El documento detalla un taller organizado por el Istituto Europeo di Design de Madrid y el ArteZ Institute of the Arts de Arnhem, enfocado en la hipotética idea de convertir la prisión de Guantánamo en un museo, dirigido por la artista Alicia Framis. Participaron estudiantes de ambos institutos en el desarrollo de proyectos sobre diseño y moda, culminando en una exposición pública. Este esfuerzo resalta la importancia de la educación interdisciplinaria en el diseño y su papel en la reflexión sobre temas sociales contemporáneos.