iglesia de alguna manera en los
hechos ha regresado a la existencia de fueros”, expresa el autor.
La actual embestida de la jerarquía católica y la derecha que detenta el poder en contra del
Estado laico mexicano, no es asunto local o nacional, sino que corresponde a la gran
campaña de El Vaticano, presente en todos los países latinoamericanos, para recuperar el
poder político-religioso acotado durante la reforma juarista. La insistencia
fundamentalista en “la libertad religiosa”, es decir, y entre otras cosas, en la devolución de
los fueros eclesiásticos y en la educación religiosa en las escuelas públicas, gira en ese
sentido.
El Estado laico y los derechos humanos
Es un hecho que el Estado laico ha venido a recobrar fuerza en los últimos años, en el
contexto de una sociedad secularizada. Esta realidad, la resume el autor en los siguientes
términos: “Sin la noción de derechos humanos el Estado laico estaba inconcluso, era una
abstracción. La noción y la defensa de los derechos humanos le resulta fundamental al
Estado laico y la sociedad civil”. Pone como ejemplo de lo anterior, entre otros aspectos, la
discriminación que por motivos religiosos se sigue presentando en nuestro país: “Tómese
el caso de los protestantes a los que nunca se les ha permitido sentirse en posesión de la
ciudadanía, a la persecución constante, a los malos tratos jurídicos, a la burla social. Las
11.
minorías religiosas existenpor efecto de la laicidad pero nunca de modo pleno. La derecha
los considera “apátridas”, y la izquierda nacionalista explica sin cesar que el
protestantismo es un invento yanqui, una táctica para despojarnos de nuestra identidad
nacional, una trampa para incautos” (p. 149).
Pero –se pregunta–, “¿quién defiende la puesta al día del liberalismo juarista, la defensa de
los derechos de las minorías y el fin de la censura? ¿Por qué no se ha dado la crítica a la
intolerancia religiosa en los sectores liberales, democráticos, de izquierda? ¿Por qué
ninguno de los grupos que defienden los derechos indígenas se preocupa por mencionar
siquiera la persecución religiosa en las comunidades? ¿Por qué fue tan lenta la inclusión de
las persecuciones religiosas en el campo de los derechos humanos? ¿Por qué en las
enumeraciones de la primera década del EZLN, escritas por el subcomandante Marcos,
que abarcan casi todas las minorías y muchísimos gremios, jamás aparecen los
protestantes? ¿Por qué cuando los obispos católicos y los laicos cercanos a su posición
hablan de libertad religiosa, el contexto es la enseñanza católica en las escuelas públicas y
no la libertad de profesar el credo que cada uno juzgue conveniente? ¿Por qué, pese al
crecimiento notorio de las iglesias minoritarias, el Estado y la sociedad las conocen tan mal
y tan despreciativamente, como si los que profesan las otras creencias no merecieran
ninguno de los derechos humanos? ¿Tiene algún sentido considerar con tal carga de
encono o desprecio a cerca de 15 por ciento de la población, cifra ya conservadora?” (pp.
156-57).
“Sin laicidad y sin laicismo, el país no dispondrá de sentido histórico o, como se diría
ahora, de viabilidad”, concluye Monsiváis. Como se demuestra en la obra reseñada, que es
de lectura obligada para todas las personas preocupadas por la vigencia de las libertades en
México, el Estado laico se ha consolidado social e históricamente. Esta realidad inminente,
nos incita a preservar el enorme valor político del Estado laico en nuestro país.
Ayer jueves 4 de Diciembre Carlos Monsivais presentó “El estado laico y sus malquerientes” en la FIL
Feria Internacional del libro, no pude entrar a la charla sobre el libro pero pude captar imagenes del
escritor firmando autógrafos y saludando a sus lectores.
Una crónica con pretensiones históricas sobre las vicisitudes del Estado laico” y otra
crónica de “todos los intentos de negar, con autoritarismo y no sin violencia, la
laicidad”. Es el nuevo libro de Carlos Monsiváis: El Estado laico y sus malquerientes
(Debate/UNAM), que se presentó ayer en el Palacio de la Escuela de Medicina, en el
Centro Histórico.
En las siguientes líneas, el doctor honoris causas perdidas responde un cuestionario en
el cual examina los términos laicismo y laicidad, rechaza la existencia de una “derecha
moderna” y desmenuza las confusiones de la izquierda partidaria en torno al tema de
su obra.
12.
1. ¿Qué sepropuso usted con El Estado laico y sus malquerientes?
R: No sé específicamente qué me propuse, porque las primeras intenciones siempre se
ven rebasadas. Sé lo que está allí: una crónica con pretensiones históricas sobre las
vicisitudes del Estado laico y, en una segunda parte, una crónica de todos los intentos
de negar, con autoritarismo y no sin violencia, la laicidad.
