Este documento describe la situación de Israel en relación al mundo musulmán. Explica que Israel es el único país gobernado por judíos y está rodeado por países musulmanes, a pesar de que Jerusalén ha sido siempre el centro espiritual del judaísmo. Argumenta que a pesar de los reclamos musulmanes sobre la tierra de Israel, Jerusalén nunca ha sido una ciudad sagrada importante para el Islam.