Arquidiócesis
          de
 Santa Cruz de la Sierra




    II SINODO

ARQUIDIOCESANO
        (1997-2001)




           ***

           -1-
(Página en blanco)




       -2-
-3-
(Página en blanco)




       -4-
P RESENTACIÓN

E   n la festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, con la solemne
    Eucaristía presidida por el Arzobispo, Cardenal Julio Terrazas, se
clausuro el II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz de la Sierra.

Durante cuatro años, desde el 15 de Agosto del 1997, cientos de grupos de
fieles cristianos, en todos los barrios y Parroquias, han reflexionado, han
orado y han propuesto, como Pueblo de Dios convocado especialmente en
esta hora y en esta tierra, lo que la Iglesia quiere ser y vivir con la fuerza del
Espíritu Santo.

Con el lema “Ven, caminemos juntos” la Iglesia de Santa Cruz ha vivido el
momento más importante de su historia en los umbrales del tercer milenio.

En tres niveles se ha realizado la consulta: la Iglesia en la base, la Iglesia en
las Parroquias y la Iglesia diocesana. Tres han sido también las Asambleas
Sinodales, con un numero aproximado de doscientos miembros, sacerdotes,
religiosos y laicos, las que han examinado, discutido y aprobado los
Documentos correspondientes.

La Primera Asamblea se realizó en la ciudad de Montero, en los días 11, 12
y 13 de Diciembre del año 1998; la Segunda Asamblea en la Parroquia de
María Auxiliadora de la ciudad de Santa Cruz en los días 24, 25 y 26 de
marzo del año 2000; y la Tercera Asamblea en Cotoca, junto al Santuario
de la Virgen, que ha sido Patrona del Sínodo y es Madre y Señora del
Oriente boliviano, en los días 23, 24 y 25 del mes de Marzo del año 2001.

Los Documentos, aprobados por el Arzobispo, corresponden a cada una de
las Asambleas Sinodales. Las Normas Pastorales, promulgadas por el
Arzobispo, constituyen un cuerpo unitario y organizado, y han sido
                                      -5-
propuestas en las tres Asambleas conforme al nivel correspondiente.

El presente volumen comienza con la Oración que ha acompañado el
proceso sinodal y la Convocatoria oficial del Sínodo que fue leída en todas
las Misas Dominicales en el mes de Agosto de 1997.

En primer lugar se incluye la Carta Pastoral del Arzobispo que se hizo
pública una vez finalizada la Primera Asamblea Sinodal.

Al presentar el volumen del II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz de la
Sierra damos gracias a Dios que nos concedió este tiempo de gracia para
renovar a su santa Iglesia y damos gracias a nuestro Arzobispo que tuvo el
coraje apostólico de convocarnos a su Iglesia para esta magna realización
eclesial. Fue una alegría inmensa que nuestro Arzobispo fuese designado
Cardenal por el Papa Juan Pablo II cuando estábamos concluyendo el
proceso sinodal.

En nombre de la Comisión Sinodal, que llevó adelante la organización y el
proceso del II Sínodo Arquidiocesano, tengo la satisfacción de presentar el
Libro del Sínodo.

Que la Virgen de Cotoca nos acompañe para que los frutos del Sínodo sean
abundantes y nuestro Patrono San Lorenzo interceda por la Iglesia de Santa
Cruz en estos inicios del tercer milenio.




                                              Pbro. Javier del Río
                                              Coordinador Comisión Sinodal

Santa Cruz de la Sierra, 8 Septiembre 2001.




                                   -6-
1ORACIÓN        DEL   SÍNODO


Dios Padre nuestro,
te damos gracias porque nos has dado la vida
y porque nos has elegido para construir tu Reino
en esta tierra generosa y hospitalaria.

        Tu, por medio de tu Hijo Jesucristo,
        nos has reunido para formar la Iglesia en Santa Cruz
        y ahora nos das la gracia de celebrar
        el Segundo Sínodo Arquidiocesano.
        Ayuda, oh Padre, a esta Iglesia tuya
        para que siempre comunique Vida y Esperanza
        en medio de tantos signos
        de miseria material, espiritual y moral.

Perdona nuestras apatías y divisiones
y ayúdanos a descubrir en nuestro Sínodo
el rostro propio de esta Iglesia local.

        Envíanos tu Espíritu Santo;
        que Él guíe nuestro caminar
        para dar respuestas a los desafíos del nuevo milenio
        y nos dé audacia en el trabajo,
        alegría para servir
        y valentía para anunciar la Buena Noticia a tu pueblo.

Que María, la Mamita de Cotoca,
nos acompañe y nos lleve a hacer siempre
lo que tu Hijo nos mande.
                         -7-
Amén.




 -8-
(Página en blanco)




       -9-
CONVOCATORIA

           Y

DECRETO DE REALIZACION

          DEL

II SÍNODO ARQUIDIOCESANO




          - 10 -
C ONVOCATORIA
                       "A todos ustedes hermanos
                     y hermanas que creen en Cristo:
                       reciban gracia y paz de Dios
                         nuestro Padre y de Jesús
                            el Señor" (Ef.1.1-2).



1. Gratitud por nuestra vocación a la Vida.

       Cada día que nos regala el Señor es un motivo para agradecerle: El
está presente, camina con su pueblo, nos llama y nos envía. El, con la
fuerza de su Espíritu, va formando su pueblo según su proyecto de Vida
abundante para todos.

        Gratitud por la tierra que hemos recibido.
        Nuestra gratitud se hace más grande por el regalo de esta tierra en la
que se juega nuestra fidelidad a su Mensaje y a su Reino. Tierra convocada
a ser generadora de paz y justicia para todos sus hijos.

        Gratitud porque hay mucho que construir.
        Esta parcela de la patria emerge con vigor: su economía florece, su
producción alcanza lugares privilegiados: es la atracción de muchos, el
nudo dinamizador de las proyecciones futuras para el país y para el
continente.
        Pero también aumentan y se hacen amenazantes los síntomas de
muerte. No se puede negar que una modernización sin humanismo se
convierte en instrumento de muerte para los pueblos más florecientes.
        Lo social es parte constitutiva del desarrollo humano: y este no
existe mientras persistan mecanismos de injusticia: hay no solo pobreza
sino miseria material y espiritual, ética y moral. Vivienda escasa, medicina
cara, escuela sin horizonte, grupos humanos heridos por el consumismo, por

                                    - 11 -
la droga, el alcohol. La corrupción en aumento, la manipulación del mismo
pueblo no solo con dinero sino con mensajes de medias verdades.
         Si a esto añadimos los problemas inherentes a una migración
incontrolada y tantos otros aspectos de dolor y sufrimiento, no estaríamos
cumpliendo la misión del Señor si no despertamos como Iglesia convocada
a ser Buena Noticia.
         Es aquí, en esta realidad dolorosa pero felizmente surcada por
valores culturales que aún viven en nuestra gente: el sentido de
hospitalidad, el talante alegre y optimista, las ganas de compartir, el amor a
la libertad, la dignidad para no permitir avasallamientos de ninguna índole y
más aún deseos de ser constructores de la propia historia; es aquí que
tenemos que ser testigos de la Verdad y la Vida. En esta tarea estamos
comprometidos todos los que ahora vivimos en esta tierra enriquecida con
la policromía de otros grupos humanos que van incorporándose al
nacimiento de un nuevo pueblo.
         Muchos de estos desafíos se concentran en nuestra ciudad.

2. Como Iglesia, preparamos respuestas a estos retos.

        Sí, es la comunidad de creyentes y no cada uno por su lado la que
tiene conciencia del gran sueño del Padre, de formar un solo pueblo. A
nosotros nos toca hoy retomar con sencillez y respeto la vida de nuestra
Iglesia: esa vida que ha animado, entre luces y sombras, a nuestro pueblo
desde 1605. No hay rupturas orgullosas. No somos jueces de nuestros
hermanos, ni nos emborrachamos con nuestros logros. Miles de testigos del
Señor han trabajado sembrando la Palabra, miles han entregado sus talentos
y capacidades, muchísimos han muerto por la causa del Señor.
        Si nosotros, para responder a los desafíos de hoy, queremos iniciar
un camino que nos lleve a la unidad, lo hacemos mirándonos a nosotros
mismos. ¿Estamos dormidos, cansados, acomplejados o sólo vivimos de
recuerdos?. No busquemos a quien culpabilizar, elijamos el camino de la
participación y de la corresponsabilidad.

                                    - 12 -
3. Mucho se ha hecho en esta Iglesia, pero aún hay que
   trabajar.
       Hace ciento diez años se vivió el "primer sínodo diocesano", que
dinamizó a la comunidad de aquella época en situaciones de marginalidad
geográfica, política y social. Desde el Concilio Vaticano II se han dado
nuevos impulsos de vitalidad religiosa en situaciones de cambios
profundos.
       Desde hace seis años se ha logrado un camino pastoral para los
tiempos actuales: baste recordar las Asambleas Arquidiocesanas, espacios
de libertad, comunicación y convivencia apostólica que han llegado al
corazón de esta Iglesia. Líneas pastorales y opciones valientes enmarcan el
postulado del pueblo de Dios en Santa Cruz.

           p Iglesia comunión.
           I Iglesia constructora del Reino.
           I Iglesia misionera.
           I Iglesia comunicadora de Vida y esperanza.

        Todo ese entusiasmo provocó una revisión de la metodología de los
servicios pastorales y se actualizaron sus estructuras: parroquias, sectores y
zonas pastorales.
        Se avanza, pero aún falta mucho.

        Somos una Iglesia en crecimiento.
        Hay que reconocer que, frente al crecimiento de los desafíos, se ha
hecho un esfuerzo por hacer a nuestra Iglesia más cercana y más luz y
fermento. Más de 40 sacerdotes han llegado últimamente a Santa Cruz, las
religiosas se han duplicado, el número de seminaristas crece, los laicos
toman la marcha de la Iglesia con entusiasmo, la juventud es un potencial
eclesial que nos llena de esperanza. Esto y muchísimos otros logros nos
llevan a dar un paso más, no un paso cualquiera: un paso pascual, en el que
nuestra Iglesia sea signo de una liberación integral, que nos lleve al igual
que el Maestro a dar nuestra vida en la Cruz del sufrimiento para que se
derrame la Vida de la Pascua. La Vida del Reino. Esa es misión de todos y
cada uno de los bautizados. La iniciativa es del Padre, los resultados serán
para que se manifieste su gloria y no la nuestra.
                                    - 13 -
4. Es la hora del Sínodo.

       Por todo eso y después de haber consultado y oído el parecer
entusiasta y decidido de nuestro presbiterio, de la vida consagrada, del
laicado, de los agentes de pastoral, es que tras reflexión y oración he
decidido:

CONVOCAR EL II SÍNODO ARQUIDIOCESANO DE SANTA
CRUZ

        Lo hago con el objetivo de "renovar nuestro caminar como Iglesia
local de Santa Cruz, para que todos seamos comunicadores de vida y
esperanza en los umbrales del tercer milenio".
        El Sínodo, es una gracia, un regalo de Dios. Es una llamada a la
conciencia y al corazón, es una convocatoria a unir, no a dispersar, es un
espacio para retomar nuestra responsabilidad eclesial. Queremos una
Iglesia con rostro propio, confiemos en que el Espíritu del Señor está
también en nosotros y que nos fortalece para hacer presente y creíble al
Dios que anunciamos.

       A trabajar con audacia.
       La tarea es exigente: caminar juntos es adquirir la capacidad de
señalar siempre al Maestro: que El crezca, que su Reino se construya, hoy,
no mañana y que disminuyan nuestros pequeños y limitados proyectos. La
comunidad de creyentes tiene que vivir toda ella confesando a "Cristo ayer,
hoy y siempre". El es el que cuenta, no nosotros. Somos una comunidad
creyente, sin poses individualistas.
       Caminar juntos para experimentar la alegría de trabajar
corresponsablemente y descubrir la grandeza de esta Iglesia local, que es
nuestra Iglesia en la que vamos a verificar la solidez de nuestra fe y de
nuestros compromisos. Servir a la Iglesia y no servirse de élla es el
termómetro para saber si realmente nos interesa la misión que el Señor nos
ha encomendado. Una Iglesia de servidores, es una Iglesia de constructores
del Reino.

                                  - 14 -
5. Con María, la Mamita de Cotoca, comenzamos este
   Sínodo.

        Sí, hermanos y hermanas, comienza nuestro Sínodo, hoy fiesta de
la Asunción de María. Ella con el título de Virgen de Cotoca, tan querida
en nuestro pueblo, acompañará este caminar hasta su conclusión en el año
2.000.
        Los convoco, pues, a vivir con alegría, con entusiasmo, con audacia
esta experiencia de fe. Saldremos renovados, estoy seguro, con una
proyección de espiritualidad fuerte y profunda, transformadora de tantas
situaciones inhumanas.
        Llamo a todo el pueblo de Dios a participar en todas las actividades
que vayan surgiendo y a orar: orar mucho y fuerte. A orar para que el
Señor nos dé la alegría de ser signos de esperanza y vida. Nadie puede
marginarse de esta responsabilidad.
        Como pastor estaré atento a lo que el Espíritu nos diga a través de
este gran acontecimiento. No tengan miedo, nada ni nadie nos separará del
amor de Cristo.
        Rezo por cada uno de ustedes y ustedes recen por mí para que este
mi humilde ministerio sirva para engrandecer el alma, el corazón y la vida
de nuestra Iglesia local.
        Para cada uno mi bendición más afectuosa.



                                                  +Julio Terrazas S., CssR.
                                                                Arzobispo

Santa Cruz, 15 de agosto de 1997.




                                    - 15 -
1DECRETO DE LA REALIZACIÓN DEL
                  II SÍNODO ARQUIDIOCESANO
                 DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA

                                                             D.A. 006/97


          EL ARZOBISPO DE SANTA CRUZ,
         JULIO TERRAZAS SANDOVAL, CssR.,


        Al pueblo de Dios que peregrina en la Arquidiócesis de Santa Cruz
de la Sierra:

       La inspiración de celebrar un Sínodo de nuestra Iglesia ha ido
llenando de esperanza y entusiasmo a nuestros fieles.

       Hoy todo parece decirnos que esta es la hora para vivir una
experiencia eclesial extraordinaria.

       Oído el parecer de todos los sectores del pueblo de Dios:
presbiterio, vida consagrada, organizaciones laicales, así como el clamor
de nuestros agentes de pastoral expresado en las Asambleas
Arquidiocesanas y conforme a derecho (c. 461, pár. 1) he decidido:

       "Convocar el II Sínodo de nuestra Iglesia local, acontecimiento
de fe, que permitirá a cada bautizado revitalizar su vocación eclesial y
adecuar sus organismos de formación y servicio a los nuevos desafíos de
nuestro pueblo para cumplir su misión de Iglesia constructora del
Reino".


                                  - 16 -
Lo hago en la fiesta de la Asunción de María. Ella, bajo la
advocación de Virgen de Cotoca, nos llevará a ingresar en el nuevo
milenio haciendo lo que su Hijo nos mande.

            El Espíritu de la Verdad y la Vida guíe nuestros pasos.




            Santa Cruz, 15 de agosto de 1997.




                                - 17 -
PRIMERA PARTE




 Carta
Pastoral



     - 18 -
*




- 19 -
(Página en blanco)




      - 20 -
CAMINAR UNIDOS EN EL ESPÍRITU DE
      CRISTO RESUCITADO


         Carta Pastoral de Inspiración
                y Animación Sinodal


Les escribo hoy a ustedes queridos presbíteros y diáconos,
servidores del Señor y de su pueblo, a ustedes consagrados y
consagradas que viven y ejercen sus carismas al servicio de la
misión de esta Iglesia local.


Y me dirijo con especial afecto de amigo y pastor a mis hermanas
y hermanos laicos: hombres y mujeres, adultos y jóvenes,
ancianos y niños, "piedras vivas" de la edificación del Pueblo de
Dios que peregrina en esta porción de las tierras orientales de
Bolivia.


A todos ustedes que conmigo anuncian el Evangelio de Jesucristo
para la liberación y la vida abundante de todo nuestro pueblo:
"gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor
Jesucristo". Doy gracias a nuestro Dios por la fe de todos
ustedes y a cada momento los recuerdo en mis oraciones. (cf. Rm
1,7b-9a)


                             - 21 -
(Página en blanco)




      - 22 -
1. A MANERA DE PRESENTACION


E
         sta carta es el fruto de la experiencia eclesial vivida en los años de
         nuestro “caminar juntos” como Iglesia, en nuestras Asambleas
         Arquidiocesanas y en el proceso sinodal. Quiere ser apoyo a
cuantos sienten la alegría de la renovación y participación evangelizadora y
un impulso a cuantos tenemos responsabilidad en el Pueblo de Dios.

Fue en la fiesta de la Asunción de la Virgen María de 1997 que los
convoqué para realizar el II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz y
continuar la primera iniciativa sinodal de nuestra Iglesia ciento diez años
atrás. Este proceso pastoral, más el resultado de nuestras Asambleas
Arquidocesanas anuales, comienza hoy a dar sus primeros frutos de
compromisos renovados. Lo que hasta hace poco parecía algo difícil y
complicado, está siendo asumido con un gran entusiasmo por parte de
nuestros fieles de los diversos sectores de Iglesia y por los propios agentes
de pastoral, principales animadores de este caminar.

Quiero hacerme eco de ese entusiasmo de miles de nuestros hermanos y
hermanas de la base que han recordado, vivido y expresado su sentir de
Iglesia en sus casas, barrios y comunidades. Quiero dejarme inspirar de lo
más significativo del aporte que ustedes mismos elaboraron en arduas y
fatigosas jornadas de reflexión, valioso trabajo en el que pusieron
entusiasmo, alegría, fe y esperanza. Al ofrecerles esta reflexión me apoyo
en la afirmación de San Agustín "con ustedes soy cristiano, para ustedes
soy pastor y guía". Vale la pena continuar la marcha sinodal, asumir sus


                                    - 23 -
exigencias de cambio y renovación y perfilar respuestas evangélicas frente
a los nuevos desafíos.

Recordemos el contexto eclesial en el que celebramos nuestro Sínodo:

Este acontecimiento se coloca en la perspectiva del Proyecto Pastoral de la
Iglesia Latinoamericana de la NUEVA EVANGELIZACION. Esta se
realiza, como lo puntualizó el Papa Juan Pablo II en Haití (1983), con
"nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones". Así lo ratifican
también los obispos de la Iglesia en Bolivia en su "Enfoque y Directrices
Pastorales 1994 - 2.000".

Nos impulsa a este mismo fin, la preparación a la celebración de los 2.000
años del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, su venida en la historia, el
hecho pascual de su muerte y resurrección salvadora y su espera gloriosa al
final de los tiempos. En este hacer memoria viva de Jesús se nos entrega la
Buena Nueva de la Salvación a través del anuncio y realización del Reino
de Dios y su justicia en favor, preferentemente, de los pobres y excluídos de
nuestra sociedad.

Lo que vivimos y compartimos en nuestra Iglesia de Santa Cruz,
significado vitalmente en las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de
Pastoral, ha generado nuevos dinamismos eclesiales, ha despertado el
entusiasmo del Evangelio y ha comprometido a todos en un mismo Camino
Pastoral Unido. Esta es una gracia que el Señor nos concede. Nuestro deber
es acogerla y corresponder a ella con fe, generosidad y esperanza.

1.1.NOS PROPUSIMOS UNA CELEBRACIÓN POR ETAPAS
Antes de convocar a la celebración del Sínodo fue necesario consultar si
éste era oportuno, posible y qué beneficios podía traernos. Mas tarde, se
perfiló la organización y planificación en función de objetivos deseables y
alcanzables. Y el día que lo convocamos propusimos etapas concretas para
iniciar un proceso, un caminar sin prisas ni lentitudes inútiles.


                                   - 24 -
1) La primera etapa fue de sensibilización, de asimilación del ser de un
sínodo, de su alcance y consecuencias y del deseo de involucrar a la
mayoría de los creyentes.

2) La segunda etapa se fijó la mirada preferencial sobre el cristiano en la
base: la persona, la familia, el grupo humano, la comunidad de base, que
está en el barrio y en el campo, en parroquias y capillas; era importante
conocer sus preocupaciones, inquietudes, anhelos; urgía despertar y escribir
la memoria de sus vidas y del origen de sus propias comunidades. Era
necesario que cada cristiano compartiera la vivencia de su fe en medio de
las realidades socio-económicas, culturales y eclesiales.

Estas dos etapas ya las hemos vivido y conviene no olvidarlas porque de
ellas depende el éxito de las siguientes.

3) La tercera etapa quiere desatar un proceso de reflexión bíblica,
teológica y pastoral sobre la puesta en marcha de parroquias que sean
"comunidad de comunidades". No se trata tanto de hacer aclaración de
conceptos, sino de crear espacios de referencia clara y significante donde se
viva la comunión y la participación en la misión de la Iglesia, tanto en la
ciudad con sus retos actuales, como en los diferentes sectores del área rural.

4) La cuarta etapa nos llevará en espíritu creativo y participativo a dotar a
nuestra Iglesia de las estructuras de servicio indispensables para hacer
efectiva la coordinación de una pastoral que responda integralmente a las
necesidades de nuestro pueblo. Y que ojalá sean estructuras autónomas
también en lo económico para que así promocionen y defiendan la dignidad
de nuestro pueblo.

1.2.NOS FIJAMOS UN OBJETIVO
Pretendemos renovarnos y tomar conciencia de nuestro ser eclesial. ¿Quién
no desea una Iglesia viva que comunique vida, una Iglesia que pregone la
esperanza más allá de nuestro tiempo y que ingrese al tercer milenio no solo
para hablar del "año de gracia" sino a aceptar este don gratuito y a vivir de
acuerdo al dador, el Señor?.


                                    - 25 -
Si nos convertimos en testigos de Jesús, tenemos que decir NO a las
esclavitudes enervantes de la deuda externa que atenaza a personas y
pueblos. Tenemos que decir SI a la reducción o perdón total de esta deuda
que provoca gritos de dolor en los sencillos.

El "año de gracia" tiene también otras dimensiones que no se pueden
olvidar: reconocer y combatir los pecados sociales y personales. Abrir
espacios para que crezca el Reino de Dios y se vaya manifestando por la
justicia, la solidaridad, la libertad y la paz, proyectando entre todos una
sociedad sin corruptos, sin drogas, sin alcohol, sin niños en la calle, sin
jóvenes desorientados sin futuro ni horizonte, sin familias destrozadas, sin
ricos cada vez más insensibles al grito y dolor de inmensas masas humanas,
sin violencias, con menos armas y más diálogo, con menos arrogancia y
más sencillez, con menos consumismo y más respeto a los pobres.

Se pretende dar pasos concretos para vivir y celebrar el Jubileo en todas sus
dimensiones y entrar así en la nueva época.

La Palabra nos ilumina e interpela.

Cuando me propuse escribir esta carta, dos textos bíblicos vinieron a mi
memoria. Ambos integran armoniosamente lo que hemos vivido y
proyectan su luz y su fuerza sobre lo que deseamos realizar. Los transmito a
ustedes para que inspiren, orienten y animen nuestro caminar eclesial.

El primer texto, del libro del Exodo: Yahvé dijo a Moisés: "He visto la
aflicción de mi pueblo en Egipto, he escuchado el clamor ante sus
opresores y conozco sus sufrimientos. He bajado para liberarlo..." ( Ex
3,7).

Es la memoria histórica fundamental del pueblo de Israel que ha
experimentado la intervención de un Dios liberador, en diversos momentos
y situaciones. Nuestro Sínodo tiene que darnos la certeza de que nuestra
Iglesia cree en el Dios de la libertad y por eso no se amedrenta ante los
nuevos mayordomos de hoy.
                                      - 26 -
El segundo texto, no menos elocuente que el anterior, es una de las palabras
más propias y originales de Jesús quien vivió, participó y asumió una
realidad compleja y dura en Palestina hace dos mil años:

“En aquel momento, Jesús, movido por Espíritu Santo se estremeció de
alegría y dijo: Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque
has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a los
sencillos. Sí, Padre, así te ha parecido bien” (Lc 10,21).

Jesús es testigo de la reacción de los humildes ante la intervención
reveladora de Dios, capta las preferencias de su corazón de Padre, se
estremece de alegría y, animado por el Espíritu, le alaba y manifiesta con
firmeza su propio consentimiento a esta manera tan particular que tiene el
Padre de revelar su Reino. Esta misma experiencia de Jesús frente a la
intervención divina la hemos sentido nosotros en el camino sinodal y en la I
Asamblea Sinodal. Allí pudimos decir al igual que Jesús: “gracias Padre”,
porque los sencillos nos hicieron sentir los latidos de su corazón, conocer
sus ideas, valorar sus aportaciones y su gran experiencia de Dios con mucha
sencillez y sabiduría.

Ellos, los pequeños, nos piden mayor fidelidad y un cambio de actitudes.
Nos piden audacia y creatividad. Nos invitan a canalizar las iniciativas y
anhelos del pueblo sencillo.

A la luz de esta Palabra del Señor y de la realidad que estamos viviendo
conviene afirmar con claridad que "Somos una Iglesia que se renueva,
reasume su misión evangelizadora y da respuestas a los desafíos de nuestra
sociedad de Santa Cruz de cara al tercer milenio". Con esta afirmación
quiero señalar la voluntad de seguir caminando juntos, mostrar lo que
queremos alcanzar en el proceso sinodal y las consecuencias que de él se
deriven. Somos conscientes de que es Jesucristo quien nos renueva
constantemente en medio de esta sociedad en transformación, es El quien
abre nuestros oídos para escuchar las necesidades de nuestro pueblo y la
Palabra de Dios que resuena en la historia. Es el Espíritu Santo quien nos
capacita para encontrar las respuestas acertadas y nos da la fuerza para
comprometernos con las exigencias de los nuevos tiempos.
                                   - 27 -
2.MIRADA PASTORAL A UNA REALIDAD
      COMPLEJA Y DESAFIANTE


L
         a Iglesia, sacramento y signo de Salvación en la historia de los
         hombres, configura su acción y los acentos de su Misión de acuerdo
         con el tiempo, el espacio y las corrientes que marcan las épocas y
los procesos socio-políticos, económicos y culturales. No es una realidad
estática. Camina con los hombres y mujeres que protagonizan los cambios y
proponen nuevas ideas e invenciones que involucran a todos. Esta Iglesia,
extrae de la Palabra, del Espíritu que la anima y de los signos de los
tiempos, su inspiración y la energía que potencian su entrega apostólica y su
capacidad para adecuarse a las nuevas situaciones. El Concilio Vaticano II
expresó esta presencia de la Iglesia en el mundo con estos términos: " Los
gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de
nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez
gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada
hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón... La
Iglesia por ello se siente íntima y realmente solidaria del género humano y
de su historia" (GS 1).

Esta realidad humana y a la vez divina de la Iglesia, pide al cristiano estar
atento a los hechos que nos rodean, ser sal y luz en medio de ellos, y tener
una actitud crítica para discernir y optar en favor del Reino de Dios,
permaneciendo fiel al seguimiento de Jesús. Por ello vamos a considerar
algunos de los aspectos de la vida y del contexto de la realidad donde nos
toca vivir y testimoniar a Jesús muerto y resucitado, anunciando la Buena
Nueva del Reino con gestos de liberación y palabras de esperanza. La
                                   - 28 -
Iglesia no puede ni debe replegarse sobre sí misma, en un encierro de
permanente invernadero. Ella está orientada hacia fuera para proclamar con
valentía el Evangelio de Jesús.

2.1. COMPARTIMOS        RAICES COMUNES CON TODA LA IGLESIA, PERO ES
       LA MEMORIA PARTICULAR DE ESTE PUEBLO QUE NOS PROVEE DE
       LA FUERZA PARA CAMINAR

Nuestra Iglesia Particular de Santa Cruz es heredera, en primer lugar, de la
Evangelización que llegara en la época colonial. El Evangelio penetró en
estas tierras por la acción de los misioneros religiosos y por los doctrineros,
de acuerdo con las metodologías de aquel entonces. La labor de estos
pioneros, sobre todo en las Reducciones y las Doctrinas, marcó
profundamente la vida religiosa de nuestro pueblo. Prueba de ello son las
actuales costumbres y expresiones que perviven hoy en los pueblos
guarayos, chiquitanos, guaraníes y en el alma popular de la gente sencilla
de los valles y de los llanos orientales.

Nuestra Iglesia particular es también heredera del caminar de la Iglesia
Universal y Latinoamericana. El Concilio Vaticano II (1962-1965) marca
para la Iglesia de Europa y de los demás continentes un hecho histórico sin
precedentes. Es un verdadero Pentecostés de renovación para los cristianos
y un redescubrimiento de la obra evangelizadora de la Iglesia en un mundo
en cambio. La II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano se
reúne en Medellín (Colombia), en 1968, para aplicar en América Latina las
conclusiones del Concilio Vaticano II. Así los Obispos releen los
documentos conciliares desde la situación de pobreza injusta del continente,
explicitan su opción preferencial por los pobres y hacen pública la denuncia
profética de las estructuras de pecado. Esto produce una profunda
renovación en la Iglesia de América Latina, alcanzando poco a poco a
Bolivia y, por consiguiente, a esta parte del Pueblo de Dios en Santa Cruz.

Este reencuentro de la Iglesia y su Mensaje evangelizador con los hombres
y mujeres concretos, situados en una historia, una sociedad en rápidas
transformaciones, con culturas originarias entre los pueblos de la meseta
andina y de los llanos amazónicos, puso a prueba el talento y la capacidad
creativa de esta misma Iglesia para producir nuevas respuestas a las nuevas
                                    - 29 -
necesidades. Medellín (1968), mas tarde Puebla (1979), Santo Domingo
(1992) y el Sínodo de América (1997) constituyen una verdadera tradición
de un Magisterio eclesial que orienta y guía la acción, procesos pastorales,
pensamiento, estilo, lenguaje y mentalidad de los cristianos, que buscan
constantemente renovarse, permanecer fieles a Dios siendo fieles a su
pueblo.

Esta es la razón, hermanos y hermanas de la Iglesia de Santa Cruz, que nos
llevó a preguntarles por la memoria viva de la fundación de sus
comunidades eclesiales, capillas, centros pastorales, aldeas rurales y
barrios. Asimismo les pedimos que nos diesen los nombres de sus
fundadores, protagonistas, servidores y animadores principales que les
dejaron una base suficiente para que el Evangelio y la Iglesia echaran raíces
en sus respectivos ambientes. Guardar esta memoria y apelar
constantemente a ella, es comprometerse con la Misión de la Iglesia y con
la transformación de la sociedad por la fuerza del Evangelio que libera y, en
Cristo, produce mujeres y hombres nuevos. Todo esto que ustedes nos han
contado con sencillez y transparencia, se convierte para todos,
especialmente para nuestros sacerdotes y agentes de pastoral, en una
referencia obligada que orienta el rumbo de todo el quehacer pastoral de
esta Iglesia. Estos aportes no son para que, olvidados, mueran en nuetros
archivos. La palabra y la conciencia concreta de los hechos comunitarios
compartidos son y serán siempre una fuente de inspiración, una raíz que
alimenta nuestra identidad cristiana y eclesial, un punto de apoyo que ayude
a movilizarnos a todos hacia objetivos comunes del Pueblo de Dios y una
verificación fehaciente de nuestros procesos de inculturación del Evangelio.

2.2. ALGUNOS       ELEMENTOS QUE DESTACAN EN NUESTRA REALIDAD
       ACTUAL

Nuestra realidad es compleja, necesita de estudios especializados para
descubrir la trama de todos sus elementos. No pretendemos analizarla con
ojos de especialistas, sino con ojos de la fe, partiendo de las opciones
propias de la Iglesia, especialmente "desde la vivencia de los pobres, con la
mediación de los valores evangélicos" (CEB, Aporte a SD 79). Por esto
solo señalaremos aquellos hechos y procesos socio-políticos, económicos y
                                   - 30 -
culturales que son significativos para nosotros, hombres y mujeres que
vivimos en Santa Cruz hoy y en el futuro.

a) Aspectos sociales
Hoy vivimos no solo cambios rápidos y profundos en nuestra sociedad sino
que vivimos, lo queramos o no, un cambio de época. Uno de sus
componentes claramente identificables es el fenómeno de la globalización.
Experimentamos que el mundo se convierte en una pequeña aldea en la que,
gracias a los medios de comunicación, la ciencia y la tecnología modernas,
podemos tener acceso directo a casi todas las dimensiones de la vida
humana. Ya no existen fronteras definidas que impidan la relación entre los
pueblos, los grupos y las personas. Por eso, quienes tienen el poder de la
economía y de los avances científicos actuales, pueden imponer el
ordenamiento social y el sistema que convenga a sus intereses. Este estilo
de vida toca, en efecto, a todos los ámbitos de la sociedad, desde lo
económico hasta lo educativo, desde lo político hasta lo religioso.

Los informes de nuestros grupos de base señalan varios fenómenos de tipo
social marcados, claro está, por la globalización: unos inquietantes y otros
esperanzadores. Uno de sus componentes es la migración no sólo del campo
a la ciudad, que vacía pueblos enteros y provoca un acelerado crecimiento
demográfico en la capital, sino también del interior y exterior del país. Este
hecho trae una indudable variedad de riquezas culturales, sociales y un
potencial productivo para el bien común. Pero al encontrarse en la ciudad
con un sistema que ofrece pocas fuentes de trabajo y de espacios de
acogida, esta situación produce una gran inestabilidad, crisis de identidad,
pobreza, marginalidad, delincuencia, drogadicción, alcoholismo abandonos
del hogar, mendicidad, desocupación y otros efectos para la mayoría de la
población, que debe contentarse con las migajas de una economía informal.

Otro hecho social que clama al cielo es el de la corrupción generalizada en
muchos niveles de la sociedad, pero sobre todo en el de la cosa pública. Lo
más deplorable es la impunidad y la facilidad con que se archivan los
procesos llamados a terminar con esta lacra social. A esta corrupción se
añade el tráfico ilícito de drogas que deteriora, aún más, los valores
humanos y destruye el sentido ético de las relaciones, creando una falsa
ilusión de riqueza y bienestar por el acceso a un dinero fácil. Estos hechos

                                    - 31 -
ponen al descubierto otra de las situaciones que vivimos: la ausencia de una
cultura de la legalidad y, mas bien, una incultura de la manipulación de la
ley y del encubrimiento cómplice.

Es cierto que existen esfuerzos por parte del Estado y de las autoridades
constituidas, como también de algunas instituciones cívicas, para hacer un
frente común y eliminar la corrupción y el narcotráfico, pero son todavía
insuficientes y no alcanzan a asumir con eficacia la solución radical a tan
grave problema. Valoramos el rol protagónico de la prensa oral, televisiva y
escrita, y de personas valientes, que denuncian estos hechos
desenmascarando a los culpables, a riesgo de su propia vida y de la
seguridad de sus familias. Todos debemos animarlos a seguir propagando
con coraje los valores éticos y cristianos para despertar y formar las
conciencias.

Se observa además un creciente deterioro de las relaciones familiares y un
debilitamiento de su valor como base de la sociedad, sin seguridad y
estabilidad para la vida de sus miembros. Los índices de desintegración de
la familia son alarmantes. A ello se suman los cada vez más numerosos
abortos diarios, con los riesgos y estigmas sociales para la madre. Existe,
empero, el deseo manifiesto de reafirmar el valor de la institución familiar
para que constituya una vivencia y expresión del amor conyugal, paternal y
filial.

Es por demás sabido que un alto porcentaje de la población en nuestra
Arquidiócesis lo conforman los jóvenes y niños de ambos sexos. Ellos son
una fuerza decisiva para la sociedad y para la Iglesia en el presente y el
futuro. Pero también es cierto que nos falta vivir con seriedad la opción
pastoral por los jóvenes. La juventud y la niñez, junto a la presencia no
menos considerable y representativa en nuestro medio de tantas mujeres
que día a día optan por la vida, la justicia y el Evangelio, son una fuente de
recursos humanos de incalculables efectos multiplicadores en favor de
nuestro pueblo. Su participación en proyectos educativos, sus iniciativas
humanitarias y su rol en instituciones, organizaciones y en las comunidades
cristianas, están demostrando su capacidad creativa, su espíritu de
generosidad y disponibilidad de servicio entregado en favor de los demás.

b) Aspectos económicos

                                    - 32 -
Vivimos y estamos manejados por una economía de mercado total, en
donde no cuentan las relaciones humanas, sino el dinero. La persona es
conciderada en tanto en cuanto produce y genera dinero, de lo contrario, si
disminuye su capacidad productiva, deja de ser útil y es marginada.

La nuestra es una economía del espectáculo, de la producción masiva y de
la explotación indiscriminada de recursos naturales. Con ella se crea la falsa
ilusión de que vivimos en una sociedad de bienestar para todos, cuando solo
favorece a unos cuantos que son quienes determinan los precios de los
productos montando un aparato propagandístico capaz de despertar
necesidades que no existen en la población consumidora. A ello
contribuyen los super-almacenes, la música, los festivales y los juegos. A
consecuencia de esta realidad injusta, ha aparecido en escena una nueva
categoría de grupos cada vez más numerosos: los excluídos sin rostro, sin
voz, sin nombre, sin historia, humillados y destrozados en su dignidad de
hijos de Dios y hermanos nuestros que claman por sus derechos.

No se puede desconocer el valor de esta economía que tiene una gran
capacidad para generar bienes útiles para la vida de las personas y pueblos.
Se orienta por criterios de eficiencia y dedicación, pero olvida que el centro
y lo esencial es la persona y su dignidad. Es la economía que debería estar
al servicio de los hombres y mujeres de esta sociedad, y no la persona
sometida al capricho y ceguera de las relaciones económicas.

En medio de esta fuerza avasalladora de mercado, emerge la capacidad
creativa de los sencillos para enfrentar con valentía y dedicación la defensa
de la vida forjando una economía de subsistencia. Nuestro pueblo, y sobre
todo la mujer, ha dado y da muestras de un potencial incalculable de
energía para no claudicar ante tantas amenazas contra la dignidad humana.

c) Aspectos políticos
Hay una estabilidad democrática en el país y en las regiones. Este es un
hecho positivo, pero con sus limitaciones. Estos últimos años se busca
consolidar el marco institucional en los diversos niveles de poder y
participación ciudadana. Una muestra de ello es la cantidad de leyes que se
han aprobado para regular la vida ciudadana en sus diversos campos y
necesidades, acomodándola así a las exigencias de la modernidad y del
                                    - 33 -
sistema neoliberal que se impone. Esto, si bien da la sensación de entrar en
un proceso de reordenamiento social y jurídico positivo, no deja de ser mas
que una acomodación al sistema mencionado favoreciendo tan sólo a
algunos grupos de poder con intereses económicos fuertes, foráneos o
internos, y abandonando en el desamparo a la inmensa mayoría de nuestra
población.

Algunas de las tantas leyes promulgadas apuntan a objetivos que están al
servicio de los sectores menos favorecidos. Pero su reglamentación y la
aplicación práctica de las mismas, no están produciendo los frutos
esperados. Muchas veces postergan las aspiraciones y derechos de justas
reivindicaciones ciudadanas.

Por otro lado, constatamos con pesar que la práctica política ha perdido de
vista su valor y su objetivo: servir al bien común de la gente y sobre todo
elevar el nivel de vida de los sectores más desprotegidos. La apetencia
manifiesta de grupos y personas por el poder lleva consigo dudosas
motivaciones. La política se ha convertido en una carrera lucrativa,
insensible ante las necesidades vitales del pueblo: los "regalos"
coyunturales destierran las soluciones eficaces. Así todos los niveles de
organización y participación ciudadana tienden a una politización excesiva.
La política ha caído en el descrédito y el pueblo le quita peligrosamente su
confianza.

A todo esto se debe añadir el fenómeno de la reducción del rol de un
Estado, concebido sólo para asegurar los intereses del sistema neoliberal.
Según éste, el aparato estatal es sólo un facilitador de las relaciones
económicas y está al servicio del sistema de mercado, dejando de lado su
papel fiscalizador de las acciones de entidades y empresas privadas o
transnacionales y de velar por la justicia, la dignidad del país, su soberanía
y el bien de nuestra nación. Como resultado, tenemos una institucionalidad
que en lugar de proteger y apoyar los intereses de la Patria, sus fuerzas
organizadas se orientan a proteger el mercado y los intereses de las grandes
potencias extranjeras.

d) Aspectos culturales



                                    - 34 -
Considerando que cultura es "el modo particular como los hombres de un
pueblo cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios"
(DP 386), Santa Cruz es un espacio que acoge a muchas culturas, antiguas y
nuevas, donde los pueblos originarios de la región cruzan su riqueza
cultural con el mestizaje impuesto por otros pueblos. En estos últimos años
se ha intensificado la inmigración de quechuas y aymaras desde la parte
occidental del país; ellos vienen con su propia cultura, rica y claramente
definida en valores y expresiones concretas. Otros grupos humanos del
exterior del país también se han asentado en nuestro territorio, trayendo
consigo sus propias características y valores. Todos forman un concierto
cultural de tal policromía de identidades diversas que dan a Santa Cruz una
fisonomía original y una riqueza cultural extraordinaria.

En esta realidad, se mantiene el esfuerzo por reconocer y afirmar la
coexistencia de la diversidad cultural originaria, nacional y local, junto a las
expresiones culturales del mundo actual. En el campo literario, autores
conocidos, instituciones cívicas y eclesiales, dedican su tiempo a recuperar
la memoria histórica de nuestros pueblos aborígenes y de los procesos
diversos que vivieron y viven los movimientos sociales. Empero, la llamada
"cultura moderna" o "pos-moderna" va ocupando espacios cada vez más
amplios y está imponiéndose, tanto en el área urbana como en el área rural,
a través de los medios de comunicación social. En ella predomina la
mentalidad científico-técnica que, con una confianza absoluta en la razón,
en la libertad individual y en la eficiencia práctica, cree poder resolver
todos los problemas sociales, económicos y políticos. Esta realidad tiene
valores muy positivos; sin embargo, en su afán de producir y de ganar
dinero, no le importa manipular los medios de comunicación para incitar al
consumo, alimentando en las personas falsas necesidades y el deseo de
experimentar el placer a niveles cada vez más sofisticados y costosos,
convirtiéndolas así en dependientes pasivas o en esclavas de lo material.

Este hecho interpela y desafía a nuestra sociedad que, para no perder su
identidad, tiene que afianzar y potenciar los valores comunitarios de
solidaridad, fraternidad, justicia, equidad, respeto a las personas y su
dignidad, defensa de la vida y de una libertad responsable. Este desafío
incluye también la construcción de una sociedad pluralista, expresada en
una gran diversidad de tendencias y culturas, llamada a convivir en unidad,
respeto y mutua cooperación. Esta doble tarea no está desvinculada del

                                     - 35 -
amor y respeto a nuestra tierra; ella y todo lo que ella encierra son parte
indispensable para que la vida de las personas y pueblos tenga un marco y
un espacio de hogar para todos.



     3. LA BUENA NOTICIA DE DIOS
    PADRE INSPIRA NUESTRAS LINEAS
             PASTORALES


T
        oda esta realidad que hemos recogido con atención, mirándola
        desde la fe y con un afecto especial por los pobres, vamos a
        confrontarla con la Buena Noticia del Padre revelada en Jesús, la
Palabra de Dios hecha carne (Jn 1,14), con la experiencia fundante de las
primeras comunidades cristianas y con la vida y el caminar de la Iglesia
Universal y Latinoamericana, para poder luego fundamentar nuestras
opciones y asumir entre todos las acciones más pertinentes.

En su tiempo, Jesús anunció el Reino de Dios (Mc 1,15; Mt 4,17), realizó
signos concretos de su venida y lo declaró presente y actuante en medio de
su pueblo (Lc 17,21). Hoy la Iglesia es el signo visible y sacramental de
este Reino proclamado por Jesús. Ella lo anuncia como Buena Nueva para
los pobres que, llenos de fe y esperanza, se alegran de esta noticia en medio
de una sociedad cuestionada por la miseria de muchos y la opulencia
escandalosa de unos cuantos. "Como Cristo realizó la obra de la redención
en pobreza y persecución, de igual modo la Iglesia está destinada a
recorrer el mismo camino a fin de comunicar los frutos de la salvación a
los hombres... Cristo fue enviado por el Padre a evangelizar a los pobres, y
levantar a los oprimidos (Lc 4,18), para buscar y salvar lo que estaba
perdido (Lc 19,10); así también la Iglesia abraza con amor a todos los
afligidos por la debilidad humana; más aún, reconoce en los pobres y en
los que sufren la imagen de su Fundador pobre y paciente, se esfuerza en
remediar sus necesidades y procura servir en ellos a Cristo". Por eso, "la

                                   - 36 -
Iglesia va peregrinando entre las persecuciones del mundo y los consuelos
de Dios, anunciando la cruz del Señor hasta que venga" (cf. 1 Co 11,26)
(LG 8, c, d).

La vida de Jesús y su Iglesia, animada por el Espíritu, va a ayudarnos a
mirar con sencillez y confianza la vida de nuestra Iglesia: qué hace, qué nos
dice, qué espera de nosotros. En esta iluminación de nuestra realidad, deseo
retomar lo que ustedes, amados fieles, han expresado con cariño y libertad
en nuestra vivencia sinodal. No pretendo quedarme sólo en conceptos
conocidos o en crear nuevas teorías. Quiero insistir sobre algunas notas
fundamentales de la Iglesia. Estas no se pueden aislar unas de otras, hay que
tomarlas en su conjunto, sin embargo vamos a profundizarlas en su carácter
individual y específico para comprender cuál es la Iglesia que queremos
construir y desarrollar en nuestros barrios y parroquias.

3.1. LA IGLESIA         EVANGELIZA     CUANDO     TESTIMONIA     AL   SEÑOR
       RESUCITADO Y PROCLAMA EL          REINO   DE   DIOS   CON HECHOS Y
       PALABRAS


a) Miremos nuestra situación

Evangelizar es la labor fundamental de la Iglesia, su dicha y vocación
propia, "su identidad más profunda" (EN 14). Ella "vive para evangelizar"
(DP 224). En su aporte, las bases de nuestra Iglesia de Santa Cruz han
notado sin embargo que hay falencias en este campo. Algunos agentes de
pastoral todavía están centrando su trabajo sólo alrededor de una fría
administración sacramental. Muchas homilías no llegan al corazón del
pueblo, no asumen la vida ni las preocupaciones de sus destinatarios. Las
familias, que son el lugar privilegiado de educación en la fe y en los valores
evangélicos, han ido perdiendo fuerza en esta noble tarea. En algunos
colegios "católicos" la enseñanza religiosa es deficiente. Algunas
estructuras de Iglesia, mantenidas en su antigua concepción, pierden su
actualidad y se cierran al diálogo y a la participación comunitaria.

Al lado de estos desafíos, los cristianos reconocen también la presencia de
signos alentadores que nos llenan de esperanza. La nueva evangelización
propuesta por el Papa (1983) está siendo asumida con coraje. Muchos
cristianos se han comprometido para hacer conocer a Jesús y vivir en
                                    - 37 -
hermandad y solidaridad; otros han hecho esfuerzos para llegar a diferentes
casas, familias y comunidades. Hombres y mujeres, jóvenes y niños se han
integrado al trabajo de la catequesis sacramental (catequesis familiar, de
confirmación...). Cada vez en mayor número, los bautizados van asumiendo
compromisos duraderos en grupos, movimientos apostólicos, Comunidades
Eclesiales de Base. Las misiones populares van motivando y movilizando a
aquellos cristianos que estaban al margen de la marcha de nuestra Iglesia.
Responsables de comunicación social, han introducido la voz del Evangelio
en la mayoría los medios (radio, prensa, TV). Además, la mayoría de las
parroquias urbanas y comunidades del campo cuentan ya con una
infraestructura que favorece la realización de encuentros y reuniones para
facilitar la labor evangelizadora de la Iglesia.

b) Jesús, el primer evangelizador

Esta vocación evangelizadora de la Iglesia no surge de una iniciativa
privada. Dios es quien ha tenido la iniciativa de acercarse a su pueblo, de
hacerse partícipe de su vida y de su historia (Ef 1,3-14). Él, por amor a su
pueblo, ha enviado a Jesús, su Hijo, para que nos muestre su rostro de
Padre.

Por eso, al inicio de su misión, Jesús declara que ha venido a proclamar la
llegada del Reino de Dios (Mc 1,15); asume las promesas expresadas por
los profetas y afirma que es su misión anunciar esta buena nueva a los
pobres (Lc 4,18-19). Así, El consagra todo su ministerio público a iniciar el
Reino de Dios, su Padre, comunicando vida y esperanza a su pueblo. Con
su vida y con su palabra, El muestra quién es Dios y cómo este Dios ama a
los pobres (Lc 10,21) y pecadores (Lc 19,9-10; Jn 8,11).

c) Los primeros cristianos son enviados a proclamar
   la Buena Noticia
Después de su muerte y resurrección, Jesús envía a sus discípulos a
proclamar esta Buena Nueva a todas las naciones porque ellos son sus
testigos (Lc 24,46-48). El los envió también a bautizar y a enseñar todo lo
que ellos han aprendido (Mt 28,19). Antes de consagrarse a esta tarea, los
discípulos reciben el Espíritu Santo (Hch 2,1-4). Animados y conducidos
por este Espíritu, proclaman la buena noticia de Jesús, sin desanimarse ni

                                   - 38 -
claudicar ante las dificultades y persecuciones (Hch 4,29-31). Al contrario,
ellos se alegran de haber sufrido por el Señor, porque deben continuar el
trabajo evangelizador del Hijo, aquí y ahora, "hasta que Dios sea todo en
todos" (1 Co 15,28).

d) Toda la Iglesia es evangelizadora

Continuadora de la misión de los discípulos, la Iglesia está llamada a
evangelizar, haciendo suyas las palabras del apóstol "¡Ay de mí si no
evangelizara!" (1 Co 9,16). Esta misión pertenece "al cuerpo de los
pastores" (LG 23), pero el apostolado de los laicos "nunca puede faltar en
la Iglesia" (AA 1). La misión evangelizadora corresponde pues a todo el
Pueblo de Dios (DP 348; EA 66). En él, como bautizados y "desde
comunidades vivas" (SD 293), todos están comprometidos a anunciar el
evangelio de Jesús, para "formar hombres y comunidades maduras en la fe
y dar respuestas a la nueva situación que vivimos" (SD 26). Pero, en esta
tarea, un especial protagonismo corresponde a los laicos (SD 293) que, con
"el testimonio de su vida, por su palabra oportuna y por su acción
concreta" (DP 789), tienen la vocación de transformar desde dentro, como
fermento, todas las realidades humanas de las que son actores y
protagonistas. Además, comprometida con la Nueva Evangelización, la
Iglesia debe ser promotora decidida y activa de la dignificación de la mujer
(SD 105), contando con el liderazgo femenino y promoviendo su presencia
en la organización y animación de esta misión evangelizadora (SD 109; EA
45).

Proclamando la Buena Nueva, el evangelizador da a conocer a Jesús como
el Señor revelador del Padre y comunicador del Espíritu (DP 352), llama a
la conversión y lleva a la comunión con el Padre, ofreciendo así la
salvación. Esta salvación es liberación de todo lo que oprime a la persona,
"sobre todo liberación del pecado y del maligno" (EN 9), porque la
promoción humana es "parte integrante de la evangelización" (DP 355). El
cumplimiento de esta tarea, con la palabra y con el testimonio, nos exige a
todos creatividad, responsabilidad y búsqueda permanente de los valores
evangélicos.



                                   - 39 -
e) Nuestra  Iglesia de Santa Cruz tiene que ser
   evangelizadora
Fiel a su misión, nuestra Iglesia ha dado pasos seguros para ser
evangelizadora, sin embargo, tiene que avanzar más todavía. Cada cristiano
tiene que abrir su corazón a Dios y dejarse conducir por el Espíritu para ser
creativo y audaz discípulo del Señor. Por su bautismo, él está llamado a dar
testimonio valiente y solidario, procurando que la palabra de Dios se haga
vida y que su vida sea coherente con su fe; los seguidores de Jesús se
reconocen en la vivencia del amor (Jn 13,35) y en la práctica de las
Bienaventuranzas (EN 15).
La preparación de los agentes de pastoral, de los grupos y comunidades
organizadas, como de cada cristiano, tiene que ser consciente y constante.
Esta formación debe centrarse en el mejor conocimiento de las Sagradas
Escrituras y de la realidad. La Palabra de Dios es fuente de sabiduría y
alimento de nuestra fe; es indispensable conocerla, interpretarla
adecuadamente y vivirla en comunidad. La realidad nos sitúa en el tiempo y
la historia. Ella nos relaciona con la vida, nos interpela en las necesidades
de nuestros hermanos y nos invita a dar respuestas claras y concretas.
Esta experiencia compartida de la presencia de Dios en la vida y en su
Palabra no puede hacerse sin una profundización espiritual, sin la oración
(Lc 11,1). Este diálogo con el Señor tiene que generar una fuerte
espiritualidad eclesial y personal y, al mismo tiempo, desarrollar un sentido
crítico frente a la vida y animarnos en el análisis constante de nuestros
compromisos asumidos.
Por ello cada parroquia está llamada a evaluar sus programas de catequesis,
tratando de responder con seriedad y continuidad a los criterios de
orientación adoptados y profundizados en nuestra Arquidiócesis. Los
contenidos y la metodología de los materiales disponibles no pueden ser
foráneos ni deben quedarse en versión estática, tienen que responder a las
exigencias de la realidad del pueblo y de las nuevas opciones de nuestra
Iglesia de Santa Cruz.

3.2. LA IGLESIA MISIONERA CON PROYECCIÓN UNIVERSAL
a) Nuestra situación nos interpela
                                   - 40 -
Dentro de los límites de nuestra Arquidiócesis, mucha gente no está todavía
debidamente evangelizada. Grupos enteros de la ciudad y del campo están
desatendidos y esperan la Palabra del Señor para iluminar sus vidas. Es
notable la falta de una presencia eclesial y de una acción decidida de
sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos en varios sectores de la
población. Debido a ello, muchos de nuestros creyentes van a llenar su
inquietud religiosa y de compromiso social en otras denominaciones
religiosas, en donde con fecuencia son engañados, seducidos o
manipulados.
Por otro lado, nos alegra que numerosos agentes de pastoral estén abocados
a su labor misionera y de servicio a la Iglesia local; que algunos grupos de
religiosos(as) y de jóvenes, venidos a veces de otros países, pasen sus
vacaciones en el campo, compartiendo la vida de sus pobladores, dando
testimonio del Evangelio; nos complace que muchos laicos consagren su
tiempo libre al anuncio explícito de la Palabra de Dios. Sin embargo, no
debe dejar de preocuparnos el hecho de que aún no hemos asumido con
vigor y entusiasmo la dimensión misionera más allá de nuestras fronteras.

b) Jesús es el enviado del Padre: su misionero

Jesús consagra toda su vida a la misión encomendada por Dios, su Padre,
quien le envía, llevando una vida de misionero itinerante (Lc 8,1), yendo de
pueblo en pueblo, sin tener dónde reposar la cabeza (Mt 8,20). En estos
recorridos, El está atento a la realidad de la gente, a sus necesidades (Mc
8,2-3) y sufrimientos (Lc 9,10-11). Ante las urgencias vitales de su pueblo,
Jesús responde de acuerdo a la voluntad de su Padre (Jn 5,36) y, en su
consagración a esta tarea, es coherente: lo que anuncia, lo hace (Lc 6,36).
Se entrega a su misión hasta dar la vida (Jn 15,13) y morir en una cruz (Lc
23,33-34).

c) La Iglesia primitiva vive su envío con alegría
Enviados por Jesús, los discípulos proclaman el Evangelio a todo el mundo
conocido, comenzando por Jerusalén (Hch 1,7-8). Con la fuerza del
Espíritu, Pedro anuncia la Buena Nueva en Jerusalén a los judíos y al
pueblo (Hch 2,14s), ante el Sanedrín (4,8-12) y más tarde en Cesarea, a los
paganos (Hch 10). Felipe anuncia el Evangelio en Samaria y, por el camino,

                                   - 41 -
bautiza a un etíope (Hch 8). Pablo es llamado por el Espíritu para
evangelizar (Hch 13,2) y se consagra plenamente al anuncio del Evangelio
primero a judíos y después a paganos, visitando pueblos y ciudades,
formando comunidades y designando a sus responsables (Hch 13 - 28).
Perseguidos y conminados a callar, estos misioneros declaran: "No
podemos nosotros dejar de hablar de lo que hemos visto y oído" (Hch
4,20). "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" (Hch 5,29). Para
todos ellos, la prioridad fundamental es el anuncio de la Palabra (Hch 6,4).
Por esto, escribiendo a un responsable de Iglesia, Pablo insiste: "predica a
tiempo y a destiempo" (2 Tm 4,1-2).

d) La Iglesia universal y latinoamericana asume la
   misión de Jesús
La Iglesia es misionera por naturaleza (AG 35; RM 48-49). Su misión es
anunciar en todas partes el Reino de Dios y caminar hacia él (RM 2).
Realiza esta misión movida por el Espíritu Santo, avanzando por el mismo
camino que siguió Jesús, "por el camino de la pobreza, de la obediencia,
del servicio, y de la inmolación de sí mismo hasta la muerte" (AG 5). Esta
Iglesia no debe quedarse encerrada en sacristías ni lugares sagrados;
enviada al mundo, está convocada a dar razón de su esperanza,
manteniéndose en permanente estado de misión, con una nueva conciencia
de ser Iglesia y con una nueva relación con el mundo. "La Iglesia local sólo
alcanza su pleno sentido en comunión y apertura misionera a la Iglesia
universal" (CEB, Aporte a SD 360). Por otro lado, la reacción auténtica de
aquella persona que encuentra al Señor "es comunicar a los demás la
riqueza adquirida en la experiencia de este encuentro" (EA 68). La fe se
fortalece dándola (RM 2). Si los bienes espirituales no circulan, se pudren y
mueren.

Esta misión "renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana" (RM
2) y compromete a todos sus miembros a hacer visible la presencia de Dios
en medio de la historia, con la vida y con la palabra, reflexionando y
celebrando esa presencia; a mostrar dónde está Dios y cómo hacer
fructificar los signos del Reino ya presentes en el mundo que evangeliza
(LG 16; AG 11); a luchar contra las fuerzas del mal expresadas en
destrucción, maldad, esclavitud y muerte. Como la misión de Jesús, la

                                   - 42 -
misión de la Iglesia pasa por la inserción y la solidaridad con los pobres,
con los más abandonados y despreciados.

e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz desafiada a salir fuera
   de sus fronteras
En nuestra Iglesia se acaba de celebrar el III Congreso Misionero Nacional.
Este acontecimiento ha sido un fuerte llamado a participar en la misión
universal de la Iglesia (RM 71; ChL 32-35; SD 125). Es cierto que, como la
población de Santa Cruz aumenta y se renueva constantemente, nuestra
Iglesia tiene la misión de anunciar el Reino de Dios en esta situación
concreta, respondiendo a los desafíos más urgentes. Esto no nos exime de ir
hacia los que necesitan del Señor y de nuestra solidaridad, de salir fuera de
nuestras fronteras. Más aún, si nos faltara esta perspectiva, estaríamos
siendo infieles a nuestra vocación bautismal.
Es urgente pues desarrollar una estructura y una espiritualidad misionera
para que nuestra labor y nuestra vida respondan a un estado de misión
permanente. Necesitamos personas capacitadas, agentes con sólida
formación, que descubran y desarrollen sus propios dones y ayuden a los
demás a hacer lo mismo. Necesitamos también comunidades con espíritu
misionero, seguras en su identidad cristiana y volcadas hacia los demás.
Estas personas y comunidades misioneras deben estar animadas por un
proyecto común, por una visión clara y unitaria de las líneas de acción de
nuestra Iglesia (SD 12 y 462). Ellas deben tener conciencia clara de su
misión: estar allí donde todavía no se ha anunciado el evangelio; proclamar
el mensaje de Jesús con entusiasmo y decisión, pero también vivirlo y
practicarlo con valentía.

3.3.   LA IGLESIA: COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN
a) Nuestra situación nos interroga

Ustedes mismos han constatado que algunas parroquias mantienen todavía
un esquema centralizado, donde el sacerdote acapara todo el poder de
decisión y los laicos ejercen el papel de simples “ayudantes”. Hay quienes
consideran que más de un párroco maneja la parroquia como si fuese su

                                   - 43 -
"propiedad privada". En este ambiente no brota el diálogo y la
participación. Por otro lado, los laicos se dan cuenta de que carecen de una
formación adecuada para comprender y responder a los retos del presente.
No faltan quienes aún tienen dificultades para aceptar que no hay
contradicción entre jerarquía y carisma. No existe la coherencia y la
coordinación debidas entre los distintos proyectos y los otros servicios e
instancias eclesiales. Además, gran parte de las tareas eclesiales dependen
de ayudas económicas externas. El sentido de pertenencia a la Iglesia y la
corresponsabilidad afectiva y efectiva de cada cristiano no han sido
afianzados.

Felizmente, desde hace algunos años, nuestra Iglesia ha ido viviendo y
fortaleciendo un espíritu comunitario y participativo: muchas familias -
papá, mamá e hijos - se han comprometido en la catequesis familiar;
jóvenes y adultos, integrantes de movimientos apostólicos y de CEBs,
participan activamente en organismos de decisión de la Iglesia. Se han
organizado los sectores pastorales y reorganizado las parroquias, con
nuevos centros de encuentro y de participación, tomando conciencia de la
necesidad de una respuesta orgánica y eficiente ante los nuevos problemas.
Todo este caminar ha sido animado y acompañado por nuestras Asambleas
de agentes pastorales, verdadero espacio de comunión y de participación.
Fue allí, en la IV Asamblea, que decidimos realizar nuestro Sínodo para
fortalecer nuestro caminar y adoptar nuevos compromisos.

b) Jesús  forma una comunidad                         de    discípulos,
   asociados a su misión
La Iglesia no responde a ningún proyecto humano, sino al proyecto del
Padre, revelado en el ministerio de su Hijo. En efecto, Jesús no realiza su
misión solo. Llama a colaboradores (Mc 1,16-20), vive con ellos formando
un equipo, una comunidad de vida y de acción (Mc 3,13-19). Ellos le
acompañan en su ministerio (Mc 10,46) y El comparte con ellos su misión
(Mc 6,7), les envía a anunciar el Reino de Dios, dándoles poder para curar
enfermos (Lc 9,1-2). En esta comunidad, los hombres y las mujeres tienen
su lugar, ambos son admitidos en relaciones de fraternidad y de amistad (Lc
8,1-3). Por eso, al acercarse el momento de su pasión, Jesús no les llama
servidores, sino amigos (Jn 15,14-15). Y después de su resurrección, El les

                                   - 44 -
deja toda la responsabilidad de la misión (Mc 16,15-18), pero no los
abandona. Les da su Espíritu (Jn 20,22) y promete estar con ellos hasta el
fin de los tiempos (Mt 28,20), porque donde dos o tres se reúnen en su
nombre, El está en medio de ellos (Mt 18,20).

c) Los primeros cristianos vivían unidos

Fortalecidos con esta experiencia de vida comunitaria con Jesús, los
discípulos viven unidos y comparten todo lo que tienen (Hch 2,44-45;
4,32). Este ideal descrito por Lucas, del que da algunos ejemplos (Hch
4,36-37), Pablo lo formula de manera diferente. Comparándolo con el
cuerpo humano (1 Co 12,12-27), él nos habla de la Iglesia "Cuerpo de
Cristo", donde todos los miembros tienen una función y una
responsabilidad (Rm 12,4-8; 1 Co 12,28-30). Para él, estas funciones
corresponden a servicios y a ministerios determinados. Sin embargo, todos
deben fortalecer esta corresponsabilidad (Ef 4,1-6), haciendo un esfuerzo
constante para mantener la unidad y la diversidad, en el respeto del uno y
del otro (Jn 17,23).

d) Toda   la Iglesia avanza hacia la unidad y la
   participación
En el Concilio Vaticano II, la Iglesia ha tomado conciencia de su identidad
de Pueblo de Dios que vive y se organiza en comunión fraterna. A imagen
de la Trinidad (DP 211ss; EA 33); ella es misterio de comunión con Dios y
entre los creyentes y es enviada en misión. En ella, todos los miembros
participan de la misión salvífica, con sus diversos carismas. Nadie puede
decir que sea cristiano a título particular, nadie puede decirse hijo de Dios
sin sentirse hermano de los hombres (DP 326-327). Algunos son llamados
para representar a la comunidad y actuar en nombre de Cristo, cabeza y
guía de su Iglesia, pero todos son convocados no sólo a recibir, sino a
participar y desarrollar sus talentos, formando parte de ella como "piedras
vivas" y construyendo el Reino de Dios. En la Iglesia local, este espíritu se
concreta en una pastoral de comunión, donde todos comprometen su
voluntad y su esfuerzo por un proyecto común, según el plan del Padre, y
sacrifican perspectivas unipersonales y de pequeños grupos. En esta Iglesia
participativa y comunitaria, las Comunidades Eclesiales de Base, son
grupos que ofrecen espacios para madurar en la fe, en la práctica de la
                                   - 45 -
unidad, y en la acción de servicio para los que sufren (DP 640s; CEB,
Aporte a SD 397; SD 61).

e) En la Iglesia de Santa Cruz estamos convocados a
   ser miembros activos
En el inicio del nuevo milenio, el Señor nos convoca a recordar "nuestras
raíces" para vivir, en nuestra situación, la común-unión de la comunidad
primitiva. Este llamado nos compromete a construir comunidades vivas,
fundamentadas en el contacto personal y abiertas a la participación de todos
(SD 54). Esta comunidad debe partir de la familia, con sus problemas, sus
valores y sus esperanzas e integrar en su seno, con evangélica atención, a
las personas que están en "situación irregular" (viudas, madres solteras,
divorciadas y casadas nuevamente...). Hay que escuchar el clamor de los
sencillos, a quienes Dios revela su bondad (Lc 10,21), y tener como
distintivo la preocupación por los humildes.

Como miembros de esta Iglesia tenemos que fomentar la participación a
nivel comunitario, parroquial y arquidiocesano, creando espacios de
decisión y de acción. Urge superar el clericalismo, proyectando un modelo
de Iglesia-comunión, con estructuras que reflejen la participación activa de
todos, hombres y mujeres. Este llamado se dirige a los responsables, para
que incentiven el concurso de un mayor número de personas que
manifiesten su interés por la vida integral de su Iglesia en los grupos y
espacios carentes de organización de base. Tiene que llegar el día en que
nuestra Iglesia organice y construya su vida también en el aspecto
económico, trabajando por el autofinanciamiento de sus acciones y
servicios. Ese día estaremos dando un signo de madurez y de libertad.

3.4. LA IGLESIA      SOLIDARIA INMERSA EN LA VIDA INTEGRAL DE SU
       PUEBLO


a) Somos interpelados por nuestra situación

En muchas comunidades hay una ausencia de servicios sociales. En algunos
sectores, las necesidades apremiantes de la inmensa mayoría se quedan sin
una solución adecuada y digna. Las comunidades cristianas no están bien
organizadas y los organismos existentes no responden con efectividad a sus
                                   - 46 -
problemas más urgentes. Los líderes son insuficientes y algunos de ellos no
cuentan con el compromiso de la base. Además, en muchos casos, se confía
demasiado en la ayuda externa y no se apoyan programas ni se generan
aportes locales. Hay obras y acciones que por su excesivo costo económico
difícilmente serán asumidas por la Iglesia local.

Sin embargo, la opción evangélica de nuestra Iglesia por los pobres es
motivo de alegría. Los cristianos organizan la solidaridad en los barrios y
parroquias a través de las Caritas parroquiales y de otras múltiples y
calladas acciones. Las instituciones eclesiales realizan un trabajo de
promoción y de liberación, paliando la extrema indigencia de la gente de
barrios periféricos y de pueblos del campo. Estas instituciones no inciden
solo en el aspecto económico, sino también en el campo de la educación y
de la salud (AA 5, 7).

b) Jesús pone en marcha un proyecto de solidaridad

En Nazaret, al inicio de su ministerio público, Jesús proclama su proyecto
de evangelización (Lc 4,18-19). Poco después, ante testigos, El demuestra
que su proclamación se hace realidad: "los ciegos ven, los cojos andan..."
(Mt 11,5). La acción solidaria de Jesús revela así, con transparencia, al Dios
de la vida y da testimonio de que El vino para que todos "tengan vida y la
tengan en abundancia" (Jn 10,10). Él experimenta y vive la consecuencia
más profunda de su solidaridad con los hombres en la cruz (Lc 23,34),
entregando su vida. Pero, solidario con Jesús y su proyecto, Dios confirma
su vida y su palabra, dándole el Reino Eterno (Flp 2,6-11). Esta actitud de
Jesús descubre el secreto de muchos corazones (Lc 2,34-35) y llama a la
conversión y a la solidaridad (Lc 19,8), porque nadie puede servir a Dios y
al dinero (Mt 6,24).

c) Hagamos memoria del testimonio de la Iglesia primitiva

Los primeros cristianos no limitan su compromiso a la predicación de la
palabra o a la oración, ellos se ocupan también de los desprotegidos y tratan
de resolver sus problemas poniendo todo en común (Hch 2,44; 4,32). De
esta manera, entre ellos, no había ningún necesitado (Hch 4,34-35). Con el
mismo espíritu, consciente de las necesidades de la comunidad de

                                    - 47 -
Jerusalén, Pablo invita a los hermanos de Corinto a colaborar
económicamente haciendo un "servicio de carácter sagrado" (2 Co 8 - 9).
Este aporte es administrado por personas de confianza de la comunidad.

d) La solidaridad es el servicio privilegiado de la Iglesia

La Iglesia universal animada por el Espíritu del Resucitado comparte y
asume como propio "el gozo y la esperanza, las lágrimas y angustias del
hombre de nuestros días" (GS 1). Ella avanza en la historia con toda la
humanidad, experimentando la suerte terrena del mundo, propio de la
condición humana, y ofreciendo el don divino de la salvación (GS 3). La
Iglesia latinoamericana considera un "escándalo y una contradicción con el
ser cristiano, la creciente brecha entre ricos y pobres" (DP 28), reconoce
en los rostros concretos de la pobreza (DP 32-39) "los rasgos sufrientes de
Cristo" que "cuestiona e interpela" (DP 31), hace suyo el clamor de los
pobres (SD 296) y opta por ellos, solidarizándose con sus luchas y sus
aspiraciones (DP 1134-1165). La Iglesia boliviana se compromete a
evangelizar integralmente a los bolivianos "desde la opción evangélica por
los pobres" (Directrices Pastorales 1986-1991, Objetivo General),
asumiendo el servicio urgente a la vida de los pobres y abandonados,
principalmente "de la mujer, niños abandonados, presos, indígenas,
migrantes, campesinos, obreros y otros" (Iglesia Comunicadora de vida y
esperanza, 86). Amando a los pobres, solidario con ellos, "el cristiano imita
las actitudes del Señor" (EA 58).

e) El desafío de nuestra Iglesia de Santa Cruz: vivir la
   solidaridad
La palabra y la acción de nuestra Iglesia de Santa Cruz deben ser "buena
noticia" para todos desde la realidad empobrecida de nuestros barrios y
pueblos. Ella tiene que trabajar al servicio de la persona humana, al estilo
de Jesús, para que los más necesitados y marginados sean autores de su
propia historia (GS 74; ChL 42).

Para plasmar esta exigencia del Evangelio es necesario un conocimiento
objetivo y afectivo de la realidad. Los datos estadísticos son importantes,
pero no son suficientes. Ellos tienen que estar fundados en una relación de
diálogo con la realidad, sentido con el corazón (cf. Mt 9,36; Lc 7,13).

                                   - 48 -
Es necesario también un compromiso creciente de la comunidad eclesial en
su conjunto y en todos los niveles. Ella debe ser el marco de la solidaridad y
de la participación y el espacio de las realizaciones concretas. Tiene que
organizar los servicios y los recursos disponibles, coordinando con los
miembros de la comunidad civil y con las instituciones de apoyo. Debe
fomentar y proveer la formación de sus miembros en el conocimiento y
defensa de los Derechos Humanos y en la transformación de la realidad
(EA 54). Además, debe promover el trabajo en equipo y desarrollar una
conciencia ecológica, de respeto a la tierra y a todos los medios que la
naturaleza nos ofrece (Gn 1,29-30; Dn 3,57-82).

A cada cristiano en particular le corresponde hacer suyas las decisiones a
favor de los pobres y asumirlas con alegría y esperanza. Su testimonio es
dar ejemplo de pobreza solidaria en el lugar donde vive, combatiendo el
individualismo, el consumismo, el paternalismo político. Debe adoptar
hábitos saludables, rechazando los vicios, el alcohol, las drogas. Al mismo
tiempo, está llamado a participar activamente en organismos populares,
laborales, eclesiales, económicos, culturales, políticos. El amor auténtico,
vivido con humildad y sencillez, nos dispone a construir estructuras más
humanas y más cristianas.

3.5. IGLESIA PROFÉTICA       EN FIDELIDAD A   DIOS   Y A LOS EXCLUÍDOS DE
       LA SOCIEDAD


a) La situación de nuestra Iglesia nos cuestiona

Vivimos en una sociedad que cultiva la injusticia y los cristianos
mantenemos todavía el divorcio entre la fe y la vida. Nos envuelven las
tensiones entre clases, grupos y regiones. Esta situación se percibe también
entre algunos agentes de pastoral. No siempre los signos que producimos
expresan nuestros compromisos evangélicos. Además, como cristianos
organizados ofrecemos un débil acompañamiento a los marginados.
Tenemos miedo de hablar y de actuar en su favor ante las instancias
correspondientes.
Felizmente son cada vez más los sectores de iglesia que asumen una postura
más profética, denunciando situaciones de injusticia y anunciando al Dios
de la vida. Muchos laicos se enrolan en organizaciones de Iglesia y de la
sociedad para luchar por la dignidad de cada persona, por los derechos
                                    - 49 -
sociales de los menos favorecidos, por la vida personal y social. Son sobre
todo los jóvenes que se comprometen con mayor esperanza a plasmar el
Evangelio en la vida.

b) Jesús: una vida profética

Siguiendo la corriente profética, Jesús denunció el mal de su época, anunció
el proyecto de Dios y comenzó a transformar la realidad. Denunció el
"orden" existente como contrario al plan de Dios e hizo notar la hipocresía
de los fariseos (Mt 23,4-5). Anunció "buenas noticias para los pobres" (Lc
4,18; 7,22), proclamando el Reino de Dios (Mc 1,15). En este Reino, los
últimos son primeros y los primeros los últimos (Mt 20,1-16), los pobres
son proclamados bienaventurados (Lc 6,20-24) y los ricos son llamados a la
conversión (Lc 6,24-26; 18,24-27). Jesús no se limitó a denunciar y a
anunciar; con sus acciones transformó la situación de los pobres y
pecadores para que sean actores de su destino. Y para enseñarnos a ser
constructores del Reino, realizó muchos gestos simbólicos (Mc 11,15-19)
identificándose con los pobres (Mt 25,40.45). Él mismo muere en la cruz,
como un excluído y un marginado; pero Dios lo arranca de los lazos de la
muerte y le otorga la vida, constituyéndolo Señor y Cristo (Hch 2,36; Flp
2,11).

c) La   Iglesia primitiva            prolonga        el   compromiso
   profético del Señor
Las primeras comunidades cristianas han sido formadas por los humildes y
sencillos (1 Co 1.26-29). Han nacido y se han desarrollado en medio de un
imperio donde dominaba la muerte. A través de su vida ordinaria y
cotidiana, han difundido una nueva forma de definir y vivir la realidad. Han
experimentado el amor a Dios en la fraternidad, en la solidaridad con los
pobres, en la defensa de los débiles. Así, los primeros cristianos
transformaron valores, ambientes, conciencias personales y colectivas,
modelos de sociedad y de comportamiento.

d) La Iglesia universal y latinoamericana opta por los
   pobres


                                   - 50 -
La Iglesia actual desea seguir el camino de Jesús (DP 1141; SD 178). Ella
"reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su fundador" (LG
8) y opta por dar "preferencia efectiva a los sectores más pobres y
necesitados" (Med, Pobreza, 9; SRS 42) y se compromete "en la liberación
de todo el hombre y de todos los hombres" (Med, Juventud, 15; EN 30-31).
Como pueblo profético, la Iglesia discierne las voces del Señor en la
historia, anuncia "la presencia de su Espíritu" y "denuncia dónde actúa el
misterio de iniquidad" (DP 267). Y ella misma debe mostrar signos de
verdadera "valentía" "en total libertad frente a cualquier poder de este
mundo" (SD 50).

e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz llamada a seguir los
   pasos de Jesús
Nuestra Iglesia ha avanzado en la defensa de cada persona, respetando la
dignidad humana y su categoría de hija de Dios. Pero nos toca todavía hacer
esfuerzos para tomar conciencia de la situación de injusticia y corrupción
que impera en nuestros pueblos y de la cuál - aún siendo creyentes
comprometidos - apareceríamos como encubridores o cómplices, si no
tuviéramos la clarividencia para denunciarlas.

No podemos seguir tolerando amenazas contra la vida humana, repudiamos
la discriminación de la mujer y de tantas otras personas (GS 75 y 79).
Debemos liberarnos de la corrupción y explotación, denunciando
situaciones de injusticia y anunciando una vida nueva, con un testimonio
transparente, basado en la fraternidad y la justicia. Y, desde los pobres, es
urgente evangelizar los sectores de influencia y de decisión de nuestra
sociedad.

3.6. IGLESIA    QUE   CELEBRA    EL ACONTECIMIENTO PASCUAL DE         JESÚS
       EN LA VIDA


a) Nuestra situación nos invita a la reflexión
En muchas de nuestras celebraciones se nota aún la apatía de algunas
personas que asisten pero no participan. Otras se dejan llevar por la
emotividad externa. Algunas, exigen el sacramento por la importancia

                                   - 51 -
religiosa y social del rito o por la necesidad de tener los documentos
legales. Obscurecen el auténtico sentido de las fiestas y devociones
populares con excesos en la bebida y desviaciones mercantilistas. Además,
la mayoría de nuestra gente tiene poco conocimiento del contenido bíblico y
pastoral de nuestra liturgia.

Sin embargo, nuestro pueblo celebra con gozo los acontecimientos de la
vida personal y social y mantiene gran aprecio por los sacramentos y sus
ministros. En las celebraciones de algunas parroquias, capillas y pueblos,
los laicos y, sobre todo las mujeres, tienen una activa participación. Bien
preparados, los tiempos litúrgicos fuertes animan la fe y el compromiso de
muchos cristianos. La fiesta de la Virgen de Cotoca, con todas sus
exigencias renovadoras, va animando el caminar de nuestra Iglesia y
comprometiendo a todos los sectores pastorales, las parroquias y los
diferentes grupos organizados. La imagen de María, nuestra Madre, está
presente en casi todos los hogares cristianos, como camino y guía para
seguir Jesús. Sin embargo no siempre se entiende la preocupación de la
Virgen cuando ella nos invita a hacer lo que su Hijo nos manda.

b) Jesús comparte y celebra la vida de su pueblo
En su ministerio público, Jesús comparte las alegrías y las tristezas de su
pueblo. Participa de las bodas de Caná (Jn 2,1-12) y llora ante la tumba de
Lázaro (Jn 11,35). Participa en banquetes con toda clase de gente:
pecadores (Mc 2,15; Lc 19,5), fariseos (Lc 7,36; 14,1s). Defendiendo a sus
discípulos, invita a los fariseos y maestros de la Ley a vivir en un clima de
alegría (Lc 5,34). Frente a la acción reveladora de su Padre, le agradece
públicamente y manifiesta su total acuerdo (Lc 10,21). En su enseñanza,
invita a celebrar los acontecimientos en los que se manifiesta el amor de
Dios (Lc 15,5.21.22). En la Ultima Cena, declara que deseaba muchísimo
comer la Pascua con sus discípulos (Lc 22,15-16). Después de su
resurrección, en la casa de Cleofás, Jesús hace los mismos gestos que en la
noche de Pascua (Lc 24,30). Además, no solo les ofrece algo de comer (Jn
21,9.12), sino que él mismo come delante de ellos, para fortalecer su fe y su
confianza (Lc 24,42-43).

c) La Iglesia primitiva celebra la presencia del Señor
   en su propio caminar
                                   - 52 -
Siguiendo los pasos de María (Lc 1,46), la Iglesia celebra la grandeza del
Señor y se mantiene en oración (Hch 1,14). Después, celebra la presencia
del Señor resucitado. Los apóstoles y los discípulos "parten el pan" y
comen "con alegría", bautizan (Hch 2,41-46), imponen las manos (Hch
8,17; 9,17) y todos alaban al Padre por los beneficios que Él concede a
través de sus servidores (Hch 2,47; 3,9). Toda la comunidad celebra las
acciones de Dios. Y cuando están faltos de iniciativa, Pablo afirma que el
Espíritu viene en ayuda de sus fieles (Rm 8,26) para clamar al Padre
diciendo: Abba!, Papito! (Ga 4,6). La celebración del Día del Señor siguió a
la Resurrección de Jesús (Hch 20,7) y debe continuar hasta su retorno (1 Co
11,23-26).

d) La Iglesia universal y latinoamericana orienta
   nuestra liturgia
La Iglesia no sólo es enviada por el Señor a anunciar el Reino de Dios, sino
también a realizar la obra de la salvación "mediante los sacrificios y los
sacramentos" (SC 6). En la celebración litúrgica, que es cumbre y fuente de
vida eclesial (SC 10; DP 938), "fiesta de comunión eclesial" (DP 918), ella
manifiesta el misterio de Cristo y su naturaleza más auténtica (SC 2). Por
ello, toda acción litúrgica no es una acción privada sino una celebración de
comunidad (SC 26). En ella, todos los cristianos deben participar
"consciente, piadosa y activamente" (SC 48). Al mismo tiempo, toda
celebración debe tener una proyección evangelizadora, "adaptada a las
distintas asambleas de fieles" (DP 928).

e) Somos convocados a celebrar a Dios en nuestra
   historia
Nuestra Iglesia está convocada a seguir avanzando con gozo e hidalguía por
el camino de renovación que ya ha empezado. Los cristianos, en comunión
con sus pastores, deben hacer que sus celebraciones sean un acontecimiento
festivo, una celebración de la fe y la vida (1 Ts 5,16). Estas celebraciones
deben ser dinámicas y reflejar la vida pluricultural de los participantes,
utilizando símbolos creativos y significativos. Para ello, es necesario


                                   - 53 -
organizar equipos de animación, con la formación adecuada de todos los
que prestan algún servicio o ministerio.

Cada cristiano debe tomar conciencia de la importancia y la nobleza de los
sacramentos, participando de las preparaciones previstas en las parroquias y
sectores (CEB, Orientaciones teológico-pastorales para la animación de la
liturgia en Bolivia, 47s). Con esta conciencia, las fiestas serán organizadas
con más entusiasmo y sana alegría, honrando al Señor que viene a formar
parte de nuestras vidas (SD 36; CEB, Orientaciones..., 283-289).

Cada cristiano tiene también la responsabilidad de fomentar la oración en su
familia, en su comunidad. Esta oración en común, no debe encerrarnos en
nosotros mismos, sino abrirnos hacia los demás, hacia los necesitados y
hacia aquellos que no comparten nuestra misma fe, asumiendo así la
oración de Jesús (Jn 17,17 y ss).

Los ministros ordenados y los consagrados y consagradas no pueden
permanecer al margen de la vivencia litúrgica. Son ellos los guías y
modelos de cómo se vive, se ama y se celebra al Dios que los ha elegido.
Sin el compromiso creativo y humilde de parte de todos los agentes de
pastoral es difícil llegar a liturgias inculturadas tan ansiadas por el mismo
pueblo.

3.7. IGLESIA SERVIDORA A IMAGEN DE SU SEÑOR

a) Nuestra situación: temores y esperanzas
Nuestra Arquidiócesis cuenta aproximadamente con un presbítero por cada
8000 católicos y una religiosa por cada 3000. Este número de consagrados
al Evangelio es alentador pero no es suficiente para atender las necesidades
de todos, tanto en la ciudad como en el área rural. En algunas parroquias
extensas es imposible una atención pastoral personalizada. Además, la
sociedad de mercado va produciendo personas individualistas, materialistas
y competitivas. Todo se mide por el tener, el placer y el poder, lo que invita
a una vida fácil y sin compromisos serios y definitivos. Esto produce vacíos
humanos y rompe las relaciones cercanas y personales.



                                    - 54 -
Pero tenemos motivos para alegrarnos y aumentar nuestra esperanza. El
Señor continúa llamando a jóvenes de nuestros barrios y pueblos a su
servicio y éstos, con entusiasmo, están dando una respuesta positiva a este
llamado, ingresando a nuestro Seminario. Allí, ustedes lo saben, está el
corazón de nuestra Iglesia. Por otro lado, la inmensa mayoría de nuestros
sacerdotes sigue todavía formada por meritorios misioneros que vienen de
otras Iglesias y países, pero nos alegra saber que el número de sacerdotes
nativos va en aumento. Junto a estos "consagrados" al evangelio, tenemos
también laicos, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, incluso niños,
comprometidos en la tarea de la Evangelización.

b)     Jesús, el servidor de todos
Jesús llama a todos a ser sus discípulos, señalándoles las exigencias (Lc
9,23-24). Pero, a algunos de entre ellos, los llama para estar con El y
compartir su misión (Lc 6,13). A éstos, los elige, los envía y les exige dar
fruto abundante (Jn 15,16). Les da autoridad, pero les advierte que esta
autoridad se realiza en el servicio (Lc 22,25-30). A "sus discípulos", les
confía una misión importante (Jn 20,21-23), pero a Pedro, le llama para una
tarea especial (Jn 21,15-19).

c)     La Iglesia primitiva, testimonio de servicio y
       corresponsabilidad
Los discípulos del Señor son conscientes de que El los ha llamado no para
vivir aislados, sino para caminar organizados, en comunidad. En ella, todos
tienen derechos y obligaciones semejantes, cada uno responde según el don
que ha recibido (1 Co 12,4.27-28). Todos estos carismas y ministerios están
orientados hacia la unidad del Cuerpo de Cristo y para el servicio de la
comunidad. Todos los bautizados, como "piedras vivas" (1P 2,5.9), son
llamados a colaborar en la construcción del Reino, porque el Espíritu del
Señor se manifiesta en todos (1 Co 12,7).

d)     La Iglesia universal y latinoamericana sigue los
       pasos de su Maestro


                                   - 55 -
Dios llama a todos los hombres a la "comunión y participación" en su
Iglesia (DP 852). Todos construyen el Reino de Dios en la tierra, pero cada
uno según su carisma, según su función y vocación específica (Med,
Laicos, 7; DP 853): en el ministerio ordenado, en la vida consagrada y en la
vida laical.

El ministerio ordenado tiene la finalidad suprema de anunciar el evangelio
(EN 68). Es un servicio a la humanidad en orden al Reino, en fidelidad al
Señor y a los pobres (SD 67). Esto exige cercanía a las personas y compartir
con ellas su situación de sufrimiento y sus anhelos de justicia y liberación
(SD 74).

La consagración religiosa pertenece a la vida íntima y santidad de la Iglesia
(LG 44), ella encarna su anhelo "de entregarse al radicalismo de las
bienaventuranzas" (EN 69). Ella hace presente la fuerza del evangelio en
todas las situaciones de la vida (SD 85), con su testimonio y su dinamismo
pastoral (SD 90).

Los laicos tienen su misión fundamental en el corazón del mundo, poniendo
en práctica "todas las posibilidades cristianas y evangélicas" (EN 70). Ellos
son llamados a ejercer la función profética, sacerdotal y real de Cristo (SD
254). Por esto, pueden ser llamados a colaborar en el crecimiento y la vida
eclesial, "ejerciendo ministerios muy diversos según la gracia y los
carismas que el Señor quiera concederles" (EN 73). Ellos deben tener "una
formación integral, gradual y permanente" (SD 99) para ser protagonistas
de la vida de la Iglesia (SD 103).

Las vocaciones son signo y fruto de la madurez, dinamismo y autenticidad
de la comunidad eclesial: evangelizadora, misionera, profética, solidaria,
celebradora de la vida de Dios y ministerial (SD 119).

e)     El compromiso de nuestra Iglesia de Santa Cruz
La misión de construir el Reino es tarea de todos los bautizados: de los
ministros ordenados y de los laicos (hombres, mujeres, jóvenes, niños) (AA
2; LG 31; CIC 204 y 225). Los ministros ordenados tienen el servicio de la
coordinación, de la participación y de la conducción de la comunidad

                                   - 56 -
eclesial (LG 20, 22, 23; AG 18; PO 2, 7-8). Tienen que ser, a exigencia de
todos los cristianos, "verdaderos pastores, sacerdotes y consagrados
íntegros, personas de comunidad, ministros de trato amable y acogedor,
con formación competente y actualizada". Los laicos tienen una presencia
mayoritaria en la vida de nuestra Iglesia. Ellos tienen como principal tarea
el ser fermento evangélico en la masa de la sociedad (LG 31; AA 7), pero
también participar activamente a nivel de decisión eclesial y de acción
pastoral.

La inquietud prioritaria de nuestra Iglesia es la de promover vocaciones
nativas, de sacerdotes, de religiosas y de laicos comprometidos en la
marcha de la sociedad y de la Iglesia. En esta tarea, el compromiso
comunitario y participativo en grupos de base y en pequeñas comunidades
posibilita el surgir de vocaciones, contando con el apoyo conjunto y
organizado de la pastoral juvenil, vocacional, universitaria y familiar (SD
114). También la familia, que es la célula fundamental de la Iglesia y el
lugar adecuado para promover vocaciones, tiene que apoyar y acompañar
las vocaciones de sus hijos. Esta es una de sus tareas fundamentales.

Todos los miembros del Pueblo de Dios tenemos la responsabilidad de
acompañar, orar y caminar junto a nuestros pastores, ayudándoles a que
vivan su vocación. Pero este apoyo no debe limitarse al aspecto espiritual,
sino a la integridad de sus personas y de sus acciones, asegurando para ellos
una honesta sustentación económica.

3.8.   LA IGLESIA    ECHA RAÍCES EN TIERRAS CRUCEÑAS Y SE EXPRESA
       CON UN LENGUAJE Y ROSTRO PROPIOS

a) La diversidad de nuestra situación

La población de Santa Cruz tiene una fisonomía muy particular. Es fruto de
un encuentro de pueblos y de culturas donde cada uno conserva su propia
identidad y su propia historia. De ella participan los grupos originarios de
este territorio, entre ellos, los guaraníes o chiriguanos, los chiquitanos, los
guarayos, los ayoreos y nuestra gente de los valles mantienen todavía
consistencia e identidad. De ella participan también todos los que han
venido del interior y exterior del país buscando nuevas posibilidades de
vida.

                                    - 57 -
Toda esta realidad - donde cada familia vive con su cultura, su identidad y
genio propio, sus creencias y valores - es una riqueza y un desafío para
nuestra Iglesia. Por un lado, cada cultura lleva en su seno "las Semillas del
Verbo", la expresión de diversos valores del Reino de Dios, que constituyen
diversas fuerzas espirituales para fortalecer los ejes centrales del Evangelio.
Las posibilidades de intercambio entre ellas y la heterogeneidad que resulta
son un gran potencial para constituir una sociedad vigorosa y pujante en
coexistencia, unidad, armonía y producción. Los primeros frutos de nuestro
Seminario Mayor "San Lorenzo" y de muchas vocaciones nativas son
símbolo y signo de este proyecto; ellos nos animan en nuestra misión de
construir una Iglesia con rostro propio, en la diversidad y participación, con
una manera de sentir y de actuar de acuerdo al Evangelio.

Por otro lado, esta diversidad cultural representa un gran desafío para la
pastoral de nuestra Iglesia porque el Evangelio debe ser anunciado en y
desde esta realidad pluricultural, es en ella que tiene que inculturarse la fe
cristiana y perfilarse nuestra Iglesia particular, configurando su ser y su
misión. El sínodo que estamos celebrando nos compromete en la tarea de
concretizar ese rostro propio para nuestra Iglesia, respondiendo a los
grandes desafíos de nuestro pueblo y de nuestra realidad.

b)     Jesús, la Palabra de Dios "hecha carne" en Israel
Jesús consagra su vida y su misión a las "ovejas de Israel" (Mt 10,6). Pero,
aunque afirma que debe atender con prioridad a los hijos de Israel (Mt
15,24.26), El no niega su ayuda y colaboración a los que vienen de fuera y
pertenecen a otros pueblos (Mt 15,28; Lc 7,2-10). Marcos y Mateo relatan
sus incursiones en tierras paganas (Mt 15,21; Mc 7,31). Juan afirma que los
griegos piden conocer a Jesús (12,20-22). Después de su resurrección, Jesús
envía a sus discípulos a todas las naciones (Mt 28,19), cumpliendo un
anuncio de la Escritura (Lc 24,47). Con este envío, la Palabra de Dios debe
llegar desde Jerusalén "hasta los límites de la tierra" (Hch 1,8).

c)     La Iglesia primitiva acepta la identidad de otros
       pueblos
Por esta razón, el primer gran testimonio público de los discípulos es el
hecho de que todos, "partos, medos, helamitas, ..." les escuchaban hablar en

                                    - 58 -
su propio idioma (Hch 2,9-11). Obedeciendo al Espíritu de Dios (Hch
10,19-23), Pedro entra en casa de paganos (Hch 10,24-27) y se queda un
tiempo con ellos (Hch 10,48). Enviado por el Espíritu, Pablo va para
evangelizar a los paganos y ser su apóstol (Hch 13,2). Toda la Asamblea de
Jerusalén asume esta voluntad de Dios y juntos - "el Espíritu Santo y
nosotros" - deciden enviar delegados a las iglesias formadas por no-judíos
para expresarles de viva voz su solidaridad y su apoyo (Hch 15,22-29). En
sus cartas, Pablo afirma que ya no hay más judío ni griego, esclavo ni
hombre libre (Ga 3,28). En Cristo todos somos hermanos.

d)     La Iglesia se encarna en la cultura del pueblo
Los documentos del Concilio Vaticano II dan una gran importancia a la
Iglesia local, ya que en ella se incorporan todos sus miembros en igualdad
de dignidad y de comunión para la misma misión (LG 17; AA 3). Las
Iglesias locales no son divisiones territoriales ni administrativas de una
Iglesia grande y extendida por todo el mundo. "En ella se encuentra y
opera verdaderamente la Iglesia de Cristo, que es una, santa, católica y
apostólica" (CD 11).

Por otro lado, la Iglesia tiene la convicción de que Dios se comunica al
hombre según su propia cultura (GS 58). El Reino de Dios anunciado por
Jesús es "vivido por personas profundamente vinculadas a una cultura"
(EN 20). El rostro de Cristo es el rostro del pueblo, ese rostro que
percibimos en nuestros hermanos, especialmente en los más pobres. Por
esto, en fidelidad al Señor, la Iglesia local echa raíces y modela su rostro
propio en una población concreta (EN 62). "La inculturación del Evangelio
es un imperativo del seguimiento a Jesús" y esta tarea "se realiza en el
proyecto de cada pueblo" (SD 13) para que este pueblo fortalezca su
identidad, defienda sus auténticos valores y confíe en su futuro,
"contraponiéndose a los poderes de la muerte" (SD 243). Siguiendo esta
opción iniciada por Jesús, que se hizo "israelita", la Iglesia en Bolivia nos
pide asumir el compromiso de "reconocer y apoyar procesos y espacios de
inculturación del Evangelio, en los cuales los propios nativos sean sujetos
y actores" (Iglesia Comunicadora de Vida y Esperanza, 76).

e)     El desafío de nuestra Iglesia de Santa Cruz: crear
       su rostro propio
                                   - 59 -
Puesto que nuestra Iglesia de Santa Cruz está conformada por gente venida
de todas partes de Bolivia y del mundo, el Señor nos convoca a respetar a
nuestro vecino en su diferencia y a respetarnos mútuamente, construyendo
una comunidad fraterna y acogedora (SD 13). Este objetivo nos urge a
asumir compromisos concretos:
a   para considerar las costumbres de nuestros pueblos de origen,
    rescatando sus valores más auténticos (cf. CEB, Aporte a SD 75,
    370-374);
3   para valorar la sabiduría popular, en educación, en medicina y en otros
    aspectos de la vida individual y social;
a   para crear una identidad de Iglesia que tenga líneas pastorales comunes,
    opciones claras, modelo de Iglesia a construir en conjunto;
o   para hacer como hizo María, pronunciar un Sí con sencillez y humildad
    desde nuestros barrios y desde nuestra situación concreta.

Por todo ello, como cristianos seguidores de Jesús, vemos la necesidad de
"hacer nacer siempre de nuevo la Iglesia de la Palabra de Dios", siguiendo
estos tres pasos del proceso evangelizador de nuestro medio: a) la
penetración evangélica, es decir, un anuncio explícito del Evangelio de
Jesús en el lenguaje, cultura e idiosincrasia de este pueblo; b) la asimilación
del Mensaje a través de procesos pastorales que ayuden a los diversos
sectores de la población creyente a llegar a una fe adulta con fuerza
transformadora de la realidad; y c) la capacidad de reexpresión del
Evangelio en términos propios, con acentos, ejes y contornos que nos
muestren verdaderamente un rostro inculturado de Iglesia Particular. Es
desde estos fundamentos que podemos ser también una Iglesia
auténticamente misionera, que comparte con otros los frutos que el Espíritu
ha producido en ella para el crecimiento del Pueblo de Dios en su conjunto.

3.9.   IGLESIA COMUNICADORA DE VIDA Y ESPERANZA

a) Vivimos en una realidad que nos invita a la reflexión
Nuestro mundo avanza peligrosamente por un camino contrario a la vida.
Guerras contínuas son fomentadas para experimentar y vender armas, sin
ninguna preocupación por la vida de seres humanos indefensos y de pueblos

                                    - 60 -
que se debaten en la miseria y el abandono ante la mirada insensible de la
opinión internacional. Los medios para eliminar la vida son cada vez más
sofisticados. Los MCS transmiten programas y películas en los que la vida
y la dignidad humana parecen un juguete en las manos de los "héroes" de la
pantalla. Y como ya lo hemos mencionado, el afán de lucro de personas y
empresas transnacionales es la causa de la extrema pobreza y aún de la
muerte de diversos grupos humanos. En Santa Cruz somos también
partícipes de ese mundo de violencia y de cultura de muerte. No se respeta
la vida de los inocentes. Personas humanas son asesinadas sin ningún
reparo tan solo para robarle lo poco que habían ganado en una jornada de
trabajo. Las calles de nuestra ciudad y nuestras carreteras se convierten en
espacios de muerte.

Felizmente, y esto nos anima, el número de personas y de instituciones que
se colocan al lado de la vida aumenta progresivamente. Ellas, sacrificando
su tranquilidad personal y el bienestar de sus familias, protegen la vida de
todo ser humano, la defienden y buscan los medios adecuados para hacerla
respetar frente a todo intento de eliminarla.

b)     Jesús otorga vida en abundancia y reaviva la esperanza
Jesús no fue enviado "para juzgar al mundo, sino para que el mundo se
salve por él" (Jn 3,17). Vino para dar vida y darla en abundancia (Jn
10,10). Él es el pan de vida (Jn 6,35), el "camino, la verdad y la vida"
(Jn.14,6), la resurrección (Jn 11,24). Esta vida "no es solamente espiritual
ni únicamente corporal, sino la vida plena" (CEB, Enfoque 1994-1998,
3.1). Esta realidad se nos manifiesta con claridad en la resurrección de
Jesús; es allí donde Dios se da a conocer como el Dios vivo, el Autor y
Dador de vida, el Resucitador! Por esto, todo el que crea en Jesús, tendrá
vida eterna (Jn 6,40), "aunque muera, vivirá" (Jn 11,25).

Por otro lado, es justamente Jesús resucitado, quien camina al lado de los
discípulos tristes y decepcionados, que ayuda a vencer las angustias y
reafirmar la esperanza ya que, a partir del reconocimiento de su presencia
viva en medio de ellos, estos discípulos vuelven rápidamente a Jerusalén
para compartir su experiencia (Lc 24,13-35) y asumir el proyecto anunciado
por el Maestro: construir el Reino de Dios. Este Reino es "la salvación
concreta de las necesidades reales, liberación de las enfermedades, del

                                   - 61 -
pecado, del demonio y de cualquier forma de esclavitud... Es un Reino de
verdad, de libertad, de fraternidad, de justicia, de esperanza, de vida y de
amor" (CEB, Enfoque 1994-1998, 3.2).

c)     La Iglesia anuncia la buena nueva de vida y esperanza
El anuncio evangélico de la Iglesia no es para empequeñecer al hombre,
sino para infundirle vida, esperanza y libertad, defendiendo su dignidad y su
vocación de "encontrar destinos más altos" (GS 21) y recordándole que, si
bien somos hijos de Dios, "todavía no hemos sido manifestados con Cristo
en aquella gloria (cf. Col 3,4), en la que seremos semejantes a Dios,
porque lo veremos tal cual es" (cf. 1 Jn 3,2) (LG 48). Ante las agresiones
constantes contra la vida humana, la Iglesia de América Latina afirma que
María, como Virgen y Madre (LG 63), es quien inspira a las mujeres "la
fortaleza para dar la vida, inclinarse ante el dolor, resistir y dar esperanza
cuando la vida está más amenazada" (SD 104). Esta misma Iglesia nos
convoca a todos los cristianos a incentivar y desarrollar una acción decidida
"para defender y promover la vida y la familia" (SD 297). La Iglesia de
Bolivia nos llama a hacer posible que la opción preferencial y evangélica
por los pobres se traduzca "en opción por la vida, en opción por liberar a
todos los amenazados de muerte, en solidaridad con los marginados de
nuestra sociedad, para buscar juntos alternativas de vida" (CEB, Enfoque
1994-1998, 3.3), porque el Reino de Dios es "Buena Nueva para todos,
prioritariamente para los que tienen la vida amenazada" y "se convierte
para ellos en una salvación que es liberación, salud, vida plena y
esperanza" (CEB, Enfoque 1994-1998 4.1).

d)     La vida y la esperanza de nuestra Iglesia despeja
       los miedos paralizantes
La Iglesia de Santa Cruz está llamada a comunicar Vida y Esperanza en un
tiempo lleno de desesperanzas y muerte. Hay que disipar primeramente los
miedos que surgen en estos momentos en que nos disponemos a cruzar el
umbral del nuevo milenio. Es verdad que en nuestra sociedad, nos recuerda
el Santo Padre, todo procede con increíble velocidad por los adelantos de la
ciencia y de la técnica y por la utilización constante de los medios de
comunicación social. Sin embargo, aunque los primeros cristianos ya
estaban preocupados por el restablecimiento definitivo del Reino de Israel,

                                    - 62 -
Jesús afirma claramente que "no les corresponde a ustedes conocer el
tiempo y el momento que el Padre ha fijado por su propia autoridad" (Hch
1,7). Nadie sabe algo de aquel día, "ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo,
sino sólo el Padre" (Mt 24,36). En consecuencia, con las mismas palabras
de orientación del Papa Juan Pablo II, les digo que "no tenemos
información sobre la fecha de este acontecimiento". "Es necesario tener
paciencia en la espera de Jesús resucitado". El volverá tal como los
discípulos lo han visto marcharse (Hch.1,11), sin violencia ni oscuridades.
Mas bien, nuestra principal preocupación no debe ser tanto el quedarse
mirando al cielo, sino el construir el Reino de Dios en el momento presente,
aquí y ahora, por "la predicación y el testimonio" (cf. Hch 1,8). Si
buscamos primero el Reino de Dios y su justicia, todo lo demás nos será
dado "por añadidura" (Mt 6,33), según la voluntad y la benevolencia del
Padre (cf. Lc 12,31).

Por esto, después de todo lo que hemos compartido, mirando nuestra
realidad, y de todo lo que el Señor nos ha revelado a través de su Palabra y
del magisterio de la Iglesia, reafirmamos con firmeza que nuestra Iglesia de
Santa Cruz es un espacio abierto para fomentar la cultura de la vida. Esta
vida debe manifestar y hacer crecer la vida de Dios derramada en nuestros
corazones, en el Bautismo, y fortalecida constantemente por la acción del
Espíritu de Cristo resucitado. Frente a tantos signos de muerte, muy
palpitantes en nuestra sociedad, tenemos que fomentar la cultura de la vida
de cada uno y de todos los miembros de nuestro pueblo. Hay que hacer
presente al Dios de la vida en el corazón de quienes conforman las pandillas
juveniles, en los centros de expendio y consumo de drogas, en todos los
barrios y lugares donde la vida está amenazada. Es necesario trabajar en la
formación de la conciencia, en los valores humanos, civiles y religiosos, en
corresponsabilidad con los educadores de nuestra niñez y juventud. Urge
acercarse con actitud evangélica a los grupos más despreciados, de niños y
jóvenes, de adultos y ancianos abandonados.

No podemos olvidar que la inmensa mayoría de la población de nuestra
ciudad no tiene títulos de propiedad de sus lotes y viven en la tensión
constante de ser echados en cualquier momento por los propietarios o de
ser abusados por loteadores oportunistas, creando asi otra amenaza contra la
vida de familias enteras.


                                    - 63 -
El rebelarnos solamente contra las consecuencias de los problemas sociales,
estigmatizando a grupos que sufren los efectos de una sociedad que no
respeta con prioridad a la persona humana, no soluciona los problemas,
tenemos que buscar sus causas y proyectar soluciones en las familias, en los
barrios, en los lugares donde vivimos y trabajamos. Todos debemos estar
comprometidos con el respeto a la vida, el mayor regalo de Dios. Nuestro
seguimiento a Jesús debe ser íntegro, sincero y valiente, hasta dar la vida,
con la esperanza de resucitar con él a la plenitud de la vida, a la vida de
Dios.




       4.OPCIONES PASTORALES: EN
       FIDELIDAD A NUESTRO CAMINAR
                 ECLESIAL


E
         n el análisis pastoral de nuestra realidad, abrimos nuestros oídos
         para recoger el clamor de todos los sectores del Pueblo de Dios que
         viven en Santa Cruz, campo y ciudad. Conocimos aquello que el
Espíritu del Señor ha suscitado en cada barrio, pueblo, comunidad, capilla y
parroquia, moviéndolos a escuchar la Palabra de Dios, a celebrar la vida y
los Sacramentos, a testimoniar su fe en la realidad familiar, sectorial y
social para transformar todos esos espacios de acuerdo al Proyecto de Dios.
Compartimos sus búsquedas y aspiraciones, sus luchas por la justicia en
favor de los más pobres y la memoria histórica que da sentido a su caminar
como Iglesia. Asumimos sus propuestas para mejorar nuestro servicio a la
Palabra de Dios y las relaciones entre nosotros, agentes de pastoral y
cristianos de la base. Nos comprometemos a cambiar lo que sea necesario,
en fidelidad a ustedes mismos, al Evangelio y a la Iglesia que Cristo quiso.

Ahora, después de haber contrastado nuestro caminar eclesial con la Palabra
de Dios y la experiencia de la Iglesia Universal, Latinoamericana y
Boliviana, quiero retomar las opciones de acción pastoral que están latentes

                                   - 64 -
en todo el proceso sinodal, vividos con tanta esperanza. Ellas han sido
propuestas, clarificadas y aprobadas en                nuestras Asambleas
Arquidiocesanas de agentes de pastoral, pero en esta segunda etapa de
nuestro Sínodo, las encuentro muy presentes en los cristianos de la base,
expresadas de diversas formas, como deseo, como aspiración y aún como
exigencia. Quiero insistir en que estas opciones de acción constituyen
espacios para vivir la iluminación teológica y pastoral propuesta por la
Iglesia universal, latinoamericana y boliviana. Ellas nos ayudan a reconocer
dónde están los pobres y cómo hay que servirlos, dónde están las familias,
los laicos, los jóvenes y dónde se vive la comunión y la participación, para
que sean todos ellos actores de su liberación. Lo he dicho muchas veces y
ahora lo repito, estas líneas de acción pastoral son opciones fundamentales
de nuestra Iglesia que deben ser asumidas, impulsadas y apoyadas con
urgencia por todos, agentes de pastoral y miembros activos de esta Iglesia
local.

Cada "opción" tiene un espíritu y un contenido. El espíritu es la voluntad
firme, el propósito compartido y la actitud fundamental que anima,
convoca y compromete a todos en una misma misión. El contenido
comprende aquellas áreas prioritarias que, de común acuerdo, marcamos
para trabajar, invertir recursos humanos y económicos, dedicando los
esfuerzos, entusiasmos y energías de cada uno de los actores de la
comunidad eclesial, a fin de que, por el anuncio de la Buena Nueva de
Jesucristo y la instauración del Reino de Dios, logremos poner en marcha
procesos de realización que beneficien a toda nuestra Iglesia y la ayuden a
configurar un rostro propio e inculturado.

Todas estas opciones de acción pastoral están animadas e iluminadas por la
OPCION EVANGELICA POR LOS POBRES, con miras a su liberación
integral, como lo asumió el Episcopado Latinoamericano en Puebla (1979).
Esta opción es la actitud fundamental que atraviesa todas las demás
acciones eclesiales, como fuerza del Espíritu y talante dinamizador de la
Iglesia, colocándolas en el corazón de Cristo pobre que se entregó a sí
mismo al servicio del Reino de Dios. En El, los pobres son los principales
sujetos y destinatarios porque así lo proclamó Jesús en la sinagoga de
Nazaret, anunciando su programa de acción y de vida: "El Espíritu del
Señor está sobre mí. Él me ha ungido para llevar buenas nuevas a los

                                   - 65 -
pobres, para anunciar la libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto
van a ver, para despedir libres a los oprimidos y proclamar el AÑO DE
GRACIA DEL        SEÑOR" (Lc 4, 18-19). Así, a la luz de esta opción clara
de Jesús y de su ministerio público vivido a favor de los pobres y sencillos,
cobran sentido, dirección y realismo todas las líneas de acción pastoral que
queremos desarrollar. Por eso, en el nombre de Jesucristo y de su Iglesia,
pido a todos nuestros fieles que organicen sus trabajos y sus acciones en el
contexto de estos espacios vitales de nuestra Iglesia.

4.1. PASTORAL DE CONJUNTO EN LINEA DE PROCESO PLANIFICADO
Si queremos poner en marcha lo acordado y consensuado en la Asamblea
Sinodal, es preciso caminar juntos cuanto antes y planificar nuestra acción
pastoral entre todos, en línea de proceso histórico continuo, y no meramente
en función de algunos eventos eclesiales. En el caminar de estos años, sobre
todo a partir de 1992, hemos ido colocando ya los fundamentos de esta
acción planificada en nuestra Iglesia, evaluando sus logros progresivos y
haciendo los reajustes necesarios. Pero se hace urgente discernir y asumir
las necesidades de nuestro pueblo, priorizarlas, fijar objetivos de corto y
largo alcance, metas y programas de acción a todo nivel. Esta tarea debe
hacerse en cada zona o sector, en cada parroquia y en cada grupo o
comunidad cristiana organizada.

No olvidemos que, en la base de esta voluntad de un trabajo orgánico y
planificado, está el propósito de vivir y expresar con hechos concretos una
Iglesia que es Comunión y Participación. Este era el lema de nuestra IV
Asamblea Arquidiocesana, retomando la propuesta eclesial que nos hicieran
los Obispos de América Latina en Puebla (1979). Lo asumimos ahora en
función de la unidad que buscamos construir como discípulos de Jesús y de
la participación de todos en esta común tarea de trabajar por el anuncio y la
construcción del Reino de Dios y su justicia en el pueblo cruceño.

4.2. PROMOCION HUMANA
Los Obispos reunidos en Santo Domingo (1992) afirmaban que la
promoción humana es una forma privilegiada de Evangelización. Este es un
hecho que la Iglesia ha asumido y practicado, con acentos e intensidades

                                   - 66 -
diversas, desde las primeras comunidades cristianas, aquellas que animaron
los Padres de la Iglesia, las que vislumbró y proyectó el Concilio Vaticano
II y, sobre todo, las que surgen de la práctica pastoral de la Iglesia
Latinoamericana. Ellas tienen su expresión en todas sus Asambleas
Generales (Medellín, Puebla, Santo Domingo) y han tenido eco en las
orientaciones del Episcopado boliviano.

