Bulgaria, con una superficie de 110,994 km² y una población de 7,245,677 habitantes, presenta un clima continental con inviernos fríos y veranos calurosos. Los viajeros deben llevar documentación adecuada al ingresar al país y tener en cuenta las regulaciones sobre visados y la exportación de objetos artísticos. El transporte interno es accesible, aunque con algunas limitaciones, y se recomienda probar la gastronomía local y visitar lugares emblemáticos como el monasterio de Rila y el casco antiguo de Nesebar.