El documento habla sobre la envidia hacia los pecadores que prosperan y advierte no tener envidia de ellos porque aunque parezca que tienen éxito, su fin será el juicio. En cambio, se recomienda vivir con temor de Dios en todo momento y enfocarse en la vida espiritual en lugar de los placeres terrenales, para así evitar la envidia y tener paz y gozo a pesar de las circunstancias.