En esta opción, la Iglesia se juega su dimensión samaritana y profética. El
Evangelio tiene algo valioso para ofrecer a la vida de nuestro pueblo,
porque es fuerza y vida liberadora que lleva a la plenitud de la vida desde
las situaciones actuales y concretas. La Iglesia es Sacramento del Reino de
Dios en la historia, es anuncio y presencia germinal del gran Proyecto de
Dios sobre la humanidad. Ella "camina con toda la humanidad,
experimenta la suerte terrena del mundo, y su razón de ser es actuar como
fermento y como alma de la sociedad, que debe renovarse en Cristo y
transformarse en familia de Dios" (GS 40 b). Es en este espíritu que la
Iglesia de Santa Cruz encuentra el significado último de sus propios
esfuerzos, viendo avanzar los valores del Reino y contribuyendo
decididamente a su promoción en medio del pueblo cruceño, con especial
predilección por y desde los pobres.

Por esto, la promoción humana es una de las funciones privilegiadas del
servicio de la Iglesia al mundo, su dimensión diakonal. La comunidad
cristiana está llamada a testimoniar un nuevo modo de amar según el
corazón de Dios con tal capacidad de entrega y de compromiso por los
demás que haga creíble el anuncio evangélico del Dios de la Vida, del
Amor y del Reino del amor. El pasaje evangélico de Mt 25,31-46 es la
medida de autenticidad de la acción y testimonio concreto de cada cristiano
que debe promover la vida de su pueblo con gestos concretos de liberación
y promoción.

4.3. LAICOS
Los laicos están llamados a asumir su compromiso bautismal y a ser los
protagonistas en la construcción del Reino de Dios en el corazón del
mundo. Ellos deben penetrar en cada uno de los ambientes sociales:
intelectuales, obreros, universitarios, campesinos, fuerzas armadas,

                                  - 67 -
políticos, artistas, comunicadores, etc. y desde ahí transformar la sociedad a
la luz del Evangelio y de la Enseñanza Social de la Iglesia.

Ellos constituyen en la Iglesia un caudal incalculable de energía, potencial y
capacidad que ya están revitalizando nuestras comunidades y lo harán más
todavía. Todos somos necesarios, pero ésta es la hora de los laicos y su
contribución al trabajo en la Viña del Señor es indispensable. Ellos no son
solo aquellos que "rezan, obedecen y pagan". En el seno de una Iglesia que
quiere vivir cada vez con más fidelidad "la comunión y la participación",
su concurso, sus iniciativas, su voz y su acción constituyen un recurso
impostergable. Hermanos y hermanas, terminó la época del pasivismo y el
consumismo religioso. ¡Es hora de participar y asumir la corresponsabilidad
en su Iglesia!

Hacemos especial énfasis en la presencia, rol, aporte propio y participación
de las mujeres en esta hora de nuestro caminar pastoral frente a los desafíos
de la sociedad. Las situaciones de opresión y marginación que vive la mujer
campesina, indígena, migrante y obrera, empleada doméstica, barrendera o
lavandera, deben ser denunciadas con claridad y valentía, a la vez que urge
ofrecer programas de promoción integral en favor de ellas y con ellas como
protagonistas.

Asumir esta línea de acción es hacer nuestra la praxis de Jesús, que predicó
la Buena Nueva del Reino seguido de discípulos y de discípulas (Lc 8,2;
24,9-10). En esta civilización de la violencia y del individualismo, la mujer
es reserva de humanidad para la cultura de la vida y de la solidaridad, es
energía vital que hace fecunda la Palabra de Dios en la Iglesia y en la
realidad de lo cotidiano.

4.4. FAMILIA
Los Obispos reunidos en su IV Asamblea General en Santo Domingo
(1992) han reafirmado con razón que la "familia es la célula primaria y
vital de la sociedad, santuario de la vida". Ella, por su bautismo y el
sacramento del matrimonio, es "Iglesia doméstica". Es, por tanto,
constructora dinámica y eficaz del Reino de Dios.


                                    - 68 -
Empero, dada la situación en que se debate hoy la familia cruceña, se hace
necesario poner en marcha planes y programas pastorales que apunten en la
dirección de aquello que queremos que sean nuestras familias cristianas.
Urge, por tanto, una evangelización de la familia, un proceso de catequesis
en la línea de un catecumenado exigente que la conduzca a la conformación
de comunidades cristianas estables. Sólo así nuestras familias podrán ser
espacio de santificación de los esposos y de los hijos, expresión del amor
auténtico y lugar donde se cultiven los valores humanos y virtudes
cristianas como efecto de su seguimiento a Jesús.

Somos conscientes del valor y de los frutos que ha dado la Catequesis y la
Pastoral Familiar. Pero se hace necesario consolidar los procesos y
articularlos mejor con la Pastoral de Conjunto de la Arquidiócesis. Tanto la
Catequesis como la Pastoral Familiar tienen que asumirse y llevarse a la
práctica en todas las parroquias. De ese modo podremos seguir animando a
la familia para que sea sujeto y agente de evangelización desde el
testimonio de una vida basada en el amor, la verdad y la justicia.

4.5. JÓVENES
Como dijimos anteriormente, los jóvenes son una realidad pujante en
nuestra sociedad cruceña. El Papa Juan Pablo II tiene estas expresiones para
acoger y animar a la juventud del mundo entero. Las asumimos aquí para
nuestra realidad: "El futuro del mundo y de la Iglesia pertenece a las
jóvenes generaciones que, nacidas en este siglo, serán maduras en el
próximo siglo, el primero del nuevo milenio. Cristo escucha a los jóvenes,
como escuchó al joven del evangelio (Mt 19,16)... Los jóvenes, en cada
situación, en cada región de la tierra no dejan de preguntar a Cristo: lo
encuentran y lo buscan para interrogarlo a continuación. Si saben seguir
el camino que El indica, tendrán la alegría de aportar su propia
contribución para su presencia en el próximo siglo y en los sucesivos,
hasta la consumación de los tiempos" (Carta apostólica, "Mientras se
aproxima el tercer milenio", 58).

Hemos hecho ya un camino en la Pastoral Juvenil. Pero aún nos queda
mucho por hacer. Insistimos de nuevo en que es necesario acompañar a los
jóvenes por medio de una pastoral orgánica en los caminos de crecimiento

                                   - 69 -
en la fe y en la preocupación de transformar la sociedad. Deben crearse
espacios, sobre todo allí donde todavía no los hay, para que el y la joven
hagan una opción consciente por Cristo como fuente de inspiración en su
vida social y eclesial. Al mismo tiempo, en proyección juvenil, no se puede
olvidar la pastoral de la niñez y el apostolado de los niños y niñas que
mañana conformarán los grupos de jóvenes. Hay que rehacer el tejido
eclesial entre los niños, los jóvenes y los adultos.

A este acento de la Pastoral Juvenil, se suma otro como su consecuencia
inmediata: las vocaciones. Asistimos a un despertar vocacional de los
jóvenes al sacerdocio y a la vida religiosa. Pero debemos seguir impulsando
y alimentando en las comunidades y grupos juveniles el deseo y la opción
por seguir más de cerca al Señor y servirlo en su Iglesia, sirviendo a su
pueblo. El cultivo de las vocaciones madura el ser apostólico y misionero
de la comunidad eclesial.

4.6. COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE
Las CEBs son la Iglesia de Jesús que, con alegría y entusiasmo, da
testimonio de su fe en el barrio, la comunidad campesina, la parroquia, la
capilla y otros lugares. Es la misma Iglesia en su dimensión menor, es el
nivel de la base que se reúne en asambleas comunitarias, sirve a sus
miembros y a la comunidad en donde ella se inserta, vive las dimensiones
esenciales de la Iglesia toda, articula sus acciones a través de coordinadores
acreditados y aprobados, y está en comunión con los pastores. La CEB es la
expresión visible de la misión del laico comprometido y de la Iglesia
descentralizada.

Esta línea pastoral fue proyectada por la Iglesia de América Latina en
Medellín y asumida con fuerza en Puebla. Nuestra Iglesia en Bolivia
ratificó esta opción en todos sus Enfoques y Directrices Pastorales desde
1973. Y nosotros en Santa Cruz la propusimos claramente desde nuestra
Primera Asamblea Arquidiocesana en 1992. Actualmente es una de nuestras
prioridades más centrales que debemos asumir con renovado impulso en
esta etapa sinodal y en el futuro, si queremos ser fieles a las exigencias del
Evangelio y de los nuevos tiempos.


                                    - 70 -
En nuestra Iglesia de Santa Cruz se han venido promoviendo las CEBs.
Pero somos conscientes de nuestras limitaciones en este compromiso.
Necesitamos seguirlas cultivando con dedicación y esmero. El Espíritu del
Resucitado nos convoca y nos urge a promoverlas y acompañarlas como
expresión privilegiada de una Iglesia que se precia de ser Comunión y
Participación. Ellas son, y seguirán siendo si compartimos sus procesos, un
espacio auténtico de Evangelización, semillero de vocaciones y signo del
Reino de Dios en el seno de la comunidad humana.




                       5.CONCLUSION



H
          ermanos y hermanas que viven en esta Iglesia de Santa Cruz que
          testimonian a Jesucristo muerto y resucitado en una sociedad
          cambiante que se prepara para afrontar los retos del Tercer
Milenio, con profunda alegría y esperanza les presento esta Carta Pastoral.
En ella se intenta recoger lo que muchos de ustedes han compartido en la
Asamblea Sinodal así como tanta vida sembrada en nuestro caminar
eclesial.

Asumiendo la realidad de nuestro pueblo y de nuestra Iglesia, en esta carta
he presentado los acentos más fundamentales de la Iglesia que queremos
construir entre todos. Esas notas eclesiales, vividas con alegría y sencillez,
nos llevarán a experimentar, como el pueblo de Israel, que Dios ha bajado
para liberarnos a nosotros, su pueblo. Y que, como en el tiempo de Jesús,
los humildes y sencillos reciben la Palabra de Dios, la expresan en su
cultura y la viven en su realidad cotidiana, haciéndonos estremecer de
alegría y de gozo en el Espíritu del Señor.

Convoco al Pueblo de Dios que peregrina en Santa Cruz en su totalidad y
especialmente a los que comparten mi servicio pastoral: sacerdotes,
diáconos, consagrados y consagradas, catequistas, laicos comprometidos y
demás fuerzas vivas de nuestra Iglesia, a llevar a la práctica todas las

                                    - 71 -
propuestas de acción pastoral que son fruto del trabajo, reflexión
compartida en la base y de todo aquello que el Espíritu ha ido inspirando y
suscitando en nuestro caminar. Todo esto requiere de una constante
conversión, discernimiento comunitario, decisión, valentía y de una
profunda, vigorosa y firme espiritualidad que brota de una ardiente
fidelidad a Cristo, su Palabra y su Proyecto de Vida, en una no menos
entregada voluntad al servicio creativo de nuestro pueblo.

Les hago llegar mi Carta Pastoral en el día del Corpus Christi, la fiesta de la
unidad y de la participación. Este misterio de la presencia del Señor nos
hace retomar los signos que hemos asumido para comprometernos en la
nueva etapa de nuestro caminar sinodal. Como los muchos granos de trigo
son molidos en el "tacú o mortero" para ser convertidos en harina y llegar a
ser pan consagrado, alimento de Vida, así también nosotros debemos
integrarnos mutuamente para construir, con el sacrificio de nuestra entrega
personal, una Iglesia de comunión y participación, sacramento del Reino,
Vida para nuestro pueblo.

Coloco a los pies de la Mamita de Cotoca, patrona de nuestra
Arquidiócesis, presencia animadora de nuestro Sínodo, protectora de los
humildes, angustiados, marginados y de todos los que sufren toda clase de
injusticias, esta carta de inspiración y animación sinodal. Que Ella, la
auténtica discípula del Señor y la hija escogida de Dios Padre, nos
acompañe y nos anime constantemente a permanecer fieles a nuestros
propósitos pastorales de hacer concreto y visible el Reino de Dios en Santa
Cruz con hechos y palabras que den Vida abundante y Esperanza a todos
los que habitan en estos llanos tropicales.

Invito a todo el pueblo de Dios que peregrina en Santa Cruz a "Caminar
Unidos en el Espíritu de Cristo Resucitado".




                  + Mons. Julio Terrazas Sandoval, CSsR.

                   Arzobispo de Santa Cruz de La Sierra.
                                    - 72 -
Santa Cruz, Fiesta de Corpus Christi, 3 de junio de 1999.




                         - 73 -
SEGUNDA PARTE



Documentos
Sinodales



       - 74 -

       
***




- 75 -
(página en blanco)




      - 76 -
C APÍTULO I



I ASAMBLEA SINODAL
LA IGLESIA EN LA BASE
   CONCLUSIONES




         - 77 -
(Página en blanco)




      - 78 -
INTRODUCCIÓN


                      Dios Padre Nuestro,
              Tú, por medio de tu Hijo Jesucristo,
                  nos has reunido para formar
                    la Iglesia en Santa Cruz
             y ahora nos das la gracia de celebrar
              el segundo Sínodo Arquidiocesano.
                             Oración del Sínodo




                     ANTECEDENTES DEL SÍNODO
1.La Iglesia en Santa Cruz, Bolivia, animada por Jesucristo vivo y presente
en su historia, después de un proceso de discernimiento de líneas y opciones
pastorales, mediante las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de
Pastoral, convoca y celebra el II Sínodo Arquidiocesano, con el objetivo de
“Renovar su caminar como Iglesia de Santa Cruz, para que todos seamos
comunicadores de vida y esperanza en los umbrales del III Milenio.”
Queremos así, con la maternal ayuda de nuestra santa patrona, la Virgen de
Cotoca, juntos y unidos, consolidar el camino de la Nueva Evangelización
en nuestra Iglesia.

2.El proceso histórico de la Iglesia de Santa Cruz, ha contribuido a
fortalecer su identidad como comunidad dentro de su realidad social y
cultural, dándole un rostro propio. Los primeros frutos del Seminario
Mayor “San Lorenzo” y el resurgir de vocaciones nativas a la vida
consagrada, simbolizan este anhelo y abren esperanzas de transformación
de una Iglesia de misión a una Iglesia misionera. Este rostro propio que se
                                   - 79 -
va descubriendo tiene un aspecto eminentemente pluri-cultural, laical,
femenino y juvenil, desde el proceso de encarnación en la realidad local.
Es una Iglesia en proceso que reconoce con creciente convicción, que está
llamada a “renovar su caminar” y a “caminar juntos” para “comunicar
vida y esperanza en los umbrales del Tercer Milenio.”

3.El crecimiento demográfico y eclesial de Santa Cruz y sobre todo la
voluntad de promover una Iglesia más participativa, han dado origen a una
nueva organización pastoral descentralizada, creándose nuevas Parroquias,
Sectores y Zonas Pastorales. También se fortalecen los Consejos Episcopal,
Presbiteral, de Pastoral, de Asuntos Económicos.

4.Como instancias evaluadoras y generadoras de nuevas directrices se han
celebrado seis Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral con
representatividad de todos los niveles eclesiales, trazando las Líneas y
Opciones pastorales de la Iglesia Cruceña y determinando la realización del
II Sínodo Arquidiocesano.

5.Estas líneas pastorales, discernidas en las Asambleas Arquidiocesanas de
Agentes de Pastoral, son los aspectos del Evangelio que se quieren enfatizar
en Santa Cruz. Son elementos esenciales, el horizonte hacia el cual se
quiere caminar. De las Asambleas de Agentes de pastoral de Santa Cruz
emergen las siguientes líneas:

       e Iglesia Comunidad, es decir una Iglesia que quiere vivir la
         comunión con Dios y con los demás, como la Iglesia primitiva.
       c Iglesia Constructora del Reino, es decir que quiere realizar el
         proyecto de Jesús de construir el Reino de justicia, amor y paz.
       p Iglesia Misionera, es decir, enviada a todos especialmente a los
         más necesitados.
       m Iglesia Comunicadora de Vida y Esperanza, en un mundo sin
         esperanza donde la vida está amenazada.

6.Las opciones pastorales son decisiones firmes orientadas a trabajar con
grupos determinados de personas o en espacios físicos concretos que se
asumen precisamente para poder llevar a cabo las líneas pastorales. De las
Asambleas pastorales emergen las siguientes opciones pastorales:

       A   Pastoral de Conjunto, es decir una pastoral de comunión con
                                   - 80 -
toda la Iglesia local, presidida por el Obispo.
       t   Promoción Humana, que incluye la defensa de la vida y la
           opción preferencial por los pobres.
       o   Comunidades Eclesiales de Base, como forma nueva de ser
           Iglesia y primera célula eclesial.
       I   Laicos, con especial atención a la mujer, como protagonistas de
           la nueva evangelización.
       l   Familia, donde se cultivan los principales valores humanos y
           cristianos.
       c   Jóvenes, fuente de esperanza y testigos del Reino.

7.El II Sínodo Arquidiocesano fue convocado por Mons. Julio Terrazas,
Arzobispo de Santa Cruz, después de un proceso de consulta y
conscientización, el 15 de Agosto de 1997, Solemnidad de la Asunción de
la Virgen María al Cielo. El primer Sínodo había sido celebrado hace más
de un siglo en 1885, cuando la Diócesis de Santa Cruz abarcaba todo el
oriente boliviano. En aquel entonces participaron sólo los presbíteros con
el Obispo, Mons. Juan José Baldivia; ahora se invita a todos los fieles a
entrar en el proceso sinodal.

8.El Sínodo está organizado en cinco etapas. En la primera etapa se trabajó
sobre qué es un sínodo, mirando la experiencia de la Iglesia primitiva en los
Hechos de los Apóstoles y los objetivos que se quiere lograr en Santa Cruz,
y también se hizo un diagnóstico general de la realidad social y eclesial para
descubrir lo que nos hace sentir dolor y miedo, alegría y esperanza. La
segunda etapa estaba dedicada a la consulta sobre la vida y misión de la
Iglesia en la base, culminando con la I Asamblea Sinodal en diciembre de
1998. Está prevista una tercera etapa sobre la parroquia, una cuarta sobre la
organización eclesial de las zonas y sectores pastorales y la quinta respecto
a los servicios arquidiocesanos.

9.La segunda etapa del Sínodo estuvo marcada por el acontecimiento
eclesial de la ordenación de cinco diáconos en camino a ser ordenados
presbíteros para nuestra Iglesia local. En el contexto del deseo de construir
una Iglesia con rostro propio, estas ordenaciones dieron la oportunidad de
consultar y animar la pastoral vocacional. El fruto de este trabajo está

                                    - 81 -
recogido en el último capítulo de este documento “Iglesia de carismas y
ministerios”.

10.En la ciudad de Montero, los días 11, 12 y 13 de diciembre de 1998, se
celebró la 1ª Asamblea Sinodal, presidida por el Arzobispo Mons. Julio
Terrazas, con 194 miembros sinodales, siendo convocados el Obispo
Auxiliar, los miembros del Consejo Presbiteral y del Consejo
Arquidiocesano de Pastoral, delegados de los diversos sectores y zonas
pastorales. Hubo 30 presbíteros, 1 diácono, 45 representantes de Vida
Consagrada, 100 laicos y 14 invitados, incluyendo un Pastor Metodista.y
dos niños. En esta asamblea se presentó, se discutió y se aprobó el
documento, elaborado a partir de los aportes de todos los grupos en la 1ª y
2ª etapas sinodales.


                        LA IGLESIA EN LA BASE
11.Nuestro caminar empieza con la Iglesia en la base, primera referencia
eclesial para los fieles. Queremos renovar la Iglesia a partir de los grupos
comunitarios más pequeños, donde las personas se conocen, participan,
comparten su fe, se solidarizan con los necesitados, luchan por el Reino y
celebran los momentos importantes de su vida. Desde aquí podemos
revitalizar la parroquia como comunidad de comunidades; la zona pastoral
como instancia de coordinación, y finalmente la Arquidiócesis como Iglesia
local, para realizar nuestra misión en comunión con la Iglesia universal.

12.Este primer nivel de la Iglesia suele llamarse la “Comunidad Eclesial de
Base”, (CEB). Es “de base” porque se trata de la vida diaria de los
seguidores de Cristo que son llamados a ser la luz del mundo y la sal de la
tierra en lo básico: el hogar, el trabajo y la sociedad. Es “eclesial” porque
su razón de ser es la fe y la misión de la misma Iglesia de la cual es siempre
una parte en comunión con sus pastores. Es “comunidad” porque se reúne
como una familia donde se valora la contribución y los dones de cada
integrante. La vida de las CEBs se caracteriza por el discernimiento
comunitario de su misión mediante la oración, la escucha de la Palabra de
Dios, y el diálogo. A diferencia de los Movimientos Apostólicos, que

                                    - 82 -
aportan carismas especializados para fortalecer la Iglesia en una u otra
dimensión, la CEB es expresión de la misma Iglesia encarnada en la
pequeña comunidad para vivir todas las dimensiones de su misión.

13.Por este motivo la Iglesia Latinoamericana ha reconocido a las CEBs
como lugares privilegiados de evangelización y motores de liberación y
desarrollo (DP 96, SD 61-63). En las Asambleas Arquidiocesanas de
Agentes de Pastoral hemos hecho una opción consciente por ellas. “Porque
el Señor ha dicho: Que se conozcan, que se amen, que compartan la
Palabra, que vivan como hermanos, que se den cuenta que no puede haber
pobres entre ellos, que pongan en común sus bienes, que sean solidarios.
Esas son las Comunidades de Base: los grupos donde se toma en serio la
fe, donde se practica la unidad que el Señor nos ha pedido y donde se
proyecta una gran acción de servicio para los que sufren. Eso es imposible
cuando hay masa…Hay que hacer un esfuerzo y hacer una Iglesia más
dialogal, más operante, más clarividente, pero sobre todo, más fraterna y
solidaria” (Mons. Julio Terrazas, IV Asamblea, 14 Junio 1996).




                                  - 83 -
VISIÓN PASTORAL DE LA REALIDAD


                        Dios Padre Nuestro,
                    Envíanos tu Espíritu Santo,
                    que Él guíe nuestro caminar
                        para dar respuesta
                 a los desafíos del nuevo milenio.
                             Oración del Sínodo




                        REALIDAD ECONÓMICA
14.Nuestra visión pastoral de la realidad, más que un estudio científico, es
un sondeo que nos permitirá captar los desafíos del nuevo milenio desde el
sentir profético del Pueblo de Dios que agradece al Padre por la vida y
clama al cielo cuando sufre. “El gozo y la esperanza, la angustia y la
tristeza de los hombres y mujeres de nuestros días, sobre todo de los pobres
y toda clase de afligidos, son también gozo y esperanza, tristeza y angustia
de los discípulos de Cristo, y nada hay de verdaderamente humano que no
tenga resonancia en su corazón” (GS 1). Porque, “esto dice el primero y el
último, el que murió y ha vuelto a vivir: Yo conozco tus sufrimientos y tu
pobreza”. También “conozco tu proceder, tu amor, tu fe, tu servicio, tu
perseverancia y tus últimos trabajos más numerosos que los primeros”
(Apoc 2,8.19).

15.En los últimos 15 años hemos pasado de una economía inflacionaria a
una cierta estabilidad con mayor flujo de dinero. Sin embargo, este
crecimiento esconde mucha desigualdad entre los sectores más poderosos y
los marginados. La globalización de la economía del mercado con el
sistema de capitalismo neo-liberal perjudica a Bolivia, incapaz de competir

                                   - 84 -
bajo el peso de su deuda externa y de la pobreza generalizada de la mayoría.

16.Esta pobreza se agudiza por muchos factores: despidos de empresas no
competitivas y otras capitalizadas, explotación irracional de recursos
naturales sin respeto por el medio ambiente, exagerada burocracia
generadora de corrupción, salarios por debajo del costo de la canasta
familiar, falta de industria propia, relocalizaciones y migraciones dejando
algunas zonas despobladas y otras enfrentando un crecimiento caótico.
Además, los factores climáticos, lluvia y sequía, han aumentado los signos
de pobreza.

17.Con la descentralización y la participación popular, en los barrios y en el
campo se han generado algunas mejoras en cuanto a infraestructura, pero
todavía hay mucha necesidad para la construcción y mantenimiento de
obras públicas, como ser: alcantarillado, agua potable, pavimentación,
canales de drenaje, electrificación rural, alumbrado público, canchas
deportivas, plazuelas, escuelas, micro-hospitales, mercados, centros
culturales, etc. Especialmente dramático es el problema del mantenimiento
de los caminos intra-departamentales e inter-departamentales.

18.El presupuesto para las inversiones en el área de la educación y salud es
mínimo en contraposición al de la defensa y al costo de la burocracia del
poder Ejecutivo y Legislativo, perjudicando así las economías de los
gobiernos municipales encargados ahora de brindar los servicios básicos a
la población, razón por la cual muchos colegios fiscales y centros de salud
carecen de infraestructura adecuada.

19.El masivo desempleo y subempleo, combinado con los bajísimos
salarios, causa mucha desesperación, provoca la mendicidad y obliga a toda
la familia, incluso a los niños, a trabajar en las calles. Preocupa la
propuesta del gobierno en relación a la flexibilización laboral lo que
demuestra una intención de claro favorecimiento a los empresarios y la
pérdida de los derechos laborales de muchos trabajadores. Se agudiza la
explotación de los trabajadores, especialmente campesinos y empleadas
domésticas. Falta una conciencia en la sociedad ante estas situaciones,
como se demuestra en la marcada indiferencia de la población ante algunos
planteamientos de la Central Obrera Boliviana o de otros grupos laborales

                                    - 85 -
no afiliados.

20.En el área rural hay muchos campesinos que no tienen títulos de
propiedad, ni acceso a créditos. Además los precios de los productos son
bajos mientras el costo del transporte es elevado. También, hay tráfico de
tierras, latifundio y grandes extensiones sin trabajar. Hay regiones que no
tienen luz, ni agua, ni postas sanitarias. El flagelo de las endemias es
constante.


                          REALIDAD SOCIAL
21.La situación económica crítica de la mayoría genera constantes tensiones
sociales expresadas en marchas de protesta, enfrentamientos con las fuerzas
del orden y reclamos en los medios de comunicación. La lucha por la
tenencia de tierras se manifiesta en loteamientos, desalojos, engaños,
violencia y destrucción de propiedad. Las migraciones aumentan los
conflictos y resentimientos entre culturas y clases sociales en competición
por el empleo, mercado y poder.

22.La pérdida de valores humanos, civiles y cristianos tradicionales está
causando en nuestra sociedad una serie de males: alcoholismo,
drogadicción, acosos sexuales, embarazos de niñas, madres solteras,
violaciones, abortos, prostitución infantil, tráfico de menores, casos de
SIDA, accidentes de tránsito, robos, asaltos, asesinatos, suicidios, e
indiferencia frente al sufrimiento de los demás.

23.Esta pérdida de valores, combinada con la desesperación provocada por
la pobreza, contribuye mucho a la desintegración de la familia, afectando
especialmente a las mujeres y niños, victimas de los altos índices de
concubinato, infidelidad, alcoholismo, violencia en el hogar, abandono y
divorcio. Como consecuencia, los hijos carecen de modelos ejemplares de
paternidad y maternidad, quedando algunos niños en la calle sujetos a
nuevos abusos, otros llegando a repetir el ciclo al formar sus hogares, sin
que falten los que son lanzados a formar pandillas con temibles signos de
criminalidad.


                                  - 86 -
24.La corrupción se ha generalizado y está en todas partes y a todo nivel,
incluso en algunas cooperativas de servicios públicos. La impunidad del
narcotráfico inspira miedo y fatalismo. Estamos acostumbrados a la
malversación de fondos públicos, estafas, presencia de grupos de poder que
actúan al margen de la ley. La justicia no actúa en favor de los pobres.

25.Frente a estas dramáticas situaciones existen amplios esfuerzos de
instituciones, organizaciones, comunidades y personas (hombres y mujeres,
niños y jóvenes, nacionales y extranjeros) que con iniciativas humanitarias,
están generando proyectos de solidaridad para los necesitados, como ser:
los centros de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos, casas de
acogida para niños de la calle, centros para discapacitados y otros.

26.Se percibe en muchos sectores de la población una mayor conciencia
para ejercer control social, denunciar la corrupción y generar movimientos
de solidaridad, utilizando los Medios de Comunicación Social.


                         REALIDAD CULTURAL
27.La Reforma Educativa está dando esperanza de una mejora en el nivel
educativo y cultural de la niñez y juventud. Muchos maestros, incentivados
por la posibilidad de obtener la licenciatura en educación, sienten mayor
anhelo de capacitación y formación. Particularmente la Iglesia Católica, a
través de sus obras educativas, está desarrollando la Reforma Educativa en
la perspectiva de mejorar la calidad de la educación y sobre todo lograr el
compromiso de los maestros en esta importante tarea.

28.Como parte de la Reforma Educativa se ofrece el bachillerato
humanístico y técnico. Nuevos métodos y modelos de educación hacen del
alumno el sujeto de su educación. Hay centros educativos, especialmente
de la Iglesia, que inculcan valores éticos, morales y espirituales.

29.Sin embargo, los frutos de la Reforma Educativa son disminuidos por la
crisis económica que se traduce en infraestructura inadecuada, insuficientes
horas de clase, aulas sobrepobladas y constantes paros del magisterio fiscal,
debido a que su sueldo es paralizante, y este sector no fue consultado en la

                                   - 87 -
elaboración ni en la ejecución de las reformas. Muchos alumnos son
obligados a cruzar la ciudad para encontrar espacio en las aulas y en el
campo no siempre tiene acceso a un colegio. Existe un alto índice de
analfabetismo y es preocupante el bajo nivel de educación de los bachilleres
porque sólo un 15% logra aprobar el examen de admisión a la universidad
estatal. Este abandono de la educación fiscal está provocando una gradual
privatización de la educación.

30.La sociedad cruceña vive importantes actividades culturales de carácter
local, nacional e internacional en una saludable interrelación. Se nota un
esfuerzo para recuperar las identidades culturales de Bolivia en muchos
colegios y comunidades. En lo que concierne al aspecto literario, algunos
autores reconocidos dedican su tiempo a escribir obras históricas,
costumbristas y otras. También se está enseñando música, teatro, danza y
otras artes a la niñez y la juventud. A pesar de todo esto algunas lenguas
originarias están desapareciendo.

31.Hay un despertar, todavía insuficiente, de la conciencia ecológica con un
creciente respeto y preocupación por la naturaleza, la salud y el medio
ambiente. Se está tomando conciencia de los peligros del tabaquismo.

32.Los Medios de Comunicación Social están dando mayor cobertura y
apoyo a las noticias, a las actividades culturales y a los reclamos por una
sociedad más justa. Sin embargo mucha de su programación es dañina.
Ofrecen una masiva publicidad pornográfica promoviendo el
individualismo, el consumismo, el materialismo, el machismo y el erotismo.
Los más susceptibles a los aspectos negativos, por falta de formación de
una conciencia crítica, son los jóvenes y niños. La televisión, con sus
programas estereotipados e importados, deforma la verdadera visión de lo
que es la familia, la persona y particularmente la mujer, destruyendo la
moral y el pudor sin ningún control.


                          REALIDAD POLÍTICA
33.Vivimos una situación de estabilidad política desde 1982, con libertad de
expresión y con una mayor participación popular en los procesos políticos,

                                   - 88 -
y la consiguiente generación de nuevos líderes con mayor conciencia crítica
frente a la realidad. Este proceso democrático ha traído consigo la
reorganización de la sociedad al permitir el surgimiento de nuevas
organizaciones, movimientos, redes, a partir de la aprobación de la ley
sobre la creación de las Organizaciones Territoriales de Base (OTB), siendo
éstas más efectivas en el campo que en la ciudad. Pero la estabilidad
democrática por sí misma no es suficiente por no haber consolidado su
filosofía, su finalidad y sobre todo su marco institucional.

34.La soberanía del país se ve agredida por las fuertes presiones y controles
desde los Estados Unidos y Europa que imponen una economía y política
neo-liberales. Hay conflictos entre países, como Bolivia y Chile, en vez del
respeto y ayuda mutuos.

35.La sociedad boliviana ha logrado importantes avances en lo relativo a la
participación y protagonismo de las mujeres en la comunidad y la política.
Las campañas contra la violencia familiar y a favor de la vida, están
logrando resultados positivos aunque relativos, y una mayor conciencia de
la dignidad de las mujeres. También se amplió la participación de los
jóvenes para votar a los 18 años.

36.Se ha logrado aprobar nuevas leyes que mejoran la vida del pueblo:
Participación Popular, Ley INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria),
Reforma Educativa, Consejos de Vigilancia y el Defensor del Pueblo,
Sistema de Pensiones Privado, Seguro Materno Infantil, Ley contra la
Violencia Domestica, Seguro para Niños de la Calle, Normativa de horarios
nocturnos para locales públicos y control en la venta de bebidas alcohólicas
a los jóvenes; hay proyectos de ley contra el abuso sexual. Hay mayores
esfuerzos para hacer cumplir la ley.

37.Los partidos políticos son poco democráticos en su funcionamiento
interno. Los candidatos con frecuencia no cumplen con sus promesas
electorales. Las autoridades y otros grupos luchan entre sí por el poder y a
menudo se olvidan del pueblo. Falta continuidad en las políticas
gubernamentales, aunque el verdadero poder está concentrado en manos de

                                   - 89 -
pocas personas.

38.No hay coordinación ni suficiente participación de la ciudadanía en las
organizaciones de base. La mayoría de la gente es conformista y con falta
de sentido crítico sobre la realidad. Hay división, competencia y
enfrentamiento entre juntas vecinales en vez de coordinación, igualmente
entre las instituciones públicas y privadas.

39.La Iglesia lucha por la justicia y la dignidad de las personas, a veces
cumpliendo una función de mediación entre las partes en conflicto.
También algunas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) contribuyen
en gran manera en este aspecto.

40.En el contexto global de esta visión pastoral de la realidad, desde la
experiencia del Pueblo de Dios, recordamos las palabras con que Jesús
comenzó su ministerio público: “Ya se cumplió el plazo señalado, y el
Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio” (Mc 1,15).




             IGLESIA MISIONERA Y
                  EVANGELIZADORA


                        Dios Padre Nuestro,
                    Envíanos tu Espíritu Santo,
                  y nos dé audacia en el trabajo,
                        alegría en el servir
                     y valentía para anunciar

                                  - 90 -
la Buena Noticia a tu pueblo.
                            Oración del Sínodo



41.Jesucristo empezó su ministerio con el anunció del Evangelio: “El Reino
de Dios está cerca; conviertanse y crean en la Buena Nueva” (Mc 1,15).
Explicó su misión a partir de la Escritura: “El Espíritu del Señor está sobre
mí. El me ha ungido para traer Buenas Nuevas a los pobres, para
anunciar a los cautivos su libertad y a los ciegos que pronto van a ver; a
despedir libres a los oprimidos y a proclamar el año de gracia del Señor”
(Lc 4,18). Se dedicó a comunicar vida y esperanza con su Palabra y con su
entrega hasta revelar la plenitud del Reino en el misterio de su cruz y
resurrección. En el momento de ascender al cielo, encomendó la misión a
sus seguidores: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos”
(Mt 28,19).

42.Nosotros, los bautizados, hemos aceptado el relevo y esa es también
nuestra tarea, proclamar el Evangelio de Jesús y anunciar a todas las
personas el Reino de Dios. Este anuncio es Buena Noticia para el hombre
y la mujer de hoy, despierta la esperanza del pueblo hacia un mundo nuevo
y una tierra nueva donde habiten la justicia y la hermandad, y les orienta a
una vida en plenitud. La Palabra de Dios es fortaleza para no decaer nunca
en la lucha por colaborar con Dios en la construcción de su Reino. Desde
esta perspectiva, nuestro Sínodo, con el objetivo de “renovar nuestro
caminar para que seamos todos comunicadores de vida y esperanza en los
umbrales del tercer milenio” continúa proclamando con toda la Iglesia
universal “un año de gracia del Señor” (Lc 4,19).

43.Recordamos que el Santo Padre, Juan Pablo II ha lanzado el desafío de
una Nueva Evangelización, no nueva en su mensaje, porque “Jesucristo es
el mismo ayer, hoy y siempre” (Heb 13,8), pero sí, con nuevo ardor, nuevos
métodos y nuevas expresiones.


                    NUESTRA REALIDAD ECLESIAL

                                   - 91 -
44.Hay un despertar en nuestra Iglesia a una Nueva Evangelización donde
se proclama para el hombre de hoy el Evangelio de nuestro Señor
Jesucristo, buscando conocer a Jesús y vivir una verdadera experiencia
comunitaria; así se está haciendo en muchas de nuestras parroquias.

45.La evangelización se fortalece con la participación de los movimientos
apostólicos, con grupos de adultos, jóvenes y niños. Las Misiones Populares
que se han realizado en algunas parroquias, han ayudado a profundizar en la
fe. La implementación de la catequesis familiar ha servido como punto de
partida para una gran cantidad de personas que se han comprometido con el
trabajo de la Iglesia. Hay mejor preparación para la Primera Comunión y la
Confirmación. Se hace un mayor esfuerzo para que las homilías partan de
la realidad y sean fáciles de comprender por todas las personas. Mención
especial merecen las Comunidades Eclesiales de Base como espacios
privilegiados de participación laical.

46.Hay laicos, jóvenes y adultos comprometidos en las actividades
eclesiales, como profesores de religión en los colegios, catequistas,
animadores, y guías en las parroquias y en los movimientos. También
participan en diversas actividades sociales políticas: miembros de juntas
vecinales, OTBs, cooperativas, grupos cívicos, comités de defensa,
Derechos Humanos y otros grupos e instituciones.

47.Sin embargo, hay vacíos en la pastoral y catequesis en sectores de Iglesia
que se reducen tan sólo a los sacramentos, a veces celebrados por obli-
gación y por rutina. No siempre se asume el compromiso bautismal. No
hay una continuidad entre la Primera Comunión y la Confirmación y falta
una catequesis sistemática para adultos. Son insuficientes los guías
espirituales para los niños y jóvenes. La pastoral se centraliza demasiado
en el templo parroquial y falta una adecuada atención en algunas
comunidades.

48.Por estos vacíos pastorales detectamos que hay escaso conocimiento de
la Palabra de Dios y poca preocupación por lo espiritual. Los cristianos no
dan testimonio suficiente y se dejan llevar por el materialismo y el
consumismo. Algunos pierden la fe o pasan a las sectas.

49.En nuestro medio hay dificultades para vivir el matrimonio sacramental
                                   - 92 -
como compromiso cristiano. Existen familias que son una comunidad de
amor y ternura, testigos del amor y misericordia de Dios Padre, pero
también hay padres de familia que no se preocupan de la educación integral
de sus hijos. Una de las causas es la poca preparación de las parejas que
contraen matrimonio.

50.Un acierto importante para organizar a los educadores en la fe y las
unidades educativas, tanto fiscales como particulares católicos, fue la
creación de la Delegación Episcopal de Educación. Además es bueno
remarcar que el programa de Religión es uno de los mejores estructurados
hasta ahora, y se está delineando dentro de los indicadores establecidos por
la Reforma Educativa. El sistema de convivencias juveniles escolares en
lugar de clases de religión en CEICA1 y en La Guardia ha sido exitoso.

51.Se da mejor formación a los catequistas y profesores de religión
mediante cursos bíblicos y otros, ofrecidos por las Parroquias, los
Movimientos, y las Comisiones Arquidiocesanas, la cual está suscitando
más vocaciones laicales, sacerdotales y de vida consagrada.

52.Hay que señalar que los servicios de las comisiones arquidiocesanas de
pastoral no siempre llegan a las áreas rurales, ni se adaptan a los distintos
desafíos de estas zonas, como tampoco a las nuevas urbanizaciones en la
ciudad.

53.En muchos colegios, sobre todo fiscales, no hay clases de religión. En
otros la enseñanza religiosa es deficiente. Hay divergencias entre
parroquias y colegios particulares, especialmente católicos, sobre la manera
y ámbito más apropiado para la preparación a la Primera Comunión y la
Confirmación.

54.Se está incursionando en los Medios de Comunicación Social, para evan-
gelizar a sectores más amplios de la población. Lupangua, Videas,
Diakonia, Radio Fides, Radio Santa Cruz, Radio Yaguarí, Radio Ichilo,
Radio María Auxiliadora y otros son expresión concreta de la presencia de
la Iglesia en los Medios de Comunicación Social. Pero hace falta que se
aprovechen los MCS con programas de evangelización católica para
1
 Centro de Educación Integral Católica

                                         - 93 -
catequesis, oración y música religiosa. adaptados a nuestra cultura y líneas
pastorales.

55.Hay nuevas infraestructuras que apoyan la evangelización: el nuevo
Seminario “San Lorenzo”, recién inaugurado, además de capillas, colegios,
postas, salones, comedores, etc. Constatamos que aún así la infraestructura
no es suficiente. Pero nos preocupa mucho más la insuficiencia de Biblias y
otros materiales disponibles en las parroquias para la misión.

                   UN NUEVO CAMINAR PASTORAL
56.Como la primitiva comunidad cristiana, después de la Ascensión de
Jesús, nos toca cumplir el mandato del Señor siendo creativos,
convincentes, dinámicos, audaces y despiertos a la hora del anuncio. ¿Qué
debemos hacer en nuestras comunidades pertenecientes a la Arquidiócesis
de Santa Cruz, en los umbrales del Tercer Milenio, para ser mejores
anunciadores y testigos del Evangelio? ¿Cómo lograr una Evangelización
nueva en su ardor, métodos y expresiones?

57.Mirando a la Iglesia que nace de Pentecostés, varias respuestas son
posibles. La primera tiene que ver con el mismo acontecimiento de la
venida del Espíritu Santo: dejarnos conducir por Él, fiarnos de su fuerza,
implorar su ayuda en todo momento, no perder la esperanza de que la
Palabra sea acogida, vivir en continua conversión personal y comunitaria.

58.Si deseamos ser mejores discípulos de Jesús, dedicaremos tiempo al
Señor, participando en las celebraciones, leyendo la Palabra de Dios,
comentándola en la familia, en los grupos juveniles y en las pequeñas
comunidades que podamos ir creando en los barrios. Necesitamos guías
que nos ayuden a lograr mayor profundidad espiritual, ya que el proceso
evangelizador debe llevarnos a una experiencia compartida de la misteriosa
presencia de Dios en la historia. Desde nuestra pobreza pedimos como los
primeros discípulos: “Señor, enséñanos a orar” (Lc 11,1).

59.La segunda respuesta nos la inspira la misma vida de Jesús. Él, en el
ejercicio de su ministerio, nos enseña, con su palabra y con su vida, quién
es Dios Padre. Nosotros somos convocados a anunciar a Jesús y con

                                   - 94 -
nuestro testimonio hacer visible el rostro de Dios.

60.Tenemos que emprender un esfuerzo para evangelizar a partir de las
culturas presentes en nuestros barrios y campos, y asegurar que el
Evangelio se haga visible en la vida y expresión de cada cultura. Que la
inculturación del Evangelio sea el camino de liberación de las mismas
culturas.

61.El testimonio es la Palabra “hecha carne” en el compartir y en el
compromiso con la suerte del pueblo, especialmente con los más pobres y
marginados. “Si un miembro del cuerpo sufre, todos los demás sufren
también” (1 Cor 12,26). No podemos evangelizar sin una coherencia entre
la fe profesada y la vida cotidiana. Tenemos que vivir con autenticidad,
superando la pasividad y el miedo para actuar con valentía y convicción en
la realidad donde vivimos. Es necesario desterrar de nosotros, los
discípulos de Jesús, toda forma de violencia e injusticia, y lograr la unidad.
Nos reconocerán discípulos de Jesús por el amor (Juan 13,35).

62.Como testigos de Cristo es nuestro deber prepararnos consciente y
permanentemente, a través de programas actualizados, descentralizados, y
adecuados a este fin; tanto para los agentes de pastoral, como para los
grupos juveniles, los niños y toda la comunidad. Para poder dar a conocer
a Jesús necesitamos conocer más la Biblia, también cómo interpretarla y
aplicarla a nuestra vida, sin limitarnos a un conocimiento intelectual. La
Palabra de Dios ha de ser sobre todo el alimento de nuestra fe, en ella
debemos encontrar la respuesta a nuestras inquietudes y necesidades; por
eso debemos profundizarla personalmente y en grupos, haciéndola
contenido vivo de nuestra oración.

63.Las parroquias tienen que evaluar sus programas de catequesis y
preguntarse si cumplen los objetivos no solo para la preparación y
celebración de los sacramentos, sino sobre todo formando a cada bautizado
para la vivencia de su fe y su vocación de servicio como mensajeros de la
Buena Noticia. Debe haber seriedad y continuidad en la catequesis desde la
infancia hasta la madurez. Hay que asegurar la instrucción pre-sacramental
obligatoria en la parroquia de origen antes de conceder “pases” para su
celebración por motivos justificados en otros lugares. Se ve necesaria la

                                    - 95 -
promulgación de unos criterios catequéticos comunes que nos sirvan de
orientación y que den unidad al servicio evangelizador. El método de la
catequesis familiar ofrece evidentes ventajas al promover el diálogo en el
hogar y la formación de la misma comunidad eclesial “en la base”. Se
necesitan muchos apoyos para la Evangelización, como ser: audiovisuales,
catecismos populares.          Los materiales de catequesis necesitan
actualización e inculturación.

64.Vivimos en un mundo en el que todo nos llega a través de la imagen y el
sonido, por eso debemos utilizar los medios de comunicación social para
difundir la Palabra de Dios. Un mayor y mejor uso del video nos dará un
medio más eficaz para comunicar los valores del Evangelio a los niños y
jóvenes, y nos ayudarán a interpretar nuestra realidad con una perspectiva
más evangelizadora. En nuestras comunidades podemos desarrollar un
sentido crítico de los programas y mensajes de la televisión comercial.

65.No podemos esperar que los marginados y alejados vengan a nosotros.
Tenemos que llegar de casa en casa con un trabajo misionero, siendo
respetuosos y solidarios, también a los albergues, colegios, cárceles, centros
de salud, barrios periféricos, urbanizaciones nuevas, condominios,
instituciones y personas que estén necesitadas de escuchar y practicar la
Palabra de Dios. Urge desarrollar una espiritualidad y métodos misioneros
en nuestras comunidades, integrándolos en las diversas actividades
pastorales, buscando estrategias adaptadas a las distintas realidades,
considerándonos en estado de misión permanente.

66.Desde nuestra pobreza y opción preferencial por los pobres, tenemos
que evangelizar concientizando a quienes están en posiciones de influencia
y poder. Los políticos, empresarios, comunicadores, artistas y deportistas,
también necesitan la Palabra de Dios para llegar a compartir el Banquete
del Reino.

67.Para lograr todo esto y hacer que nuestra Iglesia de Santa Cruz sea
realmente misionera necesitamos personas capacitadas y agentes de
pastoral con una sólida formación cristiana y pedagógica que,
transformados en multiplicadores de la Palabra de Dios en sus familias, en


                                    - 96 -
el trabajo, en el barrio, sean constructores de fraternidad y unidad entre los
vecinos.

68.Nuestra comunidad parroquial también será misionera cuando se
organice en pequeñas Comunidades Eclesiales de Base al estilo de los
primeros cristianos. Allí se pueden descubrir los dones de cada miembro y
mediante el apoyo mutuo, superar el miedo a las críticas poniéndolos al
servicio de la evangelización.

69.Las comunidades podrán discernir las mejores formas de cumplir su
misión con un proceso de planificación pastoral, debidamente asesorado,
desde el diagnóstico de la realidad y de acuerdo a las líneas y opciones
pastorales de la Arquidiócesis.

70.En definitiva, cumpliremos el mandato de Jesús de anunciar el Evan-
gelio, si como Él vivimos atentos a la realidad, detectamos las mayores
necesidades y respondemos a ellas según la voluntad de Dios, expresada en
su Palabra. Sobre todo ha de darse en la Iglesia y en cada uno de sus
miembros una coherencia total entre lo que hacemos y decimos.

71.“Delante de Dios y de Cristo Jesús, que vendrá glorioso como Rey a
juzgar a los vivos y a los muertos, te encargo mucho que prediques el
mensaje, y que insistas cuando sea oportuno y aun cuando no lo sea” (Tm
4,1-2).




                                    - 97 -
IGLESIA SOLIDARIA Y PROFÉTICA


                        “Ayuda, oh Padre,
                        a esta Iglesia tuya
                   para que siempre comunique
                        Vida y Esperanza
                    en medio de tantos signos
                       de miseria material,
                       espiritual y moral”.
                           Oración del Sínodo



72.Jesucristo anunció, desde el primer momento de su ministerio, su
intención de “traer buenas noticias a los pobres” (Lc 4,18). Cumplió esta
promesa con sus Palabras y con sus Obras. “Jesús recorría todos los
pueblos y aldeas, enseñando en las sinagogas de cada lugar. Anunciaba la
Buena Noticia del Reino, y curaba toda clase de enfermedades y dolencias.
Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y
abatidos, como ovejas que no tienen pastor” (Mt 9,35-36). Así, la acción
solidaria de Jesús reveló con transparencia al Dios de la Vida, ya que vino
para que tengamos “vida en abundancia” (Jn 10,10), y lo llevó a luchar
contra las causas del sufrimiento del pueblo. En la línea de los grandes
profetas enviados por Dios a su pueblo, Jesús denunció las actitudes
personales y estructuras de pecado (Mt 19,30; 23,4-5a; Lc 13,32). Jesús
vino al mundo para liberarnos de todas las ataduras de pecado y opresión.

73.La consecuencia y expresión más profunda de la solidaridad profética de
Jesús fue la Cruz. En ella Jesús fue “una señal de contradicción, a fin de

                                  - 98 -
que las intenciones de muchos corazones queden al descubierto” (Lc 2,34).
Al mismo tiempo, en y por la Cruz, la solidaridad de Jesús se convierte en
intercesión misericordiosa: “Padre, perdónalos porque no saben lo que
hacen” (Lc 23,34). Con la resurrección, el Padre todopoderoso confirma la
Vida y la Palabra de Jesús, dándole el Reino eterno y la victoria sobre todo
mal.

74.Hacer la Señal de la Cruz nos compromete a vivir la misma postura
profética y acción solidaria de Jesús. “Ustedes han permanecido conmigo
compartiendo mis pruebas; por eso les doy autoridad como el Padre me la
dio a mí, haciéndome Rey. Ustedes comerán y beberán en mi mesa, en mi
Reino, y se sentarán en tronos para juzgar a las Doce tribus de Israel” (Lc
22,28-30). Pero Jesús nos advierte el sentido verdadero de nuestra
autoridad: “Los reyes de las naciones se portan como dueños de ellas y, en
el momento en que las oprimen, se hacen llamar bienhechores. Ustedes no
deben ser así. Al contrario, el más importante entre ustedes se portará
como si fuera el último, el que manda como el que sirve” (Lc 22,25-26).
Entonces, queriendo ser Iglesia Solidaria y profética fiel a Jesús, nos
preguntamos si nuestras comunidades el espíritu del Buen Samaritano.


                    NUESTRA REALIDAD ECLESIAL
75.Nuestro pueblo conserva en su tradición y vive con alegría los valores de
solidaridad y cercanía hacia las necesidades de los más desafortunados.
Esto se manifiesta en la acogida, el compartir y diversos tipos de servicio.

76.Nuestra Iglesia ha gozado del testimonio de mártires misioneros en las
primeras etapas de evangelización, como los Jesuitas, P. Cristóbal de
Mendoza y P. Lucas Caballero (fundador de Concepción); y mártires de la
solidaridad profética en las épocas más recientes como el P. Luis Espinal en
La Paz, y el P. William Kruegler en Montero.

77.La opción de la Iglesia por los pobres y marginados es motivo de alegría.
La presencia de parroquias en barrios marginales hace patente su cercanía y
solidaridad con las necesidades de sus comunidades y su pueblo. Es
positivo el nacimiento de los grupos de Caritas Parroquiales.

78.Las instituciones de la Iglesia que se encargan del servicio social,
                                   - 99 -
aunque insuficientes, están poniendo su granito de arena como paliativo
ante la situación de extrema indigencia en algunos sectores de la sociedad,
realizando un trabajo no solo asistencial, sino de liberación y promoción
humana. Esta acción de la Iglesia se deja ver a través de proyectos que
están al alcance de las comunidades, favoreciendo las pequeñas empresas,
la formación y capacitación de su gente, para mejorar sus condiciones de
vida.

79.Así mismo, la Iglesia, mediante sus hogares, hospitales y postas
sanitarias, expresa su preocupación por los enfermos y desamparados,
dándoles prioridad con las recientemente creadas Delegación Episcopal de
Hogares y Delegación Episcopal de Salud.

80.Es loable el esfuerzo que realiza la Iglesia en los barrios marginales y
zonas rurales al establecer colegios “de convenio” que benefician a
personas de escasos recursos (Colegios Fe y Alegría, Escuelas Populares
Don Bosco, Hombres Nuevos, Josefina Bálsamo y otras).

81.La solidaridad es deber de todos pero hace falta una intervención más
decidida “como Iglesia” en los problemas sociales. No existe un servicio
social organizado en algunas comunidades. No hay suficientes líderes para
atender las necesidades de los pobladores, especialmente en las áreas
rurales. Los inmigrantes no reciben una buena acogida y con frecuencia se
alejan de la Iglesia Católica. No siempre existe un verdadero compromiso
ante el sufrimiento del prójimo y el aporte económico local para el servicio
social es insuficiente teniendo en cuenta las grandes necesidades.

82.La Iglesia está asumiendo una postura cada vez más profética al anunciar
al Dios de la Vida y denunciar ciertas realidades de injusticia; por ejemplo,
en la homilía dominical del Señor Arzobispo. Sin embargo, es insuficiente
nuestra defensa de la vida y de las leyes que promueven los derechos de las
comunidades. No siempre acompañamos y apoyamos a los marginados y
explotados para que su voz sea escuchada.

83. Hay tensiones porque las clases acomodadas siempre no han aceptado la
    opción evangélica de la Iglesia por los pobres. También hay sacerdotes
    y consagrados que no comparten la pobreza de las mayorías

                                   - 100 -
proyectando una actitud poco coherente.


                    UN NUEVO CAMINAR PASTORAL
84. La Iglesia Misionera y Evangelizadora que anuncia la Buena Nueva de
    Jesús, ha de ser ella misma Buena Noticia, convirtiéndose en Iglesia
    Solidaria y Profética que busca responder a las necesidades de quienes
    sufren. Como Jesucristo en su momento histórico, la Iglesia ha de estar
    sobre todo al lado de los pobres y sus causas, acompañando su caminar
    y haciendo una opción inteligible por ellos. ¿Cómo puede asumir la
    Iglesia la opción por los pobres y hacerse solidaria con ellos, mejorando
    su situación?

85. Tenemos que desarrollar una espiritualidad solidaria en nosotros y
    nuestras comunidades, recordando que entre los primeros cristianos,
    “no había necesitados” (Hch 4,34), porque “compartían todo cuanto
    tenían” (Hch 2,44). Como miembros del Pueblo de Dios hemos de dar
    ejemplo de pobreza solidaria, evitando el consumismo y abandonando
    los paternalismos que despojan a los pobres de su autoestima y
    dignidad. Es preciso luchar contra el individualismo y juntos ver la
    realidad con los ojos de los necesitados sin hacer distinciones de edad,
    religión, raza, o género.

86. Es necesario diagnosticar la realidad objetivamente a través de censos y
    visitas a los hogares, para poder discernir las necesidades más
    apremiantes y diseñar respuestas acertadas. Al compartir en nuestras
    comunidades la misma pobreza, tenemos que fijar prioridades usando
    sabiamente nuestros limitados recursos.

87. No es suficiente conocer la realidad estadística, matemática o
    económicamente; sino sobre todo, en relación íntima con ella, penetrar
    sus entrañas, tocar, palpar su ser, dejarse interpelar y cuestionar por ella
    para entrar en un diálogo sincero y profundo. Este conocer implica
    comprender la realidad con el corazón lleno de los mismos sentimientos


                                    - 101 -
de Cristo Jesús (ver Flp 2,5ss). Sólo así podremos transformarla, sólo
   así podremos hacer de ella un lugar habitable para los pobres.

88. Las comunidades de fe deben ser espacio donde la mujer y el hombre
    crezcan como ciudadanos, capaces de participar activamente en la vida
    civil, fortaleciendo el poder popular a fin de construir una sociedad
    justa, fraterna y solidaria. Dadas las realidades inhumanas, injustas y
    opresivas, la comunidad cristiana debe optar por la liberación de las
    causas que las produzcan y que se oponen al Reino de Dios. Que
    nuestra Iglesia “revestida de los mismos sentimientos de Jesús” (Fil
    2,5), opte por la liberación integral de la persona. Que todas las
    parroquias y comunidades organicen el servicio social y caritativo de
    manera que toda la pastoral incorpore este aspecto fundamental de la
    evangelización. No se debe ahorrar ningún esfuerzo o recurso para este
    fin. Tenemos que liberarnos de la corrupción y explotación en todas sus
    formas denunciando valientemente, como Iglesia, las injusticias que
    suceden en nuestro medio.

89. Nuestra Asamblea Sinodal coincide con el 50 Aniversario de la
    Declaración Universal de los Derechos Humanos. Debemos, difundir y
    comentar esta declaración en nuestras comunidades, centros educativos
    e instituciones solidarias, para así informar al pueblo sobre sus derechos
    y cultivar su dignidad. Es necesario defender los Derechos Humanos
    luchando en favor de quienes sufren abuso, violencia e injusticia de
    cualquier índole.

90. El derecho más sagrado es la vida. No podemos tolerar las amenazas y
    atentados contra la vida de cualquier ser humano, ya sea por el aborto de
    los inocentes que no han nacido, sea por condenar a muerte a los
    criminales. Reconocemos que la situación de pobreza es la causa de
    muerte de muchas personas y tenemos que luchar contra ella para
    defender la vida.

91. Siendo la mayoría de las mujeres las más pobres y explotadas en nuestra
    sociedad, debemos solidarizarnos con sus reivindicaciones y evitar
    cualquier discriminación, apoyando su búsqueda de autoestima,

                                   - 102 -
dignidad, igualdad y protagonismo. Tenemos que brindar apoyo a las
   madres solteras, viudas, trabajadoras del hogar y otras que están en
   situaciones precarias.

92. Es preciso organizar la solidaridad en las comunidades uniéndonos a los
    sistemas de ayuda humanitaria coordinados por Cáritas Arquidiocesana
    y el Secretariado Arquidiocesano de Pastoral Social. Cáritas Parroquial
    ofrece un excelente método para conseguir y canalizar los recursos y
    energías, responsable y eficazmente. Es importante la participación de
    las comunidades en todos estos esfuerzos.

93. Para valorar la vida y cumplir el mandato de Jesús de sanar a los
    enfermos, es necesario multiplicar e impulsar la pastoral de salud
    apoyándose en la animación de sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos
    que trabajen en este sector. En un país como el nuestro, donde la salud
    resulta costosa y a veces inalcanzable para la mayoría del pueblo, como
    Iglesia Pueblo de Dios, seamos todos, con nuestros pastores, defensores
    y formadores del precioso don de la salud y de la vida desde su
    comienzo.

94. En nuestras comunidades se debe valorar la sabiduría popular en el
    campo de la medicina tradicional, favoreciendo la salud preventiva e
    incentivando la utilización de una alimentación alternativa.

95. Debemos procurar una vida más sana educándonos en hábitos
    saludables, evitando los vicios como el alcohol, el tabaco y otras drogas.
    Es preciso que los niños y jóvenes, conozcan los peligros que
    representan estas sustancias.

96. Tenemos que desarrollar una conciencia ecológica y velar por el medio
    ambiente, luchando por los servicios de agua, alcantarillado y recojo de
    basura. Ser solidarios con el prójimo significa proteger el medio
    ambiente donde se vive y de cuya calidad depende la salud. El tema
    ecológico debe estar presente en la catequesis y las homilías para que
    haya conciencia del pecado contra la naturaleza.

97. Integrándonos en las juntas vecinales y OTBs, podemos exigir que se
    repartan equitativamente los recursos de la Participación Popular en
                                   - 103 -
función de las siguientes obras de solidaridad: postas, centros de
   rehabilitación para drogadictos, jóvenes, impedidos; de ayuda a las
   madres solteras, de orientación y planificación familiar, de capacitación
   para niños abandonados y de la calle; hogares de ancianos, casa cunas,
   albergues de viudas y huérfanos, alojamiento para transeúntes y
   personas que han de emigrar, mejoras a los presos, viviendas populares,
   campañas de vacunación y de saneamiento ambiental etc. Trabajando
   con empresarios, sindicatos y otras Iglesias cristianas, podemos
   organizar en los barrios postas sanitarias que proporcionen ayuda
   gratuita a los enfermos, que promuevan campañas de vacunación, de
   saneamiento ambiental.

98. Que esté presente en todos los programas de catequesis y educación
    escolar la formación en la doctrina social de la Iglesia, para afianzar
    nuestra misión de ser creadores de una sociedad nueva.

99. Al formar miembros de la comunidad para guiar el ministerio de la
    solidaridad, podemos promover el trabajo en equipo, ayudando moral y
    económicamente, sin paternalismo, tomando en cuenta la dignidad de la
    persona, centro de nuestra acción pastoral, compartiendo con los pobres
    lo que somos y tenemos, fortaleciendo y apoyando las pequeñas
    empresas familiares y otras formas de organización laboral.

100.La limosna es necesaria en situaciones de crisis y emergencia,
   trágicamente generalizadas en nuestro medio, pero no puede tapar la
   injusticia. No se puede dar como limosna lo que se debe por justicia.
   No es suficiente enseñar al mendigo a pescar, mas bien hay que
   devolverle el río. En este sentido es necesario organizarnos para
   construir una sociedad más justa y defender nuestros derechos: sueldos
   justos, escuelas equipadas, profesores competentes, policías serviciales,
   jueces justos, y políticos honestos. Nos comprometemos a testimoniar
   los mismos valores en las circunstancias de nuestra vida y en nuestras
   organizaciones.

101.Siendo que “La Ley del Cruceño es la Hospitalidad” tenemos que
   cultivar este valor con los inmigrantes que van llegando en búsqueda de
   vida y esperanza. Es hora de hacer germinar la Pastoral del Inmigrante

                                  - 104 -
en las comunidades y parroquias, superando prejuicios y valorando las
   riquezas culturales, humanas y religiosas de los grupos que llegan a
   nuestra tierra.

102.Varias de las Iglesias cristianas, hermanas nuestras, demuestran fuertes
   compromisos en el campo social y solidario. Conviene trabajar unidos
   cuando sea posible para favorecer la unidad de todos los cristianos y, al
   mismo tiempo, avanzar en la construcción del Reino de Dios.


                 LA FAMILIA, CÉLULA DE LA IGLESIA
103.En el campo de la solidaridad no podemos ignorar que una de las
   mayores pobrezas está relacionada con la familia cuya situación es
   alarmante.      El elevado número de familias mal constituidas,
   desintegradas, desunidas, y los malos tratos en el hogar provocados
   especialmente por el abuso del alcohol, el machismo y problemas
   económicos, nos hacen plantearnos la cuestión de cómo mejorar la
   situación de la familia.

104.Por otro lado es necesario acoger y ayudar a las parejas que no se han
   casado por lo civil y/o por la Iglesia. Muchas personas podrían valerse
   de un decreto de nulidad de un anterior matrimonio invalido, y así
   regularizar su situación, si conocieran la existencia del proceso
   correspondiente.

105.La familia, según los deseos de la Iglesia, expresados en el Concilio
   Vaticano II, debe ser la célula de la Iglesia (LG 11), por eso no es
   extraño que deseemos que la familia se convierta en una pequeña
   comunidad eclesial, donde la pareja dé ejemplo con su vida y los
   esposos sean los primeros educadores. Para ello, creemos necesario que
   reciban formación sobre cómo educar a sus hijos en las distintas etapas
   de la vida, compartiendo su experiencia con otras parejas.

106.Es necesario organizar la pastoral familiar en la parroquia con la ayuda
   de los párrocos. Se pueden promover grupos de parejas para que
   asuman un liderazgo en las comunidades compartiendo su experiencia,

                                  - 105 -
organizando varias actividades para la familia, entre ellas, paseos,
   campeonatos, convivencias y cursos de formación donde se reflexione
   sobre sus vidas a la luz de la Palabra de Dios.

107.A la luz de los lineamientos y directrices de la Comisión de Pastoral
   Familiar, los movimientos apostólicos que trabajan con la familia deben
   hacer más efectivo el compromiso y acción ejecutando trabajos
   coordinados para dinamizar esfuerzos según se ha propuesto
   repetidamente en las Asambleas Arquidiocesanas.

108.Las familias necesitan un servicio de orientación que les brinde apoyo
   en los momentos de crisis. Hay que dar a conocer el Servicio de
   Orientación Familiar (SOF) de la Pastoral Familiar Arquidiocesana, y
   ver las posibilidades de multiplicar esta organización de consejería
   profesional a nivel parroquial, incluso en las comunidades, para que esté
   más cerca de la gente.

109.La Catequesis Familiar es un método de evangelización con méritos
   comprobados para ayudar a los esposos a compartir y madurar en su fe,
   de modo que después acompañen a sus hijos e hijas en su desarrollo
   humano y cristiano. Al mismo tiempo contribuye a la integración de
   toda la familia en las comunidades parroquiales y en la formación de las
   Comunidades Eclesiales de Base.

110.Nuestro Dios es el Dios de la vida y el amor. La familia, con el apoyo
   de la escuela y de la comunidad cristiana, debe formar a los niños y
   jóvenes en los valores humanos, las virtudes cristianas, el amor
   verdadero, la auténtica sexualidad, y en la transcendencia del
   sacramento del matrimonio, a fin de que puedan llegar a su plena
   realización como personas.

111.Conviene reforzar la preparación prematrimonial empezando en la
   niñez con el ejemplo de la familia y la orientación del colegio. Es
   necesario concientizar a los jóvenes y a toda la feligresía sobre el
   verdadero sentido del matrimonio, capacitándoles humanamente para
   vivir la fidelidad. Hay que alargar la preparación prematrimonial con
   equipos de parejas guías y profesionales, incluyendo en el proceso de

                                  - 106 -
formación la educación sexual, planificación familiar natural,
   paternidad responsable actualizada, experiencias de diálogo,
   administración económica del hogar y espiritualidad familiar.

112.Que la celebración de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía,
   recupere la experiencia del compartir y desarrolle el sentido del servicio
   y de solidaridad, tal como demuestra Jesús al multiplicar los panes para
   la gente y lavar los pies de sus discípulos.

113.La misión de Jesucristo es también nuestra: “El Espíritu del Señor está
   sobre nosotros, porque nos ha consagrado para llevar la buena noticia
   a los pobres; nos ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar
   vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a anunciar el
   año favorable del Señor” (Lc 4,18-19).




                                   - 107 -
IGLESIA COMUNITARIA


                     Dios Padre Nuestro,
             Tu, por medio de tu Hijo Jesucristo,
                       nos has reunido
                    para formar la Iglesia
                      en Santa Cruz,...
            Perdona nuestras apatías y divisiones”.
                           Oración del Sínodo



114.La Primera Comunidad Cristiana despertaba la admiración de todos
   porque vivían unidos, compartían lo que tenían y nadie pasaba
   necesidad. Así se cuenta en los Hechos de los Apóstoles: “Todos
   estaban asombrados a causa de los muchos milagros y señales que
   Dios hacía por medio de los apóstoles. Todos los creyentes estaban
   muy unidos y compartían sus bienes entre sí; vendían sus propiedades y
   todo lo que tenían, y repartían el dinero según las necesidades de cada
   uno. Todos los días se reunían en el templo, y en las casas partían el
   pan y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Alababan a
   Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor hacía crecer la
   comunidad con el número de los que él iba llamando a la salvación”
   (Hch 2,42-47).

115.La fuente de la vida comunitaria es el mismo Dios, Padre, Hijo y
   Espíritu Santo, que vive una perfecta unidad en la diversidad de
   personas. Nuestra vocación a la vida en comunidad es justamente
   expresión y testimonio de esta vida divina. Esto se manifiesta en una
   estrecha comunión y participación de todos los cristianos manteniendo
   la unidad en la diversidad. San Pablo indica: “Nosotros, con ser
                                 - 108 -
muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y dependemos unos de
   otros” (Rm 12,5).         Y Jesucristo expresó su anhelo para nuestra
   comunión en su oración durante la última cena: “Esa gloria que me
   diste, se la di a ellos, para que sean uno como tú y yo somos uno. Así
   seré yo en ellos y tú en mí, y alcanzarán la perfección en esta unidad.
   Entonces el mundo reconocerá que tú me has enviado y que yo los he
   amado como tú me amas a mí (Jn 17,22-23).


                    NUESTRA REALIDAD ECLESIAL
116.Las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral y el proceso
   sinodal han creado espacios de participación orientados a desarrollar la
   comunión, la acción conjunta y la corresponsabilidad entre laicos y
   pastores. Esta apertura de la Iglesia “institucional” hace vislumbrar
   una mayor coordinación entre los laicos, instituciones y congregaciones,
   en la perspectiva de transformar las parroquias en Comunidad de
   Comunidades.

117.Hay auténticos pastores, sacerdotes, religiosos(as) y laicos(as) que
   anuncian el Evangelio con la vida. Se han incorporado a nuestra Iglesia
   local nuevas congregaciones de vida consagrada, muchas de estas
   insertadas en los barrios marginales.

118.En algunas parroquias se ha puesto en práctica la opción
   arquidiocesana por las Comunidades Eclesiales de Base, espacio
   privilegiado para la comunión y la participación laical, donde se
   conocen, trabajan juntos, hacen una experiencia viva de Cristo
   Resucitado, y se sienten llamados a construir con Él el Reino de Dios en
   la sociedad.

119.En algunas comunidades cristianas se experimenta la unidad que existe
   entre sus miembros, teniendo como referencia un mismo objetivo, un
   mismo sentir y un mismo corazón, como las primeras comunidades.



                                  - 109 -
120.Mediante la catequesis familiar se ha logrado una mayor integración de
   los padres y madres de familia en su propia formación al interior de la
   comunidad eclesial.

121.De manera eficaz los laicos comprometidos en los movimientos
   apostólicos se dedican a apoyar y dinamizar la Iglesia.

122.Los laicos tienen una participación, cada vez más activa, en la toma de
   decisiones a través de los Consejos Pastorales que vienen funcionando
   eficazmente en un mayor número de comunidades y parroquias.
   También hay más participación de los jóvenes en estos Consejos.

123.En este proceso hemos de reconocer que todavía no todas las
   parroquias son Comunidad de Comunidades, tienen sus actividades
   centralizadas en el templo parroquial, los laicos son sólo ayudantes que
   no llegan a asumir la corresponsabilidad en la tarea de construir el
   Reino aquí y ahora.

124.Nuestra Iglesia conserva una cierta tendencia clerical, en algunos casos
   prepotente y legalista, produciendo así escándalo en la comunidad.
   También se nota en algunos párrocos poca apertura al diálogo y a la
   participación colegiada en los consejos parroquiales, frenando incluso
   iniciativas de los laicos.

125.Falta la presencia de sacerdotes y religiosas, especialmente en áreas
   rurales y en la periferia Son pocos los nacionales y viven muy
   dispersos. Hay miedo de que los religiosos o las religiosas sean
   trasladados con frecuencia, abandonando el servicio que están
   prestando. Por la magnitud de la Arquidiócesis el Obispo no puede
   llegar a todos los sectores que lo reclaman.

126.Se percibe una falta de coordinación en los trabajos de instituciones de
   la Iglesia, grupos y agentes pastorales, provocando una pérdida de
   energías, de oportunidades y de dinero. Falta diálogo entre los colegios
   particulares católicos y las parroquias para coordinar acciones de
   pastoral educativa.

127.Mucha gente, no bien evangelizada y poco integrada en la vida de la
                                  - 110 -
Iglesia, pasa fácilmente a las sectas. Éstas, con su agresivo proselitismo
   y acogida, están aumentando y provocando, en muchos casos, la
   división y confusión en el pueblo.

128.Falta una mayor formación de los laicos comprometidos y del laicado
   en general, con una espiritualidad más profunda, un sentido más crítico
   y un conocimiento bíblico y doctrinal más completo, lo cual dificulta su
   participación y protagonismo en la comunidad cristiana. No se presta la
   atención suficiente al diaconado permanente.

129.La gran mayoría de las parroquias e instituciones eclesiales dependen
   del extranjero para su mantenimiento económico. Los proyectos de
   construcción son financiados en gran parte desde el exterior. Las
   colectas, estipendios y donativos que recibe la Iglesia en las parroquias,
   comunidades periféricas y el campo son insuficientes. Existen recursos
   económicos locales, pero mucha gente no está acostumbrada a aportar
   porque circulan conceptos falsos sobre la realidad económica de la
   Iglesia.


                   UN NUEVO CAMINAR PASTORAL
130.Lo que asombra de los comienzos de la Iglesia es la Común-unión de
   sus miembros. Se reunían con frecuencia para la fracción del pan,
   haciendo caso del mandato de Jesús en la Ultima Cena. Este gesto
   eucarístico, lleno de contenido y de compromiso social y existencial,
   llamaba la atención de los que observaban a los apóstoles y discípulos
   de Jesús: comían juntos el pan de la Eucaristía que los hacía vivir
   unidos. Nos toca vivir nuestra fe con la misma comunión y
   compromiso de transformación de la sociedad.

131.¿Cómo podemos nosotros despertar el asombro de los que están
   alejados de la Iglesia o viven su fe de forma rutinaria haciendo que
   deseen volver a ella y vivir su bautismo con más compromiso? En
   primer lugar siendo comunidades vivas y vivificadoras con el
   testimonio del compartir la vida y la esperanza en nuestras
   comunidades. La alegría de compartir la misma fe en Cristo tiene que

                                   - 111 -
ser visible, manifestarse en frutos de comunión y solidaridad entre
   nosotros mismos.

132.La comunión se construye con el contacto personal y amistoso entre los
   vecinos que se consideran hermanas y hermanos en Cristo y que valoran
   la presencia, personalidad y dones de cada cual. Tenemos que reunirnos
   con frecuencia para la Eucaristía y la oración, también para compartir
   tiempos de diálogo, discernimiento, convivencia y celebración. Lo
   mismo se requiere de los presbíteros y agentes de pastoral.

133.Una comunidad auténtica y cristiana nunca se encierra en sí misma, se
   abre a la participación de todos siendo un signo de unidad por encima
   de toda división y enfrentamiento; fomenta la relación con los vecinos,
   visita los hogares más pobres y promueve entre sus miembros grupos de
   oración y reflexión; ayuda a la rehabilitación de aquellas personas que
   han caído en los vicios; informa sobre las actividades de los grupos que
   ya están constituidos, promueve el interés por una participación en la
   vida de la Iglesia y hace crecer la conciencia de que la misión del
   cristiano y de la comunidad es transformar su familia, su barrio y la
   sociedad.

134.Una señal de fidelidad a Jesús es el esfuerzo que se está haciendo para
   integrar a las parejas y personas que se encuentran en “situaciones
   irregulares”, que son la mayoría en nuestra Iglesia. Tenemos que
   ayudar a los que viven en concubinato o que están casados sólo por lo
   civil, a superar los impedimentos y a regularizar su situación en la
   Iglesia. Los que han sufrido divorcio, separación o abandono deben
   recibir acogida y comprensión en la comunidad eclesial. Las madres
   solteras necesitan un apoyo especial para no desanimarse frente al
   desafío de mantener a sus hijos y de educarlos en la fe.

135.“Los pastores y la comunidad eclesial se preocuparán por conocer
   tales situaciones y sus causas concretas, caso por caso; se acercarán a
   los que conviven, con discreción y respeto; se empeñarán en una acción
   de iluminación paciente, de corrección caritativa y de testimonio
   familiar cristiano que pueda allanarles hacia la regularización de su
   situación. Pero sobre todo, adelántense enseñándoles a cultivar el

                                  - 112 -
sentido de la fidelidad en la educación moral y religiosa de los jóvenes;
    instruyéndoles sobre las condiciones y estructuras que favorecen tal
    fidelidad, sin la cual no se da verdadera libertad; ayudándoles a
    madurar espiritualmente y haciéndoles comprender la rica realidad
    humana y sobrenatural del matrimonio cristiano.”2

136.Fortaleciendo los lazos familiares a través del trabajo eclesial podemos
   crecer en comunión. Para ello es importante animar a una mayor
   participación de los varones.

137.La solidaridad con los más pobres es el sello de autenticidad de nuestra
   fe en Jesús y un modo de integrar a un mayor número de personas a la
   comunidad. Los bautizados hemos de procurar también vivir personal y
   comunitariamente actitudes como la humildad, la sinceridad, la
   generosidad en el compartir, la justicia. Tenemos que abrirnos a la
   corrección fraterna y saber corregir al hermano con delicadeza.

138.No podemos olvidar que, en este deseo de unidad e integración, tienen
   un lugar preeminente los de origen humilde, de escasos recursos
   económicos y faltos de formación académica, porque de los pequeños y
   sencillos es el Reino de Dios (cf. Mt 5,3). Han de tener oportunidad
   para expresarse, defender sus derechos y descubrir la importancia que
   tienen sus dones y su aporte.

139.Nos hace falta tomar conciencia sobre el sentido de nuestra aportación
   económica a la Iglesia y la evangelización. La generación de recursos
   propios mediante diversas contribuciones debe ser una preocupación
   asumida por todos los que formamos esta Iglesia.

140.Los responsables de las parroquias deben fomentar, mediante los
   consejos pastorales, la participación de los laicos favoreciendo una
   buena comunicación de éstos con los sacerdotes y religiosos,
   incentivando en general un clima de diálogo en toda la comunidad
   eclesial. Para incluir a los más humildes en la toma de decisiones, se ha

2
 Familiaris Consortio, Exhortación Apostólica de Juan Pablo II sobre la misión de la familia
cristiana, 1981, 81.

                                         - 113 -
de procurar utilizar un lenguaje sencillo, accesible a todos y animar la
   participación de todos los sectores de la comunidad. El cariño, el afecto
   y la confianza entre hermanos construyen la verdadera comunión.

141.Debemos procurar que nuestros presbíteros sean servidores del pueblo,
   animadores de la comunión y coordinadores de los múltiples carismas
   que el Espíritu hace surgir en la Iglesia. Esto hará florecer los
   ministerios laicales, potenciándolos mediante una preparación adecuada.
   El diaconado permanente es un ministerio apropiado para animar la
   oración y organizar la solidaridad.

142.Los agentes de pastoral, sean laicos, consagrados u ordenados,
   conscientes de su vocación, han de ser, en primer lugar, personas cuyas
   vidas sean coherentes con el Evangelio. Que ellos sean los primeros en
   buscar la unidad con actitud de servicio sabiendo que su testimonio
   auténtico es lo que hace creíble la Buena Noticia. Sus esfuerzos para
   seguir creciendo como discípulos y ministros mediante un proceso de
   formación permanente ayudarán a mantener el dinamismo de la
   comunidad eclesial en la construcción del Reino.

143.Para superar la concepción de parroquia como propiedad privada y
   llegar a una pastoral de conjunto es necesario lograr la planificación
   pastoral arquidiocesana, y promoverla mediante un coordinador
   pastoral. El sector o zona debe ser el nivel de coordinación y unidad
   donde todas las comunidades parroquiales vivan la pastoral de conjunto.
   Por su parte, la comunidad debe interesarse por conocer las actividades
   pastorales de la parroquia, de su sector o zona, de la Arquidiócesis y
   estos deberán darla a conocer a través de boletines de información.

144.En este proceso, las Comunidades Eclesiales de Base son espacios de
   participación que señalan cauces para pasar de la administración a la
   misión, de la centralización en el presbítero a la participación del
   pueblo, del edificio a la comunidad, de los “salvados” a los necesitados
   de conversión, de la edificación de la Iglesia a la construcción del
   Reino, en un esfuerzo de inculturación, diálogo, liberación y
   construcción de la comunidad eclesial, como referencia sacramental de
   la Iglesia en el medio humano donde ella debe ser fermento.

                                  - 114 -
145.En las CEBs se quiere vivir una espiritualidad encarnada, liberadora,
   bíblica y comunitaria. Tienen como método de reflexión el “ver,
   juzgar, actuar, celebrar y evaluar”. Esta forma nueva de ser Iglesia se
   hace en profunda comunión con los pastores y demás comunidades
   eclesiales.

146.Recordamos la exhortación de San Pablo: “Por esto yo, que estoy preso
   por la causa del Señor, les ruego que se porten como deben hacerlo los
   que han sido llamados por Dios, como lo fueron ustedes. Sean humildes
   y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor;
   procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por
   medio de la paz que une a todos. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu,
   así como Dios los ha llamado a una sola esperanza. Hay un solo Señor,
   una sola fe, un solo bautismo; hay un solo Dios y Padre de todos, que
   está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos.” (Ef 4,1-6).




                                  - 115 -
IGLESIA QUE CELEBRA


                            “Que María,
                       la Mamita de Cotoca,
                           nos acompañe
                    y nos lleve a hacer siempre
                    lo que tu Hijo nos mande”.
                            Oración del Sínodo



147.Jesucristo, encarnado en la vida del pueblo de Dios, compartió sus
   alegrías y tristezas, participando en las celebraciones que marcaban los
   momentos más importantes de la vida social y religiosa. Reveló su
   gloría en las bodas de Caná, lloró en la tumba de Lázaro y en la última
   cena dijo a sus discípulos: “¡Cuánto he querido celebrar con ustedes
   esta cena de Pascua antes de mi muerte! Porque les digo que no la
   celebraré de nuevo hasta que se cumpla en el Reino de Dios” (Lc
   22,15-16). Aceptaba las invitaciones a banquetes y bodas, haciendo de
   ellas contenido y ocasión para revelar el sentido del Reino de Dios.

148.Durante toda su vida, Jesús se caracterizó por su actitud de
   agradecimiento: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
   porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste a los
   sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido” (Lc 10,21).
   Antes de morir, durante la última cena dio gracias al Padre y repartió el
   pan, dándonos con este gesto el don de la Eucaristía. Con los discípulos
   de Emaús, en el día de la Resurrección, repitió este signo para que lo
   reconociéramos siempre en la Fracción del Pan, celebrada en memoria
   suya.


                                  - 116 -
149.Desde entonces la comunidad cristiana se fortalece en la acción de
   gracias y, como la Virgen María, celebra con todo su ser la grandeza del
   Señor que le ha dado vida en abundancia y la ha elegido para comunicar
   vida y esperanza a los demás. Como “Iglesia que Celebra”, a la luz de
   Cristo evaluamos y renovamos nuestra manera de conmemorar la
   alegría cristiana en los acontecimientos de nuestra vida.


                   NUESTRA REALIDAD PASTORAL
150.El Pueblo de Dios, en sus costumbres y en su fe demuestra una
   profunda religiosidad. En muchas parroquias y capillas es notable la
   participación de la comunidad en la celebración de fe. Con frecuencia
   las personas llevan la imagen de la Virgen o del Santo de su devoción al
   templo, piden agua bendita y con ella la bendición de Dios,
   manifestando así su fe. La religiosidad o la piedad popular tiene una
   fuerte presencia en nuestra Iglesia.

151.Se aprecian mucho los sacramentos, especialmente el Bautismo y la
   Eucaristía. Se respeta mucho el Ministerio Sacerdotal. Hay un
   despertar de la conciencia en la preparación y celebración de los
   sacramentos. Es muy fuerte en nuestra religiosidad popular la devoción
   a la Virgen María.

152.Al mismo tiempo, hay poca comprensión del ritual eucarístico y de los
   demás sacramentos. Algunos fieles exageran en su expresión de
   devoción a las imágenes.

153.En nuestra cultura oriental se viven los tiempos litúrgicos fuertes con
   intensidad.     Las fiestas y procesiones en Cuaresma, Semana Santa,
   Corpus Christi, Todos Santos y Cotoca cuentan con la asistencia masiva
   de los feligreses, como también las fiestas patronales y otros momentos
   especiales en la vida de las comunidades.

154.El Santuario de la Virgen de Cotoca goza de un creciente número de
   peregrinos, que acuden con fe, devoción y agradecimiento a nuestra
   patrona del Oriente. En este aspecto cabe mencionar los cambios y

                                  - 117 -
logros realizados estos últimos años, que han dado mayor esplendor,
   realce y fervor a la celebración mariana. Se ha logrado una asistencia
   masiva con las visitas previas de su imagen a los distintos sectores de
   nuestra ciudad, invitando a participar en el novenario. Es de resaltar la
   colaboración de las autoridades civiles con la Iglesia para la
   organización, de esta fiesta incluyendo la prohibición de bebidas
   alcohólicas.

155.Algunas parroquias realizan sus celebraciones litúrgicas con buena
   preparación; no es un mero ritualismo, sino un compartir sus alegrías y
   tristezas, su fe y esperanza. Se podría decir que allí se practica la
   verdadera inculturación del Evangelio celebrando la vida.

156.Actualmente se ve la participación activa de los laicos, y especialmente
   de la mujer en los diversos servicios, en la celebración litúrgica y en la
   animación de encuentros de oración. En muchos barrios periféricos y
   en zonas rurales los catequistas y animadores de la comunidad presiden
   la celebración de la Palabra con un fuerte sentido de su ministerio laical.

157.Reconocemos la existencia de elementos que distorsionan el Evangelio
   y contradicen el testimonio cristiano perjudicando la construcción del
   Reino de Dios. Hay excesos y desviaciones en algunas devociones
   populares, especialmente en los festejos de la Virgen María y de los
   santos, velorios, novenas de difuntos, rogativas y peregrinaciones. Son
   prácticas cristianas, pero a veces se revisten de aspectos negativos. Las
   borracheras y actividades mercantiles causan escándalo en estas
   celebraciones.

158.La poca participación en las celebraciones litúrgicas es sintomática de
   la cultura moderna secularizada que relativiza lo religioso y acomoda la
   fe al gusto de cada persona, deformando la visión del verdadero Dios.
   Muchas personas no logran tener una verdadera experiencia de oración.

159.Aunque hay mayor respeto a las costumbres y a la religiosidad del
   pueblo por parte de los agentes de pastoral, falta mayor número de
   vocaciones nativas identificadas con las raíces culturales de las
   comunidades y que permitan fortalecer el servicio al pueblo de Dios.

                                   - 118 -
UN NUEVO CAMINAR PASTORAL
160.El pueblo cruceño tiene un profundo sentido de fiesta, que se expresa
   en múltiples acontecimientos. Toda celebración auténtica es, en el
   fondo, un acontecimiento pascual, de alabanza al Dios de la vida. Por
   eso, la Liturgia debe caracterizarse por este sentido festivo, a través del
   cual, el pueblo que se siente redimido por Dios manifiesta su alegría de
   vivir, consciente de su dignidad cristiana.

161.Si algo debe caracterizar al cristiano es la celebración gozosa de su vida
   en la fe, la alegría, pero no la que dan las cosas materiales o el abuso del
   alcohol, sino aquella que brota desde lo más profundo, aquella que
   nadie puede quitarnos, ni siquiera las dificultades y contrariedades de la
   vida. Es la alegría a la que nos invita San Pablo, “Estén siempre
   alegres, oren sin cesar, y en toda ocasión den gracias a Dios: esta es la
   voluntad de Dios, vuestra vocación de cristianos” (1 Tes 5,16).

162.Para poder demostrar esta verdadera alegría debemos organizar mejor
   nuestras celebraciones. Se ve necesario realizar campañas para
   disminuir y evitar escándalos y peleas provocados por el consumo
   excesivo de bebidas alcohólicas, haciendo sentir a las personas la
   importancia de celebrar las fiestas con alegría, respeto y sentido de
   comunidad.

163.Entre las fiestas que celebramos están los sacramentos del Bautismo,
   Primera Comunión, Confirmación y Matrimonio. Éstos deberían
   celebrarse mejor, a su debido tiempo, con la madurez que el sacramento
   requiere y con una catequesis sacramental más activa y dinámica. Bajo
   la responsabilidad de la parroquia y con la ayuda de la Comisión de
   Catequesis y Biblia, las comunidades han de procurar que la
   preparación y celebración de todos los sacramentos se desarrollen con



                                    - 119 -
unidad de criterios y requisitos de acuerdo a las líneas y opciones
   pastorales de la Arquidiócesis.

164.Los ministros de la celebración eucarística tienen una especial
   responsabilidad en preparar liturgias dinámicas, participativas,
   atrayentes e inculturadas. También es preciso formar lectores y
   animadores para las Celebraciones de la Palabra que sepan proclamarla
   e interpretarla. Una buena homilía contribuye mucho a formar al
   Pueblo de Dios. Es necesario formar equipos de animación y liturgia.
   Dado que muchas comunidades se reúnen con frecuencia para la
   Celebración de la Palabra sin la presencia del Sacerdote, es importante
   que reciban una buena formación litúrgica quienes animan estos
   encuentros.

165.Hace falta incentivar la producción de música nativa y elaborar un can-
   cionero actualizado para la Arquidiócesis, grabando la música
   correspondiente para enseñar mejor los cantos. Los acompañantes
   necesitan formación como músicos en el manejo de sus instrumentos,
   pero sobre todo como ministros de oración para lograr celebraciones
   más atrayentes y evangelizadoras.

166.Los símbolos que utilizamos en nuestras celebraciones deben ser ricos
   en significados, y nuestro lenguaje sencillo, para que lleguen fácilmente
   a todos. Es bueno hacer uso de ellos logrando celebraciones más
   creativas e inculturadas, con el fin de animar la fe de nuestra comunidad
   con mayor intensidad.

167.Santa Cruz presenta un rostro pluri-cultural por motivo de las
   migraciones internas del país. Las celebraciones litúrgicas deben
   reflejar esta realidad en el uso de símbolos y cantos. Hace falta formar
   ministros que puedan animar y predicar en los diversos idiomas nativos
   según las necesidades de los fieles.

168.Frente a la religiosidad popular, los agentes de pastoral deben valorar la
   forma que tiene el pueblo de expresar la fe, descubriendo en sus
                                   - 120 -
expresiones los valores cristianos que encierran las diversas culturas
   presentes en nuestro medio. Para ello necesitan formación para
   comprender la religiosidad popular y evangelizar desde ella.

169.Para recuperar los valores cristianos de nuestras tradiciones religiosas,
   es necesario empezar por la familia y la comunidad, enseñando a los
   niños a rezar y a respetar estas costumbres que nos identifican, además a
   participar en las fiestas religiosas con devoción. Es necesario también
   liberar la religiosidad popular de todo aquello que sea superstición y
   miedo, que lleva a tener una imagen errónea de Dios.

170.Todos los bautizados somos llamados por Dios a superar las divisiones
   surgidas en la historia entre las Iglesias. Hagamos nuestra la oración de
   Jesús en la última cena: “Padre, Te pido que todos ellos estén unidos;
   que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en
   nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste” (Jn 17,17).
   Conviene organizar celebraciones ecuménicas con las Iglesias hermanas
   activas en nuestro alrededor, orando con ellos por la unidad de los
   cristianos y la venida del Reino.

171.El misterio de Dios sobrepasa la comprensión humana, y sin embargo
   el Padre de nuestro Señor Jesucristo nos habla a través de su Espíritu
   que “nos ayuda en nuestra debilidad, porque no sabemos orar como es
   debido; pero el Espíritu mismo ruega a Dios por nosotros, con gemidos
   que no pueden expresarse con palabras” (Rm 8,26). Nuestras
   comunidades y los fieles en general necesitan cultivar la oración
   contemplativa en el silencio, para conocer y amar a Dios; para dejarse
   amar por Dios; para amar a los demás animados por Dios quien es
   Amor.

172.Es importante acompañar a los que peregrinan al Santuario de Cotoca y
   ayudarles a conocer a la Virgen María con mayor profundidad desde la
   perspectiva bíblica.       Organizar peregrinaciones comunitarias
   compartidas entre todos y durante todo el año, da un carácter más

                                   - 121 -
eclesial, evangelizador y celebrativo a la devoción mariana. Se debe
   insistir en que aquellas personas que soliciten celebrar sacramentos en
   Cotoca, cumplan con los requisitos de preparación con anterioridad en
   su parroquia de origen. En cualquier caso, el Santuario debe convertirse
   en cátedra de comunión eclesial y conversión auténtica.

173.Jesús nos motiva en la Parábola del Hijo Pródigo a celebrar con
   verdadera alegría: “Hijo mío, tú siempre estás conmigo, y todo lo que
   tengo es tuyo. Pero había que celebrar esto con un banquete y
   alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se
   había perdido y lo hemos encontrado” (Lc 10,5.21-22).




                                 - 122 -
IGLESIA DE CARISMAS Y
                MINISTERIOS


                      “Ayúdanos a descubrir
                        en nuestro Sínodo
                          el rostro propio
                       de esta Iglesia local”.
                           Oración del Sínodo


174.Todos los bautizados somos llamados por Dios a crecer en la santidad y
   a colaborar en la construcción del Reino de Dios. Esta vocación común
   nace del bautismo y del seguimiento de Jesús en el seno de la
   comunidad cristiana. Jesús nos dice a todos: “Ustedes son la luz del
   mundo” (Mt 5,13); “Sean perfectos como es perfecto su Padre” (Mt
   5,48); “Busquen primero el Reino y la Justicia de Dios” (Mt 6,33); y
   nos recuerda: “Ustedes no me escogieron a mí; soy yo quien los escogí
   a ustedes y los he puesto para que vayan y produzcan fruto” (Jn 15,16).
   Podemos decir que somos convocados porque “en cada uno el Espíritu
   revela su presencia con un don que es también un servicio” (1 Cor
   12,7).
175.Dios no nos llama en forma aislada sino en y por medio de la
   comunidad de fe, es decir, la Iglesia. Nuestro bautismo nos ha hecho
   radicalmente iguales y a la vez diferenciados en dones para compartir la
   misión de la Iglesia. Toda vocación viene de Dios para el servicio de la
   Iglesia. “Hay diversos ministerios, pero el Señor es el mismo” (1 Cor
   12,4). Todos tenemos una vocación única en la Iglesia universal y
   local: anunciar el Evangelio. Es la comunidad que evangeliza; los
   carismas y ministerios nacen en la comunión eclesial y del carisma
   originario del Señor.
                                  - 123 -
176.Los Obispos de Bolivia, en las orientaciones pastorales para todo el
   país han identificado como prioridad: “Promover las vocaciones
   religiosas y sacerdotales, especialmente al clero diocesano, que
   respondan a la realidad social y cultural de nuestro pueblo y tengan
   una concepción de Iglesia comunitaria, participativa y misionera.”3
177.Esta prioridad pastoral no implica una sub-estimación de la vocación de
   los laicos o del matrimonio. Todo lo contrario, porque la misión de
   construir el Reino es tarea de los laicos activos como fermento en la
   masa para transformar la sociedad. Los matrimonios cristianos darán
   testimonio del amor fiel que comunica vida y esperanza y formarán a
   sus hijos como protagonistas de justicia y paz en los ambientes de
   trabajo, cultura y política.
178.Los presbíteros, por su parte, no deben olvidar su misión de
   “apacentar el rebaño de Dios que les ha sido confiado, cuidándolo no a
   la fuerza, más bien con gusto, a la manera de Dios” (1 Pedro 5,2), para
   que los laicos y personas consagradas también respondan
   generosamente a la llamada de Dios. En realidad, la vocación de los
   consagrados y ordenados está al servicio de la misión de los laicos,
   cuyos esfuerzos son alentados por los mismos consagrados y
   coordinados por los pastores.


                      NUESTRA REALIDAD ECLESIAL
179.La Arquidiócesis de Santa Cruz tiene una población de
   aproximadamente 1.350.000 personas, que sigue en aumento, la gran
   mayoría bautizada católica. Cuenta con el ministerio de 5 obispos
   (incluyendo uno misionero, otro emérito, y el obispo castrense), 158
   sacerdotes (114 religiosos, 25 diocesanos misioneros, 18 diocesanos
   incardinados, 1 diocesano castrense), 14 diáconos (2 permanentes, 6
   religiosos y 6 diocesanos), 51 hermanos religiosos, 434 hermanas
   religiosas y 31 miembros de institutos seculares, todas ellas mujeres y
   además miles de laicos, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, hasta

3
 Conferencia Episcopal de Bolivia, Iglesia Comunicadora de Vida y Esperanza: Enfoque y
directrices pastorales en camino al nuevo milenio, 1998-2000.

                                       - 124 -
niños, comprometidos en las tareas evangelizadoras y pastorales de la
   Iglesia.

180.Es decir que hay aproximadamente un presbítero por cada 8000
   católicos y una religiosa por cada 3000. Además de las parroquias, los
   sacerdotes y religiosas atienden colegios, hogares, hospitales,
   comisiones pastorales, movimientos apostólicos, y otros servicios. Su
   número es insuficiente para la atención pastoral, produciendo cansancio
   en ellos e insatisfacción en el Pueblo de Dios que desea una atención
   más cercana, incluyendo visitas a sus hogares. Hay comunidades,
   incluso parroquias donde la atención pastoral es deficiente por la falta
   de un sacerdote fijo o a tiempo completo. “Al bajar Jesús de la barca,
   vio la multitud, y sintió compasión de ellos, porque estaban como
   ovejas que no tienen pastor” (Mc 6,34).

181.Al contemplar la realidad que nos rodea, llama la atención ver cómo el
   rostro de los sacerdotes y personas de vida consagrada reflejan pocos
   rasgos bolivianos, siendo ellos en su gran mayoría extranjeros. Al
   mismo tiempo, los países que antes enviaban muchos misioneros, ahora,
   por la secularización imperante, tienen menos vocaciones. Esta realidad
   es un signo de los tiempos que nos impulsa a una renovada promoción
   vocacional.

182.Son muy pocos los jóvenes, los animadores y animadoras de los grupos
   juveniles, las personas que sirven a la Iglesia con fuerza, fe y voluntad,
   que deciden comprometerse más radicalmente en el seguimiento de
   Jesucristo como diáconos, presbíteros o en la vida consagrada.

183.La raíz está en la situación que sufre la familia donde la falta de unidad
   de la pareja, de armonía en el hogar, de compromiso con la Iglesia, de
   oración familiar, de cercanía personal con los sacerdotes y consagrados,
   no favorece el nacimiento de las vocaciones ni facilita su desarrollo.
   Muchos padres de familia, inconscientes de su propia misión, se oponen
   a la vocación religiosa o sacerdotal de sus hijos.

184.Un segundo factor, que está influyendo negativamente en la falta de
   vocaciones a la vida sacerdotal y a la vida consagrada, es la sociedad

                                   - 125 -
neo-liberal, de mercado, que promueve, a través de los Medios de
   Comunicación Social, actitudes como el individualismo, la
   competitividad, el materialismo, y la corrupción a todos los niveles.
   Todo lo mide en términos de tener, poseer, invita a lo cómodo, lo fácil y
   en nada ayuda a formular compromisos definitivos, de por vida, que
   exigen sacrificio y fidelidad. Esta sociedad consumista y hedonista,
   merma la posibilidad de una generosa y total entrega. Su atracción es
   tan fuerte que los jóvenes difícilmente resisten su influjo.

185.Esta sociedad, que sufre una crisis de valores, no favorece la
   maduración de las personas, con lo que dificulta la existencia de sujetos
   vocacionables, afectiva y psicológicamente estables, capaces de dar
   respuesta afirmativa al llamado de Jesús. Muchos jóvenes, desde su
   pobreza material, espiritual y formativa, buscan placeres pasajeros,
   escapes engañosos, posiciones sociales y carreras económicamente
   lucrativas. Se enamoran muy jóvenes y muchas veces se sorprenden
   con la responsabilidad de criar hijos.

186.En nuestro medio, muchos de los llamados al sacerdocio o a la vida
   consagrada tienen dificultades para aceptar las exigencias radicales del
   celibato, signo del Reino y fuente de dinamismo pastoral. Esto
   proviene, en gran parte, de valores culturales ancestrales en los que el
   amor conyugal y la procreación califican a la persona como sujeto capaz
   de derechos en la comunidad. También la llamada cultura moderna
   destruye las bases de compromisos estables y desprecia todo lo que
   exige renuncia personal. Por eso, no faltan los obstáculos que
   provienen de la misma feligresía que, al no tener conciencia del
   significado del seguimiento radical de Cristo, se dejan llevar por los que
   desprestigian la vivencia del celibato, que consideran un asunto
   meramente disciplinar.

187.Causa desaliento ver a los que abandonan sus promesas y dejan con
   facilidad el ministerio, y constatar que no faltan los que, olvidando sus
   juramentos, se han habituado a una vida incoherente, a veces ambigua, y
   en todo caso poco leal al Reino y al pueblo. Lastimosamente esto es lo
   que más se publicita y se olvida a la mayoría que vive su entrega
   esperanzada y fiel por la causa del Señor.

                                   - 126 -
UN NUEVO CAMINAR PASTORAL
188.Recordamos que el primer mensaje pastoral publicado por Mons. Julio
   Terrazas al asumir el pastoreo de la Arquidiócesis de Santa Cruz fue
   sobre el tema vocacional: "Esta preocupación del Señor y la orden de
   pedir para que no falten trabajadores, debe convertirse en
   preocupación de la Iglesia local. Sabemos que Ella necesita laicos que
   viven las incidencias de su bautismo, religiosas(os) que expresen la
   diversidad de los dones del Espíritu Santo al servicio del Pueblo de
   Dios, pero de manera preferencial una Iglesia local, evangelizada y
   evangelizadora, madura para vivir la misión, llena de coraje para
   construir el Reino de Dios, necesita contar con un número suficiente de
   pastores y servidores nativos. Lo que constituye el grupo de sacerdotes
   diocesanos elegidos para acompañar a su pueblo en el peregrinar de
   cada día debe ser una opción de toda la Iglesia de Santa Cruz"
   (Reflexión Pastoral 1, 1991).

189.El Pueblo de Dios reclama testigos que sean verdaderos pastores, guías
   espirituales, que acompañen al pueblo, que se interesen y vivan más
   cerca de la realidad, compartiendo sus alegrías y tristezas. Desea
   sacerdotes y consagrados que sean afectivamente maduros,
   espiritualmente profundos, pastoralmente capaces, realmente
   inculturados, plenamente misioneros y, en lo posible, bolivianos.
   Quiere personas que sepan vivir en comunidad, trabajar en equipo con
   laicos, compartir autoridad, delegar responsabilidades, y fortalecer la
   comunión de la Iglesia sin caer en funcionalismos burocráticos. Pide de
   sus ministros un trato amable, paciente, comprensivo y acogedor,
   además de una formación actualizada, especialmente en la Escritura y
   en el proceso eclesial tanto de América Latina como de nuestra Iglesia
   local. También la comunidad cristiana debe apoyar a sus sacerdotes en
   los momentos de crisis, de dudas, de vacilaciones o de caídas; ellos son
   de carne y hueso y requieren de los hermanos: oración, acogida,
   confianza y estímulos para que progresen en una vida espiritual sólida y
   profunda.


                                  - 127 -
190.Es necesario que la pastoral familiar invierta más tiempo y cuidado en
   la evangelización de la familia y en el fortalecimiento de su
   espiritualidad, porque la familia cristiana es la Iglesia doméstica y el
   lugar donde se promueve la vocación sacerdotal o religiosa. Los padres
   deben aspirar a tener hijos consagrados al Señor y estar orgullosos de
   ellos. Deben ser los primeros agentes de pastoral vocacional,
   detectando, apoyando y acompañando las vocaciones de sus hijos e
   hijas. La familia que da testimonio de fe participando en su comunidad,
   recibe los sacramentos asiduamente, anima a sus niños y jóvenes a
   participar en grupos juveniles, reza unida, contribuye a la construcción
   del Reino de Dios, y así se convierte en semillero de nuevas vocaciones.

191.La educación de la fe debe incorporar como un aspecto importante     la
   educación vocacional desde el Ciclo Básico, incluyendo la vocación    al
   ministerio sacerdotal y a la vida consagrada. Los catequistas          y
   educadores en la fe deben ser comprometidos y capacitados en          la
   promoción vocacional.

192.Es importante que la Pastoral Juvenil ayude a los jóvenes a desarrollar
   un sentido crítico y cristiano frente a la realidad con la formación de
   pequeñas comunidades o grupos juveniles en parroquias y escuelas, que
   ayuden al niño y al joven a descubrir los valores humanos y cristianos,
   que le enseñen a rezar e incentiven su frecuente participación de los
   sacramentos. Estas pequeñas comunidades o grupos juveniles deben
   estar comprometidas apostólicamente posibilitando al niño y al joven a
   dar una respuesta evangélica a las necesidades de su entorno, lo que
   ayudará a despertar las vocaciones sacerdotales, a la vida consagrada y
   al diaconado permanente.

193.Vemos necesario la presencia de agentes pastorales que ofrezcan
   testimonios gozosos y transparentes de su propia vocación. Los
   presbíteros y personas de vida consagrada son urgidos a propagar y
   acompañar las vocaciones religiosas y sacerdotales, a seguir de cerca a
   los jóvenes y a sus padres, ayudándoles a discernir el llamado personal
   de Dios, no tanto para incrementar sus propias filas, sino en primer
   lugar para el bien de los mismos jóvenes y así mismo para el bien de la
   Iglesia local. El apostolado de nuestros seminaristas los fines de
                                  - 128 -
semana y en el “año pastoral” es un testimonio importante para la
    promoción vocacional.

194.En nuestro medio, aquellos jóvenes que se interesan por la vida con-
   sagrada o sacerdotal son atraídos en especial por estos motivos:
   primero, el testimonio que perciben en sacerdotes y personas
   consagradas quienes personalmente se preocupan por ellos; segundo, el
   deseo de acercarse más al Dios que les habla por medio de sus
   ministros; y tercero, una identificación con la Iglesia en su lucha por la
   justicia social y la promoción humana. En cuanto estos signos sean
   más palpables aumentarán las vocaciones.

195.La comunidad cristiana, por su parte, debe orar frecuentemente por
   todas las vocaciones, proponer tiempos de reflexión, vivir la unidad,
   apoyar económica y moralmente las vocaciones que se despiertan,
   concientizar a las familias para que sean generosas y den ejemplo de
   vida cristiana. Jesús mismo nos anima a “rogar al dueño de la cosecha
   para que envíe obreros a su cosecha” (Mt 9,38).

196.La Arquidiócesis de Santa Cruz necesita una pastoral vocacional más
   vigorosa y organizada en las zonas, los sectores y las parroquias para
   concientizar sobre las necesidades de su Iglesia, coordinar esfuerzos en
   el acompañamiento vocacional, y orientar a los jóvenes durante el
   proceso del discernimiento de la voluntad divina. La pastoral
   vocacional tiene que caminar insertada en la pastoral familiar, en la
   pastoral juvenil y en la pastoral universitaria para articular claramente
   sus objetivos, planificar eficazmente sus estrategias, y actuar
   coordinadamente en favor de esta Iglesia local.

197.Las vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal, son signo y fruto del
   dinamismo y la autenticidad de la comunidad eclesial, evangelizadora,
   misionera, profética y solidaria, que celebra conscientemente su propia
   vocación en la construcción del Reino de Dios. “Renovar nuestro
   caminar como Iglesia de Santa Cruz, para que seamos todos
   comunicadores de vida y esperanza en los umbrales del Tercer
   Milenio”4 supone el esfuerzo de todos en la promoción de las
   vocaciones laicales, consagradas y sacerdotales, especialmente del clero
4
 Objetivo general del II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz.

                                            - 129 -
diocesano, facilitando también la escucha de la llamada de Dios en los
   jóvenes de nuestras comunidades.

198.Para llevar a cabo la buena obra que Dios inicia cuando llama a los
   jóvenes a la vida consagrada y sacerdotal es necesario proporcionarles
   una formación que les ayude a apreciar sus identidades culturales,
   madurar en sus afectos, y actuar con sentido crítico en su ambiente. Por
   eso, es mejor evitar la formación en el extranjero, realizándola, si es
   posible, en Santa Cruz. La presencia y el aporte de la mujer en los
   centros de formación de los seminaristas y religiosos les ayudará a
   lograr una madurez psicológica y humanamente equilibrada.

199.De esta manera llegaremos a tener una Iglesia en Santa Cruz de la
   Sierra con rostro propio donde sus sacerdotes, religiosos, religiosas y
   miembros de institutos seculares sean la mayoría bolivianos,
   conocedores de la realidad de su pueblo, comunicativos, comprensivos,
   amantes de su vocación, capaces de escuchar y aconsejar a las personas,
   hombres y mujeres de Dios, entregados a la evangelización,
   proclamando la Palabra de Dios con sus vidas y sus obras.

200.Seamos así un verdadero Pueblo de Dios, “piedras vivas con que se
   construye el Templo espiritual, pasando a ser una comunidad de
   sacerdotes que, por Cristo Jesús, ofrece sacrificios espirituales y
   agradables a Dios, ... una raza elegida, un reino de sacerdotes, una
   nación consagrada, un pueblo que Dios eligió para que fuera suyo y
   proclamara sus maravillas” (1 Pedro 2,5.9).




                                  - 130 -
El presente DOCUMENTO DE CONCLUSIONES DE LA PRIMERA
ASAMBLEA SINODAL ARQUIDIOCESANA es aprobado como
memoria viviente del proceso sinodal y como referencia irrenunciable en
los servicios y acciones de todos nuestros agentes de Pastoral.




                Santa Cruz de la Sierra, 8 de junio de 1999




                          Mons. Julio Terrazas S.
                               Arzobispo




                                   - 131 -
C APÍTULO II



 II ASAMBLEA SINODAL
PARROQUIA: COMUNIDAD
  DE COMUNIDADES
   CONCLUSIONES




         - 132 -
(página en blanco)




     - 133 -
PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO

           ANTECEDENTES DE LA TERCERA ETAPA SINODAL
201.La Arquidiócesis de Santa Cruz, convocada por su Pastor, Mons. Julio
   Terrazas Sandoval, desde el 15 de agosto del año 1997 está viviendo la
   experiencia gratificante del Segundo Sínodo Arquidiocesano, momento
   de gracia que pretende “Renovar nuestro caminar como Iglesia Local
   de Santa Cruz, para ser comunicadores de Vida y Esperanza en los
   umbrales del tercer milenio” (Objetivo General del II Sínodo
   Arquidiocesano).

202.El proceso sinodal se ha diseñado en 5 etapas, a saber: 1) Difusión, 2)
   La Iglesia en la base, 3) La Parroquia, comunidad de comunidades, 4)
   El sector y la zona pastoral y, 5) Estructuras y organismos
   arquidiocesanos.

203.Las primeras dos etapas culminaron en la celebración de la Primera
   Asamblea Sinodal, cuyas conclusiones fueron publicadas y respaldadas
   con la autoridad de Mons. Julio Terrazas Sandoval, Arzobispo de Santa
   Cruz.

204.En esta tercera etapa, la Iglesia de Santa Cruz se ha propuesto
   “Renovar la vida de la Parroquia, de cara al tercer milenio, para que
   sea una verdadera comunidad de comunidades al servicio del Reino”
   (Objetivo específico de la Tercera Etapa).



                                  - 134 -
205.En comunión con los Obispos de Bolivia, la Arquidiócesis de Santa
   Cruz de la Sierra quiere ser, desde sus parroquias y organismos
   eclesiales, “comunicadora de Vida y Esperanza” (Orientaciones
   Pastorales de la Conferencia Episcopal Boliviana) “en medio de tantos
   signos de miseria material, espiritual y moral” (Oración sinodal).

     ALGUNAS NOTAS SOBRE EL DESARROLLO HISTÓRICO DE LA
                       PARROQUIA
206.La Parroquia ha tenido una evolución histórica en la vida de la Iglesia.
   Sin pretender ser exhaustivos, deseamos apuntar algunos de los aspectos
   sobresalientes en la concepción de la misma como nivel de Iglesia.

207.La “paroikia” es, en sentido bíblico, la comunidad del pueblo de Dios
   que vive en el extranjero, sin derecho de ciudadanía. Según sugiere este
   sentido, la Iglesia es comunidad de creyentes que se consideran de paso
   (1Pe 1,17), emigrantes (1Pe 2, 11) o peregrinos (Heb 11, 13). El sentido
   etimológico del término “Parroquia” añade otros matices: procede del
   griego “paroikia” que equivale a “vecino”, y “paroiken”, a “residir”,
   por lo cual formaban la “paroikia” los que “viven junto a” o “habitan
   en vecindad”.

208.La Parroquia nace con la finalidad de adaptar la acción pastoral de la
   primitiva comunidad urbana a las zonas rurales recién evangelizadas.
   Desde sus comienzos se concibió como célula de la Iglesia local en una
   comunidad “fuera de la ciudad”.

209.A partir del siglo V florecen muchos sínodos diocesanos que se
   interesan en ofrecer a la institución parroquial una configuración
   siempre más precisa, fijándole sus límites territoriales e indicando con
   claridad los deberes y los derechos de los párrocos.



                                  - 135 -
210.El Concilio de Trento (1545-1564) fue para la pastoral en general y
   para la Parroquia en particular, un acontecimiento de gran importancia.
   Este Concilio, convencido de la importancia religiosa y social de la
   institución parroquial, quiere revalorar el concepto, la dimensión y la
   función de la misma, llevando su reforma a dos puntos fundamentales:
   a) Territorio de la Parroquia, y b) Derechos y deberes del párroco.

