La medicina basada en evidencias (MBE) utiliza los mejores datos científicos disponibles para tomar decisiones sobre el cuidado de pacientes. Se originó en la década de 1990 y se basa en la integración de la experiencia clínica con la mejor evidencia científica disponible y los valores del paciente. La MBE busca resolver problemas clínicos de manera estructurada mediante la generación de preguntas, búsqueda de evidencia, evaluación crítica y aplicación de la información al caso del paciente.