La hormiga Miga se subió accidentalmente al zapato de un hombre y viajó con él a diferentes países como Egipto, Brasil, Grecia, Holanda, Alemania, Francia, Italia, Inglaterra y Rusia. En cada país, Miga observó las costumbres locales, la arquitectura, la historia y los animales característicos. Al final de su viaje alrededor del mundo, Miga aprendió que a pesar de las diferencias entre los lugares, el mundo es igual en algunos aspectos y diferente en otros.