211.El Concilio Vaticano II, en su afán de renovación en la Iglesia, ha
   acentuado algunos aspectos importantes sobre la Parroquia,
   redescubriendo la fuerza de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia e
   insistiendo en la participación de los laicos como miembros del Pueblo
   de Dios, pueblo sacerdotal, profético y real.


   LAS PARROQUIAS DE LA ARQUIDIÓCESIS DE SANTA CRUZ Y SUS
      RESPONSABLES PASTORALES A PARTIR DEL SIGLO XIX

212.Las parroquias más antiguas de la ciudad episcopal son: La Merced,
   erigida a principios del siglo XIX; San Roque, en el año 1858; Jesús
   Nazareno, en el año 1881 y San Andrés en el año 1913. Todas estas
   parroquias están ubicadas en el “casco viejo”, es decir, en la parte más
   antigua de la ciudad.

213.Es importante destacar la presencia pastoral de misioneros de la Orden
   Franciscana que fundaron en el año 1860 el Convento y Hospicio “San
   Francisco”, llamado así porque servía como lugar de descanso y
   alojamiento a los misioneros franciscanos procedentes del Colegio “De
   Propaganda Fide” de Tarata y como punto de referencia para los
   misioneros de Guarayos y Chiquitos.

214.Los sacerdotes de la Compañía de Jesús llegan a la Parroquia de La
   Merced hacia el año 1918 y asumen oficialmente el cuidado pastoral de
   la misma a partir del año 1927.

                                  - 136 -
215.La Congregación Redentorista llegó en junio de 1929 para la atención
   pastoral de la Provincia de Vallegrande.

216.La Congregación de Misioneros del Inmaculado Corazón de María
   (claretianos) llegan a la diócesis en el año 1948 y toman a su cuidado
   pastoral la Parroquia Jesús Nazareno.

217.A partir del año 1949, la Congregación de Maryknoll comenzó a
   atender los pueblos de Cotoca, Montero, Warnes, Saavedra, Minero,
   Okinawa y La Bélgica, en el campo, además la parroquia de San Roque,
   en la ciudad.

218.El acelerado crecimiento de Santa Cruz, especialmente a partir de los
   años 50, exigía multiplicar las parroquias para atender las necesidades
   espirituales del pueblo, cuyo número aumentaba constantemente, desde
   cincuenta mil habitantes a mediados de los años 50, hasta un millón al
   terminar el siglo, sólo en la Ciudad de Santa Cruz, sin contar el
   crecimiento considerable de Montero y otras ciudades, pueblos y
   colonias.

219.La Parroquia-Convento Franciscano San Antonio, fundada en el 1956,
   fue la quinta Parroquia de la ciudad episcopal.

220.En el año de 1958 fue erigida como nueva Parroquia La Santa Cruz,
   atendida por misioneros diocesanos de La Crosse, Wisconsin (Estados
   Unidos de Norteamérica).

221.La Sociedad de Santiago Apóstol, que llegó a mediados de 1959, tomó
   a su cargo la Parroquia de Fátima y las parroquias y zonas de Buena
   Vista, La Guardia, Porongo, San Carlos y Yapacaní, Buen Retiro, Santa
   Rosa del Sara y San José Obrero.

222.La Orden de Predicadores (Dominicos) llegó en el año 1959 para
   hacerse cargo de la zona de Samaipata y Comarapa, con la ayuda de

                                 - 137 -
algunos sacerdotes diocesanos. La Parroquia Santo Domingo fue erigida
   en el año 1978 y entregada también a su cuidado pastoral.

223.Un factor importante en el progreso religioso de la región fue el
   Congreso Eucarístico Nacional, en 1961, celebrado en Santa Cruz y
   precedido por una Misión de varios meses. Tuvo un efecto notable en el
   fortalecimiento de la fe y la práctica religiosa del pueblo.

224.En la década de los sesenta fue fundada la parroquia de San Martín de
   Porres, encomendada a la Congregación de los Oblatos de María
   Inmaculada.

225.El Anuario Eclesiástico de 1964 cita ocho parroquias en la sede
   episcopal y 85 presbíteros en toda la Diócesis. En el año 1975, con la
   aprobación del Papa Pablo VI, esta Iglesia local llega a tener la
   categoría de Arquidiócesis.

226.La Parroquia María Auxiliadora, atendida por los Salesianos, fue
   erigida en el año 1969. A partir del año 1974 varias parroquias del norte
   de la Arquidiócesis (San Carlos, Yapacaní, Sagrado Corazón,
   Hardeman, zona sur de Montero y posteriormente también Portachuelo)
   y la Parroquia San Juan Bosco, en la ciudad, son también atendidas
   pastoralmente por los Salesianos, quienes tienen -como Congregación
   Religiosa- una presencia muy numerosa.

227.Otra presencia pastoral notable en el Norte de Santa Cruz es de los
   Franciscanos Conventuales, que atienden pastoralmente la Parroquia de
   Nuestra Señora de las Mercedes desde el año 1976, y acompañan el
   crecimiento de la ciudad de Montero.

228.Algunas parroquias de la zona sur: Cabezas, Abapó y Florida,
   estuvieron acéfalas durante muchos años, hasta que pudieron recibir
   atención más permanente de un sacerdote a partir de la década de los
   ochenta.
                                  - 138 -
229.En la periferia de Santa Cruz, se han ido formando nuevas parroquias y
   Cuasiparroquias hasta llegar al número de 44 entre las del centro y las
   suburbanas. Algunas son dirigidas por sacerdotes diocesanos y otras por
   religiosos.

230.Se están realizando esfuerzos por atender pastoralmente a los
   universitarios y otros sectores del pueblo de Dios, respondiendo a su
   nacionalidad o lengua. Esto puede originar en el futuro parroquias no
   territoriales que respondan a necesidades específicas de evangelización
   en el seno de la Iglesia local. Están presentes en Santa Cruz algunos
   capellanes militares que atienden las necesidades pastorales de este
   sector.

231.Las primeras congregaciones religiosas femeninas con presencia en la
   Diócesis son las Hijas de Santa Ana, quienes llegan en el año 1892,
   atendiendo el Colegio y el Hospital, y las Misioneras Cruzadas de la
   Iglesia que fundan en el año 1930 el Hogar de Pobres, gracias al
   personal emprendimiento apostólico de su Fundadora: la Beata Madre
   Nazaria Ignacia March.

232.Ha aumentado considerablemente el número de congregaciones
   religiosas en la Arquidiócesis, que en 1964 eran 17, hasta mayo de 2000
   llegan a ser 72 congregaciones femeninas, 26 masculinas y 6 institutos
   seculares. Muchas de las congregaciones colaboran directamente en la
   pastoral de las parroquias. Algunas de ellas han asumido de manera
   ejemplar el servicio pastoral de parroquias sin sacerdote.

233.El número de presbíteros, entre diocesanos, religiosos y misioneros, no
   ha aumentado significativamente en 35 años, sumando 160 al principio
   del año 2000; hay que hacer notar que no todos están activos en la
   pastoral parroquial, debido a su salud, edad avanzada o por dedicarse a
   obras específicas al interior de sus congregaciones. De ellos solamente
   19 son diocesanos nacidos en Bolivia. La esperanza de que la Iglesia

                                  - 139 -
local fortalezca esta dimensión de su vida se cifra en el actual aumento
   de las vocaciones sacerdotales.

234.Sin embargo, hay un gran aumento en el número de laicos
   comprometidos con la Iglesia como catequistas y en una variedad de
   otros ministerios.


   LA   REALIDAD PASTORAL DE LAS PARROQUIAS                           DE

                              S ANTA C RUZ
235.El proceso sinodal de esta tercera etapa ha recorrido un itinerario
   iniciado en las pequeñas comunidades cristianas, y revisado en la
   Segunda Asamblea Sinodal Arquidiocesana. Escuchando lo que el
   Pueblo de Dios ha manifestado sobre la vida parroquial se ha llegado a
   constatar grandes diferencias en cuanto a procesos y procedimientos
   pastorales.

236.La eclesiología del Vaticano II, que habla de la Iglesia como Pueblo de
   Dios, Cuerpo de Cristo y Templo del Espíritu Santo y que, a partir de
   esta referencia trinitaria, le exige vivir la comunión y la participación,
   no ha sido asumida plenamente en la vida y la práctica pastoral de
   algunas parroquias.

237.En muchas parroquias hay conciencia de que se quiere llegar a ser
   comunidad de comunidades. Estas comunidades tienen mucha
   disponibilidad y apertura en su vivencia pastoral. Se percibe un avance
   en cuanto a la participación, donde el párroco tiene una buena imagen y
   es apreciado como hermano y compañero del caminar comunitario.

238.A pesar de los esfuerzos que se han hecho en las parroquias, subsiste en
   algunos fieles una concepción errónea de lo que ella es, considerándola
   sólo como un centro dispensador de servicios religiosos y no como

                                   - 140 -
comunidad. Se detecta una falta de sentido de pertenencia a la
   Parroquia. Muchos se sienten católicos, pocos se sienten Iglesia. Esta
   crisis de pertenencia se da sobre todo en el ambiente urbano, donde la
   gente se desplaza constantemente.

239.Otros sienten que algunas parroquias se cierran en sí mismas, persisten
   en un centralismo administrativo y faltando iniciativas misioneras para
   salir al encuentro de la gente. Algunas veces las personas no son
   acogidas en la Parroquia, se insiste más en las normas que en la vivencia
   comunitaria y fraterna. También falta apertura de los párrocos, hay
   ausencia de servicios formativos, las celebraciones no son alegres, ni
   atractivas. Subsiste la imagen de que la Iglesia es muy conservadora y
   pre-conciliar.

240.Estas contradicciones denotan que en nuestra Arquidiócesis coexisten
   distintas concepciones de Iglesia que expresan con mayor o menor
   decisión y claridad la eclesiología del Concilio Vaticano II.




        LA PARROQUIA EN LOS DOCUMENTOS DE LA IGLESIA
                           LATINOAMERICANA

241.La reflexión de la Iglesia latinoamericana, posterior al Concilio
   Vaticano II, en múltiples ocasiones ha manifestado las características de
   la Parroquia como conjunto pastoral, vivificador y unificador de las
   Comunidades Eclesiales de Base.
                                  - 141 -
242.Medellín invita a la Parroquia a descentralizar su pastoral en cuanto a
   sitios, funciones y personas, justamente para reducir a unidad todas las
   diversidades humanas que en ella se encuentran e insertarlas en la
   universalidad de la Iglesia (ver MED, 15,13).

243.La Parroquia realiza una función en cierto modo integral de Iglesia, ya
   que acompaña a las personas y las familias a lo largo de su existencia en
   la educación y el crecimiento de su fe. Es centro de coordinación y de
   animación de comunidades, grupos y movimientos. La celebración de
   la Eucaristía y los demás sacramentos hace presente en ella la unidad de
   la Iglesia y la comunión con su Obispo. La Parroquia es lugar de
   encuentro, de fraterna comunicación de personas y de bienes,
   asumiendo servicios de evangelización y promoción humana en favor
   de los migrantes, marginados, alejados, los más necesitados y los no
   creyentes (ver DP, 644).

244.La Parroquia, comunidad de comunidades y movimientos, acoge las
   angustias y esperanzas de la humanidad, anima y orienta la comunión,
   participación y misión. Ella es, principalmente familia de Dios,
   fraternidad animada por el Espíritu de unidad, comunidad eucarística y
   de fe y comunidad orgánica (ver SD, 58).




                                  - 142 -
L A P ARROQUIA, C OMUNIDAD
          E UCARÍSTICA
               “La Eucaristía continua siendo el centro
            vivo permanente en torno al cual se congrega
                       toda la comunidad eclesial.
               Los diversos aspectos de este sacramento
                     muestran su inagotable riqueza:
              es, al mismo tiempo, sacramento-sacrificio,
            sacramento-comunión, sacramento-presencia.
                  La Eucaristía es el lugar privilegiado
                   para el encuentro con Cristo vivo”.
                        (Ecclesia in America, 35)



       LA LITURGIA, ACCIÓN FUNDAMENTAL DE LA PARROQUIA
245.Según el Concilio Vaticano II: “La liturgia es la cumbre a la cual
   tiende la actividad de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde
   mana toda su fuerza. Pues los trabajos apostólicos se ordenan a que,
   una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, todos se reúnan,
   alaben a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y
   coman la Cena del Señor. Por su parte, la liturgia misma impulsa a los
   fieles a que, saciados “con los sacramentos pascuales”, sean
   “concordes en la piedad”; ruega a Dios que “conserven en su vida lo
   que recibieron en la fe”, y la renovación de la alianza del Señor con los
   hombres en la Eucaristía encienda y arrastre a los fieles a la
   apremiante caridad de Cristo. Por tanto, de la liturgia, sobre todo de la
   Eucaristía, mana hacia nosotros la Gracia como de su fuente y se
   obtiene con la máxima eficacia aquella santificación de los hombres en

                                  - 143 -
Cristo y aquella glorificación de Dios a la cual las demás obras de la
   Iglesia tienden como a su fin” (Sacrosanctum Concilium, 10).


          LA CELEBRACIÓN DE LA FE Y LOS SACRAMENTOS
246.Al participar en la liturgia y los sacramentos, ofrecemos un “culto en
   Espíritu y en verdad” (Juan 4, 24), que nos une al sacrificio de Cristo
   que dice: “por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también
   sean santificados en la verdad” (Juan 17, 19). Por esta razón la
   comunidad se siente siempre impulsada a celebrar los Sacramentos con
   dignidad y respeto.

247.La Parroquia es la comunidad donde todos los fieles, de cualquier
   condición y estado que sean, son llamados, cada uno por su camino, a
   ser “perfectos como es perfecto su Padre que está en el cielo” (Mt 5,
   48), para esto son fortalecidos por tantos y tan poderosos medios de
   santificación personal y comunitaria. De entre esos medios la Iglesia
   siempre ha valorado el tesoro que guardan en sí los sacramentos que nos
   comunican la Vida de Dios.

248.El Bautismo nos introduce en la vida de la Santísima Trinidad. En él
   recibimos el don de ser hijos de Dios (Gal 3, 27), somos injertados en
   Cristo (Rom 6, 4-5) y convertidos en templos del Espíritu Santo (1Cor
   3,16; 6,19). Él nos constituye pueblo de Dios, miembros vivos de la
   Iglesia (1Cor 12,27) y nos inserta en una comunidad cristiana: la
   Parroquia. Nos hace sacerdotes, profetas y reyes y nos otorga la misión
   de anunciar, celebrar y significar la Buena Noticia de la Salvación. Esta
   es nuestra grandeza y responsabilidad: ser portadores del mensaje de
   salvación para los demás. Este sacramento enriquece la vida de la
   Iglesia local con nuevos miembros.

249.En la Confirmación los bautizados reciben la efusión plena del
   Espíritu Santo. Por la fuerza del Espíritu Santo, son enriquecidos con
   sus dones, participan de modo especial en la misión salvífica y profética
   de Cristo y se vinculan más estrechamente a la comunidad eclesial. De

                                  - 144 -
esta forma, se comprometen a ser apóstoles y testigos del Señor, con sus
   palabras y con sus obras.

250.La Reconciliación. Los seres humanos no siempre sabemos
   corresponder con fidelidad al Dios de la Alianza. El amor de Dios, en el
   Sacramento de la penitencia y la reconciliación, sale al encuentro del
   pecador arrepentido para acogerlo de nuevo en casa y restablecer los
   vínculos de la Alianza que Él nunca rompió. Los que se acercan al
   sacramento de la Reconciliación, “obtienen de la misericordia de Dios
   el perdón de las ofensas hechas a Él, y al mismo tiempo se reconcilian
   con la Iglesia, a la que hirieron cuando pecaron” (Lumen Gentium, 11).
   Así este sacramento y toda la Iglesia, en Cristo y por la fuerza del
   Espíritu, ofrecen a todos los fieles los medios necesarios para la
   conversión.

251.La Unción de los Enfermos: Con la Sagrada Unción de los Enfermos
   y la oración de los sacerdotes, la Iglesia entera encomienda al Señor
   paciente y glorificado a los que sufren para que los alivie y los salve
   (ver St. 5, 14-16); más aún, los exhorta a que, uniéndose libremente a la
   pasión y a la muerte de Cristo (Rom 8,17; Col 1, 24; 2Tim 2, 11-12; 1Pe
   4,13), contribuyan al bien del pueblo de Dios.

252.El Orden Sacerdotal. Los que perteneciendo a la comunidad cristiana
   se sienten llamados al ministerio sacerdotal y reciben este sacramento,
   quedan destinados en el nombre de Cristo para apacentar y servir a la
   Iglesia con la Palabra y con la gracia de Dios. La razón de ser de este
   sacramento es la construcción de la comunidad y quien lo recibe se
   compromete a ser signo del amor y la misericordia de Dios por su
   Pueblo.

253.El Matrimonio. En virtud del sacramento del Matrimonio, que los
   hace participar del misterio del amor de Cristo a su Iglesia, los cónyuges
   cristianos se ayudan mutuamente a santificarse en la vida conyugal y en
   la procreación y educación de los hijos; de esta manera, en su condición
   y estado de vida, tienen su propio don en el Pueblo de Dios. Pues en
   esta unión conyugal se constituye la familia, en la que nacen los nuevos
   ciudadanos de la sociedad humana, que por la gracia del Espíritu Santo,

                                   - 145 -
concedida en el Bautismo, quedan constituidos en hijos de Dios, para
   perpetuar el Pueblo de Dios a través de los tiempos.

      Exigencias pastorales para la celebración de los
                      Sacramentos
254.Las parroquias deben buscar que todos los fieles conozcan y celebren
   mejor los Sacramentos, tomen conciencia de lo que exige cada uno de
   ellos. Es necesario atender pastoralmente a los adultos que no han
   recibido aún los Sacramentos de Iniciación: Bautismo, Confirmación y
   Eucaristía, ofreciéndoles un apropiado proceso catecumenal. Es urgente
   dar mayor formación en la fe, establecer criterios para que cada
   Parroquia ayude a sus fieles a recibir los sacramentos como encuentro
   con el Señor, no por costumbre, y establecer normas comunes a todas
   las parroquias sobre los programas y duración de esta preparación,
   contemplando los casos especiales.

255.Para que la celebración de los sacramentos llegue al corazón del pueblo
   se requiere que sean celebrados en comunidad, donde los fieles se
   integren y vivan su fe con más intensidad y compromiso, buscando una
   mayor participación, cuidando los detalles para que su celebración sea
   festiva e inculturada. Procúrese llevar los sacramentos a la vida y la vida
   a los sacramentos. Es necesario saber presentar a la comunidad los
   requisitos previos a la recepción del sacramento, siendo muy
   comprensivos con todos, especialmente con los que han sido menos
   evangelizados.

256.La Parroquia es la encargada de preparar y celebrar los sacramentos,
   coordinando para este fin a las comunidades menores que la conforman;
   mejorando la capacitación teórica, metodológica y sobre todo espiritual
   de los catequistas, animadores y parejas guías, con una formación
   permanente y actualizada, dentro del espíritu de la Pastoral de Conjunto.

  LA EUCARISTÍA: FUENTE Y CULMEN DE TODA LA VIDA CRISTIANA
257.La importancia central de la Eucaristía en la vida de la Iglesia está
   señalada por el mismo Jesús en la Ultima Cena: “El Señor Jesús, la

                                   - 146 -
noche en que era entregado, tomó pan, dando gracias, lo partió y dijo:
   “Tomen y coman, esto es mi cuerpo que se entrega por ustedes; hagan
   esto en memoria mía”. Asimismo tomó el cáliz después de cenar,
   diciendo: “Tomen y beban, esta copa es la nueva alianza en mi sangre.
   Cuantas veces la beban, háganlo en memoria mía”. Pues cada vez que
   coman este pan y beban de este cáliz, anuncian la muerte del Señor,
   hasta que venga” (1Cor 11, 23-26).

258.Mediante la participación en el sacrificio eucarístico, fuente y culmen
   de toda la vida cristiana, los fieles ofrecen a Dios la Víctima divina y a
   sí mismos juntamente con ella, y así, tanto por la oblación como por la
   sagrada comunión, manifiestan en la asamblea de modo admirable el
   misterio de unidad del Pueblo de Dios, aptamente significado y
   maravillosamente producido por este sacramento (ver LG, 11). La
   Eucaristía es alimento esencial de la vida y sostiene el compromiso
   cristiano.

259.Es también en el encuentro eucarístico donde se experimenta la verdad
   de que “ya no hay judío ni griego, ni esclavo ni libre; ni hombre ni
   mujer; ya que todos ustedes son uno en Cristo Jesús” (Gal 3, 28), y el
   Señor les inspira “el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo
   y desamparado”, ayudándoles a mostrarse “disponibles ante quien se
   siente explotado y deprimido” (Plegaria Eucarística Vb). Por
   consiguiente, la Parroquia, como toda la Iglesia, es comunidad
   eucarística y liberadora, llamada a la solidaridad con los más
   necesitados.

    EUCARISTÍA,      SIGNO DE UNIDAD Y VÍNCULO DE COMUNIÓN

260.Compartiendo “la fracción del pan” (Hechos 2, 42) celebramos la vida
   y hacemos visible nuestra comunión consolidando los vínculos de
   unidad entre los laicos y los pastores de la Iglesia, entre el obispo y sus
   presbíteros y diáconos, entre todos los Obispos y el Papa, “para que la
   Iglesia sea en medio de nuestro mundo, dividido por las guerras y

                                   - 147 -
discordias, instrumento de unidad, de concordia y de paz” (Plegaria
   Eucarística Vd).

261.Es de todos conocido el principio teológico: “La Iglesia hace la
   Eucaristía y la Eucaristía hace a la Iglesia”. La Parroquia encuentra en
   la celebración eucarística un momento privilegiado de encuentro con el
   Señor Resucitado que la congrega en torno al altar, y de crecimiento en
   la identificación con Él, experimenta de manera intensa el hecho de ser
   una verdadera comunidad cristiana, superando toda división o
   separación.


                        Exigencias pastorales
262.La Eucaristía ha de celebrarse evitando la rutina y participando con
   respeto, en el seno de la comunidad, procurando que las celebraciones
   sean participativas y dinámicas, que el pueblo celebre verdaderamente
   su fe en el día del Señor y lleve a todos a un compromiso más solidario.
   Se ha de rechazar por completo cualquier peligro de comercialización
   de la Eucaristía, evitando misas privadas o por motivos meramente
   sociales. Es preciso realizar una buena catequesis litúrgica para que el
   pueblo comprenda mejor lo que significa la Eucaristía y cada una de las
   partes de la celebración.

263.Es muy importante que la comunidad cristiana y el sacerdote, que la
   preside en nombre de Cristo, celebren la vida y los acontecimientos de
   solidaridad más importantes, las homilías sean preparadas con
   profundidad, objetividad, hermenéutica y pedagogía; que el que preside
   la celebración tenga experiencia de oración para hacerla gustar y vivir
   mejor, que procure salir al encuentro de la gente en las capillas, en los
   barrios y diversos centros pastorales de la Parroquia.

264.Mediante el ministerio de acogida y de ambientación, hágase vida el
   sentido de comunidad cristiana. Es indispensable formar el equipo de
   Liturgia para que sirva a la comunidad con espíritu de alegría, que sea el
   responsable de promover una mayor participación, haciendo buen uso
   de símbolos, música, silencio, expresiones y signos propios de nuestras

                                   - 148 -
culturas, etc.

265.Se requieren centros y programas de formación en el ámbito del sector
   o zona pastorales para el equipo de liturgia y demás colaboradores,
   monitores, monaguillos, lectores, músicos y animadores, dando
   responsabilidades y potenciando los servicios y ministerios en las
   celebraciones. En esta tarea tiene un papel importante la Comisión de
   Liturgia.

266.Las parroquias esperan que el Seminario Arquidiocesano sea una
   escuela litúrgica, para preparar bien a los futuros sacerdotes y para
   enriquecer las celebraciones de las parroquias donde los seminaristas
   hacen pastoral.


   LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA, COMPROMISO DE SOLIDARIDAD
267.La celebración de la Eucaristía ha de llevar a descubrir nuevas
   exigencias en el compartir. Es necesario descubrir en la Eucaristía la
   fuerza de solidaridad que el Señor le dio cuando repartió los panes y
   cuando se entregó a sí mismo por la salvación de todos. La Eucaristía es
   la fiesta del compartir y del dar testimonio en la vida diaria de lo que se
   celebra y se cree.

268.La dimensión profética de la Palabra se manifiesta de manera
   privilegiada en el anuncio del Proyecto de Dios y la denuncia de todas
   las injusticias que se le oponen. Para esto es indispensable compartir el
   caminar del pueblo, en sus acontecimientos y en su vida, y
   específicamente en el mundo de los marginados y excluidos, como lo
   hizo Jesucristo.

269.Es indispensable diagnosticar la realidad, iluminarla con la Palabra de
   Dios y la doctrina social de la Iglesia, y discernir acciones destinadas a
   lograr el cambio, buscando soluciones a nuestro alcance.

270.Las parroquias al celebrar la Eucaristía, sacramento de la fraternidad,
   han de poner en primer plano la Promoción Humana y la dignidad de la

                                   - 149 -
persona, luchando por estructuras más justas en la sociedad. Ha de
   procurarse que cada Parroquia tenga bien organizados equipos de
   solidaridad, que fomenten la acción pastoral como prolongación y
   expresión de la comunión eucarística, con la asesoría de las
   instituciones diocesanas de promoción humana, superando el
   asistencialismo, para lograr una verdadera promoción de las personas.

271.Las parroquias, por tanto, necesitan generar recursos destinados a la
   ayuda solidaria, de manera especial dentro de la misma familia
   parroquial, dando prioridad a sectores empobrecidos: enfermos,
   ancianos, viudas, huérfanos, discapacitados y otros.

272.Para ello se debe concientizar respecto a la corresponsabilidad de todos
   los bautizados en esta tarea de solidaridad.




                                  - 150 -
LA PARROQUIA, SIGNO E
    INSTRUMENTO DE COMUNIÓN Y
           PARTICIPACIÓN

                    “Ante un mundo roto y deseoso
                   de unidad es necesario proclamar
               con gozo y fe firme que Dios es comunión,
                      Padre, Hijo y Espíritu Santo,
                         unidad en la distinción,
                   el cual llama a todos los hombres
          a que participen de la misma comunión trinitaria...
                Es necesario proclamar que la Iglesia es
        signo e instrumento de la comunión querida por Dios,
                          iniciada en el tiempo
          y dirigida a su perfección en la plenitud del Reino”
                        (Ecclesia in America, 33)



EXIGENCIAS DE LA PARROQUIA COMO COMUNIDAD DE COMUNIDADES
273.El documento de Medellín dice: “La Parroquia ha de descentralizar su
   pastoral en cuanto a sitios, funciones y personas” (15,13). A la luz de
   este texto se descubre que las parroquias de Santa Cruz deben
   descentralizar aún más sus actividades pastorales para atender grandes
   extensiones territoriales (sobre todo en el ámbito rural y en la periferia
   urbana, en constante crecimiento) y otras donde la formación de las
   comunidades eclesiales de base es aún insuficiente o están casi en el
   abandono. Lo mismo se puede decir de ambientes sociales y culturales
   con una débil presencia pastoral (en el ámbito de los centros urbanos).

                                   - 151 -
Muchas de las funciones que desempeña la Parroquia deben delegarse
   para que todos los cristianos sean verdaderamente corresponsables.

274.Para que la Parroquia sea verdadera “comunidad de comunidades” la
   descentralización debe complementarse con la articulación, y así poder
   asegurar la promoción, animación y acompañamiento de las
   Comunidades Eclesiales de Base, movimientos y asociaciones.

275.De la misma manera, debe asegurar la comunión y las relaciones
   fraternas entre las diversas capillas y comunidades, dando un lugar
   preponderante a la realización de asambleas comunitarias, parroquiales
   y sectoriales, mejorando la organización, coordinación y comunicación
   en la Parroquia.


    SUJETOS DE COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN EN LA PARROQUIA
276.En la mayoría de las parroquias se ha iniciado una nueva etapa de
   participación y corresponsabilidad, donde los laicos, en comunión con
   sus pastores, son protagonistas del caminar eclesial, especialmente a
   través del Consejo Parroquial de Pastoral.

277.En varias parroquias se han conformado centros pastorales en los
   barrios donde se trabaja y se atiende pastoralmente en forma
   descentralizada y se han integrado consejos comunitarios en
   coordinación con el Consejo Parroquial de Pastoral (articulación).


                       Asamblea Parroquial

278.La Asamblea Parroquial es una expresión importante y espacio de la
   vida de la Parroquia, y signo de comunión corresponsable dentro de la
   comunidad. En la vida de la Iglesia primitiva las asambleas de la
   comunidad tenían una importancia capital. Era una forma de
   participación en las decisiones de la comunidad; en ellas se elegían los
   ministros de la comunidad y se decidían asuntos importantes y de
   trascendencia para la vida cristiana, como el asunto de la inculturación

                                  - 152 -
del Evangelio, en ambiente de oración y apertura al Espíritu de Dios
   (ver Hch 1, 12-26; 6, 1-7; 15, 6-35). De la misma manera la Asamblea
   Parroquial de Pastoral tiene capacidad de decisión en campos de su
   competencia: elige al Consejo Parroquial, a los representantes de la
   Parroquia ante el Sector Pastoral y otras instancias y planifica la
   pastoral de la Parroquia.


                 Consejo Parroquial de Pastoral

279.El Consejo Parroquial de Pastoral es necesario para la vida de la
   comunidad Parroquial que dinamiza, anima y guía el trabajo de la
   misma, es responsable de integrar a todos sus miembros, y así llegar a
   ser un solo cuerpo que es la Iglesia, cuya cabeza es Cristo (ver Col
   1,15ss).

280.El Consejo Parroquial de Pastoral es un organismo consultivo en
   comunión con el Párroco, que lo preside. A este Consejo le compete
   planificar y coordinar la acción pastoral de la comunidad, velando para
   que se lleve a cabo y evaluándola periódicamente (ver CIC 536).

281.El Consejo Parroquial de Pastoral es el eje alrededor del cual gira la
   vida de la Parroquia, ya que todo el quehacer relacionado con la
   Pastoral Parroquial debe ser estudiado y aprobado por el Consejo.

282.Los aspectos más importantes a tener en cuenta respecto a un mejor
   funcionamiento de los Consejos Parroquiales de Pastoral de nuestra
   Arquidiócesis, son los siguientes:

       A Convocar la Asamblea Parroquial.
       C Que el Consejo Parroquial de Pastoral en cada Parroquia, cuente
         con Estatutos generales aprobados en base a los lineamientos
         arquidiocesanos.
       a El Consejo debe tener una representación de todas las zonas
         geográficas y comunidades de la Parroquia y de los diversos
         ministerios o pastorales.
       m Debe reunirse una vez mensualmente (en las parroquias rurales

                                 - 153 -
puede ser menos frecuente, por las distancias).
       p En parroquias con varios grupos juveniles y otros grupos
         pastorales es conveniente que tengan su Equipo de Pastoral
         Específica (juvenil, infantil o de adolescentes, social,
         catequética, etc.) y cuenten con un representante en el Consejo
         Parroquial de Pastoral.
       P Se debe buscar el consenso mediante el discernimiento a partir
         de la oración, el diálogo y el conocimiento de la realidad.
       d Los laicos que participan en dichos consejos deben ser cristianos
         comprometidos.
       c Se deberá dar formación pastoral a los miembros del Consejo.


                      Consejos Comunitarios

283.Lo mismo que se ha dicho antes para el Consejo Parroquial es
   necesario afirmarlo respecto a los consejos comunitarios de los barrios y
   capillas, instancia indispensable para el fortalecimiento de la vida
   cristiana en dichas comunidades.


         Consejo Parroquial de Asuntos Económicos

284.La Parroquia, comunidad de comunidades, da testimonio de compartir,
   de servicio y de justa utilización de los medios, a través de una
   administración económica responsable, transparente y conforme a los
   reglamentos arquidiocesanos. A este fin responde la conformación del
   Consejo de Asuntos Económicos. Será responsabilidad de este Consejo
   elaborar presupuestos, buscar ingresos y elaborar y presentar informes
   de ingresos y egresos mensualmente a toda la comunidad (CIC 537), sus
   presupuestos y rendiciones de cuentas pueden ser sometidos a auditorías
   internas y externas por parte del Consejo Arquidiocesano de asuntos
   económicos.

285.En algunas parroquias aún no se cuenta con un Consejo Parroquial de
   Asuntos Económicos, en otras no está totalmente organizado y en su

                                  - 154 -
lugar hay encargados de llevar las finanzas con ayuda o supervisión de
   su Párroco.

286.Es necesario promover pastoralmente el concepto bíblico del diezmo,
   concientizando a los bautizados sobre las obligaciones que tienen con su
   Iglesia de contribuir a la evangelización, el culto sagrado y la pastoral
   de solidaridad, la formación permanente de sus sacerdotes y el
   sostenimiento de los seminaristas.

287.Igualmente es necesario informar a los feligreses para que conozcan las
   necesidades de la Parroquia con relación a su funcionamiento (una justa
   retribución a los sacerdotes, la realización de cursos de formación y
   otras acciones pastorales) y a las obras asistenciales que ejecuta e
   informarles sobre los gastos y destino de su dinero o contribuciones.

288.La Iglesia de Santa Cruz desea realizar una intensa campaña para
   suscitar en los feligreses el compromiso de contribuir adecuadamente a
   su Iglesia Local, mediante la puesta en marcha de CALISA
   (Contribución a la Iglesia de Santa Cruz) para que den un aporte
   sistemático de por lo menos el 1% de sus ingresos, en favor de su
   Iglesia.

       Equipos parroquiales de Pastorales Específicas

289.En algunas parroquias existen equipos que van animando y
   acompañando la promoción de algún campo específico de la pastoral:
   catequesis, liturgia, solidaridad, pastoral juvenil, pastoral familiar, etc.

290.A los equipos parroquiales les corresponde asumir la realidad, hacer
   investigación y análisis de ella y buscar creativamente respuestas
   concretas a los problemas encontrados. Deben tomar en cuenta las
   líneas y opciones pastorales diocesanas, sectoriales y parroquiales y,
   desde ellas, elaborar su propio plan. En su trabajo específico deben
   asumir el método del ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar.


      Movimientos Apostólicos y Asociaciones de fieles

                                    - 155 -
291.Los Movimientos Apostólicos y las Asociaciones de fieles laicos han
   surgido por la moción del Espíritu Santo, que en determinados
   momentos y lugares suscita carismas especiales en la comunidad para
   reforzar la vida cristiana, sobre todo en función de su misión
   evangelizadora. Se puede aplicar a ellos el texto de la primera carta a los
   Corintios 12, 4ss: “Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el
   mismo; hay diversidad de servicios, pero el Señor es el mismo; hay
   diversidad de obras, pero es el mismo Dios quien obra todo en todos”.
   Estos carismas y servicios son regalos del Espíritu para el bien y
   crecimiento de toda la comunidad. Este es el criterio fundamental de
   discernimiento acerca de ellos.

292.Los movimientos apostólicos reconocidos y que tienen presencia en las
   parroquias de la Arquidiócesis son:
       p   Cursillos de Cristiandad,
       C Encuentro Matrimonial,
       E Fraternidad Cristiana de Enfermos e Impedidos,
       F Jornadas de Vida Cristiana,
       J   Legión de María,
       L Mink´as,
       M Movimiento de Renovación Cristiana o “Carismático” (La
         Mansión),
       M Movimiento Familiar Cristiano,
       M Movimiento Obrero Cristiano,
       M Juventud Obrera Cristiana,
       J   Neocatecumenado
       N Movimiento Schönsttat.


293.Su aporte a las parroquias debe ser múltiple y variado:
       S Colaborar generosamente desde su especificidad en la pastoral
         de la Parroquia.

                                   - 156 -
Dar a sus miembros una experiencia de iniciación en la vida
           cristiana según su propio carisma.
       c   Ayudar en la espiritualidad y la formación de los fieles.
       A Proporcionar a sus integrantes una experiencia más profunda de
         oración.
       o   Promover el compromiso evangelizador de los laicos en la
           Iglesia, en comunión con los pastores.

294.Los Movimientos y Asociaciones que por su naturaleza no abarcan
   solamente a una Parroquia, deben tomar en cuenta las líneas y opciones
   pastorales trazadas por la Arquidiócesis y plasmadas en los planes
   pastorales de las Parroquias.


                     El desafío del ecumenismo

295.En la mayoría de las parroquias no se ha avanzado significativamente
   en la dimensión ecuménica. Falta el necesario diálogo y la relación
   fraterna con otras Iglesias y grupos religiosos.

296.Es necesario distinguir entre Iglesias evangélicas que tienen una larga
   trayectoria y otros grupos de reciente aparición, algunos de los cuales ni
   siquiera son cristianos y, por lo tanto, es casi imposible el diálogo
   ecuménico. Es muy difícil entablar diálogo con grupos sectarios
   proselitistas y a menudo agresivos contra la Iglesia católica.

297.En cuanto a las Iglesias históricas y otros grupos religiosos no
   proselitistas que están presentes en nuestras parroquias, se deben tomar
   iniciativas ecuménicas, tales como encuentros comunes de oración en
   ocasiones especiales, realizar acciones conjuntas de compromiso social
   y otras iniciativas encaminadas a expresar concretamente nuestro
   servicio al Reino de Dios. Además es preciso dar a conocer a la
   comunidad católica los esfuerzos y el proceso ecuménico, preparándola
   para que sea abierta al diálogo con otras Iglesias.



                                   - 157 -
INSTRUMENTOS DE DESCENTRALIZACIÓN Y ARTICULACIÓN
                              PARROQUIAL



                   Líneas y opciones pastorales

298.Las líneas pastorales son orientaciones y decisiones de la Iglesia de
   Santa Cruz que ha ido tomando a lo largo de un proceso, marcado
   especialmente por las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de
   Pastoral. Marcan criterios para que las parroquias caminen en sintonía
   con el proyecto común de pastoral.

299.La creación de Comunidades Eclesiales de Base (CEB´s). La
   cantidad y calidad de las CEB´s en las parroquias es diversa. En la
   mayoría de ellas se está trabajando para fomentar pequeñas
   comunidades y se intenta descentralizar al máximo los servicios
   parroquiales. El proceso sinodal ha favorecido la creación de CEB´s y la
   maduración de grupos de oración y otros que ahora se identifican como
   CEB´s. El método de la Catequesis Familiar, que prepara la formación
   de CEB´s, está cada vez más extendido en las Parroquias de la
   Arquidiócesis.

300.Hay parroquias que todavía no tienen CEB´s, especialmente las que
   están ubicadas en el centro de la ciudad metropolitana, en ambientes
   económicamente más altos, y en algunas parroquias de reciente
   creación. En el campo las CEB´s no están bien constituidas como tales;
   son mayormente comunidades naturales que se organizan y a veces
   también usan la metodología del ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar.

301.Centros pastorales. En la mayoría de las parroquias se han erigido y se
   están implementando capillas en barrios alejados, para que todos los
   fieles puedan participar en las celebraciones y se forme una comunidad
   cristiana en cada barrio. Conviene prever las estructuras para futuras
   parroquias que incluyan vivienda sacerdotal.




                                  - 158 -
302.Dado el continuo aumento de población, los vecinos se esfuerzan por
   construir capillas y pahuichis. Incluso la Celebración de la Palabra se
   realiza en ocasiones en las casas, plazas, calles y lotes baldíos.

303.Los templos y capillas deberían ser: espaciosos, acogedores, adaptados
   al clima; siempre abiertos a los fieles, con arquitectura sencilla que
   refleje más el sentido comunitario de la asamblea eucarística,
   construidos en consulta con la gente de la comunidad y acordes con el
   estilo de vida de las familias y su cultura.

304.En algunos casos no se valora la presencia de los laicos y laicas como
   animadores de una capilla o centro pastoral. Esto revela una pastoral
   excesivamente centrada en los clérigos.

305.Estructuras de diálogo y comunión. En las parroquias se están
   haciendo esfuerzos para crear espacios privilegiados de diálogo y
   comunión en los que los fieles viven la corresponsabilidad y
   participación y manifiestan sus opiniones. Esto se concreta sobre todo
   en la conformación de los Consejos Pastorales en cada capilla y centro
   pastoral. En algunas parroquias hay equipos de pastoral juvenil y otras
   pastorales específicas. Otras comunidades parroquiales elaboran
   boletines mensual, quincenal o semanalmente para mantener informada
   a su feligresía.

306.La formación y participación de laicos. Los ámbitos en los que se
   realiza la vocación de los fieles laicos son la realidad temporal y la
   comunidad eclesial.

307.En cuanto miembros del Pueblo de Dios, son llamados a ser testigos del
   Reino en el mundo de las realidades temporales. “La presencia y la
   misión en el mundo se realiza, de modo especial, en la diversidad de
   carismas y ministerios que posee el laicado… En un continente en el
   que aparecen la emulación y la propensión a agredir, la inmoderación
   en el consumo y la corrupción, los laicos están llamados a encarnar
   valores profundamente evangélicos como la misericordia, el perdón, la
   honradez, la transparencia de corazón y la paciencia en las
   condiciones difíciles…” (Ecclesia in America, 44). Hay que reconocer
   que en este aspecto todavía falta aportar mucho más en la formación en
                                 - 159 -
la fe y liderazgo social que las parroquias deben proporcionar a los
   fieles laicos.

308.En cuanto mensajeros de la Palabra de Dios, los laicos son llamados a
   contribuir activamente en la vida de la comunidad. Es motivo de gozo la
   gran cantidad de laicos y laicas que dan su tiempo con generosidad para
   servir desinteresadamente a su comunidad, muchas veces sacando
   tiempo a su descanso o a sus múltiples tareas.

309.Sin embargo, en contrapartida, se experimenta una falta de atención a la
   formación de los laicos de una manera seria y sistemática. Existe una
   proliferación de cursos en el ámbito parroquial o arquidiocesano, pero
   hace falta consolidar un buen programa bíblico, teológico y moral, sin
   descuidar el desarrollo integral de la persona.

310.Sería deseable formar un equipo responsable de la formación teológica
   de los laicos para unificar esfuerzos y constituir varios centros de
   formación por sector o zona, para orientar, enseñar y profundizar los
   conocimientos sobre la Biblia y la fe de tal manera que sean capaces de
   evangelizar en la vida diaria.

311.Pastoral de Conjunto. “Corresponde al Obispo, con la cooperación
   de los sacerdotes, los diáconos, los consagrados y los laicos … realizar
   un plan de acción pastoral de conjunto, que sea orgánico y
   participativo, que llegue a todos los miembros de la Iglesia y suscite su
   conciencia misionera.” (Ecclesia in America, 36)

312.Es responsabilidad de las parroquias organizarse con su Sector o Zona
   Pastoral, coordinando y acogiendo sus directivas y orientaciones,
   asegurando una comunicación fluida entre todas las parroquias que
   conforman el sector o zona. Las parroquias deben poner en práctica la
   Pastoral de Conjunto y propiciar encuentros periódicos de planificación
   y evaluación, para responder a las necesidades pastorales y materiales
   en un espíritu de colaboración.

313.La coordinación entre las parroquias del Sector o Zona mejorará en la
   medida que: a) todos los agentes pastorales se conviertan al trabajo
   pastoral en común; b) se planifique una Pastoral de Conjunto en el

                                  - 160 -
Sector o Zona, analizando las prioridades Pastorales; c) las parroquias
   apoyen las actividades que se realizan en el Sector; d) tengan los
   mismos criterios pastorales y e) se apoyen solidariamente con material
   de evangelización, con personal bien calificado y con recursos
   económicos.

314.Es necesario apoyar y promover el buen funcionamiento de los
   Consejos de Pastoral en los Sectores y Zonas.


                    Plan de Pastoral Parroquial

315.La planificación del trabajo pastoral es un instrumento indispensable en
   la vida de la Iglesia para caminar en una pastoral de conjunto (DP,
   1307). La eficacia del trabajo pastoral en la Parroquia depende, en gran
   parte, de que tenga su propio plan de pastoral en el que de una forma
   organizada se responda a las necesidades, angustias y esperanzas del
   pueblo.

316.En algunas parroquias ya se lleva adelante un Plan Pastoral elaborado
   para una gestión determinada de años que se revisa anualmente para su
   evaluación y actualización. Se realiza previamente un diagnóstico
   mediante una Asamblea Parroquial invitando a todos los agentes
   pastorales de la Parroquia.

317.Elaborar planes pastorales es una manera de asegurar el caminar de la
   Parroquia por un cierto número de años. El plan pastoral debe ser bien
   documentado y suficientemente detallado y concorde con las líneas y
   opciones pastorales Arquidiocesanas y, cuando lo haya, con el plan
   pastoral Arquidiocesano. Esto contribuirá a que los nuevos párrocos
   respeten los planes pastorales que ya están en marcha.


              Plan Pastoral de cada centro pastoral

318.Dentro del área de influencia de cada Capilla o centro pastoral, el
   Consejo comunitario realiza una planificación pastoral anual,

                                  - 161 -
coordinando la liturgia, los programas de catequesis, la solidaridad, los
   tiempos fuertes, y campañas especiales de evangelización. Es siempre
   necesaria la coordinación con los planes pastorales de la Parroquia,
   emanados de la Asamblea Parroquial, y que determinan las opciones
   para cada año.


                       La comunidad educativa

319.El papel del colegio en la Evangelización. La comunidad educativa
   dentro de la Parroquia es un medio importante de evangelización para
   desarrollar los valores cristianos e integrar la fe y la vida. Los centros de
   enseñanza y formación católicos tienen la gran responsabilidad de
   formar a los niños y jóvenes, juntamente con los padres de familia, en
   los valores humanos y evangélicos.

320.Hay que fomentar la experiencia de la evangelización y promoción
   humana en los alumnos desde temprana edad, formando grupos
   pastorales prejuveniles y juveniles, para que puedan vivir su fe en
   comunidad de vida.

321.La relación que ha de existir entre la Parroquia y los diferentes centros
   de enseñanza y formación debe ser de cooperación, de apoyo y de
   búsqueda de caminos comunes y formas nuevas para lograr dar a los
   niños y jóvenes una formación integral. Debe haber una estrecha
   comunicación e integración entre el colegio y la Parroquia para que
   puedan realizar una eficaz Pastoral de conjunto.

322.Si la Parroquia es comunidad de comunidades, ciertamente que en ella
   debe encontrar un espacio la comunidad educativa. Se ha de fomentar
   un mayor acercamiento mediante encuentros y convivencias
   parroquiales con los colegios y otros centros de enseñanza y formación,
   fortaleciendo la pastoral educativa, en la vida de la Parroquia e
   invitando y motivando a estudiantes y educadores a participar en la
   Parroquia donde viven.


                                    - 162 -
323.Es loable la labor que desempeñan la Normal Católica y la Universidad
   Católica en la formación de los educadores en la fe. Sin embargo, la
   Parroquia debe invitar a los profesores de religión a trabajar en equipo y
   apoyarles para continuar su formación. Los maestros de religión
   deberían ser también catequistas parroquiales que formen y enseñen el
   camino del Señor.

324.Para mejorar la educación religiosa que se da en los centros de
   enseñanza y formación se presenta como una alternativa el sistema del
   CEICA (Centro de Educación Integral Católica) para las clases de
   religión, procurando que haya por lo menos un centro en cada Sector
   Pastoral de la ciudad de Santa Cruz.




                                   - 163 -
ESPIRITUALIDAD DE LA PARROQUIA

          Por otra parte, la espiritualidad no se contrapone
           a la dimensión social del compromiso cristiano.
     Al contrario, el creyente, a través de un camino de oración,
       se hace más consciente de las exigencias del Evangelio
               y de sus obligaciones con sus hermanos,
                   alcanzando la fuerza de la gracia
             indispensable para perseverar en el bien…”
                       (Ecclesia in America, 29)



   LA PARROQUIA, PUEBLO DE DIOS PRESENTE EN LA SOCIEDAD
325.La Iglesia debe continuar la misión de Jesús: anunciar y hacer presente
   el Reino de Dios (EN 11). Esa es su misión primordial. Para realizarlo
   con fidelidad, es necesario que vaya a la fuente de este anuncio y de esta
   realización del Reino: esa fuente es Jesús de Nazareth. Es preciso que
   conozca y asuma el estilo de Jesús al anunciar el Reino y la forma como
   lo hizo presente.

326.Conviene recordar que el Reino de Dios abarca toda la vida en el
   aspecto personal (Mc 1,15), comunitario (Mt 22,2-14; 28,19), social
   (Mc 6,35-44) y escatológico (Mt 25, 1-13; Ap 21,14). Todo el mundo y
   la persona tienen la responsabilidad de ser anticipo y primicia del Reino
   en esta historia.

327.Jesús, para cumplir esta misión, fue ungido por el Espíritu Santo; Él
   pudo decir en la sinagoga de Nazareth: “El Espíritu del Señor está
   sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la Buena Noticia a los
   pobres, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos, a dar
   vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a proclamar un año de
                                   - 164 -
gracia del Señor” (Lc 4,18-19).

328.Sin el Espíritu Santo los discípulos no podrán continuar la misión que
   les confiará Jesús, por eso promete dárselo (Jn 14,15-17. 25-26; 15,
   26-27; 16, 4-15), y se los comunica después de su Resurrección (Jn 20,
   21-23; Hch 2, 1-4).

329.Para poder vivir el estilo de vida propio de los seguidores de Jesús en el
   servicio al Reino de Dios, es necesario alimentar la espiritualidad,
   bebiendo de sus fuentes:

       b   la celebración de la Eucaristía,

       l   la escucha atenta y la reflexión comprometida de la Palabra de
           Dios, especialmente a través de la lectura orante de la Biblia
           (Lectio Divina),

       (   la oración personal y comunitaria,

       l   la contemplación de la presencia y acción de Dios en la vida
           comunitaria, manifestada de manera especial en el testimonio de
           tantos santos, santas y mártires a lo largo de la historia de la
           Iglesia universal y de nuestras iglesias latinoamericanas,

       I   el compromiso de solidaridad con los pobres, preferidos del
           Señor y sacramento de su presencia.

330.El Papa Juan Pablo II nos dice: “… La conversión conduce a la
   comunión fraterna, porque ayuda a comprender que Cristo es la cabeza
   de la Iglesia, su Cuerpo místico; mueve a la solidaridad, porque nos
   hace conscientes de que lo que hacemos a los demás, especialmente a
   los más necesitados, se lo hacemos a Cristo. La conversión favorece,
   por tanto, una vida nueva, en la que no haya separación entre la fe y
   las obras en la respuesta cotidiana a la universal llamada a la santidad
   …” (Ecclesia in America, 26).


                                   - 165 -
331.Para que la Parroquia inicie a todos los fieles en una experiencia
   permanente de oración y de encuentro con Dios se requiere difundir
   mucho más la Palabra de Dios y tratar de descubrir la Celebración
   Eucarística como el centro de la vida parroquial. Es necesario introducir
   momentos orantes en todos los grupos, insistiendo mucho en la oración
   personal, familiar y comunitaria, realizando prácticas de oración, retiros,
   convivencias o vigilias, para ir adquiriendo experiencias de encuentro
   personal y comunitario con Dios.

332.Al promover estas experiencias de oración hay que tomar en cuenta la
   riqueza que existe en los carismas de las comunidades de vida
   consagrada presentes en la pastoral de nuestras parroquias.


   COMUNIDAD QUE ACOGE Y PROCLAMA LA PALABRA DE DIOS
333.La Parroquia es la comunidad de los seguidores de Jesús (Hch 4,
   32-35), congregada por el amor del Padre (1Pe 2, 9-10), animada por el
   Espíritu Santo (Hch 2, 1-4), llamada y enviada para dar testimonio de su
   fe en medio del mundo, enriquecida con la Vida de Dios. Todas las
   dimensiones de la vida parroquial son consecuencia de estas referencias
   a la Santísima Trinidad y en ella encuentran su sentido más profundo.

334.La Palabra de Dios es la fuente de orientación vital que la Iglesia
   necesita para formarse a sí misma en el seguimiento de Jesús y para
   ofrecer esta riqueza al mundo al cual sirve. Las parroquias al escuchar,
   meditar y proclamar la Palabra cumplen con lo que es su mística y su
   misión ineludible: ser portadoras de Jesucristo, Palabra de Vida.

335.Las parroquias tienen el reto de vivir como comunidad evangelizadora
   y misionera. Lo están logrando a través de: Catequesis, CEB´s, Grupos
   juveniles y de reflexión bíblica, etc., nuevos espacios de encuentro,
   reflexión y compromiso a partir de la Palabra, y animando a las demás
   personas a integrarse y compartir en comunidad. Es significativo el
   servicio que dan, sobre todo en las parroquias rurales, algunos
   animadores laicos realizando la celebración dominical en ausencia del
   presbítero. Este servicio evangelizador acrecienta la vida de fe de las

                                   - 166 -
comunidades del campo.

336.Para lograr esta tarea evangelizadora y misionera las parroquias
   necesitan que todos sus agentes pastorales se actualicen en los
   contenidos y metodología de la catequesis, mediante cursillos de
   evangelización, poniendo énfasis en la formación bíblica. También
   deben buscar la participación de toda la comunidad para poder
   comunicar la Palabra de Dios a las familias más alejadas y a los
   diferentes barrios.

337.Las parroquias necesitan ser creativas también respecto a la promoción
   de los ministerios laicales que dinamiza su ser comunidad al servicio del
   anuncio del Evangelio.

338.Para que la Parroquia haga presente el Evangelio de Jesús en las
   situaciones cotidianas de la vida: familia, trabajo, barrio, cultura,
   política y sociedad debe tomar conciencia de su misión evangelizadora
   con creatividad, asumiendo el compromiso de vivir la fe en medio de las
   realidades temporales y siendo más testimonial. Es urgente incursionar
   y utilizar los Medios de Comunicación Social en función de la
   evangelización.

339.El testimonio y el servicio entregado de los equipos de catequistas de
   Primera Comunión y Confirmación y otros agentes pastorales y
   animadores, a través del anuncio de la Palabra, han contribuido
   significativamente en la formación de la comunidades.

340.La memoria viva de los mártires y testigos de la fe, hombres y mujeres
   que derramaron su sangre y entregaron generosamente su vida en
   fidelidad a la Palabra de Dios han dejado profunda huella en el caminar
   comunitario.



           LA PARROQUIA, MAESTRA Y EDUCADORA EN LA FE

      Es urgente formar hombres y mujeres capaces de actuar,
                                  - 167 -
según su propia vocación, en la vida pública,
                  orientándola al bien común. …
                      (Ecclesia in America, 44)


                       La formación cristiana

341.Es un imperativo para las parroquias ofrecer mayor formación
   teológica, no sólo a los agentes de pastoral, sino a toda la comunidad
   cristiana, mediante cursillos, debates, retiros, convivencias, tocando
   temas profundos y conectados con las preocupaciones vitales de la
   gente. Este servicio es cada vez más necesario puesto que los cristianos
   se encuentran constantemente abrumados por mensajes contrarios a los
   valores del evangelio, fruto de una mentalidad secularizada y
   transmitidos en la mayoría de los medios de comunicación social. Esta
   formación debe promover las virtudes humanas, preparando el terreno
   apto para una auténtica espiritualidad cristiana.

342.Es importante promover en la Parroquia el intercambio de experiencias
   entre los diversos grupos mediante visitas recíprocas. Lo mismo puede
   decirse de los intercambios de experiencias entre parroquias a través de
   encuentros o visitas programadas.




                            La catequesis.

           “…la catequesis, …es un proceso de formación
                 en la fe, la esperanza y la caridad
              que informa la mente y toca el corazón,

                                  - 168 -
llevando a la persona a abrazar a Cristo de modo pleno y completo.
               Introduce más plenamente al creyente
             en la experiencia de la vida cristiana…”.
                         (Ecclesia in America, 69)

343.La catequesis, entendida como “un proceso dinámico, gradual y
   permanente de educación en la fe” (DP 984), es una de las maneras más
   excelentes y concretas con que las parroquias expresan su servicio a la
   Palabra de Dios. Para la tarea catequética es esencial entrar en contacto
   con la vida de Jesús, sus actitudes y sus valores. El empeño diligente
   por acercar la fuerza transformadora de la Palabra a la vida del pueblo
   es una de las tareas más inmediatas de las parroquias y, al mismo
   tiempo, fuente constante de alimentación de la mística eclesial.

344.Esta labor catequética no se limita sólo a los niños, sino que busca
   también la formación cristiana de los jóvenes y adultos para que lleguen
   a ser testigos de la fe que profesan. La catequesis debe partir de la vida
   y desembocar en la vida, por ello es necesario que los contenidos estén
   ligados a la existencia humana y acrecienten el enlace entre fe y vida.

345.A pesar de algunas resistencias, la catequesis presacramental pretende
   realizar en las comunidades cristianas un proceso de formación en la fe
   y va ganando terreno en la gran mayoría de las parroquias. Es necesario
   que sea presentada de manera atractiva y cercana, invirtiendo en ella las
   mejores energías y recursos humanos, para proporcionar a las personas
   una experiencia de vida comunitaria en la preparación y la celebración
   de los sacramentos. Hay que mejorar la metodología, ofrecer horarios y
   lugares oportunos y cursillos descentralizados para los diversos
   sacramentos.

346.Para mejor celebrar y vivir los sacramentos urge un acuerdo a nivel
   arquidiocesano respecto a los contenidos, la duración de la preparación
   y la metodología, buscando que sea vivencial, comunitaria y que
   introduzca en la experiencia de fe. Esta catequesis debe adecuarse a las
   diferentes realidades que viven las parroquias de la ciudad y las del
   campo.

                                   - 169 -
347.Es del todo necesario presentar el Sacramento del Bautismo en toda su
   riqueza teológico-eclesial y su sentido liberador. Es el primer paso de la
   Iniciación Cristiana y la admisión como miembro de la comunidad
   eclesial.

348.La preparación para la Primera Comunión se realiza a través de la
   Catequesis Familiar, en la cual hay que seguir insistiendo, mejorándola
   conforme a nuestras características culturales. Es necesario revisar y
   buscar un material, un programa o contenido coherente, sencillo,
   profundo, animado, que guste e interese a las personas que se preparan,
   involucrando más a las familias para que los sacramentos sean asumidos
   en comunidad. Para este fin se ve conveniente estudiar la manera de
   prolongar la preparación.

349.La preparación al sacramento de la Confirmación puede mejorar en
   cuanto a contenidos, metodología, un tiempo de preparación y
   seguimiento posterior. “La catequesis de la Confirmación se esforzará
   por suscitar el sentido de la pertenencia a la Iglesia de Jesucristo, tanto
   a la Iglesia universal como a la comunidad parroquial” (Catecismo de
   la Iglesia Católica, 1309). Es preciso que se brinden espacios dinámicos
   en las parroquias, para continuar la experiencia de inserción en la vida
   parroquial después de la catequesis de Confirmación, mediante una
   Pastoral Juvenil atrayente para los jóvenes de hoy. Es también
   conveniente concientizar a los jóvenes acerca de las diversas vocaciones
   y estados de vida.

350.En función de mejorar la preparación para el sacramento del
   Matrimonio se ve oportuno y necesario un curso de tres meses por lo
   menos, de manera que la pareja vea con claridad las exigencias y
   características del matrimonio: el amor mutuo, la indisolubilidad del
   sacramento en fidelidad y la índole sagrada de este compromiso.

351.En cuanto a las parejas en situaciones irregulares, especialmente a los
   divorciados y vueltos a casar civilmente, las parroquias están llamadas a
   ser acogedoras y misericordiosas, buscando caminos y formas para
   lograr una pastoral orientada a servirlos y hacerles experimentar la


                                   - 170 -
compañía solidaria y fraterna de la comunidad eclesial (ver Familiaris
   Consortio, 81).

352.El empeño constante de la Catequesis Familiar es lograr que los padres
   de familia sean misioneros en su propia familia. En esta tarea de
   evangelización del núcleo familiar se concentran las esperanzas de
   lograr una transformación profunda que cale al interior de la sociedad.
   Es conveniente seguir insistiendo que la Catequesis Familiar sea
   asumida por todas las parroquias.

353.Hay otras experiencias que pretenden ayudar a los padres en su misión:
   varios movimientos apostólicos, la conformación del equipo Parroquial
   de Consejería Familiar y, por supuesto, la pertenencia a un grupo de
   reflexión bíblica, dentro de las Comunidades Eclesiales de Base.

354.En la medida que se solicita a toda la comunidad la participación en el
   proceso de catequesis, crece también el compromiso de mejorar la
   metodología de manera que todos, pero especialmente los niños y los
   jóvenes, le encuentren gusto a esta experiencia de crecimiento en la fe.
   La catequesis debe asumir los programas nacionales y diocesanos para
   adaptarlos localmente, motivando a los catequizandos a un compromiso
   personal y comunitario e incentivando el espíritu misionero.

355.Todas las parroquias de la Arquidiócesis de Santa Cruz necesitan más y
   mejores catequistas. Es indispensable convocarles, formarles y
   prepararles de manera continua, apoyarles en su trabajo, proporcionarles
   el material, darles un mejor y constante seguimiento.

356.Es conveniente hacer conocer más el Instituto de Catequesis de la
   Muyurina, especialmente al servicio de las parroquias de la Zona Norte.

357.Es urgente la catequesis y profundización en el Sacramento de la
   Penitencia en los procesos de preparación a los Sacramentos de la
   Iniciación Cristiana. Hay que proveer de materiales adecuados,
   elaborados por la Comisión de Catequesis y Biblia. Se debe reservar un
   tiempo específico en cada templo parroquial y en las capillas para la
   celebración del Sacramento de la Reconciliación.

                                  - 171 -
358.También es necesario instruir con mayor claridad sobre la naturaleza
   del Sacramento de la Unción de los Enfermos, puesto que se advierte
   todavía la idea de que este sacramento es sólo para los moribundos. Es
   conveniente ofrecer algunas celebraciones comunitarias del Sacramento
   para personas ancianas y enfermas.

359.La comunidad cristiana tiene la responsabilidad de promover el
   catecumenado para los cristianos más alejados de la práctica
   sacramental o que están experimentando un proceso de alejamiento.




                                 - 172 -
LA PARROQUIA AL SERVICIO DEL
         REINO DE DIOS

               “El Espíritu del Señor está sobre mí,
 porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva,
      me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos
                      y la vista a los ciegos,
                para dar la libertad a los oprimidos
            y proclamar un año de gracia del Señor”.
                           (Lc 4, 16-19).


                  PARROQUIA SERVIDORA DEL REINO
360.Jesús de Nazareth, enviado por el Padre e impulsado por el Espíritu
   Santo, inicia su ministerio invitando a un nuevo modo de vida que Él
   mismo realiza. Cura enfermedades (Mc 7,31-36), reparte el pan a la
   multitud hambrienta (Mc 6,35-44), resucita muertos, perdona a los
   pecadores, aconseja cambiar las riquezas por la alegría de sentirse
   hermano de los pobres (Mc 10, 17-22), vive la simplicidad del pobre de
   confiar toda su vida a Dios, como lo hace un niño con su madre,
   convive con la creación, aconseja no preocuparse de los bienes
   materiales (Lc 12, 13-15) y de los primeros puestos (Lc 14, 7-11), invita
   a la alegría porque un pecador eligió el camino del bien que había
   perdido (Lc 15, 11-32), denuncia la opresión de la gente que tiene el
   saber (Lc 11, 46), exige la renuncia de sí mismo para ser su discípulo
   (Mc 8, 34-35) y opta por los excluidos de la sociedad: pecadores,
   leprosos, prostitutas, cobradores de impuestos, pobres. Anuncia que
   Dios ama a los sencillos y prefiere revelarse a ellos (Mt 11, 25-26).

                                  - 173 -
361.El Concilio Vaticano II afirma que la Iglesia “.... recibe la misión de
   anunciar el reino de Cristo y de Dios e instaurarlo en todos los
   pueblos, y constituye en la tierra el germen y principio de ese Reino..”
   (LG 5).

362.La Parroquia, como nivel de Iglesia, está al servicio del Reino de Dios,
   esta es su identidad, y al mismo tiempo la misión que la anima. Toda la
   vida de la Iglesia, sus actividades y estructuras, tienen que estar
   conformadas por la misión recibida de Cristo. “La Iglesia... sólo
   pretende una cosa: el advenimiento del Reino de Dios y la salvación de
   toda la humanidad” (GS 45). Por todo esto, la Parroquia tiene que ser
   fermento, sal y luz en medio de las estructuras y actividades del mundo:
   en el campo de la justicia, la política, la educación, la economía, los
   medios de comunicación y los derechos humanos.

363.La renovación de las parroquias, especialmente urgente en las grandes
   ciudades, encuentra cauce en su concepción como “comunidad de
   comunidades”. Resulta, por tanto, oportuna y conveniente la formación
   de comunidades y grupos eclesiales de tales dimensiones que
   favorezcan verdaderas relaciones humanas (EA 41).

364.Es tarea prioritaria en la Parroquia ayudar por todos los medios a crecer
   a los fieles en su fe y en la valoración de su compromiso bautismal y
   fortalecer su compromiso al servicio del Reino de Dios y de los valores
   evangélicos.

365.A través de la promoción, formación y apertura al ejercicio de los
   ministerios laicales se pueden multiplicar las iniciativas pastorales para
   acrecentar el compromiso del Pueblo de Dios en la construcción del
   Reino: visitas domiciliarias, misiones populares, acciones concretas de
   solidaridad dentro de la comunidad parroquial, presencia comprometida
   y profética en las estructuras de la sociedad, etc.


 LA PARROQUIA ANTE LAS DIVERSAS NECESIDADES PASTORALES
366.Dios sigue manifestando a su Iglesia matices concretos de su

                                   - 174 -
consagración al Reino. El “leer los signos de los tiempos” es una forma
   de comprensión de esta sabiduría de Dios que interpela a su pueblo a
   partir de los acontecimientos. Las parroquias de Santa Cruz en el
   proceso sinodal han querido contemplar cuáles son los grupos de la
   comunidad que necesitan ser atendidos prioritariamente y reclaman su
   servicio evangélico y solidario:
       s Los pobres en general: los desempleados, los que no tienen
           vivienda, los enfermos, los minusválidos, los que viven en los
           barrios periféricos, los alcohólicos y drogadictos, los mendigos.
       b Los migrantes y los distintos grupos étnicos presentes en la
           comunidad.
       c Las familias que están en peligro de desintegración, y las madres
           solteras.
       s Las parejas en situaciones irregulares.
       L Las empleadas del hogar.
       L Los adolescentes y jóvenes desorientados, los que pertenecen a
           pandillas y son arrastrados fácilmente al consumo de drogas, a la
           prostitución y a la violencia.
       p Los niños abandonados, los huérfanos y trabajadores de la calle.
       L Los ancianos, especialmente los que están abandonados.
       L Los habitantes de las comunidades rurales.
       L Los que están en crisis de fe.
       L Los lejanos y los indiferentes.

367.En las parroquias los cristianos necesitan descubrir y analizar,
   interpretando desde la fe, estos aspectos de su realidad. En ello se juega
   su fidelidad a Jesús, que se identifica a sí mismo con los pobres y
   desposeídos: “cada vez que lo hicieron con uno de estos pequeños, a mí
   me lo hicieron” (Mt 25, 31-46).

368.La metodología y la organización pastoral de cada Parroquia debe
   incluir como punto de partida el análisis de la realidad. La celebración
   de la Asamblea Parroquial y la reflexión constante del Consejo
   Parroquial de Pastoral deberán partir de los acontecimientos sociales y

                                   - 175 -
comunitarios que afectan la vida de la gente de la Parroquia y de toda la
   comunidad humana.

369.Es necesario que los agentes pastorales salgan más a la calle como
   portadores del Evangelio y sus valores, de manera que hagan presente a
   la Iglesia “donde el pueblo se juega la vida”, compartiendo con la
   gente, visitando las casas, orientando a las familias y a los jóvenes.

370.Las diversas exigencias pastorales que plantea la realidad de nuestro
   pueblo requieren que las parroquias:
       p Cultiven una actitud contemplativa y comprometida de la
          realidad, desde una verdadera conversión interior, para asumir
          con responsabilidad el servicio solidario a los hermanos.
       c Experimenten el caminar comunitario compartiendo la vida y la
          lucha cotidiana del pueblo por su sobrevivencia.
       l Asuman y promuevan la responsabilidad de dar a conocer y
          hacer respetar los derechos humanos.
       h Convoquen a la comunidad parroquial y fomenten la
          participación de todos.
       p Mejoren su organización, busquen una mejor coordinación y
          planificación entre la Parroquia y las comunidades.
       p Unifiquen criterios pastorales entre sí a partir de una reflexión en
          conjunto.
       c Ejerzan su profetismo en el anuncio del Proyecto de Dios y en su
          empeño por transformar las estructuras de pecado.
       e Evangelicen y promuevan una fuerte conciencia social a partir
          del estudio de la doctrina social de la Iglesia.
371.Para resolver las diferencias y divergencias, a veces profundas, que
   existen en los procesos pastorales de las parroquias es necesario y
   urgente definir y unificar criterios pastorales, hacer un uso más eficiente
   de los recursos para que se realice la ayuda mutua, el servicio de
   solidaridad y fraternidad. Es necesario que el Consejo Arquidiocesano
   de Pastoral sea firme y eficiente a la hora de animar, coordinar,
   potenciar, planificar, corregir y evaluar la acción pastoral de la Iglesia.
372.Ante las diferencias contrastantes en cuanto a la economía de las
   parroquias, es una tarea urgente fomentar una mayor solidaridad y
                                   - 176 -
generosidad entre parroquias de mayores recursos económicos y las que
   tienen menos, especialmente de los barrios marginales y zonas rurales.
   Hay que estudiar posibles mecanismos de colaboración económica entre
   parroquias para que las que cuentan con más recursos ayuden a las más
   pobres.
373.Las diversas situaciones de postración del pueblo demandan a todas las
   parroquias hacerse presentes en medio de los necesitados como Iglesia
   solidaria. El amor preferencial por los pobres y marginados exige que la
   solidaridad se manifieste a través de la aceptación fraterna, la asistencia,
   la promoción y la liberación (ver Ecclesia in America, 58). Estos
   aspectos deben manifestarse con una creatividad solidaria que sea capaz
   de transformar el sufrimiento en esperanza, la amenaza en vida, la
   tristeza en alegría; mediante la defensa de la dignidad humana y la
   práctica de la justicia social. Signos visibles de esta solidaridad son:
   albergues para menores abandonados, hogares de ancianos y centros de
   rehabilitación para drogadictos, atención a los enfermos de SIDA,
   servicios de colocación laboral para los desempleados y otras iniciativas
   que comunican vida y esperanza a quienes más lo necesitan.
374.Para ampliar esta tarea de acción solidaria en la sociedad, inspirada en
   la Caridad de Cristo, es necesario que cada Parroquia promueva la
   formación del equipo de Solidaridad, buscando una amplia participación
   de la comunidad cristiana. En este compromiso de la solidaridad
   conviene incluir a los jóvenes para que sean ya desde ahora cristianos
   comprometidos activamente en la construcción de una sociedad donde
   habiten la justicia y la paz, “la civilización del amor”.
375.Procuren todas las parroquias contar con un centro de acogida que
   favorezca las relaciones humanas de niños, jóvenes y adultos.




        LA PARROQUIA, COMUNIDAD
              MINISTERIAL


                                    - 177 -
“…Muchos laicos en América sienten el legítimo deseo
                 de aportar sus talentos y carismas a
             “la construcción de la comunidad eclesial
             como delegados de la Palabra, catequistas,
             visitadores de enfermos o de encarcelados,
                     animadores de grupos, etc”.
           Los Padres sinodales han manifestado el deseo
        de que la iglesia reconozca algunas de estas tareas
                      como ministerios laicales,
   fundados en los sacramentos del Bautismo y la Confirmación,
                dejando a salvo el carácter específico
       de los ministerios propios del sacramento del Orden”.
                      (Ecclesia in América, 44)

376.Al igual que Jesucristo, quien no vino a ser servido, sino a servir y a dar
   la vida por todos, la Iglesia encuentra en la dimensión del servicio la
   realización de su vocación y de su seguimiento a Jesucristo en medio
   del mundo. La Parroquia vive también esta vocación y misión
   multiplicando los diversos servicios en su proyección hacia la sociedad
   en general y ministerios al interior de la comunidad cristiana.
377.Esta dimensión del servicio y complementación ha sido bellamente
   expresada por San Pablo cuando propone como figura de la Iglesia el
   símil del cuerpo: “... ustedes son el cuerpo de Cristo, y sus miembros
   cada uno por su parte. Y así los puso Dios en la Iglesia, primeramente
   como apóstoles; en segundo lugar como profetas, en tercer lugar como
   maestros; luego los milagros; luego el don de curaciones, de asistencia,
   de gobierno, diversidad de lenguas...” (1Co 12, 27-28). De esta manera
   quiso Dios enriquecer a su Iglesia haciéndola una comunidad
   ministerial, que busca en la unidad de la fe, la construcción de su Reino.
378.De hecho, la Iglesia se ve enriquecida con los dones abundantes que el
   Espíritu le regala: los ministerios ordenados y los no ordenados, que
   manifiestan la vitalidad de la Parroquia; todos ellos articulados y
   coordinados hacen de la vida en comunidad una experiencia de servicio
   y compromiso a favor de la humanidad.
                                    - 178 -
AGENTES DE PASTORAL EN GENERAL

                “La doctrina del Concilio Vaticano II
                     sobre la unidad de la Iglesia,
                   como pueblo de Dios congregado
       en la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
   subraya que son comunes a la dignidad de todos los bautizados
               la imitación y el seguimiento de Cristo,
            la comunión mutua y el mandato misional”.
                       (Ecclesia in America, 44)


379.El proceso sinodal ha querido definir el perfil de los agentes de pastoral
   dentro de la Parroquia, teniendo en cuenta las exigencias de su servicio.
380.Se espera de todos los agentes de pastoral: presbíteros, religiosos y
   laicos, que:
       l   sean dinámicos, perseverantes, ejemplo de vida cristiana,
           verdaderos testigos de Cristo Resucitado;
       v   manifiesten coherencia entre fe y vida y sepan asumir
           ministerios de servicio en sus Comunidades, con verdadera
           entrega y desinterés;
       e   sean responsables y se preocupen por crecer humana y
           espiritualmente para servir mejor a la comunidad.



                 EL PÁRROCO Y OTROS PRESBÍTEROS
               “Como miembro de una Iglesia particular,

                                   - 179 -
todo sacerdote debe ser signo de comunión con el Obispo
             en cuanto que es su inmediato colaborador,
               unido a sus hermanos en el presbiterio.
              Ejerce su ministerio con caridad pastoral,
      principalmente en la comunidad que le ha sido confiada,
       y la conduce al encuentro con Jesucristo Buen Pastor.
            Su vocación exige que sea signo de unidad…”
                      (Ecclesia in America, 39)

              Además, “este tipo de Parroquia renovada
                  supone la figura de un pastor que,
  en primer lugar, tenga una profunda experiencia de Cristo vivo,
                  espíritu misional, corazón paterno,
                que sea animador de la vida espiritual
        y evangelizador capaz de promover la participación.
   La Parroquia renovada requiere la cooperación de los laicos,
                  un animador de la acción pastoral
          y la capacidad del pastor para trabajar con otros.
                       (Ecclesia in America, 41)


      Elementos para el perfil de sacerdotes y párrocos

381.En cuanto a su personalidad: que tenga mucho dominio de sí mismo,
   sea capaz de establecer buenas relaciones humanas, sea acogedor y
   amable, dinámico y alegre, cercano, que inspire confianza, sepa
   dialogar, escuche las necesidades de la gente, comparta con la
   comunidad, sea humilde y sepa recibir críticas y sugerencias.

382.En cuanto a su vida cristiana y sacerdotal: que sea un hombre de
   oración, sencillo, que dé testimonio de vida y ame su vocación; buen
   pastor, misericordioso al estilo de nuestro Señor Jesucristo, verdadero
   pregonero de la Palabra de Dios; sea signo de unidad, coordinador y

                                 - 180 -
animador de los múltiples carismas y dones de la Comunidad, guía
   espiritual y servidor de todas las personas y grupos de la Parroquia,
   respetuoso del proceso pastoral de las comunidades e inculturado en la
   realidad del lugar.

383.Para conseguir este propósito se han de propiciar encuentros y otros
   espacios de apoyo mutuo entre presbíteros diocesanos y los que
   pertenecen a institutos, congregaciones u Ordenes religiosas,
   especialmente entre los más jóvenes. Igualmente se ha de procurar
   facilitar la inserción de otros presbíteros, diocesanos y religiosos, que
   llegan como misioneros a esta Iglesia local.

384.De la misma manera la comunidad cristiana debe ayudar y respaldar a
   sus presbíteros con su oración personal y comunitaria, cuando se les
   acerca con confianza y no los deja solos, haciendo que se sientan parte
   de la comunidad con actitudes de acogida y cercanía, siendo respetuosos
   y considerados con ellos, abriendo espacios de diálogo para compartir
   experiencias y ayuda mutua. También colabora con ellos mediante
   críticas constructivas para mejorar la vida parroquial, practicando la
   corrección fraterna. Los fieles deben procurar también trabajar al lado
   de sus pastores, coordinando la pastoral parroquial y sintiéndose
   corresponsables en la marcha de la Parroquia.


                      Diáconos Permanentes

385.Se percibe cada vez más en las parroquias la necesidad del diaconado
   permanente como un fortalecimiento de la estructura ministerial de la
   Iglesia en una dimensión pastoral y profundamente cercana a la vida del
   pueblo. Nuestra Arquidiócesis está posibilitando la presencia pastoral de
   los diáconos permanentes en las comunidades parroquiales. El
   testimonio de hombres de personalidad madura y equilibrada, con una
   vida familiar que sea testimonio para la comunidad, es un valioso aporte
   pastoral a las parroquias.

386.Cada Parroquia debe ver sus propias necesidades y buscar la manera de
   apoyar en todos los sentidos a los candidatos más idóneos, para que se

                                  - 181 -
formen bíblica, teológica y litúrgicamente y, de forma especial, en la
   doctrina social de la Iglesia, para desempeñar de manera adecuada este
   ministerio. Es necesario trabajar para que este ministerio se difunda no
   como un paliativo a la falta de sacerdotes, sino como un elemento más
   de la riqueza de las comunidades cristianas y un regalo del Espíritu
   Santo que concede carismas y ministerios para el bien de la comunidad.



                                LAICOS
               “Con el nombre de laicos se entiende aquí...
        los fieles cristianos que por estar incorporados a Cristo
     mediante el bautismo, constituidos en Pueblo de Dios y hechos
       partícipes a su manera de la función sacerdotal, profética
        y real de Jesucristo, ejercen la misión de todo el pueblo
                  cristiano en la Iglesia y en el mundo...”
                            (Lumen Gentium, 31)

387.Los fieles cristianos, concientes de su Bautismo, de la consagración que
   el mismo les aporta y la misión que les asigna, están llamados a asumir
   con entereza la tarea de ser hombres y mujeres de Iglesia en el corazón
   del mundo y hombres y mujeres del mundo en el corazón de la Iglesia
   (ver Puebla, 786). Esta expresión define con claridad que los laicos y
   laicas son miembros del Pueblo de Dios y que los dos ámbitos donde se
   desarrolla su vocación cristiana son: la sociedad humana y la Iglesia. Es
   ahí donde ellos deben aportar los criterios del Evangelio para enriquecer
   y transformar las relaciones y las estructuras humanas. En el ámbito
   intraeclesial, se insertan aportando a la construcción de una comunidad
   de auténticos seguidores de Jesucristo, conscientes de ser plenamente
   miembros de la Iglesia y gozosos de poder vivir y celebrar la fe entre
   hermanos.

388.Toda la comunidad cristiana es ministerial. Por eso es esencial que el
   ministro surja de una pequeña comunidad en la que participa y es
   conocido por todos y desde la cual va a ejercer su ministerio, evitando
   toda tendencia a la clericalización. Parece oportuno que antes de

                                  - 182 -
proceder a su nombramiento la comunidad sea consultada al respecto,
   por ejemplo a través del Consejo Parroquial de Pastoral.

389.Por tanto, también los laicos están llamados a desempeñar servicios y
   ministerios en la comunidad.


 Las características de los laicos llamados a ejercer un ministerio

390.Virtudes humanas: ministros que manifiesten equilibrio psicológico y
   honradez en su vida personal, familiar y social; activos y dinámicos,
   abiertos a los demás, con capacidad de escucha y diálogo; con
   capacidad de liderazgo y al mismo tiempo humildes y abiertos a las
   relaciones humanas.

391.Cualidades cristianas: que den testimonio de Cristo y su Evangelio;
   comprometidos con la transformación de la historia; maduros y
   responsables en su fe, constantes en la oración y en la vida sacramental,
   estables en su comunidad y promotores de una mística comunitaria, en
   espíritu de comunión con la Iglesia local.

392.Cualidades específicas para cada ministerio: que sean servidores
   conscientes, dinámicos y creativos; comunicadores de vida y esperanza,
   solidarios, animadores y formadores de la conciencia moral, con
   capacidad de trabajar en coordinación con los demás, que conozcan y
   comprendan su entorno social; y expresen en su vida diaria la comunión
   y la apertura a la participación de todos y sean también promotores de
   nuevas vocaciones.

Los ministerios laicales más presentes en las parroquias y qué más está
necesitando la Arquidiócesis de Santa Cruz son:

       a.     Presencia y acción de los laicos en los espacios de
              comunión y participación.

               1. Animadores de las Comunidades Eclesiales de Base.
               2. Miembros de los consejos pastorales.
               3. Miembros del Consejo Parroquial de Asuntos
                                  - 183 -
Económicos y tesoreros en las Comunidades.

b.   Servicios y ministerios dentro de la pastoral profética de
     la Parroquia.

     1. Catequistas.
     2. Los coordinadores y asesores de grupos juveniles.

c.   Presencia laical en la pastoral litúrgica.

     1.   Animadores de las celebraciones y de la oración.
     2.   Ministros Extraordinarios de la Comunión.
     3.   Lectores.
     4.   Animadores de música.
     5.   Rezadores de Novenas.
     6.   Ministros de acogida.
     7.   Los monaguillos y monaguillas.

d.   Servicios y ministerios en el campo de la solidaridad.

     1. Los que trabajan en la salud, la educación y la acción
        social de la Iglesia.




                         - 184 -
CONSAGRADOS Y CONSAGRADAS

         “También hoy el testimonio de la vida plenamente
                          consagrada a Dios
           es una elocuente proclamación de que Él basta
              para llenar la vida de cualquier persona.
                  …a las puertas del tercer milenio
              se ha de procurar que la vida consagrada
                    sea más estimada y promovida
       por los Obispos, sacerdotes y comunidades cristianas”.
                       (Ecclesia in America, 43)



393.En cuanto a sus virtudes humanas: que sean personas humildes,
   sencillas, humanitarias, amables, comprensivas y misericordiosas,
   pacientes para acompañar al pueblo. Capaces de adaptarse a los jóvenes,
   niños y adultos, con capacidad de escucha. Cordiales y joviales. Que
   irradien alegría, dinamismo, capaces de alentar las ideas de los demás,
   personas constructivas, que tengan audacia y cautela en el actuar.

394.En cuanto a sus virtudes pastorales: Personas que vivan el amor
   cristiano y sean sensibles al dolor de los demás, que tengan
   disponibilidad total, libertad para tratar con toda clase de personas,
   centradas en Dios, lleven una vida ejemplar, regida por el Evangelio,
   sacrificadas por servir a Dios y a su Comunidad, evangelizadoras,
   incentivadas por la oración, con una participación activa en la
   Parroquia. Que den testimonio mediante su coherencia de vida,
   perseverantes en su vocación. Personas de comunión con Dios y con los
   hermanos, que asuman las líneas pastorales de la Iglesia local, y
   coordinen con sus pastores. Preparadas para evangelizar con servicio y

                                 - 185 -
entrega a la comunidad eclesial. Atentas a las necesidades materiales y
   espirituales de los grupos.

395.Muchas comunidades parroquiales reconocen los beneficios que los
   consagrados y consagradas les han aportado en su caminar, les
   agradecen su entrega y les invitan a crecer en su misión de ser signos de
   una entrega radical a Dios y a su Causa.

396.De manera muy especial se reconoce y agradece el testimonio de las
   comunidades de vida contemplativa que brindan a la Iglesia local el
   testimonio de su consagración y el beneficio de su oración constante por
   el bien de la misma Iglesia y del mundo. Es compromiso de las
   comunidades parroquiales promover las vocaciones a la vida
   contemplativa.




                                  - 186 -
LA PARROQUIA, COMUNIDAD
              MISIONERA

              Jesús se acercó a ellos y les habló así:
       “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.
        Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes,
       Bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del
             Espíritu Santo, Y enseñándoles a guardar
                   todo lo que yo les he mandado.
         Y he aquí que yo estoy con ustedes todos los días,
                      hasta el fin del mundo”.
                          (Mateo 28, 18-20)



                      CONVOCADOS Y ENVIADOS
397.La misión de la Parroquia es hacer presente el Evangelio de Jesús en las
   situaciones cotidianas de la vida, y ser presencia de la Iglesia en medio
   de las casas de los vecinos. Todo esto lo realiza cuando profundiza en la
   vocación que el Pueblo de Dios ha recibido a través del Bautismo, se
   esfuerza por dar testimonio comunitario de su fe en la vida diaria.

398.La dimensión evangelizadora y misionera de la Parroquia se fortalece
   por la responsabilidad continua en:
       p   La atención pastoral a la Catequesis, CEB´s, Grupos juveniles, y
           otros grupos de reflexión, iniciando nuevos grupos activos y
           comprometidos en las responsabilidades de la comunidad.
       c   La animación a otras personas para integrarse y compartir en
           Comunidad, para que vivan su compromiso comunitario,

                                  - 187 -
dejándose guiar por la Palabra de Dios desde el hogar y medio
           social.
       s   El testimonio constante, formando líderes y nuevos grupos
           misioneros.
       m La organización de visitas a las familias y los barrios de la
         Parroquia, buscando la participación de toda la comunidad para
         poder llegar a ellos con actividades programadas y evangelizar
         con creatividad.
       c   El fomento de espacios de encuentro y comunión, ofreciendo
           cursillos de evangelización y misión dando énfasis a la
           formación bíblica.

399.La evangelización de los ambientes profesionales, empresariales,
   universitarios y otros económicamente más favorecidos, que no han
   tenido una atención pastoral específica, debe ser preocupación constante
   de la comunidad parroquial. Este anuncio del Evangelio deberá hacerse
   desde la opción preferencial por los pobres, opción hecha primeramente
   por Jesús: “El Espíritu del Señor me ha ungido para anunciar la Buena
   Nueva a los pobres” (Lc 4, 18).

400.La mayoría de las parroquias no se reconocen todavía como una
   comunidad Misionera. Hace falta promover y cultivar una mística y
   espiritualidad misionera que fortalezca esta dimensión esencial de la
   vida cristiana, tener programas de trabajo misionero en los diferentes
   grupos, ser más decididos y salir a evangelizar fuera de las estructuras
   físicas de la Parroquia.

401.Algunas parroquias han realizado misiones populares o campañas
   anuales (novenas, jornadas, vigilias, etc.) con la meta de llegar a todos
   los hogares y evangelizar a los sectores más olvidados en la acción
   pastoral cotidiana.

402.Aún hace falta crecer en la capacidad de utilizar los Medios de
   Comunicación Social para difundir el Evangelio.

                                  - 188 -
LA EVANGELIZACIÓN DE SECTORES MARGINALES


                    Las parroquias en América
              deben señalarse por su impulso misional
          que haga que extiendan su acción a los alejados”.
                     (Ecclesia in America, 41)



403.La comunidad parroquial, constituida por bautizados convertidos a
   Jesucristo, se siente llamada y enviada por el Maestro a anunciar la
   Buena Nueva a todos. Para convocar a los cristianos que viven en
   situación de alejamiento, los fieles cristianos tienen el compromiso de
   suscitar con su testimonio de vida la adhesión a Jesús y a su Iglesia,
   preparándose con un conocimiento de la vida de Jesucristo,
   alimentándose con la Palabra y la Eucaristía, buscando despertar en
   cada cristiano su compromiso misionero y evangelizador. Sectores que
   necesitan urgentemente este servicio evangelizador son: los zafreros,
   migrantes que provienen de la cultura quechua, aymará y otras culturas
   del oriente boliviano, así como también las personas que viven en la
   marginalidad.

404.Es urgente buscar más creatividad en nuestras celebraciones
   comunitarias, teniendo en cuenta los elementos culturales propios de la
   comunidad, para lograr que la Liturgia sea más vivencial. La gente
   necesita experimentar encuentros donde se sienta acogida.

405.Existen personas y grupos alejados de la práctica cristiana y de la vida
   en comunidad, para hacerles llegar el Evangelio es preciso que la
   Parroquia se abra con más iniciativas misioneras, fomentando espacios
   donde se comparta la Palabra en forma sencilla y se llegue así a la
   creación de comunidades vivas.


                                  - 189 -
406.Es necesario realizar encuentros comunitarios y fomentar los
   encuentros masivos (pastoral de masas), el reto es prepararlos y
   organizarlos bien, para que sean un momento privilegiado de
   evangelización.

407.La Iglesia, comunidad de seguidores de Jesucristo, para dar un
   testimonio transparente de Aquel “que se hizo pobre para
   enriquecernos con su pobreza”, ha de evitar todo lo que sea o aparente
   ser ostentación y estructuras de poder en su seno. Es necesario dar un
   testimonio de austeridad.


              EL COMPROMISO MISIONERO “AD GENTES”
408.Las parroquias de la Arquidiócesis de Santa Cruz se han beneficiado
   del servicio misionero de muchas Iglesias locales y Congregaciones
   religiosas, concretizado en la presencia de numerosos cristianos
   comprometidos: presbíteros, consagrados y consagradas y voluntarios
   laicos y laicas. Todavía hoy está recibiendo esta ayuda fraterna, sin
   embargo, las parroquias se plantean ahora el reto de ser ellas mismas
   enviadas a otros pueblos para compartir la Buena Nueva. Para fortalecer
   el dinamismo misionero de las parroquias se ha de centrar la formación
   en Cristo, haciendo la experiencia de relacionar el Evangelio con la vida
   diaria, tomando conciencia de la condición de bautizados y su sentido
   misionero, mejorando la vida de oración, tanto personal como
   comunitaria. La fe madura hace llegar a experimentar la necesidad de
   compartir esta fe y transmitirla a los demás.

409.De la experiencia de la vida parroquial, brota el compromiso de
   multiplicar en cada barrio y comunidades rurales espacios de encuentro
   comunitario, reflexión de fe y compromiso en la construcción del Reino
   de Dios. Es importante participar en ellos, asumiendo día a día como
   propia la tarea evangelizadora. Es necesario tener un equipo de
   misioneros en cada Parroquia dispuesto a intercambiar trabajo y misión
   con las otras parroquias.


                                  - 190 -
410.Los fieles cristianos en general necesitan formarse para llevar la Buena
   Nueva de Jesús en visitas domiciliarias. Este compromiso misionero se
   debe manifestar también en la oración constante para que Jesús y su
   Proyecto de Vida sean conocidos.

411.“Como el Padre me envió, así también Yo los envío” (Jn 20, 21). El
   compromiso de anunciar a Jesucristo en todo el mundo es
   responsabilidad de toda la Iglesia y, por tanto, también de las Iglesias
   locales y de las parroquias. Para ello es necesario que las parroquias,
   demostrando unidad de criterios y de trabajos, den al mundo un
   testimonio de la vivencia fraternal del nuevo mandamiento: “Ámense
   los unos a los otros, como Yo los he amado” (Jn 15, 12), como primer
   servicio a la misión “... que todos sean uno... para que el mundo
   crea...”(Jn 17, 21).

412.Se deben dar pasos concretos en la realización de experiencias
   misioneras, respondiendo a la exhortación de los Obispos
   latinoamericanos en la III Conferencia: “Es verdad que nosotros
   mismos necesitamos misioneros. Pero, debemos dar desde nuestra
   pobreza” (DP 368). Es necesario fomentar el intercambio de equipos
   entre parroquias y países.




                                  - 191 -
ANEXO I. NUESTRO SUEÑO DE
                       PARROQUIA

                  “Ustedes... son una raza elegida,
          un reino de sacerdotes, una nación consagrada,
           un pueblo que Dios eligió para que fuera suyo
                    y proclamara sus maravillas.
                ...Ustedes antes no eran su pueblo,
                   pero ahora son Pueblo de Dios,
           ustedes no habían alcanzado su misericordia,
            mas ahora han conocido su misericordia”.
                            (1Pe 2, 9-10)



A partir de nuestra reflexión sobre la realidad de nuestra
Arquidiócesis, y a la luz de la Palabra de Dios, soñamos con una
Parroquia que sea:

      Comunidad de comunidades, centrada en Jesucristo, donde se viva
       la unidad, la comunión y la participación, con miras a la
       construcción del Reino de Dios y testimoniando los valores
       evangélicos al estilo de las primeras comunidades (ver Hch 2-5).

      Comunidad que sea espacio privilegiado para la formación de los
       laicos, su crecimiento espiritual y su vivencia fraterna, expresada
       con entusiasmo y alegría. Lugar de animación de grupos y
       movimientos en la línea de la evangelización y la promoción
       humana, para comunicar vida y esperanza, especialmente a los
       sectores más necesitados.

                                 - 192 -
   Comunidad que genere más comunidades pequeñas a su interior y
    las organice por capillas o por centros pastorales, con un dinamismo
    más preocupado por la vida comunitaria que por las estructuras.
    Comunidad organizada y fortalecida mediante los Consejos
    Pastorales y de Asuntos Económicos y los Equipos de animación
    pastoral.

   Comunidad que organice la Pastoral de Conjunto en comunión con
    las líneas pastorales de la Arquidiócesis.

   Comunidad verdaderamente “católica”, entendiendo esta dimensión
    como apertura ecuménica, en diálogo con otros grupos religiosos y
    con todos los hombres de buena voluntad.

   Comunidad evangelizadora y misionera, alegre, animadora de la fe
    en el seno familiar, comprometida en el anuncio de la Buena Nueva
    que nos hace encontrar a Cristo como el Salvador.

   Comunidad eucarística, donde el compartir el Pan nos haga crecer
    en la fraternidad y nos comprometa a ser solidarios con los
    excluidos de la sociedad. Comunidad que celebre la liturgia de la
    Eucaristía a partir de la vida misma.

   Comunidad solidaria y acogedora, que viva y promueva la justicia
    para todos, valore a la mujer, apoye al joven, acoja al niño, al
    anciano, al enfermo, al discapacitado y al migrante.

   Comunidad inculturada que viva la fe en Jesús desde su propia
    cultura, acogiendo con gozo la novedad del Evangelio.

   Comunidad abierta y creativa al servicio del Reino de Dios, que
    genere los siguientes procesos:

       •   que pase de la administración a la misión,


                              - 193 -
•   del clericalismo a la participación del Pueblo de Dios,

       •   de las estructuras a la comunidad,

       •   propiciando una constante conversión a nivel personal y
           comunitario.

   Comunidad donde el párroco sea: Hombre de Dios, testigo humilde,
    comprensivo, abierto. Verdadero pastor y amigo cercano que anima
    la vida espiritual y celebra el misterio de la fe. Coordinador de la
    actividad pastoral, comprometido en el desempeño de su misión en
    comunión con la Iglesia local.

   Comunidad donde los laicos sean: personas conscientes de su
    compromiso bautismal, con sentido de pertenencia a la Iglesia local,
    dispuestos a los diversos ministerios y servicios, misioneros
    generosos, para anunciar la Palabra y compartir la fe con los más
    alejados. Miembros del Pueblo de Dios que celebren el misterio de
    su amor en la Eucaristía y en la escucha atenta de la Palabra,
    testigos del Reino de Dios. Solidarios con los hermanos más
    necesitados y marginados.

   Comprometidos en la acción pastoral desde su carisma laical y
    dignidad bautismal, sin discriminación alguna, con una participación
    activa, en comunión y corresponsabilidad, especialmente a través de
    los Consejos Pastorales.

   Comunidad donde todos caminemos juntos…




                               - 194 -
Con sentimientos de gratitud al Señor, que acompaña con fidelidad nuestro
caminar eclesial, me complace aprobar LAS CONCLUSIONES DE LA
SEGUNDA ASAMBLEA SINODAL ARQUIDIOCESANA. Son fruto de
la reflexión y aportes del Pueblo de Dios, definidos de manera participativa
y comunitaria, que necesariamente deberán marcar la tarea evangelizadora
y pastoral de nuestra Iglesia.




                                 Santa Cruz de la Sierra, 20 de junio del 2000




                           Mons. Julio Terrazas S.
                                Arzobispo




                                    - 195 -
C APÍTULO III




III ASAMBLEA SINODAL
IGLESIA QUE COMUNICA
  VIDA Y ESPERANZA
    CONCLUSIONES




         - 196 -
(página en blanco)




     - 197 -
INTRODUCCIÓN

413.El proceso sinodal se concluye con esta última etapa que trata sobre la
   organización de la Arquidiócesis en Vicarías, sobre la naturaleza y
   misión de las diversas estructuras y organismos pastorales y sobre los
   Movimientos Apostólicos en la Arquidiócesis.

414.La última etapa del II Sínodo Arquidiocesano ha coincidido con el
   Gran Jubileo 2000 que celebró la Iglesia de Santa Cruz en comunión
   con toda la Iglesia universal como proclamación y vivencia del “Año de
   la Gracia del Señor” (Lc 4,19). Inspirado en este texto, Jesucristo, “el
   mismo ayer, hoy y siempre” (Hb 13,8), realizó su misión “para que
   tengan vida, y vida en abundancia” (Jn 10,10).




               ZONAS Y SECTORES PASTORALES

                   Antecedentes históricos
415.En el año 1991 la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil agrupó
   las parroquias de la ciudad de Santa Cruz en cuatro sectores, creando
   Consejos Juveniles sectoriales. Posteriormente, el Consejo Presbiteral,
   cambió el esquema tradicional que distinguía entre las parroquias del
   “Casco Viejo” y las de la Periferia, adoptó los mismos sectores trazados
   por la Pastoral Juvenil, y añadió a los cuatro sectores de la cuidad la
   Zona Norte, la Zona de los Valles Cruceños y la Zona Sur-Oeste.

                                  - 198 -
416.Con esta nueva estructuración se facilitó una dinámica de diálogo y
   coordinación en el marco de la pastoral de conjunto de acuerdo a las
   necesidades y proyecciones de la Iglesia Local, y también se favoreció
   la descentralización del servicio de las Comisiones Arquidiocesanas. En
   diciembre de 1992 se celebró la I Asamblea Arquidiocesana de Agentes
   de Pastoral, y a partir de 1994, anualmente. En ellas se fueron
   definiendo las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis.

417.En la I Asamblea Ampliada del Presbiterio en 1996 se solicitó el
   nombramiento de Vicarios Episcopales en las Zonas y Sectores para la
   coordinación pastoral y la atención directa de grupos y personas en los
   múltiples campos. En ese mismo año el Arzobispo realizó los
   nombramientos correspondientes y añadió un Vicario Episcopal de la
   Comunicación con la intención de impulsar y dinamizar la pastoral de la
   comunicación en toda la Arquidiócesis.


        Situación actual de las Zonas y Sectores
418.Durante esta década las Zonas y Sectores se han organizado de acuerdo
   a su propia realidad y posibilidades conforme a líneas pastorales
   comunes. Primero, se han conformado los Consejos Pastorales
   Sectoriales y Zonales, con representación de las diversas parroquias, de
   las comisiones de pastoral que se consideraban prioritarias, y con laicos,
   presbíteros y consagrados. Estos Consejos tienen la finalidad de llevar a
   cabo las directivas y planes pastorales señalados por el Sector y Zona en
   las Asambleas que se realizan periódicamente. Todos los Sectores han
   estado representados en el Consejo Arquidiocesano de Pastoral.

419.La Conferencia Boliviana de Religiosos en Santa Cruz ha organizado
   encuentros sectoriales y zonales, sin mucha continuidad, generalmente
   porque los carismas y las obras se desarrollan en campos muy
   especializados. La actividad apostólica de las congregaciones es muy
   variada, y dada su importancia se ve la conveniencia de una mayor
   participación e integración a nivel de Parroquias y Vicarías.


                                   - 199 -
420.En todas las Zonas y Sectores se ha logrado una importante
   participación de los laicos. Se siente la necesidad de una mejor
   formación eclesial y una mayor participación en la toma de decisión

421.En los Sectores, los equipos de la Pastoral Juvenil siguen funcionando
   aunque no siempre bien integrados en los respectivos Consejos. Se
   reconoce la importancia de la contribución pastoral de los jóvenes y la
   necesidad de darles mayor apoyo en las Vicarías.

422.Los Movimientos Apostólicos, como tales, no están representados en
   los Consejos Sectoriales y Zonas. Por otro lado, hasta ahora ningún
   Movimiento Apostólico se ha organizado a nivel de Sector. Tampoco se
   coordinan entre sí. A nivel arquidiocesano están representados en el
   Consejo Boliviano de Laicos - Santa Cruz y sería conveniente
   aprovechar su riqueza en la tarea evangelizadora de las Vicarías.

423.Aunque están definidas las opciones pastorales, no todas han sido
   impulsadas decididamente en las diferentes Zonas y Sectores. La
   mayoría ha apoyado a la Pastoral Juvenil. Algunas han desarrollado la
   Pastoral Familiar o alguna dimensión de la Promoción Humana. Las
   Comunidades Eclesiales de Base han sido promovidas en algunas
   parroquias y relegadas en otras.

424.La mayoría de las Zonas y Sectores, con el impulso del Consejo
   Arquidiocesano de Pastoral, han hecho esfuerzos para unificar los
   criterios y requisitos para la preparación y celebración de los
   sacramentos.

425.La misma creación de nuevas parroquias y cuasi-parroquias, ha
   ayudado a la coordinación y dinamismo pastoral de los Sectores. La
   estructuración pastoral de la Arquidiócesis ha logrado crear muchos
   lazos de conocimiento y amistad entre los agentes de pastoral. Aunque
   mucho queda por hacer, ha habido avances en la Pastoral de Conjunto y
   se ha alcanzado una visión de la realidad más completa y compartida
   entre todos, en gran parte fruto del mismo proceso sinodal.




                                 - 200 -
Creación de las Vicarías Episcopales
426.En el mes de Junio del año 2001, el Sr. Cardenal firmó un Decreto
   sobre la creación de Vicarías en la Arquidiócesis.

427.En el Decreto Arzobispal se crean Siete Vicarías Episcopales con
   delimitación territorial.

428.Las siete Vicarías sustituyen a las Zonas y Sectores Pastorales hasta
   ahora existentes y se les asigna un Nombre para su identificación en el
   territorio correspondiente. Las Vicarías quedan establecidas de la
   siguiente manera:

       1.   Vicaría “Virgen de Cotoca”, con la configuración territorial
            del anterior Sector I de la Zona Metropolitana.
       2.   Vicaría “Virgen de Guadalupe” (anterior Sector II de la Zona
            Metropolitana).
       3.   Vicaría “San Pablo” (anterior Sector III de la Zona
            Metropolitana).
       4.   Vicaría “San Lorenzo” (anterior Sector IV de la Zona
            Metropolitana).
       5.   Vicaría “Santiago Apóstol” (anterior Zona Sud-Oeste).
       6.   Vicaría del Norte “Santa Rosa de Lima” (anterior Zona
            Norte)
       7.   Vicaría de los Valles Cruceños “Beato Juan XXIII” (anterior
            Zona de los Valles Cruceños).

429.A estas Vicarías territoriales se añade la Vicaría Episcopal para la
   Economía.

430.Los Vicarios Episcopales han ejercido un papel importante de
   animación y coordinación pastoral en sus respectivas jurisdicciones. Se
   ha visto conveniente que los Vicarios tengan un mayor conocimiento y
   presencia en las parroquias y congregaciones religiosas. Ya que las

                                   - 201 -
muchas reuniones, celebraciones y preocupaciones pastorales suponen
   un gran compromiso por parte de los Vicarios, se sugiere que en lo
   posible sean liberados de ser al mismo tiempo Párrocos y responsables
   de otras Comisiones y servicios arquidiocesanos.

431.Además de las competencias indicadas en el Código de Derecho
   Canónico, los Vicarios Episcopales asumen las siguientes tareas
   pastorales:

      Representar al Obispo, de manera ordinaria y permanente, en el
      ámbito de su jurisdicción.
      Coordinar la acción pastoral de sacerdotes, religiosos y laicos en el
      territorio encomendado, promoviendo la comunión y fraternidad
      entre los agentes de pastoral.
      Animar la acción pastoral en su Vicaría, en conformidad con las
      líneas pastorales de la Arquidiócesis.
      Asegurar que las Comisiones Arquidiocesanas desarrollen su trabajo
      pastoral, de manera coordinada y descentralizada.
      Convocar y presidir las reuniones pastorales de su Vicaría.
      Asegurar la programación pastoral y posterior evaluación.
      Llevar las inquietudes y propuestas pastorales de su Vicaría al
      Consejo Episcopal y al Consejo Pastoral Arquidiocesano.
      Informar y aprobar los proyectos de obras, identificando las más
      importantes y asegurando su presentación adecuada.
      Visitar periódicamente las Parroquias y Consejos Pastorales de su
      jurisdicción.
      Cuidar que los Libros Parroquiales, estados de cuentas, inventarios y
      títulos de propiedad estén en orden.

432.En las Vicarías se ha de asegurar una buena organización de sus
   Consejos Pastorales y equipos de coordinación con representación de
   los agentes de pastoral, sean sacerdotes, religiosos y laicos. Los
   representantes ante el Consejo Arquidiocesano de Pastoral serán
   miembros natos del Consejo de Vicaría.




                                 - 202 -
433.Se procurará también que las Vicarías cuenten con los servicios de las
   Comisiones pastorales de acuerdo a las opciones pastorales establecidas
   en la Arquidiócesis.

434.Las Vicarías han de elaborar un plan pastoral detallando los objetivos y
   estrategias, evaluando y revisando la marcha del mismo. Estos planes
   deben ser elaborados a partir de la propia realidad y del Plan Pastoral
   Arquidiocesano. El plan pastoral debe aprobarse en Asamblea y darse a
   conocer en el Consejo Arquidiocesano de Pastoral para que se coordine
   con las demás Vicarías aprovechando mutuamente las diversas
   experiencias. En este mismo sentido, en el Consejo Pastoral de la
   Vicaría se pondrán en común los planes pastorales de las Parroquias
   respectivas.

435.Además de recomendar la participación de las Vicarías en las grandes
   celebraciones arquidiocesanas, como son Corpus Christi y la Virgen de
   Cotoca, conviene que en alguna otra ocasión se organicen celebraciones
   a nivel de Vicaría para promover la unidad en la fe y la fraternidad
   cristiana.




                                  - 203 -
COMISIONES ARQUIDIOCESANAS
         DE PASTORAL


                Naturaleza de las Comisiones
436.Las Comisiones Arquidiocesanas son organismos oficiales de servicio
   especializado para animar, guiar y apoyar a los agentes de pastoral y
   responder a las necesidades concretas de la Iglesia en el cumplimiento
   de su misión. Están al servicio de las parroquias y vicarías para asegurar
   la formación integral de los agentes pastorales y asesorar la ejecución de
   los planes pastorales.

437.En nuestra Arquidiócesis, las Comisiones están agrupadas en tres Áreas
   según su naturaleza y campo de actividad de acuerdo a una similar
   organización de la Conferencia Episcopal de Bolivia. Cada Área tiene
   un coordinador que además la representa en el Consejo Arquidiocesano
   de Pastoral. El Sínodo, en atención a las necesidades pastorales de la
   Arquidiócesis, sugiere la conveniencia de hacer modificaciones y crear
   algunas nuevas comisiones, resultando el siguiente organigrama:

       Área de Evangelización:

           a.   Comisión de Liturgia, Música y Arte Sacro.
           b.   Comisión de Catequesis y Biblia.
           c.   Comisión de Misiones
           d.   Comisión de Ecumenismo.

       Área de Agentes y Estructuras:

           Equipo de Comunidades Eclesiales de Base.


                                   - 204 -
Comisión de Pastoral Familiar
                  Departamento de Pastoral de la Tercera Edad
           Comisión de Pastoral de la Infancia.
           Comisión de Pastoral Juvenil y Vocacional.
           Comisión de Pastoral Universitaria.
           Comisión de la Hermandad con Tréveris y Hildesheim.

       Área de Promoción Humana:

           a. Comisión de Comunicación.
           b. Comisión de Pastoral Social-Caritas.
                  Departamento de Pastoral Migratoria
                  Departamento de Pastoral Penitenciaria
           c. Comisión-Delegación Episcopal de Educación.
           d. Comisión-Delegación Episcopal de Salud.
           e. Comisión-Delegación Episcopal de Hogares.


    Orientaciones Generales para las Comisiones
                 Arquidiocesanas
438.Nuestro pueblo es testigo y victima de muchos signos de miseria
   material, espiritual y moral, donde hace falta comunicar vida y
   esperanza. Las Comisiones Arquidiocesanas tienen la misión, según la
   especificidad de cada una, de analizar esta realidad, sus causas y
   consecuencias, a la luz del Evangelio y la enseñanza de la Iglesia, para
   ayudar a que todas las instancias de Iglesia puedan concretar mejor sus
   planes pastorales y responder a estas necesidades.

439.Es necesario descentralizar más los servicios de las Comisiones
   Arquidiocesanas para que presten su servicio en toda la extensión
   territorial de la Arquidiócesis. En general, no se conoce suficientemente
   el trabajo y la misión de las Comisiones Arquidiocesanas,
   especialmente en el área rural. Conviene editar publicaciones destinadas
   a las parroquias y comunidades para que conozcan los objetivos y
   servicios de cada Comisión. Para esta iniciativa es necesaria la
   colaboración de la Vicaría de la Comunicación y la Oficina de Prensa.

                                  - 205 -
440.De acuerdo a las propuestas de las Asambleas Arquidiocesanas de
   Agentes de Pastoral y las orientaciones del Consejo Arquidiocesano de
   Pastoral, las Comisiones han de colaborar en la preparación y ejecución
   de un Plan Pastoral Arquidiocesano. Las Comisiones Pastorales deben
   elaborar su plan de acuerdo al Plan Arquidiocesano, y publicar
   anualmente el calendario de sus actividades.

441.Las Comisiones Arquidiocesanas están limitadas para cumplir
   adecuadamente con su misión por la falta de recursos económicos y
   humanos. Urge desarrollar, con el asesoramiento del Consejo
   Arquidiocesano de Asuntos Económicos, un plan de financiación que
   las libere de la dependencia extranjera y las integre en la economía
   arquidiocesana. Es necesario concientizar al pueblo para que reconozca
   el valor de estos organismos. Las Parroquias, Congregaciones y
   Movimientos deben ser generosos en compartir su personal para el bien
   común de la Iglesia mediante su participación en estas Comisiones,
   liberándolos, en lo posible, de otros compromisos. Por otro lado, las
   Comisiones deben ser transparentes en su administración económica,
   evitar gastos excesivos y buscar su autofinanciamiento.

442.Las Comisiones Arquidiocesanas tienen un papel importante en la
   formación de los agentes de pastoral. Para ofrecer oportunidades de
   profundización teológica y pastoral en sintonía con los desafíos del
   nuevo milenio, deberán:

       Organizar cursillos y talleres.
       Preparar subsidios convenientes.
       Ofrecer formación al Pueblo de Dios por los medios de
       comunicación social.
       Impulsar en coordinación con la CBL un Centro de Formación
       Teológica para Laicos.
       Impulsar el Instituto de Teología a Distancia.
       Ayudar y orientar a los Movimientos Apostólicos.
       Coordinar con las instancias civiles que actúan en los mismos
       campos para que contribuyan a la construcción del Reino de Dios.

                   ÁREA DE EVANGELIZACIÓN
                                 - 206 -
443.Las Comisiones Arquidiocesanas del Área de Evangelización tienen la
   especial tarea de dinamizar a la Iglesia en su misión de Evangelización
   con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones, para que el
   Evangelio penetre en las raíces de las culturas originarias y modernas de
   nuestro Pueblo en los inicios del Tercer Milenio.


