El documento advierte sobre los peligros ocultos en contenidos animados como Dragon Ball, Pokémon, Sailor Moon y Disney, señalando su uso de símbolos y enseñanzas satánicas como el rayo, lengua afuera y panteísmo. También critica juegos de cartas por promover magia maligna y presentar al dragón como salvación en vez de a Cristo. Exhorta a los padres a proteger a los hijos de estas influencias engañosas.