Nuestra posición se calcula mediante la triangulación basada en la medición de las distancias a tres o más satélites GPS. Estas distancias se miden calculando el tiempo que tarda la señal en viajar desde cada satélite hasta el receptor, teniendo en cuenta la velocidad de la luz. Cada satélite transmite un código pseudoaleatorio único que permite identificar las señales y medir con precisión los tiempos de viaje para determinar las distancias.