    Comisión Arquidiocesana de Liturgia, Música
                   y Arte Sacro
444.La misión de la Comisión de Liturgia, Música y Arte Sacro es:

       Incentivar celebraciones litúrgicas y sacramentales dinámicas,
       inculturadas, y evangelizadoras con una participación consciente,
       activa v fructuosa de los fieles.
       Preparar la liturgia de las grandes solemnidades arquidiocesanas
       como son Corpus Christi y Cotoca, ordenaciones sacerdotales y
       diaconales, y otras.
       Coordinar con la Comisión de Comunicación la realización de las
       Misas transmitidas por los MCS y otras producciones de audio-
       video.
       Apoyar a las Vicarías pastorales en la formación litúrgica de los
       Agentes de Pastoral.
       Asesorar a las Parroquias en la conformación de sus equipos de
       animación litúrgica.
       Asesorar en la producción de materiales litúrgicos.
       Colaborar con la Oficina de Proyectos en el diseño de los templos y
       capillas, de manera que respondan a criterios litúrgicos y artísticos.
       Promover la composición y difusión de música litúrgica y cristiana
       inculturada y evangelizadora.
       Ofrecer criterios litúrgicos y evangelizadores al Pueblo de Dios
       respecto a las distintas expresiones de la religiosidad popular.

445.La Comisión de Liturgia, Música y Arte Sacro debe desarrollar un plan
   de formación de animadores de las celebraciones comunitarias, como
   ser: Celebraciones dominicales, Celebraciones de la Palabra,
   Celebraciones de la Esperanza (Exequias y Novenas por los difuntos),

                                   - 207 -
Celebraciones de las Fiestas Patronales y Santos, y preparar subsidios
   para las celebraciones litúrgicas, sacramentales y otras expresiones de la
   religiosidad popular.

446.Corresponde a la Comisión de Liturgia examinar los materiales
   destinados para la oración oficial de la Iglesia que requieren la
   aprobación eclesiástica correspondiente.

447.También la Comisión animará y asesorará a los artistas locales para
   crear expresiones más inculturadas de música y arte sacro.


 Comisión Arquidiocesana de Catequesis y Biblia
448.La misión de la Comisión Arquidiocesana de Catequesis y Biblia es:

       Apoyar a la Iglesia Local en la formación cristiana integral de todos
       los miembros del Pueblo de Dios como proceso permanente de
       crecimiento en la fe y compromiso de vida.
       Promover la lectura y el estudio de las Sagradas Escrituras para que
       la vida de la Iglesia sea alimentada y orientada desde la Palabra de
       Dios.
       Formar a los Catequistas para que ejerzan adecuadamente su
       ministerio, especializandose para las diferentes áreas: jóvenes,
       niños, adultos, discapacitados.
       Coordinar la Catequesis a nivel arquidiocesano a través de las
       Vicarías.
       Ofrecer criterios catequéticos para la preparación de los
       sacramentos.
       Asesorar y elaborar materiales de Catequesis adecuados a la realidad
       y necesidades de la Arquidiócesis.
449.Dada la gran cantidad de catequistas, es necesario continuar en la
   descentralización de los cursos de formación. La Comisión asesorará a
   las parroquias en la preparación de sus programas de formación de
   catequistas.
450.También es preciso reformular los programas de catequesis pre-

                                  - 208 -
sacramental de tal manera que lleven a mayor integración en la vida
   eclesial y compromiso a favor del Reino. Conviene coordinar con la
   Comisión de Pastoral Familiar en la elaboración de materiales para la
   Catequesis Familiar.
451.Es necesario potenciar la dimensión bíblica de esta Comisión a través
   del Departamento que debe promover una formación sistemática de la
   Biblia y su lectura orante.
452.Teniendo en cuenta la importancia de la Comunidad Educativa en la
   formación religiosa de los alumnos a través de los cursos escolares, es
   necesario que esta Comisión coordine con la Delegación Episcopal de
   Educación para que los programas de catequesis en las parroquias y las
   clases de religión en los colegios se complementen mutuamente
   respetando la competencia propia de cada institución.
453.Es urgente promover y preparar programas y materiales de catequesis
   para las personas con necesidades especiales: ciegos, sordos,
   discapacitados mentales y capacitar a los catequistas especializados con
   métodos propios.


        Comisión Arquidiocesana de Misiones
454.La Comisión de Misiones tiene como principales objetivos:
       Animar y promover en todos los sectores del Pueblo de Dios el
       espíritu, la actividad y la cooperación misionera.
       Coordinar las diversas actividades misioneras que se llevan a cabo
       en la Arquidiócesis.
       Procurar una adecuada formación de misioneros laicos, a fin de que
       el anuncio de Jesucristo llegue a todos: a quienes aún no lo han
       recibido y a los bautizados que se han alejado de la práctica
       cristiana.
       Animar las Jornadas Misioneras anuales que se realizan e impulsar
       la generosidad en las colectas para este fin.
       Orientar a los misioneros que llegan a la Arquidiócesis en el proceso
       de inculturación e inserción en la Iglesia Local.
                                  - 209 -
455.Sería oportuno organizar, como elemento central del primer plan
   pastoral de la Arquidiócesis, una vez concluido este II Sínodo, una
   experiencia de Misión, que se pueda realizar simultáneamente en toda la
   Iglesia, o por Vicarías sucesivamente, de acuerdo al discernimiento y
   recomendaciones del Consejo Arquidiocesano de Pastoral. Con el
   asesoramiento de la Comisión de Misiones y el Equipo Redentorista de
   Misiones Populares se puede hacer una buena planificación misionera
   en las Parroquias y Vicarías, para llegar a todo el Pueblo de Dios,
   especialmente a los alejados y los migrantes.

456.La presencia de muchos misioneros de diversos lugares es una riqueza
   en la Arquidiócesis que dinamiza el espíritu misionero de la Iglesia
   tanto a nivel interno como en la apertura a la Iglesia Universal. En este
   sentido señalamos como significativo el Convenio Misionero
   establecido con la Iglesia de Sucre.

457.Es necesario formar nuevos evangelizadores para los nuevos tiempos,
   fomentando la preparación de Misioneros y Evangelizadores populares.
   Conviene que la Comisión de Misiones coordine con el Equipo
   Arquidiocesano de CEBs y la Pastoral Juvenil Vocacional para guiar y
   dinamizar sus esfuerzos misioneros respectivos.

     Comisión Arquidiocesana de Ecumenismo
458.La misión de la Comisión de Ecumenismo es:

       Promover el diálogo ecuménico, la oración en común y el
       acercamiento con las diversas iglesias cristianas.
       Favorecer el respeto mutuo entre las diversas religiones.
       Colaborar con las parroquias en la formación ecuménica de los
       agentes pastorales.
       Fomentar la oración por la unidad de los cristianos.
       Impulsar la colaboración entre iglesias en el campo de la solidaridad
       y el compromiso en favor de los más pobres.


                                  - 210 -
459.Teniendo en cuenta el gran número de movimientos religiosos no
   católicos, las frecuentas tensiones que se originan y las dudas que se
   siembran en el corazón de muchos cristianos, la Comisión de
   Ecumenismo ayudará a clarificar y afrontar estos problemas.
460.Los agentes de pastoral deben distinguir entre las Iglesias cristianas
   históricas y los nuevos movimientos religiosos y tener una formación
   básica de la doctrina católica de manera que los bautizados puedan “dar
   razón de su esperanza” (Cfr. 1 Pedro 3,15).


              ÁREA DE AGENTES Y ESTRUCTURAS
461.El Área de Agentes y Estructuras agrupa las Comisiones al servicio de
   los diferentes sectores y grupos del Pueblo de Dios. Algunos de ellos,
   como CEBs, Familia y Jóvenes, son opciones pastorales prioritarias de
   la Arquidiócesis.


       Equipo Arquidiocesano de Animación de
          Comunidades Eclesiales de Base
462.La misión del Equipo Arquidiocesano de Comunidades Eclesiales de
   Base consiste en:

       Apoyar y animar a las Comunidades Eclesiales de Base a nivel de
       Arquidiócesis, Vicarías y Parroquias para que vivan su vocación y
       misión como Iglesia.
       Promover una conciencia clara de la identidad y misión de las CEBs
       en los animadores y los miembros de las comunidades, para que
       asuman responsablemente la tarea evangelizadora en la Iglesia y la
       sociedad.
       Mantener una coordinación eficiente con las diferentes áreas
       pastorales y grupos eclesiales, en cuanto célula básica de la Iglesia.

463.La promoción de las Comunidades Eclesiales de Base, como opción
   pastoral prioritaria de la Arquidiócesis, está ampliamente documentada
   en las conclusiones de las anteriores Asambleas Sinodales. Aunque el
                                   - 211 -
Equipo de Animación no es propiamente una Comisión Arquidiocesana,
   sino organismo de las mismas CEBs, la Iglesia Local valora y apoya su
   trabajo en coordinación con las Comisiones del Área de Agentes y
   Estructuras.

464.Es importante que el Equipo de Animación se preocupe especialmente
   de aquellas Parroquias que no han iniciado este proceso (II Doc.
   Sinodal, #300), y se organice a nivel de Vicarias. Se necesita la
   formación en el clero, los seminaristas y otros agentes de pastoral, sin
   olvidar que hay frecuentes cambios en los sacerdotes y religiosos, para
   que tomen conciencia de este nuevo modelo de ser Iglesia. Es
   indispensable que los pastores comprendan y apoyen la mística y
   espiritualidad de las CEBs para el acompañamiento de las mismas.

465.En coordinación con las otras Comisiones Arquidiocesanas, el Equipo
   ayudará a las Comunidades Eclesiales de Base en el fortalecimiento de
   las familias, la integración de los jóvenes, la formación en la solidaridad
   y la promoción de comunidades misioneras.




   Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar
466.La misión de la Comisión de Pastoral Familiar es:

       Defender la importancia de la familia, como fuente de amor y de
       vida y lugar privilegiado para la santificación de los esposos e hijos.
       Fomentar la dimensión eclesial de la familia, insertándola en la
       parroquia asumiendo su compromiso en la construcción del Reino.
       Formar a los esposos en la paternidad responsable cristiana.
       Fomentar la evangelización de las familias cristianas alejadas y
       ayudar a las que viven en situaciones irregulares.
       Apoyar a las parroquias en los programas de preparación al
       Matrimonio y el seguimiento posterior de las parejas.
       Colaborar a las parroquias en la formación de agentes de pastoral
       familiar.

                                   - 212 -
467.La preocupación por la familia, opción pastoral prioritaria de la
   Arquidiócesis, fue específicamente abordada en las conclusiones de la I
   Asamblea Sinodal (#103-111). Con el asesoramiento y la colaboración
   de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar, corresponde a
   todas las instancias de la Iglesia poner en práctica estas
   recomendaciones y en especial la norma aprobada de “atención
   especial a la Pastoral Familiar en su planificación pastoral y
   propiciarán espacios de encuentro para las familias cristianas en el
   mayor número de barrios y capillas” (Normal Pastoral # 23).

468.La Comisión de Pastoral Familiar debe tener una voz profética frente a
   las condiciones infrahumanas en que viven miles de familias y frente a
   las agresiones que sufre la familia en la sociedad moderna.

469.El Servicio de Orientación Familiar (SOF) debería llegar a las zonas
   más lejanas de la Arquidiócesis.

470.La Comisión debe estudiar los motivos de tantas parejas católicas que
   no se casan por la Iglesia, para ofrecer vías de acción pastoral y
   evangelización que respondan a esta situación.

471.La Comisión de Pastoral Familiar debe coordinar los cursillos pre-
   matrimoniales de las Vicarias, Parroquias y del Movimiento Familiar
   Cristiano para que la mayoría de las parejas tengan una preparación
   inmediata más larga y completa, conforme a las recomendaciones de la
   I y II Asambleas Sinodales (111, 350).


       Departamento de Pastoral de la Tercera Edad

472.El Departamento de Pastoral de la Tercera Edad tiene como Misión:

       Defender la dignidad y los derechos de los ancianos, promoviendo
       una actitud de respeto y cariño hacia ellos.
       Acompañar a las personas de la tercera edad en su crecimiento
       espiritual.
       Incentivar y colaborar con las parroquias para organizar
       celebraciones comunitarias de la Unción de los Enfermos.
                                 - 213 -
Velar por las necesidades de los ancianos en el campo de la salud en
       coordinación con la Comisión de la Salud.
       Promover iniciativas que aprovechen la experiencia y sabiduría de
       los ancianos y desarrollen sus capacidades en bien de la Iglesia y la
       sociedad.

473.La Pastoral de la Tercera Edad, surgida en los últimos años, merece un
   apoyo decidido por parte de la Iglesia y por consiguiente se establece
   como Departamento de la Comisión de Pastoral Familiar. Este
   Departamento ha de facilitar entre las Parroquias, Vicarías y Hogares un
   intercambio de iniciativas que alivien la soledad de los ancianos y les
   devuelvan la alegría de compartir la vida con los demás.

474.Es necesario luchar por la dignidad de las personas mayores ya que la
   sociedad mercantilista tiende a desvalorar a los ancianos. Ellos pueden
   ofrecer mucho en sabiduría espiritual y humana. Por otro lado, aún
   cuando desaparezca la lucidez mental y requieran de especial cuidado,
   estos hijos e hijas de Dios humanizan a quienes los cuidan y se
   preocupan por ellos. El cuarto Mandamiento: “Honra a tu Padre y a tu
   Madre”, es el fundamento del cuidado de los ancianos.

475.El Departamento de Pastoral la Tercera Edad dará su apoyo a las
   Caritas Parroquiales y grupos de la Tercera Edad ofreciendo
   asesoramiento legal para tener documentación ciudadana, hacer valer
   sus derechos y recibir beneficios sociales.


   Comisión Arquidiocesana de Pastoral de la Infancia
476.La Misión de la Comisión de Pastoral de la Infancia ha de ser:

       Defender la dignidad y derechos de los niños como seres humanos e
       hijos de Dios.
       Promover y acompañar el crecimiento de los niños en “sabiduría,
       gracia y edad delante de Dios y de los hombres” (Lc 2,52).
       Ayudar a los niños para que contribuyan con sus dones a la misión
       de la Iglesia en la construcción del Reino de Dios.

                                  - 214 -
Coordinar con las autoridades civiles, hogares de niños, la Defensa
       del Niño Internacional y otras instituciones, las acciones de la
       Iglesia en favor de los niños de la calle, trabajadores, drogadictos,
       abandonados y explotados.

477.La responsabilidad de educar y proteger a los niños reside en las
   familias, que muchas veces necesitan un apoyo especial para cumplir
   con su tarea y por eso se establece la Comisión Arquidiocesana de
   Pastoral de la Infancia. Esta Comisión reúne dimensiones de pastoral
   social, pastoral familiar, educación y catequesis desde las necesidades y
   posibilidades concretas de los niños y por eso coordinará con las
   Comisiones correspondientes.

478.El Misal Romano ofrece plegarías eucarísticas especiales para Misas
   con niños. En coordinación con la Comisión de Liturgia se pueden
   ofrecer sugerencias y promover celebraciones Eucarísticas y de la
   Palabra para los niños en las parroquias.

479.Esta Comisión ha de conocer, promover y coordinar con el Movimiento
   Mink’as que ofrece a los niños la oportunidad de ser protagonistas de su
   propio crecimiento mediante la metodología del “ver, juzgar y actuar”.
   También se preocupa de que las parroquias cuenten con monaguillos y
   se organicen actividades para ellos.


    Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil
                  y Vocacional
480.La misión de la Comisión de Pastoral Juvenil y Vocacional es:

       Favorecer el encuentro personal de los jóvenes con Jesucristo.
       Promover un estilo de vida juvenil en el seguimiento de Jesús, que
       comprometa al joven en la construcción de una sociedad nueva.
       Formar a los jóvenes con conciencia crítica en las áreas humana,
       social y cristiana, para que sean protagonistas de su propia vida y
       descubran su vocación.


                                   - 215 -
Promover y acompañar con especial interés las vocaciones a la vida
       consagrada y sacerdotal.
       Coordinar los esfuerzos pastorales de las parroquias, colegios,
       movimientos apostólicos, etc., de cara a una pastoral juvenil de
       conjunto.
       Fortalecer la coordinación con las diferentes instituciones civiles
       que actúan en favor de los jóvenes.
       Privilegiar la formación de líderes juveniles.
       Promover la vocación misionera de los jóvenes para que lleguen a
       los más alejados.
       Hacer oír en la Iglesia y en la sociedad la voz profética que el
       Espíritu Santo suscite en los jóvenes.

481.La Pastoral Juvenil y Vocacional es la acción organizada de la Iglesia
   para acompañar a los jóvenes a descubrir, seguir y comprometerse con
   Jesucristo y su Reino de Vida, de manera que asuman su realidad
   personal y socio-eclesial. Para que los jóvenes asuman un compromiso
   cristiano en la sociedad, necesitan conocer a Cristo y experimentar la
   verdad del Evangelio.

482.Conviene fortalecer la organización de la Comisión de Pastoral Juvenil
   a nivel de Vicarías para ayudar a promover grupos juveniles en las
   parroquias y comunidades, asegurando también el seguimiento de los
   jóvenes después de recibir la Confirmación.

483.Hace falta una mayor integración de la dimensión vocacional en las
   actividades y programas juveniles. Por otro lado es necesario promover
   y acompañar las vocaciones laicales y de matrimonio cristiano y no
   solamente las vocaciones religiosas y sacerdotales. El Departamento
   Vocacional, dependiente de esta Comisión, ayudará a formar equipos en
   las Vicarías que se dedican a la promoción y acompañamiento
   vocacional, como también integrar a los seminaristas en la pastoral
   juvenil vocacional organizando algunas actividades juveniles en el
   Seminario Arquidiocesano para dar a conocer esta opción y despertar
   mayor interés vocacional en los jóvenes.

484.La Pastoral Juvenil, como expresión del amor de Cristo por los jóvenes,

                                  - 216 -
tiene que ayudar al adolescente a asumir su sexualidad como persona
   humana, según el plan del creador, que les llama a vivir la castidad y el
   amor verdadero. Mediante este compromiso profético cuestionará los
   anti-valores de la sociedad consumista y ofrecerá respuestas claras y
   equilibradas a los jóvenes en esta dimensión tan importante de su vida.
   Para esto necesitan guías y consejeros con formación espiritual y
   psicológica adecuada.

485.La Pastoral Juvenil Vocacional prestará particular atentción a los
   jóvenes que se encuentran en situaciones críticas (pandillas,
   alcoholismo, drogas, prostitución, discapacitados, etc.), para orientarles
   hacia los servicios profesionales adecuados.

Comisión Arquidiocesana de Pastoral Universitaria
486.La misión de la Pastoral Universitaria es:

       Fomentar en el medio universitario la integración entre fe-ciencia,
       fe-vida, fe-cultura y fe-ideologías.
       Mostrar a los universitarios a un Jesús vivo y presente que les lleve
       a un compromiso de vida coherente con el Evangelio.
       Organizar una acción pastoral de formación integral con énfasis en
       los tiempos fuertes de cada universidad.
       Promover espacios de diálogo y reflexión con el docente
       universitario, como transmisor de valores.
       Orientar a los universitarios que se encuentran en situaciones
       críticas (drogadicción, problemas familiares, etc.) hacia los servicios
       profesionales correspondientes.
       Facilitar la preparación de los sacramentos de iniciación a los
       universitarios que no los hubieran recibido.
       Coordinar con la Comisión de Pastoral Juvenil Vocacional para dar
       continuidad al proceso de formación cristiana de los jóvenes.

487.La Pastoral Universitaria es la acción evangelizadora de la Iglesia en el
   mundo universitario para que los futuros profesionales se comprometan
   a dar testimonio de su fe en el medio ambiente específico y en construir
   una nueva sociedad, de acuerdo a los valores del Reino. En la

                                   - 217 -
Arquidiócesis funcionan unas 20 Universidades, incluyendo la Católica,
   a las que concurren una considerable cantidad de estudiantes, docentes y
   administrativos, que requieren una atención pastoral particular y
   especializada.

488.La Pastoral Universitaria ofrecerá espacios de formación, optando
   prioritariamente por el grupo pequeño y permanente y llevará adelante
   procesos de educación en la fe, favoreciendo el encuentro y experiencia
   personal con Dios.

489.La Pastoral Universitaria impulsará iniciativas para que sus
   destinatarios y protagonistas asuman valores éticos en su acción y
   concepción profesional. Facilitará el compromiso del joven, mediante el
   encuentro con Jesús, en primer lugar dentro de la universidad y luego en
   la Iglesia y con los diversos servicios de voluntariado y actividades
   misioneras que contribuyan a la construcción de una sociedad nueva.


  Comisión Arquidiocesana de la Hermandad con
             Tréveris y Hildesheim
490.La misión de la Comisión de Hermandad con Tréveris y Hildesheim es:

       Animar la hermandad con Tréveris y Hildesheim y otras diócesis
       que mantienen misioneros en la Arquidiócesis de Santa Cruz y
       colaboran con esta Iglesia.

       Coordinar y ejecutar actividades que potencien la amistad,
       favoreciendo el intercambio de delegaciones.

491.Por el especial apoyo de estas Diócesis alemanas con Bolivia, y para
   asegurar relaciones mutuamente evangelizadoras, se creó a nivel
   nacional la Comisión de Hermandad con Tréveris y Hildesheim. Esta
   Comisión quiere lograr que la relación entre Iglesias sea expresión de
   una verdadera hermandad, amistad y conocimiento mutuo que
   contribuya a la Nueva Evangelización en ambas partes.


                                  - 218 -
492.Otras Iglesias particulares también colaboran con la Arquidiócesis,
   testimonio de la universalidad y comunión de la Iglesia. En
   reconocimiento a las relaciones estables con ellas, se pide a esta
   Comisión que asuma la responsabilidad de dinamizar la hermandad con
   ellas también. Cada año se celebra el “Día de la Hermandad” para dar
   a conocer las preocupaciones pastorales y características de estas
   Iglesias Hermanas y orar con ellas.




                 ÁREA DE PROMOCIÓN HUMANA
493.El Área de Promoción Humana reúne las Comisiones que representan
   el compromiso solidario de la Iglesia y su lucha por la justicia y
   dignidad de las personas. Inspirándose en el Evangelio y en la Doctrina
   Social de la Iglesia, la promoción humana, especialmente de los pobres,
   es una de las opciones prioritarias de la Arquidiócesis que asume en su
   empeño de comunicar Vida y Esperanza. La situación cada vez más
   alarmante de injusticia social y crisis económica que desemboca en el
   sufrimiento de los más marginados, hace aún más urgente la acción de
   la Iglesia en este campo.


    Comisión Arquidiocesana de Comunicación
494.La misión de la Comisión de Comunicación es:

       Promover la organización de la Pastoral de la Comunicación en las
       Parroquias y Centros Evangelizadores.
       Coordinar la acción pastoral en el campo de la Comunicación
       Social.
       Informar y aprobar los proyectos de obras de su competencia, como
       son las emisoras que operan en nombre de la Iglesia.
       Propiciar que los valores del Evangelio estén presentes en la
       Comunicación Social.

                                 - 219 -
495.La comunicación es una dimensión integral de la misión de la Iglesia
   universal para proclamar eficazmente el mensaje del Evangelio para que
   los bautizados seamos todos comunicadores de vida y esperanza en este
   nuevo milenio. La Comisión de Comunicación está encabezada por un
   Vicario Episcopal. Tiene la misión de promover la Pastoral de la
   Comunicación en todas sus dimensiones.

496.El Vicario Episcopal de la Comunicación tiene una jurisdicción
   personal para actuar con autoridad en los asuntos de la Pastoral de la
   Comunicación. Tiene la responsabilidad de:

       Representar al Obispo en el ámbito de las comunicaciones sociales.
       Asesorar a la Comisión Arquidiocesana de Comunicación.
       Llevar las inquietudes y propuestas de Comisión de Comunicación
       al Consejo Episcopal y otros organismos arquidiocesanos.
       Supervisar la Oficina de Prensa y todos los organismos relacionados
       con las comunicaciones oficiales de la Iglesia.
       Mantener la relación oficial de la Iglesia con los Medios de
       Comunicación Social.

497.Esta Comisión está empeñada en promover acciones concretas en la
   Comunicación Social. Orienta el trabajo de DIAKONIA: Escuela
   Superior de Comunicación Audiovisual, que permite que la Iglesia
   tenga una presencia en el mundo cultural y de la Comunicación Social.
   DIAKONIA ofrece también cursillos para formar a los Agentes de
   Pastoral de la comunicación y a los comunicadores en una perspectiva
   cristiana de ética profesional.

498.La Comisión de la Comunicación está llamada a coordinar a los que
   hablan en nombre de la Iglesia, y organizar las emisoras católicas como
   red al servicio de la evangelización.

499.Es importante en la Iglesia la transmisión por televisión y radio de la
   Liturgia Dominical de la Catedral y otras celebraciones. Al mismo
   tiempo se nota la necesidad de una presencia mayor en los Medios de
   Comunicación.

500.Varios sectores de Iglesia en Santa Cruz anhelan contar con un canal de
                                  - 220 -
televisión propio para dar a conocer su vida, tener más influencia en la
   formación de la opinión pública y televisar cursos bíblicos, catequéticos
   y de la doctrina social de la Iglesia, desde la perspectiva de la realidad y
   en sintonía con las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis.
   Hasta que esto no sea posible por motivos económicos, por lo menos se
   podría ver la posibilidad de lanzar un programa religioso-popular diario.

501.Una tarea importante de la Comisión de Comunicación es la promoción
   y el asesoramiento de la producción de videos. DIAKONIA y Lu-Pan-
   Gua Video Católico han logrado importantes avances en la producción
   de materiales populares.

502.La Arquidiócesis cuenta con una página de Internet y poco a poco las
   diferentes instituciones eclesiales están logrando el acceso al correo
   electrónico. Se han preparado personas en estas tecnologías y, con el
   apoyo de esta Comisión, sería conveniente que los organismos
   eclesiales tengan acceso al Internet para lograr una comunicación
   interna más eficaz.

  Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social-Caritas
503.La misión de la Comisión de Pastoral Social-Caritas es:

       Coordinar y orientar la acción solidaria y profética de la Iglesia para
       comunicar vida y esperanza.
       Concretar la opción preferencial de la Iglesia por los pobres.
       Contribuir, desde el amor a Jesucristo, al proceso de desarrollo,
       promoción humana y liberación integral de la persona.
       Promover y animar la solidaridad y la justicia en la Iglesia y la
       sociedad para ayudar a los necesitados a superar su situación de
       exclusión social.
       Promover la conciencia social en la Iglesia.
       Ser voz profética en la Iglesia para denunciar las injusticias sociales,
       sus causas y consecuencias.

504.Con fecha del 5 de Julio del año 2000, el Arzobispo firmó un decreto
   de unificación del Secretariado Arquidiocesano de Pastoral Social

                                   - 221 -
(SEAPAS, fundado en 1984) y Caritas Arquidiocesana (fundada 1958).
   Al unir las dos organizaciones que trabajan en el campo social se quiere
   lograr una pastoral social más orgánica, planificada y coordinada. Es
   importante asegurar el dinamismo y el espíritu de servicio al replantear
   su estructura administrativa, ya que esta Comisión dirige un número
   considerable de programas y obras en beneficio de los necesitados.

505.Esta Comisión ayudará a las comunidades eclesiales, Parroquias y
   Vicarias a realizar una buena planificación de la pastoral social, formar
   a los agentes de pastoral y organizar las Caritas Parroquiales.

506.Hace falta un análisis crítico y cualificado de la realidad socio-
   económica y política, y ofrecer la orientación del Evangelio y la
   doctrina social de la Iglesia en los esfuerzos de diálogo con los ámbitos
   dirigentes de la sociedad.

507.Compete a la Comisión de Pastoral Social Caritas difundir la valiosa
   carta pastoral : “Tierra, Madre Fecunda para Todos” publicada por la
   CEB y organizar una Pastoral de la Tierra en todas sus dimensiones. Es
   necesario, entre otras cosas, buscar soluciones para superar el sistema
   de loteamientos en la ciudad, apoyar al campesino e indígena en sus
   derechos, promover el cuidado del medio ambiente y la conciencia
   ecológica de la población.


       Departamento de Pastoral Penitenciaria

508.La misión del Departamento de Pastoral Penitenciaria consiste en:

       Promover la solidaridad cristiana con los presos y sus familias.
       Organizar la atención espiritual de los detenidos.
       Velar por un trato justo y digno de los privados de libertad.
       Abogar por los derechos humanos de todos los encarcelados y la
       libertad de quienes estén injustamente detenidos.
       Brindar apoyo a los hijos de los presos.




                                  - 222 -
509.La población penitenciara en Santa Cruz ha crecido mucho provocando
   condiciones de vida infrahumanas. La lentitud e ineficiencia de los
   procesos judiciales y trámites agravan la situación aún más.

510.Más allá de cualquier consideración de culpabilidad criminal, la Iglesia
   reconoce en los encarcelados la fundamental dignidad del ser humano
   creado a imagen de Dios, nacido en pecado y redimido en la Cruz de
   Cristo, con posibilidad de rehabilitación. En este sentido, es necesario
   concientizar al pueblo cristiano para que apoye las acciones solidarias y
   espirituales en favor de los encarcelados. Hay que incentivar y formar a
   voluntarios y agentes pastorales especializados para llevar a cabo este
   ministerio de amor cristiano dentro y fuera de la cárcel. A esta situación
   responde la creación del departamento de Pastoral Penitenciaria dentro
   de la Comisión de Pastoral Social-Caritas y en coordinación con el
   capellán.


      Departamento de Pastoral Migratoria

511.La misión del Departamento de Pastoral Migratoria consiste en:

       Promover acciones de acogida y apoyo para los migrantes.
       Velar por un trato justo y digno de los zafreros y otros obreros que
       vienen buscando trabajo por períodos limitados.
       Apoyar iniciativas de desarrollo sostenible tanto en las zonas de
       emigración como de inmigración.
       Investigar el fenómeno de la migración dentro y fuera del país para
       mejor comprender y responder a esta realidad.

512.La migración masiva y continua provoca un aumento explosivo de la
   población, muchos conflictos sociales y una gran necesidad de servicios
   básicos a nivel de la sociedad y de la Iglesia. Por otro lado los
   bolivianos que han migrado al extranjero sufren también una situación
   de marginación. Se necesitan respuestas adecuadas y creativas a estas
   situaciones, adaptadas tanto a la realidad rural como la urbana. Por este
   motivo se establece el Departamento de Pastoral Migratoria dentro de la
   Comisión de Pastoral Social Caritas.

                                   - 223 -
513.Es necesario recuperar y coordinar las experiencias de todas las
   instituciones que trabajan en este campo.

 Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal
                 de Educación
514.La misión de la Comisión de Educación consiste en:

       Promover la formación integral de las personas, inculcando valores
       Humano-Cristianos en el espíritu del Proyecto Educativo Católico
       (P.E.C.) con una clara opción por los pobres.
       Coordinar las acciones educativas de la Iglesia con las Comunidades
       Educativas de las Iglesias Locales (CEILs) del Oriente, la Comisión
       Episcopal de Educación (CEE) y todas las instituciones eclesiales y
       gubernamentales.
       Coordinar todas las instituciones educativas católicas y fiscales de
       convenio de la Jurisdicción.
       Ayudar a las Vicarías y Parroquias en la organización y formación
       permanente de los Educadores en la Fe.

515.Es importante seguir fortaleciendo la presencia de la Iglesia en el
   campo de la educación. Es necesario que todas las Instituciones de la
   Iglesia en el campo educativo se coordinen y se solidaricen a través de
   la Delegación Episcopal de Educación para lograr una repartición
   equitativa de items y para tener mayor fuerza en sus justos reclamos.

516.Es necesario una coordinación, incluso a nivel nacional, para mantener
   y consolidar las dos horas semanales de religión, asegurar los items para
   tener un número suficiente de profesores de religión, defender los
   derechos de los educadores en la fe y demás profesores y de los mismos
   alumnos. Es necesario promover una verdadera reforma educativa que
   responda a las necesidades reales de los alumnos.

517.La Comisión procurará que haya equipos en las Vicarías que capaciten
   y actualicen de manera permanente a los educadores de la fe, para
   mejorar pedagógica y pastoralmente su labor. Alentará a las parroquias


                                  - 224 -
para que asuman y apoyen a los docentes dentro de su territorio, los
   cuales deben contar con el visto bueno del párroco.

 Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal
                  de Hogares
518.La misión de la Comisión de Hogares es:

       Representar en este campo a la Iglesia Católica, comprometida con
       los más pobres y marginados, actuando de una manera unitaria
       frente a las Instituciones públicas y a la sociedad.
       Fortalecer y hacer respetar los convenios inter-institucionales, entre
       Iglesia y Estado, mejorando las condiciones y el cumplimiento de
       los mismos.
       Promover la concientización y solidaridad de la población, frente a
       la realidad y problemática de los Hogares, y de los grupos humanos
       más necesitados (niños, jóvenes, ancianos).
       Favorecer la participación de los Hogares en la vida y actividades de
       las Parroquias y viceversa.
       Unir los esfuerzos de todos los hogares para una mayor eficacia en
       su labor y en sus justas reivindicaciones.
       Tutelar el funcionamiento de los Hogares para asegurar la más alta
       calidad humana, psicológica y cristiana de la formación que se da a
       los internos.
       Apoyar a las Instituciones que tienen problemas o enfrentan
       dificultades.

519.En la Arquidiócesis de Santa Cruz existen veinticinco hogares, bajo la
   responsabilidad de organismos eclesiales, para impedidos, huérfanos,
   niños abandonados, ancianos desamparados y recuperación de
   drogadictos. La manutención de estas obras de caridad supone un gran
   esfuerzo de solidaridad. Por eso es coordinado por un Delegado
   Episcopal que mantiene al mismo tiempo las relaciones necesarias con
   el Estado.

                                  - 225 -
520.Los hogares desarrollen un servicio de mucho valor a las personas más
   necesitadas de nuestra sociedad. Sin embargo, sufren muchas carencias.
   Se sugiere implementar “hermandades” con diferentes parroquias para
   lograr una colaboración económica y promover la amistad con ellas. Se
   ha de concientizar tanto en el ámbito de la Iglesia como de la sociedad
   para que las comunidades eclesiales y autoridades civiles se
   comprometan a prestar la colaboración y atención necesarias.


 Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal
                   de Salud
521.La misión de la Comisión de la Salud es:

       Coordinar todas las instancias de Salud de la Iglesia en la atención a
       los enfermos.
       Apoyar la Pastoral de la Salud en las parroquias y comunidades
       eclesiales.
       Representar a la Arquidiócesis en los aspectos jurídicos y
       organizativos correspondientes al Convenio-Marco Nacional,
       Departamental y Municipal.
       Organizar las obras de Salud en una red de servicios.

522.La Iglesia tiene una importante presencia en el campo de la salud con
   cinco hospitales y veinticinco centros de salud en la Arquidiócesis,
   gracias al testimonio y trabajo de muchas congregaciones de vida
   consagrada. Además de colaborar directamente a través de estos signos
   del amor de Cristo, se ve necesario la presencia de la Iglesia para
   promover la ética y moral en todo lo que concierne al campo de la salud
   y la medicina. Es importante al coordinar y dialogar con las autoridades
   civiles de salud, hacer el seguimiento sobre el avance del Convenio
   Marco entre Iglesia y el Estado, exigiendo su cumplimiento.



                                   - 226 -
523.Se ha de organizar la Comisión Arquidiocesana de manera más
   completa, dinámica y estructurada, para apoyar el trabajo del Delegado
   Episcopal y coordinar con las Vicarías y Parroquias. Es necesario alertar
   sobre los valores éticos y las exigencias de justicia en las políticas y
   proyectos de Salud del Gobierno, ONGs e instituciones privadas.

524.Hace falta dar a conocer mejor las obras y esfuerzos de la Iglesia en el
   campo de la salud a través de los MCS, concientizando a la población
   sobre la salud, prevención de enfermedades e intervención temprana.
   Valdría la pena multiplicar las experiencias de medicina natural y
   tradicional, más accesibles a la gente pobre.

525.Los Agentes de Pastoral necesitan formación actualizada para realizar
   una Pastoral de la Salud en sus diferentes dimensiones, para comprender
   al enfermo y atenderlo de una manera respetuosa de su dignidad. Se ha
   de promover la formación y capacitación de los Ministros de Comunión
   para la atención a los enfermos, y alentar la celebración comunitaria de
   la Unción de los Enfermos en las parroquias y comunidades.




                                  - 227 -
C URIA A RZOBISPAL, C UERPOS
C ONSULTIVOS E I NSTITUCIONES
     A RQUIDIOCESANAS

526.En la Arquidiócesis, además de las Comisiones Pastorales, hay otros
   servicios que forman parte de la Curia Arquidiocesana. Algunos de ellos
   obedecen mandatos de la ley universal de la Iglesia: Cancillería,
   Tribunal Eclesiástico y Oficina Económica. Otros responden a las
   necesidades propias de la Iglesia local: Secretarías, Oficina de Prensa,
   Oficina Jurídica y Oficina de Proyectos y Terrenos.



                        CURIA ARZOBISPAL

                       Ministerio Episcopal
527.El Arzobispo es el pastor de la Iglesia Local, sucesor de los Apóstoles,
   responsable de la vida pastoral de su jurisdicción. Los Obispos
   Auxiliares y Vicarios Episcopales colaboran con el Obispo en la tarea
   de gobernar al Pueblo de Dios. El Código de Derecho Canónico define
   sus responsabilidades en detalle (CIC 375-411),

528.El Arzobispo de Santa Cruz, en el contexto del compromiso de su
   misión ha promovido varias iniciativas. Entre ellas se señalan:

       La creación del Consejo Episcopal formado por el Arzobispo,
       Obispos Auxiliares y Vicario General, que se reúne regularmente

                                  - 228 -
para discernir el caminar eclesial. Mensualmente se realiza la
       reunión ampliada con todos los Vicarios Episcopales.
       La reunión semanal con el clero diocesano para preparar la homilía
       dominical, los retiros mensuales y anuales con todo el clero, para
       fomentar la espiritualidad sacerdotal, la amistad y vivencia fraternal.
       La organización de las tres Áreas Pastorales que agrupan las
       Comisiones Arquidiocesanas, encabezadas por los Obispos
       Auxiliares y el Vicario General.
       Su presencia en la vida diocesana a través de las diferentes
       celebraciones.
       Reuniones periódicas con los Obispos del Oriente para coordinar las
       actividades pastorales.

529.La Iglesia de Santa Cruz se alegra mucho y agradece al Señor por el
   nombramiento como Cardenal de su Arzobispo, Julio Terrazas
   Sandoval, que se ha caracterizado por su postura profética y por
   fomentar la unidad de la Iglesia Local.

530.Es de desear que el Arzobispo y sus más estrechos colaboradores
   continúen en actitud de cercanía con los feligreses, tanto en el
   Arzobispado, como en las Parroquias.

531.Es importante que los Obispos utilicen los MCS, no sólo para la
   transmisión de las Misas, sino también en el Anuncio de la Buena
   Noticia en respuesta a los desafíos de la sociedad.


                Tribunal Eclesiástico Regional
532.La configuración y actuación de los Tribunales Eclesiásticos
   Diocesanos está ampliamente definido por el Derecho Canónico
   (1400-1572). Su actividad mayormente está abocada a las declaraciones
   de nulidad de Matrimonios canónicos.

533.El concepto de nulidad matrimonial en nuestra Arquidiócesis es muy
   poco conocido y muchísimas personas podrían beneficiarse de ello para
   poder regularizar su situación matrimonial. Sería deseable que, junto

                                   - 229 -
con la Comisión de Pastoral Familiar, se publique un folleto que
   explique qué es un decreto de nulidad y el procedimiento a seguir.

534.Por otro lado se ve la urgencia de prevenir la celebración de
   matrimonios nulos. Por eso, se recomienda lo siguiente:

       Dar importancia a la entrevista con los novios y la investigación
       prematrimonial. Que sea un verdadero encuentro pastoral con
       discernimiento para detectar inmadurez, presión, falta de formación
       humana y cristiana, vicios y otras cosas que pueden perjudicar o
       invalidar el Matrimonio. El párroco, no la secretaria, debe hacer la
       entrevista y llenar el expediente.
       Alertar a las parejas para que tengan en cuenta que por el hecho de
       recibir el sacramento del Matrimonio no se superan los conflictos y
       defectos personales.
       Insistir a las parejas sobre la necesidad de la vivencia de la vida
       cristiana antes y después del matrimonio y la participación activa en
       su comunidad parroquial.
       Asegurar una adecuada y seria preparación remota, próxima e
       inmediata al Matrimonio de acuerdo a las normas arquidiocesanas.


                       Cancillería y Archivo
535.La Cancillería tiene la función de Secretaría General del Arzobispado.
   Sus responsabilidades incluyen la publicación y el archivo de todos los
   documentos oficiales de Arzobispo y de la Iglesia local. El oficio del
   Canciller y todo el tema del archivo diocesano están regidos por el
   Código de Derecho Canónico (CIC 482-491.

536.Una actividad preponderante es la extensión de certificados de
   Bautismo. Esta tarea es complicada por los muchos errores de ortografía
   y el uso de certificados para fines de la ley civil. Para aliviar esta
   situación las parroquias deben poner el máximo cuidado en tener
   ordenados los registros parroquiales y la Cancillería ayudará a los
   Párrocos en esta tarea de clarificación y organización conforme a la ley
   vigente.

                                  - 230 -
537.Es necesario cuidar el archivo histórico por los documentos originales
   allá guardados y permitir el acceso a personas calificadas para estudios
   históricos sobre nuestra Iglesia.


                           Oficina Jurídica
538.La Oficina Jurídica del Arzobispado se responsabiliza de varias tareas
   legales relacionadas con la actividad pastoral:

       Tramitar los títulos y derechos de propiedad de muebles e inmuebles
       de la Iglesia y sus instituciones.
       Tramitar exención de impuestos de movilidades.
       Asesorar contratos de trabajo y otros documentos legales.
       Asesorar al Arzobispo y las instituciones eclesiales en cualquier
       asunto jurídico legal.

539.Los trámites que realizan tienen sus propios costos de acuerdo a los
   requerimientos de las instituciones del Estado o la municipalidad
   correspondiente. Es un servicio importante en la Arquidiócesis, por eso
   es necesario asegurar su eficacia y prontitud y establecer un protocolo
   en la recepción de los documentos. La oficina debe estar en condición
   de informar periódicamente sobre los asuntos en trámite.

540.La Oficina Jurídica tiene la tarea de capacitar a los responsables de las
   Instituciones Eclesiales, mediante cursos y talleres sobre las normas
   jurídicas relativas a la administración ordinaria de dichas entidades.


                         Oficina Económica
541.La Oficina Económica se encarga de todo el movimiento económico
   del Arzobispado y de la Arquidiócesis. Su trabajo es supervisado por el
   Consejo Arquidiocesano de Asuntos Económicos (CAAE) y el Vicario
   de la Economía. El oficio del Ecónomo está regido por el Código de
   Derecho Canónico (CIC 492-494. Es importante contar con un
   Reglamento para la administración interna del Arzobispado.


                                   - 231 -
542.Entre las responsabilidades económicas de la oficina económica están:

       El mantenimiento de la Curia y el personal de apoyo.
       La administración y mantenimiento de la infraestructura y equipos
       del Arzobispado.
       La administración de los dineros en transito.
       La administración de fondos de proyectos específicos.
       La elaboración y publicación de los informes económicos.

543.En cuanto a los ingresos se recibe:

       Los aportes del 11% por los derechos de Curia (10%) y la casa
       sacerdotal (1%) que todas las parroquias deben pagar puntual y
       obligatoriamente.
       Los derechos por la celebración de la Confirmación.
       Aportes por certificados emitidos o legalizados en el Arzobispado.
       Venta de publicaciones y folletos.
       Una generosa colaboración de la Catedral.

544.Para un testimonio de pobreza evangélica en la administración de la
   economía de la Curia y de toda institución eclesial, es de suma
   importancia la transparencia y la claridad en el manejo de los fondos.
   Las Parroquias y otras instituciones, al solicitar la aprobación de
   proyectos económicos, deberán estar al día en sus informes y pagos de
   derechos de Curia.

545.Hay que publicar periódicamente los informes económicos del
   Arzobispado para conocimiento de las Parroquias y el Pueblo de Dios.

                         Oficina de Prensa
546.La Oficina de Prensa del Arzobispado tiene como tarea:



                                   - 232 -
Difundir en los Medios de Comunicación Social todo lo referente a
       la vida eclesial.
       Programar las entrevistas y conferencias de prensa.
       Publicar el boletín semanal “Campanas” con las informaciones más
       importantes en la vida de la Iglesia.

547.Esta oficina está bajo la responsabilidad del Vicario Episcopal de la
   Comunicación y cuenta con la ayuda técnica de DIAKONIA. Al mismo
   tiempo es responsabilidad de todas las parroquias, comunidades de vida
   consagrada y otras instituciones eclesiales hacer llegar las
   informaciones y avisos para su difusión en la Arquidiócesis.

548.El responsable de la Oficina de Prensa colabora con el Vicario
   Episcopal de la Comunicación en los cursos ofrecidos a las parroquias y
   a toda la Arquidiócesis para la pastoral y capacitación de Reporteros
   Parroquiales, Pastoral de la Comunicación y Relaciones Públicas, a fin
   de mejorar la comunicación eclesial.

549.Es deseable que la Oficina aproveche la tecnología moderna como el
   Internet para canalizar y difundir la comunicación en la Arquidiócesis.

550.Es necesario mejorar la presentación del Boletín Campanas, con más
   elementos gráficos, para dar una cobertura suficiente a las noticias y
   avisos de toda la Arquidiócesis, incluyendo los eventos en las
   parroquias, movimientos apostólicos, congregaciones y otros
   organismos eclesiales que trabajan por el Reino de Dios. Se está
   estudiando la publicación de un periódico mensual con las
   informaciones más importantes de la Iglesia universal, nacional y local,
   y otros artículos de opinión y formación.

551.Hace falta un verdadero Departamento de Relaciones Publicas que se
   encargue no solamente de informaciones, sino de la imagen y la
   relación de la Iglesia con otras instituciones de la sociedad y el público
   en general.

                Oficina de Proyectos y Terrenos
552.Esta oficina tiene la tarea de
                                     - 233 -
Asesorar la construcción de edificios eclesiales
       Asegurar la dotación de terrenos en vista del crecimiento de las
       parroquias,
       Velar para que los terrenos sean saneados y transferidos legalmente
       Cuidar que los proyectos de obras respondan a las necesidades
       pastorales y normas legales.

553.Todo proyecto de construcción nueva o remodelación con
   financiamiento propio o foráneo debe ser revisado por ésta oficina, y
   contar con el visto bueno del Párroco, debidamente asesorado por el
   Consejo Pastoral y el Consejo Económico y del Vicario Episcopal
   respectivo. La oficina también revisa los proyectos que requieren ayuda
   externa para movilidades, formación, becas, material de evangelización
   y otros.

554.Conviene publicar un documento con las indicaciones generales para la
   construcción de obras y con los requisitos para la presentación de los
   proyectos.


    CALISA: Contribución a la Iglesia de Santa Cruz
555.Ante la necesidad de contar con los recursos necesarios para el
   sostenimiento del Arzobispado, el Seminario y la Iglesia Cruceña en
   general, se ha desarrollado una estrategia para concientizar a los
   bautizados y lograr una mayor colaboración del Pueblo de Dios,
   desterrando una falsa imagen de Iglesia rica y buscando una
   participación corresponsable en la misión de la Iglesia.

556.Un aspecto central de esta estrategia ha sido la promoción en la
   Comunidad Cristiana de Santa Cruz de una campaña masiva de
   concientización sobre las diversas tareas que realiza la Iglesia, las
   necesidades económicas que requiere y el uso que se le da a estos



                                  - 234 -
recursos. De esta manera se quiere comprometer seriamente a todos los
   fieles en el auto-financiamiento de la Iglesia a corto y mediano plazo.

557.Para lograr su objetivo se ve conveniente:

       Redefinir con claridad el enfoque de la Campaña en cuanto a
       objetivos, prioridades y estrategias.
       Ejecutar el proyecto en todas las Parroquias, promoviendo una
       verdadera espiritualidad bíblica y pastoral del diezmo (tiempo,
       talento y tesoro) entre los fieles católicos con todos los medios
       disponibles y concientizando sobre la obligación de contribuir a las
       necesidades de la Iglesia.




                                  - 235 -
CUERPOS CONSULTIVOS Y ORGANISMOS DEL
            PUEBLO DE DIOS


                       Consejo Presbiteral


558.El Consejo Presbiteral, de acuerdo a las resoluciones del Derecho
   Canónico (CIC 495-501) es obligatorio en cada Diócesis y tiene la
   misión de colaborar, como cuerpo consultivo, al Obispo en la tarea de
   gobernar la Iglesia Local y ayudar de manera especial en todo lo que
   concierne a la vida y misión de los mismos presbíteros. Debe ser abierto
   y saber escuchar al Pueblo de Dios a través de sus sacerdotes y Vicarios
   Episcopales.

559.El Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Santa Cruz, en
   cumplimento de sus Estatutos, se reúne cuatro veces por año,
   incluyendo una Asamblea que convoca a todo el Presbiterio. Los
   elegidos y nombrados al Consejo deben asumir sus responsabilidades
   generosa y responsablemente.

560.El Consejo Presbiteral pretende elaborar un “Manual de Funciones”
   sobre los derechos y deberes de los Párrocos, para general
   conocimiento, sobre todo para orientar a los nuevos sacerdotes que se
   incorporan a la Arquidiócesis.


                     Colegio de Consultores
561.Según prescripción canónica (CIC 502), el Colegio de Consultores
   asesora al Arzobispo en los asuntos de mayor importancia. Está
   compuesto por siete sacerdotes, miembros del Consejo Presbiteral, que
   se reúnen normalmente cuatro veces en el año.


                                  - 236 -
Consejo Arquidiocesano de Pastoral
562.A principios de la década de los ochenta, el Arzobispo Mons. Luis
   Rodríguez Pardo promovió un proceso de animación para la
   conformación del Consejo de Pastoral Arquidiocesana en Santa Cruz.
   De esa manera, en 1986 se realiza una Asamblea de Agentes de
   Pastoral, con representación fundamentalmente de las parroquias y
   comisiones arquidiocesanas, para elegir al Comité Ejecutivo del
   Consejo de Pastoral Arquidiocesana. Dicho comité, finalizó su función
   con el nombramiento del nuevo Arzobispo, Mons. Julio Terrazas
   Sandoval y la organización de la I Asamblea Arquidiocesana de
   Agentes de Pastoral en 1992; evento que dio inicio a una nueva etapa en
   la vida de la Arquidiócesis.

563.Se conformó un nuevo Consejo Arquidiocesano de Pastoral en 1996
   con la intención de llevar adelante un proceso de planificación pastoral
   iniciado unos años antes con las Asambleas Arquidiocesanas de
   Agentes de Pastoral. Desde entonces ha habido cambios pequeños en
   los Estatutos y en la actualidad está en su segunda gestión de 3 años.

564.Según los Estatutos, los miembros del Consejo Pastoral colaboran:

       En “estudiar y valorar lo que se refiere a las actividades pastorales
       en la diócesis, y sugerir conclusiones prácticas sobre ellas” (CIC
       511).
       En la celebración de las Asambleas Arquidiocesanas de los Agentes
       de Pastoral.
       En promover la pastoral orgánica planificada de acuerdo a los
       lineamientos determinados en las Asambleas Arquidiocesanas.

565.El Consejo ha tomado conciencia de su rol como animador del
   proyecto pastoral de la Arquidiócesis, especialmente en lo que
   concierne a la aplicación de las conclusiones sinodales.

566.Para optimizar esta tarea hay que mejorar la comunicación e
   interiorización de las reflexiones, acuerdos y propuestas del CAP.
                                  - 237 -
Además de los representantes de las Vicarías, conforman el Consejo
   delegados de cada Área Pastoral y de los diferentes sectores del Pueblo
   de Dios. Las Vicarías elegirán directamente a personas capaces y
   comprometidas en la actividad pastoral para impulsar un verdadero
   intercambio entre Vicarías y el CAP.

567.A partir de las líneas emanadas de las Asambleas Arquidiocesanas de
   Agentes de Pastoral y de las conclusiones sinodales el CAP tiene que
   impulsar el proceso de la planificación pastoral arquidiocesano.


 Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral
568.Las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral, celebradas
   anualmente, convocan alrededor de mil participantes, de toda la
   Arquidiócesis y de todos los grupos del Pueblo de Dios, incluyendo a
   todo el presbiterio y a los seminaristas. Se procura que haya una
   representación equitativa de hombres y mujeres, y una delegación
   significativa de la vida consagrada como también de la juventud
   proveniente de todas las Vicarías. Los laicos enviados deben tener
   algunos años de experiencia en el ejercicio de su actividad pastoral, y se
   recomienda que hayan participado en los Consejos pastorales de sus
   comunidades o parroquias.

569.Será necesario, una vez clausurado el Sínodo, revisar los Estatutos del
   Consejo Arquidiocesano de Pastoral para adecuar su lenguaje a la
   terminología de las Vicarías, tomar en cuenta a los nuevos miembros y
   lograr mayor agilidad en responder a los desafíos, en la toma de
   decisiones, en relación con las Asambleas Arquidiocesanas y para la
   realización del Plan Pastoral Arquidiocesano.

   Consejo Arquidiocesano para los Asuntos Económicos
570.El Consejo Arquidiocesano para los Asuntos Económicos es una
   instancia integrada por el Vicario Episcopal de la Economía y por
   algunos miembros del Pueblo de Dios, nombrados por el Arzobispo, que
   lo asesora en los asuntos económicos y administrativos.

                                   - 238 -
571.Para responder a las necesidades financieras y optimizar la
   administración se ha nombrado un Vicario Episcopal de la Economía.
   Sus tareas son:
       Representar al Arzobispo en el Consejo Arquidiocesano de Asuntos
       Económicos.
       Supervisar la Oficina de Economía del Arzobispado.
       Buscar nuevas fuentes de ingreso

572.Es responsabilidad     del   Consejo    Arquidiocesano    de   Asuntos
   Económicos:
       Colaborar con el Arzobispo en la planificación arquidiocesana de
       los aspectos económicos de la Arquidiócesis y sus respectivas
       entidades e instituciones.
       Dar el propio parecer y/o consentimiento respecto a las decisiones
       económicas del Arzobispo conforme al Código de Derecho
       Canónico (CIC 492-494) y según la legislación eclesial y civil.
       Asesorar a las parroquias en la conformación de sus Consejos
       Parroquiales de Asuntos Económicos, y en la administración
       económica.
       Supervisar el desarrollo del Proyecto CALISA, Pastoral del Diezmo.
       Asegurar una administración correcta y transparente de los recursos
       en todas las instancias eclesiales.

573.Es urgente que el Consejo de Asuntos Económicos publique los
   Reglamentos arquidiocesanos de los Consejos Parroquiales de Asuntos
   Económicos en el marco de una visión pastoral y comunitaria de la
   economía arquidiocesana.

  Consejo Boliviano de Laicos - Santa Cruz (CBL-SC)

574.El Consejo Boliviano de Laicos (anteriormente el Consejo
   Arquidiocesano de Laicos) es una organización propia y representativa
   de los laicos para velar por su vocación y misión como miembros del
                                  - 239 -
Pueblo de Dios. Se organiza a nivel nacional y local de acuerdo a sus
   Estatutos aprobados por la autoridad eclesial y es responsable del
   Centro de Formación de Laicos (CEFOL).

575.Su objetivo general es: Facilitar la formación y participación, activa y
   permanente, de los laicos, para que puedan realizar responsablemente su
   ser, su misión y su espiritualidad como miembros de la Iglesia en el
   mundo, transformando la sociedad, lo político, lo social y económico
   con miras a la construcción del Reino de Dios. Esta tarea ha llevado a la
   creación de un Centro para la Formación integral de los Laicos. Es
   importante que CEFOL coordine con otras instancias de formación para
   fundar un Centro Arquidiocesano de Formación.

576.La CBL es la instancia de coordinación, comunicación y
   complementación entre los Movimientos Apostólicos reconocidos en la
   Arquidiócesis.

577.Es importante que la CBL-SC realice evaluaciones periódicas y
   renueve sus estructuras para responder a su misión en forma eficaz y
   actualizada.

     Conferencia Boliviana de Religiosos (CBR) y la
                  Vida Consagrada.

578.La Conferencia Boliviana de Religiosos está organizada a nivel
   Latinoamericano, nacional y local. Actualmente en la Arquidiócesis de
   Santa Cruz hay 101 Institutos de Vida Consagrada distribuidos en 181
   casas con más de 700 personas consagradas.

           c 71 Institutos de Vida Religiosa Femenina.
           7 24 Institutos de Vida Religiosa Masculina.
           2 6 Institutos Seculares, todos femeninos.

                                  - 240 -
579.La mitad de las congregaciones actualmente presentes han llegado a
   Santa Cruz antes de 1988 y la otra mitad en 1988 o después. Los
   primeros en llegar fueron los Jesuitas en 1587, los Franciscanos en 1855
   y las Hijas de Santa Ana en 1892. Las Dominicas Mensajeras en el
   Espíritu Santo fueron fundadas en Santa Cruz. En otras partes de
   Bolivia fundaron las Misioneras Cruzadas de la Iglesia y las Hermanas
   Nuestra Señora de La Paz.

580.Existe una multiplicidad de carismas y actividades desarrolladas por la
   Vida Consagrada. Existen dos comunidades femeninas de Vida
   Contemplativa. Algunos institutos se dedican a obras de educación,
   salud, hogares, catequesis y Pastoral Parroquial. Sin embargo, con este
   gran testimonio, hace falta una presencia aún mayor en todos los
   campos, integrada en la vida del pueblo y en la Iglesia local. Se ve
   necesario que cada congregación viva su carisma en el espíritu de la
   Pastoral de Conjunto y de acuerdo a las líneas y opciones pastorales de
   la Arquidiócesis. De la misma manera es indispensable que la Vida
   Consagrada participe en los Consejos Parroquiales, de Vicaría y en el
   ámbito arquidiocesano.

581.Para favorecer la continuidad en los compromisos y planes pastorales
   se pide a los Institutos que eviten cambios frecuentes de su personal,
   informando de sus decisiones al Ordinario del lugar. Para promover
   mayor integración y coordinación entre las congregaciones conviene
   convocar periódicamente reuniones de los superiores a nivel
   arquidiocesano y de Vicarías.

582.Las congregaciones tienen el derecho y el deber de promover
   vocaciones a sus institutos, respetando a las personas que están en
   proceso de acompañamiento vocacional en otra congregación y en la
   Arquidiócesis. En este sentido están llamados a formar a los jóvenes en
   los valores humanos y cristianos en coordinación con la Pastoral Juvenil
   Vocacional. Dada la grave escasez de Clero Diocesano y siendo una
   prioridad de la Arquidiócesis, se espera de todas las comunidades que
   colaboren especialmente en la promoción de vocaciones de sacerdotes
   diocesanos.

                                  - 241 -
583.Están aumentando las casas de formación en la Arquidiócesis. El
   Centro de Formación Inter-Congregacional es una importante obra de
   colaboración de la CBR en Santa Cruz.

584.Para mejor coordinación de las actividades de todas las congregaciones
   entre sí y con el Arzobispo, se sugiere que se nombre un Delegado o
   Vicario Episcopal de la Vida Consagrada, teniendo en cuenta la mayoría
   de congregaciones femeninas. Este representará al Arzobispo ante la
   Conferencia Boliviana de Religiosos (CBR) en Santa Cruz y será
   responsable de los convenios entre la Arquidiócesis y las Comunidades
   de Vida Consagrada.


  Conferencia Boliviana de Clero Diocesano (CBCD).
585.La Conferencia Boliviana del Clero Diocesano fue fundada en 1987
   con los siguientes objetivos

       Fortalecer al Clero Diocesano en su identidad y espiritualidad.
       Promover vocaciones al clero diocesano, tanto al orden presbiteral
       como al diaconado permanente.
       Mejorar las relaciones entre el clero diocesano y otros agentes de
       pastoral.
       Apoyar la formación permanente de los presbíteros diocesanos.

586.En los últimos años se está consolidando la CBCD por el aumento de
   sacerdotes diocesanos, fruto en gran parte de la reapertura del Seminario
   “San Lorenzo”, motivo de alegría para esta Iglesia.

587.Se anima a todo el clero diocesano a que apoye decididamente y
   participe en la CBCD en todas sus actividades de tal manera que ayude
   a los sacerdotes a sentirse parte integral del colegio presbiteral, a asumir
   su misión como guías espirituales del pueblo de Dios, y a seguir en su
   formación permanente.



                                    - 242 -
Diaconado Permanente
588.La Arquidiócesis tiene una experiencia muy limitada pero prometedora
   del Diaconado Permanente. Hasta ahora los pocos diáconos
   permanentes han surgido de forma aislada por la iniciativa de una u otra
   parroquia, donde están al servicio del Pueblo de Dios en la liturgia,
   proclamación de la Palabra y de la caridad.

589.De acuerdo a las conclusiones de la Segunda Asamblea Sinodal
   (385-386) conviene promover las vocaciones al diaconado permanente y
   con creatividad abrir caminos para la formación y trabajo de diáconos
   permanentes. Para esto es necesario clarificar los requisitos para la
   admisión de los candidatos, como también los contenidos, etapas y
   encargados de su formación. El Seminario Arquidiocesano, los diáconos
   actuales y el Instituto de Teología a Distancia pueden ayudar en este
   proceso.




                    INSTITUCIONES Y ORGANISMOS

         Catedral y Basílica Menor “San Lorenzo”




                                  - 243 -
590.La actual Catedral, dedicada a San Lorenzo, data de 1915. Fue
   remodelada sucesivamente bajo la dirección de su Rector, Mons. Carlos
   Gericke, quien también fundó el Museo de la Catedral. La función de la
   Catedral consiste en ser la Sede y Cátedra del Arzobispo quien ejerce el
   ministerio de la comunión y de la Palabra en su Iglesia. Al mismo
   tiempo la Catedral es símbolo de la Iglesia Local y de la ciudad de Santa
   Cruz.

591.Entre las actividades pastorales de la Catedral se destaca lo siguiente:

       La Misa del Arzobispo transmitida por radio y televisión todos los
       domingos y días festivos.
       Las Misas, Confesiones y Exposición del Santísimo diariamente.
       Las celebraciones Arquidiocesanas especiales: Misa Crismal,
       Ordenaciones, etc.

592.La Catedral, además de ser un templo hermoso, es un verdadero centro
   de oración y culto que acoge en sus Misas al Pueblo de Dios desde
   todas las partes de la ciudad, en especial de la periferia, y donde nunca
   faltan personas en oración. Sin embargo, la Catedral no es una parroquia
   y por consiguiente, no prepara ni celebra los sacramentos de Iniciación
   Cristiana ni el Matrimonio.

593.La Catedral pertenece a todo el pueblo de Dios. Por eso conviene
   organizar la participación por turnos de los coros y otros ministros
   litúrgicos de las diversas parroquias.

594.El Museo de la Catedral reúne un valioso tesoro cultural y religioso de
   la vida de la Iglesia cruceña en anteriores épocas. Conviene hacerlo
   conocer más al público, especialmente a grupos de jóvenes escolares.

595.La permanente presencia de pobres en las puertas de la Catedral es un
   desafío. La Iglesia debe ser solidaria con ellos sin crear dependencias,
   buscando liberarlos de su situación de indigencia. Se debe hallar una
   solución, junto con las autoridades municipales y otras instituciones
   civiles, en coordinación con Pastoral Social Caritas.



                                   - 244 -
Seminario Mayor “San Lorenzo”
596.El Seminario reabrió sus puertas el 19 de marzo de 1990 con el nombre
   de Seminario “La Santa Cruz” cambiandose un año más tarde por el
   nombre de “San Lorenzo”, patrono de la Arquidiócesis. Este Seminario
   acoge candidatos al orden presbiteral de todo el Oriente Boliviano para
   que estos puedan tener sus primeros años de formación en un ambiente
   cercano a la realidad cultural y eclesial. Gracias a Dios, el número de
   candidatos sigue aumentando paulatinamente.

597.La misión del Seminario consiste en formar, en el amor a la Iglesia
   universal y local, hombres maduros, cultos y de fe, identificados con
   Cristo y su pueblo, para que sean pastores capaces de acompañar
   evangélicamente a la comunidad. La formación abarca 5 dimensiones:
   Área Humano Afectiva, Área Comunitaria, Área Espiritual, Área
   Académica y Área Pastoral. En gran parte los contenidos de la
   formación están determinados por la Iglesia Universal y a nivel de
   América Latina y de Bolivia. La formación exige una entrega de tiempo
   completo que no permite trabajos y estudios fuera del Seminario.

598.Al aceptar los candidatos al seminario es necesario definir requisitos de
   admisión, discernir las motivaciones, conocer su situación familiar,
   formación intelectual y cristiana. Convendría aplicar un test
   psicológico.

599.Se aprecia la disponibilidad y colaboración de hermanas religiosas,
   sacerdotes religiosos y laicos en la formación de los seminaristas.

600.Los seminaristas del primer año “Propedéutico” inician su formación
   con la finalidad de ser introducidos en el camino de la formación
   sacerdotal. Los Filósofos, durante los fines de semana y como parte de
   su proceso de formación, colaboran en la pastoral parroquial.

601.Actualmente los seminaristas realizan los estudios teológicos en el
   Seminario Nacional de “San José” en Cochabamba. En la medida de las
   posibilidades sería conveniente ofrecer los estudios teológicos en Santa
   Cruz.

                                   - 245 -
602.El Seminario juega un papel importante en la Pastoral Vocacional, por
   lo tanto sus representantes han de participar en el equipo de Pastoral
   Juvenil Vocacional arquidiocesano.

603.El aporte económico local y de las jurisdicciones del Oriente para
   mantener el seminario es insuficiente. Es necesario un esfuerzo en las
   Parroquias para formar equipos de personas que animen a todo el
   pueblo católico a asumir como suyo el Seminario y contribuir
   económica y espiritualmente con él.


     Universidad Católica de Bolivia en Santa Cruz
604.La Universidad Católica Boliviana tiene la misión de formar
   profesionales, capacitados y comprometidos desde los valores del
   Evangelio en el desarrollo de la sociedad boliviana, en un permanente
   diálogo entre la ciencia y la fe, en los distintos campos del saber, la
   investigación y el servicio a la comunidad. Se espera que estos
   profesionales promuevan, como agentes de cambio, libertad, dignidad y
   justicia social en favor de los más necesitados.

605.La Universidad Católica Boliviana:

       Es una institución de la Iglesia Católica.
       Está abierta a todas las personas sin distinción de culto, raza o
       ideología, siempre en el respeto de los principios cristianos.
       Está al servicio de la sociedad en los campos de la docencia, la
       investigación y la interacción social.

606.Hace falta ponerse más al servicio de los pobres facilitando el acceso a
   las becas, y brindando oportunidades a los alumnos de escasos recursos.

607.En cuanto a su función, para comunicar vida y esperanza de una
   manera coherente con las líneas pastorales de la Iglesia, la UCB debe
   implementar la investigación y análisis de la realidad económica, social,
   religiosa, y política de Bolivia y de Santa Cruz, denunciando las causas
   de la injusticia y ofreciendo soluciones creativas a los problemas del
   país.
                                   - 246 -
608.La UCB tiene que transparentar su identidad impartiendo valores
   éticos, morales y evangélicos a los futuros profesionales. Como parte
   del proceso formativo sería bueno implementar un servicio de
   voluntariado para los alumnos de esta universidad, con la finalidad de
   compartir en la vida lo que han aprendido en las aulas.

609.Los catedráticos de la UCB deben ser cristianos comprometidos que
   den testimonio de fe y de vida según los valores del Evangelio.

610.La UCB debe seguir apoyando la formación de los Agentes de Pastoral
   parroquial a través de la carrera de Ciencias Religiosas y Pastorales, en
   función de los diferentes ministerios y servicios eclesiales.


 Santuario de Cotoca y Fiesta de la Virgen de Cotoca
611.La Virgen de Cotoca, como patrona del Oriente Boliviano, atrae a
   miles de devotos y peregrinos, especialmente en su fiesta que se celebra
   el día de la Inmaculada Concepción, el 8 de Diciembre.

612.Es un momento importante de la religiosidad popular, que toda la
   Arquidiócesis ha de asumir y apoyar. Una comisión especial, junto con
   los sacerdotes encargados del Santuario, debe preparar el programa de
   las festividades, la novena y la liturgia, con antelación y entregarlo a la
   Arquidiócesis para su difusión.

613.Los Agentes de Pastoral han de acompañar a los devotos en la
   celebración de la novena y a los peregrinos en la caminata, favoreciendo
   el encuentro con el Señor a través de María. Se tendrán que buscar
   soluciones creativas para dar acogida y atención espiritual en este
   momento especial de gracia. El Santuario tiene que volverse un Centro
   Mariano que impulse durante todo el año una verdadera evangelización
   al pueblo que peregrina.

614.Con las autoridades civiles se ha logrado en los últimos años establecer
   el Campo Mariano del Santuario, dictando la Ley Seca para prevenir los
   excesos que se manifestaban en esta ocasión. La peregrinación debe ser
   cada vez más un estimulo de conversión y ocasión importante para la
                                   - 247 -
celebración del Sacramento de la Penitencia. Se requiere la
   disponibilidad de los presbíteros, tanto en la Fiesta como en la Octava,
   para atender las confesiones.

615.A partir de una teología bíblica y en consonancia con las líneas y
   opciones pastorales de la Iglesia Local, debe cuidar particularmente a
   los jóvenes y orientarlos en el aspecto vocacional.

616.Últimamente se observa el surgimiento de nuevos centros de devoción
   popular en la Arquidiócesis que atraen un movimiento considerable de
   devotos. Los pastores y encargados han de hacer todos los esfuerzos
   para evangelizar en estos centros populares. Para que un centro de
   devoción pueda denominarse “Santuario” necesita un decreto de
   aprobación de la autoridad arquidiocesana competente.


     Celebración Arquidiocesana de Corpus Christi
617.Corpus Christi es una fiesta litúrgica tradicional que expresa y fomenta
   la devoción de los fieles a la presencia sacramental de Cristo en la
   Eucaristía. La procesión por las calles de la ciudad permite que Cristo se
   acerque a bendecir al pueblo y que el pueblo se acerque para adorar el
   Cuerpo y la Sangre de Cristo.

618.En los últimos años, se han hecho esfuerzos para integrar la celebración
   de Corpus Christi con el programa pastoral de la Iglesia Local y en
   especial con el proceso Sinodal con los siguientes objetivos concretos:

            Celebrar la presencia real de Cristo, pan de vida, en medio de su
            pueblo.
        Promover la unidad de la Arquidiócesis en un mismo caminar como
        Iglesia que comunica vida y esperanza.
        Afianzar el proceso sinodal y el Jubileo 2000.

619.En estos últimos años la cantidad de personas que participa en la Misa
   y la Procesión ha aumentado considerablemente, motivando su
   realización en el Estadio Ramón Tahuichi. Este espacio permite que se
   desarrolle una celebración con grandes símbolos y coreografías, siendo
                                   - 248 -
trasmitido por radio y televisión.

620.La participación masiva es un signo de los tiempos y motivo de alegría
   para nuestra Iglesia, pero al mismo tiempo urge redoblar esfuerzos para
   que la Celebración Eucarística y la Procesión sean participativos. Se ha
   de buscar la manera, con creatividad y audacia en el espíritu de la
   Nueva Evangelización, de enfrentar los desafíos prácticos para
   favorecer el encuentro del Pueblo de Dios con Jesucristo, Palabra de
   Dios y Pan de Vida y también potenciar con signos concretos la
   dimensión solidaria de la Fracción del Pan en favor de los más pobres.

621.En las parroquias deben alentar a los feligreses a que asistan y
   participen con espíritu de fe en esta gran celebración, signo de
   comunión y unidad eclesial, como Cuerpo Vivo de Cristo. En las
   parroquias se puede celebrar la Eucaristía por la mañana, para quienes
   no acudan a la concentración arquidiocesana.




     MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS

                             INTRODUCCIÓN
622.Los Movimientos Apostólicos son una riqueza evidente para la vida y
   la misión de la Iglesia. Pertenecen a los carismas y dones concedidos
   por el Espíritu (Rm 12,6) para edificar el único “Cuerpo de Cristo”
   (1Cor 12,27) y colaborar en la realización de la misión de la Iglesia en
   el mundo. Es, pues, indispensable que cada bautizado, en forma
   individual y colectiva, coloque sus dones y carismas al servicio de los
   demás miembros (1Cor 12,7).

623.Los Movimientos Apostólicos ofrecen a los laicos un apoyo para
   desarrollar y hacer realidad su misión propia: encarnar el Evangelio y
   transformar, desde dentro, todas las situaciones humanas.
                                   - 249 -
624.Los Movimientos Apostólicos no son estructuras diocesanas, sin
   embargo, necesitan la aprobación del Obispo que nombra un asesor
   diocesano para apoyar su actividad, fortalecer su espiritualidad y
   comunión eclesial. Su organización y finalidad responden a sus propios
   estatutos.

625.Para que un Movimientos Apostólico sea reconocido oficialmente en la
   Arquidiócesis necesita:

       Estar en comunión con la Iglesia Universal y local, trabajando en
       sintonía con las líneas y opciones pastorales trazadas por la
       Arquidiócesis y plasmadas en los planes pastorales de las Parroquias
       (cf. 294).
       Estar presentes en, al menos, 5 parroquias de la Arquidiócesis y
       contar con el respaldo de los respectivos párrocos.
       Apoyar y fortalecer el carácter secular del laico, es decir, su trabajo
       por el Reino de Dios en el mundo y fomentando su participación en
       la vida de la comunidad cristiana (CEBs, Parroquia, Arquidiócesis).
       Asegurar a sus miembros una sólida formación humana y cristiana,
       teniendo como eje la Palabra de Dios y evitando centrar la
       formación en mensajes o devociones privadas no reconocidas por la
       Iglesia.
       Promover y desarrollar una sana espiritualidad laical, incentivando
       los servicios, funciones y ministerios laicales.
       Coordinar el trabajo del Movimiento con las actividades pastorales
       de las parroquias donde actúan, participando en la planificación de
       las mismas.
       Abrirse a las orientaciones y sugerencias de las Comisiones
       Arquidiocesanas responsables de las mismas áreas de pastoral y
       coordinar con ellas.

626.Además de lo ya dicho en las anteriores asambleas sinodales, es deber
   de todos los Movimientos Apostólicos:

       Colaborar y coordinar con las Parroquias y Vicarías desde su
       especificidad y carisma.


                                   - 250 -
Ayudar, en coordinación con la CBL, a desarrollar la espiritualidad
       de los laicos, a enseñarles a orar y a promover su compromiso
       evangelizador y transformador de la sociedad.
       Coordinar con la Vicaría de la Comunicación, si fuese el caso, en el
       uso de los medios de comunicación social.
       Promover líderes capaces de asumir compromisos pastorales
       eclesiales y temporales, desde su carisma, para construir el Reino de
       Dios.
       Abrirse a los sectores populares y pobres tanto en el acceso a las
       actividades del Movimiento, como también en la promoción de la
       dignidad humana y de la justicia social.

627.Los asesores deben tener una buena formación teológica y comprensión
   de la vocación de los lacios, además de la capacidad y disponibilidad
   para acompañar al Movimiento en sus actividades. Se sugiere que los
   asesores arquidiocesanos sean nombrados desde una terna propuesta por
   el Movimiento y la instancia de coordinación arquidiocesana (CBL),
   por un tiempo limitado y con la posibilidad de renovación.

628.Los agentes de pastoral, en especial los párrocos, deben hacer un
   esfuerzo para conocer los carismas, la organización y objetivos de los
   Movimientos Apostólicos que están actuando en sus parroquias.

629.En caso de ser un Movimiento Apostólico no reconocido todavía
   oficialmente en la Arquidiócesis de Santa Cruz, el Párroco deberá
   discernir, en diálogo con los Obispos, otras instancias eclesiales
   interesadas, si le permite reunirse y trabajar en la Parroquia y en que
   condiciones.

630.Ante las nuevas devociones, sobre todo de carácter supuestamente
   mariano, que se vienen implantando en la Arquidiócesis, se ha de hacer
   un discernimiento a nivel pastoral para clarificar la espiritualidad y el
   ascetismo que predican. Siempre será necesario el reconocimiento
   oficial de la Iglesia Local.



MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS RECONOCIDOS EN LA ARQUIDIÓCESIS
                                  - 251 -
Movimiento de Cursillos de Cristiandad
631.El Movimiento de Cursillos de Cristiandad nace el 19 de agosto de
   1944 en Palma de Mallorca, España. Actualmente está extendido en
   gran cantidad de países, y en Bolivia se inicia en la ciudad de La Paz. El
   primer cursillo en la ciudad de Santa Cruz se realiza del 14 al 17 de
   abril de 1960, para señoras, y en diciembre del mismo año para varones.
   Hasta la fecha se han realizado aproximadamente 275 cursillos para
   unas 10.000 personas en diversos lugares del Departamento de Santa
   Cruz.

632.El Movimiento de Cursillos de Cristiandad (M.C.C), tiene una
   proyección eminentemente seglar que, mediante un método propio,
   posibilita la vivencia de lo fundamental cristiano, ayuda a descubrir la
   vocación personal y propicia la creación de núcleos cristianos que
   vayan fermentando el sentido evangélico en todos los ambientes.

633.Su principal actividad es la realización del Cursillo propiamente dicho
   que consiste en tres días de retiro, previo al cual se realiza el Precursillo,
   que comprende tres meses de preparación de los candidatos y del
   equipo. Finalizando el Cursillo se realiza durante tres meses un especial
   seguimiento que se llama Postcursillo y también se realizan las
   reuniones de grupos y las Ultreyas.

634.Conviene adecuar la metodología de Cursillos a las culturas regionales,
   con la finalidad de que el Movimiento sea una instancia eficaz para que
   los laicos se comprometan en las parroquias y asuman su
   responsabilidad en el campo social.

635.Se requiere una mejor comunicación con las parroquias, dando a
   conocer las listas de los participantes, para que se los pueda luego
   ayudar a insertarse en sus respectivas comunidades si no lo estuvieran.
   Se sugiere también bajar los costos de los cursillos para que sean más
   accesibles a la gente de escasos recursos.


                                    - 252 -
Jornadas de Vida Cristiana
636.El Movimiento de “Jornadas De Vida Cristiana” está destinado y a los
   varones y señoritas entre los 16 y 25 años de edad, y trabaja con un
   método similar al Movimiento de Cursillos de Cristiandad. La Primera
   Jornada de Vida Cristiana se realizó en Santa Cruz en noviembre de
   1988 en el entonces Seminario “San José”.

637.La finalidad de Jornadas es ayudar a los jóvenes a descubrir un Cristo
   vivo, que los entusiasme a vivir la fe y el compromiso cristiano desde su
   realidad juvenil y a convertirse en evangelizadores de los mismos
   jóvenes.

638.En la Arquidiócesis se realizan Jornadas de un fin de semana y las Pre-
   Jornadas de un día. Existe una directiva y un equipo estable de jóvenes
   que, además de organizar las Jornadas y Pre-Jornadas, se dedica a otras
   actividades pastorales y apostólicas.

639.Se han realizado aproximadamente cien retiros o “Jornadas” de tres
   días, con una asistencia de más de 3200 jóvenes y ciento treinta y tres
   Pre-Jornadas, o retiros de un día, con un número que sobrepasa los seis
   mil asistentes. Muchos jóvenes han experimentado, desde entonces, que
   son también hijos y hijas de Dios que puede cambiar sus vidas. Desde
   su experiencia en Jornadas de Vida Cristiana algunos jóvenes optaron
   por la vida religiosa o sacerdotal.

640.“Jornadas de Vida Cristiana” debe siempre coordinar sus actividades
   con la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil Vocacional y dar a
   conocer a las parroquias la lista de los participantes. Necesita también el
   acompañamiento y el apoyo de los sacerdotes y contar con un Asesor
   Arquidiocesano.


             Movimiento Familiar Cristiano MFC
641.El Movimiento Familiar Cristiano fue fundado el 25 de Noviembre de
   1948, en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina. Desde
                                   - 253 -
entonces se ha extendido a toda América Latina y otras partes del
   mundo, llegando a Bolivia en el año 1958.

642.El MFC es un movimiento apostólico de carácter seglar y
   eminentemente familiar, cuyo objetivo y misión, es “la evangelización
   y promoción de la familia”, desarrollando sus valores humanos y
   cristianos, a fin de capacitarla para cumplir su misión de formadora de
   personas, educadora en la fe y promotora del bien común.

643.Sus principales actividades consisten en Cursillos Pre-Matrímoniales,
   Encuentros Conyugales, orientación familiar para jóvenes y adultos y la
   formación de grupos de iniciación para fortalecer la unidad de la
   familia.

644.Para integrarse mejor en la pastoral de conjunto en la Arquidiócesis se
   pide al MFC que coordine sus actividades con la Comisión
   Arquidiocesana de Pastoral Familiar, especialmente en lo referente a los
   cursillos pre-matrimoniales, a fin de descentralizar este servicio y
   cumplir con las exigencias sinodales. Las Vicarías y Parroquias
   necesitan ayuda para formar parejas guías, organizar actividades de
   seguimiento a los Matrimonios y ofrecer formación permanente para las
   familias.

               Encuentro Matrimonial Mundial
645.Encuentro Matrimonial está presente actualmente en 83 países del
   mundo. En Bolivia tiene presencia activa en Santa Cruz, Cochabamba y
   La Paz. En 1978 se realiza en Santa Cruz el primer Encuentro
   Matrimonial durante un fin de semana en la Parroquia de La Santa Cruz.
   Hasta la fecha se han realizado más de 100 encuentros y han vivido esta
   experiencia más de 1300 parejas, varios sacerdotes y religiosas.

646.La misión de Encuentro Matrimonial Mundial es ayudar a las parejas a
   vivir plenamente una relación responsable e íntima, ofreciéndoles para
   este estilo de vida una experiencia cristiana y una comunidad de apoyo
   permanente. Tiene como carisma promover un cambio o conversión en
   la relación de amor de acuerdo al mandato de Jesús: “Amense los unos

                                  - 254 -
a los otros como yo los he amado”. Este cambio debe darse no sólo en
   la pareja, sino también en el sacerdote en relación con su gente y la
   Iglesia y en la relación inter-sacramental de la pareja y sacerdote.

647.Las principales actividades que realiza el Movimiento son:

       1. El Pre-encuentro, es decir todos los preparativos necesarios para
          realizar el Encuentro Matrimonial.

       2. El fin de semana de Encuentro Matrimonial, propiamente dicho,
          en el que participa parejas de matrimonios, sacerdotes y
          religiosas.

       3. El Post-encuentro, para apoyo y seguimiento de los grupos que
          han vivido un encuentro.

648.Para entrar en el espíritu de trabajo que tiene la Iglesia de Santa Cruz se
   ha de coordinar más con las actividades de la Iglesia Local y con la
   Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar, acentuando la
   participación del movimiento en el trabajo pastoral de las parroquias,
   especialmente en el acompañamiento de los matrimonios. Hace falta
   bajar los costos de los encuentros y buscar la manera de llegar a las
   parejas que pertenecen a los sectores populares.


    Movimiento Obrero Cristiano y Juventud Obrera
                     Cristiana
649.El Movimiento Obrero Cristiano (MOC) y la Juventud Obrera Cristiana
   (JOC) tienen sus raíces en la Liga de Trabajadores Católicos y otras
   ramas de acción católica obrera. Funcionan en Santa Cruz a partir del 4
   de Junio de 1960, organizados con el asesoramiento de Mons. Carlos
   Géricke. Desde hace años, hacen un esfuerzo por formar grupos en los
   barrios para acercarse más a la realidad de la vida de la familia obrera y
   su problemática.



                                    - 255 -
650.Su misión como movimiento es apoyar la organización de los
   trabajadores de Santa Cruz, colaborando en su formación cristiana y
   capacitación humana, cultivando los principios de fraternidad y
   solidaridad y fomentando la superación integral de los obreros.

651.Se dedica a la formación de militantes y a la capacitación de los
   miembros del Movimiento por medio de cursos, talleres de oficios,
   conferencias, seminarios, convivencias, etc. Con la metodología del
   Ver, Juzgar y Actuar se realiza una permanente revisión de la vida
   obrera.

652.Estos Movimientos deben tener una mayor coordinación, tanto con las
   otras organizaciones de la Iglesia Local, especialmente con la Comisión
   de Pastoral Social-Caritas y la CBL, como con las organizaciones
   sociales de los obreros y trabajadores.

653.Sería bueno que estos movimientos tomen contacto con los
   trabajadores de la calle y las personas que buscan trabajo y que se hagan
   conocer llegando con mayor creatividad a la juventud obrera que trabaja
   y estudia.

654.Dada la realidad social crítica que vive Santa Cruz, que la Iglesia debe
   evangelizar, se debe dar mayor prioridad y apoyo a los Movimientos
   Obreros, con un animador especial, para que respondan a los obreros en
   su situación de injusticia, desempleo e incluso de hambre.


    Movimiento de Acción Católica de Niños, Niñas y
               Adolescentes: MINK’AS
655.El movimiento Mink’as nació en Bolivia con su primer encuentro en el
   año 1985, en la ciudad de Oruro, con el tema “Estar más atento con la
   vida de los niños/as.” Al año siguiente se conformó un equipo nacional,
   y se comenzó a denominar “Movimiento de Niño/a y Adolescente
   Mink’as”, palabra de origen Quechua y Aymara que significa “Ayuda
   mutua”. En 1989 se inicia de manera organizada en Santa Cruz, y
   actualmente está compuesto por 81 grupos, 750 niños y 111

                                  - 256 -
acompañantes en 10 parroquias. Además cuenta con un equipo
   departamental conformado por el coordinador y el asesor de cada
   parroquia y un asesor departamental.

656.Mink’as es un instrumento de los mas pequeños que da espacio a su
   iniciativa y realización desde su medio y quiere ser portavoz de sus
   expresiones en la sociedad. Les ayuda a valorar lo que viven, sufren y
   esperan con su ideas, aspiraciones y capacidades, para que los niños,
   niñas y adolecentes sean, desde la vida de Jesús, protagonistas de su
   propia vida y de un cambio personal y social.

657.Mediante una diversidad de actividades y encuentros apropiados para
   los niños, el Minkás intenta:

       1. Despertar el espíritu crítico de los niños desde su realidad y
          hacerlos protagonistas de su propia vida.
       2. Apoyar su organización y acción transformadora entre ellos y
          por ellos.
       3. Favorecer la expresión de los niños, haciendoles ver que Jesús
          está presente con ellos, apoyando esta acción transformadora.
       4. Favorecer la creatividad a partir de las expresiones de fe que hay
          en el movimiento.
       5. Crear espacios para las expresiones culturales de los niños en las
          celebraciones de la comunidad cristiana.

658.Es importante que Mink’as coordine su actividad con la Comisión
   Arquidiócesis de la Pastoral de la Infancia. Los párrocos deben asegurar
   una buena formación a los asesores y a los jóvenes acompañantes dentro
   de la mística del movimiento, asegurando que estos siempre respeten la
   dignidad de los niños.


                              Legión de María
659.La Legión de María es una asociación de la Iglesia Católica, con más
   de 32 millones de miembros, presente en casi todas de las diócesis del
   mundo. Nació en Dublín, Irlanda, el 7 de setiembre de 1921, vísperas de

                                  - 257 -
la Natividad de la Santísima Virgen María. Está en la Arquidiócesis de
   Santa Cruz desde 1956 y actualmente cuenta con unos 151 presidium,
   que aglutinan 1.300 miembros, cumpliendo silenciosamente una gran
   labor misionera en diversos barrios y parroquias.

660.La Misión de la Legión es la Gloría de Dios por medio de la santidad
   de sus miembros, profundizada en la oración y en la cooperación activa
   en la labor de María y de la Iglesia. La Legión considera como prioridad
   el bienestar espiritual y social de cada persona. Los miembros participan
   en la vida pastoral visitando las familias y los enfermos en sus casas y
   en los hospitales y colaborando en todas las actividades apostólicas y
   misioneras de su parroquia. Se exige a cada legionario que cumpla
   semanalmente alguna tarea apostólica.

661.Hace falta en Santa Cruz fortalecer la Legión de María promoviendo la
   incorporación de hombres y jóvenes. Se necesita organizar mejor su
   propia directiva teniendo en cuenta la organización de la Arquidiócesis
   en Vicarías, ayudando a las legionarias y legionarios a tomar más en
   serio su compromiso cristiano y a abrirse más a las necesidades reales
   de la gente. La Legión de María merece y necesita el apoyo de los
   párrocos como asesores espirituales, quienes harían bien en incluir a los
   legionarios en la organización parroquial.


              Renovación Carismática Católica
662.En enero de 1971, los Padres Chris Geraets y Daniel Roach entran
   plenamente en la experiencia carismática católica del Nuevo
   Pentecostés, desarrollando el centro conocido hoy como “La Mansión”.
   El Domingo de Ramos del año 1973, se inicia públicamente en Santa
   Cruz esta experiencia del Nuevo Pentecostés y las celebraciones
   Carismáticas. Vale mencionar también que por esos años se inicia, con
   señoritas que vivían esa experiencia de fe, la comunidad de las
   Dominicas Mensajeras en el Espíritu Santo.

663.La misión de la Renovación Carismática es hacer presente hoy en el

                                  - 258 -
mundo la experiencia de Pentecostés. Por ello, más que un movimiento,
   sus participantes la consideran como una “corriente de gracia” que
   renueva en la sociedad actual los dones y carismas de la primera
   comunidad cristiana.

664.Hay que reconocer que la Renovación Carismática Católica ha ayudado
   a muchas personas en Santa Cruz a profundizar su experiencia de fe y
   oración, a superar problemas en su vida y a comprometerse con la
   Iglesia, partiendo del descubrimiento de Cristo vivo y resucitado. Hoy
   en día hay muchos grupos de oración que viven esta experiencia del
   Señor. Al mismo tiempo se constata que, a veces, el entusiasmo
   generado por el Movimiento, ha conducido a una falta de coordinación
   pastoral con las parroquias y la Arquidiócesis, y en ciertos casos, ha
   provocado la separación de algunos grupos de la comunión eclesial.

665.Las principales actividades que la Renovación Carismática Católica
   realizan son:

       El anuncio del Kerigma por medio de la predicación y la misión.
       Las celebraciones Eucarísticas con un estilo festivo y carismático.
       La promoción de grupos de oración para niños, jóvenes y adultos.
       El Gran Encuentro Internacional del Nuevo Pentecostés, que se
       realiza cada año, con la participación de muchos países.
       La formación de laicos para la evangelización, por medio del Centro
       Pastoral “Santo Tomas de Aquino”, que ofrece un programa de
       Iniciación, Dones y Ministerios y otro Bíblico-Teológico-Pastoral.

666.La Renovación Carismática Católica necesita mejorar las relaciones
   con los pastores de la Iglesia, reconociendo en ellos los dones y
   carismas del discernimiento y de la coordinación propios de su
   ministerio pastoral, y dar un mejor testimonio de comunión. Sus
   celebraciones eucarísticas deben reflejar la riqueza y el sentido litúrgico
   de la Iglesia. Sería muy provechoso promover en los grupos de oración
   que se alimentan espiritualmente de La Mansión, la participación en las
   Comunidades Eclesiales de Base y en la vida de las Parroquias. Además


                                   - 259 -
deberá insistir en un mayor compromiso social del cristiano en la
   transformación del mundo de acuerdo al plan de Dios.

    Fraternidad Cristiana de Enfermos e Impedidos
667.La finalidad de la Fraternidad Cristiana de Enfermos e Impedidos es la
   plena integración del discapacitado en la comunidad humana y su
   desarrollo espiritual como hijo de Dios en la comunidad cristiana.

668.Este movimiento es muy poco conocido en la Arquidiócesis, por lo que
   se debe hacer esfuerzos para poner su contribución apostólica al
   servicio de esta Iglesia. Debe coordinar sus actividades con la
   Delegación Episcopal de la Salud. Se invita a la fraternidad a asesorar a
   las demás instancias de Iglesia a tomar las medidas necesarias para que
   los discapacitados tengan acceso a todos los ambientes y servicios de la
   misma Iglesia.


             Comunidades Neo-Catecumenales
669.El Camino Neo Catecumenal fue fundado en España en la
   Arquidiócesis de Madrid, extendiéndose posteriormente a otros países y
   lugares. Está presente en Santa Cruz a partir de 1973, en la Parroquia de
   María Auxiliadora, con 7 comunidades. Existen 2 comunidades en la
   Parroquia Santísimo Redentor y una en la Parroquia Sagrados
   Corazones de Jesús y María.

670.Las Comunidades Neo Catecumenales tienen como objetivo la
   evangelización a través de la renovación del bautismo basado en tres
   fundamentos: la Palabra, la Eucaristía y la Convivencia Mensual. La
   primera finalidad es la formación de la comunidad que nace en el seno
   de la Parroquia después de un tiempo de catequesis en la que se anuncia
   el “kerigma”. Una vez formada la comunidad ésta comienza a caminar
   en la segunda fase, el pre-catecumenado, para verificar su fe con otras
   personas y conocer el poder de Cristo. Descubriendo profundamente el
   don de su bautismo los cristianos se convierten en enviados, dando

                                  - 260 -
testimonio de su fe en su ambiente cotidiano.

671.Las Comunidades Neo-Catecumenales en Santa Cruz participan
   activamente en la catequesis pre-sacramental y de adultos, y la Pastoral
   Penitenciaria. Se les pide una mayor apertura, comunión y compromiso
   con las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis.


                    Movimiento Schoenstatt
672.La fundación del Movimiento de Schoenstatt, se remonta al 18 de
   octubre de 1914 en un pueblecito llamado Schoenstatt en Alemania en
   una capilla, la que por ésta alianza llegó a ser el primer santuario.
   Actualmente, el Movimiento se encuentra en los 5 continentes. En
   Bolivia llega a la ciudad de La Paz en 1975. En Santa Cruz sus inicios
   fueron en noviembre de 1997, para luego oficializar su fundación con la
   bendición de una Ermita o capillita en septiembre de 1998.

673.Schoenstatt es un Movimiento Apostólico de Renovación. Su centro
   espiritual es el santuario donde la Virgen María se muestra de un modo
   especial como la madre y educadora que da a luz a Cristo en nosotros,
   formando así hombres nuevos que sean capaces de forjar una nueva
   cultura impregnada por el espíritu de Cristo.

674.Schoenstatt ha organizado hasta ahora en Santa Cruz las “ramas” de
   Familia, de Misioneros, de Padres Atribulados y de Señoras. Faltan
   todavía las ramas de Sacerdotes, Religiosas, Enfermos, Juventudes y
   Profesionales.




                                  - 261 -
CONCLUSIÓN
675.En su carta apostólica: “Novo Milenio Ineunte”, el Papa Juan Pablo II
   ha pedido a toda la Iglesia “remar mar adentro”, para que con fe en el
   Señor tengamos la audacia de asumir los retos de la Nueva
   Evangelización en la Iglesia de Santa Cruz. El Sínodo nos ha dado
   muchas pautas concretas para responder a la solicitud del Santo Padre.
   Ahora nos queda poner en práctica sus orientaciones y las normas
   aprobadas por nuestra Iglesia y su Pastor.
676.Para algunos fieles, hasta agentes de pastoral, algunas opciones
   pastorales pueden parecer difíciles de aceptar de corazón. Se tendrá que
   mirar con ojos de fe entre todos para reconocer en estas disposiciones la
   decisión del Espíritu Santo (Cfr. Hechos 15,28). Una Nueva
   Evangelización con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones,
   supone dejar las motivaciones, metodologías y expresiones que no
   construyen el Reino. Confiados en el apoyo del Señor, que ora al Padre
   por nuestra unidad (Juan 17) y se compromete a caminar con nosotros
   cuando estamos unidos en su nombre (Lucas 24), lanzamos las redes al
   otro lado de la barca, aún si nos parece que hemos trabajado toda una
   larga noche sin resultados (Cfr. Juan 21).
677.Nuestro proceso sinodal ha sido largo y arduo, pero con muchos
   momentos de alegría y esperanza. Sabemos que las conclusiones
   alcanzadas en el momento simbólico del Gran Jubileo de los 2000 años
   de Cristo encarnado en la historia, no son para siempre, pero nos
   acompañarán varios años. Nuestra realidad socioeconómica y cultural
   ha seguido y seguirá evolucionando y cambiando en el futuro. Viviendo
   en tiempos de cambio rápido y constante, tenemos que acostumbrarnos
   a seguir adelante con una actitud de diálogo con los ojos abiertos a la
   realidad, el corazón atravesado por el sufrimiento de los más pobres, el
   espíritu atento a la voz del Señor y las manos unidas unos con el pueblo
   de Dios en el común compromiso de ser testigos del Reino.



                                  - 262 -
Con sentimientos de gratitud al Señor, que acompaña con fidelidad nuestro
caminar eclesial, me complace aprobar LAS CONCLUSIONES DE LA
TERCERA ASAMBLEA SINODAL ARQUIDIOCESANA. Son fruto
de la reflexión y aportes del Pueblo de Dios, definidos de manera
participativa y comunitaria, que necesariamente deberán marcar la tarea
evangelizadora y pastoral de nuestra Iglesia.



                               Santa Cruz de la Sierra, 20 de junio del 2000
                       Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo




                          Mons. Julio Terrazas S.
                               Arzobispo




                                   - 263 -
TERCERA PARTE



  Normas
Pastorales



      *    * *

       - 264 -
(página en blanco)




     - 265 -
DECRETO DE APROBACIÓN Y PROMULGACIÓN
                DE LAS NORMAS SINODALES
                                            D.A. 06/01

             JULIO CARDENAL TERRAZAS SANDOVAL
            ARZOBISPO DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA


En la Iglesia Local de Santa Cruz se ha contado con la participación de todas
las instancias vivas de nuestro pueblo a lo largo del proceso de aplicación del
Concilio Vaticano II, lográndose esperanzadores compromisos eclesiales
especialmente a través de las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de
Pastoral realizadas durante los últimos años.

Animados por este espíritu conciliar convocamos al Pueblo de Dios que
peregrina en Santa Cruz a participar en el II Sínodo Arquidiocesano con la
finalidad principal de: “Renovar su caminar como Iglesia de Santa Cruz, para
que todos seamos comunicadores de vida y esperanza en los umbrales del
tercer milenio”.

Clausurado solemnemente el II Sínodo Arquidiocesano el día 14 de junio del
presente año 2001, Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo,
después de haber tenido la preparación oportuna de un año y medio y celebrado
las tres Asambleas sinodales programadas, desde el 11 de diciembre de 1998
hasta el día de la Clausura, y que fue convocado el 15 de agosto de 1997, con el
lema: “Ven Caminemos Juntos”.

La Iglesia de Santa Cruz, empeñada en este esfuerzo evangelizador para
suscitar la fe y renovar la vida cristiana en los hombres y mujeres de nuestro
tiempo, recibirá un impulso nuevo e importante con las presentes Normas que
ahora se promulgan y con los Documentos entregados y aprobados al final de
cada Asamblea Sinodal y en la Solemne Eucaristía de clausura.



                                    - 266 -
Estas Normas, recordando lo ya legislado por la Iglesia Universal y por la
Conferencia Episcopal Boliviana (Decreto único de mayo de 1984), asumen
también, en el marco de la Pastoral de Conjunto, las líneas y opciones emanadas
de nuestras Asambleas Arquidiocesanas. Este momento de gracia exige reforzar
la comunión profunda de todos los fieles y comunidades cristianas para hacer
más creíble el Evangelio y lograr la ansiada eficacia en la acción pastoral.

Por lo tanto, por el presente

                         DECRETO SINODAL
en virtud de nuestras facultades ordinarias, en conformidad con el can. 466 del
CIC, APROBAMOS Y PROMULGAMOS las NORMAS SINODALES
en los siguientes términos:

Art. 1          Las Normas Sinodales del II Sínodo Arquidiocesano de Santa
                Cruz, serán publicadas en una edición especial y en un libro
                con todos los textos sinodales y entrarán en vigor el día 8 de
                septiembre de 2001, Fiesta de la Natividad de la Virgen María.

Art. 2          Las sancionadas Normas Sinodales constituyen derecho
                particular en la Arquidiócesis y tienen carácter jurídico y
                vinculante en todo el territorio Arquidiocesano.

Art. 3          Con la entrada en vigor de las presentes Normas sinodales
                quedan abrogadas las normas diocesanas contrarias a las
                mismas y rechazada cualquier iniciativa opuesta.

Art. 4          Los Sacerdotes, Consagrados y Fieles Laicos con
                responsabilidades en la vida de nuestra Arquidiócesis y
                miembros todos del Pueblo de Dios estudien y asuman todo el
                Documento sinodal con gozo, fidelidad, en espíritu de
                comunión y a la luz de la fe.


                                    - 267 -
Dado en Santa Cruz de la Sierra, bajo la protección de la Virgen de Cotoca que
nos ha acompañado en nuestro caminar sinodal y en la Fiesta de San Lorenzo
Patrono de nuestra Arquidiócesis, a los diez días del mes de agosto del año
2001.




                                              Por mandato del Sr. Arzobispo

                                                         Secretaria Canciller




                                   - 268 -
NORMAS SINODALES

                IGLESIA PUEBLO DE DIOS

1.   Las Parroquias han de promover, crear y apoyar las Comunidades
     Eclesiales de Base.

2.   Cada Parroquia se organizará como “Comunidad de Comunidades”
     fomentando así en los fieles el sentido de comunión, participación y
     pertenencia a la Iglesia.

3.   Las Parroquias se comprometerán en la promoción de los ministerios
     confiados a los laicos, asumiendo la responsabilidad de su formación
     básica, permanente y específica.

4.   En las Parroquias se conformará el Consejo Pastoral (CIC, can 536),
     con la debida participación de representantes de todo el territorio,
     comunidades y pastorales específicas.

5.   Las Parroquias elaborarán planes pastorales adecuados a la realidad
     concreta eclesial y social de los lugares en que se encuentran.

6.   En todas las Parroquias se constituirá el Consejo de Asuntos
     Económico de acuerdo al C.I.C. can. 537 (ver también can. 492),
     para que colabore con el Párroco en una eficaz y transparente
     administración de los bienes parroquiales.

7.   Todas las Parroquias aportarán con el diezmo de sus ingresos al
     Arzobispado para el sostenimiento de los organismos y actividades
     pastorales Arquidiocesanas.


                                - 269 -
8.    Se promoverán en las Parroquias y en todas las Instituciones y
      Organismos eclesiales las vocaciones sacerdotales y a la vida
      consagrada, y se ayudará particularmente al Seminario Mayor San
      Lorenzo, obra predilecta de la Arquidiócesis, con la oración constante
      y formando grupos de apoyo.

9.    Las Comisiones Arquidiocesanas unificarán criterios y coordinarán
      programas en sus respectivas Áreas Pastorales para optimizar los
      servicios en la tarea evangelizadora y viabilizar la ejecución real de
      las inquietudes eclesiales.

10.   Las Comisiones Arquidiocesanas formularán y ejecutarán
      periódicamente un plan estratégico y operativo, supervisado por el
      Vicario de la Pastoral.

11.   En la Arquidiócesis se creará un Centro de Formación Teológica para
      Laicos, para que conozcan y vivan más plenamente su vocación y
      misión laical en la comunidad eclesial y en la sociedad.

12.   El Consejo Arquidiocesano de Pastoral elaborará un Plan Pastoral
      quinquenal, en base a las conclusiones sinodales y a las Asambleas
      Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral.

13.   Todos los Movimientos Apostólicos, coordinados por el Consejo
      Boliviano de Laicos Santa Cruz, vivirán la comunión eclesial,
      aportando desde sus carismas a la vida y misión de la Iglesia Local,
      asumiendo las líneas y opciones pastorales arquidiocesanas.

14.   Las Vicarias Zonales incluirán en sus respectivos Consejos Pastorales
      representantes de: los Consejos Parroquiales, las comunidades de Vida
      Consagrada, las pastorales específicas y los Movimientos Apostólicos.



                                 - 270 -
IGLESIA EVANGELIZADORA

15.   En las Parroquias se formarán equipos de catequesis, que colaborarán
      responsablemente en la preparación y recepción de los sacramentos y
      asegurarán un seguimiento cercano y sostenido a los que ya los han
      recibido.

16.   En las Parroquias y las Instituciones eclesiales se promoverá el estudio
      y el conocimiento de la Sagrada Escritura para todos los sectores del
      Pueblo de Dios, por medio de cursos y lectura orante de la Palabra.

17.   La Comisión Arquidiocesana de Catequesis y Biblia concluirá a la
      brevedad posible la elaboración del Directorio de Iniciación Cristiana
      para su promulgación y ejecución, teniendo en cuenta el “Ritual de
      Iniciación Cristiana para Adultos” de la CEB.


               IGLESIA ORANTE Y CELEBRATIVA

18.   Las Parroquias formarán equipos litúrgicos que preparen y animen
      celebraciones vivas e inculturadas.

19.   Las Parroquias y las Instituciones eclesiales ofrecerán a todos los fieles,
      de manera especial a los laicos comprometidos, espacios de oración,
      reflexión y formación espiritual.

20.   Se prepararán y celebrarán los sacramentos de la iniciación cristiana,
      salvo excepciones justificadas, en la Parroquia donde reside la familia,
      para favorecer la integración y la espiritualidad de la comunidad
      parroquial.


                IGLESIA SERVIDORA DEL REINO

21.   Las Parroquias desarrollarán una verdadera Pastoral Educativa,
      coordinando con los centros de enseñanza de su territorio y dando

                                   - 271 -
apoyo, formación y seguimiento a los educadores en la fe y en las
      ciencias humanas.

22.   En las Parroquias se formará un equipo responsable de la solidaridad
      que organice servicios sociales y, a ser posible, una asesoría legal para
      responder a las necesidades vitales de los más pobres.

23.   Las Parroquias prestarán atención especial a la Pastoral Familiar en su
      planificación pastoral y propiciarán espacios de encuentro para las
      familias cristianas en el mayor número de barrios y capillas.

24.   Las Parroquias dedicarán un cuidado particular a la pastoral integral de
      la infancia en colaboración con las Comisiones de Pastoral Familiar, de
      Educación, de Hogares y de Pastoral Social-Caritas.

25.   En las Parroquias se promoverán y acompañarán los grupos juveniles,
      en coordinación con la Pastoral Juvenil Arquidiocesana, para favorecer
      el encuentro personal de los jóvenes con Jesucristo, que los conduzca a
      comprometerse en la comunidad eclesial y en la construcción de una
      sociedad más justa y fraterna.

26.   La Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social-Caritas constituirá un
      equipo permanente de reflexión coyuntural con representantes del Área
      de Promoción Humana y otras personas idóneas para hacer sentir, en
      comunión con los pastores, una voz profética ante los graves problemas
      de nuestro pueblo.

27.   Las Comisiones Arquidiocesanas de Educación, Salud y Hogares
      organizarán una red de comunicación, coordinación y servicio de las
      Obras de la Iglesia en sus Areas respectivas.




                                   - 272 -
IGLESIA MISIONERA

28.   En las Parroquias e Instituciones eclesiales se formarán grupos y
      líderes misioneros, procurando los medios y mecanismos adecuados a
      este fin.

29.   En las Parroquias se implementarán las misiones populares y otros
      modos intensivos de evangelización para llegar a los más alejados y
      marginados (migrantes, pandillas, enfermos de SIDA etc.).

30.   En la Arquidiócesis se dará un renovado impulso a la celebración del
      Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND) con acciones
      concretas de concientización del deber misionero de todos los
      cristianos y comunidades, promoviendo y fortaleciendo también las
      vocaciones misioneras “ad gentes”.