2. ¿Qué es hoy el laicismo mexicano que provoca tantos enconos y diatribas?
¿No es asunto de “jacobinos de época terciaria”, como diría López Velarde?
R: Hay que distinguir entre laicidad, generada por la estructura jurídica del Estado, y
por la separación de la Iglesia y el Estado, y laicismo, la movilización crítica que no
admite la intolerancia de la derecha y el odio activo contra la secularización. Al
respecto, hace todavía unos años se consideraba casi de mal gusto usar el término
laicismo, porque la modernidad no lo necesitaba; ahora es básico por la insistencia
fundamentalista en “la libertad religiosa”, es decir, y entre otras cosas, en la
devolución de los fueros eclesiásticos y en la educación religiosa en las escuelas
públicas. Un sector ya sin mayor fuerza social, pero con influencia sobre las elites ha
vigorizado la red de formas hipócritas que buscan reintegrar el dúo Estado-Iglesia (con
lo que costó agregarle a Iglesia la ese), con todo y financiamiento gubernamental de
las diócesis, como se demuestra en Jalisco y no sólo allí.
Por lo demás, esta andanada contra el laicismo no es asunto local o nacional,
corresponde a la gran campaña del Vaticano, presente sobre todo en los países de
habla hispana, cuyo fin es la recuperación abundante del poder terrenal. Si la feligresía
y las vocaciones disminuyen, si crecen las críticas al celibato y a la segregación de las
mujeres en el aparato eclesiástico, si resulta tan costoso el impulso de la pederastia,
conviene el retorno benéfico a la teocracia. Y el enemigo visible es el laicismo, porque
la laicidad es un término infrecuente y no se quiere mencionar a las herejías, vocablo
jubilado. Y allí está el laicismo, otro de los peligros para México.
3. Quizá más por ingenuidad que por olvido histórico los sectores
“progresistas” y/o de izquierda dan por hecho que la derecha no puede ganar
batallas contra el Estado laico, pues las ha perdido todas. ¿Sigue viendo la
respuesta de estos sectores como “muy restringida y todavía amortiguada”
frente a las intenciones de “devolver a México al Redil”?
R: La izquierda partidista, en este sentido muy distinto a la social y cultural, lleva
mucho tiempo separada del debate ideológico. Se dio por muerto al marxismo y se
sustituyó a las ideas, nunca muy abundantes, con la obsesión por las posiciones
electorales. La evidencia de la secularización le ahorró tiempo a la mayoría de la
izquierda partidaria, deslumbrada además con la Teología de la Liberación, un
movimiento formidable para nada exento de intolerancia hacia “las sectas”.
Desde las reformas al artículo 130 constitucional, donde uno de los representantes del
PRD aseguró que el 68 fue posible por el Concilio Vaticano II, la izquierda partidaria
está muy confusa en lo relativo al laicismo. En el plan de la anécdota esto explica la
cesión de seis hectáreas del gobierno de Zacatecas ¡a un kínder de los Legionarios de
Cristo!; eso explica las esquelas del PRD en el estado de México rematadas con la
encomienda al Altísimo por el alma del finado; eso explica la cesión de un gran terreno
a la Basílica de Guadalupe por parte del Gobierno del DF, en la etapa de López
Obrador. Tal vez se quieran ahorrar dificultades o quizás saludan a la fe de sus
13.
ancestros, pero notienen razón; el anticlericalismo será “de otra época” cuando ya no
haya clericalismo. Y por eso ni la izquierda en sus formas variadas había tomado en
cuenta la exigencia clerical de privilegios, que no de derechos. Esto se ha modificado
ante las pruebas del integrismo galopante. No hay, en lo mínimo contra la fe católica,
un clima persecutorio “del callismo”, y la persecución religiosa que persiste es contra
los protestantes, pero eso no le importa a la derecha, que cuando demanda “libertad
religiosa” se refiere estrictamente al “rescate moral” de la educación pública.
4. ¿Entre los malquerientes del Estado laico se queda usted con los jerarcas
católicos o con los secretarios de Gobernación (en materia de aportes
declarativos)?
R: Me quedo con todos. A la hora del grafiti verbal, de las grandes frases en los muros
de la Patria mía (si un tiempo fuerte ya desmoronado), los obispos y los secretarios de
Estado son igualmente memorables, aunque el actual secretario de Gobernación es
más contratista que ideólogo. Pensándolo bien, los obispos son invencibles, porque son
más, no tienen otros temas y proceden como si no existiese la realidad, y en su lugar
estuviese un eterno catecúmeno.
