La profecía de Hageo resume tres mensajes de Dios a los judíos después del exilio en Babilonia. Primero, Dios les reprende por no reconstruir el templo y les promete bendiciones si lo reconstruyen. Los judíos obedecen. Segundo, Dios les anima que aunque el templo actual es pequeño, su gloria será mayor que la del templo de Salomón. Tercero, Dios advierte que sus cosechas seguirán siendo pobres mientras no obedezcan, pero serán bendecidas si reconstruyen el