Hacking implica la búsqueda de conocimientos sobre sistemas informáticos y seguridad, y existen dos tipos principales de hackers: los blancos que buscan mejorar la seguridad y los negros que realizan actividades ilegales. El stalking implica la vigilancia de otras personas en internet y redes sociales, y el phishing se refiere al engaño a usuarios para robar información personal a través de correos electrónicos falsos.