                                - 273 -
ABREVIATURAS
AA    Concilio Vaticano II, Decreto Apostolicam Actuositatem
AG    Concilio Vaticano II, Decreto Ad Gentes
CD    Concilio Vaticano II, Decreto Christus Dominus
CEB   Conferencia Episcopal de Bolivia
ChL   Juan Pablo II, Exhortación apostólica Post-sinodal Christifideles
      Laici
CIC   Código de Derecho Canónico Codex Iuris Canonici
EA    Juan Pablo II, Exhortación apostólica post-sinodal Ecclesia in
      América
EN    Pablo VI, Exhortación Evangelii Nuntiandi
GS    Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et Spes
LG    Vaticano II, Constitución Dogmática Lumen Gentium
DP    Documento de la III Conferencia General del Episcopado
      Latinoamericano, celebrada en Puebla de los Angeles, México,
      1979.
Med   Documentos de la II Conferencia General del Episcopado
      Latinoamericano, Celebrada en Medellín, Colombia, 1968.
RM    Juan Pablo II, Carta Encíclica Redemptoris Missio
SC    Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosantum Concilium, sobre
      la liturgia
SD    Documentos de la IV Conferencia General del Episcopado
      Latinoamericano, celebrada en Santo Domingo, República
      Dominicana, 1992.
SRS   Pablo II, Carta Encíclica Sollicitudo Rei Socialis




                               - 274 -
(Página en blanco)




     - 275 -
INDICE GENERAL

PRESENTACIÓN................................................................................................................5
ORACIÓN DEL SÍNODO...................................................................................................7
CONVOCATORIA Y DECRETO DEL II SINODO ARQUIDIOCESANO.................9

PRIMERA PARTE – CARTA PASTORAL DEL ARZOBISPO................17

    CAMINAR UNIDOS EN EL ESPÍRITU DE CRISTO RESUCITADO.................19
    Carta Pastoral de Inspiración y Animación Sinodal.................................................19
      1.     A MANERA DE PRESENTACION..........................................................21
             1.1. Nos propusimos una celebración por etapas.........................................22
             1.2. Nos fijamos un objetivo:.......................................................................23
      2.     MIRADA PASTORAL A UNA REALIDAD COMPLEJA Y
             DESAFIANTE:............................................................................................26
             2.1. COMPARTIMOS RAICES COMUNES CON TODA LA IGLESIA, PERO ES LA MEMORIA
                           PARTICULAR DE ESTE PUEBLO QUE NOS PROVEE DE LA                              FUERZA PARA CAMINAR
                        ...............................................................................................................27
                   2.2. ALGUNOS ELEMENTOS QUE DESTACAN EN NUESTRA REALIDAD ACTUAL...............28
                        a) Aspectos sociales.............................................................................29
                        b) Aspectos económicos.......................................................................30
                        c) Aspectos políticos............................................................................31
                        d) Aspectos culturales..........................................................................32
         3.        LA BUENA NOTICIA DE DIOS PADRE INSPIRA NUESTRAS
                   LINEAS PASTORALES.............................................................................34
                   3.1. LA IGLESIA EVANGELIZA CUANDO TESTIMONIA AL SEÑOR RESUCITADO                                           Y
                        PROCLAMA EL REINO DE DIOS CON HECHOS Y PALABRAS.................................35
                        a) Miremos nuestra situación...............................................................35
                        b) Jesús, el primer evangelizador.........................................................36
                        c) Los primeros cristianos son enviados a proclamar la Buena
                              Noticia.............................................................................................36
                        d) Toda la Iglesia es evangelizadora....................................................37
                        e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz tiene que ser evangelizadora............37
                   3.2. LA IGLESIA MISIONERA CON PROYECCIÓN UNIVERSAL.......................................38

                                                             - 276 -
a) Nuestra situación nos interpela........................................................38
       b) Jesús es el enviado del Padre: su misionero....................................39
       c) La Iglesia primitiva vive su envío con alegría.................................39
       d) La Iglesia universal y latinoamericana asume la misión de Jesús.. .40
       e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz desafiada a salir fuera de sus
          fronteras...........................................................................................41
3.3. LA IGLESIA: COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN........................................................41
      a) Nuestra situación nos interroga........................................................41
      b) Jesús forma una comunidad de discípulos, asociados a su misión.. 42
      c) Los primeros cristianos vivían unidos.............................................43
      d) Toda la Iglesia avanza hacia la unidad y la participación................43
      e) En la Iglesia de Santa Cruz estamos convocados a ser miembros
          activos..............................................................................................44
3.4. LA IGLESIA SOLIDARIA INMERSA EN LA VIDA INTEGRAL DE SU PUEBLO................44
      a) Somos interpelados por nuestra situación........................................44
      b) Jesús pone en marcha un proyecto de solidaridad...........................45
      c) Hagamos memoria del testimonio de la Iglesia primitiva................45
      d) La solidaridad es el servicio privilegiado de la Iglesia....................46
      e) El desafío de nuestra Iglesia de Santa Cruz: vivir la solidaridad.....46
3.5. IGLESIA PROFÉTICA EN FIDELIDAD A DIOS Y A LOS EXCLUÍDOS DE LA SOCIEDAD...47
      a) La situación de nuestra Iglesia nos cuestiona..................................47
      b) Jesús: una vida profética..................................................................48
      c) La Iglesia primitiva prolonga el compromiso profético del Señor.. 48
      d) La Iglesia universal y latinoamericana opta por los pobres.............48
      e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz llamada a seguir los pasos de Jesús. 49
3.6. IGLESIA QUE CELEBRA EL ACONTECIMIENTO PASCUAL DE JESÚS EN LA VIDA........49
      a) Nuestra situación nos invita a la reflexión........................................49
      b) Jesús comparte y celebra la vida de su pueblo..................................50
      c) La Iglesia primitiva celebra la presencia del Señor en su propio
          caminar............................................................................................51
      d) La Iglesia universal y latinoamericana orienta nuestra liturgia............
      e) Somos convocados a celebrar a Dios en nuestra historia..................51
3.7. IGLESIA SERVIDORA A IMAGEN DE SU SEÑOR..................................................52
      a) Nuestra situación: temores y esperanzas...........................................52
      b) Jesús, el servidor de todos................................................................53
      c) La Iglesia primitiva, testimonio de servicio y corresponsabilidad....53
      d) La Iglesia universal y latinoamericana sigue los pasos de su
      Maestro..................................................................................................53
      e) El compromiso de nuestra Iglesia de Santa Cruz.............................54



                                        - 277 -
3.8. LA IGLESIA ECHA RAÍCES EN TIERRAS CRUCEÑAS Y SE EXPRESA CON UN LENGUAJE Y
                   ROSTRO PROPIOS.........................................................................................55
                   a) La diversidad de nuestra situación..................................................55
                   b) Jesús, la Palabra de Dios "hecha carne" en Israel............................56
                   c) La Iglesia primitiva acepta la identidad de otros pueblos...............56
                   d) La Iglesia se encarna en la cultura del pueblo................................57
                   e) El desafío de nuestra Iglesia de Santa Cruz: crear su rostro propio.
                   ...............................................................................................................57
              3.9. IGLESIA COMUNICADORA DE VIDA Y ESPERANZA..............................................58
                   a) Vivimos en una realidad que nos invita a la reflexión....................58
                   b) Jesús otorga vida en abundancia y reaviva la esperanza................59
                   c) La Iglesia anuncia la buena nueva de vida y esperanza..................59
                   d) La vida y la esperanza de nuestra Iglesia despeja los miedos
                   paralizantes............................................................................................60
     4.       OPCIONES PASTORALES: EN FIDELIDAD A NUESTRO
              CAMINAR ECLESIAL..............................................................................62
              4.1. Pastoral de Conjunto en Linea de Proceso Planificado.........................64
              4.2. Promocion Humana...............................................................................64
              4.3. Laicos.....................................................................................................65
              4.4. Familia...................................................................................................66
              4.5. Jóvenes...................................................................................................67
              4.6. Comunidades Eclesiales De Base.......................................................68
     5.       CONCLUSION.............................................................................................69

SEGUNDA PARTE – DOCUMENTOS SINODALES.............................71

     CAPÍTULO I    I ASAMBLEA SINODAL.............................................................73
                   LA IGLESIA EN LA BASE.........................................................73
     INTRODUCCIÓN..................................................................................................75
          ANTECEDENTES DEL SÍNODO................................................................................75
          LA IGLESIA EN LA BASE......................................................................................78
     VISIÓN PASTORAL DE LA REALIDAD..........................................................80
          REALIDAD ECONÓMICA.......................................................................................80
          REALIDAD SOCIAL..............................................................................................82
          REALIDAD CULTURAL.........................................................................................83
          REALIDAD POLÍTICA...........................................................................................85
     IGLESIA MISIONERA Y EVANGELIZADORA..............................................87
          NUESTRA REALIDAD ECLESIAL............................................................................88
          UN NUEVO CAMINAR PASTORAL..........................................................................91
     IGLESIA SOLIDARIA Y PROFÉTICA..............................................................95

                                                        - 278 -
NUESTRA REALIDAD ECLESIAL............................................................................96
      UN NUEVO CAMINAR PASTORAL..........................................................................98
      LA FAMILIA, CÉLULA DE LA IGLESIA...................................................................102
 IGLESIA COMUNITARIA.................................................................................105
      NUESTRA REALIDAD ECLESIAL..........................................................................106
      UN NUEVO CAMINAR PASTORAL........................................................................108
 IGLESIA QUE CELEBRA..................................................................................113
      NUESTRA REALIDAD PASTORAL.........................................................................114
      UN NUEVO CAMINAR PASTORAL........................................................................116
 IGLESIA DE CARISMAS Y MINISTERIOS...................................................120
      NUESTRA REALIDAD ECLESIAL..........................................................................121
      UN NUEVO CAMINAR PASTORAL........................................................................124

CAPÍTULO II  II ASAMBLEA SINODAL.............................................................129
                PARROQUIA: COMUNIDAD DE COMUNIDADES............129
 PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO............................................................131
      ANTECEDENTES DE LA TERCERA ETAPA SINODAL....................................................131
      ALGUNAS NOTAS SOBRE EL DESARROLLO HISTÓRICO DE LA PARROQUIA....................132
      LAS PARROQUIAS DE LA ARQUIDIÓCESIS DE SANTA CRUZ Y SUS RESPONSABLES
           PASTORALES A PARTIR DEL SIGLO XIX........................................................133
      LA REALIDAD PASTORAL DE LAS PARROQUIAS DE SANTA CRUZ...............................137
      LA PARROQUIA EN LOS DOCUMENTOS DE LA IGLESIA LATINOAMERICANA..................139
 LA PARROQUIA, COMUNIDAD EUCARÍSTICA.........................................140
      LA LITURGIA, ACCIÓN FUNDAMENTAL DE LA PARROQUIA........................................140
      LA CELEBRACIÓN DE LA FE Y LOS SACRAMENTOS..................................................141
           Exigencias pastorales para la celebración de los Sacramentos...........143
           La Eucaristía: fuente y culmen de toda la vida cristiana.....................144
           Eucaristía, signo de unidad y vínculo de comunión............................145
           Exigencias pastorales..........................................................................145
           La celebración eucarística, compromiso de solidaridad......................146
 LA PARROQUIA, SIGNO E INSTRUMENTO DE COMUNIÓN Y
      PARTICIPACIÓN.....................................................................................148
      EXIGENCIAS DE LA PARROQUIA COMO COMUNIDAD DE COMUNIDADES.......................148
      SUJETOS DE COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN EN LA PARROQUIA...................................149
           Asamblea Parroquial...........................................................................149
           Consejo Parroquial de Pastoral...........................................................150
           Consejos Comunitarios.......................................................................151
           Consejo Parroquial de Asuntos Económicos......................................151
           Equipos parroquiales de Pastorales Específicas..................................152
           Movimientos Apostólicos y Asociaciones de fieles............................153

                                             - 279 -
El desafío del ecumenismo..................................................................154
      INSTRUMENTOS DE DESCENTRALIZACIÓN Y ARTICULACIÓN PARROQUIAL.....................155
           Líneas y opciones pastorales...............................................................155
           Plan de Pastoral Parroquial.................................................................158
           Plan Pastoral de cada centro pastoral..................................................159
           La comunidad educativa.....................................................................159
 ESPIRITUALIDAD DE LA PARROQUIA.......................................................161
      LA PARROQUIA, PUEBLO DE DIOS PRESENTE EN LA SOCIEDAD.................................161
      COMUNIDAD QUE ACOGE Y PROCLAMA LA PALABRA DE DIOS..................................163
      LA PARROQUIA, MAESTRA Y EDUCADORA EN LA FE................................................165
           La formación cristiana.........................................................................165
           La catequesis.......................................................................................166
 LA PARROQUIA AL SERVICIO DEL REINO DE DIOS.............................170
      PARROQUIA SERVIDORA DEL REINO.....................................................................170
      LA PARROQUIA ANTE LAS DIVERSAS NECESIDADES PASTORALES...............................172
 LA PARROQUIA, COMUNIDAD MINISTERIAL.........................................175
      AGENTES DE PASTORAL EN GENERAL...................................................................176
      EL PÁRROCO Y OTROS PRESBÍTEROS...................................................................177
           Elementos para el perfil de sacerdotes y párrocos..............................178
      DIÁCONOS PERMANENTES..................................................................................179
      LAICOS...........................................................................................................179
      CONSAGRADOS Y CONSAGRADAS.........................................................................182
 LA PARROQUIA, COMUNIDAD MISIONERA.............................................184
      CONVOCADOS Y ENVIADOS.................................................................................184
      LA EVANGELIZACIÓN DE SECTORES MARGINALES....................................................186
      EL COMPROMISO MISIONERO "AD GENTES"............................................................187
 ANEXO I. NUESTRO SUEÑO DE PARROQUIA..........................................189

CAPÍTULO III  III ASAMBLEA SINODAL..................................................193
              IGLESIA QUE COMUNICA VIDA Y ESPERANZA............193
 INTRODUCCIÓN:...............................................................................................195
 ZONAS Y SECTORES PASTORALES.............................................................195
     ANTECEDENTES HISTÓRICOS...............................................................................195
     SITUACIÓN ACTUAL DE LAS ZONAS Y SECTORES....................................................196
     CREACIÓN DE LAS VICARÍAS EPISCOPALES...........................................................198
 COMISIONES ARQUIDIOCESANAS DE PASTORAL.................................201
     NATURALEZA DE LAS COMISIONES......................................................................201
     ORIENTACIONES GENERALES PARA LAS COMISIONES ARQUIDIOCESANAS...................202
     ÁREA DE EVANGELIZACIÓN...............................................................................204
          Comisión Arquidiocesana de Liturgia, Música y Arte Sacro............204

                                                  - 280 -
Comisión Arquidiocesana de Catequesis y Biblia..............................205
          Comisión Arquidiocesana de Misiones...............................................206
          Comisión Arquidiocesana de Ecumenismo........................................208
      ÁREA DE AGENTES Y ESTRUCTURAS...................................................................208
          Equipo Arquidiocesano de Animación de Comunidades Eclesiales de
          Base.....................................................................................................208
          Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar..................................209
              Departamento de Pastoral de la Tercera Edad...............................211
          Comisión Arquidiocesana de Pastoral de la Infancia..........................212
          Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional..............213
          Comisión Arquidiocesana de Pastoral Universitaria...........................215
          Comisión Arquidiocesana de la Hermandad con Tréveris y
              Hildesheim.....................................................................................216
      ÁREA DE PROMOCIÓN HUMANA.........................................................................217
          Comisión Arquidiocesana de Comunicación......................................217
          Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social-Caritas.........................219
              Departamento de Pastoral Penitenciaria........................................220
              Departamento de Pastoral Migratoria............................................221
          Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Educación......222
          Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Hogares..........223
          Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Salud..............224
CURIA ARZOBISPAL, CUERPOS CONSULTIVOS E INSTITUCIONES
ARQUIDIOCESANAS.........................................................................................226
CURIA ARZOBISPAL....................................................................................................226
          Ministerio Episcopal...........................................................................226
          Tribunal Eclesiástico Regional...........................................................227
          Cancillería y Archivo..........................................................................228
          Oficina Jurídica...................................................................................229
          Oficina Económica..............................................................................229
          Oficina de Prensa................................................................................231
          Oficina de Proyectos y Terrenos.........................................................232
          CALISA: Contribución a la Iglesia de Santa Cruz.............................232
CUERPOS CONSULTIVOS Y ORGANISMOS DEL PUEBLO DE DIOS...234
          Consejo Presbiteral..............................................................................234
          Colegio de Consultores.......................................................................234
          Consejo Arquidiocesano de Pastoral...................................................235
          Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral..........................236
          Consejo Arquidiocesano para los Asuntos Económicos.....................236
          Consejo Boliviano de Laicos Santa Cruz (CBL-SC)..........................238
          Conferencia Boliviana de Religiosos (CBR) y la Vida Consagrada...238

                                                - 281 -
Conferencia Boliviana de Clero Diocesano (CBCD)..........................240
                Diaconado Permanente........................................................................241
          INSTITUCIONES Y ORGANISMOS...........................................................................242
                Catedral y Basílica Menor "San Lorenzo"..........................................242
                Seminario Mayor "San Lorenzo"........................................................243
                Universidad Católica de Bolivia en Santa Cruz..................................244
                Santuario de Cotoca y Fiesta de la Virgen de Cotoca.........................245
                Celebración Arquidiocesana de Corpus Christi..................................246
      MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS.....................................................................248
          INTRODUCCIÓN:................................................................................................248
          MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS RECONOCIDOS EN LA ARQUIDIÓCESIS..........................250
                Movimiento de Cursillos de Cristiandad.............................................250
                Jornadas de Vida Cristiana..................................................................251
                Movimiento Familiar Cristiano MFC.................................................252
                Encuentro Matrimonial Mundial.........................................................253
                Movimiento Obrero Cristiano y Juventud Obrera Cristiana...............254
                Movimiento de Acción Católica de Niños, Niñas y Adolescentes:
                MINK'AS............................................................................................255
                Legión de María..................................................................................256
                Renovación Carismática Católica.......................................................256
                Fraternidad Cristiana de Enfermos e Impedidos.................................259
                Comunidades Neo-Catecumenales......................................................259
                Movimiento Schoenstatt......................................................................260
      CONCLUSIÓN......................................................................................................261

TERCERA PARTE - NORMAS PASTORALES..................................263

                DECRETO DE APROBACION..................................................................265
                NORMAS SINODALES............................................................................268


  ABREVIATURAS......................................................................................................273
  INDICE GENERAL...................................................................................................275




