La heterocromía es una diferencia en el color de los iris de cada ojo, que puede ser total o parcial. Es más común en animales que en humanos, y puede ser congénita u adquirida a lo largo de la vida. Aunque a veces se considera un defecto, en realidad es una cualidad rara. Las personas con heterocromía son seres humanos normales que no deben ser rechazados o señalados.