El Salvador se conectó a Internet en 1994 gracias a la asociación SVNET formada por universidades y el estado. Los primeros servicios disponibles fueron correo electrónico y sitios web, aunque la velocidad y el acceso eran limitados. A finales de los 90s surgieron muchos proveedores privados de Internet conmutado, pero la competencia y disponibilidad aumentaron cuando las grandes compañías como Telecom y Telefónica comenzaron a ofrecer planes de banda ancha por cable e Internet móvil en la década de 2000.