Este documento discute los orígenes paganos y ocultistas de la celebración de Halloween. Explica que las tradiciones de Halloween se originaron en las fiestas celta y romana dedicadas a los muertos. Mientras que la iglesia cristiana posteriormente estableció el Día de Todos los Santos el 1 de noviembre, muchas prácticas paganas permanecieron asociadas con el 31 de octubre. El documento argumenta que celebrar Halloween contradice las enseñanzas bíblicas y exalta a la muerte y las tinieblas