5. La dictadura de Porfirio Díaz es “la gran simulación” donde el laicismo se
va arrinconando, afirma usted. Los malquerientes del Estado laico afirman
que justo de eso se trata: que vivimos una gran simulación y que lo único que
hacen los gobernantes del PAN es llevar al espacio público lo que los priístas
hacían a escondidas.
R: No sé de qué hablan estos malquerientes. Si por gran simulación se entiende
proceder como si se actuase con honradez y conforme a los designios de Dios, así es
en efecto. Pero, ¿a qué político, del Presidente de la República en adelante, se le critica
por sus creencias? La crítica se dirige a la imposición de sus creencias. Como los
funcionarios encumbrados (digámosles así) necesitan probar su pertenencia a la
burguesía, la única clase políticamente correcta en materia de buenas costumbres, se
rodean de clérigos, certifican su cercanía con los obispos y se felicitan por la actitud
piadosa en sus mujeres y la no tan ocasional militancia de sus hijos en alguna
corporación religiosa. Y esto no ha motivado la crítica necesaria, porque incluso
algunos izquierdistas de antaño se enfurecen por el análisis de la derecha, ya que en
su lógica lo único censurable es la izquierda.
Ahora, si a lo que se refieren los malquerientes es al abuso del presupuesto a favor del
clero y las organizaciones integristas, o al llenar todos los espacios posibles de la
burocracia con gente de derecha, mientras más extrema mejor, ahí sí se puede hablar
de una gran simulación.
6. ¿Son claramente diferenciables en el partido en el poder los representantes
de la derecha moderna de los “meones de agua bendita”? (Gómez Morín
citado por Germán Martínez).
R: “La derecha moderna” es un invento curioso, una joya de las fantasías ideológicas.
Así como es inconcebible el neoliberalismo libertario, tampoco se concibe una “derecha
moderna”. ¿Dónde están las pruebas de su existencia? ¿Alguien podría señalar qué es
“lo moderno” de los alcaldes y gobernadores panistas? ¿Cómo calificar su homofobia,
su clasismo, su racismo, su oposición a la despenalización del aborto, su veneración
por todas las causas neoliberales, su desprecio por la cultura? A diario, esa “derecha
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moderna” se vuelvemás anacrónica. Ignoro qué fue el conservadurismo extremo en la
época de Gómez Morín, pero lo imagino mucho menos empresarial, y ahí sí se advierte
una diferencia.
7. ¿Puede hablarse de un triunfo definitivo del Estado laico en tanto en los
bares los tríos sigan cantando la versión dulcificada de “La gloria eres tú”?
¿Sigue sonando a herejía Miguel de Guevara?
R: Usted se refiere al éxito del clero mexicano al lograr que se modificase la letra de
“La gloria eres tú”, de José Antonio Méndez. En el original decía: “Desmiento a Dios
porque al tenerte yo en vida/ no necesito ir al cielo tisú”, y quedó de este modo:
“Bendito Dios, porque al tenerte yo en vida/ no necesito ir al cielo tisú”, con lo que la
herejía persistió. También, el “No me mueve mi Dios para quererte/ el cielo que me
tienes prometido…” de Fray Miguel de Guevara ya sólo suena a poesía. Y la
secularización está en todo, incluso en los análisis estructuralistas de los evangelios,
donde Cristo es el significante y la cruz es el significado. Este es un tiempo secular y
no dejará de serlo, y éste es un triunfo definitivo del Estado y de la sociedad laica.
8. La escuela pública si laica mucho peor, dicen sus detractores. ¿Le provoca alguna
esperanza la recientemente firmada Alianza por la Educación? ¿Taparán al fin los
agujeros de la coladera?
R: Según informes muy recientes de la OCDE, la enseñanza privada no es mejor que la
pública, y hay momentos donde resulta peor. Pero la pregunta que usted hace es
distinta. Se trata de saber la relación entre la laicidad y la burocracia sindical. Alguna
debe haber y la hubo no sin grandes contradicciones hace todavía 40 años. Ahora, la
burocracia sólo se relaciona con su longevidad y su proyecto de permanencia; tal vez
en una próxima rencarnación sindical las cosas cambian. Pero hay algo seguro: el
laicismo y la laicidad son ya hechos irreversibles que nadie, sensatamente, querrá
modificar, y nadie, con la insensatez del caso, logrará modificar.
9. ¿Cuál ha sido la evolución del “alcalde panista” y qué futuro le espera a
esta especie dadas sus sucesivas derrotas (no electorales necesariamente)?
R: El alcalde panista no puede evolucionar, estaría en contra de su naturaleza que ellos
consideran irreprochable y no modificable. No puede evolucionar porque siempre está
al tanto de la salud moral de los ciudadanos a los que deben llamar “feligreses que
votan”.
