El documento aborda la evolución del control sobre la agricultura, desde dueños de tierras hasta empresas de biotecnología que dominan la propiedad intelectual de especies cultivadas. Destaca los problemas derivados de esta concentración de poder, incluyendo la disminución de la biodiversidad agrícola y los derechos de los agricultores, y propone un modelo alternativo hacia una agricultura libre de estas limitaciones. Se menciona la necesidad urgente de conservar y proteger los recursos fitogenéticos como patrimonio común de la humanidad.