                                                     - 282 -

Ii sinodo

  • 1.
    Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra II SINODO ARQUIDIOCESANO (1997-2001) *** -1-
  • 2.
  • 3.
  • 4.
  • 5.
    P RESENTACIÓN E n la festividad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, con la solemne Eucaristía presidida por el Arzobispo, Cardenal Julio Terrazas, se clausuro el II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz de la Sierra. Durante cuatro años, desde el 15 de Agosto del 1997, cientos de grupos de fieles cristianos, en todos los barrios y Parroquias, han reflexionado, han orado y han propuesto, como Pueblo de Dios convocado especialmente en esta hora y en esta tierra, lo que la Iglesia quiere ser y vivir con la fuerza del Espíritu Santo. Con el lema “Ven, caminemos juntos” la Iglesia de Santa Cruz ha vivido el momento más importante de su historia en los umbrales del tercer milenio. En tres niveles se ha realizado la consulta: la Iglesia en la base, la Iglesia en las Parroquias y la Iglesia diocesana. Tres han sido también las Asambleas Sinodales, con un numero aproximado de doscientos miembros, sacerdotes, religiosos y laicos, las que han examinado, discutido y aprobado los Documentos correspondientes. La Primera Asamblea se realizó en la ciudad de Montero, en los días 11, 12 y 13 de Diciembre del año 1998; la Segunda Asamblea en la Parroquia de María Auxiliadora de la ciudad de Santa Cruz en los días 24, 25 y 26 de marzo del año 2000; y la Tercera Asamblea en Cotoca, junto al Santuario de la Virgen, que ha sido Patrona del Sínodo y es Madre y Señora del Oriente boliviano, en los días 23, 24 y 25 del mes de Marzo del año 2001. Los Documentos, aprobados por el Arzobispo, corresponden a cada una de las Asambleas Sinodales. Las Normas Pastorales, promulgadas por el Arzobispo, constituyen un cuerpo unitario y organizado, y han sido -5-
  • 6.
    propuestas en lastres Asambleas conforme al nivel correspondiente. El presente volumen comienza con la Oración que ha acompañado el proceso sinodal y la Convocatoria oficial del Sínodo que fue leída en todas las Misas Dominicales en el mes de Agosto de 1997. En primer lugar se incluye la Carta Pastoral del Arzobispo que se hizo pública una vez finalizada la Primera Asamblea Sinodal. Al presentar el volumen del II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz de la Sierra damos gracias a Dios que nos concedió este tiempo de gracia para renovar a su santa Iglesia y damos gracias a nuestro Arzobispo que tuvo el coraje apostólico de convocarnos a su Iglesia para esta magna realización eclesial. Fue una alegría inmensa que nuestro Arzobispo fuese designado Cardenal por el Papa Juan Pablo II cuando estábamos concluyendo el proceso sinodal. En nombre de la Comisión Sinodal, que llevó adelante la organización y el proceso del II Sínodo Arquidiocesano, tengo la satisfacción de presentar el Libro del Sínodo. Que la Virgen de Cotoca nos acompañe para que los frutos del Sínodo sean abundantes y nuestro Patrono San Lorenzo interceda por la Iglesia de Santa Cruz en estos inicios del tercer milenio. Pbro. Javier del Río Coordinador Comisión Sinodal Santa Cruz de la Sierra, 8 Septiembre 2001. -6-
  • 7.
    1ORACIÓN DEL SÍNODO Dios Padre nuestro, te damos gracias porque nos has dado la vida y porque nos has elegido para construir tu Reino en esta tierra generosa y hospitalaria. Tu, por medio de tu Hijo Jesucristo, nos has reunido para formar la Iglesia en Santa Cruz y ahora nos das la gracia de celebrar el Segundo Sínodo Arquidiocesano. Ayuda, oh Padre, a esta Iglesia tuya para que siempre comunique Vida y Esperanza en medio de tantos signos de miseria material, espiritual y moral. Perdona nuestras apatías y divisiones y ayúdanos a descubrir en nuestro Sínodo el rostro propio de esta Iglesia local. Envíanos tu Espíritu Santo; que Él guíe nuestro caminar para dar respuestas a los desafíos del nuevo milenio y nos dé audacia en el trabajo, alegría para servir y valentía para anunciar la Buena Noticia a tu pueblo. Que María, la Mamita de Cotoca, nos acompañe y nos lleve a hacer siempre lo que tu Hijo nos mande. -7-
  • 8.
  • 9.
  • 10.
    CONVOCATORIA Y DECRETO DE REALIZACION DEL II SÍNODO ARQUIDIOCESANO - 10 -
  • 11.
    C ONVOCATORIA "A todos ustedes hermanos y hermanas que creen en Cristo: reciban gracia y paz de Dios nuestro Padre y de Jesús el Señor" (Ef.1.1-2). 1. Gratitud por nuestra vocación a la Vida. Cada día que nos regala el Señor es un motivo para agradecerle: El está presente, camina con su pueblo, nos llama y nos envía. El, con la fuerza de su Espíritu, va formando su pueblo según su proyecto de Vida abundante para todos. Gratitud por la tierra que hemos recibido. Nuestra gratitud se hace más grande por el regalo de esta tierra en la que se juega nuestra fidelidad a su Mensaje y a su Reino. Tierra convocada a ser generadora de paz y justicia para todos sus hijos. Gratitud porque hay mucho que construir. Esta parcela de la patria emerge con vigor: su economía florece, su producción alcanza lugares privilegiados: es la atracción de muchos, el nudo dinamizador de las proyecciones futuras para el país y para el continente. Pero también aumentan y se hacen amenazantes los síntomas de muerte. No se puede negar que una modernización sin humanismo se convierte en instrumento de muerte para los pueblos más florecientes. Lo social es parte constitutiva del desarrollo humano: y este no existe mientras persistan mecanismos de injusticia: hay no solo pobreza sino miseria material y espiritual, ética y moral. Vivienda escasa, medicina cara, escuela sin horizonte, grupos humanos heridos por el consumismo, por - 11 -
  • 12.
    la droga, elalcohol. La corrupción en aumento, la manipulación del mismo pueblo no solo con dinero sino con mensajes de medias verdades. Si a esto añadimos los problemas inherentes a una migración incontrolada y tantos otros aspectos de dolor y sufrimiento, no estaríamos cumpliendo la misión del Señor si no despertamos como Iglesia convocada a ser Buena Noticia. Es aquí, en esta realidad dolorosa pero felizmente surcada por valores culturales que aún viven en nuestra gente: el sentido de hospitalidad, el talante alegre y optimista, las ganas de compartir, el amor a la libertad, la dignidad para no permitir avasallamientos de ninguna índole y más aún deseos de ser constructores de la propia historia; es aquí que tenemos que ser testigos de la Verdad y la Vida. En esta tarea estamos comprometidos todos los que ahora vivimos en esta tierra enriquecida con la policromía de otros grupos humanos que van incorporándose al nacimiento de un nuevo pueblo. Muchos de estos desafíos se concentran en nuestra ciudad. 2. Como Iglesia, preparamos respuestas a estos retos. Sí, es la comunidad de creyentes y no cada uno por su lado la que tiene conciencia del gran sueño del Padre, de formar un solo pueblo. A nosotros nos toca hoy retomar con sencillez y respeto la vida de nuestra Iglesia: esa vida que ha animado, entre luces y sombras, a nuestro pueblo desde 1605. No hay rupturas orgullosas. No somos jueces de nuestros hermanos, ni nos emborrachamos con nuestros logros. Miles de testigos del Señor han trabajado sembrando la Palabra, miles han entregado sus talentos y capacidades, muchísimos han muerto por la causa del Señor. Si nosotros, para responder a los desafíos de hoy, queremos iniciar un camino que nos lleve a la unidad, lo hacemos mirándonos a nosotros mismos. ¿Estamos dormidos, cansados, acomplejados o sólo vivimos de recuerdos?. No busquemos a quien culpabilizar, elijamos el camino de la participación y de la corresponsabilidad. - 12 -
  • 13.
    3. Mucho seha hecho en esta Iglesia, pero aún hay que trabajar. Hace ciento diez años se vivió el "primer sínodo diocesano", que dinamizó a la comunidad de aquella época en situaciones de marginalidad geográfica, política y social. Desde el Concilio Vaticano II se han dado nuevos impulsos de vitalidad religiosa en situaciones de cambios profundos. Desde hace seis años se ha logrado un camino pastoral para los tiempos actuales: baste recordar las Asambleas Arquidiocesanas, espacios de libertad, comunicación y convivencia apostólica que han llegado al corazón de esta Iglesia. Líneas pastorales y opciones valientes enmarcan el postulado del pueblo de Dios en Santa Cruz. p Iglesia comunión. I Iglesia constructora del Reino. I Iglesia misionera. I Iglesia comunicadora de Vida y esperanza. Todo ese entusiasmo provocó una revisión de la metodología de los servicios pastorales y se actualizaron sus estructuras: parroquias, sectores y zonas pastorales. Se avanza, pero aún falta mucho. Somos una Iglesia en crecimiento. Hay que reconocer que, frente al crecimiento de los desafíos, se ha hecho un esfuerzo por hacer a nuestra Iglesia más cercana y más luz y fermento. Más de 40 sacerdotes han llegado últimamente a Santa Cruz, las religiosas se han duplicado, el número de seminaristas crece, los laicos toman la marcha de la Iglesia con entusiasmo, la juventud es un potencial eclesial que nos llena de esperanza. Esto y muchísimos otros logros nos llevan a dar un paso más, no un paso cualquiera: un paso pascual, en el que nuestra Iglesia sea signo de una liberación integral, que nos lleve al igual que el Maestro a dar nuestra vida en la Cruz del sufrimiento para que se derrame la Vida de la Pascua. La Vida del Reino. Esa es misión de todos y cada uno de los bautizados. La iniciativa es del Padre, los resultados serán para que se manifieste su gloria y no la nuestra. - 13 -
  • 14.
    4. Es lahora del Sínodo. Por todo eso y después de haber consultado y oído el parecer entusiasta y decidido de nuestro presbiterio, de la vida consagrada, del laicado, de los agentes de pastoral, es que tras reflexión y oración he decidido: CONVOCAR EL II SÍNODO ARQUIDIOCESANO DE SANTA CRUZ Lo hago con el objetivo de "renovar nuestro caminar como Iglesia local de Santa Cruz, para que todos seamos comunicadores de vida y esperanza en los umbrales del tercer milenio". El Sínodo, es una gracia, un regalo de Dios. Es una llamada a la conciencia y al corazón, es una convocatoria a unir, no a dispersar, es un espacio para retomar nuestra responsabilidad eclesial. Queremos una Iglesia con rostro propio, confiemos en que el Espíritu del Señor está también en nosotros y que nos fortalece para hacer presente y creíble al Dios que anunciamos. A trabajar con audacia. La tarea es exigente: caminar juntos es adquirir la capacidad de señalar siempre al Maestro: que El crezca, que su Reino se construya, hoy, no mañana y que disminuyan nuestros pequeños y limitados proyectos. La comunidad de creyentes tiene que vivir toda ella confesando a "Cristo ayer, hoy y siempre". El es el que cuenta, no nosotros. Somos una comunidad creyente, sin poses individualistas. Caminar juntos para experimentar la alegría de trabajar corresponsablemente y descubrir la grandeza de esta Iglesia local, que es nuestra Iglesia en la que vamos a verificar la solidez de nuestra fe y de nuestros compromisos. Servir a la Iglesia y no servirse de élla es el termómetro para saber si realmente nos interesa la misión que el Señor nos ha encomendado. Una Iglesia de servidores, es una Iglesia de constructores del Reino. - 14 -
  • 15.
    5. Con María,la Mamita de Cotoca, comenzamos este Sínodo. Sí, hermanos y hermanas, comienza nuestro Sínodo, hoy fiesta de la Asunción de María. Ella con el título de Virgen de Cotoca, tan querida en nuestro pueblo, acompañará este caminar hasta su conclusión en el año 2.000. Los convoco, pues, a vivir con alegría, con entusiasmo, con audacia esta experiencia de fe. Saldremos renovados, estoy seguro, con una proyección de espiritualidad fuerte y profunda, transformadora de tantas situaciones inhumanas. Llamo a todo el pueblo de Dios a participar en todas las actividades que vayan surgiendo y a orar: orar mucho y fuerte. A orar para que el Señor nos dé la alegría de ser signos de esperanza y vida. Nadie puede marginarse de esta responsabilidad. Como pastor estaré atento a lo que el Espíritu nos diga a través de este gran acontecimiento. No tengan miedo, nada ni nadie nos separará del amor de Cristo. Rezo por cada uno de ustedes y ustedes recen por mí para que este mi humilde ministerio sirva para engrandecer el alma, el corazón y la vida de nuestra Iglesia local. Para cada uno mi bendición más afectuosa. +Julio Terrazas S., CssR. Arzobispo Santa Cruz, 15 de agosto de 1997. - 15 -
  • 16.
    1DECRETO DE LAREALIZACIÓN DEL II SÍNODO ARQUIDIOCESANO DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA D.A. 006/97 EL ARZOBISPO DE SANTA CRUZ, JULIO TERRAZAS SANDOVAL, CssR., Al pueblo de Dios que peregrina en la Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra: La inspiración de celebrar un Sínodo de nuestra Iglesia ha ido llenando de esperanza y entusiasmo a nuestros fieles. Hoy todo parece decirnos que esta es la hora para vivir una experiencia eclesial extraordinaria. Oído el parecer de todos los sectores del pueblo de Dios: presbiterio, vida consagrada, organizaciones laicales, así como el clamor de nuestros agentes de pastoral expresado en las Asambleas Arquidiocesanas y conforme a derecho (c. 461, pár. 1) he decidido: "Convocar el II Sínodo de nuestra Iglesia local, acontecimiento de fe, que permitirá a cada bautizado revitalizar su vocación eclesial y adecuar sus organismos de formación y servicio a los nuevos desafíos de nuestro pueblo para cumplir su misión de Iglesia constructora del Reino". - 16 -
  • 17.
    Lo hago enla fiesta de la Asunción de María. Ella, bajo la advocación de Virgen de Cotoca, nos llevará a ingresar en el nuevo milenio haciendo lo que su Hijo nos mande. El Espíritu de la Verdad y la Vida guíe nuestros pasos. Santa Cruz, 15 de agosto de 1997. - 17 -
  • 18.
  • 19.
  • 20.
  • 21.
    CAMINAR UNIDOS ENEL ESPÍRITU DE CRISTO RESUCITADO Carta Pastoral de Inspiración y Animación Sinodal Les escribo hoy a ustedes queridos presbíteros y diáconos, servidores del Señor y de su pueblo, a ustedes consagrados y consagradas que viven y ejercen sus carismas al servicio de la misión de esta Iglesia local. Y me dirijo con especial afecto de amigo y pastor a mis hermanas y hermanos laicos: hombres y mujeres, adultos y jóvenes, ancianos y niños, "piedras vivas" de la edificación del Pueblo de Dios que peregrina en esta porción de las tierras orientales de Bolivia. A todos ustedes que conmigo anuncian el Evangelio de Jesucristo para la liberación y la vida abundante de todo nuestro pueblo: "gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo". Doy gracias a nuestro Dios por la fe de todos ustedes y a cada momento los recuerdo en mis oraciones. (cf. Rm 1,7b-9a) - 21 -
  • 22.
  • 23.
    1. A MANERADE PRESENTACION E sta carta es el fruto de la experiencia eclesial vivida en los años de nuestro “caminar juntos” como Iglesia, en nuestras Asambleas Arquidiocesanas y en el proceso sinodal. Quiere ser apoyo a cuantos sienten la alegría de la renovación y participación evangelizadora y un impulso a cuantos tenemos responsabilidad en el Pueblo de Dios. Fue en la fiesta de la Asunción de la Virgen María de 1997 que los convoqué para realizar el II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz y continuar la primera iniciativa sinodal de nuestra Iglesia ciento diez años atrás. Este proceso pastoral, más el resultado de nuestras Asambleas Arquidocesanas anuales, comienza hoy a dar sus primeros frutos de compromisos renovados. Lo que hasta hace poco parecía algo difícil y complicado, está siendo asumido con un gran entusiasmo por parte de nuestros fieles de los diversos sectores de Iglesia y por los propios agentes de pastoral, principales animadores de este caminar. Quiero hacerme eco de ese entusiasmo de miles de nuestros hermanos y hermanas de la base que han recordado, vivido y expresado su sentir de Iglesia en sus casas, barrios y comunidades. Quiero dejarme inspirar de lo más significativo del aporte que ustedes mismos elaboraron en arduas y fatigosas jornadas de reflexión, valioso trabajo en el que pusieron entusiasmo, alegría, fe y esperanza. Al ofrecerles esta reflexión me apoyo en la afirmación de San Agustín "con ustedes soy cristiano, para ustedes soy pastor y guía". Vale la pena continuar la marcha sinodal, asumir sus - 23 -
  • 24.
    exigencias de cambioy renovación y perfilar respuestas evangélicas frente a los nuevos desafíos. Recordemos el contexto eclesial en el que celebramos nuestro Sínodo: Este acontecimiento se coloca en la perspectiva del Proyecto Pastoral de la Iglesia Latinoamericana de la NUEVA EVANGELIZACION. Esta se realiza, como lo puntualizó el Papa Juan Pablo II en Haití (1983), con "nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones". Así lo ratifican también los obispos de la Iglesia en Bolivia en su "Enfoque y Directrices Pastorales 1994 - 2.000". Nos impulsa a este mismo fin, la preparación a la celebración de los 2.000 años del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, su venida en la historia, el hecho pascual de su muerte y resurrección salvadora y su espera gloriosa al final de los tiempos. En este hacer memoria viva de Jesús se nos entrega la Buena Nueva de la Salvación a través del anuncio y realización del Reino de Dios y su justicia en favor, preferentemente, de los pobres y excluídos de nuestra sociedad. Lo que vivimos y compartimos en nuestra Iglesia de Santa Cruz, significado vitalmente en las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral, ha generado nuevos dinamismos eclesiales, ha despertado el entusiasmo del Evangelio y ha comprometido a todos en un mismo Camino Pastoral Unido. Esta es una gracia que el Señor nos concede. Nuestro deber es acogerla y corresponder a ella con fe, generosidad y esperanza. 1.1.NOS PROPUSIMOS UNA CELEBRACIÓN POR ETAPAS Antes de convocar a la celebración del Sínodo fue necesario consultar si éste era oportuno, posible y qué beneficios podía traernos. Mas tarde, se perfiló la organización y planificación en función de objetivos deseables y alcanzables. Y el día que lo convocamos propusimos etapas concretas para iniciar un proceso, un caminar sin prisas ni lentitudes inútiles. - 24 -
  • 25.
    1) La primeraetapa fue de sensibilización, de asimilación del ser de un sínodo, de su alcance y consecuencias y del deseo de involucrar a la mayoría de los creyentes. 2) La segunda etapa se fijó la mirada preferencial sobre el cristiano en la base: la persona, la familia, el grupo humano, la comunidad de base, que está en el barrio y en el campo, en parroquias y capillas; era importante conocer sus preocupaciones, inquietudes, anhelos; urgía despertar y escribir la memoria de sus vidas y del origen de sus propias comunidades. Era necesario que cada cristiano compartiera la vivencia de su fe en medio de las realidades socio-económicas, culturales y eclesiales. Estas dos etapas ya las hemos vivido y conviene no olvidarlas porque de ellas depende el éxito de las siguientes. 3) La tercera etapa quiere desatar un proceso de reflexión bíblica, teológica y pastoral sobre la puesta en marcha de parroquias que sean "comunidad de comunidades". No se trata tanto de hacer aclaración de conceptos, sino de crear espacios de referencia clara y significante donde se viva la comunión y la participación en la misión de la Iglesia, tanto en la ciudad con sus retos actuales, como en los diferentes sectores del área rural. 4) La cuarta etapa nos llevará en espíritu creativo y participativo a dotar a nuestra Iglesia de las estructuras de servicio indispensables para hacer efectiva la coordinación de una pastoral que responda integralmente a las necesidades de nuestro pueblo. Y que ojalá sean estructuras autónomas también en lo económico para que así promocionen y defiendan la dignidad de nuestro pueblo. 1.2.NOS FIJAMOS UN OBJETIVO Pretendemos renovarnos y tomar conciencia de nuestro ser eclesial. ¿Quién no desea una Iglesia viva que comunique vida, una Iglesia que pregone la esperanza más allá de nuestro tiempo y que ingrese al tercer milenio no solo para hablar del "año de gracia" sino a aceptar este don gratuito y a vivir de acuerdo al dador, el Señor?. - 25 -
  • 26.
    Si nos convertimosen testigos de Jesús, tenemos que decir NO a las esclavitudes enervantes de la deuda externa que atenaza a personas y pueblos. Tenemos que decir SI a la reducción o perdón total de esta deuda que provoca gritos de dolor en los sencillos. El "año de gracia" tiene también otras dimensiones que no se pueden olvidar: reconocer y combatir los pecados sociales y personales. Abrir espacios para que crezca el Reino de Dios y se vaya manifestando por la justicia, la solidaridad, la libertad y la paz, proyectando entre todos una sociedad sin corruptos, sin drogas, sin alcohol, sin niños en la calle, sin jóvenes desorientados sin futuro ni horizonte, sin familias destrozadas, sin ricos cada vez más insensibles al grito y dolor de inmensas masas humanas, sin violencias, con menos armas y más diálogo, con menos arrogancia y más sencillez, con menos consumismo y más respeto a los pobres. Se pretende dar pasos concretos para vivir y celebrar el Jubileo en todas sus dimensiones y entrar así en la nueva época. La Palabra nos ilumina e interpela. Cuando me propuse escribir esta carta, dos textos bíblicos vinieron a mi memoria. Ambos integran armoniosamente lo que hemos vivido y proyectan su luz y su fuerza sobre lo que deseamos realizar. Los transmito a ustedes para que inspiren, orienten y animen nuestro caminar eclesial. El primer texto, del libro del Exodo: Yahvé dijo a Moisés: "He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto, he escuchado el clamor ante sus opresores y conozco sus sufrimientos. He bajado para liberarlo..." ( Ex 3,7). Es la memoria histórica fundamental del pueblo de Israel que ha experimentado la intervención de un Dios liberador, en diversos momentos y situaciones. Nuestro Sínodo tiene que darnos la certeza de que nuestra Iglesia cree en el Dios de la libertad y por eso no se amedrenta ante los nuevos mayordomos de hoy. - 26 -
  • 27.
    El segundo texto,no menos elocuente que el anterior, es una de las palabras más propias y originales de Jesús quien vivió, participó y asumió una realidad compleja y dura en Palestina hace dos mil años: “En aquel momento, Jesús, movido por Espíritu Santo se estremeció de alegría y dijo: Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a los sencillos. Sí, Padre, así te ha parecido bien” (Lc 10,21). Jesús es testigo de la reacción de los humildes ante la intervención reveladora de Dios, capta las preferencias de su corazón de Padre, se estremece de alegría y, animado por el Espíritu, le alaba y manifiesta con firmeza su propio consentimiento a esta manera tan particular que tiene el Padre de revelar su Reino. Esta misma experiencia de Jesús frente a la intervención divina la hemos sentido nosotros en el camino sinodal y en la I Asamblea Sinodal. Allí pudimos decir al igual que Jesús: “gracias Padre”, porque los sencillos nos hicieron sentir los latidos de su corazón, conocer sus ideas, valorar sus aportaciones y su gran experiencia de Dios con mucha sencillez y sabiduría. Ellos, los pequeños, nos piden mayor fidelidad y un cambio de actitudes. Nos piden audacia y creatividad. Nos invitan a canalizar las iniciativas y anhelos del pueblo sencillo. A la luz de esta Palabra del Señor y de la realidad que estamos viviendo conviene afirmar con claridad que "Somos una Iglesia que se renueva, reasume su misión evangelizadora y da respuestas a los desafíos de nuestra sociedad de Santa Cruz de cara al tercer milenio". Con esta afirmación quiero señalar la voluntad de seguir caminando juntos, mostrar lo que queremos alcanzar en el proceso sinodal y las consecuencias que de él se deriven. Somos conscientes de que es Jesucristo quien nos renueva constantemente en medio de esta sociedad en transformación, es El quien abre nuestros oídos para escuchar las necesidades de nuestro pueblo y la Palabra de Dios que resuena en la historia. Es el Espíritu Santo quien nos capacita para encontrar las respuestas acertadas y nos da la fuerza para comprometernos con las exigencias de los nuevos tiempos. - 27 -
  • 28.
    2.MIRADA PASTORAL AUNA REALIDAD COMPLEJA Y DESAFIANTE L a Iglesia, sacramento y signo de Salvación en la historia de los hombres, configura su acción y los acentos de su Misión de acuerdo con el tiempo, el espacio y las corrientes que marcan las épocas y los procesos socio-políticos, económicos y culturales. No es una realidad estática. Camina con los hombres y mujeres que protagonizan los cambios y proponen nuevas ideas e invenciones que involucran a todos. Esta Iglesia, extrae de la Palabra, del Espíritu que la anima y de los signos de los tiempos, su inspiración y la energía que potencian su entrega apostólica y su capacidad para adecuarse a las nuevas situaciones. El Concilio Vaticano II expresó esta presencia de la Iglesia en el mundo con estos términos: " Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón... La Iglesia por ello se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia" (GS 1). Esta realidad humana y a la vez divina de la Iglesia, pide al cristiano estar atento a los hechos que nos rodean, ser sal y luz en medio de ellos, y tener una actitud crítica para discernir y optar en favor del Reino de Dios, permaneciendo fiel al seguimiento de Jesús. Por ello vamos a considerar algunos de los aspectos de la vida y del contexto de la realidad donde nos toca vivir y testimoniar a Jesús muerto y resucitado, anunciando la Buena Nueva del Reino con gestos de liberación y palabras de esperanza. La - 28 -
  • 29.
    Iglesia no puedeni debe replegarse sobre sí misma, en un encierro de permanente invernadero. Ella está orientada hacia fuera para proclamar con valentía el Evangelio de Jesús. 2.1. COMPARTIMOS RAICES COMUNES CON TODA LA IGLESIA, PERO ES LA MEMORIA PARTICULAR DE ESTE PUEBLO QUE NOS PROVEE DE LA FUERZA PARA CAMINAR Nuestra Iglesia Particular de Santa Cruz es heredera, en primer lugar, de la Evangelización que llegara en la época colonial. El Evangelio penetró en estas tierras por la acción de los misioneros religiosos y por los doctrineros, de acuerdo con las metodologías de aquel entonces. La labor de estos pioneros, sobre todo en las Reducciones y las Doctrinas, marcó profundamente la vida religiosa de nuestro pueblo. Prueba de ello son las actuales costumbres y expresiones que perviven hoy en los pueblos guarayos, chiquitanos, guaraníes y en el alma popular de la gente sencilla de los valles y de los llanos orientales. Nuestra Iglesia particular es también heredera del caminar de la Iglesia Universal y Latinoamericana. El Concilio Vaticano II (1962-1965) marca para la Iglesia de Europa y de los demás continentes un hecho histórico sin precedentes. Es un verdadero Pentecostés de renovación para los cristianos y un redescubrimiento de la obra evangelizadora de la Iglesia en un mundo en cambio. La II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano se reúne en Medellín (Colombia), en 1968, para aplicar en América Latina las conclusiones del Concilio Vaticano II. Así los Obispos releen los documentos conciliares desde la situación de pobreza injusta del continente, explicitan su opción preferencial por los pobres y hacen pública la denuncia profética de las estructuras de pecado. Esto produce una profunda renovación en la Iglesia de América Latina, alcanzando poco a poco a Bolivia y, por consiguiente, a esta parte del Pueblo de Dios en Santa Cruz. Este reencuentro de la Iglesia y su Mensaje evangelizador con los hombres y mujeres concretos, situados en una historia, una sociedad en rápidas transformaciones, con culturas originarias entre los pueblos de la meseta andina y de los llanos amazónicos, puso a prueba el talento y la capacidad creativa de esta misma Iglesia para producir nuevas respuestas a las nuevas - 29 -
  • 30.
    necesidades. Medellín (1968),mas tarde Puebla (1979), Santo Domingo (1992) y el Sínodo de América (1997) constituyen una verdadera tradición de un Magisterio eclesial que orienta y guía la acción, procesos pastorales, pensamiento, estilo, lenguaje y mentalidad de los cristianos, que buscan constantemente renovarse, permanecer fieles a Dios siendo fieles a su pueblo. Esta es la razón, hermanos y hermanas de la Iglesia de Santa Cruz, que nos llevó a preguntarles por la memoria viva de la fundación de sus comunidades eclesiales, capillas, centros pastorales, aldeas rurales y barrios. Asimismo les pedimos que nos diesen los nombres de sus fundadores, protagonistas, servidores y animadores principales que les dejaron una base suficiente para que el Evangelio y la Iglesia echaran raíces en sus respectivos ambientes. Guardar esta memoria y apelar constantemente a ella, es comprometerse con la Misión de la Iglesia y con la transformación de la sociedad por la fuerza del Evangelio que libera y, en Cristo, produce mujeres y hombres nuevos. Todo esto que ustedes nos han contado con sencillez y transparencia, se convierte para todos, especialmente para nuestros sacerdotes y agentes de pastoral, en una referencia obligada que orienta el rumbo de todo el quehacer pastoral de esta Iglesia. Estos aportes no son para que, olvidados, mueran en nuetros archivos. La palabra y la conciencia concreta de los hechos comunitarios compartidos son y serán siempre una fuente de inspiración, una raíz que alimenta nuestra identidad cristiana y eclesial, un punto de apoyo que ayude a movilizarnos a todos hacia objetivos comunes del Pueblo de Dios y una verificación fehaciente de nuestros procesos de inculturación del Evangelio. 2.2. ALGUNOS ELEMENTOS QUE DESTACAN EN NUESTRA REALIDAD ACTUAL Nuestra realidad es compleja, necesita de estudios especializados para descubrir la trama de todos sus elementos. No pretendemos analizarla con ojos de especialistas, sino con ojos de la fe, partiendo de las opciones propias de la Iglesia, especialmente "desde la vivencia de los pobres, con la mediación de los valores evangélicos" (CEB, Aporte a SD 79). Por esto solo señalaremos aquellos hechos y procesos socio-políticos, económicos y - 30 -
  • 31.
    culturales que sonsignificativos para nosotros, hombres y mujeres que vivimos en Santa Cruz hoy y en el futuro. a) Aspectos sociales Hoy vivimos no solo cambios rápidos y profundos en nuestra sociedad sino que vivimos, lo queramos o no, un cambio de época. Uno de sus componentes claramente identificables es el fenómeno de la globalización. Experimentamos que el mundo se convierte en una pequeña aldea en la que, gracias a los medios de comunicación, la ciencia y la tecnología modernas, podemos tener acceso directo a casi todas las dimensiones de la vida humana. Ya no existen fronteras definidas que impidan la relación entre los pueblos, los grupos y las personas. Por eso, quienes tienen el poder de la economía y de los avances científicos actuales, pueden imponer el ordenamiento social y el sistema que convenga a sus intereses. Este estilo de vida toca, en efecto, a todos los ámbitos de la sociedad, desde lo económico hasta lo educativo, desde lo político hasta lo religioso. Los informes de nuestros grupos de base señalan varios fenómenos de tipo social marcados, claro está, por la globalización: unos inquietantes y otros esperanzadores. Uno de sus componentes es la migración no sólo del campo a la ciudad, que vacía pueblos enteros y provoca un acelerado crecimiento demográfico en la capital, sino también del interior y exterior del país. Este hecho trae una indudable variedad de riquezas culturales, sociales y un potencial productivo para el bien común. Pero al encontrarse en la ciudad con un sistema que ofrece pocas fuentes de trabajo y de espacios de acogida, esta situación produce una gran inestabilidad, crisis de identidad, pobreza, marginalidad, delincuencia, drogadicción, alcoholismo abandonos del hogar, mendicidad, desocupación y otros efectos para la mayoría de la población, que debe contentarse con las migajas de una economía informal. Otro hecho social que clama al cielo es el de la corrupción generalizada en muchos niveles de la sociedad, pero sobre todo en el de la cosa pública. Lo más deplorable es la impunidad y la facilidad con que se archivan los procesos llamados a terminar con esta lacra social. A esta corrupción se añade el tráfico ilícito de drogas que deteriora, aún más, los valores humanos y destruye el sentido ético de las relaciones, creando una falsa ilusión de riqueza y bienestar por el acceso a un dinero fácil. Estos hechos - 31 -
  • 32.
    ponen al descubiertootra de las situaciones que vivimos: la ausencia de una cultura de la legalidad y, mas bien, una incultura de la manipulación de la ley y del encubrimiento cómplice. Es cierto que existen esfuerzos por parte del Estado y de las autoridades constituidas, como también de algunas instituciones cívicas, para hacer un frente común y eliminar la corrupción y el narcotráfico, pero son todavía insuficientes y no alcanzan a asumir con eficacia la solución radical a tan grave problema. Valoramos el rol protagónico de la prensa oral, televisiva y escrita, y de personas valientes, que denuncian estos hechos desenmascarando a los culpables, a riesgo de su propia vida y de la seguridad de sus familias. Todos debemos animarlos a seguir propagando con coraje los valores éticos y cristianos para despertar y formar las conciencias. Se observa además un creciente deterioro de las relaciones familiares y un debilitamiento de su valor como base de la sociedad, sin seguridad y estabilidad para la vida de sus miembros. Los índices de desintegración de la familia son alarmantes. A ello se suman los cada vez más numerosos abortos diarios, con los riesgos y estigmas sociales para la madre. Existe, empero, el deseo manifiesto de reafirmar el valor de la institución familiar para que constituya una vivencia y expresión del amor conyugal, paternal y filial. Es por demás sabido que un alto porcentaje de la población en nuestra Arquidiócesis lo conforman los jóvenes y niños de ambos sexos. Ellos son una fuerza decisiva para la sociedad y para la Iglesia en el presente y el futuro. Pero también es cierto que nos falta vivir con seriedad la opción pastoral por los jóvenes. La juventud y la niñez, junto a la presencia no menos considerable y representativa en nuestro medio de tantas mujeres que día a día optan por la vida, la justicia y el Evangelio, son una fuente de recursos humanos de incalculables efectos multiplicadores en favor de nuestro pueblo. Su participación en proyectos educativos, sus iniciativas humanitarias y su rol en instituciones, organizaciones y en las comunidades cristianas, están demostrando su capacidad creativa, su espíritu de generosidad y disponibilidad de servicio entregado en favor de los demás. b) Aspectos económicos - 32 -
  • 33.
    Vivimos y estamosmanejados por una economía de mercado total, en donde no cuentan las relaciones humanas, sino el dinero. La persona es conciderada en tanto en cuanto produce y genera dinero, de lo contrario, si disminuye su capacidad productiva, deja de ser útil y es marginada. La nuestra es una economía del espectáculo, de la producción masiva y de la explotación indiscriminada de recursos naturales. Con ella se crea la falsa ilusión de que vivimos en una sociedad de bienestar para todos, cuando solo favorece a unos cuantos que son quienes determinan los precios de los productos montando un aparato propagandístico capaz de despertar necesidades que no existen en la población consumidora. A ello contribuyen los super-almacenes, la música, los festivales y los juegos. A consecuencia de esta realidad injusta, ha aparecido en escena una nueva categoría de grupos cada vez más numerosos: los excluídos sin rostro, sin voz, sin nombre, sin historia, humillados y destrozados en su dignidad de hijos de Dios y hermanos nuestros que claman por sus derechos. No se puede desconocer el valor de esta economía que tiene una gran capacidad para generar bienes útiles para la vida de las personas y pueblos. Se orienta por criterios de eficiencia y dedicación, pero olvida que el centro y lo esencial es la persona y su dignidad. Es la economía que debería estar al servicio de los hombres y mujeres de esta sociedad, y no la persona sometida al capricho y ceguera de las relaciones económicas. En medio de esta fuerza avasalladora de mercado, emerge la capacidad creativa de los sencillos para enfrentar con valentía y dedicación la defensa de la vida forjando una economía de subsistencia. Nuestro pueblo, y sobre todo la mujer, ha dado y da muestras de un potencial incalculable de energía para no claudicar ante tantas amenazas contra la dignidad humana. c) Aspectos políticos Hay una estabilidad democrática en el país y en las regiones. Este es un hecho positivo, pero con sus limitaciones. Estos últimos años se busca consolidar el marco institucional en los diversos niveles de poder y participación ciudadana. Una muestra de ello es la cantidad de leyes que se han aprobado para regular la vida ciudadana en sus diversos campos y necesidades, acomodándola así a las exigencias de la modernidad y del - 33 -
  • 34.
    sistema neoliberal quese impone. Esto, si bien da la sensación de entrar en un proceso de reordenamiento social y jurídico positivo, no deja de ser mas que una acomodación al sistema mencionado favoreciendo tan sólo a algunos grupos de poder con intereses económicos fuertes, foráneos o internos, y abandonando en el desamparo a la inmensa mayoría de nuestra población. Algunas de las tantas leyes promulgadas apuntan a objetivos que están al servicio de los sectores menos favorecidos. Pero su reglamentación y la aplicación práctica de las mismas, no están produciendo los frutos esperados. Muchas veces postergan las aspiraciones y derechos de justas reivindicaciones ciudadanas. Por otro lado, constatamos con pesar que la práctica política ha perdido de vista su valor y su objetivo: servir al bien común de la gente y sobre todo elevar el nivel de vida de los sectores más desprotegidos. La apetencia manifiesta de grupos y personas por el poder lleva consigo dudosas motivaciones. La política se ha convertido en una carrera lucrativa, insensible ante las necesidades vitales del pueblo: los "regalos" coyunturales destierran las soluciones eficaces. Así todos los niveles de organización y participación ciudadana tienden a una politización excesiva. La política ha caído en el descrédito y el pueblo le quita peligrosamente su confianza. A todo esto se debe añadir el fenómeno de la reducción del rol de un Estado, concebido sólo para asegurar los intereses del sistema neoliberal. Según éste, el aparato estatal es sólo un facilitador de las relaciones económicas y está al servicio del sistema de mercado, dejando de lado su papel fiscalizador de las acciones de entidades y empresas privadas o transnacionales y de velar por la justicia, la dignidad del país, su soberanía y el bien de nuestra nación. Como resultado, tenemos una institucionalidad que en lugar de proteger y apoyar los intereses de la Patria, sus fuerzas organizadas se orientan a proteger el mercado y los intereses de las grandes potencias extranjeras. d) Aspectos culturales - 34 -
  • 35.
    Considerando que culturaes "el modo particular como los hombres de un pueblo cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con Dios" (DP 386), Santa Cruz es un espacio que acoge a muchas culturas, antiguas y nuevas, donde los pueblos originarios de la región cruzan su riqueza cultural con el mestizaje impuesto por otros pueblos. En estos últimos años se ha intensificado la inmigración de quechuas y aymaras desde la parte occidental del país; ellos vienen con su propia cultura, rica y claramente definida en valores y expresiones concretas. Otros grupos humanos del exterior del país también se han asentado en nuestro territorio, trayendo consigo sus propias características y valores. Todos forman un concierto cultural de tal policromía de identidades diversas que dan a Santa Cruz una fisonomía original y una riqueza cultural extraordinaria. En esta realidad, se mantiene el esfuerzo por reconocer y afirmar la coexistencia de la diversidad cultural originaria, nacional y local, junto a las expresiones culturales del mundo actual. En el campo literario, autores conocidos, instituciones cívicas y eclesiales, dedican su tiempo a recuperar la memoria histórica de nuestros pueblos aborígenes y de los procesos diversos que vivieron y viven los movimientos sociales. Empero, la llamada "cultura moderna" o "pos-moderna" va ocupando espacios cada vez más amplios y está imponiéndose, tanto en el área urbana como en el área rural, a través de los medios de comunicación social. En ella predomina la mentalidad científico-técnica que, con una confianza absoluta en la razón, en la libertad individual y en la eficiencia práctica, cree poder resolver todos los problemas sociales, económicos y políticos. Esta realidad tiene valores muy positivos; sin embargo, en su afán de producir y de ganar dinero, no le importa manipular los medios de comunicación para incitar al consumo, alimentando en las personas falsas necesidades y el deseo de experimentar el placer a niveles cada vez más sofisticados y costosos, convirtiéndolas así en dependientes pasivas o en esclavas de lo material. Este hecho interpela y desafía a nuestra sociedad que, para no perder su identidad, tiene que afianzar y potenciar los valores comunitarios de solidaridad, fraternidad, justicia, equidad, respeto a las personas y su dignidad, defensa de la vida y de una libertad responsable. Este desafío incluye también la construcción de una sociedad pluralista, expresada en una gran diversidad de tendencias y culturas, llamada a convivir en unidad, respeto y mutua cooperación. Esta doble tarea no está desvinculada del - 35 -
  • 36.
    amor y respetoa nuestra tierra; ella y todo lo que ella encierra son parte indispensable para que la vida de las personas y pueblos tenga un marco y un espacio de hogar para todos. 3. LA BUENA NOTICIA DE DIOS PADRE INSPIRA NUESTRAS LINEAS PASTORALES T oda esta realidad que hemos recogido con atención, mirándola desde la fe y con un afecto especial por los pobres, vamos a confrontarla con la Buena Noticia del Padre revelada en Jesús, la Palabra de Dios hecha carne (Jn 1,14), con la experiencia fundante de las primeras comunidades cristianas y con la vida y el caminar de la Iglesia Universal y Latinoamericana, para poder luego fundamentar nuestras opciones y asumir entre todos las acciones más pertinentes. En su tiempo, Jesús anunció el Reino de Dios (Mc 1,15; Mt 4,17), realizó signos concretos de su venida y lo declaró presente y actuante en medio de su pueblo (Lc 17,21). Hoy la Iglesia es el signo visible y sacramental de este Reino proclamado por Jesús. Ella lo anuncia como Buena Nueva para los pobres que, llenos de fe y esperanza, se alegran de esta noticia en medio de una sociedad cuestionada por la miseria de muchos y la opulencia escandalosa de unos cuantos. "Como Cristo realizó la obra de la redención en pobreza y persecución, de igual modo la Iglesia está destinada a recorrer el mismo camino a fin de comunicar los frutos de la salvación a los hombres... Cristo fue enviado por el Padre a evangelizar a los pobres, y levantar a los oprimidos (Lc 4,18), para buscar y salvar lo que estaba perdido (Lc 19,10); así también la Iglesia abraza con amor a todos los afligidos por la debilidad humana; más aún, reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador pobre y paciente, se esfuerza en remediar sus necesidades y procura servir en ellos a Cristo". Por eso, "la - 36 -
  • 37.
    Iglesia va peregrinandoentre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios, anunciando la cruz del Señor hasta que venga" (cf. 1 Co 11,26) (LG 8, c, d). La vida de Jesús y su Iglesia, animada por el Espíritu, va a ayudarnos a mirar con sencillez y confianza la vida de nuestra Iglesia: qué hace, qué nos dice, qué espera de nosotros. En esta iluminación de nuestra realidad, deseo retomar lo que ustedes, amados fieles, han expresado con cariño y libertad en nuestra vivencia sinodal. No pretendo quedarme sólo en conceptos conocidos o en crear nuevas teorías. Quiero insistir sobre algunas notas fundamentales de la Iglesia. Estas no se pueden aislar unas de otras, hay que tomarlas en su conjunto, sin embargo vamos a profundizarlas en su carácter individual y específico para comprender cuál es la Iglesia que queremos construir y desarrollar en nuestros barrios y parroquias. 3.1. LA IGLESIA EVANGELIZA CUANDO TESTIMONIA AL SEÑOR RESUCITADO Y PROCLAMA EL REINO DE DIOS CON HECHOS Y PALABRAS a) Miremos nuestra situación Evangelizar es la labor fundamental de la Iglesia, su dicha y vocación propia, "su identidad más profunda" (EN 14). Ella "vive para evangelizar" (DP 224). En su aporte, las bases de nuestra Iglesia de Santa Cruz han notado sin embargo que hay falencias en este campo. Algunos agentes de pastoral todavía están centrando su trabajo sólo alrededor de una fría administración sacramental. Muchas homilías no llegan al corazón del pueblo, no asumen la vida ni las preocupaciones de sus destinatarios. Las familias, que son el lugar privilegiado de educación en la fe y en los valores evangélicos, han ido perdiendo fuerza en esta noble tarea. En algunos colegios "católicos" la enseñanza religiosa es deficiente. Algunas estructuras de Iglesia, mantenidas en su antigua concepción, pierden su actualidad y se cierran al diálogo y a la participación comunitaria. Al lado de estos desafíos, los cristianos reconocen también la presencia de signos alentadores que nos llenan de esperanza. La nueva evangelización propuesta por el Papa (1983) está siendo asumida con coraje. Muchos cristianos se han comprometido para hacer conocer a Jesús y vivir en - 37 -
  • 38.
    hermandad y solidaridad;otros han hecho esfuerzos para llegar a diferentes casas, familias y comunidades. Hombres y mujeres, jóvenes y niños se han integrado al trabajo de la catequesis sacramental (catequesis familiar, de confirmación...). Cada vez en mayor número, los bautizados van asumiendo compromisos duraderos en grupos, movimientos apostólicos, Comunidades Eclesiales de Base. Las misiones populares van motivando y movilizando a aquellos cristianos que estaban al margen de la marcha de nuestra Iglesia. Responsables de comunicación social, han introducido la voz del Evangelio en la mayoría los medios (radio, prensa, TV). Además, la mayoría de las parroquias urbanas y comunidades del campo cuentan ya con una infraestructura que favorece la realización de encuentros y reuniones para facilitar la labor evangelizadora de la Iglesia. b) Jesús, el primer evangelizador Esta vocación evangelizadora de la Iglesia no surge de una iniciativa privada. Dios es quien ha tenido la iniciativa de acercarse a su pueblo, de hacerse partícipe de su vida y de su historia (Ef 1,3-14). Él, por amor a su pueblo, ha enviado a Jesús, su Hijo, para que nos muestre su rostro de Padre. Por eso, al inicio de su misión, Jesús declara que ha venido a proclamar la llegada del Reino de Dios (Mc 1,15); asume las promesas expresadas por los profetas y afirma que es su misión anunciar esta buena nueva a los pobres (Lc 4,18-19). Así, El consagra todo su ministerio público a iniciar el Reino de Dios, su Padre, comunicando vida y esperanza a su pueblo. Con su vida y con su palabra, El muestra quién es Dios y cómo este Dios ama a los pobres (Lc 10,21) y pecadores (Lc 19,9-10; Jn 8,11). c) Los primeros cristianos son enviados a proclamar la Buena Noticia Después de su muerte y resurrección, Jesús envía a sus discípulos a proclamar esta Buena Nueva a todas las naciones porque ellos son sus testigos (Lc 24,46-48). El los envió también a bautizar y a enseñar todo lo que ellos han aprendido (Mt 28,19). Antes de consagrarse a esta tarea, los discípulos reciben el Espíritu Santo (Hch 2,1-4). Animados y conducidos por este Espíritu, proclaman la buena noticia de Jesús, sin desanimarse ni - 38 -
  • 39.
    claudicar ante lasdificultades y persecuciones (Hch 4,29-31). Al contrario, ellos se alegran de haber sufrido por el Señor, porque deben continuar el trabajo evangelizador del Hijo, aquí y ahora, "hasta que Dios sea todo en todos" (1 Co 15,28). d) Toda la Iglesia es evangelizadora Continuadora de la misión de los discípulos, la Iglesia está llamada a evangelizar, haciendo suyas las palabras del apóstol "¡Ay de mí si no evangelizara!" (1 Co 9,16). Esta misión pertenece "al cuerpo de los pastores" (LG 23), pero el apostolado de los laicos "nunca puede faltar en la Iglesia" (AA 1). La misión evangelizadora corresponde pues a todo el Pueblo de Dios (DP 348; EA 66). En él, como bautizados y "desde comunidades vivas" (SD 293), todos están comprometidos a anunciar el evangelio de Jesús, para "formar hombres y comunidades maduras en la fe y dar respuestas a la nueva situación que vivimos" (SD 26). Pero, en esta tarea, un especial protagonismo corresponde a los laicos (SD 293) que, con "el testimonio de su vida, por su palabra oportuna y por su acción concreta" (DP 789), tienen la vocación de transformar desde dentro, como fermento, todas las realidades humanas de las que son actores y protagonistas. Además, comprometida con la Nueva Evangelización, la Iglesia debe ser promotora decidida y activa de la dignificación de la mujer (SD 105), contando con el liderazgo femenino y promoviendo su presencia en la organización y animación de esta misión evangelizadora (SD 109; EA 45). Proclamando la Buena Nueva, el evangelizador da a conocer a Jesús como el Señor revelador del Padre y comunicador del Espíritu (DP 352), llama a la conversión y lleva a la comunión con el Padre, ofreciendo así la salvación. Esta salvación es liberación de todo lo que oprime a la persona, "sobre todo liberación del pecado y del maligno" (EN 9), porque la promoción humana es "parte integrante de la evangelización" (DP 355). El cumplimiento de esta tarea, con la palabra y con el testimonio, nos exige a todos creatividad, responsabilidad y búsqueda permanente de los valores evangélicos. - 39 -
  • 40.
    e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz tiene que ser evangelizadora Fiel a su misión, nuestra Iglesia ha dado pasos seguros para ser evangelizadora, sin embargo, tiene que avanzar más todavía. Cada cristiano tiene que abrir su corazón a Dios y dejarse conducir por el Espíritu para ser creativo y audaz discípulo del Señor. Por su bautismo, él está llamado a dar testimonio valiente y solidario, procurando que la palabra de Dios se haga vida y que su vida sea coherente con su fe; los seguidores de Jesús se reconocen en la vivencia del amor (Jn 13,35) y en la práctica de las Bienaventuranzas (EN 15). La preparación de los agentes de pastoral, de los grupos y comunidades organizadas, como de cada cristiano, tiene que ser consciente y constante. Esta formación debe centrarse en el mejor conocimiento de las Sagradas Escrituras y de la realidad. La Palabra de Dios es fuente de sabiduría y alimento de nuestra fe; es indispensable conocerla, interpretarla adecuadamente y vivirla en comunidad. La realidad nos sitúa en el tiempo y la historia. Ella nos relaciona con la vida, nos interpela en las necesidades de nuestros hermanos y nos invita a dar respuestas claras y concretas. Esta experiencia compartida de la presencia de Dios en la vida y en su Palabra no puede hacerse sin una profundización espiritual, sin la oración (Lc 11,1). Este diálogo con el Señor tiene que generar una fuerte espiritualidad eclesial y personal y, al mismo tiempo, desarrollar un sentido crítico frente a la vida y animarnos en el análisis constante de nuestros compromisos asumidos. Por ello cada parroquia está llamada a evaluar sus programas de catequesis, tratando de responder con seriedad y continuidad a los criterios de orientación adoptados y profundizados en nuestra Arquidiócesis. Los contenidos y la metodología de los materiales disponibles no pueden ser foráneos ni deben quedarse en versión estática, tienen que responder a las exigencias de la realidad del pueblo y de las nuevas opciones de nuestra Iglesia de Santa Cruz. 3.2. LA IGLESIA MISIONERA CON PROYECCIÓN UNIVERSAL a) Nuestra situación nos interpela - 40 -
  • 41.
    Dentro de loslímites de nuestra Arquidiócesis, mucha gente no está todavía debidamente evangelizada. Grupos enteros de la ciudad y del campo están desatendidos y esperan la Palabra del Señor para iluminar sus vidas. Es notable la falta de una presencia eclesial y de una acción decidida de sacerdotes, religiosas y laicos comprometidos en varios sectores de la población. Debido a ello, muchos de nuestros creyentes van a llenar su inquietud religiosa y de compromiso social en otras denominaciones religiosas, en donde con fecuencia son engañados, seducidos o manipulados. Por otro lado, nos alegra que numerosos agentes de pastoral estén abocados a su labor misionera y de servicio a la Iglesia local; que algunos grupos de religiosos(as) y de jóvenes, venidos a veces de otros países, pasen sus vacaciones en el campo, compartiendo la vida de sus pobladores, dando testimonio del Evangelio; nos complace que muchos laicos consagren su tiempo libre al anuncio explícito de la Palabra de Dios. Sin embargo, no debe dejar de preocuparnos el hecho de que aún no hemos asumido con vigor y entusiasmo la dimensión misionera más allá de nuestras fronteras. b) Jesús es el enviado del Padre: su misionero Jesús consagra toda su vida a la misión encomendada por Dios, su Padre, quien le envía, llevando una vida de misionero itinerante (Lc 8,1), yendo de pueblo en pueblo, sin tener dónde reposar la cabeza (Mt 8,20). En estos recorridos, El está atento a la realidad de la gente, a sus necesidades (Mc 8,2-3) y sufrimientos (Lc 9,10-11). Ante las urgencias vitales de su pueblo, Jesús responde de acuerdo a la voluntad de su Padre (Jn 5,36) y, en su consagración a esta tarea, es coherente: lo que anuncia, lo hace (Lc 6,36). Se entrega a su misión hasta dar la vida (Jn 15,13) y morir en una cruz (Lc 23,33-34). c) La Iglesia primitiva vive su envío con alegría Enviados por Jesús, los discípulos proclaman el Evangelio a todo el mundo conocido, comenzando por Jerusalén (Hch 1,7-8). Con la fuerza del Espíritu, Pedro anuncia la Buena Nueva en Jerusalén a los judíos y al pueblo (Hch 2,14s), ante el Sanedrín (4,8-12) y más tarde en Cesarea, a los paganos (Hch 10). Felipe anuncia el Evangelio en Samaria y, por el camino, - 41 -
  • 42.
    bautiza a unetíope (Hch 8). Pablo es llamado por el Espíritu para evangelizar (Hch 13,2) y se consagra plenamente al anuncio del Evangelio primero a judíos y después a paganos, visitando pueblos y ciudades, formando comunidades y designando a sus responsables (Hch 13 - 28). Perseguidos y conminados a callar, estos misioneros declaran: "No podemos nosotros dejar de hablar de lo que hemos visto y oído" (Hch 4,20). "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" (Hch 5,29). Para todos ellos, la prioridad fundamental es el anuncio de la Palabra (Hch 6,4). Por esto, escribiendo a un responsable de Iglesia, Pablo insiste: "predica a tiempo y a destiempo" (2 Tm 4,1-2). d) La Iglesia universal y latinoamericana asume la misión de Jesús La Iglesia es misionera por naturaleza (AG 35; RM 48-49). Su misión es anunciar en todas partes el Reino de Dios y caminar hacia él (RM 2). Realiza esta misión movida por el Espíritu Santo, avanzando por el mismo camino que siguió Jesús, "por el camino de la pobreza, de la obediencia, del servicio, y de la inmolación de sí mismo hasta la muerte" (AG 5). Esta Iglesia no debe quedarse encerrada en sacristías ni lugares sagrados; enviada al mundo, está convocada a dar razón de su esperanza, manteniéndose en permanente estado de misión, con una nueva conciencia de ser Iglesia y con una nueva relación con el mundo. "La Iglesia local sólo alcanza su pleno sentido en comunión y apertura misionera a la Iglesia universal" (CEB, Aporte a SD 360). Por otro lado, la reacción auténtica de aquella persona que encuentra al Señor "es comunicar a los demás la riqueza adquirida en la experiencia de este encuentro" (EA 68). La fe se fortalece dándola (RM 2). Si los bienes espirituales no circulan, se pudren y mueren. Esta misión "renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana" (RM 2) y compromete a todos sus miembros a hacer visible la presencia de Dios en medio de la historia, con la vida y con la palabra, reflexionando y celebrando esa presencia; a mostrar dónde está Dios y cómo hacer fructificar los signos del Reino ya presentes en el mundo que evangeliza (LG 16; AG 11); a luchar contra las fuerzas del mal expresadas en destrucción, maldad, esclavitud y muerte. Como la misión de Jesús, la - 42 -
  • 43.
    misión de laIglesia pasa por la inserción y la solidaridad con los pobres, con los más abandonados y despreciados. e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz desafiada a salir fuera de sus fronteras En nuestra Iglesia se acaba de celebrar el III Congreso Misionero Nacional. Este acontecimiento ha sido un fuerte llamado a participar en la misión universal de la Iglesia (RM 71; ChL 32-35; SD 125). Es cierto que, como la población de Santa Cruz aumenta y se renueva constantemente, nuestra Iglesia tiene la misión de anunciar el Reino de Dios en esta situación concreta, respondiendo a los desafíos más urgentes. Esto no nos exime de ir hacia los que necesitan del Señor y de nuestra solidaridad, de salir fuera de nuestras fronteras. Más aún, si nos faltara esta perspectiva, estaríamos siendo infieles a nuestra vocación bautismal. Es urgente pues desarrollar una estructura y una espiritualidad misionera para que nuestra labor y nuestra vida respondan a un estado de misión permanente. Necesitamos personas capacitadas, agentes con sólida formación, que descubran y desarrollen sus propios dones y ayuden a los demás a hacer lo mismo. Necesitamos también comunidades con espíritu misionero, seguras en su identidad cristiana y volcadas hacia los demás. Estas personas y comunidades misioneras deben estar animadas por un proyecto común, por una visión clara y unitaria de las líneas de acción de nuestra Iglesia (SD 12 y 462). Ellas deben tener conciencia clara de su misión: estar allí donde todavía no se ha anunciado el evangelio; proclamar el mensaje de Jesús con entusiasmo y decisión, pero también vivirlo y practicarlo con valentía. 3.3. LA IGLESIA: COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN a) Nuestra situación nos interroga Ustedes mismos han constatado que algunas parroquias mantienen todavía un esquema centralizado, donde el sacerdote acapara todo el poder de decisión y los laicos ejercen el papel de simples “ayudantes”. Hay quienes consideran que más de un párroco maneja la parroquia como si fuese su - 43 -
  • 44.
    "propiedad privada". Eneste ambiente no brota el diálogo y la participación. Por otro lado, los laicos se dan cuenta de que carecen de una formación adecuada para comprender y responder a los retos del presente. No faltan quienes aún tienen dificultades para aceptar que no hay contradicción entre jerarquía y carisma. No existe la coherencia y la coordinación debidas entre los distintos proyectos y los otros servicios e instancias eclesiales. Además, gran parte de las tareas eclesiales dependen de ayudas económicas externas. El sentido de pertenencia a la Iglesia y la corresponsabilidad afectiva y efectiva de cada cristiano no han sido afianzados. Felizmente, desde hace algunos años, nuestra Iglesia ha ido viviendo y fortaleciendo un espíritu comunitario y participativo: muchas familias - papá, mamá e hijos - se han comprometido en la catequesis familiar; jóvenes y adultos, integrantes de movimientos apostólicos y de CEBs, participan activamente en organismos de decisión de la Iglesia. Se han organizado los sectores pastorales y reorganizado las parroquias, con nuevos centros de encuentro y de participación, tomando conciencia de la necesidad de una respuesta orgánica y eficiente ante los nuevos problemas. Todo este caminar ha sido animado y acompañado por nuestras Asambleas de agentes pastorales, verdadero espacio de comunión y de participación. Fue allí, en la IV Asamblea, que decidimos realizar nuestro Sínodo para fortalecer nuestro caminar y adoptar nuevos compromisos. b) Jesús forma una comunidad de discípulos, asociados a su misión La Iglesia no responde a ningún proyecto humano, sino al proyecto del Padre, revelado en el ministerio de su Hijo. En efecto, Jesús no realiza su misión solo. Llama a colaboradores (Mc 1,16-20), vive con ellos formando un equipo, una comunidad de vida y de acción (Mc 3,13-19). Ellos le acompañan en su ministerio (Mc 10,46) y El comparte con ellos su misión (Mc 6,7), les envía a anunciar el Reino de Dios, dándoles poder para curar enfermos (Lc 9,1-2). En esta comunidad, los hombres y las mujeres tienen su lugar, ambos son admitidos en relaciones de fraternidad y de amistad (Lc 8,1-3). Por eso, al acercarse el momento de su pasión, Jesús no les llama servidores, sino amigos (Jn 15,14-15). Y después de su resurrección, El les - 44 -
  • 45.
    deja toda laresponsabilidad de la misión (Mc 16,15-18), pero no los abandona. Les da su Espíritu (Jn 20,22) y promete estar con ellos hasta el fin de los tiempos (Mt 28,20), porque donde dos o tres se reúnen en su nombre, El está en medio de ellos (Mt 18,20). c) Los primeros cristianos vivían unidos Fortalecidos con esta experiencia de vida comunitaria con Jesús, los discípulos viven unidos y comparten todo lo que tienen (Hch 2,44-45; 4,32). Este ideal descrito por Lucas, del que da algunos ejemplos (Hch 4,36-37), Pablo lo formula de manera diferente. Comparándolo con el cuerpo humano (1 Co 12,12-27), él nos habla de la Iglesia "Cuerpo de Cristo", donde todos los miembros tienen una función y una responsabilidad (Rm 12,4-8; 1 Co 12,28-30). Para él, estas funciones corresponden a servicios y a ministerios determinados. Sin embargo, todos deben fortalecer esta corresponsabilidad (Ef 4,1-6), haciendo un esfuerzo constante para mantener la unidad y la diversidad, en el respeto del uno y del otro (Jn 17,23). d) Toda la Iglesia avanza hacia la unidad y la participación En el Concilio Vaticano II, la Iglesia ha tomado conciencia de su identidad de Pueblo de Dios que vive y se organiza en comunión fraterna. A imagen de la Trinidad (DP 211ss; EA 33); ella es misterio de comunión con Dios y entre los creyentes y es enviada en misión. En ella, todos los miembros participan de la misión salvífica, con sus diversos carismas. Nadie puede decir que sea cristiano a título particular, nadie puede decirse hijo de Dios sin sentirse hermano de los hombres (DP 326-327). Algunos son llamados para representar a la comunidad y actuar en nombre de Cristo, cabeza y guía de su Iglesia, pero todos son convocados no sólo a recibir, sino a participar y desarrollar sus talentos, formando parte de ella como "piedras vivas" y construyendo el Reino de Dios. En la Iglesia local, este espíritu se concreta en una pastoral de comunión, donde todos comprometen su voluntad y su esfuerzo por un proyecto común, según el plan del Padre, y sacrifican perspectivas unipersonales y de pequeños grupos. En esta Iglesia participativa y comunitaria, las Comunidades Eclesiales de Base, son grupos que ofrecen espacios para madurar en la fe, en la práctica de la - 45 -
  • 46.
    unidad, y enla acción de servicio para los que sufren (DP 640s; CEB, Aporte a SD 397; SD 61). e) En la Iglesia de Santa Cruz estamos convocados a ser miembros activos En el inicio del nuevo milenio, el Señor nos convoca a recordar "nuestras raíces" para vivir, en nuestra situación, la común-unión de la comunidad primitiva. Este llamado nos compromete a construir comunidades vivas, fundamentadas en el contacto personal y abiertas a la participación de todos (SD 54). Esta comunidad debe partir de la familia, con sus problemas, sus valores y sus esperanzas e integrar en su seno, con evangélica atención, a las personas que están en "situación irregular" (viudas, madres solteras, divorciadas y casadas nuevamente...). Hay que escuchar el clamor de los sencillos, a quienes Dios revela su bondad (Lc 10,21), y tener como distintivo la preocupación por los humildes. Como miembros de esta Iglesia tenemos que fomentar la participación a nivel comunitario, parroquial y arquidiocesano, creando espacios de decisión y de acción. Urge superar el clericalismo, proyectando un modelo de Iglesia-comunión, con estructuras que reflejen la participación activa de todos, hombres y mujeres. Este llamado se dirige a los responsables, para que incentiven el concurso de un mayor número de personas que manifiesten su interés por la vida integral de su Iglesia en los grupos y espacios carentes de organización de base. Tiene que llegar el día en que nuestra Iglesia organice y construya su vida también en el aspecto económico, trabajando por el autofinanciamiento de sus acciones y servicios. Ese día estaremos dando un signo de madurez y de libertad. 3.4. LA IGLESIA SOLIDARIA INMERSA EN LA VIDA INTEGRAL DE SU PUEBLO a) Somos interpelados por nuestra situación En muchas comunidades hay una ausencia de servicios sociales. En algunos sectores, las necesidades apremiantes de la inmensa mayoría se quedan sin una solución adecuada y digna. Las comunidades cristianas no están bien organizadas y los organismos existentes no responden con efectividad a sus - 46 -
  • 47.
    problemas más urgentes.Los líderes son insuficientes y algunos de ellos no cuentan con el compromiso de la base. Además, en muchos casos, se confía demasiado en la ayuda externa y no se apoyan programas ni se generan aportes locales. Hay obras y acciones que por su excesivo costo económico difícilmente serán asumidas por la Iglesia local. Sin embargo, la opción evangélica de nuestra Iglesia por los pobres es motivo de alegría. Los cristianos organizan la solidaridad en los barrios y parroquias a través de las Caritas parroquiales y de otras múltiples y calladas acciones. Las instituciones eclesiales realizan un trabajo de promoción y de liberación, paliando la extrema indigencia de la gente de barrios periféricos y de pueblos del campo. Estas instituciones no inciden solo en el aspecto económico, sino también en el campo de la educación y de la salud (AA 5, 7). b) Jesús pone en marcha un proyecto de solidaridad En Nazaret, al inicio de su ministerio público, Jesús proclama su proyecto de evangelización (Lc 4,18-19). Poco después, ante testigos, El demuestra que su proclamación se hace realidad: "los ciegos ven, los cojos andan..." (Mt 11,5). La acción solidaria de Jesús revela así, con transparencia, al Dios de la vida y da testimonio de que El vino para que todos "tengan vida y la tengan en abundancia" (Jn 10,10). Él experimenta y vive la consecuencia más profunda de su solidaridad con los hombres en la cruz (Lc 23,34), entregando su vida. Pero, solidario con Jesús y su proyecto, Dios confirma su vida y su palabra, dándole el Reino Eterno (Flp 2,6-11). Esta actitud de Jesús descubre el secreto de muchos corazones (Lc 2,34-35) y llama a la conversión y a la solidaridad (Lc 19,8), porque nadie puede servir a Dios y al dinero (Mt 6,24). c) Hagamos memoria del testimonio de la Iglesia primitiva Los primeros cristianos no limitan su compromiso a la predicación de la palabra o a la oración, ellos se ocupan también de los desprotegidos y tratan de resolver sus problemas poniendo todo en común (Hch 2,44; 4,32). De esta manera, entre ellos, no había ningún necesitado (Hch 4,34-35). Con el mismo espíritu, consciente de las necesidades de la comunidad de - 47 -
  • 48.
    Jerusalén, Pablo invitaa los hermanos de Corinto a colaborar económicamente haciendo un "servicio de carácter sagrado" (2 Co 8 - 9). Este aporte es administrado por personas de confianza de la comunidad. d) La solidaridad es el servicio privilegiado de la Iglesia La Iglesia universal animada por el Espíritu del Resucitado comparte y asume como propio "el gozo y la esperanza, las lágrimas y angustias del hombre de nuestros días" (GS 1). Ella avanza en la historia con toda la humanidad, experimentando la suerte terrena del mundo, propio de la condición humana, y ofreciendo el don divino de la salvación (GS 3). La Iglesia latinoamericana considera un "escándalo y una contradicción con el ser cristiano, la creciente brecha entre ricos y pobres" (DP 28), reconoce en los rostros concretos de la pobreza (DP 32-39) "los rasgos sufrientes de Cristo" que "cuestiona e interpela" (DP 31), hace suyo el clamor de los pobres (SD 296) y opta por ellos, solidarizándose con sus luchas y sus aspiraciones (DP 1134-1165). La Iglesia boliviana se compromete a evangelizar integralmente a los bolivianos "desde la opción evangélica por los pobres" (Directrices Pastorales 1986-1991, Objetivo General), asumiendo el servicio urgente a la vida de los pobres y abandonados, principalmente "de la mujer, niños abandonados, presos, indígenas, migrantes, campesinos, obreros y otros" (Iglesia Comunicadora de vida y esperanza, 86). Amando a los pobres, solidario con ellos, "el cristiano imita las actitudes del Señor" (EA 58). e) El desafío de nuestra Iglesia de Santa Cruz: vivir la solidaridad La palabra y la acción de nuestra Iglesia de Santa Cruz deben ser "buena noticia" para todos desde la realidad empobrecida de nuestros barrios y pueblos. Ella tiene que trabajar al servicio de la persona humana, al estilo de Jesús, para que los más necesitados y marginados sean autores de su propia historia (GS 74; ChL 42). Para plasmar esta exigencia del Evangelio es necesario un conocimiento objetivo y afectivo de la realidad. Los datos estadísticos son importantes, pero no son suficientes. Ellos tienen que estar fundados en una relación de diálogo con la realidad, sentido con el corazón (cf. Mt 9,36; Lc 7,13). - 48 -
  • 49.
    Es necesario tambiénun compromiso creciente de la comunidad eclesial en su conjunto y en todos los niveles. Ella debe ser el marco de la solidaridad y de la participación y el espacio de las realizaciones concretas. Tiene que organizar los servicios y los recursos disponibles, coordinando con los miembros de la comunidad civil y con las instituciones de apoyo. Debe fomentar y proveer la formación de sus miembros en el conocimiento y defensa de los Derechos Humanos y en la transformación de la realidad (EA 54). Además, debe promover el trabajo en equipo y desarrollar una conciencia ecológica, de respeto a la tierra y a todos los medios que la naturaleza nos ofrece (Gn 1,29-30; Dn 3,57-82). A cada cristiano en particular le corresponde hacer suyas las decisiones a favor de los pobres y asumirlas con alegría y esperanza. Su testimonio es dar ejemplo de pobreza solidaria en el lugar donde vive, combatiendo el individualismo, el consumismo, el paternalismo político. Debe adoptar hábitos saludables, rechazando los vicios, el alcohol, las drogas. Al mismo tiempo, está llamado a participar activamente en organismos populares, laborales, eclesiales, económicos, culturales, políticos. El amor auténtico, vivido con humildad y sencillez, nos dispone a construir estructuras más humanas y más cristianas. 3.5. IGLESIA PROFÉTICA EN FIDELIDAD A DIOS Y A LOS EXCLUÍDOS DE LA SOCIEDAD a) La situación de nuestra Iglesia nos cuestiona Vivimos en una sociedad que cultiva la injusticia y los cristianos mantenemos todavía el divorcio entre la fe y la vida. Nos envuelven las tensiones entre clases, grupos y regiones. Esta situación se percibe también entre algunos agentes de pastoral. No siempre los signos que producimos expresan nuestros compromisos evangélicos. Además, como cristianos organizados ofrecemos un débil acompañamiento a los marginados. Tenemos miedo de hablar y de actuar en su favor ante las instancias correspondientes. Felizmente son cada vez más los sectores de iglesia que asumen una postura más profética, denunciando situaciones de injusticia y anunciando al Dios de la vida. Muchos laicos se enrolan en organizaciones de Iglesia y de la sociedad para luchar por la dignidad de cada persona, por los derechos - 49 -
  • 50.
    sociales de losmenos favorecidos, por la vida personal y social. Son sobre todo los jóvenes que se comprometen con mayor esperanza a plasmar el Evangelio en la vida. b) Jesús: una vida profética Siguiendo la corriente profética, Jesús denunció el mal de su época, anunció el proyecto de Dios y comenzó a transformar la realidad. Denunció el "orden" existente como contrario al plan de Dios e hizo notar la hipocresía de los fariseos (Mt 23,4-5). Anunció "buenas noticias para los pobres" (Lc 4,18; 7,22), proclamando el Reino de Dios (Mc 1,15). En este Reino, los últimos son primeros y los primeros los últimos (Mt 20,1-16), los pobres son proclamados bienaventurados (Lc 6,20-24) y los ricos son llamados a la conversión (Lc 6,24-26; 18,24-27). Jesús no se limitó a denunciar y a anunciar; con sus acciones transformó la situación de los pobres y pecadores para que sean actores de su destino. Y para enseñarnos a ser constructores del Reino, realizó muchos gestos simbólicos (Mc 11,15-19) identificándose con los pobres (Mt 25,40.45). Él mismo muere en la cruz, como un excluído y un marginado; pero Dios lo arranca de los lazos de la muerte y le otorga la vida, constituyéndolo Señor y Cristo (Hch 2,36; Flp 2,11). c) La Iglesia primitiva prolonga el compromiso profético del Señor Las primeras comunidades cristianas han sido formadas por los humildes y sencillos (1 Co 1.26-29). Han nacido y se han desarrollado en medio de un imperio donde dominaba la muerte. A través de su vida ordinaria y cotidiana, han difundido una nueva forma de definir y vivir la realidad. Han experimentado el amor a Dios en la fraternidad, en la solidaridad con los pobres, en la defensa de los débiles. Así, los primeros cristianos transformaron valores, ambientes, conciencias personales y colectivas, modelos de sociedad y de comportamiento. d) La Iglesia universal y latinoamericana opta por los pobres - 50 -
  • 51.
    La Iglesia actualdesea seguir el camino de Jesús (DP 1141; SD 178). Ella "reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su fundador" (LG 8) y opta por dar "preferencia efectiva a los sectores más pobres y necesitados" (Med, Pobreza, 9; SRS 42) y se compromete "en la liberación de todo el hombre y de todos los hombres" (Med, Juventud, 15; EN 30-31). Como pueblo profético, la Iglesia discierne las voces del Señor en la historia, anuncia "la presencia de su Espíritu" y "denuncia dónde actúa el misterio de iniquidad" (DP 267). Y ella misma debe mostrar signos de verdadera "valentía" "en total libertad frente a cualquier poder de este mundo" (SD 50). e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz llamada a seguir los pasos de Jesús Nuestra Iglesia ha avanzado en la defensa de cada persona, respetando la dignidad humana y su categoría de hija de Dios. Pero nos toca todavía hacer esfuerzos para tomar conciencia de la situación de injusticia y corrupción que impera en nuestros pueblos y de la cuál - aún siendo creyentes comprometidos - apareceríamos como encubridores o cómplices, si no tuviéramos la clarividencia para denunciarlas. No podemos seguir tolerando amenazas contra la vida humana, repudiamos la discriminación de la mujer y de tantas otras personas (GS 75 y 79). Debemos liberarnos de la corrupción y explotación, denunciando situaciones de injusticia y anunciando una vida nueva, con un testimonio transparente, basado en la fraternidad y la justicia. Y, desde los pobres, es urgente evangelizar los sectores de influencia y de decisión de nuestra sociedad. 3.6. IGLESIA QUE CELEBRA EL ACONTECIMIENTO PASCUAL DE JESÚS EN LA VIDA a) Nuestra situación nos invita a la reflexión En muchas de nuestras celebraciones se nota aún la apatía de algunas personas que asisten pero no participan. Otras se dejan llevar por la emotividad externa. Algunas, exigen el sacramento por la importancia - 51 -
  • 52.
    religiosa y socialdel rito o por la necesidad de tener los documentos legales. Obscurecen el auténtico sentido de las fiestas y devociones populares con excesos en la bebida y desviaciones mercantilistas. Además, la mayoría de nuestra gente tiene poco conocimiento del contenido bíblico y pastoral de nuestra liturgia. Sin embargo, nuestro pueblo celebra con gozo los acontecimientos de la vida personal y social y mantiene gran aprecio por los sacramentos y sus ministros. En las celebraciones de algunas parroquias, capillas y pueblos, los laicos y, sobre todo las mujeres, tienen una activa participación. Bien preparados, los tiempos litúrgicos fuertes animan la fe y el compromiso de muchos cristianos. La fiesta de la Virgen de Cotoca, con todas sus exigencias renovadoras, va animando el caminar de nuestra Iglesia y comprometiendo a todos los sectores pastorales, las parroquias y los diferentes grupos organizados. La imagen de María, nuestra Madre, está presente en casi todos los hogares cristianos, como camino y guía para seguir Jesús. Sin embargo no siempre se entiende la preocupación de la Virgen cuando ella nos invita a hacer lo que su Hijo nos manda. b) Jesús comparte y celebra la vida de su pueblo En su ministerio público, Jesús comparte las alegrías y las tristezas de su pueblo. Participa de las bodas de Caná (Jn 2,1-12) y llora ante la tumba de Lázaro (Jn 11,35). Participa en banquetes con toda clase de gente: pecadores (Mc 2,15; Lc 19,5), fariseos (Lc 7,36; 14,1s). Defendiendo a sus discípulos, invita a los fariseos y maestros de la Ley a vivir en un clima de alegría (Lc 5,34). Frente a la acción reveladora de su Padre, le agradece públicamente y manifiesta su total acuerdo (Lc 10,21). En su enseñanza, invita a celebrar los acontecimientos en los que se manifiesta el amor de Dios (Lc 15,5.21.22). En la Ultima Cena, declara que deseaba muchísimo comer la Pascua con sus discípulos (Lc 22,15-16). Después de su resurrección, en la casa de Cleofás, Jesús hace los mismos gestos que en la noche de Pascua (Lc 24,30). Además, no solo les ofrece algo de comer (Jn 21,9.12), sino que él mismo come delante de ellos, para fortalecer su fe y su confianza (Lc 24,42-43). c) La Iglesia primitiva celebra la presencia del Señor en su propio caminar - 52 -
  • 53.
    Siguiendo los pasosde María (Lc 1,46), la Iglesia celebra la grandeza del Señor y se mantiene en oración (Hch 1,14). Después, celebra la presencia del Señor resucitado. Los apóstoles y los discípulos "parten el pan" y comen "con alegría", bautizan (Hch 2,41-46), imponen las manos (Hch 8,17; 9,17) y todos alaban al Padre por los beneficios que Él concede a través de sus servidores (Hch 2,47; 3,9). Toda la comunidad celebra las acciones de Dios. Y cuando están faltos de iniciativa, Pablo afirma que el Espíritu viene en ayuda de sus fieles (Rm 8,26) para clamar al Padre diciendo: Abba!, Papito! (Ga 4,6). La celebración del Día del Señor siguió a la Resurrección de Jesús (Hch 20,7) y debe continuar hasta su retorno (1 Co 11,23-26). d) La Iglesia universal y latinoamericana orienta nuestra liturgia La Iglesia no sólo es enviada por el Señor a anunciar el Reino de Dios, sino también a realizar la obra de la salvación "mediante los sacrificios y los sacramentos" (SC 6). En la celebración litúrgica, que es cumbre y fuente de vida eclesial (SC 10; DP 938), "fiesta de comunión eclesial" (DP 918), ella manifiesta el misterio de Cristo y su naturaleza más auténtica (SC 2). Por ello, toda acción litúrgica no es una acción privada sino una celebración de comunidad (SC 26). En ella, todos los cristianos deben participar "consciente, piadosa y activamente" (SC 48). Al mismo tiempo, toda celebración debe tener una proyección evangelizadora, "adaptada a las distintas asambleas de fieles" (DP 928). e) Somos convocados a celebrar a Dios en nuestra historia Nuestra Iglesia está convocada a seguir avanzando con gozo e hidalguía por el camino de renovación que ya ha empezado. Los cristianos, en comunión con sus pastores, deben hacer que sus celebraciones sean un acontecimiento festivo, una celebración de la fe y la vida (1 Ts 5,16). Estas celebraciones deben ser dinámicas y reflejar la vida pluricultural de los participantes, utilizando símbolos creativos y significativos. Para ello, es necesario - 53 -
  • 54.
    organizar equipos deanimación, con la formación adecuada de todos los que prestan algún servicio o ministerio. Cada cristiano debe tomar conciencia de la importancia y la nobleza de los sacramentos, participando de las preparaciones previstas en las parroquias y sectores (CEB, Orientaciones teológico-pastorales para la animación de la liturgia en Bolivia, 47s). Con esta conciencia, las fiestas serán organizadas con más entusiasmo y sana alegría, honrando al Señor que viene a formar parte de nuestras vidas (SD 36; CEB, Orientaciones..., 283-289). Cada cristiano tiene también la responsabilidad de fomentar la oración en su familia, en su comunidad. Esta oración en común, no debe encerrarnos en nosotros mismos, sino abrirnos hacia los demás, hacia los necesitados y hacia aquellos que no comparten nuestra misma fe, asumiendo así la oración de Jesús (Jn 17,17 y ss). Los ministros ordenados y los consagrados y consagradas no pueden permanecer al margen de la vivencia litúrgica. Son ellos los guías y modelos de cómo se vive, se ama y se celebra al Dios que los ha elegido. Sin el compromiso creativo y humilde de parte de todos los agentes de pastoral es difícil llegar a liturgias inculturadas tan ansiadas por el mismo pueblo. 3.7. IGLESIA SERVIDORA A IMAGEN DE SU SEÑOR a) Nuestra situación: temores y esperanzas Nuestra Arquidiócesis cuenta aproximadamente con un presbítero por cada 8000 católicos y una religiosa por cada 3000. Este número de consagrados al Evangelio es alentador pero no es suficiente para atender las necesidades de todos, tanto en la ciudad como en el área rural. En algunas parroquias extensas es imposible una atención pastoral personalizada. Además, la sociedad de mercado va produciendo personas individualistas, materialistas y competitivas. Todo se mide por el tener, el placer y el poder, lo que invita a una vida fácil y sin compromisos serios y definitivos. Esto produce vacíos humanos y rompe las relaciones cercanas y personales. - 54 -
  • 55.
    Pero tenemos motivospara alegrarnos y aumentar nuestra esperanza. El Señor continúa llamando a jóvenes de nuestros barrios y pueblos a su servicio y éstos, con entusiasmo, están dando una respuesta positiva a este llamado, ingresando a nuestro Seminario. Allí, ustedes lo saben, está el corazón de nuestra Iglesia. Por otro lado, la inmensa mayoría de nuestros sacerdotes sigue todavía formada por meritorios misioneros que vienen de otras Iglesias y países, pero nos alegra saber que el número de sacerdotes nativos va en aumento. Junto a estos "consagrados" al evangelio, tenemos también laicos, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, incluso niños, comprometidos en la tarea de la Evangelización. b) Jesús, el servidor de todos Jesús llama a todos a ser sus discípulos, señalándoles las exigencias (Lc 9,23-24). Pero, a algunos de entre ellos, los llama para estar con El y compartir su misión (Lc 6,13). A éstos, los elige, los envía y les exige dar fruto abundante (Jn 15,16). Les da autoridad, pero les advierte que esta autoridad se realiza en el servicio (Lc 22,25-30). A "sus discípulos", les confía una misión importante (Jn 20,21-23), pero a Pedro, le llama para una tarea especial (Jn 21,15-19). c) La Iglesia primitiva, testimonio de servicio y corresponsabilidad Los discípulos del Señor son conscientes de que El los ha llamado no para vivir aislados, sino para caminar organizados, en comunidad. En ella, todos tienen derechos y obligaciones semejantes, cada uno responde según el don que ha recibido (1 Co 12,4.27-28). Todos estos carismas y ministerios están orientados hacia la unidad del Cuerpo de Cristo y para el servicio de la comunidad. Todos los bautizados, como "piedras vivas" (1P 2,5.9), son llamados a colaborar en la construcción del Reino, porque el Espíritu del Señor se manifiesta en todos (1 Co 12,7). d) La Iglesia universal y latinoamericana sigue los pasos de su Maestro - 55 -
  • 56.
    Dios llama atodos los hombres a la "comunión y participación" en su Iglesia (DP 852). Todos construyen el Reino de Dios en la tierra, pero cada uno según su carisma, según su función y vocación específica (Med, Laicos, 7; DP 853): en el ministerio ordenado, en la vida consagrada y en la vida laical. El ministerio ordenado tiene la finalidad suprema de anunciar el evangelio (EN 68). Es un servicio a la humanidad en orden al Reino, en fidelidad al Señor y a los pobres (SD 67). Esto exige cercanía a las personas y compartir con ellas su situación de sufrimiento y sus anhelos de justicia y liberación (SD 74). La consagración religiosa pertenece a la vida íntima y santidad de la Iglesia (LG 44), ella encarna su anhelo "de entregarse al radicalismo de las bienaventuranzas" (EN 69). Ella hace presente la fuerza del evangelio en todas las situaciones de la vida (SD 85), con su testimonio y su dinamismo pastoral (SD 90). Los laicos tienen su misión fundamental en el corazón del mundo, poniendo en práctica "todas las posibilidades cristianas y evangélicas" (EN 70). Ellos son llamados a ejercer la función profética, sacerdotal y real de Cristo (SD 254). Por esto, pueden ser llamados a colaborar en el crecimiento y la vida eclesial, "ejerciendo ministerios muy diversos según la gracia y los carismas que el Señor quiera concederles" (EN 73). Ellos deben tener "una formación integral, gradual y permanente" (SD 99) para ser protagonistas de la vida de la Iglesia (SD 103). Las vocaciones son signo y fruto de la madurez, dinamismo y autenticidad de la comunidad eclesial: evangelizadora, misionera, profética, solidaria, celebradora de la vida de Dios y ministerial (SD 119). e) El compromiso de nuestra Iglesia de Santa Cruz La misión de construir el Reino es tarea de todos los bautizados: de los ministros ordenados y de los laicos (hombres, mujeres, jóvenes, niños) (AA 2; LG 31; CIC 204 y 225). Los ministros ordenados tienen el servicio de la coordinación, de la participación y de la conducción de la comunidad - 56 -
  • 57.
    eclesial (LG 20,22, 23; AG 18; PO 2, 7-8). Tienen que ser, a exigencia de todos los cristianos, "verdaderos pastores, sacerdotes y consagrados íntegros, personas de comunidad, ministros de trato amable y acogedor, con formación competente y actualizada". Los laicos tienen una presencia mayoritaria en la vida de nuestra Iglesia. Ellos tienen como principal tarea el ser fermento evangélico en la masa de la sociedad (LG 31; AA 7), pero también participar activamente a nivel de decisión eclesial y de acción pastoral. La inquietud prioritaria de nuestra Iglesia es la de promover vocaciones nativas, de sacerdotes, de religiosas y de laicos comprometidos en la marcha de la sociedad y de la Iglesia. En esta tarea, el compromiso comunitario y participativo en grupos de base y en pequeñas comunidades posibilita el surgir de vocaciones, contando con el apoyo conjunto y organizado de la pastoral juvenil, vocacional, universitaria y familiar (SD 114). También la familia, que es la célula fundamental de la Iglesia y el lugar adecuado para promover vocaciones, tiene que apoyar y acompañar las vocaciones de sus hijos. Esta es una de sus tareas fundamentales. Todos los miembros del Pueblo de Dios tenemos la responsabilidad de acompañar, orar y caminar junto a nuestros pastores, ayudándoles a que vivan su vocación. Pero este apoyo no debe limitarse al aspecto espiritual, sino a la integridad de sus personas y de sus acciones, asegurando para ellos una honesta sustentación económica. 3.8. LA IGLESIA ECHA RAÍCES EN TIERRAS CRUCEÑAS Y SE EXPRESA CON UN LENGUAJE Y ROSTRO PROPIOS a) La diversidad de nuestra situación La población de Santa Cruz tiene una fisonomía muy particular. Es fruto de un encuentro de pueblos y de culturas donde cada uno conserva su propia identidad y su propia historia. De ella participan los grupos originarios de este territorio, entre ellos, los guaraníes o chiriguanos, los chiquitanos, los guarayos, los ayoreos y nuestra gente de los valles mantienen todavía consistencia e identidad. De ella participan también todos los que han venido del interior y exterior del país buscando nuevas posibilidades de vida. - 57 -
  • 58.
    Toda esta realidad- donde cada familia vive con su cultura, su identidad y genio propio, sus creencias y valores - es una riqueza y un desafío para nuestra Iglesia. Por un lado, cada cultura lleva en su seno "las Semillas del Verbo", la expresión de diversos valores del Reino de Dios, que constituyen diversas fuerzas espirituales para fortalecer los ejes centrales del Evangelio. Las posibilidades de intercambio entre ellas y la heterogeneidad que resulta son un gran potencial para constituir una sociedad vigorosa y pujante en coexistencia, unidad, armonía y producción. Los primeros frutos de nuestro Seminario Mayor "San Lorenzo" y de muchas vocaciones nativas son símbolo y signo de este proyecto; ellos nos animan en nuestra misión de construir una Iglesia con rostro propio, en la diversidad y participación, con una manera de sentir y de actuar de acuerdo al Evangelio. Por otro lado, esta diversidad cultural representa un gran desafío para la pastoral de nuestra Iglesia porque el Evangelio debe ser anunciado en y desde esta realidad pluricultural, es en ella que tiene que inculturarse la fe cristiana y perfilarse nuestra Iglesia particular, configurando su ser y su misión. El sínodo que estamos celebrando nos compromete en la tarea de concretizar ese rostro propio para nuestra Iglesia, respondiendo a los grandes desafíos de nuestro pueblo y de nuestra realidad. b) Jesús, la Palabra de Dios "hecha carne" en Israel Jesús consagra su vida y su misión a las "ovejas de Israel" (Mt 10,6). Pero, aunque afirma que debe atender con prioridad a los hijos de Israel (Mt 15,24.26), El no niega su ayuda y colaboración a los que vienen de fuera y pertenecen a otros pueblos (Mt 15,28; Lc 7,2-10). Marcos y Mateo relatan sus incursiones en tierras paganas (Mt 15,21; Mc 7,31). Juan afirma que los griegos piden conocer a Jesús (12,20-22). Después de su resurrección, Jesús envía a sus discípulos a todas las naciones (Mt 28,19), cumpliendo un anuncio de la Escritura (Lc 24,47). Con este envío, la Palabra de Dios debe llegar desde Jerusalén "hasta los límites de la tierra" (Hch 1,8). c) La Iglesia primitiva acepta la identidad de otros pueblos Por esta razón, el primer gran testimonio público de los discípulos es el hecho de que todos, "partos, medos, helamitas, ..." les escuchaban hablar en - 58 -
  • 59.
    su propio idioma(Hch 2,9-11). Obedeciendo al Espíritu de Dios (Hch 10,19-23), Pedro entra en casa de paganos (Hch 10,24-27) y se queda un tiempo con ellos (Hch 10,48). Enviado por el Espíritu, Pablo va para evangelizar a los paganos y ser su apóstol (Hch 13,2). Toda la Asamblea de Jerusalén asume esta voluntad de Dios y juntos - "el Espíritu Santo y nosotros" - deciden enviar delegados a las iglesias formadas por no-judíos para expresarles de viva voz su solidaridad y su apoyo (Hch 15,22-29). En sus cartas, Pablo afirma que ya no hay más judío ni griego, esclavo ni hombre libre (Ga 3,28). En Cristo todos somos hermanos. d) La Iglesia se encarna en la cultura del pueblo Los documentos del Concilio Vaticano II dan una gran importancia a la Iglesia local, ya que en ella se incorporan todos sus miembros en igualdad de dignidad y de comunión para la misma misión (LG 17; AA 3). Las Iglesias locales no son divisiones territoriales ni administrativas de una Iglesia grande y extendida por todo el mundo. "En ella se encuentra y opera verdaderamente la Iglesia de Cristo, que es una, santa, católica y apostólica" (CD 11). Por otro lado, la Iglesia tiene la convicción de que Dios se comunica al hombre según su propia cultura (GS 58). El Reino de Dios anunciado por Jesús es "vivido por personas profundamente vinculadas a una cultura" (EN 20). El rostro de Cristo es el rostro del pueblo, ese rostro que percibimos en nuestros hermanos, especialmente en los más pobres. Por esto, en fidelidad al Señor, la Iglesia local echa raíces y modela su rostro propio en una población concreta (EN 62). "La inculturación del Evangelio es un imperativo del seguimiento a Jesús" y esta tarea "se realiza en el proyecto de cada pueblo" (SD 13) para que este pueblo fortalezca su identidad, defienda sus auténticos valores y confíe en su futuro, "contraponiéndose a los poderes de la muerte" (SD 243). Siguiendo esta opción iniciada por Jesús, que se hizo "israelita", la Iglesia en Bolivia nos pide asumir el compromiso de "reconocer y apoyar procesos y espacios de inculturación del Evangelio, en los cuales los propios nativos sean sujetos y actores" (Iglesia Comunicadora de Vida y Esperanza, 76). e) El desafío de nuestra Iglesia de Santa Cruz: crear su rostro propio - 59 -
  • 60.
    Puesto que nuestraIglesia de Santa Cruz está conformada por gente venida de todas partes de Bolivia y del mundo, el Señor nos convoca a respetar a nuestro vecino en su diferencia y a respetarnos mútuamente, construyendo una comunidad fraterna y acogedora (SD 13). Este objetivo nos urge a asumir compromisos concretos: a para considerar las costumbres de nuestros pueblos de origen, rescatando sus valores más auténticos (cf. CEB, Aporte a SD 75, 370-374); 3 para valorar la sabiduría popular, en educación, en medicina y en otros aspectos de la vida individual y social; a para crear una identidad de Iglesia que tenga líneas pastorales comunes, opciones claras, modelo de Iglesia a construir en conjunto; o para hacer como hizo María, pronunciar un Sí con sencillez y humildad desde nuestros barrios y desde nuestra situación concreta. Por todo ello, como cristianos seguidores de Jesús, vemos la necesidad de "hacer nacer siempre de nuevo la Iglesia de la Palabra de Dios", siguiendo estos tres pasos del proceso evangelizador de nuestro medio: a) la penetración evangélica, es decir, un anuncio explícito del Evangelio de Jesús en el lenguaje, cultura e idiosincrasia de este pueblo; b) la asimilación del Mensaje a través de procesos pastorales que ayuden a los diversos sectores de la población creyente a llegar a una fe adulta con fuerza transformadora de la realidad; y c) la capacidad de reexpresión del Evangelio en términos propios, con acentos, ejes y contornos que nos muestren verdaderamente un rostro inculturado de Iglesia Particular. Es desde estos fundamentos que podemos ser también una Iglesia auténticamente misionera, que comparte con otros los frutos que el Espíritu ha producido en ella para el crecimiento del Pueblo de Dios en su conjunto. 3.9. IGLESIA COMUNICADORA DE VIDA Y ESPERANZA a) Vivimos en una realidad que nos invita a la reflexión Nuestro mundo avanza peligrosamente por un camino contrario a la vida. Guerras contínuas son fomentadas para experimentar y vender armas, sin ninguna preocupación por la vida de seres humanos indefensos y de pueblos - 60 -
  • 61.
    que se debatenen la miseria y el abandono ante la mirada insensible de la opinión internacional. Los medios para eliminar la vida son cada vez más sofisticados. Los MCS transmiten programas y películas en los que la vida y la dignidad humana parecen un juguete en las manos de los "héroes" de la pantalla. Y como ya lo hemos mencionado, el afán de lucro de personas y empresas transnacionales es la causa de la extrema pobreza y aún de la muerte de diversos grupos humanos. En Santa Cruz somos también partícipes de ese mundo de violencia y de cultura de muerte. No se respeta la vida de los inocentes. Personas humanas son asesinadas sin ningún reparo tan solo para robarle lo poco que habían ganado en una jornada de trabajo. Las calles de nuestra ciudad y nuestras carreteras se convierten en espacios de muerte. Felizmente, y esto nos anima, el número de personas y de instituciones que se colocan al lado de la vida aumenta progresivamente. Ellas, sacrificando su tranquilidad personal y el bienestar de sus familias, protegen la vida de todo ser humano, la defienden y buscan los medios adecuados para hacerla respetar frente a todo intento de eliminarla. b) Jesús otorga vida en abundancia y reaviva la esperanza Jesús no fue enviado "para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él" (Jn 3,17). Vino para dar vida y darla en abundancia (Jn 10,10). Él es el pan de vida (Jn 6,35), el "camino, la verdad y la vida" (Jn.14,6), la resurrección (Jn 11,24). Esta vida "no es solamente espiritual ni únicamente corporal, sino la vida plena" (CEB, Enfoque 1994-1998, 3.1). Esta realidad se nos manifiesta con claridad en la resurrección de Jesús; es allí donde Dios se da a conocer como el Dios vivo, el Autor y Dador de vida, el Resucitador! Por esto, todo el que crea en Jesús, tendrá vida eterna (Jn 6,40), "aunque muera, vivirá" (Jn 11,25). Por otro lado, es justamente Jesús resucitado, quien camina al lado de los discípulos tristes y decepcionados, que ayuda a vencer las angustias y reafirmar la esperanza ya que, a partir del reconocimiento de su presencia viva en medio de ellos, estos discípulos vuelven rápidamente a Jerusalén para compartir su experiencia (Lc 24,13-35) y asumir el proyecto anunciado por el Maestro: construir el Reino de Dios. Este Reino es "la salvación concreta de las necesidades reales, liberación de las enfermedades, del - 61 -
  • 62.
    pecado, del demonioy de cualquier forma de esclavitud... Es un Reino de verdad, de libertad, de fraternidad, de justicia, de esperanza, de vida y de amor" (CEB, Enfoque 1994-1998, 3.2). c) La Iglesia anuncia la buena nueva de vida y esperanza El anuncio evangélico de la Iglesia no es para empequeñecer al hombre, sino para infundirle vida, esperanza y libertad, defendiendo su dignidad y su vocación de "encontrar destinos más altos" (GS 21) y recordándole que, si bien somos hijos de Dios, "todavía no hemos sido manifestados con Cristo en aquella gloria (cf. Col 3,4), en la que seremos semejantes a Dios, porque lo veremos tal cual es" (cf. 1 Jn 3,2) (LG 48). Ante las agresiones constantes contra la vida humana, la Iglesia de América Latina afirma que María, como Virgen y Madre (LG 63), es quien inspira a las mujeres "la fortaleza para dar la vida, inclinarse ante el dolor, resistir y dar esperanza cuando la vida está más amenazada" (SD 104). Esta misma Iglesia nos convoca a todos los cristianos a incentivar y desarrollar una acción decidida "para defender y promover la vida y la familia" (SD 297). La Iglesia de Bolivia nos llama a hacer posible que la opción preferencial y evangélica por los pobres se traduzca "en opción por la vida, en opción por liberar a todos los amenazados de muerte, en solidaridad con los marginados de nuestra sociedad, para buscar juntos alternativas de vida" (CEB, Enfoque 1994-1998, 3.3), porque el Reino de Dios es "Buena Nueva para todos, prioritariamente para los que tienen la vida amenazada" y "se convierte para ellos en una salvación que es liberación, salud, vida plena y esperanza" (CEB, Enfoque 1994-1998 4.1). d) La vida y la esperanza de nuestra Iglesia despeja los miedos paralizantes La Iglesia de Santa Cruz está llamada a comunicar Vida y Esperanza en un tiempo lleno de desesperanzas y muerte. Hay que disipar primeramente los miedos que surgen en estos momentos en que nos disponemos a cruzar el umbral del nuevo milenio. Es verdad que en nuestra sociedad, nos recuerda el Santo Padre, todo procede con increíble velocidad por los adelantos de la ciencia y de la técnica y por la utilización constante de los medios de comunicación social. Sin embargo, aunque los primeros cristianos ya estaban preocupados por el restablecimiento definitivo del Reino de Israel, - 62 -
  • 63.
    Jesús afirma claramenteque "no les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha fijado por su propia autoridad" (Hch 1,7). Nadie sabe algo de aquel día, "ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino sólo el Padre" (Mt 24,36). En consecuencia, con las mismas palabras de orientación del Papa Juan Pablo II, les digo que "no tenemos información sobre la fecha de este acontecimiento". "Es necesario tener paciencia en la espera de Jesús resucitado". El volverá tal como los discípulos lo han visto marcharse (Hch.1,11), sin violencia ni oscuridades. Mas bien, nuestra principal preocupación no debe ser tanto el quedarse mirando al cielo, sino el construir el Reino de Dios en el momento presente, aquí y ahora, por "la predicación y el testimonio" (cf. Hch 1,8). Si buscamos primero el Reino de Dios y su justicia, todo lo demás nos será dado "por añadidura" (Mt 6,33), según la voluntad y la benevolencia del Padre (cf. Lc 12,31). Por esto, después de todo lo que hemos compartido, mirando nuestra realidad, y de todo lo que el Señor nos ha revelado a través de su Palabra y del magisterio de la Iglesia, reafirmamos con firmeza que nuestra Iglesia de Santa Cruz es un espacio abierto para fomentar la cultura de la vida. Esta vida debe manifestar y hacer crecer la vida de Dios derramada en nuestros corazones, en el Bautismo, y fortalecida constantemente por la acción del Espíritu de Cristo resucitado. Frente a tantos signos de muerte, muy palpitantes en nuestra sociedad, tenemos que fomentar la cultura de la vida de cada uno y de todos los miembros de nuestro pueblo. Hay que hacer presente al Dios de la vida en el corazón de quienes conforman las pandillas juveniles, en los centros de expendio y consumo de drogas, en todos los barrios y lugares donde la vida está amenazada. Es necesario trabajar en la formación de la conciencia, en los valores humanos, civiles y religiosos, en corresponsabilidad con los educadores de nuestra niñez y juventud. Urge acercarse con actitud evangélica a los grupos más despreciados, de niños y jóvenes, de adultos y ancianos abandonados. No podemos olvidar que la inmensa mayoría de la población de nuestra ciudad no tiene títulos de propiedad de sus lotes y viven en la tensión constante de ser echados en cualquier momento por los propietarios o de ser abusados por loteadores oportunistas, creando asi otra amenaza contra la vida de familias enteras. - 63 -
  • 64.
    El rebelarnos solamentecontra las consecuencias de los problemas sociales, estigmatizando a grupos que sufren los efectos de una sociedad que no respeta con prioridad a la persona humana, no soluciona los problemas, tenemos que buscar sus causas y proyectar soluciones en las familias, en los barrios, en los lugares donde vivimos y trabajamos. Todos debemos estar comprometidos con el respeto a la vida, el mayor regalo de Dios. Nuestro seguimiento a Jesús debe ser íntegro, sincero y valiente, hasta dar la vida, con la esperanza de resucitar con él a la plenitud de la vida, a la vida de Dios. 4.OPCIONES PASTORALES: EN FIDELIDAD A NUESTRO CAMINAR ECLESIAL E n el análisis pastoral de nuestra realidad, abrimos nuestros oídos para recoger el clamor de todos los sectores del Pueblo de Dios que viven en Santa Cruz, campo y ciudad. Conocimos aquello que el Espíritu del Señor ha suscitado en cada barrio, pueblo, comunidad, capilla y parroquia, moviéndolos a escuchar la Palabra de Dios, a celebrar la vida y los Sacramentos, a testimoniar su fe en la realidad familiar, sectorial y social para transformar todos esos espacios de acuerdo al Proyecto de Dios. Compartimos sus búsquedas y aspiraciones, sus luchas por la justicia en favor de los más pobres y la memoria histórica que da sentido a su caminar como Iglesia. Asumimos sus propuestas para mejorar nuestro servicio a la Palabra de Dios y las relaciones entre nosotros, agentes de pastoral y cristianos de la base. Nos comprometemos a cambiar lo que sea necesario, en fidelidad a ustedes mismos, al Evangelio y a la Iglesia que Cristo quiso. Ahora, después de haber contrastado nuestro caminar eclesial con la Palabra de Dios y la experiencia de la Iglesia Universal, Latinoamericana y Boliviana, quiero retomar las opciones de acción pastoral que están latentes - 64 -
  • 65.
    en todo elproceso sinodal, vividos con tanta esperanza. Ellas han sido propuestas, clarificadas y aprobadas en nuestras Asambleas Arquidiocesanas de agentes de pastoral, pero en esta segunda etapa de nuestro Sínodo, las encuentro muy presentes en los cristianos de la base, expresadas de diversas formas, como deseo, como aspiración y aún como exigencia. Quiero insistir en que estas opciones de acción constituyen espacios para vivir la iluminación teológica y pastoral propuesta por la Iglesia universal, latinoamericana y boliviana. Ellas nos ayudan a reconocer dónde están los pobres y cómo hay que servirlos, dónde están las familias, los laicos, los jóvenes y dónde se vive la comunión y la participación, para que sean todos ellos actores de su liberación. Lo he dicho muchas veces y ahora lo repito, estas líneas de acción pastoral son opciones fundamentales de nuestra Iglesia que deben ser asumidas, impulsadas y apoyadas con urgencia por todos, agentes de pastoral y miembros activos de esta Iglesia local. Cada "opción" tiene un espíritu y un contenido. El espíritu es la voluntad firme, el propósito compartido y la actitud fundamental que anima, convoca y compromete a todos en una misma misión. El contenido comprende aquellas áreas prioritarias que, de común acuerdo, marcamos para trabajar, invertir recursos humanos y económicos, dedicando los esfuerzos, entusiasmos y energías de cada uno de los actores de la comunidad eclesial, a fin de que, por el anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo y la instauración del Reino de Dios, logremos poner en marcha procesos de realización que beneficien a toda nuestra Iglesia y la ayuden a configurar un rostro propio e inculturado. Todas estas opciones de acción pastoral están animadas e iluminadas por la OPCION EVANGELICA POR LOS POBRES, con miras a su liberación integral, como lo asumió el Episcopado Latinoamericano en Puebla (1979). Esta opción es la actitud fundamental que atraviesa todas las demás acciones eclesiales, como fuerza del Espíritu y talante dinamizador de la Iglesia, colocándolas en el corazón de Cristo pobre que se entregó a sí mismo al servicio del Reino de Dios. En El, los pobres son los principales sujetos y destinatarios porque así lo proclamó Jesús en la sinagoga de Nazaret, anunciando su programa de acción y de vida: "El Espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha ungido para llevar buenas nuevas a los - 65 -
  • 66.
    pobres, para anunciarla libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver, para despedir libres a los oprimidos y proclamar el AÑO DE GRACIA DEL SEÑOR" (Lc 4, 18-19). Así, a la luz de esta opción clara de Jesús y de su ministerio público vivido a favor de los pobres y sencillos, cobran sentido, dirección y realismo todas las líneas de acción pastoral que queremos desarrollar. Por eso, en el nombre de Jesucristo y de su Iglesia, pido a todos nuestros fieles que organicen sus trabajos y sus acciones en el contexto de estos espacios vitales de nuestra Iglesia. 4.1. PASTORAL DE CONJUNTO EN LINEA DE PROCESO PLANIFICADO Si queremos poner en marcha lo acordado y consensuado en la Asamblea Sinodal, es preciso caminar juntos cuanto antes y planificar nuestra acción pastoral entre todos, en línea de proceso histórico continuo, y no meramente en función de algunos eventos eclesiales. En el caminar de estos años, sobre todo a partir de 1992, hemos ido colocando ya los fundamentos de esta acción planificada en nuestra Iglesia, evaluando sus logros progresivos y haciendo los reajustes necesarios. Pero se hace urgente discernir y asumir las necesidades de nuestro pueblo, priorizarlas, fijar objetivos de corto y largo alcance, metas y programas de acción a todo nivel. Esta tarea debe hacerse en cada zona o sector, en cada parroquia y en cada grupo o comunidad cristiana organizada. No olvidemos que, en la base de esta voluntad de un trabajo orgánico y planificado, está el propósito de vivir y expresar con hechos concretos una Iglesia que es Comunión y Participación. Este era el lema de nuestra IV Asamblea Arquidiocesana, retomando la propuesta eclesial que nos hicieran los Obispos de América Latina en Puebla (1979). Lo asumimos ahora en función de la unidad que buscamos construir como discípulos de Jesús y de la participación de todos en esta común tarea de trabajar por el anuncio y la construcción del Reino de Dios y su justicia en el pueblo cruceño. 4.2. PROMOCION HUMANA Los Obispos reunidos en Santo Domingo (1992) afirmaban que la promoción humana es una forma privilegiada de Evangelización. Este es un hecho que la Iglesia ha asumido y practicado, con acentos e intensidades - 66 -
  • 67.
    diversas, desde lasprimeras comunidades cristianas, aquellas que animaron los Padres de la Iglesia, las que vislumbró y proyectó el Concilio Vaticano II y, sobre todo, las que surgen de la práctica pastoral de la Iglesia Latinoamericana. Ellas tienen su expresión en todas sus Asambleas Generales (Medellín, Puebla, Santo Domingo) y han tenido eco en las orientaciones del Episcopado boliviano. En esta opción, la Iglesia se juega su dimensión samaritana y profética. El Evangelio tiene algo valioso para ofrecer a la vida de nuestro pueblo, porque es fuerza y vida liberadora que lleva a la plenitud de la vida desde las situaciones actuales y concretas. La Iglesia es Sacramento del Reino de Dios en la historia, es anuncio y presencia germinal del gran Proyecto de Dios sobre la humanidad. Ella "camina con toda la humanidad, experimenta la suerte terrena del mundo, y su razón de ser es actuar como fermento y como alma de la sociedad, que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios" (GS 40 b). Es en este espíritu que la Iglesia de Santa Cruz encuentra el significado último de sus propios esfuerzos, viendo avanzar los valores del Reino y contribuyendo decididamente a su promoción en medio del pueblo cruceño, con especial predilección por y desde los pobres. Por esto, la promoción humana es una de las funciones privilegiadas del servicio de la Iglesia al mundo, su dimensión diakonal. La comunidad cristiana está llamada a testimoniar un nuevo modo de amar según el corazón de Dios con tal capacidad de entrega y de compromiso por los demás que haga creíble el anuncio evangélico del Dios de la Vida, del Amor y del Reino del amor. El pasaje evangélico de Mt 25,31-46 es la medida de autenticidad de la acción y testimonio concreto de cada cristiano que debe promover la vida de su pueblo con gestos concretos de liberación y promoción. 4.3. LAICOS Los laicos están llamados a asumir su compromiso bautismal y a ser los protagonistas en la construcción del Reino de Dios en el corazón del mundo. Ellos deben penetrar en cada uno de los ambientes sociales: intelectuales, obreros, universitarios, campesinos, fuerzas armadas, - 67 -
  • 68.
    políticos, artistas, comunicadores,etc. y desde ahí transformar la sociedad a la luz del Evangelio y de la Enseñanza Social de la Iglesia. Ellos constituyen en la Iglesia un caudal incalculable de energía, potencial y capacidad que ya están revitalizando nuestras comunidades y lo harán más todavía. Todos somos necesarios, pero ésta es la hora de los laicos y su contribución al trabajo en la Viña del Señor es indispensable. Ellos no son solo aquellos que "rezan, obedecen y pagan". En el seno de una Iglesia que quiere vivir cada vez con más fidelidad "la comunión y la participación", su concurso, sus iniciativas, su voz y su acción constituyen un recurso impostergable. Hermanos y hermanas, terminó la época del pasivismo y el consumismo religioso. ¡Es hora de participar y asumir la corresponsabilidad en su Iglesia! Hacemos especial énfasis en la presencia, rol, aporte propio y participación de las mujeres en esta hora de nuestro caminar pastoral frente a los desafíos de la sociedad. Las situaciones de opresión y marginación que vive la mujer campesina, indígena, migrante y obrera, empleada doméstica, barrendera o lavandera, deben ser denunciadas con claridad y valentía, a la vez que urge ofrecer programas de promoción integral en favor de ellas y con ellas como protagonistas. Asumir esta línea de acción es hacer nuestra la praxis de Jesús, que predicó la Buena Nueva del Reino seguido de discípulos y de discípulas (Lc 8,2; 24,9-10). En esta civilización de la violencia y del individualismo, la mujer es reserva de humanidad para la cultura de la vida y de la solidaridad, es energía vital que hace fecunda la Palabra de Dios en la Iglesia y en la realidad de lo cotidiano. 4.4. FAMILIA Los Obispos reunidos en su IV Asamblea General en Santo Domingo (1992) han reafirmado con razón que la "familia es la célula primaria y vital de la sociedad, santuario de la vida". Ella, por su bautismo y el sacramento del matrimonio, es "Iglesia doméstica". Es, por tanto, constructora dinámica y eficaz del Reino de Dios. - 68 -
  • 69.
    Empero, dada lasituación en que se debate hoy la familia cruceña, se hace necesario poner en marcha planes y programas pastorales que apunten en la dirección de aquello que queremos que sean nuestras familias cristianas. Urge, por tanto, una evangelización de la familia, un proceso de catequesis en la línea de un catecumenado exigente que la conduzca a la conformación de comunidades cristianas estables. Sólo así nuestras familias podrán ser espacio de santificación de los esposos y de los hijos, expresión del amor auténtico y lugar donde se cultiven los valores humanos y virtudes cristianas como efecto de su seguimiento a Jesús. Somos conscientes del valor y de los frutos que ha dado la Catequesis y la Pastoral Familiar. Pero se hace necesario consolidar los procesos y articularlos mejor con la Pastoral de Conjunto de la Arquidiócesis. Tanto la Catequesis como la Pastoral Familiar tienen que asumirse y llevarse a la práctica en todas las parroquias. De ese modo podremos seguir animando a la familia para que sea sujeto y agente de evangelización desde el testimonio de una vida basada en el amor, la verdad y la justicia. 4.5. JÓVENES Como dijimos anteriormente, los jóvenes son una realidad pujante en nuestra sociedad cruceña. El Papa Juan Pablo II tiene estas expresiones para acoger y animar a la juventud del mundo entero. Las asumimos aquí para nuestra realidad: "El futuro del mundo y de la Iglesia pertenece a las jóvenes generaciones que, nacidas en este siglo, serán maduras en el próximo siglo, el primero del nuevo milenio. Cristo escucha a los jóvenes, como escuchó al joven del evangelio (Mt 19,16)... Los jóvenes, en cada situación, en cada región de la tierra no dejan de preguntar a Cristo: lo encuentran y lo buscan para interrogarlo a continuación. Si saben seguir el camino que El indica, tendrán la alegría de aportar su propia contribución para su presencia en el próximo siglo y en los sucesivos, hasta la consumación de los tiempos" (Carta apostólica, "Mientras se aproxima el tercer milenio", 58). Hemos hecho ya un camino en la Pastoral Juvenil. Pero aún nos queda mucho por hacer. Insistimos de nuevo en que es necesario acompañar a los jóvenes por medio de una pastoral orgánica en los caminos de crecimiento - 69 -
  • 70.
    en la fey en la preocupación de transformar la sociedad. Deben crearse espacios, sobre todo allí donde todavía no los hay, para que el y la joven hagan una opción consciente por Cristo como fuente de inspiración en su vida social y eclesial. Al mismo tiempo, en proyección juvenil, no se puede olvidar la pastoral de la niñez y el apostolado de los niños y niñas que mañana conformarán los grupos de jóvenes. Hay que rehacer el tejido eclesial entre los niños, los jóvenes y los adultos. A este acento de la Pastoral Juvenil, se suma otro como su consecuencia inmediata: las vocaciones. Asistimos a un despertar vocacional de los jóvenes al sacerdocio y a la vida religiosa. Pero debemos seguir impulsando y alimentando en las comunidades y grupos juveniles el deseo y la opción por seguir más de cerca al Señor y servirlo en su Iglesia, sirviendo a su pueblo. El cultivo de las vocaciones madura el ser apostólico y misionero de la comunidad eclesial. 4.6. COMUNIDADES ECLESIALES DE BASE Las CEBs son la Iglesia de Jesús que, con alegría y entusiasmo, da testimonio de su fe en el barrio, la comunidad campesina, la parroquia, la capilla y otros lugares. Es la misma Iglesia en su dimensión menor, es el nivel de la base que se reúne en asambleas comunitarias, sirve a sus miembros y a la comunidad en donde ella se inserta, vive las dimensiones esenciales de la Iglesia toda, articula sus acciones a través de coordinadores acreditados y aprobados, y está en comunión con los pastores. La CEB es la expresión visible de la misión del laico comprometido y de la Iglesia descentralizada. Esta línea pastoral fue proyectada por la Iglesia de América Latina en Medellín y asumida con fuerza en Puebla. Nuestra Iglesia en Bolivia ratificó esta opción en todos sus Enfoques y Directrices Pastorales desde 1973. Y nosotros en Santa Cruz la propusimos claramente desde nuestra Primera Asamblea Arquidiocesana en 1992. Actualmente es una de nuestras prioridades más centrales que debemos asumir con renovado impulso en esta etapa sinodal y en el futuro, si queremos ser fieles a las exigencias del Evangelio y de los nuevos tiempos. - 70 -
  • 71.
    En nuestra Iglesiade Santa Cruz se han venido promoviendo las CEBs. Pero somos conscientes de nuestras limitaciones en este compromiso. Necesitamos seguirlas cultivando con dedicación y esmero. El Espíritu del Resucitado nos convoca y nos urge a promoverlas y acompañarlas como expresión privilegiada de una Iglesia que se precia de ser Comunión y Participación. Ellas son, y seguirán siendo si compartimos sus procesos, un espacio auténtico de Evangelización, semillero de vocaciones y signo del Reino de Dios en el seno de la comunidad humana. 5.CONCLUSION H ermanos y hermanas que viven en esta Iglesia de Santa Cruz que testimonian a Jesucristo muerto y resucitado en una sociedad cambiante que se prepara para afrontar los retos del Tercer Milenio, con profunda alegría y esperanza les presento esta Carta Pastoral. En ella se intenta recoger lo que muchos de ustedes han compartido en la Asamblea Sinodal así como tanta vida sembrada en nuestro caminar eclesial. Asumiendo la realidad de nuestro pueblo y de nuestra Iglesia, en esta carta he presentado los acentos más fundamentales de la Iglesia que queremos construir entre todos. Esas notas eclesiales, vividas con alegría y sencillez, nos llevarán a experimentar, como el pueblo de Israel, que Dios ha bajado para liberarnos a nosotros, su pueblo. Y que, como en el tiempo de Jesús, los humildes y sencillos reciben la Palabra de Dios, la expresan en su cultura y la viven en su realidad cotidiana, haciéndonos estremecer de alegría y de gozo en el Espíritu del Señor. Convoco al Pueblo de Dios que peregrina en Santa Cruz en su totalidad y especialmente a los que comparten mi servicio pastoral: sacerdotes, diáconos, consagrados y consagradas, catequistas, laicos comprometidos y demás fuerzas vivas de nuestra Iglesia, a llevar a la práctica todas las - 71 -
  • 72.
    propuestas de acciónpastoral que son fruto del trabajo, reflexión compartida en la base y de todo aquello que el Espíritu ha ido inspirando y suscitando en nuestro caminar. Todo esto requiere de una constante conversión, discernimiento comunitario, decisión, valentía y de una profunda, vigorosa y firme espiritualidad que brota de una ardiente fidelidad a Cristo, su Palabra y su Proyecto de Vida, en una no menos entregada voluntad al servicio creativo de nuestro pueblo. Les hago llegar mi Carta Pastoral en el día del Corpus Christi, la fiesta de la unidad y de la participación. Este misterio de la presencia del Señor nos hace retomar los signos que hemos asumido para comprometernos en la nueva etapa de nuestro caminar sinodal. Como los muchos granos de trigo son molidos en el "tacú o mortero" para ser convertidos en harina y llegar a ser pan consagrado, alimento de Vida, así también nosotros debemos integrarnos mutuamente para construir, con el sacrificio de nuestra entrega personal, una Iglesia de comunión y participación, sacramento del Reino, Vida para nuestro pueblo. Coloco a los pies de la Mamita de Cotoca, patrona de nuestra Arquidiócesis, presencia animadora de nuestro Sínodo, protectora de los humildes, angustiados, marginados y de todos los que sufren toda clase de injusticias, esta carta de inspiración y animación sinodal. Que Ella, la auténtica discípula del Señor y la hija escogida de Dios Padre, nos acompañe y nos anime constantemente a permanecer fieles a nuestros propósitos pastorales de hacer concreto y visible el Reino de Dios en Santa Cruz con hechos y palabras que den Vida abundante y Esperanza a todos los que habitan en estos llanos tropicales. Invito a todo el pueblo de Dios que peregrina en Santa Cruz a "Caminar Unidos en el Espíritu de Cristo Resucitado". + Mons. Julio Terrazas Sandoval, CSsR. Arzobispo de Santa Cruz de La Sierra. - 72 -
  • 73.
    Santa Cruz, Fiestade Corpus Christi, 3 de junio de 1999. - 73 -
  • 74.
  • 75.
  • 76.
  • 77.
    C APÍTULO I IASAMBLEA SINODAL LA IGLESIA EN LA BASE CONCLUSIONES - 77 -
  • 78.
  • 79.
    INTRODUCCIÓN Dios Padre Nuestro, Tú, por medio de tu Hijo Jesucristo, nos has reunido para formar la Iglesia en Santa Cruz y ahora nos das la gracia de celebrar el segundo Sínodo Arquidiocesano. Oración del Sínodo ANTECEDENTES DEL SÍNODO 1.La Iglesia en Santa Cruz, Bolivia, animada por Jesucristo vivo y presente en su historia, después de un proceso de discernimiento de líneas y opciones pastorales, mediante las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral, convoca y celebra el II Sínodo Arquidiocesano, con el objetivo de “Renovar su caminar como Iglesia de Santa Cruz, para que todos seamos comunicadores de vida y esperanza en los umbrales del III Milenio.” Queremos así, con la maternal ayuda de nuestra santa patrona, la Virgen de Cotoca, juntos y unidos, consolidar el camino de la Nueva Evangelización en nuestra Iglesia. 2.El proceso histórico de la Iglesia de Santa Cruz, ha contribuido a fortalecer su identidad como comunidad dentro de su realidad social y cultural, dándole un rostro propio. Los primeros frutos del Seminario Mayor “San Lorenzo” y el resurgir de vocaciones nativas a la vida consagrada, simbolizan este anhelo y abren esperanzas de transformación de una Iglesia de misión a una Iglesia misionera. Este rostro propio que se - 79 -
  • 80.
    va descubriendo tieneun aspecto eminentemente pluri-cultural, laical, femenino y juvenil, desde el proceso de encarnación en la realidad local. Es una Iglesia en proceso que reconoce con creciente convicción, que está llamada a “renovar su caminar” y a “caminar juntos” para “comunicar vida y esperanza en los umbrales del Tercer Milenio.” 3.El crecimiento demográfico y eclesial de Santa Cruz y sobre todo la voluntad de promover una Iglesia más participativa, han dado origen a una nueva organización pastoral descentralizada, creándose nuevas Parroquias, Sectores y Zonas Pastorales. También se fortalecen los Consejos Episcopal, Presbiteral, de Pastoral, de Asuntos Económicos. 4.Como instancias evaluadoras y generadoras de nuevas directrices se han celebrado seis Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral con representatividad de todos los niveles eclesiales, trazando las Líneas y Opciones pastorales de la Iglesia Cruceña y determinando la realización del II Sínodo Arquidiocesano. 5.Estas líneas pastorales, discernidas en las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral, son los aspectos del Evangelio que se quieren enfatizar en Santa Cruz. Son elementos esenciales, el horizonte hacia el cual se quiere caminar. De las Asambleas de Agentes de pastoral de Santa Cruz emergen las siguientes líneas: e Iglesia Comunidad, es decir una Iglesia que quiere vivir la comunión con Dios y con los demás, como la Iglesia primitiva. c Iglesia Constructora del Reino, es decir que quiere realizar el proyecto de Jesús de construir el Reino de justicia, amor y paz. p Iglesia Misionera, es decir, enviada a todos especialmente a los más necesitados. m Iglesia Comunicadora de Vida y Esperanza, en un mundo sin esperanza donde la vida está amenazada. 6.Las opciones pastorales son decisiones firmes orientadas a trabajar con grupos determinados de personas o en espacios físicos concretos que se asumen precisamente para poder llevar a cabo las líneas pastorales. De las Asambleas pastorales emergen las siguientes opciones pastorales: A Pastoral de Conjunto, es decir una pastoral de comunión con - 80 -
  • 81.
    toda la Iglesialocal, presidida por el Obispo. t Promoción Humana, que incluye la defensa de la vida y la opción preferencial por los pobres. o Comunidades Eclesiales de Base, como forma nueva de ser Iglesia y primera célula eclesial. I Laicos, con especial atención a la mujer, como protagonistas de la nueva evangelización. l Familia, donde se cultivan los principales valores humanos y cristianos. c Jóvenes, fuente de esperanza y testigos del Reino. 7.El II Sínodo Arquidiocesano fue convocado por Mons. Julio Terrazas, Arzobispo de Santa Cruz, después de un proceso de consulta y conscientización, el 15 de Agosto de 1997, Solemnidad de la Asunción de la Virgen María al Cielo. El primer Sínodo había sido celebrado hace más de un siglo en 1885, cuando la Diócesis de Santa Cruz abarcaba todo el oriente boliviano. En aquel entonces participaron sólo los presbíteros con el Obispo, Mons. Juan José Baldivia; ahora se invita a todos los fieles a entrar en el proceso sinodal. 8.El Sínodo está organizado en cinco etapas. En la primera etapa se trabajó sobre qué es un sínodo, mirando la experiencia de la Iglesia primitiva en los Hechos de los Apóstoles y los objetivos que se quiere lograr en Santa Cruz, y también se hizo un diagnóstico general de la realidad social y eclesial para descubrir lo que nos hace sentir dolor y miedo, alegría y esperanza. La segunda etapa estaba dedicada a la consulta sobre la vida y misión de la Iglesia en la base, culminando con la I Asamblea Sinodal en diciembre de 1998. Está prevista una tercera etapa sobre la parroquia, una cuarta sobre la organización eclesial de las zonas y sectores pastorales y la quinta respecto a los servicios arquidiocesanos. 9.La segunda etapa del Sínodo estuvo marcada por el acontecimiento eclesial de la ordenación de cinco diáconos en camino a ser ordenados presbíteros para nuestra Iglesia local. En el contexto del deseo de construir una Iglesia con rostro propio, estas ordenaciones dieron la oportunidad de consultar y animar la pastoral vocacional. El fruto de este trabajo está - 81 -
  • 82.
    recogido en elúltimo capítulo de este documento “Iglesia de carismas y ministerios”. 10.En la ciudad de Montero, los días 11, 12 y 13 de diciembre de 1998, se celebró la 1ª Asamblea Sinodal, presidida por el Arzobispo Mons. Julio Terrazas, con 194 miembros sinodales, siendo convocados el Obispo Auxiliar, los miembros del Consejo Presbiteral y del Consejo Arquidiocesano de Pastoral, delegados de los diversos sectores y zonas pastorales. Hubo 30 presbíteros, 1 diácono, 45 representantes de Vida Consagrada, 100 laicos y 14 invitados, incluyendo un Pastor Metodista.y dos niños. En esta asamblea se presentó, se discutió y se aprobó el documento, elaborado a partir de los aportes de todos los grupos en la 1ª y 2ª etapas sinodales. LA IGLESIA EN LA BASE 11.Nuestro caminar empieza con la Iglesia en la base, primera referencia eclesial para los fieles. Queremos renovar la Iglesia a partir de los grupos comunitarios más pequeños, donde las personas se conocen, participan, comparten su fe, se solidarizan con los necesitados, luchan por el Reino y celebran los momentos importantes de su vida. Desde aquí podemos revitalizar la parroquia como comunidad de comunidades; la zona pastoral como instancia de coordinación, y finalmente la Arquidiócesis como Iglesia local, para realizar nuestra misión en comunión con la Iglesia universal. 12.Este primer nivel de la Iglesia suele llamarse la “Comunidad Eclesial de Base”, (CEB). Es “de base” porque se trata de la vida diaria de los seguidores de Cristo que son llamados a ser la luz del mundo y la sal de la tierra en lo básico: el hogar, el trabajo y la sociedad. Es “eclesial” porque su razón de ser es la fe y la misión de la misma Iglesia de la cual es siempre una parte en comunión con sus pastores. Es “comunidad” porque se reúne como una familia donde se valora la contribución y los dones de cada integrante. La vida de las CEBs se caracteriza por el discernimiento comunitario de su misión mediante la oración, la escucha de la Palabra de Dios, y el diálogo. A diferencia de los Movimientos Apostólicos, que - 82 -
  • 83.
    aportan carismas especializadospara fortalecer la Iglesia en una u otra dimensión, la CEB es expresión de la misma Iglesia encarnada en la pequeña comunidad para vivir todas las dimensiones de su misión. 13.Por este motivo la Iglesia Latinoamericana ha reconocido a las CEBs como lugares privilegiados de evangelización y motores de liberación y desarrollo (DP 96, SD 61-63). En las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral hemos hecho una opción consciente por ellas. “Porque el Señor ha dicho: Que se conozcan, que se amen, que compartan la Palabra, que vivan como hermanos, que se den cuenta que no puede haber pobres entre ellos, que pongan en común sus bienes, que sean solidarios. Esas son las Comunidades de Base: los grupos donde se toma en serio la fe, donde se practica la unidad que el Señor nos ha pedido y donde se proyecta una gran acción de servicio para los que sufren. Eso es imposible cuando hay masa…Hay que hacer un esfuerzo y hacer una Iglesia más dialogal, más operante, más clarividente, pero sobre todo, más fraterna y solidaria” (Mons. Julio Terrazas, IV Asamblea, 14 Junio 1996). - 83 -
  • 84.
    VISIÓN PASTORAL DELA REALIDAD Dios Padre Nuestro, Envíanos tu Espíritu Santo, que Él guíe nuestro caminar para dar respuesta a los desafíos del nuevo milenio. Oración del Sínodo REALIDAD ECONÓMICA 14.Nuestra visión pastoral de la realidad, más que un estudio científico, es un sondeo que nos permitirá captar los desafíos del nuevo milenio desde el sentir profético del Pueblo de Dios que agradece al Padre por la vida y clama al cielo cuando sufre. “El gozo y la esperanza, la angustia y la tristeza de los hombres y mujeres de nuestros días, sobre todo de los pobres y toda clase de afligidos, son también gozo y esperanza, tristeza y angustia de los discípulos de Cristo, y nada hay de verdaderamente humano que no tenga resonancia en su corazón” (GS 1). Porque, “esto dice el primero y el último, el que murió y ha vuelto a vivir: Yo conozco tus sufrimientos y tu pobreza”. También “conozco tu proceder, tu amor, tu fe, tu servicio, tu perseverancia y tus últimos trabajos más numerosos que los primeros” (Apoc 2,8.19). 15.En los últimos 15 años hemos pasado de una economía inflacionaria a una cierta estabilidad con mayor flujo de dinero. Sin embargo, este crecimiento esconde mucha desigualdad entre los sectores más poderosos y los marginados. La globalización de la economía del mercado con el sistema de capitalismo neo-liberal perjudica a Bolivia, incapaz de competir - 84 -
  • 85.
    bajo el pesode su deuda externa y de la pobreza generalizada de la mayoría. 16.Esta pobreza se agudiza por muchos factores: despidos de empresas no competitivas y otras capitalizadas, explotación irracional de recursos naturales sin respeto por el medio ambiente, exagerada burocracia generadora de corrupción, salarios por debajo del costo de la canasta familiar, falta de industria propia, relocalizaciones y migraciones dejando algunas zonas despobladas y otras enfrentando un crecimiento caótico. Además, los factores climáticos, lluvia y sequía, han aumentado los signos de pobreza. 17.Con la descentralización y la participación popular, en los barrios y en el campo se han generado algunas mejoras en cuanto a infraestructura, pero todavía hay mucha necesidad para la construcción y mantenimiento de obras públicas, como ser: alcantarillado, agua potable, pavimentación, canales de drenaje, electrificación rural, alumbrado público, canchas deportivas, plazuelas, escuelas, micro-hospitales, mercados, centros culturales, etc. Especialmente dramático es el problema del mantenimiento de los caminos intra-departamentales e inter-departamentales. 18.El presupuesto para las inversiones en el área de la educación y salud es mínimo en contraposición al de la defensa y al costo de la burocracia del poder Ejecutivo y Legislativo, perjudicando así las economías de los gobiernos municipales encargados ahora de brindar los servicios básicos a la población, razón por la cual muchos colegios fiscales y centros de salud carecen de infraestructura adecuada. 19.El masivo desempleo y subempleo, combinado con los bajísimos salarios, causa mucha desesperación, provoca la mendicidad y obliga a toda la familia, incluso a los niños, a trabajar en las calles. Preocupa la propuesta del gobierno en relación a la flexibilización laboral lo que demuestra una intención de claro favorecimiento a los empresarios y la pérdida de los derechos laborales de muchos trabajadores. Se agudiza la explotación de los trabajadores, especialmente campesinos y empleadas domésticas. Falta una conciencia en la sociedad ante estas situaciones, como se demuestra en la marcada indiferencia de la población ante algunos planteamientos de la Central Obrera Boliviana o de otros grupos laborales - 85 -
  • 86.
    no afiliados. 20.En elárea rural hay muchos campesinos que no tienen títulos de propiedad, ni acceso a créditos. Además los precios de los productos son bajos mientras el costo del transporte es elevado. También, hay tráfico de tierras, latifundio y grandes extensiones sin trabajar. Hay regiones que no tienen luz, ni agua, ni postas sanitarias. El flagelo de las endemias es constante. REALIDAD SOCIAL 21.La situación económica crítica de la mayoría genera constantes tensiones sociales expresadas en marchas de protesta, enfrentamientos con las fuerzas del orden y reclamos en los medios de comunicación. La lucha por la tenencia de tierras se manifiesta en loteamientos, desalojos, engaños, violencia y destrucción de propiedad. Las migraciones aumentan los conflictos y resentimientos entre culturas y clases sociales en competición por el empleo, mercado y poder. 22.La pérdida de valores humanos, civiles y cristianos tradicionales está causando en nuestra sociedad una serie de males: alcoholismo, drogadicción, acosos sexuales, embarazos de niñas, madres solteras, violaciones, abortos, prostitución infantil, tráfico de menores, casos de SIDA, accidentes de tránsito, robos, asaltos, asesinatos, suicidios, e indiferencia frente al sufrimiento de los demás. 23.Esta pérdida de valores, combinada con la desesperación provocada por la pobreza, contribuye mucho a la desintegración de la familia, afectando especialmente a las mujeres y niños, victimas de los altos índices de concubinato, infidelidad, alcoholismo, violencia en el hogar, abandono y divorcio. Como consecuencia, los hijos carecen de modelos ejemplares de paternidad y maternidad, quedando algunos niños en la calle sujetos a nuevos abusos, otros llegando a repetir el ciclo al formar sus hogares, sin que falten los que son lanzados a formar pandillas con temibles signos de criminalidad. - 86 -
  • 87.
    24.La corrupción seha generalizado y está en todas partes y a todo nivel, incluso en algunas cooperativas de servicios públicos. La impunidad del narcotráfico inspira miedo y fatalismo. Estamos acostumbrados a la malversación de fondos públicos, estafas, presencia de grupos de poder que actúan al margen de la ley. La justicia no actúa en favor de los pobres. 25.Frente a estas dramáticas situaciones existen amplios esfuerzos de instituciones, organizaciones, comunidades y personas (hombres y mujeres, niños y jóvenes, nacionales y extranjeros) que con iniciativas humanitarias, están generando proyectos de solidaridad para los necesitados, como ser: los centros de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos, casas de acogida para niños de la calle, centros para discapacitados y otros. 26.Se percibe en muchos sectores de la población una mayor conciencia para ejercer control social, denunciar la corrupción y generar movimientos de solidaridad, utilizando los Medios de Comunicación Social. REALIDAD CULTURAL 27.La Reforma Educativa está dando esperanza de una mejora en el nivel educativo y cultural de la niñez y juventud. Muchos maestros, incentivados por la posibilidad de obtener la licenciatura en educación, sienten mayor anhelo de capacitación y formación. Particularmente la Iglesia Católica, a través de sus obras educativas, está desarrollando la Reforma Educativa en la perspectiva de mejorar la calidad de la educación y sobre todo lograr el compromiso de los maestros en esta importante tarea. 28.Como parte de la Reforma Educativa se ofrece el bachillerato humanístico y técnico. Nuevos métodos y modelos de educación hacen del alumno el sujeto de su educación. Hay centros educativos, especialmente de la Iglesia, que inculcan valores éticos, morales y espirituales. 29.Sin embargo, los frutos de la Reforma Educativa son disminuidos por la crisis económica que se traduce en infraestructura inadecuada, insuficientes horas de clase, aulas sobrepobladas y constantes paros del magisterio fiscal, debido a que su sueldo es paralizante, y este sector no fue consultado en la - 87 -
  • 88.
    elaboración ni enla ejecución de las reformas. Muchos alumnos son obligados a cruzar la ciudad para encontrar espacio en las aulas y en el campo no siempre tiene acceso a un colegio. Existe un alto índice de analfabetismo y es preocupante el bajo nivel de educación de los bachilleres porque sólo un 15% logra aprobar el examen de admisión a la universidad estatal. Este abandono de la educación fiscal está provocando una gradual privatización de la educación. 30.La sociedad cruceña vive importantes actividades culturales de carácter local, nacional e internacional en una saludable interrelación. Se nota un esfuerzo para recuperar las identidades culturales de Bolivia en muchos colegios y comunidades. En lo que concierne al aspecto literario, algunos autores reconocidos dedican su tiempo a escribir obras históricas, costumbristas y otras. También se está enseñando música, teatro, danza y otras artes a la niñez y la juventud. A pesar de todo esto algunas lenguas originarias están desapareciendo. 31.Hay un despertar, todavía insuficiente, de la conciencia ecológica con un creciente respeto y preocupación por la naturaleza, la salud y el medio ambiente. Se está tomando conciencia de los peligros del tabaquismo. 32.Los Medios de Comunicación Social están dando mayor cobertura y apoyo a las noticias, a las actividades culturales y a los reclamos por una sociedad más justa. Sin embargo mucha de su programación es dañina. Ofrecen una masiva publicidad pornográfica promoviendo el individualismo, el consumismo, el materialismo, el machismo y el erotismo. Los más susceptibles a los aspectos negativos, por falta de formación de una conciencia crítica, son los jóvenes y niños. La televisión, con sus programas estereotipados e importados, deforma la verdadera visión de lo que es la familia, la persona y particularmente la mujer, destruyendo la moral y el pudor sin ningún control. REALIDAD POLÍTICA 33.Vivimos una situación de estabilidad política desde 1982, con libertad de expresión y con una mayor participación popular en los procesos políticos, - 88 -
  • 89.
    y la consiguientegeneración de nuevos líderes con mayor conciencia crítica frente a la realidad. Este proceso democrático ha traído consigo la reorganización de la sociedad al permitir el surgimiento de nuevas organizaciones, movimientos, redes, a partir de la aprobación de la ley sobre la creación de las Organizaciones Territoriales de Base (OTB), siendo éstas más efectivas en el campo que en la ciudad. Pero la estabilidad democrática por sí misma no es suficiente por no haber consolidado su filosofía, su finalidad y sobre todo su marco institucional. 34.La soberanía del país se ve agredida por las fuertes presiones y controles desde los Estados Unidos y Europa que imponen una economía y política neo-liberales. Hay conflictos entre países, como Bolivia y Chile, en vez del respeto y ayuda mutuos. 35.La sociedad boliviana ha logrado importantes avances en lo relativo a la participación y protagonismo de las mujeres en la comunidad y la política. Las campañas contra la violencia familiar y a favor de la vida, están logrando resultados positivos aunque relativos, y una mayor conciencia de la dignidad de las mujeres. También se amplió la participación de los jóvenes para votar a los 18 años. 36.Se ha logrado aprobar nuevas leyes que mejoran la vida del pueblo: Participación Popular, Ley INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria), Reforma Educativa, Consejos de Vigilancia y el Defensor del Pueblo, Sistema de Pensiones Privado, Seguro Materno Infantil, Ley contra la Violencia Domestica, Seguro para Niños de la Calle, Normativa de horarios nocturnos para locales públicos y control en la venta de bebidas alcohólicas a los jóvenes; hay proyectos de ley contra el abuso sexual. Hay mayores esfuerzos para hacer cumplir la ley. 37.Los partidos políticos son poco democráticos en su funcionamiento interno. Los candidatos con frecuencia no cumplen con sus promesas electorales. Las autoridades y otros grupos luchan entre sí por el poder y a menudo se olvidan del pueblo. Falta continuidad en las políticas gubernamentales, aunque el verdadero poder está concentrado en manos de - 89 -
  • 90.
    pocas personas. 38.No haycoordinación ni suficiente participación de la ciudadanía en las organizaciones de base. La mayoría de la gente es conformista y con falta de sentido crítico sobre la realidad. Hay división, competencia y enfrentamiento entre juntas vecinales en vez de coordinación, igualmente entre las instituciones públicas y privadas. 39.La Iglesia lucha por la justicia y la dignidad de las personas, a veces cumpliendo una función de mediación entre las partes en conflicto. También algunas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) contribuyen en gran manera en este aspecto. 40.En el contexto global de esta visión pastoral de la realidad, desde la experiencia del Pueblo de Dios, recordamos las palabras con que Jesús comenzó su ministerio público: “Ya se cumplió el plazo señalado, y el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio” (Mc 1,15). IGLESIA MISIONERA Y EVANGELIZADORA Dios Padre Nuestro, Envíanos tu Espíritu Santo, y nos dé audacia en el trabajo, alegría en el servir y valentía para anunciar - 90 -
  • 91.
    la Buena Noticiaa tu pueblo. Oración del Sínodo 41.Jesucristo empezó su ministerio con el anunció del Evangelio: “El Reino de Dios está cerca; conviertanse y crean en la Buena Nueva” (Mc 1,15). Explicó su misión a partir de la Escritura: “El Espíritu del Señor está sobre mí. El me ha ungido para traer Buenas Nuevas a los pobres, para anunciar a los cautivos su libertad y a los ciegos que pronto van a ver; a despedir libres a los oprimidos y a proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4,18). Se dedicó a comunicar vida y esperanza con su Palabra y con su entrega hasta revelar la plenitud del Reino en el misterio de su cruz y resurrección. En el momento de ascender al cielo, encomendó la misión a sus seguidores: “Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos” (Mt 28,19). 42.Nosotros, los bautizados, hemos aceptado el relevo y esa es también nuestra tarea, proclamar el Evangelio de Jesús y anunciar a todas las personas el Reino de Dios. Este anuncio es Buena Noticia para el hombre y la mujer de hoy, despierta la esperanza del pueblo hacia un mundo nuevo y una tierra nueva donde habiten la justicia y la hermandad, y les orienta a una vida en plenitud. La Palabra de Dios es fortaleza para no decaer nunca en la lucha por colaborar con Dios en la construcción de su Reino. Desde esta perspectiva, nuestro Sínodo, con el objetivo de “renovar nuestro caminar para que seamos todos comunicadores de vida y esperanza en los umbrales del tercer milenio” continúa proclamando con toda la Iglesia universal “un año de gracia del Señor” (Lc 4,19). 43.Recordamos que el Santo Padre, Juan Pablo II ha lanzado el desafío de una Nueva Evangelización, no nueva en su mensaje, porque “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre” (Heb 13,8), pero sí, con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones. NUESTRA REALIDAD ECLESIAL - 91 -
  • 92.
    44.Hay un despertaren nuestra Iglesia a una Nueva Evangelización donde se proclama para el hombre de hoy el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, buscando conocer a Jesús y vivir una verdadera experiencia comunitaria; así se está haciendo en muchas de nuestras parroquias. 45.La evangelización se fortalece con la participación de los movimientos apostólicos, con grupos de adultos, jóvenes y niños. Las Misiones Populares que se han realizado en algunas parroquias, han ayudado a profundizar en la fe. La implementación de la catequesis familiar ha servido como punto de partida para una gran cantidad de personas que se han comprometido con el trabajo de la Iglesia. Hay mejor preparación para la Primera Comunión y la Confirmación. Se hace un mayor esfuerzo para que las homilías partan de la realidad y sean fáciles de comprender por todas las personas. Mención especial merecen las Comunidades Eclesiales de Base como espacios privilegiados de participación laical. 46.Hay laicos, jóvenes y adultos comprometidos en las actividades eclesiales, como profesores de religión en los colegios, catequistas, animadores, y guías en las parroquias y en los movimientos. También participan en diversas actividades sociales políticas: miembros de juntas vecinales, OTBs, cooperativas, grupos cívicos, comités de defensa, Derechos Humanos y otros grupos e instituciones. 47.Sin embargo, hay vacíos en la pastoral y catequesis en sectores de Iglesia que se reducen tan sólo a los sacramentos, a veces celebrados por obli- gación y por rutina. No siempre se asume el compromiso bautismal. No hay una continuidad entre la Primera Comunión y la Confirmación y falta una catequesis sistemática para adultos. Son insuficientes los guías espirituales para los niños y jóvenes. La pastoral se centraliza demasiado en el templo parroquial y falta una adecuada atención en algunas comunidades. 48.Por estos vacíos pastorales detectamos que hay escaso conocimiento de la Palabra de Dios y poca preocupación por lo espiritual. Los cristianos no dan testimonio suficiente y se dejan llevar por el materialismo y el consumismo. Algunos pierden la fe o pasan a las sectas. 49.En nuestro medio hay dificultades para vivir el matrimonio sacramental - 92 -
  • 93.
    como compromiso cristiano.Existen familias que son una comunidad de amor y ternura, testigos del amor y misericordia de Dios Padre, pero también hay padres de familia que no se preocupan de la educación integral de sus hijos. Una de las causas es la poca preparación de las parejas que contraen matrimonio. 50.Un acierto importante para organizar a los educadores en la fe y las unidades educativas, tanto fiscales como particulares católicos, fue la creación de la Delegación Episcopal de Educación. Además es bueno remarcar que el programa de Religión es uno de los mejores estructurados hasta ahora, y se está delineando dentro de los indicadores establecidos por la Reforma Educativa. El sistema de convivencias juveniles escolares en lugar de clases de religión en CEICA1 y en La Guardia ha sido exitoso. 51.Se da mejor formación a los catequistas y profesores de religión mediante cursos bíblicos y otros, ofrecidos por las Parroquias, los Movimientos, y las Comisiones Arquidiocesanas, la cual está suscitando más vocaciones laicales, sacerdotales y de vida consagrada. 52.Hay que señalar que los servicios de las comisiones arquidiocesanas de pastoral no siempre llegan a las áreas rurales, ni se adaptan a los distintos desafíos de estas zonas, como tampoco a las nuevas urbanizaciones en la ciudad. 53.En muchos colegios, sobre todo fiscales, no hay clases de religión. En otros la enseñanza religiosa es deficiente. Hay divergencias entre parroquias y colegios particulares, especialmente católicos, sobre la manera y ámbito más apropiado para la preparación a la Primera Comunión y la Confirmación. 54.Se está incursionando en los Medios de Comunicación Social, para evan- gelizar a sectores más amplios de la población. Lupangua, Videas, Diakonia, Radio Fides, Radio Santa Cruz, Radio Yaguarí, Radio Ichilo, Radio María Auxiliadora y otros son expresión concreta de la presencia de la Iglesia en los Medios de Comunicación Social. Pero hace falta que se aprovechen los MCS con programas de evangelización católica para 1 Centro de Educación Integral Católica - 93 -
  • 94.
    catequesis, oración ymúsica religiosa. adaptados a nuestra cultura y líneas pastorales. 55.Hay nuevas infraestructuras que apoyan la evangelización: el nuevo Seminario “San Lorenzo”, recién inaugurado, además de capillas, colegios, postas, salones, comedores, etc. Constatamos que aún así la infraestructura no es suficiente. Pero nos preocupa mucho más la insuficiencia de Biblias y otros materiales disponibles en las parroquias para la misión. UN NUEVO CAMINAR PASTORAL 56.Como la primitiva comunidad cristiana, después de la Ascensión de Jesús, nos toca cumplir el mandato del Señor siendo creativos, convincentes, dinámicos, audaces y despiertos a la hora del anuncio. ¿Qué debemos hacer en nuestras comunidades pertenecientes a la Arquidiócesis de Santa Cruz, en los umbrales del Tercer Milenio, para ser mejores anunciadores y testigos del Evangelio? ¿Cómo lograr una Evangelización nueva en su ardor, métodos y expresiones? 57.Mirando a la Iglesia que nace de Pentecostés, varias respuestas son posibles. La primera tiene que ver con el mismo acontecimiento de la venida del Espíritu Santo: dejarnos conducir por Él, fiarnos de su fuerza, implorar su ayuda en todo momento, no perder la esperanza de que la Palabra sea acogida, vivir en continua conversión personal y comunitaria. 58.Si deseamos ser mejores discípulos de Jesús, dedicaremos tiempo al Señor, participando en las celebraciones, leyendo la Palabra de Dios, comentándola en la familia, en los grupos juveniles y en las pequeñas comunidades que podamos ir creando en los barrios. Necesitamos guías que nos ayuden a lograr mayor profundidad espiritual, ya que el proceso evangelizador debe llevarnos a una experiencia compartida de la misteriosa presencia de Dios en la historia. Desde nuestra pobreza pedimos como los primeros discípulos: “Señor, enséñanos a orar” (Lc 11,1). 59.La segunda respuesta nos la inspira la misma vida de Jesús. Él, en el ejercicio de su ministerio, nos enseña, con su palabra y con su vida, quién es Dios Padre. Nosotros somos convocados a anunciar a Jesús y con - 94 -
  • 95.
    nuestro testimonio hacervisible el rostro de Dios. 60.Tenemos que emprender un esfuerzo para evangelizar a partir de las culturas presentes en nuestros barrios y campos, y asegurar que el Evangelio se haga visible en la vida y expresión de cada cultura. Que la inculturación del Evangelio sea el camino de liberación de las mismas culturas. 61.El testimonio es la Palabra “hecha carne” en el compartir y en el compromiso con la suerte del pueblo, especialmente con los más pobres y marginados. “Si un miembro del cuerpo sufre, todos los demás sufren también” (1 Cor 12,26). No podemos evangelizar sin una coherencia entre la fe profesada y la vida cotidiana. Tenemos que vivir con autenticidad, superando la pasividad y el miedo para actuar con valentía y convicción en la realidad donde vivimos. Es necesario desterrar de nosotros, los discípulos de Jesús, toda forma de violencia e injusticia, y lograr la unidad. Nos reconocerán discípulos de Jesús por el amor (Juan 13,35). 62.Como testigos de Cristo es nuestro deber prepararnos consciente y permanentemente, a través de programas actualizados, descentralizados, y adecuados a este fin; tanto para los agentes de pastoral, como para los grupos juveniles, los niños y toda la comunidad. Para poder dar a conocer a Jesús necesitamos conocer más la Biblia, también cómo interpretarla y aplicarla a nuestra vida, sin limitarnos a un conocimiento intelectual. La Palabra de Dios ha de ser sobre todo el alimento de nuestra fe, en ella debemos encontrar la respuesta a nuestras inquietudes y necesidades; por eso debemos profundizarla personalmente y en grupos, haciéndola contenido vivo de nuestra oración. 63.Las parroquias tienen que evaluar sus programas de catequesis y preguntarse si cumplen los objetivos no solo para la preparación y celebración de los sacramentos, sino sobre todo formando a cada bautizado para la vivencia de su fe y su vocación de servicio como mensajeros de la Buena Noticia. Debe haber seriedad y continuidad en la catequesis desde la infancia hasta la madurez. Hay que asegurar la instrucción pre-sacramental obligatoria en la parroquia de origen antes de conceder “pases” para su celebración por motivos justificados en otros lugares. Se ve necesaria la - 95 -
