El microscopio fue inventado alrededor de 1610 por Galileo o Jansen y permitió observar objetos demasiado pequeños para ser vistos a simple vista. En la década de 1660, investigadores como Malpighi y Hooke publicaron trabajos que utilizaron el microscopio para avanzar en el entendimiento de la anatomía. En el siglo XVII, Leewenhoek describió por primera vez protozoos, bacterias y otros microorganismos utilizando microscopios de su propia fabricación. Los avances posteriores incluyeron mejoras mecánicas y