La inteligencia artificial se originó en 1943 y ha evolucionado desde entonces, con avances significativos en los años 80 y actualmente. Se divide en inteligencia artificial convencional y computacional, y se aplica a áreas como robótica, visión, procesamiento del lenguaje natural y sistemas de aprendizaje. Los sistemas de IA ayudan en diagnósticos médicos, exploración de recursos y más, aunque su objetivo no es reemplazar completamente la toma de decisiones humanas.