Los primeros computadores analógicos se construyeron a principios del siglo XX para realizar cálculos complejos mediante engranajes y ejes giratorios. En 1944 se puso en funcionamiento la primera computadora electrónica, llamada Mark I, en la Universidad de Harvard. A finales del siglo XIX, el matemático Charles Babbage diseñó los principios de la computadora digital moderna con su máquina analítica, aunque la tecnología de la época no permitió materializar completamente su invento.