La ciudad de Barcelona ha reforzado su carácter de ciudad abierta y cosmopolita, atrayendo recursos humanos altamente cualificados tanto de ciudadanos locales como de otras partes del mundo. Esto ha contribuido a que Barcelona se posicione entre las principales ciudades líderes en categorías como el emprendimiento, la calidad de vida y el apoyo a la innovación. Sectores como la moda, el diseño, las tecnologías y la industria biotecnológica se han convertido en motores económicos gracias al trabajo de instituciones públicas