  • 96.
    promulgación de unoscriterios catequéticos comunes que nos sirvan de orientación y que den unidad al servicio evangelizador. El método de la catequesis familiar ofrece evidentes ventajas al promover el diálogo en el hogar y la formación de la misma comunidad eclesial “en la base”. Se necesitan muchos apoyos para la Evangelización, como ser: audiovisuales, catecismos populares. Los materiales de catequesis necesitan actualización e inculturación. 64.Vivimos en un mundo en el que todo nos llega a través de la imagen y el sonido, por eso debemos utilizar los medios de comunicación social para difundir la Palabra de Dios. Un mayor y mejor uso del video nos dará un medio más eficaz para comunicar los valores del Evangelio a los niños y jóvenes, y nos ayudarán a interpretar nuestra realidad con una perspectiva más evangelizadora. En nuestras comunidades podemos desarrollar un sentido crítico de los programas y mensajes de la televisión comercial. 65.No podemos esperar que los marginados y alejados vengan a nosotros. Tenemos que llegar de casa en casa con un trabajo misionero, siendo respetuosos y solidarios, también a los albergues, colegios, cárceles, centros de salud, barrios periféricos, urbanizaciones nuevas, condominios, instituciones y personas que estén necesitadas de escuchar y practicar la Palabra de Dios. Urge desarrollar una espiritualidad y métodos misioneros en nuestras comunidades, integrándolos en las diversas actividades pastorales, buscando estrategias adaptadas a las distintas realidades, considerándonos en estado de misión permanente. 66.Desde nuestra pobreza y opción preferencial por los pobres, tenemos que evangelizar concientizando a quienes están en posiciones de influencia y poder. Los políticos, empresarios, comunicadores, artistas y deportistas, también necesitan la Palabra de Dios para llegar a compartir el Banquete del Reino. 67.Para lograr todo esto y hacer que nuestra Iglesia de Santa Cruz sea realmente misionera necesitamos personas capacitadas y agentes de pastoral con una sólida formación cristiana y pedagógica que, transformados en multiplicadores de la Palabra de Dios en sus familias, en - 96 -
  • 97.
    el trabajo, enel barrio, sean constructores de fraternidad y unidad entre los vecinos. 68.Nuestra comunidad parroquial también será misionera cuando se organice en pequeñas Comunidades Eclesiales de Base al estilo de los primeros cristianos. Allí se pueden descubrir los dones de cada miembro y mediante el apoyo mutuo, superar el miedo a las críticas poniéndolos al servicio de la evangelización. 69.Las comunidades podrán discernir las mejores formas de cumplir su misión con un proceso de planificación pastoral, debidamente asesorado, desde el diagnóstico de la realidad y de acuerdo a las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis. 70.En definitiva, cumpliremos el mandato de Jesús de anunciar el Evan- gelio, si como Él vivimos atentos a la realidad, detectamos las mayores necesidades y respondemos a ellas según la voluntad de Dios, expresada en su Palabra. Sobre todo ha de darse en la Iglesia y en cada uno de sus miembros una coherencia total entre lo que hacemos y decimos. 71.“Delante de Dios y de Cristo Jesús, que vendrá glorioso como Rey a juzgar a los vivos y a los muertos, te encargo mucho que prediques el mensaje, y que insistas cuando sea oportuno y aun cuando no lo sea” (Tm 4,1-2). - 97 -
  • 98.
    IGLESIA SOLIDARIA YPROFÉTICA “Ayuda, oh Padre, a esta Iglesia tuya para que siempre comunique Vida y Esperanza en medio de tantos signos de miseria material, espiritual y moral”. Oración del Sínodo 72.Jesucristo anunció, desde el primer momento de su ministerio, su intención de “traer buenas noticias a los pobres” (Lc 4,18). Cumplió esta promesa con sus Palabras y con sus Obras. “Jesús recorría todos los pueblos y aldeas, enseñando en las sinagogas de cada lugar. Anunciaba la Buena Noticia del Reino, y curaba toda clase de enfermedades y dolencias. Al ver a la gente, sintió compasión de ellos, porque estaban cansados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor” (Mt 9,35-36). Así, la acción solidaria de Jesús reveló con transparencia al Dios de la Vida, ya que vino para que tengamos “vida en abundancia” (Jn 10,10), y lo llevó a luchar contra las causas del sufrimiento del pueblo. En la línea de los grandes profetas enviados por Dios a su pueblo, Jesús denunció las actitudes personales y estructuras de pecado (Mt 19,30; 23,4-5a; Lc 13,32). Jesús vino al mundo para liberarnos de todas las ataduras de pecado y opresión. 73.La consecuencia y expresión más profunda de la solidaridad profética de Jesús fue la Cruz. En ella Jesús fue “una señal de contradicción, a fin de - 98 -
  • 99.
    que las intencionesde muchos corazones queden al descubierto” (Lc 2,34). Al mismo tiempo, en y por la Cruz, la solidaridad de Jesús se convierte en intercesión misericordiosa: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lc 23,34). Con la resurrección, el Padre todopoderoso confirma la Vida y la Palabra de Jesús, dándole el Reino eterno y la victoria sobre todo mal. 74.Hacer la Señal de la Cruz nos compromete a vivir la misma postura profética y acción solidaria de Jesús. “Ustedes han permanecido conmigo compartiendo mis pruebas; por eso les doy autoridad como el Padre me la dio a mí, haciéndome Rey. Ustedes comerán y beberán en mi mesa, en mi Reino, y se sentarán en tronos para juzgar a las Doce tribus de Israel” (Lc 22,28-30). Pero Jesús nos advierte el sentido verdadero de nuestra autoridad: “Los reyes de las naciones se portan como dueños de ellas y, en el momento en que las oprimen, se hacen llamar bienhechores. Ustedes no deben ser así. Al contrario, el más importante entre ustedes se portará como si fuera el último, el que manda como el que sirve” (Lc 22,25-26). Entonces, queriendo ser Iglesia Solidaria y profética fiel a Jesús, nos preguntamos si nuestras comunidades el espíritu del Buen Samaritano. NUESTRA REALIDAD ECLESIAL 75.Nuestro pueblo conserva en su tradición y vive con alegría los valores de solidaridad y cercanía hacia las necesidades de los más desafortunados. Esto se manifiesta en la acogida, el compartir y diversos tipos de servicio. 76.Nuestra Iglesia ha gozado del testimonio de mártires misioneros en las primeras etapas de evangelización, como los Jesuitas, P. Cristóbal de Mendoza y P. Lucas Caballero (fundador de Concepción); y mártires de la solidaridad profética en las épocas más recientes como el P. Luis Espinal en La Paz, y el P. William Kruegler en Montero. 77.La opción de la Iglesia por los pobres y marginados es motivo de alegría. La presencia de parroquias en barrios marginales hace patente su cercanía y solidaridad con las necesidades de sus comunidades y su pueblo. Es positivo el nacimiento de los grupos de Caritas Parroquiales. 78.Las instituciones de la Iglesia que se encargan del servicio social, - 99 -
  • 100.
    aunque insuficientes, estánponiendo su granito de arena como paliativo ante la situación de extrema indigencia en algunos sectores de la sociedad, realizando un trabajo no solo asistencial, sino de liberación y promoción humana. Esta acción de la Iglesia se deja ver a través de proyectos que están al alcance de las comunidades, favoreciendo las pequeñas empresas, la formación y capacitación de su gente, para mejorar sus condiciones de vida. 79.Así mismo, la Iglesia, mediante sus hogares, hospitales y postas sanitarias, expresa su preocupación por los enfermos y desamparados, dándoles prioridad con las recientemente creadas Delegación Episcopal de Hogares y Delegación Episcopal de Salud. 80.Es loable el esfuerzo que realiza la Iglesia en los barrios marginales y zonas rurales al establecer colegios “de convenio” que benefician a personas de escasos recursos (Colegios Fe y Alegría, Escuelas Populares Don Bosco, Hombres Nuevos, Josefina Bálsamo y otras). 81.La solidaridad es deber de todos pero hace falta una intervención más decidida “como Iglesia” en los problemas sociales. No existe un servicio social organizado en algunas comunidades. No hay suficientes líderes para atender las necesidades de los pobladores, especialmente en las áreas rurales. Los inmigrantes no reciben una buena acogida y con frecuencia se alejan de la Iglesia Católica. No siempre existe un verdadero compromiso ante el sufrimiento del prójimo y el aporte económico local para el servicio social es insuficiente teniendo en cuenta las grandes necesidades. 82.La Iglesia está asumiendo una postura cada vez más profética al anunciar al Dios de la Vida y denunciar ciertas realidades de injusticia; por ejemplo, en la homilía dominical del Señor Arzobispo. Sin embargo, es insuficiente nuestra defensa de la vida y de las leyes que promueven los derechos de las comunidades. No siempre acompañamos y apoyamos a los marginados y explotados para que su voz sea escuchada. 83. Hay tensiones porque las clases acomodadas siempre no han aceptado la opción evangélica de la Iglesia por los pobres. También hay sacerdotes y consagrados que no comparten la pobreza de las mayorías - 100 -
  • 101.
    proyectando una actitudpoco coherente. UN NUEVO CAMINAR PASTORAL 84. La Iglesia Misionera y Evangelizadora que anuncia la Buena Nueva de Jesús, ha de ser ella misma Buena Noticia, convirtiéndose en Iglesia Solidaria y Profética que busca responder a las necesidades de quienes sufren. Como Jesucristo en su momento histórico, la Iglesia ha de estar sobre todo al lado de los pobres y sus causas, acompañando su caminar y haciendo una opción inteligible por ellos. ¿Cómo puede asumir la Iglesia la opción por los pobres y hacerse solidaria con ellos, mejorando su situación? 85. Tenemos que desarrollar una espiritualidad solidaria en nosotros y nuestras comunidades, recordando que entre los primeros cristianos, “no había necesitados” (Hch 4,34), porque “compartían todo cuanto tenían” (Hch 2,44). Como miembros del Pueblo de Dios hemos de dar ejemplo de pobreza solidaria, evitando el consumismo y abandonando los paternalismos que despojan a los pobres de su autoestima y dignidad. Es preciso luchar contra el individualismo y juntos ver la realidad con los ojos de los necesitados sin hacer distinciones de edad, religión, raza, o género. 86. Es necesario diagnosticar la realidad objetivamente a través de censos y visitas a los hogares, para poder discernir las necesidades más apremiantes y diseñar respuestas acertadas. Al compartir en nuestras comunidades la misma pobreza, tenemos que fijar prioridades usando sabiamente nuestros limitados recursos. 87. No es suficiente conocer la realidad estadística, matemática o económicamente; sino sobre todo, en relación íntima con ella, penetrar sus entrañas, tocar, palpar su ser, dejarse interpelar y cuestionar por ella para entrar en un diálogo sincero y profundo. Este conocer implica comprender la realidad con el corazón lleno de los mismos sentimientos - 101 -
  • 102.
    de Cristo Jesús(ver Flp 2,5ss). Sólo así podremos transformarla, sólo así podremos hacer de ella un lugar habitable para los pobres. 88. Las comunidades de fe deben ser espacio donde la mujer y el hombre crezcan como ciudadanos, capaces de participar activamente en la vida civil, fortaleciendo el poder popular a fin de construir una sociedad justa, fraterna y solidaria. Dadas las realidades inhumanas, injustas y opresivas, la comunidad cristiana debe optar por la liberación de las causas que las produzcan y que se oponen al Reino de Dios. Que nuestra Iglesia “revestida de los mismos sentimientos de Jesús” (Fil 2,5), opte por la liberación integral de la persona. Que todas las parroquias y comunidades organicen el servicio social y caritativo de manera que toda la pastoral incorpore este aspecto fundamental de la evangelización. No se debe ahorrar ningún esfuerzo o recurso para este fin. Tenemos que liberarnos de la corrupción y explotación en todas sus formas denunciando valientemente, como Iglesia, las injusticias que suceden en nuestro medio. 89. Nuestra Asamblea Sinodal coincide con el 50 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Debemos, difundir y comentar esta declaración en nuestras comunidades, centros educativos e instituciones solidarias, para así informar al pueblo sobre sus derechos y cultivar su dignidad. Es necesario defender los Derechos Humanos luchando en favor de quienes sufren abuso, violencia e injusticia de cualquier índole. 90. El derecho más sagrado es la vida. No podemos tolerar las amenazas y atentados contra la vida de cualquier ser humano, ya sea por el aborto de los inocentes que no han nacido, sea por condenar a muerte a los criminales. Reconocemos que la situación de pobreza es la causa de muerte de muchas personas y tenemos que luchar contra ella para defender la vida. 91. Siendo la mayoría de las mujeres las más pobres y explotadas en nuestra sociedad, debemos solidarizarnos con sus reivindicaciones y evitar cualquier discriminación, apoyando su búsqueda de autoestima, - 102 -
  • 103.
    dignidad, igualdad yprotagonismo. Tenemos que brindar apoyo a las madres solteras, viudas, trabajadoras del hogar y otras que están en situaciones precarias. 92. Es preciso organizar la solidaridad en las comunidades uniéndonos a los sistemas de ayuda humanitaria coordinados por Cáritas Arquidiocesana y el Secretariado Arquidiocesano de Pastoral Social. Cáritas Parroquial ofrece un excelente método para conseguir y canalizar los recursos y energías, responsable y eficazmente. Es importante la participación de las comunidades en todos estos esfuerzos. 93. Para valorar la vida y cumplir el mandato de Jesús de sanar a los enfermos, es necesario multiplicar e impulsar la pastoral de salud apoyándose en la animación de sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos que trabajen en este sector. En un país como el nuestro, donde la salud resulta costosa y a veces inalcanzable para la mayoría del pueblo, como Iglesia Pueblo de Dios, seamos todos, con nuestros pastores, defensores y formadores del precioso don de la salud y de la vida desde su comienzo. 94. En nuestras comunidades se debe valorar la sabiduría popular en el campo de la medicina tradicional, favoreciendo la salud preventiva e incentivando la utilización de una alimentación alternativa. 95. Debemos procurar una vida más sana educándonos en hábitos saludables, evitando los vicios como el alcohol, el tabaco y otras drogas. Es preciso que los niños y jóvenes, conozcan los peligros que representan estas sustancias. 96. Tenemos que desarrollar una conciencia ecológica y velar por el medio ambiente, luchando por los servicios de agua, alcantarillado y recojo de basura. Ser solidarios con el prójimo significa proteger el medio ambiente donde se vive y de cuya calidad depende la salud. El tema ecológico debe estar presente en la catequesis y las homilías para que haya conciencia del pecado contra la naturaleza. 97. Integrándonos en las juntas vecinales y OTBs, podemos exigir que se repartan equitativamente los recursos de la Participación Popular en - 103 -
  • 104.
    función de lassiguientes obras de solidaridad: postas, centros de rehabilitación para drogadictos, jóvenes, impedidos; de ayuda a las madres solteras, de orientación y planificación familiar, de capacitación para niños abandonados y de la calle; hogares de ancianos, casa cunas, albergues de viudas y huérfanos, alojamiento para transeúntes y personas que han de emigrar, mejoras a los presos, viviendas populares, campañas de vacunación y de saneamiento ambiental etc. Trabajando con empresarios, sindicatos y otras Iglesias cristianas, podemos organizar en los barrios postas sanitarias que proporcionen ayuda gratuita a los enfermos, que promuevan campañas de vacunación, de saneamiento ambiental. 98. Que esté presente en todos los programas de catequesis y educación escolar la formación en la doctrina social de la Iglesia, para afianzar nuestra misión de ser creadores de una sociedad nueva. 99. Al formar miembros de la comunidad para guiar el ministerio de la solidaridad, podemos promover el trabajo en equipo, ayudando moral y económicamente, sin paternalismo, tomando en cuenta la dignidad de la persona, centro de nuestra acción pastoral, compartiendo con los pobres lo que somos y tenemos, fortaleciendo y apoyando las pequeñas empresas familiares y otras formas de organización laboral. 100.La limosna es necesaria en situaciones de crisis y emergencia, trágicamente generalizadas en nuestro medio, pero no puede tapar la injusticia. No se puede dar como limosna lo que se debe por justicia. No es suficiente enseñar al mendigo a pescar, mas bien hay que devolverle el río. En este sentido es necesario organizarnos para construir una sociedad más justa y defender nuestros derechos: sueldos justos, escuelas equipadas, profesores competentes, policías serviciales, jueces justos, y políticos honestos. Nos comprometemos a testimoniar los mismos valores en las circunstancias de nuestra vida y en nuestras organizaciones. 101.Siendo que “La Ley del Cruceño es la Hospitalidad” tenemos que cultivar este valor con los inmigrantes que van llegando en búsqueda de vida y esperanza. Es hora de hacer germinar la Pastoral del Inmigrante - 104 -
  • 105.
    en las comunidadesy parroquias, superando prejuicios y valorando las riquezas culturales, humanas y religiosas de los grupos que llegan a nuestra tierra. 102.Varias de las Iglesias cristianas, hermanas nuestras, demuestran fuertes compromisos en el campo social y solidario. Conviene trabajar unidos cuando sea posible para favorecer la unidad de todos los cristianos y, al mismo tiempo, avanzar en la construcción del Reino de Dios. LA FAMILIA, CÉLULA DE LA IGLESIA 103.En el campo de la solidaridad no podemos ignorar que una de las mayores pobrezas está relacionada con la familia cuya situación es alarmante. El elevado número de familias mal constituidas, desintegradas, desunidas, y los malos tratos en el hogar provocados especialmente por el abuso del alcohol, el machismo y problemas económicos, nos hacen plantearnos la cuestión de cómo mejorar la situación de la familia. 104.Por otro lado es necesario acoger y ayudar a las parejas que no se han casado por lo civil y/o por la Iglesia. Muchas personas podrían valerse de un decreto de nulidad de un anterior matrimonio invalido, y así regularizar su situación, si conocieran la existencia del proceso correspondiente. 105.La familia, según los deseos de la Iglesia, expresados en el Concilio Vaticano II, debe ser la célula de la Iglesia (LG 11), por eso no es extraño que deseemos que la familia se convierta en una pequeña comunidad eclesial, donde la pareja dé ejemplo con su vida y los esposos sean los primeros educadores. Para ello, creemos necesario que reciban formación sobre cómo educar a sus hijos en las distintas etapas de la vida, compartiendo su experiencia con otras parejas. 106.Es necesario organizar la pastoral familiar en la parroquia con la ayuda de los párrocos. Se pueden promover grupos de parejas para que asuman un liderazgo en las comunidades compartiendo su experiencia, - 105 -
  • 106.
    organizando varias actividadespara la familia, entre ellas, paseos, campeonatos, convivencias y cursos de formación donde se reflexione sobre sus vidas a la luz de la Palabra de Dios. 107.A la luz de los lineamientos y directrices de la Comisión de Pastoral Familiar, los movimientos apostólicos que trabajan con la familia deben hacer más efectivo el compromiso y acción ejecutando trabajos coordinados para dinamizar esfuerzos según se ha propuesto repetidamente en las Asambleas Arquidiocesanas. 108.Las familias necesitan un servicio de orientación que les brinde apoyo en los momentos de crisis. Hay que dar a conocer el Servicio de Orientación Familiar (SOF) de la Pastoral Familiar Arquidiocesana, y ver las posibilidades de multiplicar esta organización de consejería profesional a nivel parroquial, incluso en las comunidades, para que esté más cerca de la gente. 109.La Catequesis Familiar es un método de evangelización con méritos comprobados para ayudar a los esposos a compartir y madurar en su fe, de modo que después acompañen a sus hijos e hijas en su desarrollo humano y cristiano. Al mismo tiempo contribuye a la integración de toda la familia en las comunidades parroquiales y en la formación de las Comunidades Eclesiales de Base. 110.Nuestro Dios es el Dios de la vida y el amor. La familia, con el apoyo de la escuela y de la comunidad cristiana, debe formar a los niños y jóvenes en los valores humanos, las virtudes cristianas, el amor verdadero, la auténtica sexualidad, y en la transcendencia del sacramento del matrimonio, a fin de que puedan llegar a su plena realización como personas. 111.Conviene reforzar la preparación prematrimonial empezando en la niñez con el ejemplo de la familia y la orientación del colegio. Es necesario concientizar a los jóvenes y a toda la feligresía sobre el verdadero sentido del matrimonio, capacitándoles humanamente para vivir la fidelidad. Hay que alargar la preparación prematrimonial con equipos de parejas guías y profesionales, incluyendo en el proceso de - 106 -
  • 107.
    formación la educaciónsexual, planificación familiar natural, paternidad responsable actualizada, experiencias de diálogo, administración económica del hogar y espiritualidad familiar. 112.Que la celebración de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía, recupere la experiencia del compartir y desarrolle el sentido del servicio y de solidaridad, tal como demuestra Jesús al multiplicar los panes para la gente y lavar los pies de sus discípulos. 113.La misión de Jesucristo es también nuestra: “El Espíritu del Señor está sobre nosotros, porque nos ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; nos ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a anunciar el año favorable del Señor” (Lc 4,18-19). - 107 -
  • 108.
    IGLESIA COMUNITARIA Dios Padre Nuestro, Tu, por medio de tu Hijo Jesucristo, nos has reunido para formar la Iglesia en Santa Cruz,... Perdona nuestras apatías y divisiones”. Oración del Sínodo 114.La Primera Comunidad Cristiana despertaba la admiración de todos porque vivían unidos, compartían lo que tenían y nadie pasaba necesidad. Así se cuenta en los Hechos de los Apóstoles: “Todos estaban asombrados a causa de los muchos milagros y señales que Dios hacía por medio de los apóstoles. Todos los creyentes estaban muy unidos y compartían sus bienes entre sí; vendían sus propiedades y todo lo que tenían, y repartían el dinero según las necesidades de cada uno. Todos los días se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor hacía crecer la comunidad con el número de los que él iba llamando a la salvación” (Hch 2,42-47). 115.La fuente de la vida comunitaria es el mismo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que vive una perfecta unidad en la diversidad de personas. Nuestra vocación a la vida en comunidad es justamente expresión y testimonio de esta vida divina. Esto se manifiesta en una estrecha comunión y participación de todos los cristianos manteniendo la unidad en la diversidad. San Pablo indica: “Nosotros, con ser - 108 -
  • 109.
    muchos, formamos unsolo cuerpo en Cristo, y dependemos unos de otros” (Rm 12,5). Y Jesucristo expresó su anhelo para nuestra comunión en su oración durante la última cena: “Esa gloria que me diste, se la di a ellos, para que sean uno como tú y yo somos uno. Así seré yo en ellos y tú en mí, y alcanzarán la perfección en esta unidad. Entonces el mundo reconocerá que tú me has enviado y que yo los he amado como tú me amas a mí (Jn 17,22-23). NUESTRA REALIDAD ECLESIAL 116.Las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral y el proceso sinodal han creado espacios de participación orientados a desarrollar la comunión, la acción conjunta y la corresponsabilidad entre laicos y pastores. Esta apertura de la Iglesia “institucional” hace vislumbrar una mayor coordinación entre los laicos, instituciones y congregaciones, en la perspectiva de transformar las parroquias en Comunidad de Comunidades. 117.Hay auténticos pastores, sacerdotes, religiosos(as) y laicos(as) que anuncian el Evangelio con la vida. Se han incorporado a nuestra Iglesia local nuevas congregaciones de vida consagrada, muchas de estas insertadas en los barrios marginales. 118.En algunas parroquias se ha puesto en práctica la opción arquidiocesana por las Comunidades Eclesiales de Base, espacio privilegiado para la comunión y la participación laical, donde se conocen, trabajan juntos, hacen una experiencia viva de Cristo Resucitado, y se sienten llamados a construir con Él el Reino de Dios en la sociedad. 119.En algunas comunidades cristianas se experimenta la unidad que existe entre sus miembros, teniendo como referencia un mismo objetivo, un mismo sentir y un mismo corazón, como las primeras comunidades. - 109 -
  • 110.
    120.Mediante la catequesisfamiliar se ha logrado una mayor integración de los padres y madres de familia en su propia formación al interior de la comunidad eclesial. 121.De manera eficaz los laicos comprometidos en los movimientos apostólicos se dedican a apoyar y dinamizar la Iglesia. 122.Los laicos tienen una participación, cada vez más activa, en la toma de decisiones a través de los Consejos Pastorales que vienen funcionando eficazmente en un mayor número de comunidades y parroquias. También hay más participación de los jóvenes en estos Consejos. 123.En este proceso hemos de reconocer que todavía no todas las parroquias son Comunidad de Comunidades, tienen sus actividades centralizadas en el templo parroquial, los laicos son sólo ayudantes que no llegan a asumir la corresponsabilidad en la tarea de construir el Reino aquí y ahora. 124.Nuestra Iglesia conserva una cierta tendencia clerical, en algunos casos prepotente y legalista, produciendo así escándalo en la comunidad. También se nota en algunos párrocos poca apertura al diálogo y a la participación colegiada en los consejos parroquiales, frenando incluso iniciativas de los laicos. 125.Falta la presencia de sacerdotes y religiosas, especialmente en áreas rurales y en la periferia Son pocos los nacionales y viven muy dispersos. Hay miedo de que los religiosos o las religiosas sean trasladados con frecuencia, abandonando el servicio que están prestando. Por la magnitud de la Arquidiócesis el Obispo no puede llegar a todos los sectores que lo reclaman. 126.Se percibe una falta de coordinación en los trabajos de instituciones de la Iglesia, grupos y agentes pastorales, provocando una pérdida de energías, de oportunidades y de dinero. Falta diálogo entre los colegios particulares católicos y las parroquias para coordinar acciones de pastoral educativa. 127.Mucha gente, no bien evangelizada y poco integrada en la vida de la - 110 -
  • 111.
    Iglesia, pasa fácilmentea las sectas. Éstas, con su agresivo proselitismo y acogida, están aumentando y provocando, en muchos casos, la división y confusión en el pueblo. 128.Falta una mayor formación de los laicos comprometidos y del laicado en general, con una espiritualidad más profunda, un sentido más crítico y un conocimiento bíblico y doctrinal más completo, lo cual dificulta su participación y protagonismo en la comunidad cristiana. No se presta la atención suficiente al diaconado permanente. 129.La gran mayoría de las parroquias e instituciones eclesiales dependen del extranjero para su mantenimiento económico. Los proyectos de construcción son financiados en gran parte desde el exterior. Las colectas, estipendios y donativos que recibe la Iglesia en las parroquias, comunidades periféricas y el campo son insuficientes. Existen recursos económicos locales, pero mucha gente no está acostumbrada a aportar porque circulan conceptos falsos sobre la realidad económica de la Iglesia. UN NUEVO CAMINAR PASTORAL 130.Lo que asombra de los comienzos de la Iglesia es la Común-unión de sus miembros. Se reunían con frecuencia para la fracción del pan, haciendo caso del mandato de Jesús en la Ultima Cena. Este gesto eucarístico, lleno de contenido y de compromiso social y existencial, llamaba la atención de los que observaban a los apóstoles y discípulos de Jesús: comían juntos el pan de la Eucaristía que los hacía vivir unidos. Nos toca vivir nuestra fe con la misma comunión y compromiso de transformación de la sociedad. 131.¿Cómo podemos nosotros despertar el asombro de los que están alejados de la Iglesia o viven su fe de forma rutinaria haciendo que deseen volver a ella y vivir su bautismo con más compromiso? En primer lugar siendo comunidades vivas y vivificadoras con el testimonio del compartir la vida y la esperanza en nuestras comunidades. La alegría de compartir la misma fe en Cristo tiene que - 111 -
  • 112.
    ser visible, manifestarseen frutos de comunión y solidaridad entre nosotros mismos. 132.La comunión se construye con el contacto personal y amistoso entre los vecinos que se consideran hermanas y hermanos en Cristo y que valoran la presencia, personalidad y dones de cada cual. Tenemos que reunirnos con frecuencia para la Eucaristía y la oración, también para compartir tiempos de diálogo, discernimiento, convivencia y celebración. Lo mismo se requiere de los presbíteros y agentes de pastoral. 133.Una comunidad auténtica y cristiana nunca se encierra en sí misma, se abre a la participación de todos siendo un signo de unidad por encima de toda división y enfrentamiento; fomenta la relación con los vecinos, visita los hogares más pobres y promueve entre sus miembros grupos de oración y reflexión; ayuda a la rehabilitación de aquellas personas que han caído en los vicios; informa sobre las actividades de los grupos que ya están constituidos, promueve el interés por una participación en la vida de la Iglesia y hace crecer la conciencia de que la misión del cristiano y de la comunidad es transformar su familia, su barrio y la sociedad. 134.Una señal de fidelidad a Jesús es el esfuerzo que se está haciendo para integrar a las parejas y personas que se encuentran en “situaciones irregulares”, que son la mayoría en nuestra Iglesia. Tenemos que ayudar a los que viven en concubinato o que están casados sólo por lo civil, a superar los impedimentos y a regularizar su situación en la Iglesia. Los que han sufrido divorcio, separación o abandono deben recibir acogida y comprensión en la comunidad eclesial. Las madres solteras necesitan un apoyo especial para no desanimarse frente al desafío de mantener a sus hijos y de educarlos en la fe. 135.“Los pastores y la comunidad eclesial se preocuparán por conocer tales situaciones y sus causas concretas, caso por caso; se acercarán a los que conviven, con discreción y respeto; se empeñarán en una acción de iluminación paciente, de corrección caritativa y de testimonio familiar cristiano que pueda allanarles hacia la regularización de su situación. Pero sobre todo, adelántense enseñándoles a cultivar el - 112 -
  • 113.
    sentido de lafidelidad en la educación moral y religiosa de los jóvenes; instruyéndoles sobre las condiciones y estructuras que favorecen tal fidelidad, sin la cual no se da verdadera libertad; ayudándoles a madurar espiritualmente y haciéndoles comprender la rica realidad humana y sobrenatural del matrimonio cristiano.”2 136.Fortaleciendo los lazos familiares a través del trabajo eclesial podemos crecer en comunión. Para ello es importante animar a una mayor participación de los varones. 137.La solidaridad con los más pobres es el sello de autenticidad de nuestra fe en Jesús y un modo de integrar a un mayor número de personas a la comunidad. Los bautizados hemos de procurar también vivir personal y comunitariamente actitudes como la humildad, la sinceridad, la generosidad en el compartir, la justicia. Tenemos que abrirnos a la corrección fraterna y saber corregir al hermano con delicadeza. 138.No podemos olvidar que, en este deseo de unidad e integración, tienen un lugar preeminente los de origen humilde, de escasos recursos económicos y faltos de formación académica, porque de los pequeños y sencillos es el Reino de Dios (cf. Mt 5,3). Han de tener oportunidad para expresarse, defender sus derechos y descubrir la importancia que tienen sus dones y su aporte. 139.Nos hace falta tomar conciencia sobre el sentido de nuestra aportación económica a la Iglesia y la evangelización. La generación de recursos propios mediante diversas contribuciones debe ser una preocupación asumida por todos los que formamos esta Iglesia. 140.Los responsables de las parroquias deben fomentar, mediante los consejos pastorales, la participación de los laicos favoreciendo una buena comunicación de éstos con los sacerdotes y religiosos, incentivando en general un clima de diálogo en toda la comunidad eclesial. Para incluir a los más humildes en la toma de decisiones, se ha 2 Familiaris Consortio, Exhortación Apostólica de Juan Pablo II sobre la misión de la familia cristiana, 1981, 81. - 113 -
  • 114.
    de procurar utilizarun lenguaje sencillo, accesible a todos y animar la participación de todos los sectores de la comunidad. El cariño, el afecto y la confianza entre hermanos construyen la verdadera comunión. 141.Debemos procurar que nuestros presbíteros sean servidores del pueblo, animadores de la comunión y coordinadores de los múltiples carismas que el Espíritu hace surgir en la Iglesia. Esto hará florecer los ministerios laicales, potenciándolos mediante una preparación adecuada. El diaconado permanente es un ministerio apropiado para animar la oración y organizar la solidaridad. 142.Los agentes de pastoral, sean laicos, consagrados u ordenados, conscientes de su vocación, han de ser, en primer lugar, personas cuyas vidas sean coherentes con el Evangelio. Que ellos sean los primeros en buscar la unidad con actitud de servicio sabiendo que su testimonio auténtico es lo que hace creíble la Buena Noticia. Sus esfuerzos para seguir creciendo como discípulos y ministros mediante un proceso de formación permanente ayudarán a mantener el dinamismo de la comunidad eclesial en la construcción del Reino. 143.Para superar la concepción de parroquia como propiedad privada y llegar a una pastoral de conjunto es necesario lograr la planificación pastoral arquidiocesana, y promoverla mediante un coordinador pastoral. El sector o zona debe ser el nivel de coordinación y unidad donde todas las comunidades parroquiales vivan la pastoral de conjunto. Por su parte, la comunidad debe interesarse por conocer las actividades pastorales de la parroquia, de su sector o zona, de la Arquidiócesis y estos deberán darla a conocer a través de boletines de información. 144.En este proceso, las Comunidades Eclesiales de Base son espacios de participación que señalan cauces para pasar de la administración a la misión, de la centralización en el presbítero a la participación del pueblo, del edificio a la comunidad, de los “salvados” a los necesitados de conversión, de la edificación de la Iglesia a la construcción del Reino, en un esfuerzo de inculturación, diálogo, liberación y construcción de la comunidad eclesial, como referencia sacramental de la Iglesia en el medio humano donde ella debe ser fermento. - 114 -
  • 115.
    145.En las CEBsse quiere vivir una espiritualidad encarnada, liberadora, bíblica y comunitaria. Tienen como método de reflexión el “ver, juzgar, actuar, celebrar y evaluar”. Esta forma nueva de ser Iglesia se hace en profunda comunión con los pastores y demás comunidades eclesiales. 146.Recordamos la exhortación de San Pablo: “Por esto yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que se porten como deben hacerlo los que han sido llamados por Dios, como lo fueron ustedes. Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor; procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio de la paz que une a todos. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como Dios los ha llamado a una sola esperanza. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo; hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos.” (Ef 4,1-6). - 115 -
  • 116.
    IGLESIA QUE CELEBRA “Que María, la Mamita de Cotoca, nos acompañe y nos lleve a hacer siempre lo que tu Hijo nos mande”. Oración del Sínodo 147.Jesucristo, encarnado en la vida del pueblo de Dios, compartió sus alegrías y tristezas, participando en las celebraciones que marcaban los momentos más importantes de la vida social y religiosa. Reveló su gloría en las bodas de Caná, lloró en la tumba de Lázaro y en la última cena dijo a sus discípulos: “¡Cuánto he querido celebrar con ustedes esta cena de Pascua antes de mi muerte! Porque les digo que no la celebraré de nuevo hasta que se cumpla en el Reino de Dios” (Lc 22,15-16). Aceptaba las invitaciones a banquetes y bodas, haciendo de ellas contenido y ocasión para revelar el sentido del Reino de Dios. 148.Durante toda su vida, Jesús se caracterizó por su actitud de agradecimiento: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste a los sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido” (Lc 10,21). Antes de morir, durante la última cena dio gracias al Padre y repartió el pan, dándonos con este gesto el don de la Eucaristía. Con los discípulos de Emaús, en el día de la Resurrección, repitió este signo para que lo reconociéramos siempre en la Fracción del Pan, celebrada en memoria suya. - 116 -
  • 117.
    149.Desde entonces lacomunidad cristiana se fortalece en la acción de gracias y, como la Virgen María, celebra con todo su ser la grandeza del Señor que le ha dado vida en abundancia y la ha elegido para comunicar vida y esperanza a los demás. Como “Iglesia que Celebra”, a la luz de Cristo evaluamos y renovamos nuestra manera de conmemorar la alegría cristiana en los acontecimientos de nuestra vida. NUESTRA REALIDAD PASTORAL 150.El Pueblo de Dios, en sus costumbres y en su fe demuestra una profunda religiosidad. En muchas parroquias y capillas es notable la participación de la comunidad en la celebración de fe. Con frecuencia las personas llevan la imagen de la Virgen o del Santo de su devoción al templo, piden agua bendita y con ella la bendición de Dios, manifestando así su fe. La religiosidad o la piedad popular tiene una fuerte presencia en nuestra Iglesia. 151.Se aprecian mucho los sacramentos, especialmente el Bautismo y la Eucaristía. Se respeta mucho el Ministerio Sacerdotal. Hay un despertar de la conciencia en la preparación y celebración de los sacramentos. Es muy fuerte en nuestra religiosidad popular la devoción a la Virgen María. 152.Al mismo tiempo, hay poca comprensión del ritual eucarístico y de los demás sacramentos. Algunos fieles exageran en su expresión de devoción a las imágenes. 153.En nuestra cultura oriental se viven los tiempos litúrgicos fuertes con intensidad. Las fiestas y procesiones en Cuaresma, Semana Santa, Corpus Christi, Todos Santos y Cotoca cuentan con la asistencia masiva de los feligreses, como también las fiestas patronales y otros momentos especiales en la vida de las comunidades. 154.El Santuario de la Virgen de Cotoca goza de un creciente número de peregrinos, que acuden con fe, devoción y agradecimiento a nuestra patrona del Oriente. En este aspecto cabe mencionar los cambios y - 117 -
  • 118.
    logros realizados estosúltimos años, que han dado mayor esplendor, realce y fervor a la celebración mariana. Se ha logrado una asistencia masiva con las visitas previas de su imagen a los distintos sectores de nuestra ciudad, invitando a participar en el novenario. Es de resaltar la colaboración de las autoridades civiles con la Iglesia para la organización, de esta fiesta incluyendo la prohibición de bebidas alcohólicas. 155.Algunas parroquias realizan sus celebraciones litúrgicas con buena preparación; no es un mero ritualismo, sino un compartir sus alegrías y tristezas, su fe y esperanza. Se podría decir que allí se practica la verdadera inculturación del Evangelio celebrando la vida. 156.Actualmente se ve la participación activa de los laicos, y especialmente de la mujer en los diversos servicios, en la celebración litúrgica y en la animación de encuentros de oración. En muchos barrios periféricos y en zonas rurales los catequistas y animadores de la comunidad presiden la celebración de la Palabra con un fuerte sentido de su ministerio laical. 157.Reconocemos la existencia de elementos que distorsionan el Evangelio y contradicen el testimonio cristiano perjudicando la construcción del Reino de Dios. Hay excesos y desviaciones en algunas devociones populares, especialmente en los festejos de la Virgen María y de los santos, velorios, novenas de difuntos, rogativas y peregrinaciones. Son prácticas cristianas, pero a veces se revisten de aspectos negativos. Las borracheras y actividades mercantiles causan escándalo en estas celebraciones. 158.La poca participación en las celebraciones litúrgicas es sintomática de la cultura moderna secularizada que relativiza lo religioso y acomoda la fe al gusto de cada persona, deformando la visión del verdadero Dios. Muchas personas no logran tener una verdadera experiencia de oración. 159.Aunque hay mayor respeto a las costumbres y a la religiosidad del pueblo por parte de los agentes de pastoral, falta mayor número de vocaciones nativas identificadas con las raíces culturales de las comunidades y que permitan fortalecer el servicio al pueblo de Dios. - 118 -
  • 119.
    UN NUEVO CAMINARPASTORAL 160.El pueblo cruceño tiene un profundo sentido de fiesta, que se expresa en múltiples acontecimientos. Toda celebración auténtica es, en el fondo, un acontecimiento pascual, de alabanza al Dios de la vida. Por eso, la Liturgia debe caracterizarse por este sentido festivo, a través del cual, el pueblo que se siente redimido por Dios manifiesta su alegría de vivir, consciente de su dignidad cristiana. 161.Si algo debe caracterizar al cristiano es la celebración gozosa de su vida en la fe, la alegría, pero no la que dan las cosas materiales o el abuso del alcohol, sino aquella que brota desde lo más profundo, aquella que nadie puede quitarnos, ni siquiera las dificultades y contrariedades de la vida. Es la alegría a la que nos invita San Pablo, “Estén siempre alegres, oren sin cesar, y en toda ocasión den gracias a Dios: esta es la voluntad de Dios, vuestra vocación de cristianos” (1 Tes 5,16). 162.Para poder demostrar esta verdadera alegría debemos organizar mejor nuestras celebraciones. Se ve necesario realizar campañas para disminuir y evitar escándalos y peleas provocados por el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, haciendo sentir a las personas la importancia de celebrar las fiestas con alegría, respeto y sentido de comunidad. 163.Entre las fiestas que celebramos están los sacramentos del Bautismo, Primera Comunión, Confirmación y Matrimonio. Éstos deberían celebrarse mejor, a su debido tiempo, con la madurez que el sacramento requiere y con una catequesis sacramental más activa y dinámica. Bajo la responsabilidad de la parroquia y con la ayuda de la Comisión de Catequesis y Biblia, las comunidades han de procurar que la preparación y celebración de todos los sacramentos se desarrollen con - 119 -
  • 120.
    unidad de criteriosy requisitos de acuerdo a las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis. 164.Los ministros de la celebración eucarística tienen una especial responsabilidad en preparar liturgias dinámicas, participativas, atrayentes e inculturadas. También es preciso formar lectores y animadores para las Celebraciones de la Palabra que sepan proclamarla e interpretarla. Una buena homilía contribuye mucho a formar al Pueblo de Dios. Es necesario formar equipos de animación y liturgia. Dado que muchas comunidades se reúnen con frecuencia para la Celebración de la Palabra sin la presencia del Sacerdote, es importante que reciban una buena formación litúrgica quienes animan estos encuentros. 165.Hace falta incentivar la producción de música nativa y elaborar un can- cionero actualizado para la Arquidiócesis, grabando la música correspondiente para enseñar mejor los cantos. Los acompañantes necesitan formación como músicos en el manejo de sus instrumentos, pero sobre todo como ministros de oración para lograr celebraciones más atrayentes y evangelizadoras. 166.Los símbolos que utilizamos en nuestras celebraciones deben ser ricos en significados, y nuestro lenguaje sencillo, para que lleguen fácilmente a todos. Es bueno hacer uso de ellos logrando celebraciones más creativas e inculturadas, con el fin de animar la fe de nuestra comunidad con mayor intensidad. 167.Santa Cruz presenta un rostro pluri-cultural por motivo de las migraciones internas del país. Las celebraciones litúrgicas deben reflejar esta realidad en el uso de símbolos y cantos. Hace falta formar ministros que puedan animar y predicar en los diversos idiomas nativos según las necesidades de los fieles. 168.Frente a la religiosidad popular, los agentes de pastoral deben valorar la forma que tiene el pueblo de expresar la fe, descubriendo en sus - 120 -
  • 121.
    expresiones los valorescristianos que encierran las diversas culturas presentes en nuestro medio. Para ello necesitan formación para comprender la religiosidad popular y evangelizar desde ella. 169.Para recuperar los valores cristianos de nuestras tradiciones religiosas, es necesario empezar por la familia y la comunidad, enseñando a los niños a rezar y a respetar estas costumbres que nos identifican, además a participar en las fiestas religiosas con devoción. Es necesario también liberar la religiosidad popular de todo aquello que sea superstición y miedo, que lleva a tener una imagen errónea de Dios. 170.Todos los bautizados somos llamados por Dios a superar las divisiones surgidas en la historia entre las Iglesias. Hagamos nuestra la oración de Jesús en la última cena: “Padre, Te pido que todos ellos estén unidos; que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste” (Jn 17,17). Conviene organizar celebraciones ecuménicas con las Iglesias hermanas activas en nuestro alrededor, orando con ellos por la unidad de los cristianos y la venida del Reino. 171.El misterio de Dios sobrepasa la comprensión humana, y sin embargo el Padre de nuestro Señor Jesucristo nos habla a través de su Espíritu que “nos ayuda en nuestra debilidad, porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu mismo ruega a Dios por nosotros, con gemidos que no pueden expresarse con palabras” (Rm 8,26). Nuestras comunidades y los fieles en general necesitan cultivar la oración contemplativa en el silencio, para conocer y amar a Dios; para dejarse amar por Dios; para amar a los demás animados por Dios quien es Amor. 172.Es importante acompañar a los que peregrinan al Santuario de Cotoca y ayudarles a conocer a la Virgen María con mayor profundidad desde la perspectiva bíblica. Organizar peregrinaciones comunitarias compartidas entre todos y durante todo el año, da un carácter más - 121 -
  • 122.
    eclesial, evangelizador ycelebrativo a la devoción mariana. Se debe insistir en que aquellas personas que soliciten celebrar sacramentos en Cotoca, cumplan con los requisitos de preparación con anterioridad en su parroquia de origen. En cualquier caso, el Santuario debe convertirse en cátedra de comunión eclesial y conversión auténtica. 173.Jesús nos motiva en la Parábola del Hijo Pródigo a celebrar con verdadera alegría: “Hijo mío, tú siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo. Pero había que celebrar esto con un banquete y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado” (Lc 10,5.21-22). - 122 -
  • 123.
    IGLESIA DE CARISMASY MINISTERIOS “Ayúdanos a descubrir en nuestro Sínodo el rostro propio de esta Iglesia local”. Oración del Sínodo 174.Todos los bautizados somos llamados por Dios a crecer en la santidad y a colaborar en la construcción del Reino de Dios. Esta vocación común nace del bautismo y del seguimiento de Jesús en el seno de la comunidad cristiana. Jesús nos dice a todos: “Ustedes son la luz del mundo” (Mt 5,13); “Sean perfectos como es perfecto su Padre” (Mt 5,48); “Busquen primero el Reino y la Justicia de Dios” (Mt 6,33); y nos recuerda: “Ustedes no me escogieron a mí; soy yo quien los escogí a ustedes y los he puesto para que vayan y produzcan fruto” (Jn 15,16). Podemos decir que somos convocados porque “en cada uno el Espíritu revela su presencia con un don que es también un servicio” (1 Cor 12,7). 175.Dios no nos llama en forma aislada sino en y por medio de la comunidad de fe, es decir, la Iglesia. Nuestro bautismo nos ha hecho radicalmente iguales y a la vez diferenciados en dones para compartir la misión de la Iglesia. Toda vocación viene de Dios para el servicio de la Iglesia. “Hay diversos ministerios, pero el Señor es el mismo” (1 Cor 12,4). Todos tenemos una vocación única en la Iglesia universal y local: anunciar el Evangelio. Es la comunidad que evangeliza; los carismas y ministerios nacen en la comunión eclesial y del carisma originario del Señor. - 123 -
  • 124.
    176.Los Obispos deBolivia, en las orientaciones pastorales para todo el país han identificado como prioridad: “Promover las vocaciones religiosas y sacerdotales, especialmente al clero diocesano, que respondan a la realidad social y cultural de nuestro pueblo y tengan una concepción de Iglesia comunitaria, participativa y misionera.”3 177.Esta prioridad pastoral no implica una sub-estimación de la vocación de los laicos o del matrimonio. Todo lo contrario, porque la misión de construir el Reino es tarea de los laicos activos como fermento en la masa para transformar la sociedad. Los matrimonios cristianos darán testimonio del amor fiel que comunica vida y esperanza y formarán a sus hijos como protagonistas de justicia y paz en los ambientes de trabajo, cultura y política. 178.Los presbíteros, por su parte, no deben olvidar su misión de “apacentar el rebaño de Dios que les ha sido confiado, cuidándolo no a la fuerza, más bien con gusto, a la manera de Dios” (1 Pedro 5,2), para que los laicos y personas consagradas también respondan generosamente a la llamada de Dios. En realidad, la vocación de los consagrados y ordenados está al servicio de la misión de los laicos, cuyos esfuerzos son alentados por los mismos consagrados y coordinados por los pastores. NUESTRA REALIDAD ECLESIAL 179.La Arquidiócesis de Santa Cruz tiene una población de aproximadamente 1.350.000 personas, que sigue en aumento, la gran mayoría bautizada católica. Cuenta con el ministerio de 5 obispos (incluyendo uno misionero, otro emérito, y el obispo castrense), 158 sacerdotes (114 religiosos, 25 diocesanos misioneros, 18 diocesanos incardinados, 1 diocesano castrense), 14 diáconos (2 permanentes, 6 religiosos y 6 diocesanos), 51 hermanos religiosos, 434 hermanas religiosas y 31 miembros de institutos seculares, todas ellas mujeres y además miles de laicos, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, hasta 3 Conferencia Episcopal de Bolivia, Iglesia Comunicadora de Vida y Esperanza: Enfoque y directrices pastorales en camino al nuevo milenio, 1998-2000. - 124 -
  • 125.
    niños, comprometidos enlas tareas evangelizadoras y pastorales de la Iglesia. 180.Es decir que hay aproximadamente un presbítero por cada 8000 católicos y una religiosa por cada 3000. Además de las parroquias, los sacerdotes y religiosas atienden colegios, hogares, hospitales, comisiones pastorales, movimientos apostólicos, y otros servicios. Su número es insuficiente para la atención pastoral, produciendo cansancio en ellos e insatisfacción en el Pueblo de Dios que desea una atención más cercana, incluyendo visitas a sus hogares. Hay comunidades, incluso parroquias donde la atención pastoral es deficiente por la falta de un sacerdote fijo o a tiempo completo. “Al bajar Jesús de la barca, vio la multitud, y sintió compasión de ellos, porque estaban como ovejas que no tienen pastor” (Mc 6,34). 181.Al contemplar la realidad que nos rodea, llama la atención ver cómo el rostro de los sacerdotes y personas de vida consagrada reflejan pocos rasgos bolivianos, siendo ellos en su gran mayoría extranjeros. Al mismo tiempo, los países que antes enviaban muchos misioneros, ahora, por la secularización imperante, tienen menos vocaciones. Esta realidad es un signo de los tiempos que nos impulsa a una renovada promoción vocacional. 182.Son muy pocos los jóvenes, los animadores y animadoras de los grupos juveniles, las personas que sirven a la Iglesia con fuerza, fe y voluntad, que deciden comprometerse más radicalmente en el seguimiento de Jesucristo como diáconos, presbíteros o en la vida consagrada. 183.La raíz está en la situación que sufre la familia donde la falta de unidad de la pareja, de armonía en el hogar, de compromiso con la Iglesia, de oración familiar, de cercanía personal con los sacerdotes y consagrados, no favorece el nacimiento de las vocaciones ni facilita su desarrollo. Muchos padres de familia, inconscientes de su propia misión, se oponen a la vocación religiosa o sacerdotal de sus hijos. 184.Un segundo factor, que está influyendo negativamente en la falta de vocaciones a la vida sacerdotal y a la vida consagrada, es la sociedad - 125 -
  • 126.
    neo-liberal, de mercado,que promueve, a través de los Medios de Comunicación Social, actitudes como el individualismo, la competitividad, el materialismo, y la corrupción a todos los niveles. Todo lo mide en términos de tener, poseer, invita a lo cómodo, lo fácil y en nada ayuda a formular compromisos definitivos, de por vida, que exigen sacrificio y fidelidad. Esta sociedad consumista y hedonista, merma la posibilidad de una generosa y total entrega. Su atracción es tan fuerte que los jóvenes difícilmente resisten su influjo. 185.Esta sociedad, que sufre una crisis de valores, no favorece la maduración de las personas, con lo que dificulta la existencia de sujetos vocacionables, afectiva y psicológicamente estables, capaces de dar respuesta afirmativa al llamado de Jesús. Muchos jóvenes, desde su pobreza material, espiritual y formativa, buscan placeres pasajeros, escapes engañosos, posiciones sociales y carreras económicamente lucrativas. Se enamoran muy jóvenes y muchas veces se sorprenden con la responsabilidad de criar hijos. 186.En nuestro medio, muchos de los llamados al sacerdocio o a la vida consagrada tienen dificultades para aceptar las exigencias radicales del celibato, signo del Reino y fuente de dinamismo pastoral. Esto proviene, en gran parte, de valores culturales ancestrales en los que el amor conyugal y la procreación califican a la persona como sujeto capaz de derechos en la comunidad. También la llamada cultura moderna destruye las bases de compromisos estables y desprecia todo lo que exige renuncia personal. Por eso, no faltan los obstáculos que provienen de la misma feligresía que, al no tener conciencia del significado del seguimiento radical de Cristo, se dejan llevar por los que desprestigian la vivencia del celibato, que consideran un asunto meramente disciplinar. 187.Causa desaliento ver a los que abandonan sus promesas y dejan con facilidad el ministerio, y constatar que no faltan los que, olvidando sus juramentos, se han habituado a una vida incoherente, a veces ambigua, y en todo caso poco leal al Reino y al pueblo. Lastimosamente esto es lo que más se publicita y se olvida a la mayoría que vive su entrega esperanzada y fiel por la causa del Señor. - 126 -
  • 127.
    UN NUEVO CAMINARPASTORAL 188.Recordamos que el primer mensaje pastoral publicado por Mons. Julio Terrazas al asumir el pastoreo de la Arquidiócesis de Santa Cruz fue sobre el tema vocacional: "Esta preocupación del Señor y la orden de pedir para que no falten trabajadores, debe convertirse en preocupación de la Iglesia local. Sabemos que Ella necesita laicos que viven las incidencias de su bautismo, religiosas(os) que expresen la diversidad de los dones del Espíritu Santo al servicio del Pueblo de Dios, pero de manera preferencial una Iglesia local, evangelizada y evangelizadora, madura para vivir la misión, llena de coraje para construir el Reino de Dios, necesita contar con un número suficiente de pastores y servidores nativos. Lo que constituye el grupo de sacerdotes diocesanos elegidos para acompañar a su pueblo en el peregrinar de cada día debe ser una opción de toda la Iglesia de Santa Cruz" (Reflexión Pastoral 1, 1991). 189.El Pueblo de Dios reclama testigos que sean verdaderos pastores, guías espirituales, que acompañen al pueblo, que se interesen y vivan más cerca de la realidad, compartiendo sus alegrías y tristezas. Desea sacerdotes y consagrados que sean afectivamente maduros, espiritualmente profundos, pastoralmente capaces, realmente inculturados, plenamente misioneros y, en lo posible, bolivianos. Quiere personas que sepan vivir en comunidad, trabajar en equipo con laicos, compartir autoridad, delegar responsabilidades, y fortalecer la comunión de la Iglesia sin caer en funcionalismos burocráticos. Pide de sus ministros un trato amable, paciente, comprensivo y acogedor, además de una formación actualizada, especialmente en la Escritura y en el proceso eclesial tanto de América Latina como de nuestra Iglesia local. También la comunidad cristiana debe apoyar a sus sacerdotes en los momentos de crisis, de dudas, de vacilaciones o de caídas; ellos son de carne y hueso y requieren de los hermanos: oración, acogida, confianza y estímulos para que progresen en una vida espiritual sólida y profunda. - 127 -
  • 128.
    190.Es necesario quela pastoral familiar invierta más tiempo y cuidado en la evangelización de la familia y en el fortalecimiento de su espiritualidad, porque la familia cristiana es la Iglesia doméstica y el lugar donde se promueve la vocación sacerdotal o religiosa. Los padres deben aspirar a tener hijos consagrados al Señor y estar orgullosos de ellos. Deben ser los primeros agentes de pastoral vocacional, detectando, apoyando y acompañando las vocaciones de sus hijos e hijas. La familia que da testimonio de fe participando en su comunidad, recibe los sacramentos asiduamente, anima a sus niños y jóvenes a participar en grupos juveniles, reza unida, contribuye a la construcción del Reino de Dios, y así se convierte en semillero de nuevas vocaciones. 191.La educación de la fe debe incorporar como un aspecto importante la educación vocacional desde el Ciclo Básico, incluyendo la vocación al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada. Los catequistas y educadores en la fe deben ser comprometidos y capacitados en la promoción vocacional. 192.Es importante que la Pastoral Juvenil ayude a los jóvenes a desarrollar un sentido crítico y cristiano frente a la realidad con la formación de pequeñas comunidades o grupos juveniles en parroquias y escuelas, que ayuden al niño y al joven a descubrir los valores humanos y cristianos, que le enseñen a rezar e incentiven su frecuente participación de los sacramentos. Estas pequeñas comunidades o grupos juveniles deben estar comprometidas apostólicamente posibilitando al niño y al joven a dar una respuesta evangélica a las necesidades de su entorno, lo que ayudará a despertar las vocaciones sacerdotales, a la vida consagrada y al diaconado permanente. 193.Vemos necesario la presencia de agentes pastorales que ofrezcan testimonios gozosos y transparentes de su propia vocación. Los presbíteros y personas de vida consagrada son urgidos a propagar y acompañar las vocaciones religiosas y sacerdotales, a seguir de cerca a los jóvenes y a sus padres, ayudándoles a discernir el llamado personal de Dios, no tanto para incrementar sus propias filas, sino en primer lugar para el bien de los mismos jóvenes y así mismo para el bien de la Iglesia local. El apostolado de nuestros seminaristas los fines de - 128 -
  • 129.
    semana y enel “año pastoral” es un testimonio importante para la promoción vocacional. 194.En nuestro medio, aquellos jóvenes que se interesan por la vida con- sagrada o sacerdotal son atraídos en especial por estos motivos: primero, el testimonio que perciben en sacerdotes y personas consagradas quienes personalmente se preocupan por ellos; segundo, el deseo de acercarse más al Dios que les habla por medio de sus ministros; y tercero, una identificación con la Iglesia en su lucha por la justicia social y la promoción humana. En cuanto estos signos sean más palpables aumentarán las vocaciones. 195.La comunidad cristiana, por su parte, debe orar frecuentemente por todas las vocaciones, proponer tiempos de reflexión, vivir la unidad, apoyar económica y moralmente las vocaciones que se despiertan, concientizar a las familias para que sean generosas y den ejemplo de vida cristiana. Jesús mismo nos anima a “rogar al dueño de la cosecha para que envíe obreros a su cosecha” (Mt 9,38). 196.La Arquidiócesis de Santa Cruz necesita una pastoral vocacional más vigorosa y organizada en las zonas, los sectores y las parroquias para concientizar sobre las necesidades de su Iglesia, coordinar esfuerzos en el acompañamiento vocacional, y orientar a los jóvenes durante el proceso del discernimiento de la voluntad divina. La pastoral vocacional tiene que caminar insertada en la pastoral familiar, en la pastoral juvenil y en la pastoral universitaria para articular claramente sus objetivos, planificar eficazmente sus estrategias, y actuar coordinadamente en favor de esta Iglesia local. 197.Las vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal, son signo y fruto del dinamismo y la autenticidad de la comunidad eclesial, evangelizadora, misionera, profética y solidaria, que celebra conscientemente su propia vocación en la construcción del Reino de Dios. “Renovar nuestro caminar como Iglesia de Santa Cruz, para que seamos todos comunicadores de vida y esperanza en los umbrales del Tercer Milenio”4 supone el esfuerzo de todos en la promoción de las vocaciones laicales, consagradas y sacerdotales, especialmente del clero 4 Objetivo general del II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz. - 129 -
  • 130.
    diocesano, facilitando tambiénla escucha de la llamada de Dios en los jóvenes de nuestras comunidades. 198.Para llevar a cabo la buena obra que Dios inicia cuando llama a los jóvenes a la vida consagrada y sacerdotal es necesario proporcionarles una formación que les ayude a apreciar sus identidades culturales, madurar en sus afectos, y actuar con sentido crítico en su ambiente. Por eso, es mejor evitar la formación en el extranjero, realizándola, si es posible, en Santa Cruz. La presencia y el aporte de la mujer en los centros de formación de los seminaristas y religiosos les ayudará a lograr una madurez psicológica y humanamente equilibrada. 199.De esta manera llegaremos a tener una Iglesia en Santa Cruz de la Sierra con rostro propio donde sus sacerdotes, religiosos, religiosas y miembros de institutos seculares sean la mayoría bolivianos, conocedores de la realidad de su pueblo, comunicativos, comprensivos, amantes de su vocación, capaces de escuchar y aconsejar a las personas, hombres y mujeres de Dios, entregados a la evangelización, proclamando la Palabra de Dios con sus vidas y sus obras. 200.Seamos así un verdadero Pueblo de Dios, “piedras vivas con que se construye el Templo espiritual, pasando a ser una comunidad de sacerdotes que, por Cristo Jesús, ofrece sacrificios espirituales y agradables a Dios, ... una raza elegida, un reino de sacerdotes, una nación consagrada, un pueblo que Dios eligió para que fuera suyo y proclamara sus maravillas” (1 Pedro 2,5.9). - 130 -
  • 131.
    El presente DOCUMENTODE CONCLUSIONES DE LA PRIMERA ASAMBLEA SINODAL ARQUIDIOCESANA es aprobado como memoria viviente del proceso sinodal y como referencia irrenunciable en los servicios y acciones de todos nuestros agentes de Pastoral. Santa Cruz de la Sierra, 8 de junio de 1999 Mons. Julio Terrazas S. Arzobispo - 131 -
  • 132.
    C APÍTULO II II ASAMBLEA SINODAL PARROQUIA: COMUNIDAD DE COMUNIDADES CONCLUSIONES - 132 -
  • 133.
  • 134.
    PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO ANTECEDENTES DE LA TERCERA ETAPA SINODAL 201.La Arquidiócesis de Santa Cruz, convocada por su Pastor, Mons. Julio Terrazas Sandoval, desde el 15 de agosto del año 1997 está viviendo la experiencia gratificante del Segundo Sínodo Arquidiocesano, momento de gracia que pretende “Renovar nuestro caminar como Iglesia Local de Santa Cruz, para ser comunicadores de Vida y Esperanza en los umbrales del tercer milenio” (Objetivo General del II Sínodo Arquidiocesano). 202.El proceso sinodal se ha diseñado en 5 etapas, a saber: 1) Difusión, 2) La Iglesia en la base, 3) La Parroquia, comunidad de comunidades, 4) El sector y la zona pastoral y, 5) Estructuras y organismos arquidiocesanos. 203.Las primeras dos etapas culminaron en la celebración de la Primera Asamblea Sinodal, cuyas conclusiones fueron publicadas y respaldadas con la autoridad de Mons. Julio Terrazas Sandoval, Arzobispo de Santa Cruz. 204.En esta tercera etapa, la Iglesia de Santa Cruz se ha propuesto “Renovar la vida de la Parroquia, de cara al tercer milenio, para que sea una verdadera comunidad de comunidades al servicio del Reino” (Objetivo específico de la Tercera Etapa). - 134 -
  • 135.
    205.En comunión conlos Obispos de Bolivia, la Arquidiócesis de Santa Cruz de la Sierra quiere ser, desde sus parroquias y organismos eclesiales, “comunicadora de Vida y Esperanza” (Orientaciones Pastorales de la Conferencia Episcopal Boliviana) “en medio de tantos signos de miseria material, espiritual y moral” (Oración sinodal). ALGUNAS NOTAS SOBRE EL DESARROLLO HISTÓRICO DE LA PARROQUIA 206.La Parroquia ha tenido una evolución histórica en la vida de la Iglesia. Sin pretender ser exhaustivos, deseamos apuntar algunos de los aspectos sobresalientes en la concepción de la misma como nivel de Iglesia. 207.La “paroikia” es, en sentido bíblico, la comunidad del pueblo de Dios que vive en el extranjero, sin derecho de ciudadanía. Según sugiere este sentido, la Iglesia es comunidad de creyentes que se consideran de paso (1Pe 1,17), emigrantes (1Pe 2, 11) o peregrinos (Heb 11, 13). El sentido etimológico del término “Parroquia” añade otros matices: procede del griego “paroikia” que equivale a “vecino”, y “paroiken”, a “residir”, por lo cual formaban la “paroikia” los que “viven junto a” o “habitan en vecindad”. 208.La Parroquia nace con la finalidad de adaptar la acción pastoral de la primitiva comunidad urbana a las zonas rurales recién evangelizadas. Desde sus comienzos se concibió como célula de la Iglesia local en una comunidad “fuera de la ciudad”. 209.A partir del siglo V florecen muchos sínodos diocesanos que se interesan en ofrecer a la institución parroquial una configuración siempre más precisa, fijándole sus límites territoriales e indicando con claridad los deberes y los derechos de los párrocos. - 135 -
  • 136.
    210.El Concilio deTrento (1545-1564) fue para la pastoral en general y para la Parroquia en particular, un acontecimiento de gran importancia. Este Concilio, convencido de la importancia religiosa y social de la institución parroquial, quiere revalorar el concepto, la dimensión y la función de la misma, llevando su reforma a dos puntos fundamentales: a) Territorio de la Parroquia, y b) Derechos y deberes del párroco. 211.El Concilio Vaticano II, en su afán de renovación en la Iglesia, ha acentuado algunos aspectos importantes sobre la Parroquia, redescubriendo la fuerza de la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia e insistiendo en la participación de los laicos como miembros del Pueblo de Dios, pueblo sacerdotal, profético y real. LAS PARROQUIAS DE LA ARQUIDIÓCESIS DE SANTA CRUZ Y SUS RESPONSABLES PASTORALES A PARTIR DEL SIGLO XIX 212.Las parroquias más antiguas de la ciudad episcopal son: La Merced, erigida a principios del siglo XIX; San Roque, en el año 1858; Jesús Nazareno, en el año 1881 y San Andrés en el año 1913. Todas estas parroquias están ubicadas en el “casco viejo”, es decir, en la parte más antigua de la ciudad. 213.Es importante destacar la presencia pastoral de misioneros de la Orden Franciscana que fundaron en el año 1860 el Convento y Hospicio “San Francisco”, llamado así porque servía como lugar de descanso y alojamiento a los misioneros franciscanos procedentes del Colegio “De Propaganda Fide” de Tarata y como punto de referencia para los misioneros de Guarayos y Chiquitos. 214.Los sacerdotes de la Compañía de Jesús llegan a la Parroquia de La Merced hacia el año 1918 y asumen oficialmente el cuidado pastoral de la misma a partir del año 1927. - 136 -
  • 137.
    215.La Congregación Redentoristallegó en junio de 1929 para la atención pastoral de la Provincia de Vallegrande. 216.La Congregación de Misioneros del Inmaculado Corazón de María (claretianos) llegan a la diócesis en el año 1948 y toman a su cuidado pastoral la Parroquia Jesús Nazareno. 217.A partir del año 1949, la Congregación de Maryknoll comenzó a atender los pueblos de Cotoca, Montero, Warnes, Saavedra, Minero, Okinawa y La Bélgica, en el campo, además la parroquia de San Roque, en la ciudad. 218.El acelerado crecimiento de Santa Cruz, especialmente a partir de los años 50, exigía multiplicar las parroquias para atender las necesidades espirituales del pueblo, cuyo número aumentaba constantemente, desde cincuenta mil habitantes a mediados de los años 50, hasta un millón al terminar el siglo, sólo en la Ciudad de Santa Cruz, sin contar el crecimiento considerable de Montero y otras ciudades, pueblos y colonias. 219.La Parroquia-Convento Franciscano San Antonio, fundada en el 1956, fue la quinta Parroquia de la ciudad episcopal. 220.En el año de 1958 fue erigida como nueva Parroquia La Santa Cruz, atendida por misioneros diocesanos de La Crosse, Wisconsin (Estados Unidos de Norteamérica). 221.La Sociedad de Santiago Apóstol, que llegó a mediados de 1959, tomó a su cargo la Parroquia de Fátima y las parroquias y zonas de Buena Vista, La Guardia, Porongo, San Carlos y Yapacaní, Buen Retiro, Santa Rosa del Sara y San José Obrero. 222.La Orden de Predicadores (Dominicos) llegó en el año 1959 para hacerse cargo de la zona de Samaipata y Comarapa, con la ayuda de - 137 -
  • 138.
    algunos sacerdotes diocesanos.La Parroquia Santo Domingo fue erigida en el año 1978 y entregada también a su cuidado pastoral. 223.Un factor importante en el progreso religioso de la región fue el Congreso Eucarístico Nacional, en 1961, celebrado en Santa Cruz y precedido por una Misión de varios meses. Tuvo un efecto notable en el fortalecimiento de la fe y la práctica religiosa del pueblo. 224.En la década de los sesenta fue fundada la parroquia de San Martín de Porres, encomendada a la Congregación de los Oblatos de María Inmaculada. 225.El Anuario Eclesiástico de 1964 cita ocho parroquias en la sede episcopal y 85 presbíteros en toda la Diócesis. En el año 1975, con la aprobación del Papa Pablo VI, esta Iglesia local llega a tener la categoría de Arquidiócesis. 226.La Parroquia María Auxiliadora, atendida por los Salesianos, fue erigida en el año 1969. A partir del año 1974 varias parroquias del norte de la Arquidiócesis (San Carlos, Yapacaní, Sagrado Corazón, Hardeman, zona sur de Montero y posteriormente también Portachuelo) y la Parroquia San Juan Bosco, en la ciudad, son también atendidas pastoralmente por los Salesianos, quienes tienen -como Congregación Religiosa- una presencia muy numerosa. 227.Otra presencia pastoral notable en el Norte de Santa Cruz es de los Franciscanos Conventuales, que atienden pastoralmente la Parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes desde el año 1976, y acompañan el crecimiento de la ciudad de Montero. 228.Algunas parroquias de la zona sur: Cabezas, Abapó y Florida, estuvieron acéfalas durante muchos años, hasta que pudieron recibir atención más permanente de un sacerdote a partir de la década de los ochenta. - 138 -
  • 139.
    229.En la periferiade Santa Cruz, se han ido formando nuevas parroquias y Cuasiparroquias hasta llegar al número de 44 entre las del centro y las suburbanas. Algunas son dirigidas por sacerdotes diocesanos y otras por religiosos. 230.Se están realizando esfuerzos por atender pastoralmente a los universitarios y otros sectores del pueblo de Dios, respondiendo a su nacionalidad o lengua. Esto puede originar en el futuro parroquias no territoriales que respondan a necesidades específicas de evangelización en el seno de la Iglesia local. Están presentes en Santa Cruz algunos capellanes militares que atienden las necesidades pastorales de este sector. 231.Las primeras congregaciones religiosas femeninas con presencia en la Diócesis son las Hijas de Santa Ana, quienes llegan en el año 1892, atendiendo el Colegio y el Hospital, y las Misioneras Cruzadas de la Iglesia que fundan en el año 1930 el Hogar de Pobres, gracias al personal emprendimiento apostólico de su Fundadora: la Beata Madre Nazaria Ignacia March. 232.Ha aumentado considerablemente el número de congregaciones religiosas en la Arquidiócesis, que en 1964 eran 17, hasta mayo de 2000 llegan a ser 72 congregaciones femeninas, 26 masculinas y 6 institutos seculares. Muchas de las congregaciones colaboran directamente en la pastoral de las parroquias. Algunas de ellas han asumido de manera ejemplar el servicio pastoral de parroquias sin sacerdote. 233.El número de presbíteros, entre diocesanos, religiosos y misioneros, no ha aumentado significativamente en 35 años, sumando 160 al principio del año 2000; hay que hacer notar que no todos están activos en la pastoral parroquial, debido a su salud, edad avanzada o por dedicarse a obras específicas al interior de sus congregaciones. De ellos solamente 19 son diocesanos nacidos en Bolivia. La esperanza de que la Iglesia - 139 -
  • 140.
    local fortalezca estadimensión de su vida se cifra en el actual aumento de las vocaciones sacerdotales. 234.Sin embargo, hay un gran aumento en el número de laicos comprometidos con la Iglesia como catequistas y en una variedad de otros ministerios. LA REALIDAD PASTORAL DE LAS PARROQUIAS DE S ANTA C RUZ 235.El proceso sinodal de esta tercera etapa ha recorrido un itinerario iniciado en las pequeñas comunidades cristianas, y revisado en la Segunda Asamblea Sinodal Arquidiocesana. Escuchando lo que el Pueblo de Dios ha manifestado sobre la vida parroquial se ha llegado a constatar grandes diferencias en cuanto a procesos y procedimientos pastorales. 236.La eclesiología del Vaticano II, que habla de la Iglesia como Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo y Templo del Espíritu Santo y que, a partir de esta referencia trinitaria, le exige vivir la comunión y la participación, no ha sido asumida plenamente en la vida y la práctica pastoral de algunas parroquias. 237.En muchas parroquias hay conciencia de que se quiere llegar a ser comunidad de comunidades. Estas comunidades tienen mucha disponibilidad y apertura en su vivencia pastoral. Se percibe un avance en cuanto a la participación, donde el párroco tiene una buena imagen y es apreciado como hermano y compañero del caminar comunitario. 238.A pesar de los esfuerzos que se han hecho en las parroquias, subsiste en algunos fieles una concepción errónea de lo que ella es, considerándola sólo como un centro dispensador de servicios religiosos y no como - 140 -
  • 141.
    comunidad. Se detectauna falta de sentido de pertenencia a la Parroquia. Muchos se sienten católicos, pocos se sienten Iglesia. Esta crisis de pertenencia se da sobre todo en el ambiente urbano, donde la gente se desplaza constantemente. 239.Otros sienten que algunas parroquias se cierran en sí mismas, persisten en un centralismo administrativo y faltando iniciativas misioneras para salir al encuentro de la gente. Algunas veces las personas no son acogidas en la Parroquia, se insiste más en las normas que en la vivencia comunitaria y fraterna. También falta apertura de los párrocos, hay ausencia de servicios formativos, las celebraciones no son alegres, ni atractivas. Subsiste la imagen de que la Iglesia es muy conservadora y pre-conciliar. 240.Estas contradicciones denotan que en nuestra Arquidiócesis coexisten distintas concepciones de Iglesia que expresan con mayor o menor decisión y claridad la eclesiología del Concilio Vaticano II. LA PARROQUIA EN LOS DOCUMENTOS DE LA IGLESIA LATINOAMERICANA 241.La reflexión de la Iglesia latinoamericana, posterior al Concilio Vaticano II, en múltiples ocasiones ha manifestado las características de la Parroquia como conjunto pastoral, vivificador y unificador de las Comunidades Eclesiales de Base. - 141 -
  • 142.
    242.Medellín invita ala Parroquia a descentralizar su pastoral en cuanto a sitios, funciones y personas, justamente para reducir a unidad todas las diversidades humanas que en ella se encuentran e insertarlas en la universalidad de la Iglesia (ver MED, 15,13). 243.La Parroquia realiza una función en cierto modo integral de Iglesia, ya que acompaña a las personas y las familias a lo largo de su existencia en la educación y el crecimiento de su fe. Es centro de coordinación y de animación de comunidades, grupos y movimientos. La celebración de la Eucaristía y los demás sacramentos hace presente en ella la unidad de la Iglesia y la comunión con su Obispo. La Parroquia es lugar de encuentro, de fraterna comunicación de personas y de bienes, asumiendo servicios de evangelización y promoción humana en favor de los migrantes, marginados, alejados, los más necesitados y los no creyentes (ver DP, 644). 244.La Parroquia, comunidad de comunidades y movimientos, acoge las angustias y esperanzas de la humanidad, anima y orienta la comunión, participación y misión. Ella es, principalmente familia de Dios, fraternidad animada por el Espíritu de unidad, comunidad eucarística y de fe y comunidad orgánica (ver SD, 58). - 142 -
  • 143.
    L A PARROQUIA, C OMUNIDAD E UCARÍSTICA “La Eucaristía continua siendo el centro vivo permanente en torno al cual se congrega toda la comunidad eclesial. Los diversos aspectos de este sacramento muestran su inagotable riqueza: es, al mismo tiempo, sacramento-sacrificio, sacramento-comunión, sacramento-presencia. La Eucaristía es el lugar privilegiado para el encuentro con Cristo vivo”. (Ecclesia in America, 35) LA LITURGIA, ACCIÓN FUNDAMENTAL DE LA PARROQUIA 245.Según el Concilio Vaticano II: “La liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza. Pues los trabajos apostólicos se ordenan a que, una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, todos se reúnan, alaben a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y coman la Cena del Señor. Por su parte, la liturgia misma impulsa a los fieles a que, saciados “con los sacramentos pascuales”, sean “concordes en la piedad”; ruega a Dios que “conserven en su vida lo que recibieron en la fe”, y la renovación de la alianza del Señor con los hombres en la Eucaristía encienda y arrastre a los fieles a la apremiante caridad de Cristo. Por tanto, de la liturgia, sobre todo de la Eucaristía, mana hacia nosotros la Gracia como de su fuente y se obtiene con la máxima eficacia aquella santificación de los hombres en - 143 -
  • 144.
    Cristo y aquellaglorificación de Dios a la cual las demás obras de la Iglesia tienden como a su fin” (Sacrosanctum Concilium, 10). LA CELEBRACIÓN DE LA FE Y LOS SACRAMENTOS 246.Al participar en la liturgia y los sacramentos, ofrecemos un “culto en Espíritu y en verdad” (Juan 4, 24), que nos une al sacrificio de Cristo que dice: “por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad” (Juan 17, 19). Por esta razón la comunidad se siente siempre impulsada a celebrar los Sacramentos con dignidad y respeto. 247.La Parroquia es la comunidad donde todos los fieles, de cualquier condición y estado que sean, son llamados, cada uno por su camino, a ser “perfectos como es perfecto su Padre que está en el cielo” (Mt 5, 48), para esto son fortalecidos por tantos y tan poderosos medios de santificación personal y comunitaria. De entre esos medios la Iglesia siempre ha valorado el tesoro que guardan en sí los sacramentos que nos comunican la Vida de Dios. 248.El Bautismo nos introduce en la vida de la Santísima Trinidad. En él recibimos el don de ser hijos de Dios (Gal 3, 27), somos injertados en Cristo (Rom 6, 4-5) y convertidos en templos del Espíritu Santo (1Cor 3,16; 6,19). Él nos constituye pueblo de Dios, miembros vivos de la Iglesia (1Cor 12,27) y nos inserta en una comunidad cristiana: la Parroquia. Nos hace sacerdotes, profetas y reyes y nos otorga la misión de anunciar, celebrar y significar la Buena Noticia de la Salvación. Esta es nuestra grandeza y responsabilidad: ser portadores del mensaje de salvación para los demás. Este sacramento enriquece la vida de la Iglesia local con nuevos miembros. 249.En la Confirmación los bautizados reciben la efusión plena del Espíritu Santo. Por la fuerza del Espíritu Santo, son enriquecidos con sus dones, participan de modo especial en la misión salvífica y profética de Cristo y se vinculan más estrechamente a la comunidad eclesial. De - 144 -
  • 145.
    esta forma, secomprometen a ser apóstoles y testigos del Señor, con sus palabras y con sus obras. 250.La Reconciliación. Los seres humanos no siempre sabemos corresponder con fidelidad al Dios de la Alianza. El amor de Dios, en el Sacramento de la penitencia y la reconciliación, sale al encuentro del pecador arrepentido para acogerlo de nuevo en casa y restablecer los vínculos de la Alianza que Él nunca rompió. Los que se acercan al sacramento de la Reconciliación, “obtienen de la misericordia de Dios el perdón de las ofensas hechas a Él, y al mismo tiempo se reconcilian con la Iglesia, a la que hirieron cuando pecaron” (Lumen Gentium, 11). Así este sacramento y toda la Iglesia, en Cristo y por la fuerza del Espíritu, ofrecen a todos los fieles los medios necesarios para la conversión. 251.La Unción de los Enfermos: Con la Sagrada Unción de los Enfermos y la oración de los sacerdotes, la Iglesia entera encomienda al Señor paciente y glorificado a los que sufren para que los alivie y los salve (ver St. 5, 14-16); más aún, los exhorta a que, uniéndose libremente a la pasión y a la muerte de Cristo (Rom 8,17; Col 1, 24; 2Tim 2, 11-12; 1Pe 4,13), contribuyan al bien del pueblo de Dios. 252.El Orden Sacerdotal. Los que perteneciendo a la comunidad cristiana se sienten llamados al ministerio sacerdotal y reciben este sacramento, quedan destinados en el nombre de Cristo para apacentar y servir a la Iglesia con la Palabra y con la gracia de Dios. La razón de ser de este sacramento es la construcción de la comunidad y quien lo recibe se compromete a ser signo del amor y la misericordia de Dios por su Pueblo. 253.El Matrimonio. En virtud del sacramento del Matrimonio, que los hace participar del misterio del amor de Cristo a su Iglesia, los cónyuges cristianos se ayudan mutuamente a santificarse en la vida conyugal y en la procreación y educación de los hijos; de esta manera, en su condición y estado de vida, tienen su propio don en el Pueblo de Dios. Pues en esta unión conyugal se constituye la familia, en la que nacen los nuevos ciudadanos de la sociedad humana, que por la gracia del Espíritu Santo, - 145 -
  • 146.
    concedida en elBautismo, quedan constituidos en hijos de Dios, para perpetuar el Pueblo de Dios a través de los tiempos. Exigencias pastorales para la celebración de los Sacramentos 254.Las parroquias deben buscar que todos los fieles conozcan y celebren mejor los Sacramentos, tomen conciencia de lo que exige cada uno de ellos. Es necesario atender pastoralmente a los adultos que no han recibido aún los Sacramentos de Iniciación: Bautismo, Confirmación y Eucaristía, ofreciéndoles un apropiado proceso catecumenal. Es urgente dar mayor formación en la fe, establecer criterios para que cada Parroquia ayude a sus fieles a recibir los sacramentos como encuentro con el Señor, no por costumbre, y establecer normas comunes a todas las parroquias sobre los programas y duración de esta preparación, contemplando los casos especiales. 255.Para que la celebración de los sacramentos llegue al corazón del pueblo se requiere que sean celebrados en comunidad, donde los fieles se integren y vivan su fe con más intensidad y compromiso, buscando una mayor participación, cuidando los detalles para que su celebración sea festiva e inculturada. Procúrese llevar los sacramentos a la vida y la vida a los sacramentos. Es necesario saber presentar a la comunidad los requisitos previos a la recepción del sacramento, siendo muy comprensivos con todos, especialmente con los que han sido menos evangelizados. 256.La Parroquia es la encargada de preparar y celebrar los sacramentos, coordinando para este fin a las comunidades menores que la conforman; mejorando la capacitación teórica, metodológica y sobre todo espiritual de los catequistas, animadores y parejas guías, con una formación permanente y actualizada, dentro del espíritu de la Pastoral de Conjunto. LA EUCARISTÍA: FUENTE Y CULMEN DE TODA LA VIDA CRISTIANA 257.La importancia central de la Eucaristía en la vida de la Iglesia está señalada por el mismo Jesús en la Ultima Cena: “El Señor Jesús, la - 146 -
  • 147.
    noche en queera entregado, tomó pan, dando gracias, lo partió y dijo: “Tomen y coman, esto es mi cuerpo que se entrega por ustedes; hagan esto en memoria mía”. Asimismo tomó el cáliz después de cenar, diciendo: “Tomen y beban, esta copa es la nueva alianza en mi sangre. Cuantas veces la beban, háganlo en memoria mía”. Pues cada vez que coman este pan y beban de este cáliz, anuncian la muerte del Señor, hasta que venga” (1Cor 11, 23-26). 258.Mediante la participación en el sacrificio eucarístico, fuente y culmen de toda la vida cristiana, los fieles ofrecen a Dios la Víctima divina y a sí mismos juntamente con ella, y así, tanto por la oblación como por la sagrada comunión, manifiestan en la asamblea de modo admirable el misterio de unidad del Pueblo de Dios, aptamente significado y maravillosamente producido por este sacramento (ver LG, 11). La Eucaristía es alimento esencial de la vida y sostiene el compromiso cristiano. 259.Es también en el encuentro eucarístico donde se experimenta la verdad de que “ya no hay judío ni griego, ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer; ya que todos ustedes son uno en Cristo Jesús” (Gal 3, 28), y el Señor les inspira “el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado”, ayudándoles a mostrarse “disponibles ante quien se siente explotado y deprimido” (Plegaria Eucarística Vb). Por consiguiente, la Parroquia, como toda la Iglesia, es comunidad eucarística y liberadora, llamada a la solidaridad con los más necesitados. EUCARISTÍA, SIGNO DE UNIDAD Y VÍNCULO DE COMUNIÓN 260.Compartiendo “la fracción del pan” (Hechos 2, 42) celebramos la vida y hacemos visible nuestra comunión consolidando los vínculos de unidad entre los laicos y los pastores de la Iglesia, entre el obispo y sus presbíteros y diáconos, entre todos los Obispos y el Papa, “para que la Iglesia sea en medio de nuestro mundo, dividido por las guerras y - 147 -
  • 148.
    discordias, instrumento deunidad, de concordia y de paz” (Plegaria Eucarística Vd). 261.Es de todos conocido el principio teológico: “La Iglesia hace la Eucaristía y la Eucaristía hace a la Iglesia”. La Parroquia encuentra en la celebración eucarística un momento privilegiado de encuentro con el Señor Resucitado que la congrega en torno al altar, y de crecimiento en la identificación con Él, experimenta de manera intensa el hecho de ser una verdadera comunidad cristiana, superando toda división o separación. Exigencias pastorales 262.La Eucaristía ha de celebrarse evitando la rutina y participando con respeto, en el seno de la comunidad, procurando que las celebraciones sean participativas y dinámicas, que el pueblo celebre verdaderamente su fe en el día del Señor y lleve a todos a un compromiso más solidario. Se ha de rechazar por completo cualquier peligro de comercialización de la Eucaristía, evitando misas privadas o por motivos meramente sociales. Es preciso realizar una buena catequesis litúrgica para que el pueblo comprenda mejor lo que significa la Eucaristía y cada una de las partes de la celebración. 263.Es muy importante que la comunidad cristiana y el sacerdote, que la preside en nombre de Cristo, celebren la vida y los acontecimientos de solidaridad más importantes, las homilías sean preparadas con profundidad, objetividad, hermenéutica y pedagogía; que el que preside la celebración tenga experiencia de oración para hacerla gustar y vivir mejor, que procure salir al encuentro de la gente en las capillas, en los barrios y diversos centros pastorales de la Parroquia. 264.Mediante el ministerio de acogida y de ambientación, hágase vida el sentido de comunidad cristiana. Es indispensable formar el equipo de Liturgia para que sirva a la comunidad con espíritu de alegría, que sea el responsable de promover una mayor participación, haciendo buen uso de símbolos, música, silencio, expresiones y signos propios de nuestras - 148 -
  • 149.
    culturas, etc. 265.Se requierencentros y programas de formación en el ámbito del sector o zona pastorales para el equipo de liturgia y demás colaboradores, monitores, monaguillos, lectores, músicos y animadores, dando responsabilidades y potenciando los servicios y ministerios en las celebraciones. En esta tarea tiene un papel importante la Comisión de Liturgia. 266.Las parroquias esperan que el Seminario Arquidiocesano sea una escuela litúrgica, para preparar bien a los futuros sacerdotes y para enriquecer las celebraciones de las parroquias donde los seminaristas hacen pastoral. LA CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA, COMPROMISO DE SOLIDARIDAD 267.La celebración de la Eucaristía ha de llevar a descubrir nuevas exigencias en el compartir. Es necesario descubrir en la Eucaristía la fuerza de solidaridad que el Señor le dio cuando repartió los panes y cuando se entregó a sí mismo por la salvación de todos. La Eucaristía es la fiesta del compartir y del dar testimonio en la vida diaria de lo que se celebra y se cree. 268.La dimensión profética de la Palabra se manifiesta de manera privilegiada en el anuncio del Proyecto de Dios y la denuncia de todas las injusticias que se le oponen. Para esto es indispensable compartir el caminar del pueblo, en sus acontecimientos y en su vida, y específicamente en el mundo de los marginados y excluidos, como lo hizo Jesucristo. 269.Es indispensable diagnosticar la realidad, iluminarla con la Palabra de Dios y la doctrina social de la Iglesia, y discernir acciones destinadas a lograr el cambio, buscando soluciones a nuestro alcance. 270.Las parroquias al celebrar la Eucaristía, sacramento de la fraternidad, han de poner en primer plano la Promoción Humana y la dignidad de la - 149 -
  • 150.
    persona, luchando porestructuras más justas en la sociedad. Ha de procurarse que cada Parroquia tenga bien organizados equipos de solidaridad, que fomenten la acción pastoral como prolongación y expresión de la comunión eucarística, con la asesoría de las instituciones diocesanas de promoción humana, superando el asistencialismo, para lograr una verdadera promoción de las personas. 271.Las parroquias, por tanto, necesitan generar recursos destinados a la ayuda solidaria, de manera especial dentro de la misma familia parroquial, dando prioridad a sectores empobrecidos: enfermos, ancianos, viudas, huérfanos, discapacitados y otros. 272.Para ello se debe concientizar respecto a la corresponsabilidad de todos los bautizados en esta tarea de solidaridad. - 150 -
  • 151.
    LA PARROQUIA, SIGNOE INSTRUMENTO DE COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN “Ante un mundo roto y deseoso de unidad es necesario proclamar con gozo y fe firme que Dios es comunión, Padre, Hijo y Espíritu Santo, unidad en la distinción, el cual llama a todos los hombres a que participen de la misma comunión trinitaria... Es necesario proclamar que la Iglesia es signo e instrumento de la comunión querida por Dios, iniciada en el tiempo y dirigida a su perfección en la plenitud del Reino” (Ecclesia in America, 33) EXIGENCIAS DE LA PARROQUIA COMO COMUNIDAD DE COMUNIDADES 273.El documento de Medellín dice: “La Parroquia ha de descentralizar su pastoral en cuanto a sitios, funciones y personas” (15,13). A la luz de este texto se descubre que las parroquias de Santa Cruz deben descentralizar aún más sus actividades pastorales para atender grandes extensiones territoriales (sobre todo en el ámbito rural y en la periferia urbana, en constante crecimiento) y otras donde la formación de las comunidades eclesiales de base es aún insuficiente o están casi en el abandono. Lo mismo se puede decir de ambientes sociales y culturales con una débil presencia pastoral (en el ámbito de los centros urbanos). - 151 -
  • 152.
    Muchas de lasfunciones que desempeña la Parroquia deben delegarse para que todos los cristianos sean verdaderamente corresponsables. 274.Para que la Parroquia sea verdadera “comunidad de comunidades” la descentralización debe complementarse con la articulación, y así poder asegurar la promoción, animación y acompañamiento de las Comunidades Eclesiales de Base, movimientos y asociaciones. 275.De la misma manera, debe asegurar la comunión y las relaciones fraternas entre las diversas capillas y comunidades, dando un lugar preponderante a la realización de asambleas comunitarias, parroquiales y sectoriales, mejorando la organización, coordinación y comunicación en la Parroquia. SUJETOS DE COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN EN LA PARROQUIA 276.En la mayoría de las parroquias se ha iniciado una nueva etapa de participación y corresponsabilidad, donde los laicos, en comunión con sus pastores, son protagonistas del caminar eclesial, especialmente a través del Consejo Parroquial de Pastoral. 277.En varias parroquias se han conformado centros pastorales en los barrios donde se trabaja y se atiende pastoralmente en forma descentralizada y se han integrado consejos comunitarios en coordinación con el Consejo Parroquial de Pastoral (articulación). Asamblea Parroquial 278.La Asamblea Parroquial es una expresión importante y espacio de la vida de la Parroquia, y signo de comunión corresponsable dentro de la comunidad. En la vida de la Iglesia primitiva las asambleas de la comunidad tenían una importancia capital. Era una forma de participación en las decisiones de la comunidad; en ellas se elegían los ministros de la comunidad y se decidían asuntos importantes y de trascendencia para la vida cristiana, como el asunto de la inculturación - 152 -
  • 153.
    del Evangelio, enambiente de oración y apertura al Espíritu de Dios (ver Hch 1, 12-26; 6, 1-7; 15, 6-35). De la misma manera la Asamblea Parroquial de Pastoral tiene capacidad de decisión en campos de su competencia: elige al Consejo Parroquial, a los representantes de la Parroquia ante el Sector Pastoral y otras instancias y planifica la pastoral de la Parroquia. Consejo Parroquial de Pastoral 279.El Consejo Parroquial de Pastoral es necesario para la vida de la comunidad Parroquial que dinamiza, anima y guía el trabajo de la misma, es responsable de integrar a todos sus miembros, y así llegar a ser un solo cuerpo que es la Iglesia, cuya cabeza es Cristo (ver Col 1,15ss). 280.El Consejo Parroquial de Pastoral es un organismo consultivo en comunión con el Párroco, que lo preside. A este Consejo le compete planificar y coordinar la acción pastoral de la comunidad, velando para que se lleve a cabo y evaluándola periódicamente (ver CIC 536). 281.El Consejo Parroquial de Pastoral es el eje alrededor del cual gira la vida de la Parroquia, ya que todo el quehacer relacionado con la Pastoral Parroquial debe ser estudiado y aprobado por el Consejo. 282.Los aspectos más importantes a tener en cuenta respecto a un mejor funcionamiento de los Consejos Parroquiales de Pastoral de nuestra Arquidiócesis, son los siguientes: A Convocar la Asamblea Parroquial. C Que el Consejo Parroquial de Pastoral en cada Parroquia, cuente con Estatutos generales aprobados en base a los lineamientos arquidiocesanos. a El Consejo debe tener una representación de todas las zonas geográficas y comunidades de la Parroquia y de los diversos ministerios o pastorales. m Debe reunirse una vez mensualmente (en las parroquias rurales - 153 -
  • 154.
    puede ser menosfrecuente, por las distancias). p En parroquias con varios grupos juveniles y otros grupos pastorales es conveniente que tengan su Equipo de Pastoral Específica (juvenil, infantil o de adolescentes, social, catequética, etc.) y cuenten con un representante en el Consejo Parroquial de Pastoral. P Se debe buscar el consenso mediante el discernimiento a partir de la oración, el diálogo y el conocimiento de la realidad. d Los laicos que participan en dichos consejos deben ser cristianos comprometidos. c Se deberá dar formación pastoral a los miembros del Consejo. Consejos Comunitarios 283.Lo mismo que se ha dicho antes para el Consejo Parroquial es necesario afirmarlo respecto a los consejos comunitarios de los barrios y capillas, instancia indispensable para el fortalecimiento de la vida cristiana en dichas comunidades. Consejo Parroquial de Asuntos Económicos 284.La Parroquia, comunidad de comunidades, da testimonio de compartir, de servicio y de justa utilización de los medios, a través de una administración económica responsable, transparente y conforme a los reglamentos arquidiocesanos. A este fin responde la conformación del Consejo de Asuntos Económicos. Será responsabilidad de este Consejo elaborar presupuestos, buscar ingresos y elaborar y presentar informes de ingresos y egresos mensualmente a toda la comunidad (CIC 537), sus presupuestos y rendiciones de cuentas pueden ser sometidos a auditorías internas y externas por parte del Consejo Arquidiocesano de asuntos económicos. 285.En algunas parroquias aún no se cuenta con un Consejo Parroquial de Asuntos Económicos, en otras no está totalmente organizado y en su - 154 -
  • 155.
    lugar hay encargadosde llevar las finanzas con ayuda o supervisión de su Párroco. 286.Es necesario promover pastoralmente el concepto bíblico del diezmo, concientizando a los bautizados sobre las obligaciones que tienen con su Iglesia de contribuir a la evangelización, el culto sagrado y la pastoral de solidaridad, la formación permanente de sus sacerdotes y el sostenimiento de los seminaristas. 287.Igualmente es necesario informar a los feligreses para que conozcan las necesidades de la Parroquia con relación a su funcionamiento (una justa retribución a los sacerdotes, la realización de cursos de formación y otras acciones pastorales) y a las obras asistenciales que ejecuta e informarles sobre los gastos y destino de su dinero o contribuciones. 288.La Iglesia de Santa Cruz desea realizar una intensa campaña para suscitar en los feligreses el compromiso de contribuir adecuadamente a su Iglesia Local, mediante la puesta en marcha de CALISA (Contribución a la Iglesia de Santa Cruz) para que den un aporte sistemático de por lo menos el 1% de sus ingresos, en favor de su Iglesia. Equipos parroquiales de Pastorales Específicas 289.En algunas parroquias existen equipos que van animando y acompañando la promoción de algún campo específico de la pastoral: catequesis, liturgia, solidaridad, pastoral juvenil, pastoral familiar, etc. 290.A los equipos parroquiales les corresponde asumir la realidad, hacer investigación y análisis de ella y buscar creativamente respuestas concretas a los problemas encontrados. Deben tomar en cuenta las líneas y opciones pastorales diocesanas, sectoriales y parroquiales y, desde ellas, elaborar su propio plan. En su trabajo específico deben asumir el método del ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar. Movimientos Apostólicos y Asociaciones de fieles - 155 -
  • 156.
    291.Los Movimientos Apostólicosy las Asociaciones de fieles laicos han surgido por la moción del Espíritu Santo, que en determinados momentos y lugares suscita carismas especiales en la comunidad para reforzar la vida cristiana, sobre todo en función de su misión evangelizadora. Se puede aplicar a ellos el texto de la primera carta a los Corintios 12, 4ss: “Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; hay diversidad de servicios, pero el Señor es el mismo; hay diversidad de obras, pero es el mismo Dios quien obra todo en todos”. Estos carismas y servicios son regalos del Espíritu para el bien y crecimiento de toda la comunidad. Este es el criterio fundamental de discernimiento acerca de ellos. 292.Los movimientos apostólicos reconocidos y que tienen presencia en las parroquias de la Arquidiócesis son: p Cursillos de Cristiandad, C Encuentro Matrimonial, E Fraternidad Cristiana de Enfermos e Impedidos, F Jornadas de Vida Cristiana, J Legión de María, L Mink´as, M Movimiento de Renovación Cristiana o “Carismático” (La Mansión), M Movimiento Familiar Cristiano, M Movimiento Obrero Cristiano, M Juventud Obrera Cristiana, J Neocatecumenado N Movimiento Schönsttat. 293.Su aporte a las parroquias debe ser múltiple y variado: S Colaborar generosamente desde su especificidad en la pastoral de la Parroquia. - 156 -
  • 157.
    Dar a susmiembros una experiencia de iniciación en la vida cristiana según su propio carisma. c Ayudar en la espiritualidad y la formación de los fieles. A Proporcionar a sus integrantes una experiencia más profunda de oración. o Promover el compromiso evangelizador de los laicos en la Iglesia, en comunión con los pastores. 294.Los Movimientos y Asociaciones que por su naturaleza no abarcan solamente a una Parroquia, deben tomar en cuenta las líneas y opciones pastorales trazadas por la Arquidiócesis y plasmadas en los planes pastorales de las Parroquias. El desafío del ecumenismo 295.En la mayoría de las parroquias no se ha avanzado significativamente en la dimensión ecuménica. Falta el necesario diálogo y la relación fraterna con otras Iglesias y grupos religiosos. 296.Es necesario distinguir entre Iglesias evangélicas que tienen una larga trayectoria y otros grupos de reciente aparición, algunos de los cuales ni siquiera son cristianos y, por lo tanto, es casi imposible el diálogo ecuménico. Es muy difícil entablar diálogo con grupos sectarios proselitistas y a menudo agresivos contra la Iglesia católica. 297.En cuanto a las Iglesias históricas y otros grupos religiosos no proselitistas que están presentes en nuestras parroquias, se deben tomar iniciativas ecuménicas, tales como encuentros comunes de oración en ocasiones especiales, realizar acciones conjuntas de compromiso social y otras iniciativas encaminadas a expresar concretamente nuestro servicio al Reino de Dios. Además es preciso dar a conocer a la comunidad católica los esfuerzos y el proceso ecuménico, preparándola para que sea abierta al diálogo con otras Iglesias. - 157 -
  • 158.
    INSTRUMENTOS DE DESCENTRALIZACIÓNY ARTICULACIÓN PARROQUIAL Líneas y opciones pastorales 298.Las líneas pastorales son orientaciones y decisiones de la Iglesia de Santa Cruz que ha ido tomando a lo largo de un proceso, marcado especialmente por las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral. Marcan criterios para que las parroquias caminen en sintonía con el proyecto común de pastoral. 299.La creación de Comunidades Eclesiales de Base (CEB´s). La cantidad y calidad de las CEB´s en las parroquias es diversa. En la mayoría de ellas se está trabajando para fomentar pequeñas comunidades y se intenta descentralizar al máximo los servicios parroquiales. El proceso sinodal ha favorecido la creación de CEB´s y la maduración de grupos de oración y otros que ahora se identifican como CEB´s. El método de la Catequesis Familiar, que prepara la formación de CEB´s, está cada vez más extendido en las Parroquias de la Arquidiócesis. 300.Hay parroquias que todavía no tienen CEB´s, especialmente las que están ubicadas en el centro de la ciudad metropolitana, en ambientes económicamente más altos, y en algunas parroquias de reciente creación. En el campo las CEB´s no están bien constituidas como tales; son mayormente comunidades naturales que se organizan y a veces también usan la metodología del ver, juzgar, actuar, evaluar y celebrar. 301.Centros pastorales. En la mayoría de las parroquias se han erigido y se están implementando capillas en barrios alejados, para que todos los fieles puedan participar en las celebraciones y se forme una comunidad cristiana en cada barrio. Conviene prever las estructuras para futuras parroquias que incluyan vivienda sacerdotal. - 158 -
  • 159.
    302.Dado el continuoaumento de población, los vecinos se esfuerzan por construir capillas y pahuichis. Incluso la Celebración de la Palabra se realiza en ocasiones en las casas, plazas, calles y lotes baldíos. 303.Los templos y capillas deberían ser: espaciosos, acogedores, adaptados al clima; siempre abiertos a los fieles, con arquitectura sencilla que refleje más el sentido comunitario de la asamblea eucarística, construidos en consulta con la gente de la comunidad y acordes con el estilo de vida de las familias y su cultura. 304.En algunos casos no se valora la presencia de los laicos y laicas como animadores de una capilla o centro pastoral. Esto revela una pastoral excesivamente centrada en los clérigos. 305.Estructuras de diálogo y comunión. En las parroquias se están haciendo esfuerzos para crear espacios privilegiados de diálogo y comunión en los que los fieles viven la corresponsabilidad y participación y manifiestan sus opiniones. Esto se concreta sobre todo en la conformación de los Consejos Pastorales en cada capilla y centro pastoral. En algunas parroquias hay equipos de pastoral juvenil y otras pastorales específicas. Otras comunidades parroquiales elaboran boletines mensual, quincenal o semanalmente para mantener informada a su feligresía. 306.La formación y participación de laicos. Los ámbitos en los que se realiza la vocación de los fieles laicos son la realidad temporal y la comunidad eclesial. 307.En cuanto miembros del Pueblo de Dios, son llamados a ser testigos del Reino en el mundo de las realidades temporales. “La presencia y la misión en el mundo se realiza, de modo especial, en la diversidad de carismas y ministerios que posee el laicado… En un continente en el que aparecen la emulación y la propensión a agredir, la inmoderación en el consumo y la corrupción, los laicos están llamados a encarnar valores profundamente evangélicos como la misericordia, el perdón, la honradez, la transparencia de corazón y la paciencia en las condiciones difíciles…” (Ecclesia in America, 44). Hay que reconocer que en este aspecto todavía falta aportar mucho más en la formación en - 159 -
  • 160.
    la fe yliderazgo social que las parroquias deben proporcionar a los fieles laicos. 308.En cuanto mensajeros de la Palabra de Dios, los laicos son llamados a contribuir activamente en la vida de la comunidad. Es motivo de gozo la gran cantidad de laicos y laicas que dan su tiempo con generosidad para servir desinteresadamente a su comunidad, muchas veces sacando tiempo a su descanso o a sus múltiples tareas. 309.Sin embargo, en contrapartida, se experimenta una falta de atención a la formación de los laicos de una manera seria y sistemática. Existe una proliferación de cursos en el ámbito parroquial o arquidiocesano, pero hace falta consolidar un buen programa bíblico, teológico y moral, sin descuidar el desarrollo integral de la persona. 310.Sería deseable formar un equipo responsable de la formación teológica de los laicos para unificar esfuerzos y constituir varios centros de formación por sector o zona, para orientar, enseñar y profundizar los conocimientos sobre la Biblia y la fe de tal manera que sean capaces de evangelizar en la vida diaria. 311.Pastoral de Conjunto. “Corresponde al Obispo, con la cooperación de los sacerdotes, los diáconos, los consagrados y los laicos … realizar un plan de acción pastoral de conjunto, que sea orgánico y participativo, que llegue a todos los miembros de la Iglesia y suscite su conciencia misionera.” (Ecclesia in America, 36) 312.Es responsabilidad de las parroquias organizarse con su Sector o Zona Pastoral, coordinando y acogiendo sus directivas y orientaciones, asegurando una comunicación fluida entre todas las parroquias que conforman el sector o zona. Las parroquias deben poner en práctica la Pastoral de Conjunto y propiciar encuentros periódicos de planificación y evaluación, para responder a las necesidades pastorales y materiales en un espíritu de colaboración. 313.La coordinación entre las parroquias del Sector o Zona mejorará en la medida que: a) todos los agentes pastorales se conviertan al trabajo pastoral en común; b) se planifique una Pastoral de Conjunto en el - 160 -
  • 161.
    Sector o Zona,analizando las prioridades Pastorales; c) las parroquias apoyen las actividades que se realizan en el Sector; d) tengan los mismos criterios pastorales y e) se apoyen solidariamente con material de evangelización, con personal bien calificado y con recursos económicos. 314.Es necesario apoyar y promover el buen funcionamiento de los Consejos de Pastoral en los Sectores y Zonas. Plan de Pastoral Parroquial 315.La planificación del trabajo pastoral es un instrumento indispensable en la vida de la Iglesia para caminar en una pastoral de conjunto (DP, 1307). La eficacia del trabajo pastoral en la Parroquia depende, en gran parte, de que tenga su propio plan de pastoral en el que de una forma organizada se responda a las necesidades, angustias y esperanzas del pueblo. 316.En algunas parroquias ya se lleva adelante un Plan Pastoral elaborado para una gestión determinada de años que se revisa anualmente para su evaluación y actualización. Se realiza previamente un diagnóstico mediante una Asamblea Parroquial invitando a todos los agentes pastorales de la Parroquia. 317.Elaborar planes pastorales es una manera de asegurar el caminar de la Parroquia por un cierto número de años. El plan pastoral debe ser bien documentado y suficientemente detallado y concorde con las líneas y opciones pastorales Arquidiocesanas y, cuando lo haya, con el plan pastoral Arquidiocesano. Esto contribuirá a que los nuevos párrocos respeten los planes pastorales que ya están en marcha. Plan Pastoral de cada centro pastoral 318.Dentro del área de influencia de cada Capilla o centro pastoral, el Consejo comunitario realiza una planificación pastoral anual, - 161 -
  • 162.
    coordinando la liturgia,los programas de catequesis, la solidaridad, los tiempos fuertes, y campañas especiales de evangelización. Es siempre necesaria la coordinación con los planes pastorales de la Parroquia, emanados de la Asamblea Parroquial, y que determinan las opciones para cada año. La comunidad educativa 319.El papel del colegio en la Evangelización. La comunidad educativa dentro de la Parroquia es un medio importante de evangelización para desarrollar los valores cristianos e integrar la fe y la vida. Los centros de enseñanza y formación católicos tienen la gran responsabilidad de formar a los niños y jóvenes, juntamente con los padres de familia, en los valores humanos y evangélicos. 320.Hay que fomentar la experiencia de la evangelización y promoción humana en los alumnos desde temprana edad, formando grupos pastorales prejuveniles y juveniles, para que puedan vivir su fe en comunidad de vida. 321.La relación que ha de existir entre la Parroquia y los diferentes centros de enseñanza y formación debe ser de cooperación, de apoyo y de búsqueda de caminos comunes y formas nuevas para lograr dar a los niños y jóvenes una formación integral. Debe haber una estrecha comunicación e integración entre el colegio y la Parroquia para que puedan realizar una eficaz Pastoral de conjunto. 322.Si la Parroquia es comunidad de comunidades, ciertamente que en ella debe encontrar un espacio la comunidad educativa. Se ha de fomentar un mayor acercamiento mediante encuentros y convivencias parroquiales con los colegios y otros centros de enseñanza y formación, fortaleciendo la pastoral educativa, en la vida de la Parroquia e invitando y motivando a estudiantes y educadores a participar en la Parroquia donde viven. - 162 -
  • 163.
    323.Es loable lalabor que desempeñan la Normal Católica y la Universidad Católica en la formación de los educadores en la fe. Sin embargo, la Parroquia debe invitar a los profesores de religión a trabajar en equipo y apoyarles para continuar su formación. Los maestros de religión deberían ser también catequistas parroquiales que formen y enseñen el camino del Señor. 324.Para mejorar la educación religiosa que se da en los centros de enseñanza y formación se presenta como una alternativa el sistema del CEICA (Centro de Educación Integral Católica) para las clases de religión, procurando que haya por lo menos un centro en cada Sector Pastoral de la ciudad de Santa Cruz. - 163 -
  • 164.
    ESPIRITUALIDAD DE LAPARROQUIA Por otra parte, la espiritualidad no se contrapone a la dimensión social del compromiso cristiano. Al contrario, el creyente, a través de un camino de oración, se hace más consciente de las exigencias del Evangelio y de sus obligaciones con sus hermanos, alcanzando la fuerza de la gracia indispensable para perseverar en el bien…” (Ecclesia in America, 29) LA PARROQUIA, PUEBLO DE DIOS PRESENTE EN LA SOCIEDAD 325.La Iglesia debe continuar la misión de Jesús: anunciar y hacer presente el Reino de Dios (EN 11). Esa es su misión primordial. Para realizarlo con fidelidad, es necesario que vaya a la fuente de este anuncio y de esta realización del Reino: esa fuente es Jesús de Nazareth. Es preciso que conozca y asuma el estilo de Jesús al anunciar el Reino y la forma como lo hizo presente. 326.Conviene recordar que el Reino de Dios abarca toda la vida en el aspecto personal (Mc 1,15), comunitario (Mt 22,2-14; 28,19), social (Mc 6,35-44) y escatológico (Mt 25, 1-13; Ap 21,14). Todo el mundo y la persona tienen la responsabilidad de ser anticipo y primicia del Reino en esta historia. 327.Jesús, para cumplir esta misión, fue ungido por el Espíritu Santo; Él pudo decir en la sinagoga de Nazareth: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la Buena Noticia a los pobres, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos, a dar vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a proclamar un año de - 164 -
  • 165.
    gracia del Señor”(Lc 4,18-19). 328.Sin el Espíritu Santo los discípulos no podrán continuar la misión que les confiará Jesús, por eso promete dárselo (Jn 14,15-17. 25-26; 15, 26-27; 16, 4-15), y se los comunica después de su Resurrección (Jn 20, 21-23; Hch 2, 1-4). 329.Para poder vivir el estilo de vida propio de los seguidores de Jesús en el servicio al Reino de Dios, es necesario alimentar la espiritualidad, bebiendo de sus fuentes: b la celebración de la Eucaristía, l la escucha atenta y la reflexión comprometida de la Palabra de Dios, especialmente a través de la lectura orante de la Biblia (Lectio Divina), ( la oración personal y comunitaria, l la contemplación de la presencia y acción de Dios en la vida comunitaria, manifestada de manera especial en el testimonio de tantos santos, santas y mártires a lo largo de la historia de la Iglesia universal y de nuestras iglesias latinoamericanas, I el compromiso de solidaridad con los pobres, preferidos del Señor y sacramento de su presencia. 330.El Papa Juan Pablo II nos dice: “… La conversión conduce a la comunión fraterna, porque ayuda a comprender que Cristo es la cabeza de la Iglesia, su Cuerpo místico; mueve a la solidaridad, porque nos hace conscientes de que lo que hacemos a los demás, especialmente a los más necesitados, se lo hacemos a Cristo. La conversión favorece, por tanto, una vida nueva, en la que no haya separación entre la fe y las obras en la respuesta cotidiana a la universal llamada a la santidad …” (Ecclesia in America, 26). - 165 -
  • 166.
    331.Para que laParroquia inicie a todos los fieles en una experiencia permanente de oración y de encuentro con Dios se requiere difundir mucho más la Palabra de Dios y tratar de descubrir la Celebración Eucarística como el centro de la vida parroquial. Es necesario introducir momentos orantes en todos los grupos, insistiendo mucho en la oración personal, familiar y comunitaria, realizando prácticas de oración, retiros, convivencias o vigilias, para ir adquiriendo experiencias de encuentro personal y comunitario con Dios. 332.Al promover estas experiencias de oración hay que tomar en cuenta la riqueza que existe en los carismas de las comunidades de vida consagrada presentes en la pastoral de nuestras parroquias. COMUNIDAD QUE ACOGE Y PROCLAMA LA PALABRA DE DIOS 333.La Parroquia es la comunidad de los seguidores de Jesús (Hch 4, 32-35), congregada por el amor del Padre (1Pe 2, 9-10), animada por el Espíritu Santo (Hch 2, 1-4), llamada y enviada para dar testimonio de su fe en medio del mundo, enriquecida con la Vida de Dios. Todas las dimensiones de la vida parroquial son consecuencia de estas referencias a la Santísima Trinidad y en ella encuentran su sentido más profundo. 334.La Palabra de Dios es la fuente de orientación vital que la Iglesia necesita para formarse a sí misma en el seguimiento de Jesús y para ofrecer esta riqueza al mundo al cual sirve. Las parroquias al escuchar, meditar y proclamar la Palabra cumplen con lo que es su mística y su misión ineludible: ser portadoras de Jesucristo, Palabra de Vida. 335.Las parroquias tienen el reto de vivir como comunidad evangelizadora y misionera. Lo están logrando a través de: Catequesis, CEB´s, Grupos juveniles y de reflexión bíblica, etc., nuevos espacios de encuentro, reflexión y compromiso a partir de la Palabra, y animando a las demás personas a integrarse y compartir en comunidad. Es significativo el servicio que dan, sobre todo en las parroquias rurales, algunos animadores laicos realizando la celebración dominical en ausencia del presbítero. Este servicio evangelizador acrecienta la vida de fe de las - 166 -
  • 167.
    comunidades del campo. 336.Paralograr esta tarea evangelizadora y misionera las parroquias necesitan que todos sus agentes pastorales se actualicen en los contenidos y metodología de la catequesis, mediante cursillos de evangelización, poniendo énfasis en la formación bíblica. También deben buscar la participación de toda la comunidad para poder comunicar la Palabra de Dios a las familias más alejadas y a los diferentes barrios. 337.Las parroquias necesitan ser creativas también respecto a la promoción de los ministerios laicales que dinamiza su ser comunidad al servicio del anuncio del Evangelio. 338.Para que la Parroquia haga presente el Evangelio de Jesús en las situaciones cotidianas de la vida: familia, trabajo, barrio, cultura, política y sociedad debe tomar conciencia de su misión evangelizadora con creatividad, asumiendo el compromiso de vivir la fe en medio de las realidades temporales y siendo más testimonial. Es urgente incursionar y utilizar los Medios de Comunicación Social en función de la evangelización. 339.El testimonio y el servicio entregado de los equipos de catequistas de Primera Comunión y Confirmación y otros agentes pastorales y animadores, a través del anuncio de la Palabra, han contribuido significativamente en la formación de la comunidades. 340.La memoria viva de los mártires y testigos de la fe, hombres y mujeres que derramaron su sangre y entregaron generosamente su vida en fidelidad a la Palabra de Dios han dejado profunda huella en el caminar comunitario. LA PARROQUIA, MAESTRA Y EDUCADORA EN LA FE Es urgente formar hombres y mujeres capaces de actuar, - 167 -
  • 168.
    según su propiavocación, en la vida pública, orientándola al bien común. … (Ecclesia in America, 44) La formación cristiana 341.Es un imperativo para las parroquias ofrecer mayor formación teológica, no sólo a los agentes de pastoral, sino a toda la comunidad cristiana, mediante cursillos, debates, retiros, convivencias, tocando temas profundos y conectados con las preocupaciones vitales de la gente. Este servicio es cada vez más necesario puesto que los cristianos se encuentran constantemente abrumados por mensajes contrarios a los valores del evangelio, fruto de una mentalidad secularizada y transmitidos en la mayoría de los medios de comunicación social. Esta formación debe promover las virtudes humanas, preparando el terreno apto para una auténtica espiritualidad cristiana. 342.Es importante promover en la Parroquia el intercambio de experiencias entre los diversos grupos mediante visitas recíprocas. Lo mismo puede decirse de los intercambios de experiencias entre parroquias a través de encuentros o visitas programadas. La catequesis. “…la catequesis, …es un proceso de formación en la fe, la esperanza y la caridad que informa la mente y toca el corazón, - 168 -
  • 169.
    llevando a lapersona a abrazar a Cristo de modo pleno y completo. Introduce más plenamente al creyente en la experiencia de la vida cristiana…”. (Ecclesia in America, 69) 343.La catequesis, entendida como “un proceso dinámico, gradual y permanente de educación en la fe” (DP 984), es una de las maneras más excelentes y concretas con que las parroquias expresan su servicio a la Palabra de Dios. Para la tarea catequética es esencial entrar en contacto con la vida de Jesús, sus actitudes y sus valores. El empeño diligente por acercar la fuerza transformadora de la Palabra a la vida del pueblo es una de las tareas más inmediatas de las parroquias y, al mismo tiempo, fuente constante de alimentación de la mística eclesial. 344.Esta labor catequética no se limita sólo a los niños, sino que busca también la formación cristiana de los jóvenes y adultos para que lleguen a ser testigos de la fe que profesan. La catequesis debe partir de la vida y desembocar en la vida, por ello es necesario que los contenidos estén ligados a la existencia humana y acrecienten el enlace entre fe y vida. 345.A pesar de algunas resistencias, la catequesis presacramental pretende realizar en las comunidades cristianas un proceso de formación en la fe y va ganando terreno en la gran mayoría de las parroquias. Es necesario que sea presentada de manera atractiva y cercana, invirtiendo en ella las mejores energías y recursos humanos, para proporcionar a las personas una experiencia de vida comunitaria en la preparación y la celebración de los sacramentos. Hay que mejorar la metodología, ofrecer horarios y lugares oportunos y cursillos descentralizados para los diversos sacramentos. 346.Para mejor celebrar y vivir los sacramentos urge un acuerdo a nivel arquidiocesano respecto a los contenidos, la duración de la preparación y la metodología, buscando que sea vivencial, comunitaria y que introduzca en la experiencia de fe. Esta catequesis debe adecuarse a las diferentes realidades que viven las parroquias de la ciudad y las del campo. - 169 -
  • 170.
    347.Es del todonecesario presentar el Sacramento del Bautismo en toda su riqueza teológico-eclesial y su sentido liberador. Es el primer paso de la Iniciación Cristiana y la admisión como miembro de la comunidad eclesial. 348.La preparación para la Primera Comunión se realiza a través de la Catequesis Familiar, en la cual hay que seguir insistiendo, mejorándola conforme a nuestras características culturales. Es necesario revisar y buscar un material, un programa o contenido coherente, sencillo, profundo, animado, que guste e interese a las personas que se preparan, involucrando más a las familias para que los sacramentos sean asumidos en comunidad. Para este fin se ve conveniente estudiar la manera de prolongar la preparación. 349.La preparación al sacramento de la Confirmación puede mejorar en cuanto a contenidos, metodología, un tiempo de preparación y seguimiento posterior. “La catequesis de la Confirmación se esforzará por suscitar el sentido de la pertenencia a la Iglesia de Jesucristo, tanto a la Iglesia universal como a la comunidad parroquial” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1309). Es preciso que se brinden espacios dinámicos en las parroquias, para continuar la experiencia de inserción en la vida parroquial después de la catequesis de Confirmación, mediante una Pastoral Juvenil atrayente para los jóvenes de hoy. Es también conveniente concientizar a los jóvenes acerca de las diversas vocaciones y estados de vida. 350.En función de mejorar la preparación para el sacramento del Matrimonio se ve oportuno y necesario un curso de tres meses por lo menos, de manera que la pareja vea con claridad las exigencias y características del matrimonio: el amor mutuo, la indisolubilidad del sacramento en fidelidad y la índole sagrada de este compromiso. 351.En cuanto a las parejas en situaciones irregulares, especialmente a los divorciados y vueltos a casar civilmente, las parroquias están llamadas a ser acogedoras y misericordiosas, buscando caminos y formas para lograr una pastoral orientada a servirlos y hacerles experimentar la - 170 -
  • 171.
    compañía solidaria yfraterna de la comunidad eclesial (ver Familiaris Consortio, 81). 352.El empeño constante de la Catequesis Familiar es lograr que los padres de familia sean misioneros en su propia familia. En esta tarea de evangelización del núcleo familiar se concentran las esperanzas de lograr una transformación profunda que cale al interior de la sociedad. Es conveniente seguir insistiendo que la Catequesis Familiar sea asumida por todas las parroquias. 353.Hay otras experiencias que pretenden ayudar a los padres en su misión: varios movimientos apostólicos, la conformación del equipo Parroquial de Consejería Familiar y, por supuesto, la pertenencia a un grupo de reflexión bíblica, dentro de las Comunidades Eclesiales de Base. 354.En la medida que se solicita a toda la comunidad la participación en el proceso de catequesis, crece también el compromiso de mejorar la metodología de manera que todos, pero especialmente los niños y los jóvenes, le encuentren gusto a esta experiencia de crecimiento en la fe. La catequesis debe asumir los programas nacionales y diocesanos para adaptarlos localmente, motivando a los catequizandos a un compromiso personal y comunitario e incentivando el espíritu misionero. 355.Todas las parroquias de la Arquidiócesis de Santa Cruz necesitan más y mejores catequistas. Es indispensable convocarles, formarles y prepararles de manera continua, apoyarles en su trabajo, proporcionarles el material, darles un mejor y constante seguimiento. 356.Es conveniente hacer conocer más el Instituto de Catequesis de la Muyurina, especialmente al servicio de las parroquias de la Zona Norte. 357.Es urgente la catequesis y profundización en el Sacramento de la Penitencia en los procesos de preparación a los Sacramentos de la Iniciación Cristiana. Hay que proveer de materiales adecuados, elaborados por la Comisión de Catequesis y Biblia. Se debe reservar un tiempo específico en cada templo parroquial y en las capillas para la celebración del Sacramento de la Reconciliación. - 171 -
  • 172.
    358.También es necesarioinstruir con mayor claridad sobre la naturaleza del Sacramento de la Unción de los Enfermos, puesto que se advierte todavía la idea de que este sacramento es sólo para los moribundos. Es conveniente ofrecer algunas celebraciones comunitarias del Sacramento para personas ancianas y enfermas. 359.La comunidad cristiana tiene la responsabilidad de promover el catecumenado para los cristianos más alejados de la práctica sacramental o que están experimentando un proceso de alejamiento. - 172 -
  • 173.
    LA PARROQUIA ALSERVICIO DEL REINO DE DIOS “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”. (Lc 4, 16-19). PARROQUIA SERVIDORA DEL REINO 360.Jesús de Nazareth, enviado por el Padre e impulsado por el Espíritu Santo, inicia su ministerio invitando a un nuevo modo de vida que Él mismo realiza. Cura enfermedades (Mc 7,31-36), reparte el pan a la multitud hambrienta (Mc 6,35-44), resucita muertos, perdona a los pecadores, aconseja cambiar las riquezas por la alegría de sentirse hermano de los pobres (Mc 10, 17-22), vive la simplicidad del pobre de confiar toda su vida a Dios, como lo hace un niño con su madre, convive con la creación, aconseja no preocuparse de los bienes materiales (Lc 12, 13-15) y de los primeros puestos (Lc 14, 7-11), invita a la alegría porque un pecador eligió el camino del bien que había perdido (Lc 15, 11-32), denuncia la opresión de la gente que tiene el saber (Lc 11, 46), exige la renuncia de sí mismo para ser su discípulo (Mc 8, 34-35) y opta por los excluidos de la sociedad: pecadores, leprosos, prostitutas, cobradores de impuestos, pobres. Anuncia que Dios ama a los sencillos y prefiere revelarse a ellos (Mt 11, 25-26). - 173 -
  • 174.
    361.El Concilio VaticanoII afirma que la Iglesia “.... recibe la misión de anunciar el reino de Cristo y de Dios e instaurarlo en todos los pueblos, y constituye en la tierra el germen y principio de ese Reino..” (LG 5). 362.La Parroquia, como nivel de Iglesia, está al servicio del Reino de Dios, esta es su identidad, y al mismo tiempo la misión que la anima. Toda la vida de la Iglesia, sus actividades y estructuras, tienen que estar conformadas por la misión recibida de Cristo. “La Iglesia... sólo pretende una cosa: el advenimiento del Reino de Dios y la salvación de toda la humanidad” (GS 45). Por todo esto, la Parroquia tiene que ser fermento, sal y luz en medio de las estructuras y actividades del mundo: en el campo de la justicia, la política, la educación, la economía, los medios de comunicación y los derechos humanos. 363.La renovación de las parroquias, especialmente urgente en las grandes ciudades, encuentra cauce en su concepción como “comunidad de comunidades”. Resulta, por tanto, oportuna y conveniente la formación de comunidades y grupos eclesiales de tales dimensiones que favorezcan verdaderas relaciones humanas (EA 41). 364.Es tarea prioritaria en la Parroquia ayudar por todos los medios a crecer a los fieles en su fe y en la valoración de su compromiso bautismal y fortalecer su compromiso al servicio del Reino de Dios y de los valores evangélicos. 365.A través de la promoción, formación y apertura al ejercicio de los ministerios laicales se pueden multiplicar las iniciativas pastorales para acrecentar el compromiso del Pueblo de Dios en la construcción del Reino: visitas domiciliarias, misiones populares, acciones concretas de solidaridad dentro de la comunidad parroquial, presencia comprometida y profética en las estructuras de la sociedad, etc. LA PARROQUIA ANTE LAS DIVERSAS NECESIDADES PASTORALES 366.Dios sigue manifestando a su Iglesia matices concretos de su - 174 -
  • 175.
    consagración al Reino.El “leer los signos de los tiempos” es una forma de comprensión de esta sabiduría de Dios que interpela a su pueblo a partir de los acontecimientos. Las parroquias de Santa Cruz en el proceso sinodal han querido contemplar cuáles son los grupos de la comunidad que necesitan ser atendidos prioritariamente y reclaman su servicio evangélico y solidario: s Los pobres en general: los desempleados, los que no tienen vivienda, los enfermos, los minusválidos, los que viven en los barrios periféricos, los alcohólicos y drogadictos, los mendigos. b Los migrantes y los distintos grupos étnicos presentes en la comunidad. c Las familias que están en peligro de desintegración, y las madres solteras. s Las parejas en situaciones irregulares. L Las empleadas del hogar. L Los adolescentes y jóvenes desorientados, los que pertenecen a pandillas y son arrastrados fácilmente al consumo de drogas, a la prostitución y a la violencia. p Los niños abandonados, los huérfanos y trabajadores de la calle. L Los ancianos, especialmente los que están abandonados. L Los habitantes de las comunidades rurales. L Los que están en crisis de fe. L Los lejanos y los indiferentes. 367.En las parroquias los cristianos necesitan descubrir y analizar, interpretando desde la fe, estos aspectos de su realidad. En ello se juega su fidelidad a Jesús, que se identifica a sí mismo con los pobres y desposeídos: “cada vez que lo hicieron con uno de estos pequeños, a mí me lo hicieron” (Mt 25, 31-46). 368.La metodología y la organización pastoral de cada Parroquia debe incluir como punto de partida el análisis de la realidad. La celebración de la Asamblea Parroquial y la reflexión constante del Consejo Parroquial de Pastoral deberán partir de los acontecimientos sociales y - 175 -
  • 176.
    comunitarios que afectanla vida de la gente de la Parroquia y de toda la comunidad humana. 369.Es necesario que los agentes pastorales salgan más a la calle como portadores del Evangelio y sus valores, de manera que hagan presente a la Iglesia “donde el pueblo se juega la vida”, compartiendo con la gente, visitando las casas, orientando a las familias y a los jóvenes. 370.Las diversas exigencias pastorales que plantea la realidad de nuestro pueblo requieren que las parroquias: p Cultiven una actitud contemplativa y comprometida de la realidad, desde una verdadera conversión interior, para asumir con responsabilidad el servicio solidario a los hermanos. c Experimenten el caminar comunitario compartiendo la vida y la lucha cotidiana del pueblo por su sobrevivencia. l Asuman y promuevan la responsabilidad de dar a conocer y hacer respetar los derechos humanos. h Convoquen a la comunidad parroquial y fomenten la participación de todos. p Mejoren su organización, busquen una mejor coordinación y planificación entre la Parroquia y las comunidades. p Unifiquen criterios pastorales entre sí a partir de una reflexión en conjunto. c Ejerzan su profetismo en el anuncio del Proyecto de Dios y en su empeño por transformar las estructuras de pecado. e Evangelicen y promuevan una fuerte conciencia social a partir del estudio de la doctrina social de la Iglesia. 371.Para resolver las diferencias y divergencias, a veces profundas, que existen en los procesos pastorales de las parroquias es necesario y urgente definir y unificar criterios pastorales, hacer un uso más eficiente de los recursos para que se realice la ayuda mutua, el servicio de solidaridad y fraternidad. Es necesario que el Consejo Arquidiocesano de Pastoral sea firme y eficiente a la hora de animar, coordinar, potenciar, planificar, corregir y evaluar la acción pastoral de la Iglesia. 372.Ante las diferencias contrastantes en cuanto a la economía de las parroquias, es una tarea urgente fomentar una mayor solidaridad y - 176 -
  • 177.
    generosidad entre parroquiasde mayores recursos económicos y las que tienen menos, especialmente de los barrios marginales y zonas rurales. Hay que estudiar posibles mecanismos de colaboración económica entre parroquias para que las que cuentan con más recursos ayuden a las más pobres. 373.Las diversas situaciones de postración del pueblo demandan a todas las parroquias hacerse presentes en medio de los necesitados como Iglesia solidaria. El amor preferencial por los pobres y marginados exige que la solidaridad se manifieste a través de la aceptación fraterna, la asistencia, la promoción y la liberación (ver Ecclesia in America, 58). Estos aspectos deben manifestarse con una creatividad solidaria que sea capaz de transformar el sufrimiento en esperanza, la amenaza en vida, la tristeza en alegría; mediante la defensa de la dignidad humana y la práctica de la justicia social. Signos visibles de esta solidaridad son: albergues para menores abandonados, hogares de ancianos y centros de rehabilitación para drogadictos, atención a los enfermos de SIDA, servicios de colocación laboral para los desempleados y otras iniciativas que comunican vida y esperanza a quienes más lo necesitan. 374.Para ampliar esta tarea de acción solidaria en la sociedad, inspirada en la Caridad de Cristo, es necesario que cada Parroquia promueva la formación del equipo de Solidaridad, buscando una amplia participación de la comunidad cristiana. En este compromiso de la solidaridad conviene incluir a los jóvenes para que sean ya desde ahora cristianos comprometidos activamente en la construcción de una sociedad donde habiten la justicia y la paz, “la civilización del amor”. 375.Procuren todas las parroquias contar con un centro de acogida que favorezca las relaciones humanas de niños, jóvenes y adultos. LA PARROQUIA, COMUNIDAD MINISTERIAL - 177 -
  • 178.
    “…Muchos laicos enAmérica sienten el legítimo deseo de aportar sus talentos y carismas a “la construcción de la comunidad eclesial como delegados de la Palabra, catequistas, visitadores de enfermos o de encarcelados, animadores de grupos, etc”. Los Padres sinodales han manifestado el deseo de que la iglesia reconozca algunas de estas tareas como ministerios laicales, fundados en los sacramentos del Bautismo y la Confirmación, dejando a salvo el carácter específico de los ministerios propios del sacramento del Orden”. (Ecclesia in América, 44) 376.Al igual que Jesucristo, quien no vino a ser servido, sino a servir y a dar la vida por todos, la Iglesia encuentra en la dimensión del servicio la realización de su vocación y de su seguimiento a Jesucristo en medio del mundo. La Parroquia vive también esta vocación y misión multiplicando los diversos servicios en su proyección hacia la sociedad en general y ministerios al interior de la comunidad cristiana. 377.Esta dimensión del servicio y complementación ha sido bellamente expresada por San Pablo cuando propone como figura de la Iglesia el símil del cuerpo: “... ustedes son el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte. Y así los puso Dios en la Iglesia, primeramente como apóstoles; en segundo lugar como profetas, en tercer lugar como maestros; luego los milagros; luego el don de curaciones, de asistencia, de gobierno, diversidad de lenguas...” (1Co 12, 27-28). De esta manera quiso Dios enriquecer a su Iglesia haciéndola una comunidad ministerial, que busca en la unidad de la fe, la construcción de su Reino. 378.De hecho, la Iglesia se ve enriquecida con los dones abundantes que el Espíritu le regala: los ministerios ordenados y los no ordenados, que manifiestan la vitalidad de la Parroquia; todos ellos articulados y coordinados hacen de la vida en comunidad una experiencia de servicio y compromiso a favor de la humanidad. - 178 -
  • 179.
    AGENTES DE PASTORALEN GENERAL “La doctrina del Concilio Vaticano II sobre la unidad de la Iglesia, como pueblo de Dios congregado en la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, subraya que son comunes a la dignidad de todos los bautizados la imitación y el seguimiento de Cristo, la comunión mutua y el mandato misional”. (Ecclesia in America, 44) 379.El proceso sinodal ha querido definir el perfil de los agentes de pastoral dentro de la Parroquia, teniendo en cuenta las exigencias de su servicio. 380.Se espera de todos los agentes de pastoral: presbíteros, religiosos y laicos, que: l sean dinámicos, perseverantes, ejemplo de vida cristiana, verdaderos testigos de Cristo Resucitado; v manifiesten coherencia entre fe y vida y sepan asumir ministerios de servicio en sus Comunidades, con verdadera entrega y desinterés; e sean responsables y se preocupen por crecer humana y espiritualmente para servir mejor a la comunidad. EL PÁRROCO Y OTROS PRESBÍTEROS “Como miembro de una Iglesia particular, - 179 -
  • 180.
    todo sacerdote debeser signo de comunión con el Obispo en cuanto que es su inmediato colaborador, unido a sus hermanos en el presbiterio. Ejerce su ministerio con caridad pastoral, principalmente en la comunidad que le ha sido confiada, y la conduce al encuentro con Jesucristo Buen Pastor. Su vocación exige que sea signo de unidad…” (Ecclesia in America, 39) Además, “este tipo de Parroquia renovada supone la figura de un pastor que, en primer lugar, tenga una profunda experiencia de Cristo vivo, espíritu misional, corazón paterno, que sea animador de la vida espiritual y evangelizador capaz de promover la participación. La Parroquia renovada requiere la cooperación de los laicos, un animador de la acción pastoral y la capacidad del pastor para trabajar con otros. (Ecclesia in America, 41) Elementos para el perfil de sacerdotes y párrocos 381.En cuanto a su personalidad: que tenga mucho dominio de sí mismo, sea capaz de establecer buenas relaciones humanas, sea acogedor y amable, dinámico y alegre, cercano, que inspire confianza, sepa dialogar, escuche las necesidades de la gente, comparta con la comunidad, sea humilde y sepa recibir críticas y sugerencias. 382.En cuanto a su vida cristiana y sacerdotal: que sea un hombre de oración, sencillo, que dé testimonio de vida y ame su vocación; buen pastor, misericordioso al estilo de nuestro Señor Jesucristo, verdadero pregonero de la Palabra de Dios; sea signo de unidad, coordinador y - 180 -
  • 181.
    animador de losmúltiples carismas y dones de la Comunidad, guía espiritual y servidor de todas las personas y grupos de la Parroquia, respetuoso del proceso pastoral de las comunidades e inculturado en la realidad del lugar. 383.Para conseguir este propósito se han de propiciar encuentros y otros espacios de apoyo mutuo entre presbíteros diocesanos y los que pertenecen a institutos, congregaciones u Ordenes religiosas, especialmente entre los más jóvenes. Igualmente se ha de procurar facilitar la inserción de otros presbíteros, diocesanos y religiosos, que llegan como misioneros a esta Iglesia local. 384.De la misma manera la comunidad cristiana debe ayudar y respaldar a sus presbíteros con su oración personal y comunitaria, cuando se les acerca con confianza y no los deja solos, haciendo que se sientan parte de la comunidad con actitudes de acogida y cercanía, siendo respetuosos y considerados con ellos, abriendo espacios de diálogo para compartir experiencias y ayuda mutua. También colabora con ellos mediante críticas constructivas para mejorar la vida parroquial, practicando la corrección fraterna. Los fieles deben procurar también trabajar al lado de sus pastores, coordinando la pastoral parroquial y sintiéndose corresponsables en la marcha de la Parroquia. Diáconos Permanentes 385.Se percibe cada vez más en las parroquias la necesidad del diaconado permanente como un fortalecimiento de la estructura ministerial de la Iglesia en una dimensión pastoral y profundamente cercana a la vida del pueblo. Nuestra Arquidiócesis está posibilitando la presencia pastoral de los diáconos permanentes en las comunidades parroquiales. El testimonio de hombres de personalidad madura y equilibrada, con una vida familiar que sea testimonio para la comunidad, es un valioso aporte pastoral a las parroquias. 386.Cada Parroquia debe ver sus propias necesidades y buscar la manera de apoyar en todos los sentidos a los candidatos más idóneos, para que se - 181 -
  • 182.
    formen bíblica, teológicay litúrgicamente y, de forma especial, en la doctrina social de la Iglesia, para desempeñar de manera adecuada este ministerio. Es necesario trabajar para que este ministerio se difunda no como un paliativo a la falta de sacerdotes, sino como un elemento más de la riqueza de las comunidades cristianas y un regalo del Espíritu Santo que concede carismas y ministerios para el bien de la comunidad. LAICOS “Con el nombre de laicos se entiende aquí... los fieles cristianos que por estar incorporados a Cristo mediante el bautismo, constituidos en Pueblo de Dios y hechos partícipes a su manera de la función sacerdotal, profética y real de Jesucristo, ejercen la misión de todo el pueblo cristiano en la Iglesia y en el mundo...” (Lumen Gentium, 31) 387.Los fieles cristianos, concientes de su Bautismo, de la consagración que el mismo les aporta y la misión que les asigna, están llamados a asumir con entereza la tarea de ser hombres y mujeres de Iglesia en el corazón del mundo y hombres y mujeres del mundo en el corazón de la Iglesia (ver Puebla, 786). Esta expresión define con claridad que los laicos y laicas son miembros del Pueblo de Dios y que los dos ámbitos donde se desarrolla su vocación cristiana son: la sociedad humana y la Iglesia. Es ahí donde ellos deben aportar los criterios del Evangelio para enriquecer y transformar las relaciones y las estructuras humanas. En el ámbito intraeclesial, se insertan aportando a la construcción de una comunidad de auténticos seguidores de Jesucristo, conscientes de ser plenamente miembros de la Iglesia y gozosos de poder vivir y celebrar la fe entre hermanos. 388.Toda la comunidad cristiana es ministerial. Por eso es esencial que el ministro surja de una pequeña comunidad en la que participa y es conocido por todos y desde la cual va a ejercer su ministerio, evitando toda tendencia a la clericalización. Parece oportuno que antes de - 182 -
  • 183.
    proceder a sunombramiento la comunidad sea consultada al respecto, por ejemplo a través del Consejo Parroquial de Pastoral. 389.Por tanto, también los laicos están llamados a desempeñar servicios y ministerios en la comunidad. Las características de los laicos llamados a ejercer un ministerio 390.Virtudes humanas: ministros que manifiesten equilibrio psicológico y honradez en su vida personal, familiar y social; activos y dinámicos, abiertos a los demás, con capacidad de escucha y diálogo; con capacidad de liderazgo y al mismo tiempo humildes y abiertos a las relaciones humanas. 391.Cualidades cristianas: que den testimonio de Cristo y su Evangelio; comprometidos con la transformación de la historia; maduros y responsables en su fe, constantes en la oración y en la vida sacramental, estables en su comunidad y promotores de una mística comunitaria, en espíritu de comunión con la Iglesia local. 392.Cualidades específicas para cada ministerio: que sean servidores conscientes, dinámicos y creativos; comunicadores de vida y esperanza, solidarios, animadores y formadores de la conciencia moral, con capacidad de trabajar en coordinación con los demás, que conozcan y comprendan su entorno social; y expresen en su vida diaria la comunión y la apertura a la participación de todos y sean también promotores de nuevas vocaciones. Los ministerios laicales más presentes en las parroquias y qué más está necesitando la Arquidiócesis de Santa Cruz son: a. Presencia y acción de los laicos en los espacios de comunión y participación. 1. Animadores de las Comunidades Eclesiales de Base. 2. Miembros de los consejos pastorales. 3. Miembros del Consejo Parroquial de Asuntos - 183 -
  • 184.
    Económicos y tesorerosen las Comunidades. b. Servicios y ministerios dentro de la pastoral profética de la Parroquia. 1. Catequistas. 2. Los coordinadores y asesores de grupos juveniles. c. Presencia laical en la pastoral litúrgica. 1. Animadores de las celebraciones y de la oración. 2. Ministros Extraordinarios de la Comunión. 3. Lectores. 4. Animadores de música. 5. Rezadores de Novenas. 6. Ministros de acogida. 7. Los monaguillos y monaguillas. d. Servicios y ministerios en el campo de la solidaridad. 1. Los que trabajan en la salud, la educación y la acción social de la Iglesia. - 184 -
  • 185.
    CONSAGRADOS Y CONSAGRADAS “También hoy el testimonio de la vida plenamente consagrada a Dios es una elocuente proclamación de que Él basta para llenar la vida de cualquier persona. …a las puertas del tercer milenio se ha de procurar que la vida consagrada sea más estimada y promovida por los Obispos, sacerdotes y comunidades cristianas”. (Ecclesia in America, 43) 393.En cuanto a sus virtudes humanas: que sean personas humildes, sencillas, humanitarias, amables, comprensivas y misericordiosas, pacientes para acompañar al pueblo. Capaces de adaptarse a los jóvenes, niños y adultos, con capacidad de escucha. Cordiales y joviales. Que irradien alegría, dinamismo, capaces de alentar las ideas de los demás, personas constructivas, que tengan audacia y cautela en el actuar. 394.En cuanto a sus virtudes pastorales: Personas que vivan el amor cristiano y sean sensibles al dolor de los demás, que tengan disponibilidad total, libertad para tratar con toda clase de personas, centradas en Dios, lleven una vida ejemplar, regida por el Evangelio, sacrificadas por servir a Dios y a su Comunidad, evangelizadoras, incentivadas por la oración, con una participación activa en la Parroquia. Que den testimonio mediante su coherencia de vida, perseverantes en su vocación. Personas de comunión con Dios y con los hermanos, que asuman las líneas pastorales de la Iglesia local, y coordinen con sus pastores. Preparadas para evangelizar con servicio y - 185 -
  • 186.
    entrega a lacomunidad eclesial. Atentas a las necesidades materiales y espirituales de los grupos. 395.Muchas comunidades parroquiales reconocen los beneficios que los consagrados y consagradas les han aportado en su caminar, les agradecen su entrega y les invitan a crecer en su misión de ser signos de una entrega radical a Dios y a su Causa. 396.De manera muy especial se reconoce y agradece el testimonio de las comunidades de vida contemplativa que brindan a la Iglesia local el testimonio de su consagración y el beneficio de su oración constante por el bien de la misma Iglesia y del mundo. Es compromiso de las comunidades parroquiales promover las vocaciones a la vida contemplativa. - 186 -
  • 187.
    LA PARROQUIA, COMUNIDAD MISIONERA Jesús se acercó a ellos y les habló así: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes, Bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Y enseñándoles a guardar todo lo que yo les he mandado. Y he aquí que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. (Mateo 28, 18-20) CONVOCADOS Y ENVIADOS 397.La misión de la Parroquia es hacer presente el Evangelio de Jesús en las situaciones cotidianas de la vida, y ser presencia de la Iglesia en medio de las casas de los vecinos. Todo esto lo realiza cuando profundiza en la vocación que el Pueblo de Dios ha recibido a través del Bautismo, se esfuerza por dar testimonio comunitario de su fe en la vida diaria. 398.La dimensión evangelizadora y misionera de la Parroquia se fortalece por la responsabilidad continua en: p La atención pastoral a la Catequesis, CEB´s, Grupos juveniles, y otros grupos de reflexión, iniciando nuevos grupos activos y comprometidos en las responsabilidades de la comunidad. c La animación a otras personas para integrarse y compartir en Comunidad, para que vivan su compromiso comunitario, - 187 -
  • 188.
    dejándose guiar porla Palabra de Dios desde el hogar y medio social. s El testimonio constante, formando líderes y nuevos grupos misioneros. m La organización de visitas a las familias y los barrios de la Parroquia, buscando la participación de toda la comunidad para poder llegar a ellos con actividades programadas y evangelizar con creatividad. c El fomento de espacios de encuentro y comunión, ofreciendo cursillos de evangelización y misión dando énfasis a la formación bíblica. 399.La evangelización de los ambientes profesionales, empresariales, universitarios y otros económicamente más favorecidos, que no han tenido una atención pastoral específica, debe ser preocupación constante de la comunidad parroquial. Este anuncio del Evangelio deberá hacerse desde la opción preferencial por los pobres, opción hecha primeramente por Jesús: “El Espíritu del Señor me ha ungido para anunciar la Buena Nueva a los pobres” (Lc 4, 18). 400.La mayoría de las parroquias no se reconocen todavía como una comunidad Misionera. Hace falta promover y cultivar una mística y espiritualidad misionera que fortalezca esta dimensión esencial de la vida cristiana, tener programas de trabajo misionero en los diferentes grupos, ser más decididos y salir a evangelizar fuera de las estructuras físicas de la Parroquia. 401.Algunas parroquias han realizado misiones populares o campañas anuales (novenas, jornadas, vigilias, etc.) con la meta de llegar a todos los hogares y evangelizar a los sectores más olvidados en la acción pastoral cotidiana. 402.Aún hace falta crecer en la capacidad de utilizar los Medios de Comunicación Social para difundir el Evangelio. - 188 -
  • 189.
