Los mapas mentales tienen una estructura radial con un núcleo central que conecta conceptos, palabras, imágenes y colores. Esto permite organizar y memorizar información de una manera similar a como funciona el cerebro humano, convirtiendo largas listas de datos en diagramas coloridos y fáciles de comprender. Los mapas mentales también se usan para representar ideas vinculadas entre sí y organizadas alrededor de un concepto principal, y son un método efectivo para extraer y retener información.