El documento resume diferentes perspectivas sobre el origen y naturaleza del diablo según el cristianismo, judaísmo e islam. Según algunas tradiciones cristianas, el diablo era originalmente un ángel caído debido a su orgullo y deseo de ser adorado. Sin embargo, en el judaísmo no hay un concepto claro de una figura diabólica, y la palabra "satanás" simplemente significa adversario. El islam también adoptó la figura de Satán del judaísmo como Iblís.