Este documento explica el funcionamiento de los relojes atómicos y el sistema de posicionamiento global GPS. Los relojes atómicos se basan en la transición del átomo de Cesio-133 y son extremadamente precisos, con un error de solo 1 segundo cada 60 millones de años. El sistema GPS utiliza una red de 24 satélites equipados con relojes atómicos que emiten señales de radio. Los receptores GPS calculan la distancia a varios satélites para determinar la posición del receptor.