Este documento resume un caso en el que el Grupo Gallardo realizó obras en un espacio natural protegido sin los permisos adecuados, incluyendo la tala de más de 200 alcornoques centenarios y movimientos de tierra para construir una planta de machaqueo de escorias. Los ecologistas denunciaron que estas acciones dañaron el hábitat y especies protegidas en la zona y podrían haber contaminado el agua. La empresa no contaba con una Declaración de Impacto Ambiental para llevar a cabo estas obras