Este proyecto de ley propone varias medidas para promover una economía sostenible en España. Primero, busca mejorar la calidad de la regulación y la transparencia de los organismos reguladores. Luego, pretende simplificar trámites administrativos para las empresas y reducir cargas tributarias. También apunta a fomentar la responsabilidad social de las compañías, la innovación y las nuevas tecnologías. El objetivo general es estimular la competitividad de la economía española de forma compatible con los principios de desarrollo sostenible.