El documento describe Halloween como una celebración pagana y satánica que no debe ser parte de la vida de los cristianos. Explica los orígenes de Halloween como una fiesta celta relacionada con la invocación de espíritus malignos, y cómo se han mantenido prácticas ocultistas a pesar de los intentos de la iglesia por eliminarlas. Advierte sobre los símbolos de Halloween y sus significados satánicos, y proporciona siete razones bíblicas para no celebrar esta fiesta pagana.