10. “El laicismo realmente existente tiene mucho de fantasma político y de
obsolescencia ideológica; no escapa a los alcances de la ineficiencia
burocrática y expresa también la comodidad social y gremial. Si el laicismo
pretendía históricamente establecer linderos entre poderes –terrenales todos
ellos– falló en su propósito de contribuir plenamente a la democracia y creó o
alimentó sus propios enemigos: el agnosticismo irracional, la ignorancia o
desprecio por los asuntos humanos, los fundamentalismos político, religioso y
cultural” (Bonifacio Barba, profesor de la Universidad Autónoma de
Aguascalientes, en reseña de la obra donde Pablo Latapí propone el concepto
de “laicidad abierta”). Extensa cita que da pie para preguntar: ¿es el laicismo
un fantasma político obsoleto?
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R: Más obsoletome parece, en materia de guardarropía de los conservadores de
principios del siglo XX, el párrafo del profesor Bonifacio Barba. ¿Qué hay de fantasma
político en las reacciones de una gran parte de la ciudadanía de Guadalajara contra el
derroche clerical del gobernador? ¿Qué hay de “obsolescencia ideológica” en la defensa
del artículo tercero constitucional? ¿A qué se refiere si es que a algo cuando habla de
“agnosticismo irracional”? ¿Cuál es el agnosticismo racional? El señor Barba lanza
abstracciones pomposas sin pruebas, algo parecido a un alegato jabonoso. Y en cuanto
a la laicidad abierta, si por ésta se entiende la educación religiosa en la educación
pública, sería más bien una laicidad tan cerrada que se parecería sospechosamente a
las preguntas y respuestas del Catecismo del Padre Ripalda.
11. ¿Es la educación laica un terreno infértil para la formación cívica y ética?
O, más aún, ¿es imposible la coexistencia de la educación laica y la formación
moral?
R: Hasta el momento el país ha vivido dentro de la plena coexistencia de la educación
laica y la formación moral. Esto no ha sido perfecto, como tampoco la educación
religiosa en la enseñanza privada ha formado obligatoriamente empresarios
escrupulosos y funcionarios aptos y probos. Suponer que no hay formación moral sin
los rudimentos, por lo común mal enseñados de la Doctrina, es atribuirle a la tradición
del siglo XVII o, si se quiere, del Cinturón del Rosario en el siglo XX, la preparación
tecnológica para entenderse con el Internet.
Libro básico NOMBRE , por que no enemigos por que da cuenta recorrido histórico sobre todo los
debates que ha provocado el estado laico en México, la segunda parte reunotstimonios sobre lo
que el estado laico a atraído cd ella mano, no esta encontra de las religiones si no…
Audio
16.
Desde la FeriaInternacional del Libro de Guadalajara
El prolífero escritor y periodista presentó uno de sus libros junto a las investigadoras Laura
Campos y Rosana Reguillo. La presentación abundó en críticas hacia un estado que se hizo
malqueriente del laicismo. Los componentes del poder gobernante se vuelcan a favorecer solo
una parcialidad de las religiones.
“Deberían estar entre los hijos ilustres” dijo Monsiváis luego de presentar a sus dos
presentadoras. Laura Campos, profesora de la Universidad de Guadalajara, y Rosana
Reguillo, investigadora.
“Hoy en día el estado laico tiene malquerientes. Los enemigos eran en el siglo 19. Ahora tiene
malquerientes”, aseguró Laura. Y es que el libro a presentarse se llama precisamente “El
estado laico y sus malquerientes”. Laura se encargó de hacer un breve análisis de la relación
entre el estado y la malquerencia de sus gobernantes respecto al laicismo.
Monsiváis la había presentado como una crítica de la desmesura de la derecha en
Guadalajara. Y Laura sostuvo las palabras de Carlos. Habló del dinero que el gobernador de
Jalisco Emilio González Márquez, del Partido Acción Nacional (PAN), “donó” para la
construcción de un santuario de cristeros, organización católica conservadora de ultraderecha.
En su momento, la indignación del pueblo se tradujo en marchas poco vistas en una ciudad
donde suele reinar la calma. Así es que el proyecto se echó atrás. “Ganó la sociedad de
Jalisco”, dijo Campos.
Luego dio otro ejemplo de abuso del estado vinculado a la iglesia católica. En el año ’98,
intentaron quemar la esfinge de Juárez en el parque de la solidaridad. “La imagen sigue
derribada”, denunció mientras se proyectaban fotos de la estatua que había sido inaugurada
por el presidente Salinas de Gortari en el año ’91. Juárez, fue uno de los que estableció ciertas
medidas laicas durante su gobierno.