    LA EVANGELIZACIÓN DESECTORES MARGINALES Las parroquias en América deben señalarse por su impulso misional que haga que extiendan su acción a los alejados”. (Ecclesia in America, 41) 403.La comunidad parroquial, constituida por bautizados convertidos a Jesucristo, se siente llamada y enviada por el Maestro a anunciar la Buena Nueva a todos. Para convocar a los cristianos que viven en situación de alejamiento, los fieles cristianos tienen el compromiso de suscitar con su testimonio de vida la adhesión a Jesús y a su Iglesia, preparándose con un conocimiento de la vida de Jesucristo, alimentándose con la Palabra y la Eucaristía, buscando despertar en cada cristiano su compromiso misionero y evangelizador. Sectores que necesitan urgentemente este servicio evangelizador son: los zafreros, migrantes que provienen de la cultura quechua, aymará y otras culturas del oriente boliviano, así como también las personas que viven en la marginalidad. 404.Es urgente buscar más creatividad en nuestras celebraciones comunitarias, teniendo en cuenta los elementos culturales propios de la comunidad, para lograr que la Liturgia sea más vivencial. La gente necesita experimentar encuentros donde se sienta acogida. 405.Existen personas y grupos alejados de la práctica cristiana y de la vida en comunidad, para hacerles llegar el Evangelio es preciso que la Parroquia se abra con más iniciativas misioneras, fomentando espacios donde se comparta la Palabra en forma sencilla y se llegue así a la creación de comunidades vivas. - 189 -
  • 190.
    406.Es necesario realizarencuentros comunitarios y fomentar los encuentros masivos (pastoral de masas), el reto es prepararlos y organizarlos bien, para que sean un momento privilegiado de evangelización. 407.La Iglesia, comunidad de seguidores de Jesucristo, para dar un testimonio transparente de Aquel “que se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza”, ha de evitar todo lo que sea o aparente ser ostentación y estructuras de poder en su seno. Es necesario dar un testimonio de austeridad. EL COMPROMISO MISIONERO “AD GENTES” 408.Las parroquias de la Arquidiócesis de Santa Cruz se han beneficiado del servicio misionero de muchas Iglesias locales y Congregaciones religiosas, concretizado en la presencia de numerosos cristianos comprometidos: presbíteros, consagrados y consagradas y voluntarios laicos y laicas. Todavía hoy está recibiendo esta ayuda fraterna, sin embargo, las parroquias se plantean ahora el reto de ser ellas mismas enviadas a otros pueblos para compartir la Buena Nueva. Para fortalecer el dinamismo misionero de las parroquias se ha de centrar la formación en Cristo, haciendo la experiencia de relacionar el Evangelio con la vida diaria, tomando conciencia de la condición de bautizados y su sentido misionero, mejorando la vida de oración, tanto personal como comunitaria. La fe madura hace llegar a experimentar la necesidad de compartir esta fe y transmitirla a los demás. 409.De la experiencia de la vida parroquial, brota el compromiso de multiplicar en cada barrio y comunidades rurales espacios de encuentro comunitario, reflexión de fe y compromiso en la construcción del Reino de Dios. Es importante participar en ellos, asumiendo día a día como propia la tarea evangelizadora. Es necesario tener un equipo de misioneros en cada Parroquia dispuesto a intercambiar trabajo y misión con las otras parroquias. - 190 -
  • 191.
    410.Los fieles cristianosen general necesitan formarse para llevar la Buena Nueva de Jesús en visitas domiciliarias. Este compromiso misionero se debe manifestar también en la oración constante para que Jesús y su Proyecto de Vida sean conocidos. 411.“Como el Padre me envió, así también Yo los envío” (Jn 20, 21). El compromiso de anunciar a Jesucristo en todo el mundo es responsabilidad de toda la Iglesia y, por tanto, también de las Iglesias locales y de las parroquias. Para ello es necesario que las parroquias, demostrando unidad de criterios y de trabajos, den al mundo un testimonio de la vivencia fraternal del nuevo mandamiento: “Ámense los unos a los otros, como Yo los he amado” (Jn 15, 12), como primer servicio a la misión “... que todos sean uno... para que el mundo crea...”(Jn 17, 21). 412.Se deben dar pasos concretos en la realización de experiencias misioneras, respondiendo a la exhortación de los Obispos latinoamericanos en la III Conferencia: “Es verdad que nosotros mismos necesitamos misioneros. Pero, debemos dar desde nuestra pobreza” (DP 368). Es necesario fomentar el intercambio de equipos entre parroquias y países. - 191 -
  • 192.
    ANEXO I. NUESTROSUEÑO DE PARROQUIA “Ustedes... son una raza elegida, un reino de sacerdotes, una nación consagrada, un pueblo que Dios eligió para que fuera suyo y proclamara sus maravillas. ...Ustedes antes no eran su pueblo, pero ahora son Pueblo de Dios, ustedes no habían alcanzado su misericordia, mas ahora han conocido su misericordia”. (1Pe 2, 9-10) A partir de nuestra reflexión sobre la realidad de nuestra Arquidiócesis, y a la luz de la Palabra de Dios, soñamos con una Parroquia que sea:  Comunidad de comunidades, centrada en Jesucristo, donde se viva la unidad, la comunión y la participación, con miras a la construcción del Reino de Dios y testimoniando los valores evangélicos al estilo de las primeras comunidades (ver Hch 2-5).  Comunidad que sea espacio privilegiado para la formación de los laicos, su crecimiento espiritual y su vivencia fraterna, expresada con entusiasmo y alegría. Lugar de animación de grupos y movimientos en la línea de la evangelización y la promoción humana, para comunicar vida y esperanza, especialmente a los sectores más necesitados. - 192 -
  • 193.
    Comunidad que genere más comunidades pequeñas a su interior y las organice por capillas o por centros pastorales, con un dinamismo más preocupado por la vida comunitaria que por las estructuras. Comunidad organizada y fortalecida mediante los Consejos Pastorales y de Asuntos Económicos y los Equipos de animación pastoral.  Comunidad que organice la Pastoral de Conjunto en comunión con las líneas pastorales de la Arquidiócesis.  Comunidad verdaderamente “católica”, entendiendo esta dimensión como apertura ecuménica, en diálogo con otros grupos religiosos y con todos los hombres de buena voluntad.  Comunidad evangelizadora y misionera, alegre, animadora de la fe en el seno familiar, comprometida en el anuncio de la Buena Nueva que nos hace encontrar a Cristo como el Salvador.  Comunidad eucarística, donde el compartir el Pan nos haga crecer en la fraternidad y nos comprometa a ser solidarios con los excluidos de la sociedad. Comunidad que celebre la liturgia de la Eucaristía a partir de la vida misma.  Comunidad solidaria y acogedora, que viva y promueva la justicia para todos, valore a la mujer, apoye al joven, acoja al niño, al anciano, al enfermo, al discapacitado y al migrante.  Comunidad inculturada que viva la fe en Jesús desde su propia cultura, acogiendo con gozo la novedad del Evangelio.  Comunidad abierta y creativa al servicio del Reino de Dios, que genere los siguientes procesos: • que pase de la administración a la misión, - 193 -
  • 194.
    del clericalismo a la participación del Pueblo de Dios, • de las estructuras a la comunidad, • propiciando una constante conversión a nivel personal y comunitario.  Comunidad donde el párroco sea: Hombre de Dios, testigo humilde, comprensivo, abierto. Verdadero pastor y amigo cercano que anima la vida espiritual y celebra el misterio de la fe. Coordinador de la actividad pastoral, comprometido en el desempeño de su misión en comunión con la Iglesia local.  Comunidad donde los laicos sean: personas conscientes de su compromiso bautismal, con sentido de pertenencia a la Iglesia local, dispuestos a los diversos ministerios y servicios, misioneros generosos, para anunciar la Palabra y compartir la fe con los más alejados. Miembros del Pueblo de Dios que celebren el misterio de su amor en la Eucaristía y en la escucha atenta de la Palabra, testigos del Reino de Dios. Solidarios con los hermanos más necesitados y marginados.  Comprometidos en la acción pastoral desde su carisma laical y dignidad bautismal, sin discriminación alguna, con una participación activa, en comunión y corresponsabilidad, especialmente a través de los Consejos Pastorales.  Comunidad donde todos caminemos juntos… - 194 -
  • 195.
    Con sentimientos degratitud al Señor, que acompaña con fidelidad nuestro caminar eclesial, me complace aprobar LAS CONCLUSIONES DE LA SEGUNDA ASAMBLEA SINODAL ARQUIDIOCESANA. Son fruto de la reflexión y aportes del Pueblo de Dios, definidos de manera participativa y comunitaria, que necesariamente deberán marcar la tarea evangelizadora y pastoral de nuestra Iglesia. Santa Cruz de la Sierra, 20 de junio del 2000 Mons. Julio Terrazas S. Arzobispo - 195 -
  • 196.
    C APÍTULO III IIIASAMBLEA SINODAL IGLESIA QUE COMUNICA VIDA Y ESPERANZA CONCLUSIONES - 196 -
  • 197.
  • 198.
    INTRODUCCIÓN 413.El proceso sinodalse concluye con esta última etapa que trata sobre la organización de la Arquidiócesis en Vicarías, sobre la naturaleza y misión de las diversas estructuras y organismos pastorales y sobre los Movimientos Apostólicos en la Arquidiócesis. 414.La última etapa del II Sínodo Arquidiocesano ha coincidido con el Gran Jubileo 2000 que celebró la Iglesia de Santa Cruz en comunión con toda la Iglesia universal como proclamación y vivencia del “Año de la Gracia del Señor” (Lc 4,19). Inspirado en este texto, Jesucristo, “el mismo ayer, hoy y siempre” (Hb 13,8), realizó su misión “para que tengan vida, y vida en abundancia” (Jn 10,10). ZONAS Y SECTORES PASTORALES Antecedentes históricos 415.En el año 1991 la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil agrupó las parroquias de la ciudad de Santa Cruz en cuatro sectores, creando Consejos Juveniles sectoriales. Posteriormente, el Consejo Presbiteral, cambió el esquema tradicional que distinguía entre las parroquias del “Casco Viejo” y las de la Periferia, adoptó los mismos sectores trazados por la Pastoral Juvenil, y añadió a los cuatro sectores de la cuidad la Zona Norte, la Zona de los Valles Cruceños y la Zona Sur-Oeste. - 198 -
  • 199.
    416.Con esta nuevaestructuración se facilitó una dinámica de diálogo y coordinación en el marco de la pastoral de conjunto de acuerdo a las necesidades y proyecciones de la Iglesia Local, y también se favoreció la descentralización del servicio de las Comisiones Arquidiocesanas. En diciembre de 1992 se celebró la I Asamblea Arquidiocesana de Agentes de Pastoral, y a partir de 1994, anualmente. En ellas se fueron definiendo las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis. 417.En la I Asamblea Ampliada del Presbiterio en 1996 se solicitó el nombramiento de Vicarios Episcopales en las Zonas y Sectores para la coordinación pastoral y la atención directa de grupos y personas en los múltiples campos. En ese mismo año el Arzobispo realizó los nombramientos correspondientes y añadió un Vicario Episcopal de la Comunicación con la intención de impulsar y dinamizar la pastoral de la comunicación en toda la Arquidiócesis. Situación actual de las Zonas y Sectores 418.Durante esta década las Zonas y Sectores se han organizado de acuerdo a su propia realidad y posibilidades conforme a líneas pastorales comunes. Primero, se han conformado los Consejos Pastorales Sectoriales y Zonales, con representación de las diversas parroquias, de las comisiones de pastoral que se consideraban prioritarias, y con laicos, presbíteros y consagrados. Estos Consejos tienen la finalidad de llevar a cabo las directivas y planes pastorales señalados por el Sector y Zona en las Asambleas que se realizan periódicamente. Todos los Sectores han estado representados en el Consejo Arquidiocesano de Pastoral. 419.La Conferencia Boliviana de Religiosos en Santa Cruz ha organizado encuentros sectoriales y zonales, sin mucha continuidad, generalmente porque los carismas y las obras se desarrollan en campos muy especializados. La actividad apostólica de las congregaciones es muy variada, y dada su importancia se ve la conveniencia de una mayor participación e integración a nivel de Parroquias y Vicarías. - 199 -
  • 200.
    420.En todas lasZonas y Sectores se ha logrado una importante participación de los laicos. Se siente la necesidad de una mejor formación eclesial y una mayor participación en la toma de decisión 421.En los Sectores, los equipos de la Pastoral Juvenil siguen funcionando aunque no siempre bien integrados en los respectivos Consejos. Se reconoce la importancia de la contribución pastoral de los jóvenes y la necesidad de darles mayor apoyo en las Vicarías. 422.Los Movimientos Apostólicos, como tales, no están representados en los Consejos Sectoriales y Zonas. Por otro lado, hasta ahora ningún Movimiento Apostólico se ha organizado a nivel de Sector. Tampoco se coordinan entre sí. A nivel arquidiocesano están representados en el Consejo Boliviano de Laicos - Santa Cruz y sería conveniente aprovechar su riqueza en la tarea evangelizadora de las Vicarías. 423.Aunque están definidas las opciones pastorales, no todas han sido impulsadas decididamente en las diferentes Zonas y Sectores. La mayoría ha apoyado a la Pastoral Juvenil. Algunas han desarrollado la Pastoral Familiar o alguna dimensión de la Promoción Humana. Las Comunidades Eclesiales de Base han sido promovidas en algunas parroquias y relegadas en otras. 424.La mayoría de las Zonas y Sectores, con el impulso del Consejo Arquidiocesano de Pastoral, han hecho esfuerzos para unificar los criterios y requisitos para la preparación y celebración de los sacramentos. 425.La misma creación de nuevas parroquias y cuasi-parroquias, ha ayudado a la coordinación y dinamismo pastoral de los Sectores. La estructuración pastoral de la Arquidiócesis ha logrado crear muchos lazos de conocimiento y amistad entre los agentes de pastoral. Aunque mucho queda por hacer, ha habido avances en la Pastoral de Conjunto y se ha alcanzado una visión de la realidad más completa y compartida entre todos, en gran parte fruto del mismo proceso sinodal. - 200 -
  • 201.
    Creación de lasVicarías Episcopales 426.En el mes de Junio del año 2001, el Sr. Cardenal firmó un Decreto sobre la creación de Vicarías en la Arquidiócesis. 427.En el Decreto Arzobispal se crean Siete Vicarías Episcopales con delimitación territorial. 428.Las siete Vicarías sustituyen a las Zonas y Sectores Pastorales hasta ahora existentes y se les asigna un Nombre para su identificación en el territorio correspondiente. Las Vicarías quedan establecidas de la siguiente manera: 1. Vicaría “Virgen de Cotoca”, con la configuración territorial del anterior Sector I de la Zona Metropolitana. 2. Vicaría “Virgen de Guadalupe” (anterior Sector II de la Zona Metropolitana). 3. Vicaría “San Pablo” (anterior Sector III de la Zona Metropolitana). 4. Vicaría “San Lorenzo” (anterior Sector IV de la Zona Metropolitana). 5. Vicaría “Santiago Apóstol” (anterior Zona Sud-Oeste). 6. Vicaría del Norte “Santa Rosa de Lima” (anterior Zona Norte) 7. Vicaría de los Valles Cruceños “Beato Juan XXIII” (anterior Zona de los Valles Cruceños). 429.A estas Vicarías territoriales se añade la Vicaría Episcopal para la Economía. 430.Los Vicarios Episcopales han ejercido un papel importante de animación y coordinación pastoral en sus respectivas jurisdicciones. Se ha visto conveniente que los Vicarios tengan un mayor conocimiento y presencia en las parroquias y congregaciones religiosas. Ya que las - 201 -
  • 202.
    muchas reuniones, celebracionesy preocupaciones pastorales suponen un gran compromiso por parte de los Vicarios, se sugiere que en lo posible sean liberados de ser al mismo tiempo Párrocos y responsables de otras Comisiones y servicios arquidiocesanos. 431.Además de las competencias indicadas en el Código de Derecho Canónico, los Vicarios Episcopales asumen las siguientes tareas pastorales: Representar al Obispo, de manera ordinaria y permanente, en el ámbito de su jurisdicción. Coordinar la acción pastoral de sacerdotes, religiosos y laicos en el territorio encomendado, promoviendo la comunión y fraternidad entre los agentes de pastoral. Animar la acción pastoral en su Vicaría, en conformidad con las líneas pastorales de la Arquidiócesis. Asegurar que las Comisiones Arquidiocesanas desarrollen su trabajo pastoral, de manera coordinada y descentralizada. Convocar y presidir las reuniones pastorales de su Vicaría. Asegurar la programación pastoral y posterior evaluación. Llevar las inquietudes y propuestas pastorales de su Vicaría al Consejo Episcopal y al Consejo Pastoral Arquidiocesano. Informar y aprobar los proyectos de obras, identificando las más importantes y asegurando su presentación adecuada. Visitar periódicamente las Parroquias y Consejos Pastorales de su jurisdicción. Cuidar que los Libros Parroquiales, estados de cuentas, inventarios y títulos de propiedad estén en orden. 432.En las Vicarías se ha de asegurar una buena organización de sus Consejos Pastorales y equipos de coordinación con representación de los agentes de pastoral, sean sacerdotes, religiosos y laicos. Los representantes ante el Consejo Arquidiocesano de Pastoral serán miembros natos del Consejo de Vicaría. - 202 -
  • 203.
    433.Se procurará tambiénque las Vicarías cuenten con los servicios de las Comisiones pastorales de acuerdo a las opciones pastorales establecidas en la Arquidiócesis. 434.Las Vicarías han de elaborar un plan pastoral detallando los objetivos y estrategias, evaluando y revisando la marcha del mismo. Estos planes deben ser elaborados a partir de la propia realidad y del Plan Pastoral Arquidiocesano. El plan pastoral debe aprobarse en Asamblea y darse a conocer en el Consejo Arquidiocesano de Pastoral para que se coordine con las demás Vicarías aprovechando mutuamente las diversas experiencias. En este mismo sentido, en el Consejo Pastoral de la Vicaría se pondrán en común los planes pastorales de las Parroquias respectivas. 435.Además de recomendar la participación de las Vicarías en las grandes celebraciones arquidiocesanas, como son Corpus Christi y la Virgen de Cotoca, conviene que en alguna otra ocasión se organicen celebraciones a nivel de Vicaría para promover la unidad en la fe y la fraternidad cristiana. - 203 -
  • 204.
    COMISIONES ARQUIDIOCESANAS DE PASTORAL Naturaleza de las Comisiones 436.Las Comisiones Arquidiocesanas son organismos oficiales de servicio especializado para animar, guiar y apoyar a los agentes de pastoral y responder a las necesidades concretas de la Iglesia en el cumplimiento de su misión. Están al servicio de las parroquias y vicarías para asegurar la formación integral de los agentes pastorales y asesorar la ejecución de los planes pastorales. 437.En nuestra Arquidiócesis, las Comisiones están agrupadas en tres Áreas según su naturaleza y campo de actividad de acuerdo a una similar organización de la Conferencia Episcopal de Bolivia. Cada Área tiene un coordinador que además la representa en el Consejo Arquidiocesano de Pastoral. El Sínodo, en atención a las necesidades pastorales de la Arquidiócesis, sugiere la conveniencia de hacer modificaciones y crear algunas nuevas comisiones, resultando el siguiente organigrama: Área de Evangelización: a. Comisión de Liturgia, Música y Arte Sacro. b. Comisión de Catequesis y Biblia. c. Comisión de Misiones d. Comisión de Ecumenismo. Área de Agentes y Estructuras: Equipo de Comunidades Eclesiales de Base. - 204 -
  • 205.
    Comisión de PastoralFamiliar Departamento de Pastoral de la Tercera Edad Comisión de Pastoral de la Infancia. Comisión de Pastoral Juvenil y Vocacional. Comisión de Pastoral Universitaria. Comisión de la Hermandad con Tréveris y Hildesheim. Área de Promoción Humana: a. Comisión de Comunicación. b. Comisión de Pastoral Social-Caritas. Departamento de Pastoral Migratoria Departamento de Pastoral Penitenciaria c. Comisión-Delegación Episcopal de Educación. d. Comisión-Delegación Episcopal de Salud. e. Comisión-Delegación Episcopal de Hogares. Orientaciones Generales para las Comisiones Arquidiocesanas 438.Nuestro pueblo es testigo y victima de muchos signos de miseria material, espiritual y moral, donde hace falta comunicar vida y esperanza. Las Comisiones Arquidiocesanas tienen la misión, según la especificidad de cada una, de analizar esta realidad, sus causas y consecuencias, a la luz del Evangelio y la enseñanza de la Iglesia, para ayudar a que todas las instancias de Iglesia puedan concretar mejor sus planes pastorales y responder a estas necesidades. 439.Es necesario descentralizar más los servicios de las Comisiones Arquidiocesanas para que presten su servicio en toda la extensión territorial de la Arquidiócesis. En general, no se conoce suficientemente el trabajo y la misión de las Comisiones Arquidiocesanas, especialmente en el área rural. Conviene editar publicaciones destinadas a las parroquias y comunidades para que conozcan los objetivos y servicios de cada Comisión. Para esta iniciativa es necesaria la colaboración de la Vicaría de la Comunicación y la Oficina de Prensa. - 205 -
  • 206.
    440.De acuerdo alas propuestas de las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral y las orientaciones del Consejo Arquidiocesano de Pastoral, las Comisiones han de colaborar en la preparación y ejecución de un Plan Pastoral Arquidiocesano. Las Comisiones Pastorales deben elaborar su plan de acuerdo al Plan Arquidiocesano, y publicar anualmente el calendario de sus actividades. 441.Las Comisiones Arquidiocesanas están limitadas para cumplir adecuadamente con su misión por la falta de recursos económicos y humanos. Urge desarrollar, con el asesoramiento del Consejo Arquidiocesano de Asuntos Económicos, un plan de financiación que las libere de la dependencia extranjera y las integre en la economía arquidiocesana. Es necesario concientizar al pueblo para que reconozca el valor de estos organismos. Las Parroquias, Congregaciones y Movimientos deben ser generosos en compartir su personal para el bien común de la Iglesia mediante su participación en estas Comisiones, liberándolos, en lo posible, de otros compromisos. Por otro lado, las Comisiones deben ser transparentes en su administración económica, evitar gastos excesivos y buscar su autofinanciamiento. 442.Las Comisiones Arquidiocesanas tienen un papel importante en la formación de los agentes de pastoral. Para ofrecer oportunidades de profundización teológica y pastoral en sintonía con los desafíos del nuevo milenio, deberán: Organizar cursillos y talleres. Preparar subsidios convenientes. Ofrecer formación al Pueblo de Dios por los medios de comunicación social. Impulsar en coordinación con la CBL un Centro de Formación Teológica para Laicos. Impulsar el Instituto de Teología a Distancia. Ayudar y orientar a los Movimientos Apostólicos. Coordinar con las instancias civiles que actúan en los mismos campos para que contribuyan a la construcción del Reino de Dios. ÁREA DE EVANGELIZACIÓN - 206 -
  • 207.
    443.Las Comisiones Arquidiocesanasdel Área de Evangelización tienen la especial tarea de dinamizar a la Iglesia en su misión de Evangelización con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones, para que el Evangelio penetre en las raíces de las culturas originarias y modernas de nuestro Pueblo en los inicios del Tercer Milenio. Comisión Arquidiocesana de Liturgia, Música y Arte Sacro 444.La misión de la Comisión de Liturgia, Música y Arte Sacro es: Incentivar celebraciones litúrgicas y sacramentales dinámicas, inculturadas, y evangelizadoras con una participación consciente, activa v fructuosa de los fieles. Preparar la liturgia de las grandes solemnidades arquidiocesanas como son Corpus Christi y Cotoca, ordenaciones sacerdotales y diaconales, y otras. Coordinar con la Comisión de Comunicación la realización de las Misas transmitidas por los MCS y otras producciones de audio- video. Apoyar a las Vicarías pastorales en la formación litúrgica de los Agentes de Pastoral. Asesorar a las Parroquias en la conformación de sus equipos de animación litúrgica. Asesorar en la producción de materiales litúrgicos. Colaborar con la Oficina de Proyectos en el diseño de los templos y capillas, de manera que respondan a criterios litúrgicos y artísticos. Promover la composición y difusión de música litúrgica y cristiana inculturada y evangelizadora. Ofrecer criterios litúrgicos y evangelizadores al Pueblo de Dios respecto a las distintas expresiones de la religiosidad popular. 445.La Comisión de Liturgia, Música y Arte Sacro debe desarrollar un plan de formación de animadores de las celebraciones comunitarias, como ser: Celebraciones dominicales, Celebraciones de la Palabra, Celebraciones de la Esperanza (Exequias y Novenas por los difuntos), - 207 -
  • 208.
    Celebraciones de lasFiestas Patronales y Santos, y preparar subsidios para las celebraciones litúrgicas, sacramentales y otras expresiones de la religiosidad popular. 446.Corresponde a la Comisión de Liturgia examinar los materiales destinados para la oración oficial de la Iglesia que requieren la aprobación eclesiástica correspondiente. 447.También la Comisión animará y asesorará a los artistas locales para crear expresiones más inculturadas de música y arte sacro. Comisión Arquidiocesana de Catequesis y Biblia 448.La misión de la Comisión Arquidiocesana de Catequesis y Biblia es: Apoyar a la Iglesia Local en la formación cristiana integral de todos los miembros del Pueblo de Dios como proceso permanente de crecimiento en la fe y compromiso de vida. Promover la lectura y el estudio de las Sagradas Escrituras para que la vida de la Iglesia sea alimentada y orientada desde la Palabra de Dios. Formar a los Catequistas para que ejerzan adecuadamente su ministerio, especializandose para las diferentes áreas: jóvenes, niños, adultos, discapacitados. Coordinar la Catequesis a nivel arquidiocesano a través de las Vicarías. Ofrecer criterios catequéticos para la preparación de los sacramentos. Asesorar y elaborar materiales de Catequesis adecuados a la realidad y necesidades de la Arquidiócesis. 449.Dada la gran cantidad de catequistas, es necesario continuar en la descentralización de los cursos de formación. La Comisión asesorará a las parroquias en la preparación de sus programas de formación de catequistas. 450.También es preciso reformular los programas de catequesis pre- - 208 -
  • 209.
    sacramental de talmanera que lleven a mayor integración en la vida eclesial y compromiso a favor del Reino. Conviene coordinar con la Comisión de Pastoral Familiar en la elaboración de materiales para la Catequesis Familiar. 451.Es necesario potenciar la dimensión bíblica de esta Comisión a través del Departamento que debe promover una formación sistemática de la Biblia y su lectura orante. 452.Teniendo en cuenta la importancia de la Comunidad Educativa en la formación religiosa de los alumnos a través de los cursos escolares, es necesario que esta Comisión coordine con la Delegación Episcopal de Educación para que los programas de catequesis en las parroquias y las clases de religión en los colegios se complementen mutuamente respetando la competencia propia de cada institución. 453.Es urgente promover y preparar programas y materiales de catequesis para las personas con necesidades especiales: ciegos, sordos, discapacitados mentales y capacitar a los catequistas especializados con métodos propios. Comisión Arquidiocesana de Misiones 454.La Comisión de Misiones tiene como principales objetivos: Animar y promover en todos los sectores del Pueblo de Dios el espíritu, la actividad y la cooperación misionera. Coordinar las diversas actividades misioneras que se llevan a cabo en la Arquidiócesis. Procurar una adecuada formación de misioneros laicos, a fin de que el anuncio de Jesucristo llegue a todos: a quienes aún no lo han recibido y a los bautizados que se han alejado de la práctica cristiana. Animar las Jornadas Misioneras anuales que se realizan e impulsar la generosidad en las colectas para este fin. Orientar a los misioneros que llegan a la Arquidiócesis en el proceso de inculturación e inserción en la Iglesia Local. - 209 -
  • 210.
    455.Sería oportuno organizar,como elemento central del primer plan pastoral de la Arquidiócesis, una vez concluido este II Sínodo, una experiencia de Misión, que se pueda realizar simultáneamente en toda la Iglesia, o por Vicarías sucesivamente, de acuerdo al discernimiento y recomendaciones del Consejo Arquidiocesano de Pastoral. Con el asesoramiento de la Comisión de Misiones y el Equipo Redentorista de Misiones Populares se puede hacer una buena planificación misionera en las Parroquias y Vicarías, para llegar a todo el Pueblo de Dios, especialmente a los alejados y los migrantes. 456.La presencia de muchos misioneros de diversos lugares es una riqueza en la Arquidiócesis que dinamiza el espíritu misionero de la Iglesia tanto a nivel interno como en la apertura a la Iglesia Universal. En este sentido señalamos como significativo el Convenio Misionero establecido con la Iglesia de Sucre. 457.Es necesario formar nuevos evangelizadores para los nuevos tiempos, fomentando la preparación de Misioneros y Evangelizadores populares. Conviene que la Comisión de Misiones coordine con el Equipo Arquidiocesano de CEBs y la Pastoral Juvenil Vocacional para guiar y dinamizar sus esfuerzos misioneros respectivos. Comisión Arquidiocesana de Ecumenismo 458.La misión de la Comisión de Ecumenismo es: Promover el diálogo ecuménico, la oración en común y el acercamiento con las diversas iglesias cristianas. Favorecer el respeto mutuo entre las diversas religiones. Colaborar con las parroquias en la formación ecuménica de los agentes pastorales. Fomentar la oración por la unidad de los cristianos. Impulsar la colaboración entre iglesias en el campo de la solidaridad y el compromiso en favor de los más pobres. - 210 -
  • 211.
    459.Teniendo en cuentael gran número de movimientos religiosos no católicos, las frecuentas tensiones que se originan y las dudas que se siembran en el corazón de muchos cristianos, la Comisión de Ecumenismo ayudará a clarificar y afrontar estos problemas. 460.Los agentes de pastoral deben distinguir entre las Iglesias cristianas históricas y los nuevos movimientos religiosos y tener una formación básica de la doctrina católica de manera que los bautizados puedan “dar razón de su esperanza” (Cfr. 1 Pedro 3,15). ÁREA DE AGENTES Y ESTRUCTURAS 461.El Área de Agentes y Estructuras agrupa las Comisiones al servicio de los diferentes sectores y grupos del Pueblo de Dios. Algunos de ellos, como CEBs, Familia y Jóvenes, son opciones pastorales prioritarias de la Arquidiócesis. Equipo Arquidiocesano de Animación de Comunidades Eclesiales de Base 462.La misión del Equipo Arquidiocesano de Comunidades Eclesiales de Base consiste en: Apoyar y animar a las Comunidades Eclesiales de Base a nivel de Arquidiócesis, Vicarías y Parroquias para que vivan su vocación y misión como Iglesia. Promover una conciencia clara de la identidad y misión de las CEBs en los animadores y los miembros de las comunidades, para que asuman responsablemente la tarea evangelizadora en la Iglesia y la sociedad. Mantener una coordinación eficiente con las diferentes áreas pastorales y grupos eclesiales, en cuanto célula básica de la Iglesia. 463.La promoción de las Comunidades Eclesiales de Base, como opción pastoral prioritaria de la Arquidiócesis, está ampliamente documentada en las conclusiones de las anteriores Asambleas Sinodales. Aunque el - 211 -
  • 212.
    Equipo de Animaciónno es propiamente una Comisión Arquidiocesana, sino organismo de las mismas CEBs, la Iglesia Local valora y apoya su trabajo en coordinación con las Comisiones del Área de Agentes y Estructuras. 464.Es importante que el Equipo de Animación se preocupe especialmente de aquellas Parroquias que no han iniciado este proceso (II Doc. Sinodal, #300), y se organice a nivel de Vicarias. Se necesita la formación en el clero, los seminaristas y otros agentes de pastoral, sin olvidar que hay frecuentes cambios en los sacerdotes y religiosos, para que tomen conciencia de este nuevo modelo de ser Iglesia. Es indispensable que los pastores comprendan y apoyen la mística y espiritualidad de las CEBs para el acompañamiento de las mismas. 465.En coordinación con las otras Comisiones Arquidiocesanas, el Equipo ayudará a las Comunidades Eclesiales de Base en el fortalecimiento de las familias, la integración de los jóvenes, la formación en la solidaridad y la promoción de comunidades misioneras. Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar 466.La misión de la Comisión de Pastoral Familiar es: Defender la importancia de la familia, como fuente de amor y de vida y lugar privilegiado para la santificación de los esposos e hijos. Fomentar la dimensión eclesial de la familia, insertándola en la parroquia asumiendo su compromiso en la construcción del Reino. Formar a los esposos en la paternidad responsable cristiana. Fomentar la evangelización de las familias cristianas alejadas y ayudar a las que viven en situaciones irregulares. Apoyar a las parroquias en los programas de preparación al Matrimonio y el seguimiento posterior de las parejas. Colaborar a las parroquias en la formación de agentes de pastoral familiar. - 212 -
  • 213.
    467.La preocupación porla familia, opción pastoral prioritaria de la Arquidiócesis, fue específicamente abordada en las conclusiones de la I Asamblea Sinodal (#103-111). Con el asesoramiento y la colaboración de la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar, corresponde a todas las instancias de la Iglesia poner en práctica estas recomendaciones y en especial la norma aprobada de “atención especial a la Pastoral Familiar en su planificación pastoral y propiciarán espacios de encuentro para las familias cristianas en el mayor número de barrios y capillas” (Normal Pastoral # 23). 468.La Comisión de Pastoral Familiar debe tener una voz profética frente a las condiciones infrahumanas en que viven miles de familias y frente a las agresiones que sufre la familia en la sociedad moderna. 469.El Servicio de Orientación Familiar (SOF) debería llegar a las zonas más lejanas de la Arquidiócesis. 470.La Comisión debe estudiar los motivos de tantas parejas católicas que no se casan por la Iglesia, para ofrecer vías de acción pastoral y evangelización que respondan a esta situación. 471.La Comisión de Pastoral Familiar debe coordinar los cursillos pre- matrimoniales de las Vicarias, Parroquias y del Movimiento Familiar Cristiano para que la mayoría de las parejas tengan una preparación inmediata más larga y completa, conforme a las recomendaciones de la I y II Asambleas Sinodales (111, 350). Departamento de Pastoral de la Tercera Edad 472.El Departamento de Pastoral de la Tercera Edad tiene como Misión: Defender la dignidad y los derechos de los ancianos, promoviendo una actitud de respeto y cariño hacia ellos. Acompañar a las personas de la tercera edad en su crecimiento espiritual. Incentivar y colaborar con las parroquias para organizar celebraciones comunitarias de la Unción de los Enfermos. - 213 -
  • 214.
    Velar por lasnecesidades de los ancianos en el campo de la salud en coordinación con la Comisión de la Salud. Promover iniciativas que aprovechen la experiencia y sabiduría de los ancianos y desarrollen sus capacidades en bien de la Iglesia y la sociedad. 473.La Pastoral de la Tercera Edad, surgida en los últimos años, merece un apoyo decidido por parte de la Iglesia y por consiguiente se establece como Departamento de la Comisión de Pastoral Familiar. Este Departamento ha de facilitar entre las Parroquias, Vicarías y Hogares un intercambio de iniciativas que alivien la soledad de los ancianos y les devuelvan la alegría de compartir la vida con los demás. 474.Es necesario luchar por la dignidad de las personas mayores ya que la sociedad mercantilista tiende a desvalorar a los ancianos. Ellos pueden ofrecer mucho en sabiduría espiritual y humana. Por otro lado, aún cuando desaparezca la lucidez mental y requieran de especial cuidado, estos hijos e hijas de Dios humanizan a quienes los cuidan y se preocupan por ellos. El cuarto Mandamiento: “Honra a tu Padre y a tu Madre”, es el fundamento del cuidado de los ancianos. 475.El Departamento de Pastoral la Tercera Edad dará su apoyo a las Caritas Parroquiales y grupos de la Tercera Edad ofreciendo asesoramiento legal para tener documentación ciudadana, hacer valer sus derechos y recibir beneficios sociales. Comisión Arquidiocesana de Pastoral de la Infancia 476.La Misión de la Comisión de Pastoral de la Infancia ha de ser: Defender la dignidad y derechos de los niños como seres humanos e hijos de Dios. Promover y acompañar el crecimiento de los niños en “sabiduría, gracia y edad delante de Dios y de los hombres” (Lc 2,52). Ayudar a los niños para que contribuyan con sus dones a la misión de la Iglesia en la construcción del Reino de Dios. - 214 -
  • 215.
    Coordinar con lasautoridades civiles, hogares de niños, la Defensa del Niño Internacional y otras instituciones, las acciones de la Iglesia en favor de los niños de la calle, trabajadores, drogadictos, abandonados y explotados. 477.La responsabilidad de educar y proteger a los niños reside en las familias, que muchas veces necesitan un apoyo especial para cumplir con su tarea y por eso se establece la Comisión Arquidiocesana de Pastoral de la Infancia. Esta Comisión reúne dimensiones de pastoral social, pastoral familiar, educación y catequesis desde las necesidades y posibilidades concretas de los niños y por eso coordinará con las Comisiones correspondientes. 478.El Misal Romano ofrece plegarías eucarísticas especiales para Misas con niños. En coordinación con la Comisión de Liturgia se pueden ofrecer sugerencias y promover celebraciones Eucarísticas y de la Palabra para los niños en las parroquias. 479.Esta Comisión ha de conocer, promover y coordinar con el Movimiento Mink’as que ofrece a los niños la oportunidad de ser protagonistas de su propio crecimiento mediante la metodología del “ver, juzgar y actuar”. También se preocupa de que las parroquias cuenten con monaguillos y se organicen actividades para ellos. Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional 480.La misión de la Comisión de Pastoral Juvenil y Vocacional es: Favorecer el encuentro personal de los jóvenes con Jesucristo. Promover un estilo de vida juvenil en el seguimiento de Jesús, que comprometa al joven en la construcción de una sociedad nueva. Formar a los jóvenes con conciencia crítica en las áreas humana, social y cristiana, para que sean protagonistas de su propia vida y descubran su vocación. - 215 -
  • 216.
    Promover y acompañarcon especial interés las vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal. Coordinar los esfuerzos pastorales de las parroquias, colegios, movimientos apostólicos, etc., de cara a una pastoral juvenil de conjunto. Fortalecer la coordinación con las diferentes instituciones civiles que actúan en favor de los jóvenes. Privilegiar la formación de líderes juveniles. Promover la vocación misionera de los jóvenes para que lleguen a los más alejados. Hacer oír en la Iglesia y en la sociedad la voz profética que el Espíritu Santo suscite en los jóvenes. 481.La Pastoral Juvenil y Vocacional es la acción organizada de la Iglesia para acompañar a los jóvenes a descubrir, seguir y comprometerse con Jesucristo y su Reino de Vida, de manera que asuman su realidad personal y socio-eclesial. Para que los jóvenes asuman un compromiso cristiano en la sociedad, necesitan conocer a Cristo y experimentar la verdad del Evangelio. 482.Conviene fortalecer la organización de la Comisión de Pastoral Juvenil a nivel de Vicarías para ayudar a promover grupos juveniles en las parroquias y comunidades, asegurando también el seguimiento de los jóvenes después de recibir la Confirmación. 483.Hace falta una mayor integración de la dimensión vocacional en las actividades y programas juveniles. Por otro lado es necesario promover y acompañar las vocaciones laicales y de matrimonio cristiano y no solamente las vocaciones religiosas y sacerdotales. El Departamento Vocacional, dependiente de esta Comisión, ayudará a formar equipos en las Vicarías que se dedican a la promoción y acompañamiento vocacional, como también integrar a los seminaristas en la pastoral juvenil vocacional organizando algunas actividades juveniles en el Seminario Arquidiocesano para dar a conocer esta opción y despertar mayor interés vocacional en los jóvenes. 484.La Pastoral Juvenil, como expresión del amor de Cristo por los jóvenes, - 216 -
  • 217.
    tiene que ayudaral adolescente a asumir su sexualidad como persona humana, según el plan del creador, que les llama a vivir la castidad y el amor verdadero. Mediante este compromiso profético cuestionará los anti-valores de la sociedad consumista y ofrecerá respuestas claras y equilibradas a los jóvenes en esta dimensión tan importante de su vida. Para esto necesitan guías y consejeros con formación espiritual y psicológica adecuada. 485.La Pastoral Juvenil Vocacional prestará particular atentción a los jóvenes que se encuentran en situaciones críticas (pandillas, alcoholismo, drogas, prostitución, discapacitados, etc.), para orientarles hacia los servicios profesionales adecuados. Comisión Arquidiocesana de Pastoral Universitaria 486.La misión de la Pastoral Universitaria es: Fomentar en el medio universitario la integración entre fe-ciencia, fe-vida, fe-cultura y fe-ideologías. Mostrar a los universitarios a un Jesús vivo y presente que les lleve a un compromiso de vida coherente con el Evangelio. Organizar una acción pastoral de formación integral con énfasis en los tiempos fuertes de cada universidad. Promover espacios de diálogo y reflexión con el docente universitario, como transmisor de valores. Orientar a los universitarios que se encuentran en situaciones críticas (drogadicción, problemas familiares, etc.) hacia los servicios profesionales correspondientes. Facilitar la preparación de los sacramentos de iniciación a los universitarios que no los hubieran recibido. Coordinar con la Comisión de Pastoral Juvenil Vocacional para dar continuidad al proceso de formación cristiana de los jóvenes. 487.La Pastoral Universitaria es la acción evangelizadora de la Iglesia en el mundo universitario para que los futuros profesionales se comprometan a dar testimonio de su fe en el medio ambiente específico y en construir una nueva sociedad, de acuerdo a los valores del Reino. En la - 217 -
  • 218.
    Arquidiócesis funcionan unas20 Universidades, incluyendo la Católica, a las que concurren una considerable cantidad de estudiantes, docentes y administrativos, que requieren una atención pastoral particular y especializada. 488.La Pastoral Universitaria ofrecerá espacios de formación, optando prioritariamente por el grupo pequeño y permanente y llevará adelante procesos de educación en la fe, favoreciendo el encuentro y experiencia personal con Dios. 489.La Pastoral Universitaria impulsará iniciativas para que sus destinatarios y protagonistas asuman valores éticos en su acción y concepción profesional. Facilitará el compromiso del joven, mediante el encuentro con Jesús, en primer lugar dentro de la universidad y luego en la Iglesia y con los diversos servicios de voluntariado y actividades misioneras que contribuyan a la construcción de una sociedad nueva. Comisión Arquidiocesana de la Hermandad con Tréveris y Hildesheim 490.La misión de la Comisión de Hermandad con Tréveris y Hildesheim es: Animar la hermandad con Tréveris y Hildesheim y otras diócesis que mantienen misioneros en la Arquidiócesis de Santa Cruz y colaboran con esta Iglesia. Coordinar y ejecutar actividades que potencien la amistad, favoreciendo el intercambio de delegaciones. 491.Por el especial apoyo de estas Diócesis alemanas con Bolivia, y para asegurar relaciones mutuamente evangelizadoras, se creó a nivel nacional la Comisión de Hermandad con Tréveris y Hildesheim. Esta Comisión quiere lograr que la relación entre Iglesias sea expresión de una verdadera hermandad, amistad y conocimiento mutuo que contribuya a la Nueva Evangelización en ambas partes. - 218 -
  • 219.
    492.Otras Iglesias particularestambién colaboran con la Arquidiócesis, testimonio de la universalidad y comunión de la Iglesia. En reconocimiento a las relaciones estables con ellas, se pide a esta Comisión que asuma la responsabilidad de dinamizar la hermandad con ellas también. Cada año se celebra el “Día de la Hermandad” para dar a conocer las preocupaciones pastorales y características de estas Iglesias Hermanas y orar con ellas. ÁREA DE PROMOCIÓN HUMANA 493.El Área de Promoción Humana reúne las Comisiones que representan el compromiso solidario de la Iglesia y su lucha por la justicia y dignidad de las personas. Inspirándose en el Evangelio y en la Doctrina Social de la Iglesia, la promoción humana, especialmente de los pobres, es una de las opciones prioritarias de la Arquidiócesis que asume en su empeño de comunicar Vida y Esperanza. La situación cada vez más alarmante de injusticia social y crisis económica que desemboca en el sufrimiento de los más marginados, hace aún más urgente la acción de la Iglesia en este campo. Comisión Arquidiocesana de Comunicación 494.La misión de la Comisión de Comunicación es: Promover la organización de la Pastoral de la Comunicación en las Parroquias y Centros Evangelizadores. Coordinar la acción pastoral en el campo de la Comunicación Social. Informar y aprobar los proyectos de obras de su competencia, como son las emisoras que operan en nombre de la Iglesia. Propiciar que los valores del Evangelio estén presentes en la Comunicación Social. - 219 -
  • 220.
    495.La comunicación esuna dimensión integral de la misión de la Iglesia universal para proclamar eficazmente el mensaje del Evangelio para que los bautizados seamos todos comunicadores de vida y esperanza en este nuevo milenio. La Comisión de Comunicación está encabezada por un Vicario Episcopal. Tiene la misión de promover la Pastoral de la Comunicación en todas sus dimensiones. 496.El Vicario Episcopal de la Comunicación tiene una jurisdicción personal para actuar con autoridad en los asuntos de la Pastoral de la Comunicación. Tiene la responsabilidad de: Representar al Obispo en el ámbito de las comunicaciones sociales. Asesorar a la Comisión Arquidiocesana de Comunicación. Llevar las inquietudes y propuestas de Comisión de Comunicación al Consejo Episcopal y otros organismos arquidiocesanos. Supervisar la Oficina de Prensa y todos los organismos relacionados con las comunicaciones oficiales de la Iglesia. Mantener la relación oficial de la Iglesia con los Medios de Comunicación Social. 497.Esta Comisión está empeñada en promover acciones concretas en la Comunicación Social. Orienta el trabajo de DIAKONIA: Escuela Superior de Comunicación Audiovisual, que permite que la Iglesia tenga una presencia en el mundo cultural y de la Comunicación Social. DIAKONIA ofrece también cursillos para formar a los Agentes de Pastoral de la comunicación y a los comunicadores en una perspectiva cristiana de ética profesional. 498.La Comisión de la Comunicación está llamada a coordinar a los que hablan en nombre de la Iglesia, y organizar las emisoras católicas como red al servicio de la evangelización. 499.Es importante en la Iglesia la transmisión por televisión y radio de la Liturgia Dominical de la Catedral y otras celebraciones. Al mismo tiempo se nota la necesidad de una presencia mayor en los Medios de Comunicación. 500.Varios sectores de Iglesia en Santa Cruz anhelan contar con un canal de - 220 -
  • 221.
    televisión propio paradar a conocer su vida, tener más influencia en la formación de la opinión pública y televisar cursos bíblicos, catequéticos y de la doctrina social de la Iglesia, desde la perspectiva de la realidad y en sintonía con las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis. Hasta que esto no sea posible por motivos económicos, por lo menos se podría ver la posibilidad de lanzar un programa religioso-popular diario. 501.Una tarea importante de la Comisión de Comunicación es la promoción y el asesoramiento de la producción de videos. DIAKONIA y Lu-Pan- Gua Video Católico han logrado importantes avances en la producción de materiales populares. 502.La Arquidiócesis cuenta con una página de Internet y poco a poco las diferentes instituciones eclesiales están logrando el acceso al correo electrónico. Se han preparado personas en estas tecnologías y, con el apoyo de esta Comisión, sería conveniente que los organismos eclesiales tengan acceso al Internet para lograr una comunicación interna más eficaz. Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social-Caritas 503.La misión de la Comisión de Pastoral Social-Caritas es: Coordinar y orientar la acción solidaria y profética de la Iglesia para comunicar vida y esperanza. Concretar la opción preferencial de la Iglesia por los pobres. Contribuir, desde el amor a Jesucristo, al proceso de desarrollo, promoción humana y liberación integral de la persona. Promover y animar la solidaridad y la justicia en la Iglesia y la sociedad para ayudar a los necesitados a superar su situación de exclusión social. Promover la conciencia social en la Iglesia. Ser voz profética en la Iglesia para denunciar las injusticias sociales, sus causas y consecuencias. 504.Con fecha del 5 de Julio del año 2000, el Arzobispo firmó un decreto de unificación del Secretariado Arquidiocesano de Pastoral Social - 221 -
  • 222.
    (SEAPAS, fundado en1984) y Caritas Arquidiocesana (fundada 1958). Al unir las dos organizaciones que trabajan en el campo social se quiere lograr una pastoral social más orgánica, planificada y coordinada. Es importante asegurar el dinamismo y el espíritu de servicio al replantear su estructura administrativa, ya que esta Comisión dirige un número considerable de programas y obras en beneficio de los necesitados. 505.Esta Comisión ayudará a las comunidades eclesiales, Parroquias y Vicarias a realizar una buena planificación de la pastoral social, formar a los agentes de pastoral y organizar las Caritas Parroquiales. 506.Hace falta un análisis crítico y cualificado de la realidad socio- económica y política, y ofrecer la orientación del Evangelio y la doctrina social de la Iglesia en los esfuerzos de diálogo con los ámbitos dirigentes de la sociedad. 507.Compete a la Comisión de Pastoral Social Caritas difundir la valiosa carta pastoral : “Tierra, Madre Fecunda para Todos” publicada por la CEB y organizar una Pastoral de la Tierra en todas sus dimensiones. Es necesario, entre otras cosas, buscar soluciones para superar el sistema de loteamientos en la ciudad, apoyar al campesino e indígena en sus derechos, promover el cuidado del medio ambiente y la conciencia ecológica de la población. Departamento de Pastoral Penitenciaria 508.La misión del Departamento de Pastoral Penitenciaria consiste en: Promover la solidaridad cristiana con los presos y sus familias. Organizar la atención espiritual de los detenidos. Velar por un trato justo y digno de los privados de libertad. Abogar por los derechos humanos de todos los encarcelados y la libertad de quienes estén injustamente detenidos. Brindar apoyo a los hijos de los presos. - 222 -
  • 223.
    509.La población penitenciaraen Santa Cruz ha crecido mucho provocando condiciones de vida infrahumanas. La lentitud e ineficiencia de los procesos judiciales y trámites agravan la situación aún más. 510.Más allá de cualquier consideración de culpabilidad criminal, la Iglesia reconoce en los encarcelados la fundamental dignidad del ser humano creado a imagen de Dios, nacido en pecado y redimido en la Cruz de Cristo, con posibilidad de rehabilitación. En este sentido, es necesario concientizar al pueblo cristiano para que apoye las acciones solidarias y espirituales en favor de los encarcelados. Hay que incentivar y formar a voluntarios y agentes pastorales especializados para llevar a cabo este ministerio de amor cristiano dentro y fuera de la cárcel. A esta situación responde la creación del departamento de Pastoral Penitenciaria dentro de la Comisión de Pastoral Social-Caritas y en coordinación con el capellán. Departamento de Pastoral Migratoria 511.La misión del Departamento de Pastoral Migratoria consiste en: Promover acciones de acogida y apoyo para los migrantes. Velar por un trato justo y digno de los zafreros y otros obreros que vienen buscando trabajo por períodos limitados. Apoyar iniciativas de desarrollo sostenible tanto en las zonas de emigración como de inmigración. Investigar el fenómeno de la migración dentro y fuera del país para mejor comprender y responder a esta realidad. 512.La migración masiva y continua provoca un aumento explosivo de la población, muchos conflictos sociales y una gran necesidad de servicios básicos a nivel de la sociedad y de la Iglesia. Por otro lado los bolivianos que han migrado al extranjero sufren también una situación de marginación. Se necesitan respuestas adecuadas y creativas a estas situaciones, adaptadas tanto a la realidad rural como la urbana. Por este motivo se establece el Departamento de Pastoral Migratoria dentro de la Comisión de Pastoral Social Caritas. - 223 -
  • 224.
    513.Es necesario recuperary coordinar las experiencias de todas las instituciones que trabajan en este campo. Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Educación 514.La misión de la Comisión de Educación consiste en: Promover la formación integral de las personas, inculcando valores Humano-Cristianos en el espíritu del Proyecto Educativo Católico (P.E.C.) con una clara opción por los pobres. Coordinar las acciones educativas de la Iglesia con las Comunidades Educativas de las Iglesias Locales (CEILs) del Oriente, la Comisión Episcopal de Educación (CEE) y todas las instituciones eclesiales y gubernamentales. Coordinar todas las instituciones educativas católicas y fiscales de convenio de la Jurisdicción. Ayudar a las Vicarías y Parroquias en la organización y formación permanente de los Educadores en la Fe. 515.Es importante seguir fortaleciendo la presencia de la Iglesia en el campo de la educación. Es necesario que todas las Instituciones de la Iglesia en el campo educativo se coordinen y se solidaricen a través de la Delegación Episcopal de Educación para lograr una repartición equitativa de items y para tener mayor fuerza en sus justos reclamos. 516.Es necesario una coordinación, incluso a nivel nacional, para mantener y consolidar las dos horas semanales de religión, asegurar los items para tener un número suficiente de profesores de religión, defender los derechos de los educadores en la fe y demás profesores y de los mismos alumnos. Es necesario promover una verdadera reforma educativa que responda a las necesidades reales de los alumnos. 517.La Comisión procurará que haya equipos en las Vicarías que capaciten y actualicen de manera permanente a los educadores de la fe, para mejorar pedagógica y pastoralmente su labor. Alentará a las parroquias - 224 -
  • 225.
    para que asumany apoyen a los docentes dentro de su territorio, los cuales deben contar con el visto bueno del párroco. Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Hogares 518.La misión de la Comisión de Hogares es: Representar en este campo a la Iglesia Católica, comprometida con los más pobres y marginados, actuando de una manera unitaria frente a las Instituciones públicas y a la sociedad. Fortalecer y hacer respetar los convenios inter-institucionales, entre Iglesia y Estado, mejorando las condiciones y el cumplimiento de los mismos. Promover la concientización y solidaridad de la población, frente a la realidad y problemática de los Hogares, y de los grupos humanos más necesitados (niños, jóvenes, ancianos). Favorecer la participación de los Hogares en la vida y actividades de las Parroquias y viceversa. Unir los esfuerzos de todos los hogares para una mayor eficacia en su labor y en sus justas reivindicaciones. Tutelar el funcionamiento de los Hogares para asegurar la más alta calidad humana, psicológica y cristiana de la formación que se da a los internos. Apoyar a las Instituciones que tienen problemas o enfrentan dificultades. 519.En la Arquidiócesis de Santa Cruz existen veinticinco hogares, bajo la responsabilidad de organismos eclesiales, para impedidos, huérfanos, niños abandonados, ancianos desamparados y recuperación de drogadictos. La manutención de estas obras de caridad supone un gran esfuerzo de solidaridad. Por eso es coordinado por un Delegado Episcopal que mantiene al mismo tiempo las relaciones necesarias con el Estado. - 225 -
  • 226.
    520.Los hogares desarrollenun servicio de mucho valor a las personas más necesitadas de nuestra sociedad. Sin embargo, sufren muchas carencias. Se sugiere implementar “hermandades” con diferentes parroquias para lograr una colaboración económica y promover la amistad con ellas. Se ha de concientizar tanto en el ámbito de la Iglesia como de la sociedad para que las comunidades eclesiales y autoridades civiles se comprometan a prestar la colaboración y atención necesarias. Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Salud 521.La misión de la Comisión de la Salud es: Coordinar todas las instancias de Salud de la Iglesia en la atención a los enfermos. Apoyar la Pastoral de la Salud en las parroquias y comunidades eclesiales. Representar a la Arquidiócesis en los aspectos jurídicos y organizativos correspondientes al Convenio-Marco Nacional, Departamental y Municipal. Organizar las obras de Salud en una red de servicios. 522.La Iglesia tiene una importante presencia en el campo de la salud con cinco hospitales y veinticinco centros de salud en la Arquidiócesis, gracias al testimonio y trabajo de muchas congregaciones de vida consagrada. Además de colaborar directamente a través de estos signos del amor de Cristo, se ve necesario la presencia de la Iglesia para promover la ética y moral en todo lo que concierne al campo de la salud y la medicina. Es importante al coordinar y dialogar con las autoridades civiles de salud, hacer el seguimiento sobre el avance del Convenio Marco entre Iglesia y el Estado, exigiendo su cumplimiento. - 226 -
  • 227.
    523.Se ha deorganizar la Comisión Arquidiocesana de manera más completa, dinámica y estructurada, para apoyar el trabajo del Delegado Episcopal y coordinar con las Vicarías y Parroquias. Es necesario alertar sobre los valores éticos y las exigencias de justicia en las políticas y proyectos de Salud del Gobierno, ONGs e instituciones privadas. 524.Hace falta dar a conocer mejor las obras y esfuerzos de la Iglesia en el campo de la salud a través de los MCS, concientizando a la población sobre la salud, prevención de enfermedades e intervención temprana. Valdría la pena multiplicar las experiencias de medicina natural y tradicional, más accesibles a la gente pobre. 525.Los Agentes de Pastoral necesitan formación actualizada para realizar una Pastoral de la Salud en sus diferentes dimensiones, para comprender al enfermo y atenderlo de una manera respetuosa de su dignidad. Se ha de promover la formación y capacitación de los Ministros de Comunión para la atención a los enfermos, y alentar la celebración comunitaria de la Unción de los Enfermos en las parroquias y comunidades. - 227 -
  • 228.
    C URIA ARZOBISPAL, C UERPOS C ONSULTIVOS E I NSTITUCIONES A RQUIDIOCESANAS 526.En la Arquidiócesis, además de las Comisiones Pastorales, hay otros servicios que forman parte de la Curia Arquidiocesana. Algunos de ellos obedecen mandatos de la ley universal de la Iglesia: Cancillería, Tribunal Eclesiástico y Oficina Económica. Otros responden a las necesidades propias de la Iglesia local: Secretarías, Oficina de Prensa, Oficina Jurídica y Oficina de Proyectos y Terrenos. CURIA ARZOBISPAL Ministerio Episcopal 527.El Arzobispo es el pastor de la Iglesia Local, sucesor de los Apóstoles, responsable de la vida pastoral de su jurisdicción. Los Obispos Auxiliares y Vicarios Episcopales colaboran con el Obispo en la tarea de gobernar al Pueblo de Dios. El Código de Derecho Canónico define sus responsabilidades en detalle (CIC 375-411), 528.El Arzobispo de Santa Cruz, en el contexto del compromiso de su misión ha promovido varias iniciativas. Entre ellas se señalan: La creación del Consejo Episcopal formado por el Arzobispo, Obispos Auxiliares y Vicario General, que se reúne regularmente - 228 -
  • 229.
    para discernir elcaminar eclesial. Mensualmente se realiza la reunión ampliada con todos los Vicarios Episcopales. La reunión semanal con el clero diocesano para preparar la homilía dominical, los retiros mensuales y anuales con todo el clero, para fomentar la espiritualidad sacerdotal, la amistad y vivencia fraternal. La organización de las tres Áreas Pastorales que agrupan las Comisiones Arquidiocesanas, encabezadas por los Obispos Auxiliares y el Vicario General. Su presencia en la vida diocesana a través de las diferentes celebraciones. Reuniones periódicas con los Obispos del Oriente para coordinar las actividades pastorales. 529.La Iglesia de Santa Cruz se alegra mucho y agradece al Señor por el nombramiento como Cardenal de su Arzobispo, Julio Terrazas Sandoval, que se ha caracterizado por su postura profética y por fomentar la unidad de la Iglesia Local. 530.Es de desear que el Arzobispo y sus más estrechos colaboradores continúen en actitud de cercanía con los feligreses, tanto en el Arzobispado, como en las Parroquias. 531.Es importante que los Obispos utilicen los MCS, no sólo para la transmisión de las Misas, sino también en el Anuncio de la Buena Noticia en respuesta a los desafíos de la sociedad. Tribunal Eclesiástico Regional 532.La configuración y actuación de los Tribunales Eclesiásticos Diocesanos está ampliamente definido por el Derecho Canónico (1400-1572). Su actividad mayormente está abocada a las declaraciones de nulidad de Matrimonios canónicos. 533.El concepto de nulidad matrimonial en nuestra Arquidiócesis es muy poco conocido y muchísimas personas podrían beneficiarse de ello para poder regularizar su situación matrimonial. Sería deseable que, junto - 229 -
  • 230.
    con la Comisiónde Pastoral Familiar, se publique un folleto que explique qué es un decreto de nulidad y el procedimiento a seguir. 534.Por otro lado se ve la urgencia de prevenir la celebración de matrimonios nulos. Por eso, se recomienda lo siguiente: Dar importancia a la entrevista con los novios y la investigación prematrimonial. Que sea un verdadero encuentro pastoral con discernimiento para detectar inmadurez, presión, falta de formación humana y cristiana, vicios y otras cosas que pueden perjudicar o invalidar el Matrimonio. El párroco, no la secretaria, debe hacer la entrevista y llenar el expediente. Alertar a las parejas para que tengan en cuenta que por el hecho de recibir el sacramento del Matrimonio no se superan los conflictos y defectos personales. Insistir a las parejas sobre la necesidad de la vivencia de la vida cristiana antes y después del matrimonio y la participación activa en su comunidad parroquial. Asegurar una adecuada y seria preparación remota, próxima e inmediata al Matrimonio de acuerdo a las normas arquidiocesanas. Cancillería y Archivo 535.La Cancillería tiene la función de Secretaría General del Arzobispado. Sus responsabilidades incluyen la publicación y el archivo de todos los documentos oficiales de Arzobispo y de la Iglesia local. El oficio del Canciller y todo el tema del archivo diocesano están regidos por el Código de Derecho Canónico (CIC 482-491. 536.Una actividad preponderante es la extensión de certificados de Bautismo. Esta tarea es complicada por los muchos errores de ortografía y el uso de certificados para fines de la ley civil. Para aliviar esta situación las parroquias deben poner el máximo cuidado en tener ordenados los registros parroquiales y la Cancillería ayudará a los Párrocos en esta tarea de clarificación y organización conforme a la ley vigente. - 230 -
  • 231.
    537.Es necesario cuidarel archivo histórico por los documentos originales allá guardados y permitir el acceso a personas calificadas para estudios históricos sobre nuestra Iglesia. Oficina Jurídica 538.La Oficina Jurídica del Arzobispado se responsabiliza de varias tareas legales relacionadas con la actividad pastoral: Tramitar los títulos y derechos de propiedad de muebles e inmuebles de la Iglesia y sus instituciones. Tramitar exención de impuestos de movilidades. Asesorar contratos de trabajo y otros documentos legales. Asesorar al Arzobispo y las instituciones eclesiales en cualquier asunto jurídico legal. 539.Los trámites que realizan tienen sus propios costos de acuerdo a los requerimientos de las instituciones del Estado o la municipalidad correspondiente. Es un servicio importante en la Arquidiócesis, por eso es necesario asegurar su eficacia y prontitud y establecer un protocolo en la recepción de los documentos. La oficina debe estar en condición de informar periódicamente sobre los asuntos en trámite. 540.La Oficina Jurídica tiene la tarea de capacitar a los responsables de las Instituciones Eclesiales, mediante cursos y talleres sobre las normas jurídicas relativas a la administración ordinaria de dichas entidades. Oficina Económica 541.La Oficina Económica se encarga de todo el movimiento económico del Arzobispado y de la Arquidiócesis. Su trabajo es supervisado por el Consejo Arquidiocesano de Asuntos Económicos (CAAE) y el Vicario de la Economía. El oficio del Ecónomo está regido por el Código de Derecho Canónico (CIC 492-494. Es importante contar con un Reglamento para la administración interna del Arzobispado. - 231 -
  • 232.
    542.Entre las responsabilidadeseconómicas de la oficina económica están: El mantenimiento de la Curia y el personal de apoyo. La administración y mantenimiento de la infraestructura y equipos del Arzobispado. La administración de los dineros en transito. La administración de fondos de proyectos específicos. La elaboración y publicación de los informes económicos. 543.En cuanto a los ingresos se recibe: Los aportes del 11% por los derechos de Curia (10%) y la casa sacerdotal (1%) que todas las parroquias deben pagar puntual y obligatoriamente. Los derechos por la celebración de la Confirmación. Aportes por certificados emitidos o legalizados en el Arzobispado. Venta de publicaciones y folletos. Una generosa colaboración de la Catedral. 544.Para un testimonio de pobreza evangélica en la administración de la economía de la Curia y de toda institución eclesial, es de suma importancia la transparencia y la claridad en el manejo de los fondos. Las Parroquias y otras instituciones, al solicitar la aprobación de proyectos económicos, deberán estar al día en sus informes y pagos de derechos de Curia. 545.Hay que publicar periódicamente los informes económicos del Arzobispado para conocimiento de las Parroquias y el Pueblo de Dios. Oficina de Prensa 546.La Oficina de Prensa del Arzobispado tiene como tarea: - 232 -
  • 233.
    Difundir en losMedios de Comunicación Social todo lo referente a la vida eclesial. Programar las entrevistas y conferencias de prensa. Publicar el boletín semanal “Campanas” con las informaciones más importantes en la vida de la Iglesia. 547.Esta oficina está bajo la responsabilidad del Vicario Episcopal de la Comunicación y cuenta con la ayuda técnica de DIAKONIA. Al mismo tiempo es responsabilidad de todas las parroquias, comunidades de vida consagrada y otras instituciones eclesiales hacer llegar las informaciones y avisos para su difusión en la Arquidiócesis. 548.El responsable de la Oficina de Prensa colabora con el Vicario Episcopal de la Comunicación en los cursos ofrecidos a las parroquias y a toda la Arquidiócesis para la pastoral y capacitación de Reporteros Parroquiales, Pastoral de la Comunicación y Relaciones Públicas, a fin de mejorar la comunicación eclesial. 549.Es deseable que la Oficina aproveche la tecnología moderna como el Internet para canalizar y difundir la comunicación en la Arquidiócesis. 550.Es necesario mejorar la presentación del Boletín Campanas, con más elementos gráficos, para dar una cobertura suficiente a las noticias y avisos de toda la Arquidiócesis, incluyendo los eventos en las parroquias, movimientos apostólicos, congregaciones y otros organismos eclesiales que trabajan por el Reino de Dios. Se está estudiando la publicación de un periódico mensual con las informaciones más importantes de la Iglesia universal, nacional y local, y otros artículos de opinión y formación. 551.Hace falta un verdadero Departamento de Relaciones Publicas que se encargue no solamente de informaciones, sino de la imagen y la relación de la Iglesia con otras instituciones de la sociedad y el público en general. Oficina de Proyectos y Terrenos 552.Esta oficina tiene la tarea de - 233 -
  • 234.
    Asesorar la construcciónde edificios eclesiales Asegurar la dotación de terrenos en vista del crecimiento de las parroquias, Velar para que los terrenos sean saneados y transferidos legalmente Cuidar que los proyectos de obras respondan a las necesidades pastorales y normas legales. 553.Todo proyecto de construcción nueva o remodelación con financiamiento propio o foráneo debe ser revisado por ésta oficina, y contar con el visto bueno del Párroco, debidamente asesorado por el Consejo Pastoral y el Consejo Económico y del Vicario Episcopal respectivo. La oficina también revisa los proyectos que requieren ayuda externa para movilidades, formación, becas, material de evangelización y otros. 554.Conviene publicar un documento con las indicaciones generales para la construcción de obras y con los requisitos para la presentación de los proyectos. CALISA: Contribución a la Iglesia de Santa Cruz 555.Ante la necesidad de contar con los recursos necesarios para el sostenimiento del Arzobispado, el Seminario y la Iglesia Cruceña en general, se ha desarrollado una estrategia para concientizar a los bautizados y lograr una mayor colaboración del Pueblo de Dios, desterrando una falsa imagen de Iglesia rica y buscando una participación corresponsable en la misión de la Iglesia. 556.Un aspecto central de esta estrategia ha sido la promoción en la Comunidad Cristiana de Santa Cruz de una campaña masiva de concientización sobre las diversas tareas que realiza la Iglesia, las necesidades económicas que requiere y el uso que se le da a estos - 234 -
  • 235.
    recursos. De estamanera se quiere comprometer seriamente a todos los fieles en el auto-financiamiento de la Iglesia a corto y mediano plazo. 557.Para lograr su objetivo se ve conveniente: Redefinir con claridad el enfoque de la Campaña en cuanto a objetivos, prioridades y estrategias. Ejecutar el proyecto en todas las Parroquias, promoviendo una verdadera espiritualidad bíblica y pastoral del diezmo (tiempo, talento y tesoro) entre los fieles católicos con todos los medios disponibles y concientizando sobre la obligación de contribuir a las necesidades de la Iglesia. - 235 -
  • 236.
    CUERPOS CONSULTIVOS YORGANISMOS DEL PUEBLO DE DIOS Consejo Presbiteral 558.El Consejo Presbiteral, de acuerdo a las resoluciones del Derecho Canónico (CIC 495-501) es obligatorio en cada Diócesis y tiene la misión de colaborar, como cuerpo consultivo, al Obispo en la tarea de gobernar la Iglesia Local y ayudar de manera especial en todo lo que concierne a la vida y misión de los mismos presbíteros. Debe ser abierto y saber escuchar al Pueblo de Dios a través de sus sacerdotes y Vicarios Episcopales. 559.El Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Santa Cruz, en cumplimento de sus Estatutos, se reúne cuatro veces por año, incluyendo una Asamblea que convoca a todo el Presbiterio. Los elegidos y nombrados al Consejo deben asumir sus responsabilidades generosa y responsablemente. 560.El Consejo Presbiteral pretende elaborar un “Manual de Funciones” sobre los derechos y deberes de los Párrocos, para general conocimiento, sobre todo para orientar a los nuevos sacerdotes que se incorporan a la Arquidiócesis. Colegio de Consultores 561.Según prescripción canónica (CIC 502), el Colegio de Consultores asesora al Arzobispo en los asuntos de mayor importancia. Está compuesto por siete sacerdotes, miembros del Consejo Presbiteral, que se reúnen normalmente cuatro veces en el año. - 236 -
  • 237.
    Consejo Arquidiocesano dePastoral 562.A principios de la década de los ochenta, el Arzobispo Mons. Luis Rodríguez Pardo promovió un proceso de animación para la conformación del Consejo de Pastoral Arquidiocesana en Santa Cruz. De esa manera, en 1986 se realiza una Asamblea de Agentes de Pastoral, con representación fundamentalmente de las parroquias y comisiones arquidiocesanas, para elegir al Comité Ejecutivo del Consejo de Pastoral Arquidiocesana. Dicho comité, finalizó su función con el nombramiento del nuevo Arzobispo, Mons. Julio Terrazas Sandoval y la organización de la I Asamblea Arquidiocesana de Agentes de Pastoral en 1992; evento que dio inicio a una nueva etapa en la vida de la Arquidiócesis. 563.Se conformó un nuevo Consejo Arquidiocesano de Pastoral en 1996 con la intención de llevar adelante un proceso de planificación pastoral iniciado unos años antes con las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral. Desde entonces ha habido cambios pequeños en los Estatutos y en la actualidad está en su segunda gestión de 3 años. 564.Según los Estatutos, los miembros del Consejo Pastoral colaboran: En “estudiar y valorar lo que se refiere a las actividades pastorales en la diócesis, y sugerir conclusiones prácticas sobre ellas” (CIC 511). En la celebración de las Asambleas Arquidiocesanas de los Agentes de Pastoral. En promover la pastoral orgánica planificada de acuerdo a los lineamientos determinados en las Asambleas Arquidiocesanas. 565.El Consejo ha tomado conciencia de su rol como animador del proyecto pastoral de la Arquidiócesis, especialmente en lo que concierne a la aplicación de las conclusiones sinodales. 566.Para optimizar esta tarea hay que mejorar la comunicación e interiorización de las reflexiones, acuerdos y propuestas del CAP. - 237 -
  • 238.
    Además de losrepresentantes de las Vicarías, conforman el Consejo delegados de cada Área Pastoral y de los diferentes sectores del Pueblo de Dios. Las Vicarías elegirán directamente a personas capaces y comprometidas en la actividad pastoral para impulsar un verdadero intercambio entre Vicarías y el CAP. 567.A partir de las líneas emanadas de las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral y de las conclusiones sinodales el CAP tiene que impulsar el proceso de la planificación pastoral arquidiocesano. Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral 568.Las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral, celebradas anualmente, convocan alrededor de mil participantes, de toda la Arquidiócesis y de todos los grupos del Pueblo de Dios, incluyendo a todo el presbiterio y a los seminaristas. Se procura que haya una representación equitativa de hombres y mujeres, y una delegación significativa de la vida consagrada como también de la juventud proveniente de todas las Vicarías. Los laicos enviados deben tener algunos años de experiencia en el ejercicio de su actividad pastoral, y se recomienda que hayan participado en los Consejos pastorales de sus comunidades o parroquias. 569.Será necesario, una vez clausurado el Sínodo, revisar los Estatutos del Consejo Arquidiocesano de Pastoral para adecuar su lenguaje a la terminología de las Vicarías, tomar en cuenta a los nuevos miembros y lograr mayor agilidad en responder a los desafíos, en la toma de decisiones, en relación con las Asambleas Arquidiocesanas y para la realización del Plan Pastoral Arquidiocesano. Consejo Arquidiocesano para los Asuntos Económicos 570.El Consejo Arquidiocesano para los Asuntos Económicos es una instancia integrada por el Vicario Episcopal de la Economía y por algunos miembros del Pueblo de Dios, nombrados por el Arzobispo, que lo asesora en los asuntos económicos y administrativos. - 238 -
  • 239.
    571.Para responder alas necesidades financieras y optimizar la administración se ha nombrado un Vicario Episcopal de la Economía. Sus tareas son: Representar al Arzobispo en el Consejo Arquidiocesano de Asuntos Económicos. Supervisar la Oficina de Economía del Arzobispado. Buscar nuevas fuentes de ingreso 572.Es responsabilidad del Consejo Arquidiocesano de Asuntos Económicos: Colaborar con el Arzobispo en la planificación arquidiocesana de los aspectos económicos de la Arquidiócesis y sus respectivas entidades e instituciones. Dar el propio parecer y/o consentimiento respecto a las decisiones económicas del Arzobispo conforme al Código de Derecho Canónico (CIC 492-494) y según la legislación eclesial y civil. Asesorar a las parroquias en la conformación de sus Consejos Parroquiales de Asuntos Económicos, y en la administración económica. Supervisar el desarrollo del Proyecto CALISA, Pastoral del Diezmo. Asegurar una administración correcta y transparente de los recursos en todas las instancias eclesiales. 573.Es urgente que el Consejo de Asuntos Económicos publique los Reglamentos arquidiocesanos de los Consejos Parroquiales de Asuntos Económicos en el marco de una visión pastoral y comunitaria de la economía arquidiocesana. Consejo Boliviano de Laicos - Santa Cruz (CBL-SC) 574.El Consejo Boliviano de Laicos (anteriormente el Consejo Arquidiocesano de Laicos) es una organización propia y representativa de los laicos para velar por su vocación y misión como miembros del - 239 -
  • 240.
    Pueblo de Dios.Se organiza a nivel nacional y local de acuerdo a sus Estatutos aprobados por la autoridad eclesial y es responsable del Centro de Formación de Laicos (CEFOL). 575.Su objetivo general es: Facilitar la formación y participación, activa y permanente, de los laicos, para que puedan realizar responsablemente su ser, su misión y su espiritualidad como miembros de la Iglesia en el mundo, transformando la sociedad, lo político, lo social y económico con miras a la construcción del Reino de Dios. Esta tarea ha llevado a la creación de un Centro para la Formación integral de los Laicos. Es importante que CEFOL coordine con otras instancias de formación para fundar un Centro Arquidiocesano de Formación. 576.La CBL es la instancia de coordinación, comunicación y complementación entre los Movimientos Apostólicos reconocidos en la Arquidiócesis. 577.Es importante que la CBL-SC realice evaluaciones periódicas y renueve sus estructuras para responder a su misión en forma eficaz y actualizada. Conferencia Boliviana de Religiosos (CBR) y la Vida Consagrada. 578.La Conferencia Boliviana de Religiosos está organizada a nivel Latinoamericano, nacional y local. Actualmente en la Arquidiócesis de Santa Cruz hay 101 Institutos de Vida Consagrada distribuidos en 181 casas con más de 700 personas consagradas. c 71 Institutos de Vida Religiosa Femenina. 7 24 Institutos de Vida Religiosa Masculina. 2 6 Institutos Seculares, todos femeninos. - 240 -
  • 241.
    579.La mitad delas congregaciones actualmente presentes han llegado a Santa Cruz antes de 1988 y la otra mitad en 1988 o después. Los primeros en llegar fueron los Jesuitas en 1587, los Franciscanos en 1855 y las Hijas de Santa Ana en 1892. Las Dominicas Mensajeras en el Espíritu Santo fueron fundadas en Santa Cruz. En otras partes de Bolivia fundaron las Misioneras Cruzadas de la Iglesia y las Hermanas Nuestra Señora de La Paz. 580.Existe una multiplicidad de carismas y actividades desarrolladas por la Vida Consagrada. Existen dos comunidades femeninas de Vida Contemplativa. Algunos institutos se dedican a obras de educación, salud, hogares, catequesis y Pastoral Parroquial. Sin embargo, con este gran testimonio, hace falta una presencia aún mayor en todos los campos, integrada en la vida del pueblo y en la Iglesia local. Se ve necesario que cada congregación viva su carisma en el espíritu de la Pastoral de Conjunto y de acuerdo a las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis. De la misma manera es indispensable que la Vida Consagrada participe en los Consejos Parroquiales, de Vicaría y en el ámbito arquidiocesano. 581.Para favorecer la continuidad en los compromisos y planes pastorales se pide a los Institutos que eviten cambios frecuentes de su personal, informando de sus decisiones al Ordinario del lugar. Para promover mayor integración y coordinación entre las congregaciones conviene convocar periódicamente reuniones de los superiores a nivel arquidiocesano y de Vicarías. 582.Las congregaciones tienen el derecho y el deber de promover vocaciones a sus institutos, respetando a las personas que están en proceso de acompañamiento vocacional en otra congregación y en la Arquidiócesis. En este sentido están llamados a formar a los jóvenes en los valores humanos y cristianos en coordinación con la Pastoral Juvenil Vocacional. Dada la grave escasez de Clero Diocesano y siendo una prioridad de la Arquidiócesis, se espera de todas las comunidades que colaboren especialmente en la promoción de vocaciones de sacerdotes diocesanos. - 241 -
  • 242.
    583.Están aumentando lascasas de formación en la Arquidiócesis. El Centro de Formación Inter-Congregacional es una importante obra de colaboración de la CBR en Santa Cruz. 584.Para mejor coordinación de las actividades de todas las congregaciones entre sí y con el Arzobispo, se sugiere que se nombre un Delegado o Vicario Episcopal de la Vida Consagrada, teniendo en cuenta la mayoría de congregaciones femeninas. Este representará al Arzobispo ante la Conferencia Boliviana de Religiosos (CBR) en Santa Cruz y será responsable de los convenios entre la Arquidiócesis y las Comunidades de Vida Consagrada. Conferencia Boliviana de Clero Diocesano (CBCD). 585.La Conferencia Boliviana del Clero Diocesano fue fundada en 1987 con los siguientes objetivos Fortalecer al Clero Diocesano en su identidad y espiritualidad. Promover vocaciones al clero diocesano, tanto al orden presbiteral como al diaconado permanente. Mejorar las relaciones entre el clero diocesano y otros agentes de pastoral. Apoyar la formación permanente de los presbíteros diocesanos. 586.En los últimos años se está consolidando la CBCD por el aumento de sacerdotes diocesanos, fruto en gran parte de la reapertura del Seminario “San Lorenzo”, motivo de alegría para esta Iglesia. 587.Se anima a todo el clero diocesano a que apoye decididamente y participe en la CBCD en todas sus actividades de tal manera que ayude a los sacerdotes a sentirse parte integral del colegio presbiteral, a asumir su misión como guías espirituales del pueblo de Dios, y a seguir en su formación permanente. - 242 -
  • 243.
    Diaconado Permanente 588.La Arquidiócesistiene una experiencia muy limitada pero prometedora del Diaconado Permanente. Hasta ahora los pocos diáconos permanentes han surgido de forma aislada por la iniciativa de una u otra parroquia, donde están al servicio del Pueblo de Dios en la liturgia, proclamación de la Palabra y de la caridad. 589.De acuerdo a las conclusiones de la Segunda Asamblea Sinodal (385-386) conviene promover las vocaciones al diaconado permanente y con creatividad abrir caminos para la formación y trabajo de diáconos permanentes. Para esto es necesario clarificar los requisitos para la admisión de los candidatos, como también los contenidos, etapas y encargados de su formación. El Seminario Arquidiocesano, los diáconos actuales y el Instituto de Teología a Distancia pueden ayudar en este proceso. INSTITUCIONES Y ORGANISMOS Catedral y Basílica Menor “San Lorenzo” - 243 -
  • 244.
    590.La actual Catedral,dedicada a San Lorenzo, data de 1915. Fue remodelada sucesivamente bajo la dirección de su Rector, Mons. Carlos Gericke, quien también fundó el Museo de la Catedral. La función de la Catedral consiste en ser la Sede y Cátedra del Arzobispo quien ejerce el ministerio de la comunión y de la Palabra en su Iglesia. Al mismo tiempo la Catedral es símbolo de la Iglesia Local y de la ciudad de Santa Cruz. 591.Entre las actividades pastorales de la Catedral se destaca lo siguiente: La Misa del Arzobispo transmitida por radio y televisión todos los domingos y días festivos. Las Misas, Confesiones y Exposición del Santísimo diariamente. Las celebraciones Arquidiocesanas especiales: Misa Crismal, Ordenaciones, etc. 592.La Catedral, además de ser un templo hermoso, es un verdadero centro de oración y culto que acoge en sus Misas al Pueblo de Dios desde todas las partes de la ciudad, en especial de la periferia, y donde nunca faltan personas en oración. Sin embargo, la Catedral no es una parroquia y por consiguiente, no prepara ni celebra los sacramentos de Iniciación Cristiana ni el Matrimonio. 593.La Catedral pertenece a todo el pueblo de Dios. Por eso conviene organizar la participación por turnos de los coros y otros ministros litúrgicos de las diversas parroquias. 594.El Museo de la Catedral reúne un valioso tesoro cultural y religioso de la vida de la Iglesia cruceña en anteriores épocas. Conviene hacerlo conocer más al público, especialmente a grupos de jóvenes escolares. 595.La permanente presencia de pobres en las puertas de la Catedral es un desafío. La Iglesia debe ser solidaria con ellos sin crear dependencias, buscando liberarlos de su situación de indigencia. Se debe hallar una solución, junto con las autoridades municipales y otras instituciones civiles, en coordinación con Pastoral Social Caritas. - 244 -
  • 245.
    Seminario Mayor “SanLorenzo” 596.El Seminario reabrió sus puertas el 19 de marzo de 1990 con el nombre de Seminario “La Santa Cruz” cambiandose un año más tarde por el nombre de “San Lorenzo”, patrono de la Arquidiócesis. Este Seminario acoge candidatos al orden presbiteral de todo el Oriente Boliviano para que estos puedan tener sus primeros años de formación en un ambiente cercano a la realidad cultural y eclesial. Gracias a Dios, el número de candidatos sigue aumentando paulatinamente. 597.La misión del Seminario consiste en formar, en el amor a la Iglesia universal y local, hombres maduros, cultos y de fe, identificados con Cristo y su pueblo, para que sean pastores capaces de acompañar evangélicamente a la comunidad. La formación abarca 5 dimensiones: Área Humano Afectiva, Área Comunitaria, Área Espiritual, Área Académica y Área Pastoral. En gran parte los contenidos de la formación están determinados por la Iglesia Universal y a nivel de América Latina y de Bolivia. La formación exige una entrega de tiempo completo que no permite trabajos y estudios fuera del Seminario. 598.Al aceptar los candidatos al seminario es necesario definir requisitos de admisión, discernir las motivaciones, conocer su situación familiar, formación intelectual y cristiana. Convendría aplicar un test psicológico. 599.Se aprecia la disponibilidad y colaboración de hermanas religiosas, sacerdotes religiosos y laicos en la formación de los seminaristas. 600.Los seminaristas del primer año “Propedéutico” inician su formación con la finalidad de ser introducidos en el camino de la formación sacerdotal. Los Filósofos, durante los fines de semana y como parte de su proceso de formación, colaboran en la pastoral parroquial. 601.Actualmente los seminaristas realizan los estudios teológicos en el Seminario Nacional de “San José” en Cochabamba. En la medida de las posibilidades sería conveniente ofrecer los estudios teológicos en Santa Cruz. - 245 -
  • 246.
    602.El Seminario juegaun papel importante en la Pastoral Vocacional, por lo tanto sus representantes han de participar en el equipo de Pastoral Juvenil Vocacional arquidiocesano. 603.El aporte económico local y de las jurisdicciones del Oriente para mantener el seminario es insuficiente. Es necesario un esfuerzo en las Parroquias para formar equipos de personas que animen a todo el pueblo católico a asumir como suyo el Seminario y contribuir económica y espiritualmente con él. Universidad Católica de Bolivia en Santa Cruz 604.La Universidad Católica Boliviana tiene la misión de formar profesionales, capacitados y comprometidos desde los valores del Evangelio en el desarrollo de la sociedad boliviana, en un permanente diálogo entre la ciencia y la fe, en los distintos campos del saber, la investigación y el servicio a la comunidad. Se espera que estos profesionales promuevan, como agentes de cambio, libertad, dignidad y justicia social en favor de los más necesitados. 605.La Universidad Católica Boliviana: Es una institución de la Iglesia Católica. Está abierta a todas las personas sin distinción de culto, raza o ideología, siempre en el respeto de los principios cristianos. Está al servicio de la sociedad en los campos de la docencia, la investigación y la interacción social. 606.Hace falta ponerse más al servicio de los pobres facilitando el acceso a las becas, y brindando oportunidades a los alumnos de escasos recursos. 607.En cuanto a su función, para comunicar vida y esperanza de una manera coherente con las líneas pastorales de la Iglesia, la UCB debe implementar la investigación y análisis de la realidad económica, social, religiosa, y política de Bolivia y de Santa Cruz, denunciando las causas de la injusticia y ofreciendo soluciones creativas a los problemas del país. - 246 -
  • 247.
    608.La UCB tieneque transparentar su identidad impartiendo valores éticos, morales y evangélicos a los futuros profesionales. Como parte del proceso formativo sería bueno implementar un servicio de voluntariado para los alumnos de esta universidad, con la finalidad de compartir en la vida lo que han aprendido en las aulas. 609.Los catedráticos de la UCB deben ser cristianos comprometidos que den testimonio de fe y de vida según los valores del Evangelio. 610.La UCB debe seguir apoyando la formación de los Agentes de Pastoral parroquial a través de la carrera de Ciencias Religiosas y Pastorales, en función de los diferentes ministerios y servicios eclesiales. Santuario de Cotoca y Fiesta de la Virgen de Cotoca 611.La Virgen de Cotoca, como patrona del Oriente Boliviano, atrae a miles de devotos y peregrinos, especialmente en su fiesta que se celebra el día de la Inmaculada Concepción, el 8 de Diciembre. 612.Es un momento importante de la religiosidad popular, que toda la Arquidiócesis ha de asumir y apoyar. Una comisión especial, junto con los sacerdotes encargados del Santuario, debe preparar el programa de las festividades, la novena y la liturgia, con antelación y entregarlo a la Arquidiócesis para su difusión. 613.Los Agentes de Pastoral han de acompañar a los devotos en la celebración de la novena y a los peregrinos en la caminata, favoreciendo el encuentro con el Señor a través de María. Se tendrán que buscar soluciones creativas para dar acogida y atención espiritual en este momento especial de gracia. El Santuario tiene que volverse un Centro Mariano que impulse durante todo el año una verdadera evangelización al pueblo que peregrina. 614.Con las autoridades civiles se ha logrado en los últimos años establecer el Campo Mariano del Santuario, dictando la Ley Seca para prevenir los excesos que se manifestaban en esta ocasión. La peregrinación debe ser cada vez más un estimulo de conversión y ocasión importante para la - 247 -
  • 248.
    celebración del Sacramentode la Penitencia. Se requiere la disponibilidad de los presbíteros, tanto en la Fiesta como en la Octava, para atender las confesiones. 615.A partir de una teología bíblica y en consonancia con las líneas y opciones pastorales de la Iglesia Local, debe cuidar particularmente a los jóvenes y orientarlos en el aspecto vocacional. 616.Últimamente se observa el surgimiento de nuevos centros de devoción popular en la Arquidiócesis que atraen un movimiento considerable de devotos. Los pastores y encargados han de hacer todos los esfuerzos para evangelizar en estos centros populares. Para que un centro de devoción pueda denominarse “Santuario” necesita un decreto de aprobación de la autoridad arquidiocesana competente. Celebración Arquidiocesana de Corpus Christi 617.Corpus Christi es una fiesta litúrgica tradicional que expresa y fomenta la devoción de los fieles a la presencia sacramental de Cristo en la Eucaristía. La procesión por las calles de la ciudad permite que Cristo se acerque a bendecir al pueblo y que el pueblo se acerque para adorar el Cuerpo y la Sangre de Cristo. 618.En los últimos años, se han hecho esfuerzos para integrar la celebración de Corpus Christi con el programa pastoral de la Iglesia Local y en especial con el proceso Sinodal con los siguientes objetivos concretos: Celebrar la presencia real de Cristo, pan de vida, en medio de su pueblo. Promover la unidad de la Arquidiócesis en un mismo caminar como Iglesia que comunica vida y esperanza. Afianzar el proceso sinodal y el Jubileo 2000. 619.En estos últimos años la cantidad de personas que participa en la Misa y la Procesión ha aumentado considerablemente, motivando su realización en el Estadio Ramón Tahuichi. Este espacio permite que se desarrolle una celebración con grandes símbolos y coreografías, siendo - 248 -
  • 249.
    trasmitido por radioy televisión. 620.La participación masiva es un signo de los tiempos y motivo de alegría para nuestra Iglesia, pero al mismo tiempo urge redoblar esfuerzos para que la Celebración Eucarística y la Procesión sean participativos. Se ha de buscar la manera, con creatividad y audacia en el espíritu de la Nueva Evangelización, de enfrentar los desafíos prácticos para favorecer el encuentro del Pueblo de Dios con Jesucristo, Palabra de Dios y Pan de Vida y también potenciar con signos concretos la dimensión solidaria de la Fracción del Pan en favor de los más pobres. 621.En las parroquias deben alentar a los feligreses a que asistan y participen con espíritu de fe en esta gran celebración, signo de comunión y unidad eclesial, como Cuerpo Vivo de Cristo. En las parroquias se puede celebrar la Eucaristía por la mañana, para quienes no acudan a la concentración arquidiocesana. MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS INTRODUCCIÓN 622.Los Movimientos Apostólicos son una riqueza evidente para la vida y la misión de la Iglesia. Pertenecen a los carismas y dones concedidos por el Espíritu (Rm 12,6) para edificar el único “Cuerpo de Cristo” (1Cor 12,27) y colaborar en la realización de la misión de la Iglesia en el mundo. Es, pues, indispensable que cada bautizado, en forma individual y colectiva, coloque sus dones y carismas al servicio de los demás miembros (1Cor 12,7). 623.Los Movimientos Apostólicos ofrecen a los laicos un apoyo para desarrollar y hacer realidad su misión propia: encarnar el Evangelio y transformar, desde dentro, todas las situaciones humanas. - 249 -
  • 250.
    624.Los Movimientos Apostólicosno son estructuras diocesanas, sin embargo, necesitan la aprobación del Obispo que nombra un asesor diocesano para apoyar su actividad, fortalecer su espiritualidad y comunión eclesial. Su organización y finalidad responden a sus propios estatutos. 625.Para que un Movimientos Apostólico sea reconocido oficialmente en la Arquidiócesis necesita: Estar en comunión con la Iglesia Universal y local, trabajando en sintonía con las líneas y opciones pastorales trazadas por la Arquidiócesis y plasmadas en los planes pastorales de las Parroquias (cf. 294). Estar presentes en, al menos, 5 parroquias de la Arquidiócesis y contar con el respaldo de los respectivos párrocos. Apoyar y fortalecer el carácter secular del laico, es decir, su trabajo por el Reino de Dios en el mundo y fomentando su participación en la vida de la comunidad cristiana (CEBs, Parroquia, Arquidiócesis). Asegurar a sus miembros una sólida formación humana y cristiana, teniendo como eje la Palabra de Dios y evitando centrar la formación en mensajes o devociones privadas no reconocidas por la Iglesia. Promover y desarrollar una sana espiritualidad laical, incentivando los servicios, funciones y ministerios laicales. Coordinar el trabajo del Movimiento con las actividades pastorales de las parroquias donde actúan, participando en la planificación de las mismas. Abrirse a las orientaciones y sugerencias de las Comisiones Arquidiocesanas responsables de las mismas áreas de pastoral y coordinar con ellas. 626.Además de lo ya dicho en las anteriores asambleas sinodales, es deber de todos los Movimientos Apostólicos: Colaborar y coordinar con las Parroquias y Vicarías desde su especificidad y carisma. - 250 -
  • 251.
    Ayudar, en coordinacióncon la CBL, a desarrollar la espiritualidad de los laicos, a enseñarles a orar y a promover su compromiso evangelizador y transformador de la sociedad. Coordinar con la Vicaría de la Comunicación, si fuese el caso, en el uso de los medios de comunicación social. Promover líderes capaces de asumir compromisos pastorales eclesiales y temporales, desde su carisma, para construir el Reino de Dios. Abrirse a los sectores populares y pobres tanto en el acceso a las actividades del Movimiento, como también en la promoción de la dignidad humana y de la justicia social. 627.Los asesores deben tener una buena formación teológica y comprensión de la vocación de los lacios, además de la capacidad y disponibilidad para acompañar al Movimiento en sus actividades. Se sugiere que los asesores arquidiocesanos sean nombrados desde una terna propuesta por el Movimiento y la instancia de coordinación arquidiocesana (CBL), por un tiempo limitado y con la posibilidad de renovación. 628.Los agentes de pastoral, en especial los párrocos, deben hacer un esfuerzo para conocer los carismas, la organización y objetivos de los Movimientos Apostólicos que están actuando en sus parroquias. 629.En caso de ser un Movimiento Apostólico no reconocido todavía oficialmente en la Arquidiócesis de Santa Cruz, el Párroco deberá discernir, en diálogo con los Obispos, otras instancias eclesiales interesadas, si le permite reunirse y trabajar en la Parroquia y en que condiciones. 630.Ante las nuevas devociones, sobre todo de carácter supuestamente mariano, que se vienen implantando en la Arquidiócesis, se ha de hacer un discernimiento a nivel pastoral para clarificar la espiritualidad y el ascetismo que predican. Siempre será necesario el reconocimiento oficial de la Iglesia Local. MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS RECONOCIDOS EN LA ARQUIDIÓCESIS - 251 -
  • 252.
    Movimiento de Cursillosde Cristiandad 631.El Movimiento de Cursillos de Cristiandad nace el 19 de agosto de 1944 en Palma de Mallorca, España. Actualmente está extendido en gran cantidad de países, y en Bolivia se inicia en la ciudad de La Paz. El primer cursillo en la ciudad de Santa Cruz se realiza del 14 al 17 de abril de 1960, para señoras, y en diciembre del mismo año para varones. Hasta la fecha se han realizado aproximadamente 275 cursillos para unas 10.000 personas en diversos lugares del Departamento de Santa Cruz. 632.El Movimiento de Cursillos de Cristiandad (M.C.C), tiene una proyección eminentemente seglar que, mediante un método propio, posibilita la vivencia de lo fundamental cristiano, ayuda a descubrir la vocación personal y propicia la creación de núcleos cristianos que vayan fermentando el sentido evangélico en todos los ambientes. 633.Su principal actividad es la realización del Cursillo propiamente dicho que consiste en tres días de retiro, previo al cual se realiza el Precursillo, que comprende tres meses de preparación de los candidatos y del equipo. Finalizando el Cursillo se realiza durante tres meses un especial seguimiento que se llama Postcursillo y también se realizan las reuniones de grupos y las Ultreyas. 634.Conviene adecuar la metodología de Cursillos a las culturas regionales, con la finalidad de que el Movimiento sea una instancia eficaz para que los laicos se comprometan en las parroquias y asuman su responsabilidad en el campo social. 635.Se requiere una mejor comunicación con las parroquias, dando a conocer las listas de los participantes, para que se los pueda luego ayudar a insertarse en sus respectivas comunidades si no lo estuvieran. Se sugiere también bajar los costos de los cursillos para que sean más accesibles a la gente de escasos recursos. - 252 -
  • 253.
    Jornadas de VidaCristiana 636.El Movimiento de “Jornadas De Vida Cristiana” está destinado y a los varones y señoritas entre los 16 y 25 años de edad, y trabaja con un método similar al Movimiento de Cursillos de Cristiandad. La Primera Jornada de Vida Cristiana se realizó en Santa Cruz en noviembre de 1988 en el entonces Seminario “San José”. 637.La finalidad de Jornadas es ayudar a los jóvenes a descubrir un Cristo vivo, que los entusiasme a vivir la fe y el compromiso cristiano desde su realidad juvenil y a convertirse en evangelizadores de los mismos jóvenes. 638.En la Arquidiócesis se realizan Jornadas de un fin de semana y las Pre- Jornadas de un día. Existe una directiva y un equipo estable de jóvenes que, además de organizar las Jornadas y Pre-Jornadas, se dedica a otras actividades pastorales y apostólicas. 639.Se han realizado aproximadamente cien retiros o “Jornadas” de tres días, con una asistencia de más de 3200 jóvenes y ciento treinta y tres Pre-Jornadas, o retiros de un día, con un número que sobrepasa los seis mil asistentes. Muchos jóvenes han experimentado, desde entonces, que son también hijos y hijas de Dios que puede cambiar sus vidas. Desde su experiencia en Jornadas de Vida Cristiana algunos jóvenes optaron por la vida religiosa o sacerdotal. 640.“Jornadas de Vida Cristiana” debe siempre coordinar sus actividades con la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil Vocacional y dar a conocer a las parroquias la lista de los participantes. Necesita también el acompañamiento y el apoyo de los sacerdotes y contar con un Asesor Arquidiocesano. Movimiento Familiar Cristiano MFC 641.El Movimiento Familiar Cristiano fue fundado el 25 de Noviembre de 1948, en la ciudad de Buenos Aires, República Argentina. Desde - 253 -
  • 254.
    entonces se haextendido a toda América Latina y otras partes del mundo, llegando a Bolivia en el año 1958. 642.El MFC es un movimiento apostólico de carácter seglar y eminentemente familiar, cuyo objetivo y misión, es “la evangelización y promoción de la familia”, desarrollando sus valores humanos y cristianos, a fin de capacitarla para cumplir su misión de formadora de personas, educadora en la fe y promotora del bien común. 643.Sus principales actividades consisten en Cursillos Pre-Matrímoniales, Encuentros Conyugales, orientación familiar para jóvenes y adultos y la formación de grupos de iniciación para fortalecer la unidad de la familia. 644.Para integrarse mejor en la pastoral de conjunto en la Arquidiócesis se pide al MFC que coordine sus actividades con la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar, especialmente en lo referente a los cursillos pre-matrimoniales, a fin de descentralizar este servicio y cumplir con las exigencias sinodales. Las Vicarías y Parroquias necesitan ayuda para formar parejas guías, organizar actividades de seguimiento a los Matrimonios y ofrecer formación permanente para las familias. Encuentro Matrimonial Mundial 645.Encuentro Matrimonial está presente actualmente en 83 países del mundo. En Bolivia tiene presencia activa en Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. En 1978 se realiza en Santa Cruz el primer Encuentro Matrimonial durante un fin de semana en la Parroquia de La Santa Cruz. Hasta la fecha se han realizado más de 100 encuentros y han vivido esta experiencia más de 1300 parejas, varios sacerdotes y religiosas. 646.La misión de Encuentro Matrimonial Mundial es ayudar a las parejas a vivir plenamente una relación responsable e íntima, ofreciéndoles para este estilo de vida una experiencia cristiana y una comunidad de apoyo permanente. Tiene como carisma promover un cambio o conversión en la relación de amor de acuerdo al mandato de Jesús: “Amense los unos - 254 -
  • 255.
    a los otroscomo yo los he amado”. Este cambio debe darse no sólo en la pareja, sino también en el sacerdote en relación con su gente y la Iglesia y en la relación inter-sacramental de la pareja y sacerdote. 647.Las principales actividades que realiza el Movimiento son: 1. El Pre-encuentro, es decir todos los preparativos necesarios para realizar el Encuentro Matrimonial. 2. El fin de semana de Encuentro Matrimonial, propiamente dicho, en el que participa parejas de matrimonios, sacerdotes y religiosas. 3. El Post-encuentro, para apoyo y seguimiento de los grupos que han vivido un encuentro. 648.Para entrar en el espíritu de trabajo que tiene la Iglesia de Santa Cruz se ha de coordinar más con las actividades de la Iglesia Local y con la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar, acentuando la participación del movimiento en el trabajo pastoral de las parroquias, especialmente en el acompañamiento de los matrimonios. Hace falta bajar los costos de los encuentros y buscar la manera de llegar a las parejas que pertenecen a los sectores populares. Movimiento Obrero Cristiano y Juventud Obrera Cristiana 649.El Movimiento Obrero Cristiano (MOC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC) tienen sus raíces en la Liga de Trabajadores Católicos y otras ramas de acción católica obrera. Funcionan en Santa Cruz a partir del 4 de Junio de 1960, organizados con el asesoramiento de Mons. Carlos Géricke. Desde hace años, hacen un esfuerzo por formar grupos en los barrios para acercarse más a la realidad de la vida de la familia obrera y su problemática. - 255 -
  • 256.
    650.Su misión comomovimiento es apoyar la organización de los trabajadores de Santa Cruz, colaborando en su formación cristiana y capacitación humana, cultivando los principios de fraternidad y solidaridad y fomentando la superación integral de los obreros. 651.Se dedica a la formación de militantes y a la capacitación de los miembros del Movimiento por medio de cursos, talleres de oficios, conferencias, seminarios, convivencias, etc. Con la metodología del Ver, Juzgar y Actuar se realiza una permanente revisión de la vida obrera. 652.Estos Movimientos deben tener una mayor coordinación, tanto con las otras organizaciones de la Iglesia Local, especialmente con la Comisión de Pastoral Social-Caritas y la CBL, como con las organizaciones sociales de los obreros y trabajadores. 653.Sería bueno que estos movimientos tomen contacto con los trabajadores de la calle y las personas que buscan trabajo y que se hagan conocer llegando con mayor creatividad a la juventud obrera que trabaja y estudia. 654.Dada la realidad social crítica que vive Santa Cruz, que la Iglesia debe evangelizar, se debe dar mayor prioridad y apoyo a los Movimientos Obreros, con un animador especial, para que respondan a los obreros en su situación de injusticia, desempleo e incluso de hambre. Movimiento de Acción Católica de Niños, Niñas y Adolescentes: MINK’AS 655.El movimiento Mink’as nació en Bolivia con su primer encuentro en el año 1985, en la ciudad de Oruro, con el tema “Estar más atento con la vida de los niños/as.” Al año siguiente se conformó un equipo nacional, y se comenzó a denominar “Movimiento de Niño/a y Adolescente Mink’as”, palabra de origen Quechua y Aymara que significa “Ayuda mutua”. En 1989 se inicia de manera organizada en Santa Cruz, y actualmente está compuesto por 81 grupos, 750 niños y 111 - 256 -
  • 257.
    acompañantes en 10parroquias. Además cuenta con un equipo departamental conformado por el coordinador y el asesor de cada parroquia y un asesor departamental. 656.Mink’as es un instrumento de los mas pequeños que da espacio a su iniciativa y realización desde su medio y quiere ser portavoz de sus expresiones en la sociedad. Les ayuda a valorar lo que viven, sufren y esperan con su ideas, aspiraciones y capacidades, para que los niños, niñas y adolecentes sean, desde la vida de Jesús, protagonistas de su propia vida y de un cambio personal y social. 657.Mediante una diversidad de actividades y encuentros apropiados para los niños, el Minkás intenta: 1. Despertar el espíritu crítico de los niños desde su realidad y hacerlos protagonistas de su propia vida. 2. Apoyar su organización y acción transformadora entre ellos y por ellos. 3. Favorecer la expresión de los niños, haciendoles ver que Jesús está presente con ellos, apoyando esta acción transformadora. 4. Favorecer la creatividad a partir de las expresiones de fe que hay en el movimiento. 5. Crear espacios para las expresiones culturales de los niños en las celebraciones de la comunidad cristiana. 658.Es importante que Mink’as coordine su actividad con la Comisión Arquidiócesis de la Pastoral de la Infancia. Los párrocos deben asegurar una buena formación a los asesores y a los jóvenes acompañantes dentro de la mística del movimiento, asegurando que estos siempre respeten la dignidad de los niños. Legión de María 659.La Legión de María es una asociación de la Iglesia Católica, con más de 32 millones de miembros, presente en casi todas de las diócesis del mundo. Nació en Dublín, Irlanda, el 7 de setiembre de 1921, vísperas de - 257 -
  • 258.
    la Natividad dela Santísima Virgen María. Está en la Arquidiócesis de Santa Cruz desde 1956 y actualmente cuenta con unos 151 presidium, que aglutinan 1.300 miembros, cumpliendo silenciosamente una gran labor misionera en diversos barrios y parroquias. 660.La Misión de la Legión es la Gloría de Dios por medio de la santidad de sus miembros, profundizada en la oración y en la cooperación activa en la labor de María y de la Iglesia. La Legión considera como prioridad el bienestar espiritual y social de cada persona. Los miembros participan en la vida pastoral visitando las familias y los enfermos en sus casas y en los hospitales y colaborando en todas las actividades apostólicas y misioneras de su parroquia. Se exige a cada legionario que cumpla semanalmente alguna tarea apostólica. 661.Hace falta en Santa Cruz fortalecer la Legión de María promoviendo la incorporación de hombres y jóvenes. Se necesita organizar mejor su propia directiva teniendo en cuenta la organización de la Arquidiócesis en Vicarías, ayudando a las legionarias y legionarios a tomar más en serio su compromiso cristiano y a abrirse más a las necesidades reales de la gente. La Legión de María merece y necesita el apoyo de los párrocos como asesores espirituales, quienes harían bien en incluir a los legionarios en la organización parroquial. Renovación Carismática Católica 662.En enero de 1971, los Padres Chris Geraets y Daniel Roach entran plenamente en la experiencia carismática católica del Nuevo Pentecostés, desarrollando el centro conocido hoy como “La Mansión”. El Domingo de Ramos del año 1973, se inicia públicamente en Santa Cruz esta experiencia del Nuevo Pentecostés y las celebraciones Carismáticas. Vale mencionar también que por esos años se inicia, con señoritas que vivían esa experiencia de fe, la comunidad de las Dominicas Mensajeras en el Espíritu Santo. 663.La misión de la Renovación Carismática es hacer presente hoy en el - 258 -
  • 259.
    mundo la experienciade Pentecostés. Por ello, más que un movimiento, sus participantes la consideran como una “corriente de gracia” que renueva en la sociedad actual los dones y carismas de la primera comunidad cristiana. 664.Hay que reconocer que la Renovación Carismática Católica ha ayudado a muchas personas en Santa Cruz a profundizar su experiencia de fe y oración, a superar problemas en su vida y a comprometerse con la Iglesia, partiendo del descubrimiento de Cristo vivo y resucitado. Hoy en día hay muchos grupos de oración que viven esta experiencia del Señor. Al mismo tiempo se constata que, a veces, el entusiasmo generado por el Movimiento, ha conducido a una falta de coordinación pastoral con las parroquias y la Arquidiócesis, y en ciertos casos, ha provocado la separación de algunos grupos de la comunión eclesial. 665.Las principales actividades que la Renovación Carismática Católica realizan son: El anuncio del Kerigma por medio de la predicación y la misión. Las celebraciones Eucarísticas con un estilo festivo y carismático. La promoción de grupos de oración para niños, jóvenes y adultos. El Gran Encuentro Internacional del Nuevo Pentecostés, que se realiza cada año, con la participación de muchos países. La formación de laicos para la evangelización, por medio del Centro Pastoral “Santo Tomas de Aquino”, que ofrece un programa de Iniciación, Dones y Ministerios y otro Bíblico-Teológico-Pastoral. 666.La Renovación Carismática Católica necesita mejorar las relaciones con los pastores de la Iglesia, reconociendo en ellos los dones y carismas del discernimiento y de la coordinación propios de su ministerio pastoral, y dar un mejor testimonio de comunión. Sus celebraciones eucarísticas deben reflejar la riqueza y el sentido litúrgico de la Iglesia. Sería muy provechoso promover en los grupos de oración que se alimentan espiritualmente de La Mansión, la participación en las Comunidades Eclesiales de Base y en la vida de las Parroquias. Además - 259 -
  • 260.
    deberá insistir enun mayor compromiso social del cristiano en la transformación del mundo de acuerdo al plan de Dios. Fraternidad Cristiana de Enfermos e Impedidos 667.La finalidad de la Fraternidad Cristiana de Enfermos e Impedidos es la plena integración del discapacitado en la comunidad humana y su desarrollo espiritual como hijo de Dios en la comunidad cristiana. 668.Este movimiento es muy poco conocido en la Arquidiócesis, por lo que se debe hacer esfuerzos para poner su contribución apostólica al servicio de esta Iglesia. Debe coordinar sus actividades con la Delegación Episcopal de la Salud. Se invita a la fraternidad a asesorar a las demás instancias de Iglesia a tomar las medidas necesarias para que los discapacitados tengan acceso a todos los ambientes y servicios de la misma Iglesia. Comunidades Neo-Catecumenales 669.El Camino Neo Catecumenal fue fundado en España en la Arquidiócesis de Madrid, extendiéndose posteriormente a otros países y lugares. Está presente en Santa Cruz a partir de 1973, en la Parroquia de María Auxiliadora, con 7 comunidades. Existen 2 comunidades en la Parroquia Santísimo Redentor y una en la Parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María. 670.Las Comunidades Neo Catecumenales tienen como objetivo la evangelización a través de la renovación del bautismo basado en tres fundamentos: la Palabra, la Eucaristía y la Convivencia Mensual. La primera finalidad es la formación de la comunidad que nace en el seno de la Parroquia después de un tiempo de catequesis en la que se anuncia el “kerigma”. Una vez formada la comunidad ésta comienza a caminar en la segunda fase, el pre-catecumenado, para verificar su fe con otras personas y conocer el poder de Cristo. Descubriendo profundamente el don de su bautismo los cristianos se convierten en enviados, dando - 260 -
  • 261.
    testimonio de sufe en su ambiente cotidiano. 671.Las Comunidades Neo-Catecumenales en Santa Cruz participan activamente en la catequesis pre-sacramental y de adultos, y la Pastoral Penitenciaria. Se les pide una mayor apertura, comunión y compromiso con las líneas y opciones pastorales de la Arquidiócesis. Movimiento Schoenstatt 672.La fundación del Movimiento de Schoenstatt, se remonta al 18 de octubre de 1914 en un pueblecito llamado Schoenstatt en Alemania en una capilla, la que por ésta alianza llegó a ser el primer santuario. Actualmente, el Movimiento se encuentra en los 5 continentes. En Bolivia llega a la ciudad de La Paz en 1975. En Santa Cruz sus inicios fueron en noviembre de 1997, para luego oficializar su fundación con la bendición de una Ermita o capillita en septiembre de 1998. 673.Schoenstatt es un Movimiento Apostólico de Renovación. Su centro espiritual es el santuario donde la Virgen María se muestra de un modo especial como la madre y educadora que da a luz a Cristo en nosotros, formando así hombres nuevos que sean capaces de forjar una nueva cultura impregnada por el espíritu de Cristo. 674.Schoenstatt ha organizado hasta ahora en Santa Cruz las “ramas” de Familia, de Misioneros, de Padres Atribulados y de Señoras. Faltan todavía las ramas de Sacerdotes, Religiosas, Enfermos, Juventudes y Profesionales. - 261 -
  • 262.
    CONCLUSIÓN 675.En su cartaapostólica: “Novo Milenio Ineunte”, el Papa Juan Pablo II ha pedido a toda la Iglesia “remar mar adentro”, para que con fe en el Señor tengamos la audacia de asumir los retos de la Nueva Evangelización en la Iglesia de Santa Cruz. El Sínodo nos ha dado muchas pautas concretas para responder a la solicitud del Santo Padre. Ahora nos queda poner en práctica sus orientaciones y las normas aprobadas por nuestra Iglesia y su Pastor. 676.Para algunos fieles, hasta agentes de pastoral, algunas opciones pastorales pueden parecer difíciles de aceptar de corazón. Se tendrá que mirar con ojos de fe entre todos para reconocer en estas disposiciones la decisión del Espíritu Santo (Cfr. Hechos 15,28). Una Nueva Evangelización con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones, supone dejar las motivaciones, metodologías y expresiones que no construyen el Reino. Confiados en el apoyo del Señor, que ora al Padre por nuestra unidad (Juan 17) y se compromete a caminar con nosotros cuando estamos unidos en su nombre (Lucas 24), lanzamos las redes al otro lado de la barca, aún si nos parece que hemos trabajado toda una larga noche sin resultados (Cfr. Juan 21). 677.Nuestro proceso sinodal ha sido largo y arduo, pero con muchos momentos de alegría y esperanza. Sabemos que las conclusiones alcanzadas en el momento simbólico del Gran Jubileo de los 2000 años de Cristo encarnado en la historia, no son para siempre, pero nos acompañarán varios años. Nuestra realidad socioeconómica y cultural ha seguido y seguirá evolucionando y cambiando en el futuro. Viviendo en tiempos de cambio rápido y constante, tenemos que acostumbrarnos a seguir adelante con una actitud de diálogo con los ojos abiertos a la realidad, el corazón atravesado por el sufrimiento de los más pobres, el espíritu atento a la voz del Señor y las manos unidas unos con el pueblo de Dios en el común compromiso de ser testigos del Reino. - 262 -
  • 263.
    Con sentimientos degratitud al Señor, que acompaña con fidelidad nuestro caminar eclesial, me complace aprobar LAS CONCLUSIONES DE LA TERCERA ASAMBLEA SINODAL ARQUIDIOCESANA. Son fruto de la reflexión y aportes del Pueblo de Dios, definidos de manera participativa y comunitaria, que necesariamente deberán marcar la tarea evangelizadora y pastoral de nuestra Iglesia. Santa Cruz de la Sierra, 20 de junio del 2000 Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo Mons. Julio Terrazas S. Arzobispo - 263 -
  • 264.
    TERCERA PARTE Normas Pastorales *    * * - 264 -
  • 265.
  • 266.
    DECRETO DE APROBACIÓNY PROMULGACIÓN DE LAS NORMAS SINODALES D.A. 06/01 JULIO CARDENAL TERRAZAS SANDOVAL ARZOBISPO DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA En la Iglesia Local de Santa Cruz se ha contado con la participación de todas las instancias vivas de nuestro pueblo a lo largo del proceso de aplicación del Concilio Vaticano II, lográndose esperanzadores compromisos eclesiales especialmente a través de las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral realizadas durante los últimos años. Animados por este espíritu conciliar convocamos al Pueblo de Dios que peregrina en Santa Cruz a participar en el II Sínodo Arquidiocesano con la finalidad principal de: “Renovar su caminar como Iglesia de Santa Cruz, para que todos seamos comunicadores de vida y esperanza en los umbrales del tercer milenio”. Clausurado solemnemente el II Sínodo Arquidiocesano el día 14 de junio del presente año 2001, Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, después de haber tenido la preparación oportuna de un año y medio y celebrado las tres Asambleas sinodales programadas, desde el 11 de diciembre de 1998 hasta el día de la Clausura, y que fue convocado el 15 de agosto de 1997, con el lema: “Ven Caminemos Juntos”. La Iglesia de Santa Cruz, empeñada en este esfuerzo evangelizador para suscitar la fe y renovar la vida cristiana en los hombres y mujeres de nuestro tiempo, recibirá un impulso nuevo e importante con las presentes Normas que ahora se promulgan y con los Documentos entregados y aprobados al final de cada Asamblea Sinodal y en la Solemne Eucaristía de clausura. - 266 -
  • 267.
    Estas Normas, recordandolo ya legislado por la Iglesia Universal y por la Conferencia Episcopal Boliviana (Decreto único de mayo de 1984), asumen también, en el marco de la Pastoral de Conjunto, las líneas y opciones emanadas de nuestras Asambleas Arquidiocesanas. Este momento de gracia exige reforzar la comunión profunda de todos los fieles y comunidades cristianas para hacer más creíble el Evangelio y lograr la ansiada eficacia en la acción pastoral. Por lo tanto, por el presente DECRETO SINODAL en virtud de nuestras facultades ordinarias, en conformidad con el can. 466 del CIC, APROBAMOS Y PROMULGAMOS las NORMAS SINODALES en los siguientes términos: Art. 1 Las Normas Sinodales del II Sínodo Arquidiocesano de Santa Cruz, serán publicadas en una edición especial y en un libro con todos los textos sinodales y entrarán en vigor el día 8 de septiembre de 2001, Fiesta de la Natividad de la Virgen María. Art. 2 Las sancionadas Normas Sinodales constituyen derecho particular en la Arquidiócesis y tienen carácter jurídico y vinculante en todo el territorio Arquidiocesano. Art. 3 Con la entrada en vigor de las presentes Normas sinodales quedan abrogadas las normas diocesanas contrarias a las mismas y rechazada cualquier iniciativa opuesta. Art. 4 Los Sacerdotes, Consagrados y Fieles Laicos con responsabilidades en la vida de nuestra Arquidiócesis y miembros todos del Pueblo de Dios estudien y asuman todo el Documento sinodal con gozo, fidelidad, en espíritu de comunión y a la luz de la fe. - 267 -
  • 268.
    Dado en SantaCruz de la Sierra, bajo la protección de la Virgen de Cotoca que nos ha acompañado en nuestro caminar sinodal y en la Fiesta de San Lorenzo Patrono de nuestra Arquidiócesis, a los diez días del mes de agosto del año 2001. Por mandato del Sr. Arzobispo Secretaria Canciller - 268 -
  • 269.
    NORMAS SINODALES IGLESIA PUEBLO DE DIOS 1. Las Parroquias han de promover, crear y apoyar las Comunidades Eclesiales de Base. 2. Cada Parroquia se organizará como “Comunidad de Comunidades” fomentando así en los fieles el sentido de comunión, participación y pertenencia a la Iglesia. 3. Las Parroquias se comprometerán en la promoción de los ministerios confiados a los laicos, asumiendo la responsabilidad de su formación básica, permanente y específica. 4. En las Parroquias se conformará el Consejo Pastoral (CIC, can 536), con la debida participación de representantes de todo el territorio, comunidades y pastorales específicas. 5. Las Parroquias elaborarán planes pastorales adecuados a la realidad concreta eclesial y social de los lugares en que se encuentran. 6. En todas las Parroquias se constituirá el Consejo de Asuntos Económico de acuerdo al C.I.C. can. 537 (ver también can. 492), para que colabore con el Párroco en una eficaz y transparente administración de los bienes parroquiales. 7. Todas las Parroquias aportarán con el diezmo de sus ingresos al Arzobispado para el sostenimiento de los organismos y actividades pastorales Arquidiocesanas. - 269 -
  • 270.
    8. Se promoverán en las Parroquias y en todas las Instituciones y Organismos eclesiales las vocaciones sacerdotales y a la vida consagrada, y se ayudará particularmente al Seminario Mayor San Lorenzo, obra predilecta de la Arquidiócesis, con la oración constante y formando grupos de apoyo. 9. Las Comisiones Arquidiocesanas unificarán criterios y coordinarán programas en sus respectivas Áreas Pastorales para optimizar los servicios en la tarea evangelizadora y viabilizar la ejecución real de las inquietudes eclesiales. 10. Las Comisiones Arquidiocesanas formularán y ejecutarán periódicamente un plan estratégico y operativo, supervisado por el Vicario de la Pastoral. 11. En la Arquidiócesis se creará un Centro de Formación Teológica para Laicos, para que conozcan y vivan más plenamente su vocación y misión laical en la comunidad eclesial y en la sociedad. 12. El Consejo Arquidiocesano de Pastoral elaborará un Plan Pastoral quinquenal, en base a las conclusiones sinodales y a las Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral. 13. Todos los Movimientos Apostólicos, coordinados por el Consejo Boliviano de Laicos Santa Cruz, vivirán la comunión eclesial, aportando desde sus carismas a la vida y misión de la Iglesia Local, asumiendo las líneas y opciones pastorales arquidiocesanas. 14. Las Vicarias Zonales incluirán en sus respectivos Consejos Pastorales representantes de: los Consejos Parroquiales, las comunidades de Vida Consagrada, las pastorales específicas y los Movimientos Apostólicos. - 270 -
  • 271.
    IGLESIA EVANGELIZADORA 15. En las Parroquias se formarán equipos de catequesis, que colaborarán responsablemente en la preparación y recepción de los sacramentos y asegurarán un seguimiento cercano y sostenido a los que ya los han recibido. 16. En las Parroquias y las Instituciones eclesiales se promoverá el estudio y el conocimiento de la Sagrada Escritura para todos los sectores del Pueblo de Dios, por medio de cursos y lectura orante de la Palabra. 17. La Comisión Arquidiocesana de Catequesis y Biblia concluirá a la brevedad posible la elaboración del Directorio de Iniciación Cristiana para su promulgación y ejecución, teniendo en cuenta el “Ritual de Iniciación Cristiana para Adultos” de la CEB. IGLESIA ORANTE Y CELEBRATIVA 18. Las Parroquias formarán equipos litúrgicos que preparen y animen celebraciones vivas e inculturadas. 19. Las Parroquias y las Instituciones eclesiales ofrecerán a todos los fieles, de manera especial a los laicos comprometidos, espacios de oración, reflexión y formación espiritual. 20. Se prepararán y celebrarán los sacramentos de la iniciación cristiana, salvo excepciones justificadas, en la Parroquia donde reside la familia, para favorecer la integración y la espiritualidad de la comunidad parroquial. IGLESIA SERVIDORA DEL REINO 21. Las Parroquias desarrollarán una verdadera Pastoral Educativa, coordinando con los centros de enseñanza de su territorio y dando - 271 -
  • 272.
    apoyo, formación yseguimiento a los educadores en la fe y en las ciencias humanas. 22. En las Parroquias se formará un equipo responsable de la solidaridad que organice servicios sociales y, a ser posible, una asesoría legal para responder a las necesidades vitales de los más pobres. 23. Las Parroquias prestarán atención especial a la Pastoral Familiar en su planificación pastoral y propiciarán espacios de encuentro para las familias cristianas en el mayor número de barrios y capillas. 24. Las Parroquias dedicarán un cuidado particular a la pastoral integral de la infancia en colaboración con las Comisiones de Pastoral Familiar, de Educación, de Hogares y de Pastoral Social-Caritas. 25. En las Parroquias se promoverán y acompañarán los grupos juveniles, en coordinación con la Pastoral Juvenil Arquidiocesana, para favorecer el encuentro personal de los jóvenes con Jesucristo, que los conduzca a comprometerse en la comunidad eclesial y en la construcción de una sociedad más justa y fraterna. 26. La Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social-Caritas constituirá un equipo permanente de reflexión coyuntural con representantes del Área de Promoción Humana y otras personas idóneas para hacer sentir, en comunión con los pastores, una voz profética ante los graves problemas de nuestro pueblo. 27. Las Comisiones Arquidiocesanas de Educación, Salud y Hogares organizarán una red de comunicación, coordinación y servicio de las Obras de la Iglesia en sus Areas respectivas. - 272 -
  • 273.
    IGLESIA MISIONERA 28. En las Parroquias e Instituciones eclesiales se formarán grupos y líderes misioneros, procurando los medios y mecanismos adecuados a este fin. 29. En las Parroquias se implementarán las misiones populares y otros modos intensivos de evangelización para llegar a los más alejados y marginados (migrantes, pandillas, enfermos de SIDA etc.). 30. En la Arquidiócesis se dará un renovado impulso a la celebración del Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND) con acciones concretas de concientización del deber misionero de todos los cristianos y comunidades, promoviendo y fortaleciendo también las vocaciones misioneras “ad gentes”. - 273 -
  • 274.
    ABREVIATURAS AA Concilio Vaticano II, Decreto Apostolicam Actuositatem AG Concilio Vaticano II, Decreto Ad Gentes CD Concilio Vaticano II, Decreto Christus Dominus CEB Conferencia Episcopal de Bolivia ChL Juan Pablo II, Exhortación apostólica Post-sinodal Christifideles Laici CIC Código de Derecho Canónico Codex Iuris Canonici EA Juan Pablo II, Exhortación apostólica post-sinodal Ecclesia in América EN Pablo VI, Exhortación Evangelii Nuntiandi GS Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et Spes LG Vaticano II, Constitución Dogmática Lumen Gentium DP Documento de la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Puebla de los Angeles, México, 1979. Med Documentos de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Celebrada en Medellín, Colombia, 1968. RM Juan Pablo II, Carta Encíclica Redemptoris Missio SC Concilio Vaticano II, Constitución Sacrosantum Concilium, sobre la liturgia SD Documentos de la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Santo Domingo, República Dominicana, 1992. SRS Pablo II, Carta Encíclica Sollicitudo Rei Socialis - 274 -
  • 275.
  • 276.
    INDICE GENERAL PRESENTACIÓN................................................................................................................5 ORACIÓN DELSÍNODO...................................................................................................7 CONVOCATORIA Y DECRETO DEL II SINODO ARQUIDIOCESANO.................9 PRIMERA PARTE – CARTA PASTORAL DEL ARZOBISPO................17 CAMINAR UNIDOS EN EL ESPÍRITU DE CRISTO RESUCITADO.................19 Carta Pastoral de Inspiración y Animación Sinodal.................................................19 1. A MANERA DE PRESENTACION..........................................................21 1.1. Nos propusimos una celebración por etapas.........................................22 1.2. Nos fijamos un objetivo:.......................................................................23 2. MIRADA PASTORAL A UNA REALIDAD COMPLEJA Y DESAFIANTE:............................................................................................26 2.1. COMPARTIMOS RAICES COMUNES CON TODA LA IGLESIA, PERO ES LA MEMORIA PARTICULAR DE ESTE PUEBLO QUE NOS PROVEE DE LA FUERZA PARA CAMINAR ...............................................................................................................27 2.2. ALGUNOS ELEMENTOS QUE DESTACAN EN NUESTRA REALIDAD ACTUAL...............28 a) Aspectos sociales.............................................................................29 b) Aspectos económicos.......................................................................30 c) Aspectos políticos............................................................................31 d) Aspectos culturales..........................................................................32 3. LA BUENA NOTICIA DE DIOS PADRE INSPIRA NUESTRAS LINEAS PASTORALES.............................................................................34 3.1. LA IGLESIA EVANGELIZA CUANDO TESTIMONIA AL SEÑOR RESUCITADO Y PROCLAMA EL REINO DE DIOS CON HECHOS Y PALABRAS.................................35 a) Miremos nuestra situación...............................................................35 b) Jesús, el primer evangelizador.........................................................36 c) Los primeros cristianos son enviados a proclamar la Buena Noticia.............................................................................................36 d) Toda la Iglesia es evangelizadora....................................................37 e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz tiene que ser evangelizadora............37 3.2. LA IGLESIA MISIONERA CON PROYECCIÓN UNIVERSAL.......................................38 - 276 -
  • 277.
    a) Nuestra situaciónnos interpela........................................................38 b) Jesús es el enviado del Padre: su misionero....................................39 c) La Iglesia primitiva vive su envío con alegría.................................39 d) La Iglesia universal y latinoamericana asume la misión de Jesús.. .40 e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz desafiada a salir fuera de sus fronteras...........................................................................................41 3.3. LA IGLESIA: COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN........................................................41 a) Nuestra situación nos interroga........................................................41 b) Jesús forma una comunidad de discípulos, asociados a su misión.. 42 c) Los primeros cristianos vivían unidos.............................................43 d) Toda la Iglesia avanza hacia la unidad y la participación................43 e) En la Iglesia de Santa Cruz estamos convocados a ser miembros activos..............................................................................................44 3.4. LA IGLESIA SOLIDARIA INMERSA EN LA VIDA INTEGRAL DE SU PUEBLO................44 a) Somos interpelados por nuestra situación........................................44 b) Jesús pone en marcha un proyecto de solidaridad...........................45 c) Hagamos memoria del testimonio de la Iglesia primitiva................45 d) La solidaridad es el servicio privilegiado de la Iglesia....................46 e) El desafío de nuestra Iglesia de Santa Cruz: vivir la solidaridad.....46 3.5. IGLESIA PROFÉTICA EN FIDELIDAD A DIOS Y A LOS EXCLUÍDOS DE LA SOCIEDAD...47 a) La situación de nuestra Iglesia nos cuestiona..................................47 b) Jesús: una vida profética..................................................................48 c) La Iglesia primitiva prolonga el compromiso profético del Señor.. 48 d) La Iglesia universal y latinoamericana opta por los pobres.............48 e) Nuestra Iglesia de Santa Cruz llamada a seguir los pasos de Jesús. 49 3.6. IGLESIA QUE CELEBRA EL ACONTECIMIENTO PASCUAL DE JESÚS EN LA VIDA........49 a) Nuestra situación nos invita a la reflexión........................................49 b) Jesús comparte y celebra la vida de su pueblo..................................50 c) La Iglesia primitiva celebra la presencia del Señor en su propio caminar............................................................................................51 d) La Iglesia universal y latinoamericana orienta nuestra liturgia............ e) Somos convocados a celebrar a Dios en nuestra historia..................51 3.7. IGLESIA SERVIDORA A IMAGEN DE SU SEÑOR..................................................52 a) Nuestra situación: temores y esperanzas...........................................52 b) Jesús, el servidor de todos................................................................53 c) La Iglesia primitiva, testimonio de servicio y corresponsabilidad....53 d) La Iglesia universal y latinoamericana sigue los pasos de su Maestro..................................................................................................53 e) El compromiso de nuestra Iglesia de Santa Cruz.............................54 - 277 -
  • 278.
    3.8. LA IGLESIAECHA RAÍCES EN TIERRAS CRUCEÑAS Y SE EXPRESA CON UN LENGUAJE Y ROSTRO PROPIOS.........................................................................................55 a) La diversidad de nuestra situación..................................................55 b) Jesús, la Palabra de Dios "hecha carne" en Israel............................56 c) La Iglesia primitiva acepta la identidad de otros pueblos...............56 d) La Iglesia se encarna en la cultura del pueblo................................57 e) El desafío de nuestra Iglesia de Santa Cruz: crear su rostro propio. ...............................................................................................................57 3.9. IGLESIA COMUNICADORA DE VIDA Y ESPERANZA..............................................58 a) Vivimos en una realidad que nos invita a la reflexión....................58 b) Jesús otorga vida en abundancia y reaviva la esperanza................59 c) La Iglesia anuncia la buena nueva de vida y esperanza..................59 d) La vida y la esperanza de nuestra Iglesia despeja los miedos paralizantes............................................................................................60 4. OPCIONES PASTORALES: EN FIDELIDAD A NUESTRO CAMINAR ECLESIAL..............................................................................62 4.1. Pastoral de Conjunto en Linea de Proceso Planificado.........................64 4.2. Promocion Humana...............................................................................64 4.3. Laicos.....................................................................................................65 4.4. Familia...................................................................................................66 4.5. Jóvenes...................................................................................................67 4.6. Comunidades Eclesiales De Base.......................................................68 5. CONCLUSION.............................................................................................69 SEGUNDA PARTE – DOCUMENTOS SINODALES.............................71 CAPÍTULO I I ASAMBLEA SINODAL.............................................................73 LA IGLESIA EN LA BASE.........................................................73 INTRODUCCIÓN..................................................................................................75 ANTECEDENTES DEL SÍNODO................................................................................75 LA IGLESIA EN LA BASE......................................................................................78 VISIÓN PASTORAL DE LA REALIDAD..........................................................80 REALIDAD ECONÓMICA.......................................................................................80 REALIDAD SOCIAL..............................................................................................82 REALIDAD CULTURAL.........................................................................................83 REALIDAD POLÍTICA...........................................................................................85 IGLESIA MISIONERA Y EVANGELIZADORA..............................................87 NUESTRA REALIDAD ECLESIAL............................................................................88 UN NUEVO CAMINAR PASTORAL..........................................................................91 IGLESIA SOLIDARIA Y PROFÉTICA..............................................................95 - 278 -
  • 279.
    NUESTRA REALIDAD ECLESIAL............................................................................96 UN NUEVO CAMINAR PASTORAL..........................................................................98 LA FAMILIA, CÉLULA DE LA IGLESIA...................................................................102 IGLESIA COMUNITARIA.................................................................................105 NUESTRA REALIDAD ECLESIAL..........................................................................106 UN NUEVO CAMINAR PASTORAL........................................................................108 IGLESIA QUE CELEBRA..................................................................................113 NUESTRA REALIDAD PASTORAL.........................................................................114 UN NUEVO CAMINAR PASTORAL........................................................................116 IGLESIA DE CARISMAS Y MINISTERIOS...................................................120 NUESTRA REALIDAD ECLESIAL..........................................................................121 UN NUEVO CAMINAR PASTORAL........................................................................124 CAPÍTULO II II ASAMBLEA SINODAL.............................................................129 PARROQUIA: COMUNIDAD DE COMUNIDADES............129 PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO............................................................131 ANTECEDENTES DE LA TERCERA ETAPA SINODAL....................................................131 ALGUNAS NOTAS SOBRE EL DESARROLLO HISTÓRICO DE LA PARROQUIA....................132 LAS PARROQUIAS DE LA ARQUIDIÓCESIS DE SANTA CRUZ Y SUS RESPONSABLES PASTORALES A PARTIR DEL SIGLO XIX........................................................133 LA REALIDAD PASTORAL DE LAS PARROQUIAS DE SANTA CRUZ...............................137 LA PARROQUIA EN LOS DOCUMENTOS DE LA IGLESIA LATINOAMERICANA..................139 LA PARROQUIA, COMUNIDAD EUCARÍSTICA.........................................140 LA LITURGIA, ACCIÓN FUNDAMENTAL DE LA PARROQUIA........................................140 LA CELEBRACIÓN DE LA FE Y LOS SACRAMENTOS..................................................141 Exigencias pastorales para la celebración de los Sacramentos...........143 La Eucaristía: fuente y culmen de toda la vida cristiana.....................144 Eucaristía, signo de unidad y vínculo de comunión............................145 Exigencias pastorales..........................................................................145 La celebración eucarística, compromiso de solidaridad......................146 LA PARROQUIA, SIGNO E INSTRUMENTO DE COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN.....................................................................................148 EXIGENCIAS DE LA PARROQUIA COMO COMUNIDAD DE COMUNIDADES.......................148 SUJETOS DE COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN EN LA PARROQUIA...................................149 Asamblea Parroquial...........................................................................149 Consejo Parroquial de Pastoral...........................................................150 Consejos Comunitarios.......................................................................151 Consejo Parroquial de Asuntos Económicos......................................151 Equipos parroquiales de Pastorales Específicas..................................152 Movimientos Apostólicos y Asociaciones de fieles............................153 - 279 -
  • 280.
    El desafío delecumenismo..................................................................154 INSTRUMENTOS DE DESCENTRALIZACIÓN Y ARTICULACIÓN PARROQUIAL.....................155 Líneas y opciones pastorales...............................................................155 Plan de Pastoral Parroquial.................................................................158 Plan Pastoral de cada centro pastoral..................................................159 La comunidad educativa.....................................................................159 ESPIRITUALIDAD DE LA PARROQUIA.......................................................161 LA PARROQUIA, PUEBLO DE DIOS PRESENTE EN LA SOCIEDAD.................................161 COMUNIDAD QUE ACOGE Y PROCLAMA LA PALABRA DE DIOS..................................163 LA PARROQUIA, MAESTRA Y EDUCADORA EN LA FE................................................165 La formación cristiana.........................................................................165 La catequesis.......................................................................................166 LA PARROQUIA AL SERVICIO DEL REINO DE DIOS.............................170 PARROQUIA SERVIDORA DEL REINO.....................................................................170 LA PARROQUIA ANTE LAS DIVERSAS NECESIDADES PASTORALES...............................172 LA PARROQUIA, COMUNIDAD MINISTERIAL.........................................175 AGENTES DE PASTORAL EN GENERAL...................................................................176 EL PÁRROCO Y OTROS PRESBÍTEROS...................................................................177 Elementos para el perfil de sacerdotes y párrocos..............................178 DIÁCONOS PERMANENTES..................................................................................179 LAICOS...........................................................................................................179 CONSAGRADOS Y CONSAGRADAS.........................................................................182 LA PARROQUIA, COMUNIDAD MISIONERA.............................................184 CONVOCADOS Y ENVIADOS.................................................................................184 LA EVANGELIZACIÓN DE SECTORES MARGINALES....................................................186 EL COMPROMISO MISIONERO "AD GENTES"............................................................187 ANEXO I. NUESTRO SUEÑO DE PARROQUIA..........................................189 CAPÍTULO III III ASAMBLEA SINODAL..................................................193 IGLESIA QUE COMUNICA VIDA Y ESPERANZA............193 INTRODUCCIÓN:...............................................................................................195 ZONAS Y SECTORES PASTORALES.............................................................195 ANTECEDENTES HISTÓRICOS...............................................................................195 SITUACIÓN ACTUAL DE LAS ZONAS Y SECTORES....................................................196 CREACIÓN DE LAS VICARÍAS EPISCOPALES...........................................................198 COMISIONES ARQUIDIOCESANAS DE PASTORAL.................................201 NATURALEZA DE LAS COMISIONES......................................................................201 ORIENTACIONES GENERALES PARA LAS COMISIONES ARQUIDIOCESANAS...................202 ÁREA DE EVANGELIZACIÓN...............................................................................204 Comisión Arquidiocesana de Liturgia, Música y Arte Sacro............204 - 280 -
  • 281.
    Comisión Arquidiocesana deCatequesis y Biblia..............................205 Comisión Arquidiocesana de Misiones...............................................206 Comisión Arquidiocesana de Ecumenismo........................................208 ÁREA DE AGENTES Y ESTRUCTURAS...................................................................208 Equipo Arquidiocesano de Animación de Comunidades Eclesiales de Base.....................................................................................................208 Comisión Arquidiocesana de Pastoral Familiar..................................209 Departamento de Pastoral de la Tercera Edad...............................211 Comisión Arquidiocesana de Pastoral de la Infancia..........................212 Comisión Arquidiocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional..............213 Comisión Arquidiocesana de Pastoral Universitaria...........................215 Comisión Arquidiocesana de la Hermandad con Tréveris y Hildesheim.....................................................................................216 ÁREA DE PROMOCIÓN HUMANA.........................................................................217 Comisión Arquidiocesana de Comunicación......................................217 Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social-Caritas.........................219 Departamento de Pastoral Penitenciaria........................................220 Departamento de Pastoral Migratoria............................................221 Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Educación......222 Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Hogares..........223 Comisión Arquidiocesana - Delegación Episcopal de Salud..............224 CURIA ARZOBISPAL, CUERPOS CONSULTIVOS E INSTITUCIONES ARQUIDIOCESANAS.........................................................................................226 CURIA ARZOBISPAL....................................................................................................226 Ministerio Episcopal...........................................................................226 Tribunal Eclesiástico Regional...........................................................227 Cancillería y Archivo..........................................................................228 Oficina Jurídica...................................................................................229 Oficina Económica..............................................................................229 Oficina de Prensa................................................................................231 Oficina de Proyectos y Terrenos.........................................................232 CALISA: Contribución a la Iglesia de Santa Cruz.............................232 CUERPOS CONSULTIVOS Y ORGANISMOS DEL PUEBLO DE DIOS...234 Consejo Presbiteral..............................................................................234 Colegio de Consultores.......................................................................234 Consejo Arquidiocesano de Pastoral...................................................235 Asambleas Arquidiocesanas de Agentes de Pastoral..........................236 Consejo Arquidiocesano para los Asuntos Económicos.....................236 Consejo Boliviano de Laicos Santa Cruz (CBL-SC)..........................238 Conferencia Boliviana de Religiosos (CBR) y la Vida Consagrada...238 - 281 -
  • 282.
    Conferencia Boliviana deClero Diocesano (CBCD)..........................240 Diaconado Permanente........................................................................241 INSTITUCIONES Y ORGANISMOS...........................................................................242 Catedral y Basílica Menor "San Lorenzo"..........................................242 Seminario Mayor "San Lorenzo"........................................................243 Universidad Católica de Bolivia en Santa Cruz..................................244 Santuario de Cotoca y Fiesta de la Virgen de Cotoca.........................245 Celebración Arquidiocesana de Corpus Christi..................................246 MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS.....................................................................248 INTRODUCCIÓN:................................................................................................248 MOVIMIENTOS APOSTÓLICOS RECONOCIDOS EN LA ARQUIDIÓCESIS..........................250 Movimiento de Cursillos de Cristiandad.............................................250 Jornadas de Vida Cristiana..................................................................251 Movimiento Familiar Cristiano MFC.................................................252 Encuentro Matrimonial Mundial.........................................................253 Movimiento Obrero Cristiano y Juventud Obrera Cristiana...............254 Movimiento de Acción Católica de Niños, Niñas y Adolescentes: MINK'AS............................................................................................255 Legión de María..................................................................................256 Renovación Carismática Católica.......................................................256 Fraternidad Cristiana de Enfermos e Impedidos.................................259 Comunidades Neo-Catecumenales......................................................259 Movimiento Schoenstatt......................................................................260 CONCLUSIÓN......................................................................................................261 TERCERA PARTE - NORMAS PASTORALES..................................263 DECRETO DE APROBACION..................................................................265 NORMAS SINODALES............................................................................268 ABREVIATURAS......................................................................................................273 INDICE GENERAL...................................................................................................275 - 282 -